Cap. 2 Sentimientos
Dos días más y conocería a su hermano.
Había pasado la última semana en el castillo de Hogwarts y había conocido a todos los compañeros de trabajo de su padre, algunos le habían agradado más que otros.
Ahora conocía a la profesora McGonagall, que enseñaba Transformaciones, era una mujer madura de carácter fuerte, aunque en el fondo era muy cariñosa.
Conocía también, al profesor Lupin, quién era muy guapo y muy amable, pero tenía esposa y un hijo, "Mmm, mala suerte Lily" había pensado cuando lo supo.
La persona que más se había alegrado de conocer a Lily era el profesor Dumbledore, un viejo excéntrico, pero muy inteligente y amigable. Le había dicho que consideraba a Severus, su padre, como un hijo.
-Así que espero que no te moleste que te considere a ti como a una nieta- le dijo con un dejo de felicidad en sus ojos azules.
El colegio se dividía en cuatro casas, y dado a que Lily tendría que integrarse al alumnado, había tenido una selección privada: el Sombrero Seleccionador la había asignado a Gryffindor. Afortunadamente su padre no se infartó al conocer ese resultado, ya que al ser un Slytherin calculador, se dio cuenta de que estando en la casa de los leones, su hija estaría más cerca de Potter.
Cada vez que pensaba en cómo sería su hermano, unos nervios mortales se apoderaban de ella. No podía evitar pensar en que tal vez él la rechazaría, y eso le dolía mucho.
Siempre había deseado tener hermanos, pero nunca se había atrevido a decírselo a su padre por que temía a su reacción. Ahora todo era diferente.
Meses atrás cuando vio a su padre entrar por la puerta de su casa Lily había sentido que todo estría bien. Que nunca se separarían y que serían una verdadera familia. Ahora tenía a su padre y un hermano. La vida era perfecta. Con excepción de que su hermano no tenía la menor idea de lo que pasaría en su nuevo y último curso en Hogwarts. Ni siquiera Lily la tenía.
-Debes tranquilizarte, Severus- decía Dumbledore
-¡¿Tranquilizarme? ¿Cómo quieres que me tranquilice?- Snape estaba realmente alterado- Albus, Lily está muy emocionada de conocer al idiota de Potter y eso me pone nervioso
-¿Nervioso?- Se sorprendió la profesora McGonagall- Tú Severus Snape ¿nervioso?
-No te burles, Minerva. No comprendes, ella… mi hija…
-¿Acaso tienes miedo que Harry la rechace?- Albus Dumbledore siempre acertaba
-Lily sufriría mucho si eso ocurre. Tú más que nadie sabe que aunque no lo demuestre amo demasiado a mi hija, he luchado por ella, para que tenga la vida que se merece.
McGonagall estaba conmovida, nunca había escuchado a Severus hablar así. De hecho, no sabía que tenía una hija hasta hacía apenas una semana, pero se había dado cuenta de que Lily no era igual a él y eso le alegraba.
-Y la tendrá, Severus, te lo aseguro, pero la tendrá al lado de su hermano y por supuesto del tuyo- dijo firmemente Albus.
-Ya basta de nerviosismo, todo saldrá bien, tranquilízate.- dijo la serena voz de Dumbledore
-Pero y sí…
-Nada, ya te lo dije, te presentaré como la nueva estudiante y todo te acogerán con gran entusiasmo.
-Pero y si él…
-Lily, conozco a Harry desde que nació, sé que es un buen chico y te tratará bien
-Pero todos sabrán quién soy, quién es mi padre
-¿Y eso que tiene de malo?-preguntó el aludido
-Perdona padre, no quise decir eso. A lo que me refiero es a que si él sabe que soy tu hija, tal vez no le agrade tanto como espero.
-Ya te dije que es un buen chico- aseguró el anciano- y creo, además, que debes empezar a llamarlo por su nombre, ya sabes que aún no podrás llamarlo "hermano"
Lily asintió. Los alumnos del colegio estaban a punto de llegar y Lily estaba más nerviosa y asustada de lo que había estado toda su vida.
-Será mejor que nos vallamos, Severus. No tardan en llegar.
Severus asintió y comenzó a girarse cuando sintió que una mano lo detenía.
-Quisiera hablar contigo un momento, padre- Severus volvió a asentir y Lily esperó a que Albus los dejara solos. Cuando el hombre se fue, la chica continuó- Padre… quisiera agradecerte por haberme traído aquí, por haberme dicho la verdad sobre tu relación con mi madre, sobre la existencia de mi hermano, padre… eres la persona más importante de mi vida, sin ti… sin ti no sería lo que soy ahora y… y estoy muy orgullosa de ser tu hija, te quiero mucho padre.
Severus quedó sorprendido por las palabras de su hija, vio como una lágrima amenazaba con salir se sus ojos negros así que la abrazó, la abrazó como nunca lo había hecho. Se podría decir que era la primera vez en 19 años que la daba un abrazo verdadero. Lily al sentir ese gesto de su padre, no aguantó más y comenzó a llorar. Lloró de felicidad, de tristeza, de ansiedad, en fin, todas sus emociones reprimidas salieron a flote con ese abrazo. Se sentía protegida, pero más aún se sentía amada.
-Ahora, escúchame muy bien Lily- dijo Snape separándose un poco de ella para poder verla a la cara- no dejes nunca que te hagan sentir mal, si alguien se burla de ti o te insulta por ser mi hija, hazles frente, demuestra ese orgullo Slytherin que llevas dentro, hazles ver que eres poderosa e inteligente.
Lily lo observó
-En cuanto a Potter-continuó el mago- a él le costará confiar en ti, no escúchame- dijo al ver que la joven quería interrumpir- él aún no confía en mi, sabe que ayude a derrotar al Señor Tenebroso, pero no es tonto aunque lo parezca- su hija sonrió ante este comentario- dale tiempo para que te acepte como una de sus amigas y después, poco a poco, gánate su cariño, sólo así podrá aceptarte como su hermana.
La joven bruja asintió, dando a entender que comprendía lo que decía su padre.
-Espero que comprendas que por muy hermano tuyo que sea, para mi Harry Potter seguirá siendo el niño torpe y desordenado que siempre ha sido, ¿entendido?
-Padre, ¿en verdad crees que quiero compartirte con Harry?- Lily estalló en una carcajada al ver la expresión de su padre- Padre, tranquilo, creo que ya es demasiado saber que tiene una hermana y además tú quieres que te acepte como un padre
-Yo no quie…
-Ya sé que no lo quieres de hijo, solo estaba bromeando. ¡Vamos, papá, ríete!
-Si vas a hacer bromas como esa todo el tiempo, comenzaré a creer que fue una mala idea traerte aquí.
La sonrisa de Lily desapareció. Ahora era el turno de Severus de reír
-¿Enserio crees que me arrepentiré de traerte aquí? Era una broma, ¡vamos hija, ríete!-dijo imitando el tono que antes usó ella
-¿Quién eres y que has hecho con mi padre?-dijo seriamente. Pero su padre noto que algo pasaba.
-Jaja- dijo sarcásticamente- Camina niña, estás a punto de ver por primera vez a tu hermano
