Recuerdos

Después de una dura batalla, cuatro caballeros llegaban al santuario con la victoria, pero uno en especial parecía encontrarse de luto. A pesar de no tener pérdidas, tres de los cuatro caballeros parecieron haber perdido a un camarada.

- Fue tu decisión, enfréntala con valor.

Kanon se dirigió con frialdad hacia Mu quien solo se limitó a asentir, mientras este caballero se adelantaba y se alejaba del grupo.

- Y a este que le pasa?.

Milo respingaba mientras Aioria y Mu solo negaban con la cabeza.

- Vamos Milo, Athena nos espera.

Sin decir nada, Milo y Aioria siguen el consejo de Mu, quien se apartaba del grupo, pero Milo ya no aguantó y dándole alcance jira a Mu hacia él del hombro deteniendo su paso.

- ¡¿Todo esto por nada?!.

- No entiendo a lo que te refieres Milo, ganamos, la tierra esta a salvo.

Secamente Mu siguió su paso a lo que Milo solo aprieta sus dientes y lo vuelve a detener.

- ¡No!, no me refiero a la tierra ni al santuario.

Milo traga saliva y mira fijamente a Mu.

- Que hay de ti, de Ángela.

Mu no pudo mantenerle la mirada a Milo y este solo se apartó de él bruscamente.

- Ella esta en casa a salvo, jamás debió entrar a este santuario en primer lugar, le devolví su vida.

Molesto Mu se encamina dejando atrás a sus camaradas, mientras Milo se proponía a detenerlo nuevamente, cuando siente la mano de Aioria en su hombro.

- Déjalo, él ya tomó una fuerte decisión y hagamos lo que hagamos el no cambiará de parecer. Según él, es el futuro perfecto para ella.

No muy normal en Milo se resigna y camina hacia la primera casa que se encontraba ya a unos cuantos metros, donde Kiki se encontraba con un semblante preocupado.

- ¡Señor Mu!, me alegro que este bien y ¿Ángela?.

Su maestro solo le esbozó una sonrisa y le revolvió sus cabellos para después seguir hacia el templo de su diosa, Kiki solo le seguía con la mirada entendiendo que su amiga se encontraba bien.

- Señor Milo, señor Aioria, Ángela no…

Milo seguía de largo sin decir nada mientras que Aioria le ponía su mano en el hombro de Kiki y este en silencio solo negaba con la cabeza, conteniendo un suspiro Kiki solo ve a sus amigos alejarse y decide acompañarlos hasta el templo de Athena.

- Me alegro mucho que mis caballeros que partieron en combate contra los heraldos de Ares hayan resultado victoriosos y regresado con vida al santuario.

Athena se expresaba dulcemente hacia sus caballeros quienes se encontraban inclinados ante ella con expresión seria.

- Se merecen un buen descanso, estoy segura que les ayudara a despejarse y resolver sus dudas.

Esta se dirigía especialmente a Mu, quien solo se limitó a no mostrar algún gesto. Sin decir más e inclinando sus cabezas los caballeros parten hacia sus respectivos templos, pero Mu se queda quieto dándole la espalda a su diosa, cuando ve que sus compañeros habían abandonado el salón este se gira hacia Athena y vuelve arrodillarse.

- Ángela se encuentra bien, gracias a que los caballeros conocimos el poder de los milagros…ahora…yo.

Mu trataba de que su diosa no notara que su voz se quebraba por aquel nudo en la garganta que tenía al recordar a su amiga.

- Yo quiero que Ángela tenga una vida normal, usé mi poder para que ella piense que todo fue un sueño y así quiero que lo crea, que jamás me conoció.

Saori solo miraba seria desde su silla y esta con tono suave le contesta a su caballero.

- Yo antes de darme a conocer como la diosa Atenea era la nieta del señor Mitsumasa Kido, su compañía esta aún a mi cargo, puedo ayudarte un poco en eso, le daremos a Ángela la mejor vida posible, así como tú lo has deseado Mu.

Mu solo asiente y agachado hace una reverencia a su diosa mostrándole su gratitud para así marcharse.

- Mu, solo espero que estés haciendo lo correcto.

Este solo detiene su paso y mira por entre su hombro aquel rostro compasivo de su diosa, para después volver la mirada a la salida.

- Es lo mejor para ella, con su permiso mi señora, partiré a mi templo.

Atena observa con melancolía a su caballero mientras Shaka quien se encontraba de pie a un costado de ella solo le mostraba un semblante de complicidad, sentían ambos lástima por Mu.

Ya entrada la tarde Mu se encontraba en aquel templo en ruinas que se convirtió sin querer en su lugar privado, donde la mayoría del tiempo se la pasaba pensando.

- Fue lo mejor para ella.

Mu pensaba para si, mientras se encontraba sentado en un pilar ya a medias y con el viento de la tarde rozando sus cabellos, moviendo aquel pasto que una noche se convirtió en su lecho e incluso se estremecía cada vez que él lo recordaba.

- ¡¿Todo esto por nada?!.

La voz de Milo pronto resonó en sus pensamientos.

- ¡Milo!.

- ¡No! no me refiero a la tierra ni al santuario. Que hay de ti, de Angela.

Mu sonrió levemente, de cuando acá Milo se preocupaba por él?, siempre estaba ahí de sarcástico, solo en su interior pensaba en él y solo en él.

- Jjajaja Mu si no la querías tener aquí me hubieras dicho, no necesitabas amenazarla con matarla

Mu se acordaba de aquella vez que Milo le recriminaba la poca atención hacia con Ángela, haciendo que ella tratara de abandonar el santuario en pésimas condiciones.

- Tonto, a leguas se notaba la rivalidad por ella, aun que….

Este recuerda la lección de su compañero.

- Oye, tu ganaste, limpia y justamente, no se por que te enojas de algo que no pasó.

- Ubícate Milo, hablas como si yo fuera algo de esa jovencita. Es más según dices que gané y ni siquiera nos batimos a duelo.

- Ja, eres un ciego. Y en cuanto a lo último, te creo bastante capacitado para que lo comprendas fácilmente.

Mu muestra en sus labios alargados una sonrisa y un leve rubor en sus mejillas.

- Que tonto fui, o más bien que cerrado, al principio no te entendí amigo, pero ahora lo tengo más claro.

No pudo evitar quitar esa sonrisa de sus labios por largo tiempo, sin querer él le había ganado una bella doncella al hombre que muchas chicas le creían un adonis o un dios greco de bronceada piel.

- Aunque….

Vagando nuevamente en sus recuerdos Mu no evita pensar en Angela, en los días a su lado, ella se comportó como toda una compañera, y pese a sus desplantes ella no se apartaba de él e incluso le dio la oportunidad de comunicarse nuevamente con su maestro Shion.

- Usted también me sermoneará?.

- Para que?. Además soy mala dando sermones o consejos, creo que las personas mas capacitadas aquí son Atena y Shaka. Pero se hacer algo mejor que eso.

- Algo mejor?.

- Escuchar.

Y en verdad era lo único que él ansiaba, no quería sermones, no quería que se hicieran los maduros con él, solo quería hablar y que lo escucharan, sin que nadie se burlara de él o sintieran compasión o lástima.

- Le explicaste a ella lo que pasa cuando un hombre ve su rostro?

Nuevamente otro recuerdo que incluía los sarcasmos de Milo apareció en la mente de Mu, acompañado por la imagen de una daga larga con una empuñadura liza y dorada que era puesta frente a Ángela.

- ¡¿Y esto?!.

Mu se levanta y camina hacia otro lado, dándole la espalda.

- Si un hombre ve tu rostro usando esa máscara comete una grave falta, dañando tu honor.

- ¿Pero¿Para que me das esta daga?.

Mu aún de espalda y con la vista al frente comenzaba hablarle, igualmente con ese tono serio.

- Si un hombre ve tu rostro tienes dos cosas para limpiar tu honor. Debes matarlo o..

Este mira a la joven quien ya se había puesto de pie.

- Amarlo.

Que frío había sido en esa ocasión con la pobre Ángela, era seguro que las leyes del santuario resultaban ser odiosas para ella. Aun que por otro lado comprendía la respuesta que en ese momento le dio y no pudo evitar sentir que ella lo rechazaba.

- Ángela.

- Si.

- Si me conocieras mas¿cual elegirías?.

Ella se sonrojó, Mu seguía serio mirando a la pared.

- Créeme que no sería el de quitarte la vida.

La segunda vez que preguntó no evitó sentirse como un tonto¿como podía haberle preguntado eso? Pareciera que hablaba como un adolescente.

- Tontos, vender su alma a otro dios no les garantiza que él les devuelva la vida, ustedes solo vieron por si mismos, por eso los detesto.

- Jajaja, con tal de vengarnos nos damos por bien servidos, no sabes cuanto disfrutaré ver a esa mujer desangrándose.

- ¡¿Qué dices?!.

El recuerdo escalofriante de cómo Ángela resultó herida con la rosa de Afrodita hizo que algo apretara su pecho con fuerzas, si bien recordaba el solo verla herida le hizo angustiarse de tal manera que cuando ella recobró la conciencia la abrazó fuertemente y ahora, que habría pasado con aquel sentimiento de hombre que ella había dejado salir?, lo habrá enterrado cuando se colocó aquella armadura dorada?

Mu se levanta y mira el horizonte, la tarde se presentaba y unas ganas incontenibles de ver a Ángela le invadieron, sin pensarlo mas este se encamina hacia la aldea.

- ¿A donde irá?.

- Shhh!!! Kiki haces mucho ruido.

- Y usted es muy chismoso señor Milo.

- Solo soy curioso.

En una callezuela de la aldea Ángela caminaba rumbo a su casa cuando la voz de una anciana llama su atención.

- Ángela!

- Señora Alexa, buenas tardes! Por que la prisa?.

Mu había llegado al lugar y este esperaba alcanzar a Ángela cuando esta señora aparece así que prefiere esconderse y esperar que la anciana se fuera a su casa.

- Llegó la carta que esperabas de Japón, ahora serás una maestra de ligas mayores, aun que ya deberías mejor buscarte marido, es mucho trabajo para ti, es hora que haya un hombre en la casa y tu deberías ponerte a tejer chambritas, como dice el modismo de mi sobrina del extranjero, "se te esta pasando el tren".

- ¡¡¿Marido?!!.

Mu se expresaba sorprendido y a la vez molesto.

- Ya verá que pronto seré señora y madre de mis hijos, pero por ahora el destino me pinta este camino.

- Hum!

Alexa no pudo evitar hacer un gesto de desaprobación.

- Quien quite y a mi futuro esposo lo encuentre allá.

- Jjajajajaj, si verdad, pero lo escoges muy guapo he!!.

- Si.

Mu se molesta mucho y arde en furia dejando salir un golpe que hace derribar un árbol para así después alejarse.

- ¿Qué fue eso?.

- Ha! no te preocupes chica, seguramente los hijos de Portos ya están golpeando los árboles con sus máquinas infernales.

- Motocicletas señora Alexa.

- Para mi son máquinas del infierno, solo sirven para hacer mucho escándalo y para que se den varios golpes en la cara.

Mu había estado meditando sobre el futuro de Ángela pero nunca previno que había dejado la puerta abierta para que otro hombre se casara con ella.

- ¿Otro? Y este la querrá como yo?. La cuidara?, una cosa estoy seguro, le dará los lujos que yo no puedo darle.

Desilusionado Mu se dirige de regreso al santuario donde en la primera casa lo esperaba Milo, Aioria y Kiki.

- ¿De paseo?

- Señor Mu, ha ido a ver a la señorita Ángela?.

Mu solo soltó un leve suspiro sentándose en las primeras escalinatas.

- ¡¿Que?! El paseo no te despejó la mente?.

- Milo ahora no.

- Vamos amigo que tienes?.

- Aioria, no…ahora no.

- ¡¿No?!, eso ya lo hemos escuchado siempre, ahora suelta la lengua carnero ¿que pasa?.

Mu mira a milo algo molesto pero cambia ese semblante, realmente ahora su depresión le hacía no tener ganas ni de molestarse.

- Athena me dijo que me ayudaría a que Ángela tuviera una vida normal, sobre todo cómoda, ella partirá dentro de unas semanas a oriente.

- ¡¿Cómo?!.

- Ángela!

- ¡¿Se irá?!

Mu asiente y este se levanta para adentrase a su templo.

- Mu!. Eso es lo que en verdad quieres?

Aioria le hablaba decidido mientras su compañero le daba la espalda y caminaba las escaleras.

- Eso es lo que desee no?.

- Entonces por que esa cara?, por lo que dices Athena, o mejor dicho Saori Kido le ha dado un excelente futuro a Ángela¿que te agobia ahora?

- Nada. Ella estará en buenas manos.

- Aun que se encuentre a otro?.

Milo sonó cual pesada roca que cayó en la cara de Mu, quien se detiene y lo mira.

- Vamos cornudo se te nota a leguas en la cara, por eso tu depresión.

- No lo entiendes Milo, ella estará bien, yo no le puedo dar una vida conyugal, no se puede.

- Estas diciendo que sacrificaras a Ángela por lo material?.

- Aioria no entiendes.

- No Mu, el que no entiende eres tú. Ella estuvo a gusto aquí, lejos de la vida urbana, se encontraba feliz al estar con tigo y Kiki, pareciera que lo único que ella añoraba era tener de vuelta una familia.

Mu solo bajó la cabeza y apretó sus puños.

- Piénsalo bien Mu, solo espero que no sea demasiado tarde.

Aioria se aleja del grupo dejando a los tres sorprendidos, Milo sin decir nada se aleja mientras que Kiki miraba a su maestro con la vista baja y con un torrente de pensamientos y decisiones.

Como siempre la cabeza nunca deja de trabajar y a menudo pensamientos sobre lo mal que Ángela pasaría su vida en el santuario bajaban la balanza hasta el tope, haciendo que Mu pensara que sería buena idea en que ella partiera a Oriente a formar una nueva vida.

La semana pasó y el día en que Ángela partiría era esa misma tarde, Mu se encontraba sentado en la punta de una de las tantas colinas rocosas que rodeaban el santuario pero esta tenía una magnifica vista y fácilmente se podrían ver las vías del tren a lo lejos.

- Sabíamos que estarías aquí.

- ¡Milo¡Aioria!.

- Vamos Mu, si por ti fuera ahora mismo estarías doblando esas malditas vías para que ese tren no salga de Grecia.

- Milo ya madura.

- Ya lo hice ¿y tu cuando?.

Mu no evita sonreír mientras ponía ambas manos juntas y cerca de sus labios. Pronto el sonido del tren se escucha a lo lejos, los tres caballeros se quedaron quietos viendo hacia las vías mientras Mu veía de igual manera aquel triste paisaje con el rostro cabizbajo y sus cabellos ondeando revueltos tapando su rostro. Muchos recuerdos surcaron su mente cual flash mientras aquel sonido producido por el tren se hacía mas fuerte, ya no pudo aguantar mas y este comienza a retirarse.

- A donde vas carnudo, la mejor parte aún no llega.

- No me importa Milo.

Este se zafa de la mano de Milo cuando Aioria lo toma fuerte de su otro brazo, haciendo que Mu le mirara fijamente.

- Vasta de niñerías, aún estamos a tiempo.

- ¡¿Cómo?!.

Un rostro de complicidad acompañados por unos ojos sarcásticos Milo veía a sus compañeros, Mu pronto entendió que clase de empresa irían a hacer.

- Hey tontos!, si van hacer desastres mejor llévense esto, daría vergüenza involucrar a los santos dorados en un asalto a un tren.

Kanon se presentaba y lanzaba tres capas oscuras que cubrirían perfectamente a los tres santos.

- Oye en primer lugar no vamos a asaltar un tren, en segunda, no los tienes en otro color?, el negro no combina con migo.

- Milo!.

Aioria decía avergonzado mientras Kanon les daba la espalda y comenzaba retirarse, no evitando mirar por entre su hombro a sus compañeros.

- En lo que a mi respecta sacarán a la fuerza a una jovencita, para mi eso me parece un rapto, por cierto Mu, suerte.

Sin decir nada el nuevo caballero de géminis se aleja de ellos, quienes se encontraban sorprendidos.

- Bueno que esperamos.

- Si, tenemos que detener un tren.

Aioria y Milo le decían a su compañero mostrándole una sonrisa, Mu hace lo mismo y después de cubrirse los tres salen corriendo hacia el tren dispuestos a detenerlo.

- Mu, Aioria y yo detendremos el tren, saca a Ángela antes de que los demás pasajeros se den cuenta de nuestra presencia.

- Claro Milo detendremos el tren en medio de la nada y no se darán cuenta.

- Es un decir gato.

- Bien caballeros sepárense.

Mu dio la señal y estos se separaron comenzando el plan, Milo y Aioria detuvieron el tren para así sacar a Ángela de el, aunque su sorpresa fue mayor al verla corriendo en otra dirección, eso estaba fuera del plan. Después de las debidas presentaciones Ángela queda quieta mirando a Mu y como este le expresaba cuanto la amaba.

Después de terminar ese lío y de algunas dudas, Ángela se retiró con aquellos caballeros, quienes le ayudaron a traer su equipaje, Ángela sentía miles de emociones dentro de sí y Mu veía un nuevo milagro, una nueva oportunidad.

Pues aquí traigo este capitulo, y pues ya el siguiente es el final de este fic, disculpen que sea algo largo y sobre todo repetitivo pero así fue la idea desde un principio, la historia fue inspirada de la canción de Faye Wong - Eyes on me, que si no mal recuerdo creo que salió como ending del juego de Final Fantasy VIII y de Blanca & Kermit - Recuerdos, larga pero muy buena, suerte y nos vemos en el último capitulo.

Saludos a:

Angela-Mort: Amiga un saludote donde quiera que estes ahora si me manche de ausencia pero pues ya estoy aquí dando el final espero les guste.

Pilla Doll Jjejeje tu si que esta bien atenta y si alguien en el santuario andaba moviendo las sabanas pero no por separarlos jojojo, nos vemos en el capitulo final.

xanxel: Hay manita!!! ya te paso lo mismo la verdad es que se siente re feo no tener Internet, pues bienvenida a mi club jojojojojo.

Dark Angel: Amiga no te preocupes de por si yo ya tengo que pedir disculpas a ustedes de rodillas y con una vela en cada mano por que si me ando tardando en subir capítulos, gracias por el review

Lady Fiorella: Verdad que si me manche y según mi propósito de año nuevo era ya no andar de vaga pero pues que le voy hacer, jajaja pero todo tiene una justificación ya que me he dedicado este tiempo a actualizar otros fics y en subir los nuevos arts, un saludo y nos andamos viendo.

Bueno con esta pues invito a los lectores a ver los fan arts de los diferentes fics que he hecho en estos meses y que también por esa razón me he tardado un poco en subir los cap a este espacio, la dirección de mi pagina se encuentra en mi perfil entren y denle clik a fan arts un beso y nos vemos.