Hola chics espero les guste este capitulo, he tratado de tomar en consideración muchos de sus comentarios y tratar de no cometer tantos errores y ser menos tajante en la trama, espero este mejor...
Debo corregir que Roxanne Malfoy es pelirroja, he tratado de corregir eso y siempre lo olvido disculpen por eso...
Besos y disfruten...
Volviendo a la realidad…
-Muy bien Señorita Weasley, puede retirarse –dijo la enfermera Jensen complacida. –Ha cumplido su tratamiento y ha mejorado un poco, ahora le pido que se cuide.
Rose intentó sonreír pero no lo logró, su estado anímico aun era pobre y estaba segura que pasarían varios días, meses o tal vez años para que todo cambie y vuelva a la normalidad. Recogió todas sus cosas y las introducía en un pequeño bolso con un hechizo que le había enseñado su madre. Echo un vistazo por todo el lugar antes de cambiarse y dejar, de una vez por todas, la bata hospitalaria que portaba desde hace una semana.
La pelirroja camino con lentitud hacia el cuarto de baño, ya dentro, comenzó a quitarse la bata. De pronto fijó su mirada en el espejo y se sorprendió de ver su cuerpo, había algo diferente ahora que no tenía ese pequeño bulto en su barriga. Estaba más flaca y un poco huesuda, eso de seguro se debía a su falta de apetito.
Después de unos minutos, ella portaba nuevamente su uniforme de Gryffindor. Sus ojos se volvieron a posar en el espejo y su reflejo parecía burlarse de ella. Ya no quedaba nada de esa chica alegre y codiciada que solía caminar por los pasillos perfecta, sin imperfecciones o al menos eso creía Rose tiempo atrás.
Ella solía tener amigas y desafiar a cualquiera que se atravesara en su camino, su arrogancia no típica en un Gryffindor y su porte decidido le dio el puesto de capitana del equipo de Quidditch. Con su astucia e ingenio lograba llevar a su equipo al puesto número uno para ser siempre los primeros, nunca segundos.
Sin embargo, después de conocer a John todo en su mundo cambio. El quidditch pasó a ser un segundo plano junto a sus amigos y familia. Ya poco le importaba sus riñas con Malfoy y Adams, aunque eran entretenidas en ese momento solo le interesaba una sola persona. ¿Cómo él pudo hacerla tan ciega? ¿Cómo pudo ser tan ingenua y dejarse llevar por un imposible? Porque si de algo estaba segura en ese momento es que John no le amaba, es más creía que era todo lo contrario.
Lanzó un suspiro inaudible mientras se ajustaba la corbata, se hacía tarde para su primera clase y aun no había desayunado. La idea de saltarse las clases y no comer se volvía tentadora, muy tentadora. Para Rose el estudio ya no era importante, ni siquiera la magia ya que había perdido a su bebe gracias a la misma.
-¿Le pasa algo malo? –escuchó la voz de la enfermera, de seguro pensaba que estaba llorando pero ya no había lagrimas para ella.
-Salgo en un minuto –dijo sin temblor alguno en su voz. Tomó las prendas regadas en el suelo y salió del pequeño cuarto de baño. –Veo que esta lista.
-Sí –se limitó a responder.
-El joven Malfoy la espera en el vestíbulo para desayunar –dijo antes de internarse en uno de los cubículos.
Rose frunció el ceño para luego encogerse de hombros, no podía quejarse el chico era lo más cercano a un amigo en esos momentos, además había aceptado ese estúpido trato. Ella era consciente que en cualquier momento podía romperlo, pero algo dentro de ella le decía que no, que siguiera adelante.
Comenzó a caminar hacia el vestíbulo con desanimo, no le apetecía siquiera caminar en esos momentos, solo quería dormir y olvidar. De vez en cuando Rose fue consciente de las miradas sorprendidas de sus compañeros de clases y de todo el alumnado de Hogwarts, nadie se esperaba una recuperación tan rápida, ni siquiera ella.
A lo lejos en el vestíbulo, apoyado en unos de los pilares, estaba Scorpius Malfoy. Su cabeza reposaba en la fría losa de mármol y sus manos estaban entrecruzadas, a simple vista parecía estar tranquilo ya que su rostro no mostraba emoción alguna pero la realidad era otra. El rubio estaba ansioso por la llegada de Rose y aunque no lo demostraba se encontraba muy nervioso.
Rose esbozo una pequeña sonrisa al verlo, "Es un tonto…" pensó antes de acercarse y hablarle.
-Hola, Malfoy… -saludo Rose sin muchos ánimos.
El rubio abrió los ojos y sonrió al verla.
-Vaya, apareciste –la pelirroja giró los ojos y sonrió ante su saludo.
-Terminemos con esto de una buena vez, lo que menos quiero es ver a mi familia –la mirada de Rose se ensombreció al decir esas palabras y Scorpius estaba seguro que ese era uno de los grandes temores de la chica más no el principal.
Entraron juntos al gran comedor y todo el lugar se sumió en un profundo silencio. Rose solo seguía al rubio sin mirar o tan siquiera prestar atención a las miradas de los demás. Scorpius por su parte apretaba los puños bajo sus mangas, no soportaba la actitud de ninguno, ni siquiera la actitud tomada por los profesores.
En todos los años que Scorpius tenía conviviendo con la población estudiantil de Slytherin nunca había presenciado tanta indiscreción. Al menos los de su casa sabían comportarse, si podía percibir una que otra mirada curiosa de la mesa de las serpientes más no con tanto descaro como las otras.
Scorpius se detuvo para darle paso a Rose y que ella tomara asiento, al hacerlo él se sentó a su lado. Con una seña le indico a la chica que podía servirse lo que quisiera, él esperaría por su porción, como lo había prometido la misma que ella eligiera.
Rose no sabía que tomar, en realidad no tenía mucha hambre así que se decidió por una manzana. Sin embargo, notó un deje de tortura en el rubio por lo que decidió servirse un par de tostadas con mermelada y zumo de naranja. Scorpius abrió los ojos sorprendido y la imitó aun sin creer lo que veía.
-Esto es incomodo… -susurró Rose acercándose al rubio para que solo él la escuchara-, todas esas miradas.
-No te preocupes, debes tratar de no prestarle atención –respondió el rubio bajo el mismo tono. –La mayoría no se esperaba verte recuperada tan pronto y pues el resto solo está pendiente del chisme.
-¿Está bien? –se dijo a sí misma en modo de pregunta.
-Claro que está bien, más que bien. Ahora es donde demostraras que no te importa lo que los demás piensen sino lo que tú piensas –dijo el rubio mientras tomaba un poco de zumo.
-Ojala fuera capaz de pensar como tu… -confesó la pelirroja con pena.
-No deberías decir eso, cada quien es como es –Rose abrió los ojos como platos cuando escucho esas palabras. –Por ejemplo, tú eres una persona muy fuerte con principios algo arraigados y algo rencorosa, pero definitivamente fuerte.
-¿Cómo sabes tú eso de mí? –preguntó pero no lo dejo responder. –Siempre peleábamos Malfoy, siempre nos hemos odiado.
El rubio solo se encogió de hombros y respondió con simpleza lo siguiente.
-Yo nunca te he odiado, solo me parecía interesante nuestras peleas –Rose abrió la boca y él se limito a sonreír con socarronería antes de proseguir-, siempre tenías algo nuevo que decirme, no podía hacerte callar y eso era un reto para mí más no por eso te odiaba, ni siquiera me caías mal.
Rose bajo la mirada, no era fácil digerir tanta información, no en ese momento. Decidió darle una mordida a la tostada, pero su garganta se cerraba y le era imposible tragar bocado alguno.
Por otro lado, en la mesa de los leones, un grupo de chicos observaba la escena con tristeza. Sabían que ella estaba sufriendo a causa de su ignorancia e incredulidad, las palabras de un extraño resultaron tener mayor poder que las palabras de su prima. Albus que desde su quinto año comía en la mesa de los Gryffindor no se atrevía a observarles, estaba muy arrepentido y sentía que nada podía remediar todo eso.
-No puedo mirarla a los ojos sin sentirme culpable… -susurró Lily mientras jugaba con su comida.
-De nada sirve arrepentirnos, sabemos que no nos perdonará –dijo Roxanne sin emoción alguna.
A pesar de todo, Roxanne, fue la más afectada ya que por su ignorancia la había hecho sufrir… había matado.
-Yo creo que si hablamos con ella…
-Ya basta, Lily… -alzó la voz Albus para detenerla. -¿Crees que quiera al menos hablar con alguno de nosotros? Le dimos la espalda, la insultamos y le hicimos la vida de cuadros porque preferimos creerle a Maxwell que, como puedes ver, esta pasándola de lo lindo con su nueva novia.
Albus lo observaba sentando y con actitudes nada aptas en la mesa de los Ravenclaw, no le había afectado nada todo lo que le había sucedido a su prima y mucho menos saber que ese bebé era suyo también. Esa actitud no es de una persona normal.
-Esto me huele mal y tengo que averiarlo, se lo debo –sentenció el pelinegro más para sí mismo que para sus primos.
Un silencio incomodo se apodero del lugar. Lily había dejado de lado su comida y observaba fijamente a su prima, Roxanne intentaba procesar lo que Albus acababa de decir. Hugo por su parte se sentía indignado, era un estúpido por no haberla apoyado.
-¿Crees que hay un motivo? –preguntó la pelirroja de pronto y llamando la atención de todos. Albus frunció el ceño y pregunto.
-¿A qué te refieres?
-John… ¿Tenía algún motivo para hacer sufrir a Rose de esa manera? –aclaró Roxanne paseando su mirada por la mesa de los Slytherin.
-Sí… -se limitó a responder. Antes de intentar cualquier movimiento necesitaba limar asperezas y reconciliarse con Adams o Scorpius.
Albus sabía que el rubio sería difícil de convencer, le había hecho mucho daño y hasta ahora no había sido consciente de eso. Pensó que su punto era bien justificado, pero no era así. Se había enterado por medio de John que el padre de Scorpius fue un mortifago.
Escuchó tantas cosas de los Malfoy, de Draco Malfoy para ser exactos. Todo lo que su tía había sufrido en esa mansión a la que tantas veces había visitado a su amigo. Las riñas interminables entre su padre y el padre de su amigo, entre otras cosas que lo llevaron a tener resentimientos hacia el apellido Malfoy.
El corazón de Albus se había llenado de un odio irracional que lo había cegado. El sonar de las campanas le indicó que ya había terminado su hora de almuerzo y que tenía aproximadamente 20 minutos para asistir a su primera clase de la tarde.
Observó como Jimmy caminaba hacia la salida con elegancia, como la mayoría de los Slytherin. El pelinegro se levanto con brusquedad sorprendiendo a sus primos, sin embargo, no se detuvo para dar explicaciones ya que si quería arreglar toda esta locura lo primero que debía hacer era reconocer sus errores, para eso necesitaba disculparse con él.
Caminó rápidamente hasta alcanzarlo, por lo visto la suerte estaba de su lado ya que su compañero tenía todo su material y no se desviaría hacia las mazmorras.
-Adams… -el ojiazul se detuvo y se giró lentamente para encararlo. Su rostro mostraba serenidad, sin un atisbo de sorpresa. –Ehh, necesito hablar contigo.
-Te escuchó pero te advierto al mínimo insulto me marcho –advirtió Adams sin ocultar su descontento.
-Está bien… Yo –se detuvo un momento para pensar lo que iba a decir, sabía que no sería fácil-, quiero disculparme por todo lo que he hecho y dicho a lo largo de estos meses… me cegué por el odio y el rencor, en ningún momento me detuve a pensar que esa riña y esa guerra pertenecieron a nuestros padres… la verdad es…
-Tardaste mucho en darte cuenta –espetó con sorna el ojiazul.
-Lo sé. Tuvo que pasar todo esto para darme cuenta y… espero me perdones yo no quise que todo eso pasara –Albus se quebró un poco al decir lo último y Adams enarcó una ceja.
-Tú a mi no me has hecho nada amigo. Me alegra mucho que te dieras cuenta de tu error y lo importante en este momento es enmendarlo –dijo esbozando una pequeña sonrisa en sus labios.
Albus se sintió aliviado al escuchar sus palabras, al menos tenía un aliado. Él decidió contarle todo lo que tenía en mente, sus sospechas sobre el comportamiento de Maxwell y lo que tenía planeado hacer.
En la madriguera…
Ronald Weasley trataba de desayunar al igual que todos los presentes. La familia Weasley – Potter estaba pasando por una crisis, todo por cegarse ante el rencor. Para Ron era difícil saber que su hija había quedado embarazada, ella era su pequeña la luz de su vida e hizo mal en tratarla como lo hizo.
Ahora debía ganarse de nuevo la confianza de su hija y limar asperezas con el resto de su familia. En un momento de sus vidas se habían equivocado y mucho, ahora tenían que asumir las consecuencias.
Gracias por leer y comentar…
-alastor82: creo haberte respondido de todas formas aquí voy. A mí también me encanta que Scorpius sea de esa forma, es más, por eso mi Scor es así y por supuesto sin dejar de lado esa forma de ser que tanto me derrite. Te puedo asegurar que será difícil que Rose los perdone tan rápido, una mujer dolida es difícil y ella está más que dolida.
-Adriana Potter Weasley: pues si linda, creo que no hay mejor apoyo para Rose que Scorpius y si está enamorado y con eso puede curarle todas esas heridas y miedos, como dirían en mi pueblo, bienvenido sea…
-Alfi-Malfoy: creo que te respondí a ti también de todas formas aquí voy… Rose se dará cuenta de a poco que Scor no solo es un aliado o una persona que la apoyó en ese momento tan difícil, se dará cuenta que es de fiar y buen amigo.
-princessmalfoy10: la acción podrá esperar, es un proceso que se dará de a poco.
-Vela Black: me equivoque lo siento de verdad, había tratado de corregir ese capítulo pero tengo poco tiempo y la mayoría del tiempo lo olvido. Sé que parece difícil de entender y hasta de asimilar que padres puedan comportarse de ese modo, pero si es posible. Lo sé por experiencia propia, no me ha pasado a mi pero si a mi hermana y sé hasta dónde pueden llegar los padres cegados por el dolor y por el que dirán. Espero entiendas que hay casos de casos… con respecto al castigo de no salir, es posible amiga que te lo digo yo y ese puede ser un castigo leve en un caso como ese…
-lecaosma: gracias por tu comentario, sé que es difícil de asimilar tal trato pero es necesario no te preocupes que mejorara.
-Hil Potter: gracias por comentar y me alegra que te gustara ambas historias.
-beautifly92: me alegra que te gustara, gracias por tu comentario ^_^
Próximo capítulo "Enfrentando la realidad I" lo trataré de publicar a más tardar una semana, si tardo es por el trabajo y las clases. Soy docente y eso ocupa mucho tiempo, aparte estudio de noche espero sepan entender. Besos
