La misión de Ángela.
Athena te encomienda a su primer guardián.

La mañana había llegado y con ello el abrir de unos ojos celestes. Su vista difícilmente enfocaba los objetos de la casa y con trabajos movía su cuerpo. No tenía la mínima idea en donde estaba, en cierta forma sentía familiar el lugar, pero le costaba trabajo ubicarlo, prácticamente se le hacía desconocido. Lo mas curioso es que nadie se encontraba con ella, estaba prácticamente sola.

Kiki y Mu se encontraban entrenando, este daba fuertes y rápidas patadas a su pupilo que difícilmente las detenía. Kiki por su parte sentía que a pesar que su maestro ponía énfasis a la batalla su mente se encontraba en otra parte.

Aioria, quien llegaba a la primera casa ve una figura tratar de subir a un caballo oscuro y este se acerca rápidamente a ella.

-Necesita ayuda?.

La chica voltea sorprendida.

-No. Gracias.
-Usted, es la chica que encontré inconsciente en las afueras.
El pie de la joven que se encontraba ya arriba de la montura la baja para voltear a ver al chico de morena piel, castaños cabellos y ojos verdes.

-A dicho que me encontró.
-Si, al parecer pasó toda la noche inconsciente, al día siguiente la encontré, justamente en las afueras, siempre allí voy a entrenar.
-Entonces usted a de ser uno de los caballeros que residen en este lugar.
-Perdone mi descortesía, soy Aioria, y si, soy uno de los caballeros que viven aquí.

La chica se aleja de él y se acomoda en los escalones del templo sosteniéndose su abdomen.

-Aun no esta en condiciones de salir, debe quedarse, la aldea esta muy lejos.

La joven mira al caballero con unos ojos entrecerrados y un semblante débil.

-No, creo que no puedo permanecer aquí.
-Que no puede?. Por que lo dice?
-Así lo mandan sus reglas, no quiero meterlos en problemas. Ni mucho menos que atenten contra mi vida.

La chica dice las últimas palabras con un tono de burla, pero mostraba una sonrisa fingida recordando las palabras de Mu.

-Que atienten contra su vida?. Bueno se que hay reglas en el santuario que nos permiten hacer eso, pero no veo que amenaza puede tener una chica como tu.

La chica ríe y baja la mirada, Aioria sonríe.

-No te preocupes yo te protegeré, se que Mu también lo hará.

El nombre de Mu resaltó dentro de ella y su mirada entristeció rápidamente y se levantó con trabajos para seguir con lo que estaba haciendo, tratando de subir al caballo.

-Señorita no puede hacerlo, se lastimará.
-Se parece a Mu, no lo crees Aioria.
-Milo!

Milo llegaba al primer recinto y bajaba las escaleras con una sonrisa burlona en sus labios.

-Quiere marcharse, en esas condiciones podrá desfallecer antes de cruzar si quiera la mitad del camino.
-Cierto, Ángela, deja de jugar al valiente y haznos caso.

Ángela mira al frente y aprieta las riendas del caballo con fuerzas.

-No, no puedo.

La chica sube con dificultad mientras el caballo se comenzaba a menear.

-Señorita escúchenos. Milo busca a Mu!

Antes de que Milo diera un paso dos guardias llegan a ese lugar y observan la escena.

-Valla, valla, valla. Es carne nueva para usted señor Milo.
-Que envidia, las chicas mas hermosas siempre están a su disposición.

Milo frunce el seño y apretando su puño golpea uno de ellos dejándolo noqueado y en el piso, el otro solo muestra un rostro lleno de miedo.

-Que imprudencia.

Milo ve furioso al soldado.

-Además es pasto fresco para un testarudo carnero.

Sus ojos se encajan mas en el soldado y este comienza a sudar.

-Ve lo mas rápido que tus piernas te den y busca a Mu, es urgente que venga aquí.
-S- si, señor y disculpe la falta de mi compañero.
-Milo!.

Aioria hablaba a Milo, mientras este trataba en vano en detener a la chica.

-Olvídalo piernas flacas, será mejor ir a encontrar a ese cornudo personalmente.

Milo había detenido al soldado y barrido una de sus piernas para que perdiera el equilibrio y cayera estrepitosamente al suelo. Este se acerca al caballo que era sostenido por Aioria y extiende sus manos hacia la cintura de la joven, bajándola del animal y cargándola en sus brazos.

-He.
-Basta de niñerías, te quedas.

Aioria lleva el caballo consigo y se encamina junto con Milo.

-Milo, por que crees que no hice eso desde el principio.
-Por tonto.
-Por que la hubiera lastimado, tiene una costilla fracturada.
-No la apreté muy fuerte. -Debemos advertirle, ella no puede andar por aquí sola, ya viste la reacción de esos soldados.
-Si, por eso se merecían ese golpe.
-Me conformo de que no le hayas aplicado ni una de tus agujas.
-Me quedé con las ganas.

La chica solo miraba a ellos dos en silencio, pero en ese momento se sintió como una niña regañada por su padre, pero por que le dolía tanto lo que Mu le había dicho, al contrario le debió provocar temor.

Mientras dentro del santuario Kiki y Mu regresaban a su casa y sostenían unos pequeños canastos, los cuales llevaban fruta y estos se sorprendieron al ver la puerta entre abierta, Kiki miró a su maestro y permaneció quieto, mientras Mu se encaminaba y entraba al lugar, descubriendo algunas cosas movidas como la mesa y las vendas regadas en la cama.

-Ángela.

Dijo Mu para si, mientras dejaba las cosas en manos de Kiki quien había entrado y este se retiraba sin decir nada.

-Señor Mu! Ángela a…

Kiki ya no pudo decir mas, su maestro veía con detenimiento al frente y este jira a donde él miraba.

-Se te perdió algo Mu?.

Milo le miró con una sonrisa de burla, cosa que le empezó a molestar, en sus brazos se encontraba Ángela quien solo miraba hacia abajo con una expresión algo decaída. Aioria solo le dio un leve golpe a Milo en su brazo como forma de decirle que le parara a sus sarcasmos y caminó hacia Mu con el caballo.

-La chica se disponía a irse del santuario. Lo impedimos ya que en esas condiciones no llegará ni a la mitad.
Mu miró sorprendido a la joven pero después de recordar lo sucedido el día anterior, pues no era para menos.

-Kiki, lleva el caballo de Ángela a los corrales, dale de comer y beber.
-Si señor Mu.

Mu mira después a los santos presentes pero con una mirada bastante seria, este después toma a la chica en sus brazos y la introduce a la casa, solo la dejó en la cama y la miró con detenimiento.

-Mu, puedo hablar contigo a solas?.

Aioria le hablaba desde la puerta, Mu solo ve el rostro cabizbajo de la chica para después salir.

-Si ella va estar en el santuario debe estar vigilada por ti, si no estuviéramos hace unos momentos con ella, quien sabe lo que hubiese pasado si esos soldados del santuario la hubiesen visto antes.

Milo hablaba seriamente con Mu mientras este se encontraba con los brazos cruzados.

-La chica te tiene miedo Mu. Acaso la amenazaste de muerte?

Aioria interrumpió las miradas entre Milo y Mu, quien solo apretó levemente sus dientes.

-Jjajaja Mu si no la querías tener aquí me hubieras dicho, no necesitabas amenazarla con matarla.

Milo seguía con sus chistes, pero el mal humor de Mu seguía creciendo al grado que tomó a Milo fuertemente de sus prendas, pero este se contuvo y solo le empujo. Milo se mostró muy serio y este con trabajos fue guiado a otra parte por Aioria.

-Creo que este no es el mejor momento para tus bromas Milo, será mejor regresar a las doce casas, vendremos cuando Mu este de mejor humor.

Ambos chicos se retiran dejando a Mu exaltado, se sentía apenado por la reacción tan vergonzosa que acababa de hacer hacia sus compañeros. Este entra a la casa y se acerca a la chica quien seguía en el mismo lugar donde la dejó con la mirada perdida.
-Ángela, por que te fuiste?. En esas condiciones no podrás llegar fácilmente a tu casa.

La chica mira a Mu quien había roto el silencio pero después guía su vista a otra parte.

-Perdonen, no reconocía el lugar y tuve miedo, es todo.

Mu miró a la chica algo raro, sabía que mentía, este toma asiento en la orilla de la cama de enfrente, mirando a Ángela a los ojos.

-Por que no me dices la verdad?
-He!.

Mu siguió viéndola, la chica solo bajó su rostro dando un suspiro para después levantarse de la cama.

-Se cuando no soy bienvenida.

Mu apretó sus puños y miraba al frente, perdiendo de vista a la chica. El silencio duró varios minutos y Mu solo se levantó para salir de la casa. La chica solo baja la mirada y entristece.

-Tenía razón. Huyó, pero porque no me lo dice de frente, es un cobarde.

Ángela habló casi en un susurro y dio la vuelta para ir de regreso a la cama, no se sentía muy bien, pero esta se sobre salta al ver a Mu detrás de ella con un rostro serio, pero si él acababa de salir!.

-No, no soy un cobarde.

Ángela entre sierra sus ojos y se desvanece delante de Mu, el la sostiene y le observa detenidamente, no sabía por cuanto tiempo contempló su rostro, pero comenzó a sentir que algo dentro de el cambiaba, su corazón palpitaba muy fuerte y el calor que su cuerpo despedía lo sentía aun mas cálido, mas que el propio cosmos de la diosa Athena.

Este recuesta a la chica en la cama y la cubre, al sostener su mano le deposita un suave beso en ella, un impulso tal vez, Kiki entraba en ese momento y había visto lo que su maestro hacía y este disimuladamente pasaba, como si no hubiese pasado nada, Mu solo se levanta de la cama y sale de allí.

-Señor Mu adonde va?. -Iré a la cascada a entrenar. Cuida de Ángela.
-Si señor Mu.

Mu no le dio la cara a su alumno, en cierta forma se sentía avergonzado y sabía que el posiblemente vio lo que había hecho minutos atrás.

Milo llegaba a la quinta casa del zodiaco después de pasar varias horas en su templo a solas, encontrándose con su amigo el León, quien hablaba con Marín.

-Interrumpo.
-No Milo pasa.
-Señorita Marín, me alegra verla aquí.
-Gracias Milo. Bueno, será mejor retirarme, Shina me pidió que entrenara con ella.
-Tan rápido te vas Marín?.

Milo contestaba algo desilusionado.

-Si, solo le traía esa máscara a Aioria.
-Máscara? Acaso te piensas ir al bando de las amazonas mi buen amigo.
-Valla Milo nunca dejaras las bromas cuando tienes la oportunidad. Se la daré a Mu. Ángela no puede pasearse en el santuario sin respetar las reglas.
-Ha! Entiendo, bien. Me retiro, después pasaré a ver a ese carnero testarudo.
-Bien.

Milo se aleja al igual que Marín, dejando al león solo. Nuevamente el tiempo de ese día se desvaneció y un nuevo día comenzó, Milo y Aioria tuvieron que posponer su visita con Mu ya que no lo pudieron localizar, ni siquiera en el lugar que acostumbraba él ir a entrenar, su amigo cada vez se ponía mas serio.

Ángela nuevamente se incorpora de la cama y toca su cabeza, el dolor había disminuido a comparación de ayer pero sintió una venda nuevamente cubriendo su frente y esta comenzó a tratar de quitársela.

-No lo hagas, puedes lastimarte.

Ángela dirige su vista al frente y mira a Kiki, quien le traía un tazón hecho de madera y contenía avena.

-Kiki.
-Buenos días Ángela, como dormiste.
-Buenos días! Acaso yo.
-Si, dormiste todo el día de ayer, mas bien los otros dos días anteriores también lo hiciste.

Ángela se sonrojó levemente mientras tomaba el plato que Kiki le había servido y comenzaba a comer.

-Por cierto aquí tiene su vestido, lo lavé, el día que Aioria la encontró estaba muy sucio y le tuvieron que cambiar la ropa.
-Me cambiaron las ropas!. ¿Quienes.
-No se preocupe, fue la señorita Marín.

Ángela suspiró aliviada y sigue comiendo su desayuno, después fue guiada por Kiki a uno de los arroyos cercanos donde ella se dio un baño y se puso las ropas limpias que Kiki le había dado, un vestido en color rosa pálido con mangas y se dejó su cabello suelto, así paso el día entero con el pequeño, pero veía que algo le preocupaba.

-Kiki, pasa algo, últimamente te noto algo preocupado.
-Yo… este…bueno… vera..

La chica ve la dificultad que mostraba Kiki al intentar decirle, que solo niega con su cabeza levemente.

-No Kiki, si no me puedes decir solo dime, no es necesario que te esfuerces o presiones.

Kiki baja su rostro y vuelve a mirar a su amiga quien comenzaba a avanzar hacia la casa.

-Hace ya varios meses el santuario presentó una difícil batalla, muchos de los nuestros murieron y varios acontecimientos hicieron que mi maestro Mu cambiara drásticamente al terminar esa guerra.

Ángela volteó a ver a Kiki mostrándose algo seria, Kiki pensaba que no le creería y decidió omitir ciertos acontecimientos.

-Ya veo, me imagino que debió ser muy difícil para el.
-Kiki asiente con la cabeza.
-Quieres que vallamos a la primera casa a ver si lo encontramos?.

Kiki sonríe gentilmente y sigue el camino con ella.

Las doce casas eran ya iluminadas por los rayos rojizos del atardecer y Kiki llegaba a la primera casa junto con Ángela.

Esta se encontraba completamente vacía y con muy poca iluminación, Kiki por su parte llamaba a Mu pero si ningún resultado.

-Que mala suerte no esta aquí.

Ángela mira la desilusión de Kiki.

-Por que no vas donde dijo que el estaría.
-La cascada?... mmmm.. tal vez.
-Ve Kiki, eres mas rápido que yo, yo esperare aquí, tal vez regrese.
-Si, enseguida vengo.

Kiki sale presuroso de la primera casa y después usa su técnica para teletransportarce, eso hizo que Ángela se sorprendiera, recordando lo que pasó antes de caer desmayada.

-Creo que el usó esa técnica, que tonta soy.

La chica se toma la cabeza cerrando sus ojos, a los pocos segundos siente el deseo de adentrase en el templo, con temor lo hace y pese a que este se encontraba solo y con un oscuro interior siguió hasta encontrar la salida, varias casas se mostraban en ese lugar y sintió deseos de atravesarlos, tal ves en una de ellas se encontraba Mu.

-Maestroo!. Donde esta?.

Kiki por su parte se encontraba buscando a su maestro pese al ruidoso caer de la cascada. Mientras en las doce casas ya el sol se había ocultado y Ángela llegaba a la quinta casa, las otras se encontraban vacías y fácilmente pudo llegar hasta virgo. Mas bien, alguien la dejó pasar sin dificultades.

La chica mira la edificación y queda en la entrada, sentía una sensación rara en ese lugar.
-Pasa, te estaba esperando.

Una voz proveniente del interior sorprende a la joven, quien se mostraba extrañada y dudosa entró, mirando a ambos lados en busca de alguien.

-¿Quién es, que quiere decir con que me estaba esperando.
-Por que sabía que vendrías.

La chica se detiene al ver a un hombre en posición de oración y emitiendo un ligero resplandor, esta se inca y baja la cabeza en señal de respeto.

-Perdone, no era mi intención de perturbar en su casa, pero solo buscaba a Mu. Pensé que se encontraría aquí.

Shaka guió sus ojos cerrados hacía la joven. La chica a pesar de verlo con ambos ojos cerrados pudo sentir su vista en ella.

-Mu vendrá a ti cuando el momento se presente, no debes ir a buscarlo.

La chica mira desilusionada a otra parte, tenía él razón. Lentamente el ser de Shaka se levanta suspendido para después ponerse de pie frente a la joven y este le estiraba su mano.

-Vamos, alguien quiere verte.

La chica toma la mano del joven y al momento de que se incorporaba una luz extensa se dibuja tras el, dejando ver la salida de esa casa.

-Ángela ya llegué, no lo encontré en ningún la….

Kiki llegaba a la casa pero no se encontraba ella allí.

-Ángela, estas aquí?. Rayos adonde habrá ido?.

Kiki ponía su mirada en el interior del templo.

-Acaso?.

Al llegar al templo de Athena, en la puerta principal, Shaka deja a la joven sola y esta pasó. Una larga alfombra de un color rojo llegaba hasta una corta escalinata, donde una pequeña plataforma se dejaba ver y tras de ella una larga cortina carmín, la chica mira detenidamente el lugar y ve las majestuosas pinturas y el largo espejo que se encontraba en el muro.
-Así que tú eres Ángela.

La voz de una mujer se escuchó en el templo, no se había dado cuenta de la llegada de aquella joven de larga cabellera violácea, pero pronto sintió un gran cosmos que comenzó a rodear levemente a la diosa formando una figura espectacular detrás de ella representando la gran estatua de Atenea. Ángela al ver tan magnifico espectáculo y aquel cosmos tan luminoso se dio cuenta que en verdad estaba delante de una diosa y se arrodilló frente a ella, Saori le mostraba unos ojos pasivos dándole la bienvenida a su invitada con su brillante cosmo energía.

-Si, soy yo. Le agradezco que me haya dejado pasar aquella vez, Milo me contó. Y disculpe si he entrado aquí como una intrusa a su santuario, aceptare el castigo.
-No tengo por que hacerlo.
-¿Cómo.
-Ángela, crees en el destino.
-No, no mucho.
-El destino y las estrellas con las que uno nacen en esta vida tienen un propósito, tú tienes una misión importante al igual que mis caballeros al nacer, vinieron con el propósito de hacer prevalecer la paz y la justicia. Ángela, uno de mis caballeros necesita de tu ayuda, es a ti, a la única que escuchara.
-Uno de sus caballeros!.

Ángela se mostraba sorprendida, Athena asiente con la cabeza y sonríe.

-Poco podré hacer yo, la mas adecuada para esta prueba eres tu, créeme estaré infinitamente agradecida.

La chica duda un poco pero al ver aquel rostro compasivo de la diosa acepta.

-Si está en mis manos y puedo ayudar, con gusto lo haré, espero no fallar.
-Se que no lo harás, solo te pido seas fuerte y creas en el.

La chica asiente. Fuera del recinto Shaka aguardaba, las puertas fueron abiertas y la joven salía, Shaka nuevamente la guió hasta la primera casa, allí encontraron a un Kiki impaciente, pero al ver a Ángela bajando con un rostro sereno y acompañado por Shaka se sintió reconfortado.

-Señor Shaka.
-Suerte pequeño, siento que a partir de ahora las cosas cambiaran.
-He!

Kiki miraba extrañado a Shaka, quien comenzaba a retirarse.

-Señor Shaka. Gracias.

La voz de Ángela hace que Shaka se detenga y esbozara una sonrisa agradeciéndole al caballero, quien solo miró por entre su hombro y sonrió, para alejarse nuevamente.

-Vamos Kiki, regresemos a casa.
-Si.

Ambos regresaron a casa pero se dieron cuenta que esta seguía vacía, Mu no se había parado por allí y dudaron que lo hiciera en un buen tiempo mas. La madrugada transcurrió y Kiki fue vencido por el sueño y este aguardaba sentado en la mesa, Ángela llevó a Kiki a su cama con algo de trabajo y lo cubrió, su cama se encontraba frente a la ventana la cual estaba abierta y dejaba entrar los rayos plateados de la Luna, los cuales iluminaban el rostro de Kiki, Ángela pudo ver la tristeza que el pequeño tenía que no evitó contagiarse, mirando al cielo suplicaba poder ayudarlo y mas a Mu.

Continuara….

Pues ya ando de nuevo por aquí y pues trato de poner los capítulos con mas dialogo y menos monologo o será guión:p ya ven luego esta lectora se emociona y quiere describir millones de cosas y dejando atrás los diálogos de los personajes, espero no pase de nuevo jejejej.

Saludos a….

Elena: Muchacha pues cualquier comentario y faltillas que se me escapen pues hay mándame mis cocos jejeje. Un enorme saludo.

Lady Fiorella: Jjajaja estuvo bueno lo del burro alado jjejeje, si me hizo reír mucho y es que cuando lo vi en el ova de Hades cuando Shiryu le explicaba con peras y manzanas el que el fénix no peleará con ellos pues si me dieron ganas de zapearlo yo misma. Y pues Ángelita ya tiene estancia en el santuario.

Xanxel: Llegará esa parte si que si, pero pues quiero ver que muevo o hago para que se vea especial la cosa y que bueno que te siga gustando.

Pilla Doll: Ya ves a esta servidora luego se le botan las cabras bien severo, lo de guión te refieres a que vez poco dialogo, ejjeje por que luego me pierdo. Saludos y gracias por la sugerencia.