Hola chamacos, pues ya aquí traigo el final, según lo iba a poner después que el otro capitulo, pero ya ven el mal Internet abunda por donde yo vivo. También invito a los lectores que lean la parte de "comentarios de la autora" por que quiero comentarles algo (valla la redundancia) y me gustaría que lo vieran, no por el afán de destruir si no para al menos darle un mensaje a todos los autores de fics.

Mi último día

Los caballeros caminaron en silencio hasta el santuario, todos aunque se mostraban serios y con falta de interés en ciertos temas mantenían sus sentidos al pendiente de la pareja que caminaba en silencio atrás de ellos.

Kiki de ves en cuando volteaba a ver y varias veces suspiraba pesadamente al ver que ellos se trataban como si fuesen desconocidos. Al llegar a la casa de Mu todos se apresuraron en dejar el equipaje y sobre todo en dejarlos a solas, ya que pensaban que estos no hablaban por vergüenza.

- Bueno aquí esta el equipaje.

- Oye Kiki por que no te quedas esta noche en mi templo, será como una noche entre hombres.

- Va a dejarme otra ves a cargo de la casa de Escorpión?.

- ¡¿Yo?!, chico… nunca te he dejado a cargo de mi casa.

- Si ya fueron cinco veces y ……..

Milo apresuradamente le tapa la boca al pequeño y este con varias gotas de sudor miraba a los demás quienes se encontraban serios viéndolo a él.

- Jeje, lo que el azúcar les hace a los niños hoy en día.

- Vámonos Milo.

Seriamente Aioria le hablaba a Milo quien se retiraba con Kiki.

- Bueno, espero no te molestes, pero mi deber….

- Si, tú casa!...

- Es la primera………

- Claro no quiero interferir con tus deberes……

- Mañana……..

- Hablamos.

- Si! Que pases buenas noches.

- Igualmente tú Ángela.

Aioria y Milo quienes aún no terminaban de retirarse veían la penosa plática entre ellos con ojos cuadrados, mientras Kiki seguía tapado de la boca.

- ¡¿Eso fue todo?!.

Decía Milo entre dientes.

- Si temo que si.

- Hay, mujeres, por eso es mejor seguir soltero.

- Mmmhhh!….mmmhh!!.

- Ha! lo siento Kiki

- ¡Casi me asfixia!.

- Y tu casi me hechas de cabeza, ahora por eso te quedaras a cuidar mi templo, necesito un trago.

- Haayyy!!!.

Kiki es jalado del cuello de su ropa por Milo dejando de lado el asunto de Ángela y Mu.

Entrada ya la madrugada Mu se encontraba tras uno de los pilares de su casa mirando al piso pero su mente divagaba en Ángela, su corazón latía a mil por hora y en ciertas ocasiones se enfurecía de solo pensar en el enfrentamiento con ella.

- Esta aquí…..me recriminara?... si lo hace debe entender que fue por su bien. Quería una vida normal para ella, no quiero que me juzgue mal, Ángela no seas tan dura.

Del otro lado las cosas no eran distintas, Ángela no podía conciliar el sueño y a menudo daba vueltas en la cama hasta quedarse enredada entre las cobijas, desesperada se sienta en la cama y frota su frente.

- Que es esto que siento?, me urge hablar con el, por que?, por que me quiso fuera de su vida?, ya no me quiere? Si es así por que detuvo el tren?

Poniéndose de pie camina a tomar un vaso con agua y apretándolo fuertemente mira hacia la puerta.

- No!, necesito aire, esto me esta sofocando, debo salir!.

Desesperada deja el vaso en la mesa, poniéndose un vestido rosado y dejándose el pelo suelto ella sale caminando sin dirección fija, sin querer esta llega a aquel templo en ruinas donde una noche Mu y ella tuvieron una gran experiencia.

- Aquí yo….Que cosas estoy pensando, Ángela a donde diablos te fuiste a parar?.

Apenada se aparta viendo a lo lejos que el sol comenzaba a salir lentamente, dejando unos tonos calidos en aquel azulino cielo nocturno.

- No descansaste¿cierto?.

- He! Mu!.

Mu asiente y en silencio camina lentamente hacia Ángela quitándose su yelmo y dejándolo a su costado.

- Como? Mas bien ¿Sabías que estaba aquí?.

- A decir verdad no, en toda la noche no me pude concentrar en mi trabajo.

Ambos quedan en silencio por un rato pero Mu decide romper el silencio.

- Sabes, desde……

Este traga saliva y mira a Ángela.

- Desde aquella noche, siempre he venido aquí.

Ángela no evita sonrojarse y reír tímidamente mientras bajaba el rostro.

- Ha¡¿Si?!

Mu levanta su rostro tomando delicadamente su barbilla.

- Desde ese día yo…… yo siento que no soy el mismo. Ángela no te voy a mentir y soy sincero con tigo, pero, ese día justamente al despertar tomé la decisión de acabar con tu vida.

Los ojos de Mu se mostraron sumamente serios a lo que Ángela no evitó caminar hacia otro lado.

- Puedo preguntar por que no lo hiciste?.

- Por que no creía en milagros.

Mu toma los hombros de la chica mientras esta volteaba y le miraba extrañada.

- Ángela no tenía esperanzas de que en esta batalla tu regresaras, estaba escrito que tu morirías de cualquier forma.

Este toma la mano de ella y la aprieta con fuerzas.

- Prefería que tú murieras por mi mano que por la de cualquier otro dios.

- Mu!.

Su voz seria había cambiado, se notaba dulce y a la vez triste.

- Ya pasó, sabes, hay que dejar eso en el pasado.

- No podemos.

- Como?!

- El pasado esta aquí, incluso dentro de ti.

- No entiendo lo que quieres decir.

- Sabes bien a lo que me refiero.

Ángela se encontraba desconcertada y a la vez sorprendida, más al ver que el carnero le abrazaba.

- Por que no me dijiste?.

- Como lo supiste?.

Esta se aleja de Mu, notando como sus ojos volvían a verla seriamente.

- Ángela, recuerda que yo puedo ver cosas que otros hombres no. Estabas mas nerviosa por eso¿no es así?, sabías que lo notaría.

- Mu!, sabes que esto afectaría tu futuro, tu vida también, por eso ya no quise regresar al santuario.

Mu no dice nada y se acerca a la joven, al quedar a unos cuantos centímetros este se arrodilla y saca de entre su armadura una daga, Ángela no entendió lo que quería demostrarle con aquella arma pero pronto recordó.

- Yo he faltado a mi honor como caballero viendo tu rostro, cualquier decisión que tomes aceptaré, no importándome mi destino o mi vida.

- Mu!!! Estas?...

- Estoy muy seguro de lo que hago, ya no tengo miedo del futuro.

Los ojos azulinos de la chica comenzaron a brillar por las lagrimas retenidas y su rostro mostraba una ligera sonrisa que sin pensarlo se abraza de aquel caballero que se inclinaba ante ella.

- Mu!!! Eres un tonto!!! bien sabes que nunca te quitaría la vida.

Mu sorprendido tira la daga para abrazarla y este hunde su rostro en su hombro.

- Entonces te quedas con migo?

- Si, para siempre.

Con una sonrisa ambos se abrazaban, Mu la cargaba de su cintura mostrando alegría, mientras el sol brillaba ya en las alturas.

MESES DESPUÉS

- Milo apúrate!!.

- Ya voy!!!

- Huyy!!! No amaneciste de buen humor.

- Es que no encuentro la maldita capa. Ha! Ya la encontré!.

- Oye eres el padrino! Voy a creer que los novios ya estén con Athena y tú que estas a unas cuantas casas llegues tarde.

- Oye, ellos quisieron que fuera el padrino, que afronten las consecuencias.

- Si no mal recuerdo tú le dijiste a Mu que serías el padrino mucho antes de la boda.

- Hay cállate León!.

Aioria mostraba un gesto divertido después de varias hechas por Milo y ahora este le empezaba a regresar las burlas y con creses.

Dentro del templo de Athena varios caballeros de diferentes rangos, pupilos y maestros se encontraban de pie a los costados del gran salón, los doce caballeros por fin se encontraban completos, ya que los puestos fueron ocupados por los santos de bronce, los cuales se ganaron el honor de portar las legendarias armaduras de Sagitario por Seiya, Acuario por Hyoga, Picis por Shun, libra por Shiryu y capricornio por Ikki, estos chicos apreciaban mucho a Mu, de hecho fue el primer caballero dorado que se mostró ante ellos y les ofreció ayuda y hoy era un día especial para él.

- Bienvenidos caballeros.

La voz de Athena hizo que los murmullos de los caballeros callaran y comenzaran a inclinarse, esta mostrando una sonrisa y portando su báculo a su diestra miraba a sus fieles quienes ya habían guardado completo silencio.

- Esta reunión es para unir en matrimonio a un santo, con una mujer valerosa.

Esta sonríe y mira a su lado a la pareja, quienes se colocaban al frente de la diosa y estos se arrodillaban para así comenzar la ceremonia, muy al estilo griego, donde una diosa los bendecía. Aioria fue quien entregó los anillos a la pareja y Kiki miraba feliz a su maestro estando a un lado de él.

- Que pase el padrino.

Milo se mostraba serio y galante con su armadura pero algo que diferenciaba al caballero es que este tenía en brazos a un pequeño niño de cabellos ligeramente lilas en su regazo, donde Shaka lo recibió con un gesto alegre a pesar de sus ojos cerrados.

- Caballero Milo, tu presentas a este niño como su nuevo maestro, el cual llevará mis bendiciones y las de Athena.

Durante este tiempo Ángela y Mu se habían encontrado atareados, Mu supo que Ángela esperaba un hijo suyo, el cual le pondrían el nombre de Shion, en honor al maestro de Mu, quien siempre lo consideró como a un padre, la noticia para los demás santos les pareció magnífica y no paraban de felicitarlos, estos aguardaron a casarse hasta que el pequeño naciera y así bautizarlo bajo la religión de los santos atenienses. Milo se sorprendió al ver que Mu le había tomado la palabra en ser el padrino del pequeño convirtiéndose así en su nuevo maestro.

Después de la ceremonia en una casa cercana al mar, Ángela se cepillaba su largo cabello, mientras veía a Mu levemente recostado en la cama, esta se volteo y camino lentamente a él para depositarle un beso.

- Descansa.

- No, aun no estoy dormido.

Los ojos de Mu se abren lentamente y miran a su hermosa esposa, mostrando una nítida sonrisa.

- Eres un tramposo.

- No, solo te espero.

Mu abraza a Angela comenzándola a besar y depositándola lentamente en la cama.

- Mu, despertaras a Shion.

- Bien, procurare no hacer ruido.

Ambos ríen mientras la luz de aquella habitación se apagaba, Mu por fin tenía aquella vida de hombre que siempre quiso tener.

Fin

Pues con esto acabo este mi primer fic de Saint Seiya y con ello doy las gracias a estos lectores tan lindos que tengo, ya que fueron demasiado pacientes al esperar mis actualizaciones que de por si se llevaron bastantes mesecitos un beso enorme a todas ellas.

A todos ellos millones de gracias, se que este final quedo corto pero realmente esta parejita ya merecían boda jajaja!.

Salu2 a la banda lectora.