Capitulo 1
Perdón
El rubio caminaba de un lado l otro con los nervios destrozados, ya habían pasado dos horas desde que la pelirroja había ingresado a la enfermería. Su mejor amigo Adams se encontraba con él brindándole su apoyo, le preocupaba el bienestar de Scorpius, era muy extraño que él precisamente actuara de esa manera.
Sintieron varios pasos provenientes del pasillo, pero el rubio estaba tan preocupado que no se molesto en mirar siquiera.
-Malfoy, ¿Qué haces aquí? ¿Acaso eras el papá? –preguntó John con sorna y el aludido detuvo su andar para encararlos.
La mirada de Scorpius logró helar la sangre de todos, era de odio, mucho odio y rencor.
-No te mato porque no te mereces morir de esa manera, mereces sufrir con creces todo el daño que le has hecho –susurró Scorpius de manera acida y cortante. –No hacía falta ser adivino para saber que, efectivamente, Weasley estaba embarazada y no de mí precisamente.
El pelinegro dejo el temor a un lado y lo observó dibujando una sonrisa en su rostro.
-Para tu teatro, Malfoy, la chica no…
-¡Basta! –gritó el rubio temblando de ira. –Das vergüenza Maxwell, ni siquiera tu estatus de maldito sangre limpia te borra la falsedad de todo este asunto. Y ustedes –espetó ahora hacia los primos y hermanos Weasley-Potter-, nunca los imagine capaces de joderle la vida a su propia sangre.
-Tú no tienes nada que opinar mor…
-¿Mortifago, Albus? –Scorpius comenzó a reír. Antes de enterarse de todo su pasado el menor de los Potter era su mejor amigo, pero todo cambio al entrar al quinto curso. –Mi padre fue un mortifago ciertamente, sin embargo, ustedes con ella han cometido un acto tan sucio que ni mi padre les llega a los talones ya que si no lo recuerdas amigo mío, él nunca mato a nadie.
Silencio, eso fue lo único que se escuchó en ese momento. Scorpius decidió ignorarlos y acercarse más a la enfermería, necesitaba salir de dudas. Sin embargo, Adams no había apartado la mirada de Lily, ella no se atrevía a mirarlo a los ojos. Nunca se había sentido tan decepcionado de ella ni de ningún otro miembro de esa numerosa familia como ahora.
-Adams…
-Ahórrate explicaciones, Potter –Lily abrió los ojos como platos y comenzó a llorar. –Te lo dije aquella noche y te lo vuelvo a repetir, se dejaron llevar por las mentiras de Maxwell, ¿recuerdas? Un Slytherin sabe de mentiras.
Se giró para alcanzar a su amigo.
-Jimmy… por favor, ninguno sabía… de haberlo sabido –trato de explicar Albus temeroso.
-¿Qué? ¿No la habrías tratado como una paria? ¿Cómo una "Zorra"? –Albus hizo una mueca de dolor. –No, amigo… has demostrado ser más Slytherin que cualquiera. ¿Sabes? Te has encargado de hundir a Scor desde que te enteraste que su padre fue un mortifago, de hacerlo el malo de la película. Pero ¿quieres que te diga la verdad? Nunca debiste traicionarlo, fuiste su mejor amigo y lo traicionaste… aunque este año demostraste ser un maldito capaz de traicionar hasta su familia.
Nadie se atrevió a decir algo más, nadie se movió de ese lugar. Adams era un joven muy callado conocido por su ingenio y por sus estrategias en el Quidditch, además de su valentía para decir todo lo que pensaba sin importarle nada.
-¿Nada? –preguntó a su amigo que tenía un semblante preocupado.
El rubio iba a responder cuando la enfermera salió con el rostro serio, más de lo normal.
-¿Quién la trajo? –preguntó molesta.
-Yo, Señorita Jensen…
-Podrías decirme ¿Qué rayos sucedió? –el rubio asintió y comenzó a explicarle todos los hechos, el rostro de la enfermera paso de la ira al horror. –Esto no se va a quedar así… Malfoy tienes quince minutos para verla, ella necesita descansar.
El rubio ingresó a la enfermería, todas las luces estaban apagadas menos una, la luz de la mesa de noche de Rose Weasley. La chica tenía un semblante deplorable, mostraba un color pálido muerto y sus ojos estaban rojos a causa del llanto.
Scorpius no sabía qué hacer, ¿Debía hablarle? Tanto esperar para acobardarse a última hora. Después de tanto pensarlo decidió sentarse en silencio a su lado, nada de lo que le diga en ese momento le iba a hacer sentí mejor.
-Lo perdí… -susurró sin emoción alguna.
-Lo siento –respondió Scorpius sin saber que decir.
-Ni un millón de lagrimas lo traerán de vuelta… ni mil perdones me harán olvidar… he rebasado el limite, Malfoy –susurró nuevamente con lagrimas en los ojos. –No creeré más en el amor, estoy rota… estoy muerta.
Familia, Weasley-Potter.
Es de carácter de urgencia su presencia en el Colegio Hogwarts.
Director
Neville Longbottom.
Cuatro cartas fueron enviadas simultáneamente a los diferentes padres de los familiares de Rose Weasley, el motivo aun no había sido especificado pero por lo corta y precisa de la carta de seguro era importante. No todos los días recibes una carta a las 9 de la noche citándote en el colegio de tus hijos.
Uno a uno fueron llegando al despacho del director, el semblante de cada uno era de sorpresa y preocupación. Sin embargo el director, su antiguo compañero de clases, no expresaba otra cosa que decepción.
-¿Qué sucede, Neville? –preguntó Harry preocupado.
-Creo que no soy la persona indicada para hablar… -susurró molesto.
-Señores Weasley, su hija estuvo a punto de morir –Hermione abrió los ojos como platos y se sonrojo a causa de la furia.
-¿Rose intento quitarse la vida? –gritó Ron encolerizado.
-No, Señor Weasley –respondió Jensen cortante. –Su hija fue atacada en las clases de duelo, dos hechizos causaron el aborto inmediato de la criatura y la hemorragia que estuvo a punto de matarla. Gracias a Merlín ese chico la trajo a tiempo.
-¿Qué… -intento preguntar Hermione sin éxito.
-Roxanne Weasley quedara suspendida hasta nuevo aviso por la agresión causada hacia Rose Weasley. Utilizó dos hechizos y entre ellos está el Levicorpus, gracias a este Rose fue suspendida mas dos metros y soltada causando el aborto.
-Mi hija… hizo –Angelina no podía creer lo que escuchaba, estaba horrorizada.
-Me disculpan, debo seguir trabajando –dijo la enfermera de forma altiva y arrogante. –Confió que usted hará lo correcto.
El despacho quedo en silencio, todos estaban sorprendidos y horrorizados. ¿Qué harían para remediar lo que ellos mismos iniciaron?
-¿Podemos verla? –Neville asintió sin mirarles.
Minutos más tarde habían llegado a la enfermería y se acercaban rápidamente a la camilla donde se encontraba su hija y ¿Malfoy?
-¿Qué haces aquí, maldita rata? –Scorpius hizo una mueca de fastidio e ignorándoles por completo se despidió de Rose.
-Mañana vendré a visitarte –susurró como despedida y la chica solo asintió.
-Espera niñato, te he dicho…
-Váyanse –esa simple palabra logró helar la sangre de Ron y Hermione.
-Hija… nosotros…
-He dicho que se vayan –gritó con nuevas lágrimas en sus ojos. –Los odio… los odio a todos por hacerme esto.
Ambos padres quedaron sorprendidos, los odiaba y todo era por su culpa. Ron tomó a Hermione por los hombros y le intento sacar del lugar.
-Hija por favor, perdóname –decía la castaña entre sollozos.
-Ni un millón de perdones lo traerán de vuelta a mi… -susurró Rose fijando sus ojos en la nada. Estaba rota y nadie podría curarle y hacerle olvidar el dolor que ahora sentía.
Muchas gracias a todos por leerme y especialmente a Princessmalfoy10 por su comentario...
Espero este capitulo allá sido de su agrado, si has llegado hasta aquí comenta, me gustaría saber tu opinión ya sea buena o mala ^^ todas serán bienvenidas.
