Gracias por sus comentarios!
He estado experimentando y haciendo cosas diferentes en cada capitulo y así pienso seguir. Ojalá les guste. Este capítulo es POV de Booth. En el siguiente seguiremos con Brennan.
Durante todo el camino al aeropuerto no ha quitado los ojos de la ventana. Ni siquiera cuando le contaste cómo Ángela te suplicó cantando que la llevaras al aeropuerto.
- Tenías que haberla oído, Huesos. Fue tan divertida.
Sólo una ligera sonrisa pudiste sacarle.
Te preguntas si algo malo pasó la noche anterior y comienzas a repasarlo. ¿Habrá sido el beso? Se sentirá incómoda ahora de estar sola conmigo y ya sin el efecto del vino y la fiesta? No, eso no puede pasar, es Huesos. Aunque después de tantos años crees conocerla bien, aún pueden sorprenderte sus reacciones.
Sabes que ha cambiado, ha dejado entrar en su vida de nuevo a su padre y a su hermano, es más receptiva con los familiares de las víctimas. No es la misma que conociste hace 5 años. No es la misma forense arisca y directa. Y sin embargo todavía quiere pasar Navidad rodeada de huesos en vez de con las personas que la quieren.
¿Y si se lo pidieras?
Max lo hizo. Ángela lo intentó también. ¿Qué te hace pensar que a ti te haría caso?
Estacionas el auto y tomas valor, cuando te das cuenta que ya ha abierto la puerta.
- Gracias por traerme, Booth. Nos vemos el lunes.
- ¡Oye, oye, oye, Huesos, espera! Déjame ayudarte con la maleta.
- No, está bien, yo puedo. No es nada que no haya hecho antes sola.
- Eso lo sé, pero ahora estoy yo aquí y puedo ayudarte. Al menos déjame acompañarte.
- Pero necesitarás pase de abordar, Booth.
- Prometo que me detendré en la sala de espera.
- Parker te está esperando, deberías ir con él ya. No desperdicies tu día de Navidad conmigo.
- Huesos, estar contigo no es perder el tiempo. Me gusta estar contigo, lo disfruto. Y no es como dice Sweets, que sólo es por el trabajo. Tú y yo lo sabemos, compartimos cada vez más cosas que no están relacionadas con el trabajo y lo pasamos bien, ¿no lo crees?
- Sí, Booth. Lo hacemos muy bien.
Quisieras tomar una foto de ella en ese momento y quedarte con esa mirada de sus grandes y hermosos ojos azules en tu mente, para no extrañarla. No quieres que se vaya, ni dos días, ni un minuto. Y no piensas más y lo haces.
- ¿Hay algo que yo pueda decirte ahora que haga que te quedes?
Ves la confusión en sus ojos. ¿Verá la desesperación en tus ojos? Ella ha dicho que son cálidos y confiables, pero ahora están rogándole que no suba a ese avión. Rogándole que no diga la respuesta que no esperas.
- No.
Y el mundo se te viene encima.
- Booth, sólo estaré afuera un par de días y tú los pasarás con Parker. No me estoy yendo para siempre.
- Sí, tienes razón. Perdóname, no sé qué me pasó.
Y te cuesta pero sonríes. Y vale la pena porque ella también sonríe y el mundo entero se ilumina.
- Gracias, Booth, por… acompañarme.
De nuevo esa mirada, y de nuevo esos labios. Y de nuevo no lo viste venir. La dulce caricia de sus labios sobre los tuyos, solamente por un momento pero esta vez se sentían más deseosos de no separarse. ¿O habrá sido sólo tu deseo?
Pero finalmente ella pone fin al deseo y antes de que puedas articular palabra, toma su maleta y desaparece entre la gente.
Durante todo el trayecto a la casa de Rebecca tu cabeza no ha dejado de dar vueltas.
