El golpe de las palabras.

La lluvia veraniega comenzaba a empapar las calles de las aldeas aledañas de Grecia, donde prevalecía un ligero color grisáceo en el ambiente.

-No hay paso aquí, esta prohibido la entrada a los extraños, si quiere arriesgarse valla por aquella dirección, a un kilómetro llegará a divisar un angosto pasaje que se encuentra entre dos montañas rocosas, allí encontrará una explanada con varios pilares destruidos, si sigue derecho encontrará el paso al primer templo del zodiaco, no le aseguro su vida ya que el guardián de ese lugar posiblemente la mate.

Muchos de los soldados con peculiar vestimenta y un casco algo medieval en sus cabezas comenzaban a emitir risas de burlas hacia la extraña que se encontraba montada en un caballo negro y cubierta por una larga capa gris, esta hace acto de indiferencia por las burlas que habían hecho estos hombres y se aleja de allí tomando la dirección que habían mencionado los hombres.

-Que tonta. Lo mas seguro es que el señor Mu le perdone la vida, el es noble.
-Pues que no se aventure a ir hacia las otras casas, estoy segura que los demás caballeros no lo harán.

Estos siguieron con sus burlas mientras aquella mujer ya se encontraba lejos. En un templo un hombre veía serio la entrada, sus ojos mostraban algo de melancolía, Kiki desde hace varios días había notado eso en su maestro, y muchos de sus compañeros también lo hicieron, desde aquella batalla en el santuario donde los antiguos dorados habían despertado de las tumbas nuevamente y vestidos por ropajes del inframundo anunciando una nueva guerra, Mu no se había recuperado.


Hace algunas semanas había ido a la aldea solo, y este compraba algunas cosas, cuando el ruido de varios niños llamó su atención.

Estos se encontraban jugando dentro de una escuela, y disfrutaban de lo que era su descanso, su vista no se quitó de allí, pareciera que esperaba a que alguien saliera. Una joven mujer de blanca piel, ojos celestes, cabellera larga y de un color cenizo salía a la puerta de un salón. Portaba un vestido blanco y zapatillas del mismo color con un delantal y esta llamaba a los chicos, Mu solo se ocultó en un callejón cercano para que no fuese visto y tiró algunas naranjas que contenía en una bolsa, pero sigue viendo sigilosamente a la mujer, quien solo esbozaba sonrisas, uno de los niños mas pequeños quiso que lo cargara en brazos y esta así lo hace adentrándolo al salón, perdiéndose de su vista. Mu se agacha para recoger las cosas que había tirado, regañándose a si mismo, por que hizo eso, ni con el enemigo lo hacía, por que con ella si?.


Después de terminar aquel recuerdo Mu se levanta de aquellas escaleras y se introduce a su templo, suspirando pesadamente y peinándose hacia atrás sus cabellos lilas con la yema de los dedos.

El caballo se detiene, a un lado de este se encontraba un camino oculto que se escondía entre dos montañas que solo eran puras rocas y nada de vegetación. La chica duda y pese al clima lluvioso sigue el camino adentrándose al lugar, como le había dicho aquel hombre una explanada se dejó ver, pasando algunos metros se pudo observar varios pilares tirados y destruidos, parecieran que hubiesen sido parte de una antigua plaza y esta aun conservaba en algunos lugares pisos labrados en piedra, que claro algunos ya solo se encontraban destruidos y hechos un montón de tierra.
Un templo se veía al final, no mostraban signos de vida y se veía un interior intensamente oscuro, esta baja del caballo y lo deja afuera. La chica se descubre su rostro al llegar a la entrada del templo, millones de gotas resbalan del empapado manto que ella tenía, pero la mantenían seca, la chica dudando entra escuchando solo el eco de sus pasos, la lluvia caía en las afueras del lugar y solo algunos rayos iluminaban el interior, la chica quedó parada justo en medio del templo, sentía que no podía avanzar mas y se dispuso a salir rápidamente de allí, topándose con alguien y cayendo precipitadamente al suelo, pareciera que hubiese chocado con un animal grande y que este le hubiese sacado el aire.

-¿Ángela!.

Una voz le llamaba y este le toma del brazo para incorporarla. Al poco tiempo la chica era guiada de regreso a la entrada del templo y veía el rostro de la persona que se encontraba allí.

-¿Señor Mu, Usted es el guardián de este templo.
-A que has venido mujer, no puedes venir cuando quieras, arriesgas tu vida.

Mu evadió la pregunta de la chica y en un tono serio y autoritario se dirigía a ella. La chica solo bajó la cabeza y comenzó a hablar en un tono bajo.

-Yo… Desde hace semanas de que usted y Kiki fueron a mi casa y por alguna razón siento que les debo una disculpa a usted y a Kiki.

Mu la miró de una manera demasiado fría.

-Usted solo viene por tonterías. Si sigue viniendo de esa manera no tendré mas remedio que matarla, ahora le ruego que regrese a su casa.

Mu jira hacia su templo comenzándose a adentrar, la chica solo le miró con tristeza, sus palabras fueron muy duras. Tomando las riendas de su caballo Ángela sube en el, Mu seguía de espaldas con la mirada fija al frente cuando escucha como el caballo emprendía la carrera de regreso a su hogar, su mirada se entristeció rápidamente y miró por entre su hombro si la chica había hecho caso y así fue, el caballo y ella ya ni si quiera se veían.

El caballo galopaba a gran velocidad mientras los fuertes rayos iluminaban el firmamento, una fuerte explosión hace que todo tiemble al rededor llegando las vibraciones hasta ellos, el caballo se exalta y se levanta en dos patas haciendo que el jinete pierda el control y caiga estrepitosamente al suelo, perdiendo inmediatamente la conciencia.

Un nuevo día en el santuario, las mismas actividades y en cierta forma Kiki ya se sentía arto de esa rutina, tenía muchas ganas de ver a su amiga de la aldea, pero por alguna razón no tenía mucho valor que digamos para decirle a su maestro.

-Kiki, y tu maestro?
-¡Señor Aioria!. El señor Mu desde hace una semana se encuentra en su templo.
-Valla Shaka tenía razón.
-¿Pasa algo? .
-No, nada, Kiki aléjate de la entrada del lado sur, varios caballeros están descargando sus poderes en ese lugar para hacer dividir la tierra en dos.
-Si, me dijeron que lo harían lo mas profundo que se pueda.
-Si, bien, me iré a entrenar, nos vemos amigo, cuando veas a Mu dile que necesito hablarle.
-Esta bien señor Aioria.

El caballero del león se aleja de Kiki, quien después desvía la vista a los templos que se erguían a un lado del santuario, para ser mas exactos en la primera casa.

-¿Que le esta pasando señor Mu?.

En el templo del Ariano un hombre de cabellos azulinos y bronceada piel llegaba a donde se encontraba el guardián de ese lugar.

-Todo bien?
-Claro¿Por qué no habría de estarlo?
-Ya te pedí disculpas varias veces. No me obligues a arrodillarme por que seguirás esperando.

Mu mira molesto a Milo y se aleja a la entrada de su templo.

-No te lo pedí.

Este cruza sus brazos.

-Mu¿me creerías que ese no era yo?.

Mu lo mira.

-Sentí una rabia muy grande en ese momento, no sabía por que, pero sentía que me retabas.

Mu seguía mas atento a lo que decía el caballero del escorpión.

-Sentía que me habías provocado y ansiaba matarte, pero.
-Pero?.

Mu le insistió a que terminara.

-Cuando vi a la chica protegiéndote noté mi grave error. No te niego, iba en busca de diversión con ella.

Mu frunció el seño y miró hacia otro lado.

-Oye, tu ganaste, limpia y justamente, no se por que te enojas de algo que no pasó.
-Ubícate Milo, hablas como si yo fuera algo de esa jovencita. Es mas según dices que gané y ni siquiera nos batimos a duelo.
-Ja, eres un ciego. Y en cuanto a lo último, te creo bastante capacitado para que lo comprendas fácilmente.

Milo se retira del templo de Aries dejando a Mu mas confuso y mas molesto. En las afueras un joven de cabellos castaños entrenaba arduamente encendiendo su poder al máximo y haciendo huecos profundos en las rocosas montañas. Este se detiene y se seca el sudor de su frente.

-Creo que por hoy ya es suficiente. He!

Aioria mira a un lado topándose con un caballo de oscuro pelaje y este comía contrabajos la poca hierba que crecía de entre las rocas.

-Oye amigo que haces solo aquí?.

El chico sostiene al caballo de las riendas y comienza a acariciarlo, pronto su vista se fija a unos cuantos metros de allí, viendo una figura inconsciente cubierta por una capa gris. Este se aleja del caballo dando unos cuantos pasos largos.

-¿Se encuentra bien?.

Aioria voltea a aquella persona descubriendo que se trataba de una chica con una grave herida en su cabeza.

-Esta grabe, será mejor llevarla al santuario.

El chico la toma entre sus brazos y la lleva consigo hasta el santuario, donde la atendería. Mu por su parte había dejado el templo y se dirigía a su pequeña casa, cuando nota a Kiki sentado en una roca y aventando pequeñas piedrecillas.

-Aburrido.
-He!
-Kiki si gustas ir a la aldea, puedes hacerlo, no te lo estoy impidiendo.
-No se molesta señor Mu.
-Tu y Milo están en mi contra? o que les sucede? Yo jamás me molestaría por eso.
-Bueno es que eso pareció cuando regresamos aquella vez.

Mu se sorprende y empieza a recordar lo que el otro día Ángela le había dicho.

-Yo… Desde hace semanas de que usted y Kiki fueron a mi casa y por alguna razón siento que les debo una disculpa a usted y a Kiki.

El joven solo aprieta sus ojos con fuerza, la verdad no entendía lo que le estaba pasando.

-Por cierto señor Mu, el señor Aioria vino a buscarlo, quiere que valla a verlo.
Mu asiente con la cabeza y se aleja de Kiki, quien seguía viéndolo de forma extraña.
En casa del caballero del león, el joven exprimía un pañuelo levemente manchado de carmín y limpiaba con cuidado la frente de la joven.

-¿Dices que te la encontraste a un kilómetro de las afueras del santuario.
-Así es Marín. Le atribuyo que fue por la explosión de cosmos de los caballeros de plata.
-Tonta que hacía aquí.
-La verdad lo dudo, pero no podemos dejarla así.
-Tienes razón.
-¡Marín.
-¡Seiya!.

La puerta se había abierto y dejaba entrar a un joven de castaños y oscuros ojos y este portaba en su espalda una caja plateada, el chico saludaba alegre a su maestra y mira a los que se encontraban en ese lugar y se sorprende al ver a una chica inconsciente en la cama de Aioria dormida.

-Es una amazona.
-No, Aioria la encontró en las afueras del santuario inconsciente.
-Valla es hermosa no crees Aioria?.

Seiya hablaba algo burlón dándole unos codazos a Aioria, quien solo pensaba en que la tierra tragara al pupilo de su amada Marín. A los pocos segundos Mu llegaba y mostraba un rostro serio.

-Valla hay reunión aquí. -¡Mu, cuanto tiempo sin verte.
-Lo mismo digo Seiya.

Mu se encamina hacia donde se encontraba Aioria dejando atrás a Marín y a su alumno.

-Que serio esta Mu.

Le susurra Seiya a Marín, la cual asiente con la cabeza. Mu mira que Aioria atendía a alguien y este al reconocerlo se acerca rápido arrodillándose a un lado de la cama, Seiya, Marín y Aioria pusieron mas atención al ver la reacción de Mu.

-¡Ángela!
-La conoces!.

Habló Aioria viendo a Mu.

-Si, pero ¿como.
-No lo se, estaba entrenando en las afueras del santuario cuando su caballo me llamó la atención, después la encontré en el suelo con esa herida en la cabeza, lo mas probable es que haya quedado toda la noche inconsciente y en las afueras.

Mu abrió los ojos de par en par y se levanta empezando a tomar a la chica en sus brazos.

-A donde la llevas.
-Es mi responsabilidad Aioria.

La voz del carnero se escuchó muy molesta, y Aioria decidió no impedirle que se la llevara, Seiya y Marín quedaron igualmente en silencio viendo como Mu salía de la casa con la chica en brazos.

-Heee! Mu tiene novia.

Seiya daba leves codazos a su maestra y con un gesto de burla hablaba. Marín pese a seguir viendo al frente sube su mano y le da tremendo zape en la cabeza a Seiya que queda adolorido y viendo estrellas.

La puerta de aquella casa en el santuario se abría estrepitosamente, Mu había cargado a la joven desde la casa de Aioria y desde entonces este portaba un rostro molesto, varios soldados al verlo con la mujer en sus brazos se ofrecieron en ayudarle, pero al ver su semblante prefirieron no insistir mas. Este coloca a la Joven en su cama, el rostro de la chica queda levemente de lado y varios mechones de su cabello cubrían su rostro. Mu la vio detenidamente de forma seria, su mano se estira y toca su abdomen, tenía una de sus costillas rotas, la herida de su cabeza había vuelto a sangrar y tal como lo hizo con Shiryu aquella ves que dio su sangre para su armadura, al solo tocarle esta dejó de sangrar.

El manto nocturno apareció nuevamente en el cielo, Kiki regresaba a casa con sus manos en su nuca y un rostro que mostraba desilusión. Este entra y se dirige a tomar un vaso y llenarlo de agua, de reojo y de forma rápida solo había visto a su maestro sentado en la orilla de su cama, pero por lo distraído que estaba no vio lo que hacía o si estaba acompañado.

-Ya regresé señor Mu.
-Me di cuenta.

Mu miró fijamente a Kiki, quien terminaba de tomar y este se secaba con su mano.

-Fui a la aldea, como me dio permiso fui a visitar a Ángela, pero no la encontré.

Mu notó el desaire de Kiki y bajó la mirada. Kiki voltea hacia su maestro y nota su seriedad, además que alguien se encontraba recostado en su cama.

-¿Quién es?.

Mu no contestó y miró hacia la chica, Kiki se acercó mas y vio a su amiga vendada de su cabeza y dormida.

-¡Es Ángela, pero ¿Qué le pasó!.

Mu se levanta de la cama y camina hacia donde se encontraba la mesa, apoyando sus dos manos en el respaldo del asiento.

-Fue mi culpa.
-¿Cómo dice!.

Kiki miró con detenimiento a su maestro.

-Ayer vino y la regresé a su casa.

Mu calla y aprieta sus ojos.

-Fui muy duro con ella y olvidé por completo las técnicas que desatarían los caballeros de plata por completo, me imagino que eso debió espantar al caballo o desequilibrarlo.

Kiki ve como su maestro por primera vez se sentía impotente ya que este salió de la casa, a pesar de que una fuerte lluvia comenzaba a desatarse.

En el templo del escorpión Milo veía detenidamente los rayos, este se encontraba apoyado en uno de los pilares de su casa y su rostro se mostraba serio.

-Todos los del santuario tienen esa cara, es epidemia?.

Milo se incorpora y ve a su camarada subiendo las últimas escaleras de su templo.

-Miren lo que trajo el gato.

El escorpión miraba alegre y con una broma recibía al León Aioria, el chico solo manifiesta una sonrisa y estrecha la mano de su compañero con fuerzas.

-Ya extrañaba el santuario.
-Si, en donde mas tendrías acción.
-Si, aquí puedo encontrar las mejores peleas.
-¿Quién hablaba de peleas? Me refería a Marín.

Milo ve con picardía a su amigo mientras este le daba un golpe fuerte en el brazo.

-Hey!. No has cambiado en nada Milo, sigues siendo el caballero mas mujeriego y mal pensado de las doce casas.
-Pero eso no evita que sea el mejor guerrero de aquí.

Ambos ríen.

-Por cierto, Shaka me comentó sobre la seriedad de Mu y valla que tenía razón.
-A estado así desde la última batalla. No dudamos que ya este en una etapa donde el mundo y lo demás le importan un bledo. Bueno a excepción de Kiki.

Aioria se acerca a la enorme pared del templo y cruza los brazos, mostrándose serio

-Yo no estaría tan seguro de eso.

Milo voltea y mira a Aioria.

-¿Qué quieres decir.
-Esta tarde encontré a una chica herida a unos kilómetros de aquí. La llevé a mi casa y la estaba atendiendo junto con Marín cuando apareció Mu, el la reconoció, creo que la llamo…..mmmm…Ángela. Si así se llamaba.
-¿Ángela.
-Si, por que te exaltas?.

Milo había abierto sus ojos de par en par cuando escuchó el nombre de la persona que había estado herida cerca del santuario, pero después niega con la cabeza y restriega con sus dedos su cabellera.

-No, por nada.
-Anda dímelo, acaso es la novia de Mu.
-Ese seco tener novia, ja, no lo creo.

Milo sierra sus ojos hablando con burla, pero este los abre al sentir la mirada penetrante del León.

-Está bien, esta bien, de cualquier forma te enteraras. Mu no cree en las coincidencias y le intrigó mucho el nombre de esa chica.
-¿Su nombre.
-Si, significa mensajero.
-Es cierto, lo había olvidado. Pero su nombre no tiene nada que ver con lo que el destino haga.
-Lo mismo pensaba yo pero.

Milo levanta la mirada y un rayo cruzaba el cielo en ese momento haciendo que la luz de su destello iluminara su templo por breve tiempo.

-Athena le dijo que la escuchara, al parecer ese carnero no se equivoco.
-Athena!

Milo asiente con la cabeza.

-Hace ya varios días que esa chica llegó por primera vez al santuario, quería ver a Kiki y claro a Mu, valla que caprichoso era el destino que en ese momento Kiki se encontraba enfermo y necesitaba atención, Athena lo sabía y la dejo entrar. Cuando Mu y yo nos entrevistamos con ella nos dijo que no era ningún enemigo. Prácticamente había venido especialmente por Mu, Kiki solo es un intermedio.

Aioria mueve su cabeza a ambos lados y sonríe.

-Pues espero que este mensajero abra las orejas de este caballero, por que al parecer no quiere escuchar a nadie.
-Si, lo mismo digo yo.

Milo y Aioria ven la lluvia que se había desatado en ese momento, quedándose por completo en silencio.

-No se encuentra, parece que se a esfumado. -Maldición esto no le va a gustar.
-Cállense!
-Kai!

Lejos del santuario en un lugar apartado de la aldea cerca de las orillas del mar, en una gruta cuatro hombres se encontraban discutiendo, Kai el líder veía serio a los otros tres y este cruzaba ambas manos.

-Así que no se encuentra.
-No, en su casa no hay nadie.
-Así que la tonta a encontrado el santuario.
-Lo dudo Kai, ella.
-Dije que te callaras!

Aquel chico no le quedó de otra mas que obedecer e inclinar la cabeza.

-El chiquillo que venía con ella hace ya varios días no es alguien común, estoy seguro que esta con él.
-Pero vimos a aquel mocoso ir a la casa buscándola, dudo que se encuentre en el santuario.

Otro de los tres frente a Kai tomaba la palabra y esto solo hacía enfurecer a su líder.

-Demonios esto solo hace que nuestro plan se atrase.

Este calla un momento y toma su barbilla dándole la espalda a los tres.

-Yiu, ve al templo y prepara todo.
-Pero!
-Haz lo que te digo!.

Este voltea y habla molesto.

-Takuya, Lee, vallan y encuéntrenla, no regresen sin traer noticias de donde se encuentra, me oyeron.
-Sii!

Ambos asienten y salen de ese lugar dando saltos grandes perdiéndose entre el paraje greco.

-Falta poco, ya veras que tan grande es mi poder, ni esos fantasmas que se hacen llamar caballeros dorados podrán con mi poder.

La risa de este hombre es iluminada por una energía rojiza que frente a el se encontraba, la risa se convirtió en carcajada y esta resonó con fuerzas en el lugar, mientras en el santuario Mu se encontraba bajo la lluvia y este lo empapaba, su rostro se encontraba alzado mientras recibía las copiosas gotas que resbalaban de sus cabellos en forma de minúsculas gotas y estas comenzaban a resbalar por su cuerpo, dejando ver sus prendas completamente empapadas y ambos puños apretados.

Continuara…

Ya llegó esta loca otra vez, varios me preguntan el por que Milo se ve como un chico play boy pero es que me quedé con la impresión que muchos de los autores le dan a este caballero, y lo hacen ver como una persona mujeriega y que le da vuelo a la hilacha bastante bien, y pues la verdad me gustó esa forma que le crearon a Milo.

Saludos a :

Elena o Shadir bueno eres la mesma jejejej: Gracias amiga por el consejo ya vez luego se me van las cabras bien feo jejejje, en cuanto a lo de los personajes pues le doy gracias a unos amigos de un foro donde estoy que verdaderamente me gusta como interpretan el personaje que tienen y pues me dan unas cuantas ideas jejeje, saludos y espero no cometer mas burradas U.

Suke-88: Pues hoy aclaré algo de lo que pasó, y pues ya después resolverán algunas dudas conforme siga el fic, me alegra que te siga gustando.

Pilla Doll: Ahora si no me coma ansias jejeje después explico este detallito con Shaka :p en cuanto los celos el Mu esta en una fase que ni siquiera sabe que es lo que esta sintiendo aun que sin querer lo saca a flote.

Evacion: Gracias la verdad me siento muy alagada cuando me escriben que les gusta el fic y ciertos toques que he tenido con cada personaje, en cuanto a los dorados pues ya estoy sacando poco a poco a varios, aun que no se si meter a Camus y Saga ya que estos pues ya los dan por bien muertitos desde que murieron en la primera saga.

Lady Fiorella: jejeje pues que comes que adivinas, Ángelita ya tiene dueño jeje pero me reservo pa después no le valla a quitar la emoción a esto y gracias por tus halagos la verdad me ponen muy contenta y con mas ganas de seguir escribiendo.

Xanxel: Que bueno que te gusten los fragmentos de esta loca y lo que hace con los personajes, espero no fallar después jejej y pues Mu también es mi personaje favorito, aparte del Milo Saga y Camusito jejejjeejejej, hay que puedo decir, los dibujaron y los ponen bien papazotes a los condenados.

SakuraRika : Gracias amiga la verdad me agrada tener a mas lectores leyendo mi loco fic y que bueno que te gusta espero no fallarte y te siga gustando, saludos enormes.

Lust- and-wrath: Si tu cuida a Milongas mientras yo consuelo a mi Musito (suspiro) jejeje :p. Pues intento hacer poco guión pero pus a veces me emociono y quiero detallar muchas cosas, jejeje espero te siga gustando.

Un abrazo por el día de las madres (aun que ya pasó :p) pero mas vale tarde que nunca, un beso a mi mami :p.

Saludos a la banda lectora.