Vías doradas
Como si fuese una hoja, Ángela avanzaba al compás del aire, siempre sumida en sus pensamientos, al llegar a aquella escuela que era como su segundo hogar, la joven acomodaba aquellos banquillos que muchas veces soportaban el duro rigor de los niños, que a menudo los transformaban en sus juguetes o en un soporte especial. Con forme la hora de llegada iba pasando, muchos niños entraban saludando alegres y estos saludos eran regresados por un gran saludo de una joven de cabellos dorados. Tras el batallar del día la tarde llegó y nuevamente esta emprendía el regreso a casa.
- Ángela!
La voz aguda y temblorosa de al parecer una anciana le llamaba, haciendo que esta detuviera su paso.
- Señora Alexa, buenas tardes! Por que la prisa?.
- Llegó la carta que esperabas de Japón, ahora serás una masera de ligas mayores, aun que ya deberías mejor buscarte marido, es mucho trabajo para ti, es hora que haya un hombre en la casa y tu deberías ponerte a tejer chambritas. Como dice el modismo de mi sobrina del extranjero, "se te esta pasando el tren".
La voz chirriante de aquella anciana y sus comentarios hicieron que de los labios de Ángela escapara una sonrisa.
- Ya vera que pronto seré señora y madre de mis hijos, pero por ahora el destino me pinta este camino.
- Hum!
Alexa no pudo evitar hacer un gesto de desaprobación.
- Quien quite y a mi futuro esposo lo encuentre allá.
- Jjajajajaj, si verdad, pero lo escoges muy guapo he!!.
- Si.
Ambas mujeres reían contentas, cuando un estruendoso golpe se escucha, haciendo que las dos pongan mas atención de donde provenía.
- ¿Qué fue eso?.
- Ha! no te preocupes chica, seguramente los hijos de Portos ya están golpeando los árboles con sus máquinas infernales otra vez.
- Motocicletas señora Alexa.
- Para mi son máquinas del infierno, solo sirven para hacer mucho escándalo y para que se den varios golpes en la cara.
Aquella anciana se retiraba mientras hablaba y maldecía a su paso, haciendo que aquella voz chillona fuese bajando de intensidad.
- Y luego las reumas de la noche.
Ángela no evito reír conforme la anciana seguía quejándose, a pesar de que ella ya había entrado a su casa y cerrado la puerta aquella vocecilla aun se podía escuchar.
Al llegar la noche, Ángela comenzó a preparar su equipaje, el resto de la semana la ocuparía para encontrar a alguien que se dedicara a la escuela y comenzar a despedirse de sus pequeños alumnos, labor que seria muy doloroso para ella.
Los días como siempre pasaron volando, rápidamente una nueva sustituta se presento y ocupo el cargo antes de que ella se marchara. Aun que no era joven, la chica prometía darle cariño y cuidados a los infantes como Ángela siempre les daba. Después de una calurosa despedida y unas sinceras disculpas a sus alumnos por no haber terminado el siclo completo, entre risas y llantos Ángela se alejo a las tierras de oriente.
Ella tenía que recorrer un largo camino en tren, uno de los pocos que quedaban y pese a que estos tenían camarote y daban comodidades, tardaban al menos un día en llegar a la siguiente población en donde se encontraba un aeropuerto.
Ángela vio con desaire y tristeza sus tierras, pensando que no regresaría en buen tiempo. Mientras el tren arrancaba, esta veía nuevamente la carta, donde le decían que por sus grandes actitudes en la rama de la pedagogía y psicología en los infantes, la ponían como directora de un colegio y directora principal en un centro social de ayuda a niños. Un gran futuro se mostraba para ella, el que siempre había soñado, o al menos eso creía.
- Señorita, permítame su boleto.
- He! Claro.
- En una hora serviremos la comida en el carro comedor. Le sugerimos que cierre la puerta de su camarote y su ventana, ya que por el terreno de este lugar, las llantas del tren tienden a salpicar hacia arriba millones de piedrecillas, chocando con las ventanas y provocando un gran ruido en los pasillos.
- Esta bien
- Que tenga buen viaje.
Ángela se limitó a hacer lo que decía y acomodándose en el cómodo asiento pronto quedó dormida.
Sobre aquel terreno terregoso varias pisadas, fuertes y firmes comenzaron a correr tras aquel largo tren, que pese a decir que son uno de los transportes mas rápidos, estas figuras, cubiertas por una capa oscura que ocultaba su rostro le dieron alcance, una de estas figuras con gran agilidad logro subir a la puerta lateral y con un movimiento de su mano logro romper el seguro de la puerta para así entrar en los vagones de los pasajeros. Muchos se fijaron en aquella imponente figura que parecía ser de hierro, pero pronto algo mas atrajo su atención, las otras dos figuras se adelantaron y llegando al frente detienen el poderoso vehículo, haciendo que muchos se sacudieran, pero aquella figura quedo parada en el pasillo sin moverse ni un solo milímetro, sin decir nada y notando como muchos lo miraban, algunos desde el suelo, este siguió su camino abriendo las puertas muy seguro, pronto llego a la sección de los camarotes, donde la gente pagaba un precio mas para estar cómodos, el andar de este hombre levemente calmaba su ruido por aquella elegante alfombra vino, pero pronto se detuvo en una puerta. Al abrirla una chica de cabellera ceniza descansaba, sin percatarse de que el tren había sido detenido y que una sombra misteriosa se había escurrido en el tren.
Pese a estar el tren lleno, ninguno de los pasajeros tuvo la curiosidad de salir o seguir a aquel hombre, prefirieron quedarse en sus lugares, dándole la oportunidad a aquella figura de mirar detenidamente por varios minutos a aquella joven, sin pensar mas y arrodillándose suavemente aquel encapuchado se acercó al rostro de la chica, ladeando su cabeza levemente le deposito un beso en sus labios, la chica sentía entre sueños el beso, pero se sentía escalofriantemente real. Abriendo sus ojos ve que una sombra le besaba y bruscamente esta la aparto, no sin antes dar un fuerte grito y una bofetada.
- ¡¡¿Quien rayos te crees?!!.
La figura aun se estaba recuperando tocando su mejilla cuando Ángela sale corriendo del camarote.
- Ángela!!.
La voz varonil grito el nombre de la chica, quien aún mas aterrada de que este sabía su nombre se hecho a correr, bajando apresurada por las escaleras de emergencia del tren e intentando internarse en aquel rocoso lugar en donde se habían detenido.
- Oye, esa no es?.
Una de las dos figuras que se quedaron deteniendo el tren le decía a su compañero y sin pensar mas deciden darle alcance, poniéndose enfrente de ella.
- Pero?!...Quienes rayos son? Que quieren?.
Un impulso la hizo mirar así atrás, la figura que hace unos momentos se encontraba con ella en el vagón se encontraba a unos cuantos metros viéndola detenidamente.
- Tu?!.
- Que?! ya no te acuerdas de los amigos? Angi.
Una de las figuras se destapaba y este mostraba a un joven de bronceada piel, cabellos azulinos y como siempre mostrando una sonrisa sarcástica, él otro sin decir nada y mostrando una sonrisa se descubrió, notando en los dos, unas finas vestimentas doradas.
- Milo, Aioria, Aioria y Milo.
Milo como siempre daba las presentaciones pero con un tono de burla, cosa que a Aioria le parecía vergonzoso cada vez que lo hacia.
- Gracias a mi telequinesis pude hacer que lo que viviste tiempo atrás lo tuvieras en mente como un simple sueño.
La voz suave de la persona que se encontraba detrás de Ángela hizo que esta volteara, después de unos segundos viéndola esta se acerca y le descubre su rostro, notando a un chico de cabellera lila, un rostro blanco que resaltaba una mejilla enrojecida y unos ojos piadosos que no apartaban la vista de ella.
- Por que?
- Por que te amo.
Continuara…
Pues si el final se tardara un rato en aparecer, (hay como me encanta hacerla de a emoción jojojo), pero ya el final se acera y tengo que terminar los proyectos que deje pendientes, me refiero a mis fics y a mi página, los cuales estoy descuidando por la falta de Internet, además que pronto pasara a ser una pagina nueva y posiblemente cambie de dirección ya que esta será en flash, además que daré adelanto ya que en estas disque semanas de descanso, me puse hacer nuevos fan arts de este Fic y de Kiss from a Rose, que pronto pondré en mi página. Un saludo enorme a mis lectoras, gracias por hacerme llegar sus jalones de orejas y por supuesto sus ánimos para seguir este fic, chamakas muchas, muchas gracias, eso si es ser lector de hueso colorado.
Saludos a:
Angela Mort: Nombre no te apures, créeme que eso de la vida sedentaria solo se disfruta una vez por que ya después estamos de un lado para otro, también yo te pido disculpas ya que como puedo pongo los fics al día y deje mi trabajo en tu fic de Cascarita.
Xanxel: Pues gracias, ante ti me quito el sombrero, gracias por tus review suavecitos :p pero pues aquí andamos y como siempre espero te siga gustando.
Pilla Doll: Pues aquí andamos poniendo la continuación, espero no demorarme con él último cap. así como paso, chales, si fue largo el tiempo que no actualice pero seguimos dando lata, mas con Musito precioso jejejjje.
Lady Fiorella: Pues por el tiempo que tengo pues tendrán que ser cortitos y la verdad me alegro que aún así te sigan gustando y en cuanto a parrandas, pues con las que cargue en diciembre tengo mas que suficiente, ahora si, hay que seguirle dando a la chamba de los fics jojojo, al menos en ese tiempito libre, un saludo y pues espero poner el capitulo final pronto.
Elena: Jejjeje corta la batalla pero, pues así gusta mas, sobre todo a mi, ya que igual me pasa cuando leo fics, se tardan mucho en estas y luego ya no pesco bien el hilo, un saludo y pues espero ya poner pronto el cap. Final.
Evacion: Que bueno que te interesa este fic, sobre todo Mu, espero te guste y pues espero con ansias tu opinión y claro te doy una calurosa bienvenida a este fic.
Un saludo a la banda lectora.
