Hola a todos! Espero no esten muy enojados por la tardanza pero el estar trabajando con mi primera novela me toma más tiempo pero no olvido mis queridos fics y poco a poco los voy avanzando. Gracias por su paciencia y espero que disfruten el capitulo.
Yukari
Por Amy Black
Capitulo 7 "Una nueva familia"
Tengo miedo.
Hoy estoy sola de nuevo
Mis sueños se perdieron
Volví a perder a mi papito.
Kami sama cuídame
Kami sama protégeme
Estrellita que me miras
Protege a mi papito,
Y a su esposa,
A Temari san y a Shikamaru san.
Casa Akimichi
- Cariño, ¿Cómo sigue? ¿Aún tiene fiebre? – preguntó Chouji a su esposa, la preocupación se notaba en su rostro.
- Sigue con fiebre alta. Amor, si sigue así será mejor ir al hospital. – respondió Shiho mientras enjuagaba una toalla para colocarla en la frente de la pequeña.
Chouji sentó aun lado de la cama, estiro su mano para acariciar el cabello de la niña. Le dolía verla tan indefensa y enferma. Se prometió no volver a permitir que nada malo le pasara y sintió culpa.
- Amor, se pondrá bien. Tú no tienes la culpa, hiciste lo correcto. – lo animo Shiho. – Se recuperara, los niños poseen esa habilidad y veras que pronto la veremos jugar.
- Solo de pensar que estaba sola en el bosque y herida me hace sentir…
- Chouji, no te culpes. No sabías que en tu regreso a casa encontrarías a…
- Mamí… papí… - dijo la pequeña abriendo los ojos. – Sabía que si era una niña buena vendrían por mí.
Floreria Yamanaka
- … ¿No ha llegado aun Ino? – pregunto Inoichi mientras entraba en la tienda. – Me prometió venir a verme.
- Inoichi, desde que la niña se caso no haces otra cosa que estar preguntando si vendrá. – respondió Yooko divertida. – Si tan sola sientes la casa deberíamos hacer lo mismo que los Nara y adoptar un hijo.
- No me lo tomes a mal cariño pero no pienso pasar por eso otra vez. Ya tendremos oportunidad de tener nuestros nietos, porque le he dicho a Ino que quiero más de uno y Sai estuvo de acuerdo conmigo.
- No debes presionar tanto a la niña, sabes que es lo que ha estado deseando los últimos meses pero aun Kami sama no los ha bendecido.
- Lo sé mujer, se cuanto desean un hijo. Seré paciente siempre y cuando mi hija me siga visitando y consintiendo. – agregó Inoichi.
- Otra vez hablando de mí supongo. – dijo Ino ingresando a la florería. – Mamá ¿sabes donde están los Nara?
- Hola nena. – dijo Yooko dándole un beso a su hija. - ¿Los Nara? Salieron de la aldea.
- No puede ser… - dijo Ino con desesperación.
- ¿No hay un beso para tu padre? – reclamo Inoichi.
- Lo siento papá. – Ino se acerco a Inoichi y beso su mejilla. – ¿Sabes a qué hora vienen los Nara? Me urge me puedan proporcionar una medicina.
- ¿Algún enfermo grave en el hospital? – pregunto Yooko mientras armaba un arreglo floral. - Espero que no se trate de alguna epidemia.
- No, se trata una niña que Sai encontró en el bosque. Ahora mismo la tengo en casa con fiebre alta y además esta herida. – comentó Ino con pesar.
- Pero hija, ¿Por qué no la llevaron al hospital? – preguntó Inoichi de inmediato.
- Sai sabía que estaría en casa y que podía atenderla. Además si la conocieran sentirían el mismo cariño que Sai y yo sentimos al tenerla en casa. – el rostro de Ino se ilumino ante la visión de tener una familia completa. – Es parecida incluso a Sai.
- Pero hija, los padres de esa pequeña deben estarla buscando ahora mismo. – dijo Yooko preocupada. – Además no quiero que…
- Lo sé mamá pero por ahora lo más importante es que la pequeña este bien. Bueno tengo que marcharme… - dijo Ino escapando rápidamente de la florería pues no deseaba escuchar lo que diría su madre.
Lejos de la aldea, una mujer de cabellos negros enjuagaba la frente de una herida kunoichi. Su esposo, su hijo y la que sería su hija aun no volvían de la búsqueda de la pequeña Yukari. Aumentando con ello el sentimiento de culpa y el miedo de que algo le hubiera ocurrido.
- Mi niña… - musito Yoshino con dolor. – Perdóname…
Hacía más de media hora que el sol había comenzado a iluminar y la angustia de la mujer Nara crecía, pero la confirmación de su miedo fue el verlos llegar con las manos vacías.
- Lo siento Akane san… - Se disculpo Shikaku Nara. – No hemos podido encontrarla.
- Ha estado inconsciente…. – informó Yoshino sin mirar a nadie a la cara.
- Será mejor por ahora volver a la aldea, Shikamaru debes reportarte y Temari san debe solicitar estadía. Por mi parte llevaré a Akane san al hospital y luego haré una visita al Hokage. – dijo Shikaku con seriedad.
- Shikaku… yo quería pedirte disculpas, fui demasiado…
- ¿Problemática? Mujer no es tiempo para sentirnos culpables, lo hecho… hecho está. Ahora volvamos a casa y tendrás que compensarlo todo con una rica cena. – dijo Shikaku abrazando a su mujer.
Shikamaru no pudo permanecer ajeno a la escena y aunque le gustaba saber que existía mucho amor de sus padres, aun no le agradaba verlos profesarlas.
- Vamos ya tendrán tiempo para eso. Tenemos cosas que hacer. – dijo Shikamaru con la misma actitud que tenía cuando era apenas un crío.
- Déjalos. – en el rostro de Temari se formo una sonrisa. – Espero que heredes eso de ellos, me gustará escucharlo.
- Te lo diría todo el tiempo Temari, aunque con ello corriera el riesgo de perder la voz. – Shikamaru no podía evitar sonreírle a la mujer frente a él.
Algunos minutos más tarde todos llegaban a la aldea de la hoja y tal como lo había sugerido Shikaku cada uno tomo caminos diferentes y el punto de reunión sería la casa Nara.
Shikamaru tomo el camino de la derecha, debía ir a las oficinas de shinobis, para poder formar parte activa de nuevo en la aldea. Sentía extraña nostalgia al caminar por aquellas calles que incluso pudo haberlo hecho sonreír si no tuviera dos pesares, su hija y aquella pequeña. Cuando de pronto se sintió atrapado por un fuerte abrazo.
- ¡Shikamaru! ¿Cuándo llegaste? – dijo Chouji feliz de ver a su amigo luego de años. – Me alegra tanto.
- ¡Chouji! – alcanzo decir Shikamaru tras la asfixia. – Recién llego a la aldea…
- Tenemos mucho de qué hablar viejo amigo. – Chouji sonreía feliz por encontrarse con su mejor amigo pero de pronto su semblante cambio por uno serio. – Espero puedas visitarme hay algo que debo contarte…
- ¡Otousan! – llego corriendo un pequeño muy pareció a Chouji salvo por el color de su cabello que era un poco más oscuro. Shikamaru sonrió al ver el hijo de su amigo. – Okaasan te llama dice que Yuk…a – pero de pronto el niño guardo silencio al ver que su padre no estaba solo.
- Choi, dile a mamá que voy a reportar el suceso y que a mi regreso hablare seriamente con la niña. – Chouji se giro hacia su amigo y continúo. – Shikamaru, quiero presentarte a mi primogénito, Choi.
- Es un placer conocerte. – dijo Shikamaru sonriéndole al pequeño. – Vaya Chouji, no perdiste el tiempo…
- Te perdiste de mucho Shikamaru, pero no es momento para hablar debo cumplir con mi obligación espero más tarde me puedas visitar. Y no te sorprendas, hay muchos cambios e incluso Ino… - dijo Chouji sonriendo y desapareciendo justo después.
- Entonces es usted Shikamaru san, el amigo de infancia de mi padre. – comentó Choi viendo fijamente al Nara. –
- Vaya no esperaba que me conocieras pero conociendo a tu padre creo que ha hablado mucho. – sonrió Shikamaru. – No ha sido solo mi padre, mi madre también habla mucho de usted.
- ¿Tu madre? Y ella es…
- Shiho, la mejor en el departamento de criptología de Konoha. – dijo el chico lleno de orgullo. – Bueno me voy tengo aun deberes, ha sido un placer Shikamaru san… - Choi se fue corriendo dejando un perplejo Shikamaru.
En otro sitio de la aldea. Temari caminaba rumbo al edificio del cónsul para poder fijar su estadía en Konoha. Dos niñas pasaron a su lado, reían alegremente y aquello provoco que su corazón se contrajera; no pudo evitar pensar en su hija y ahora también en la pequeña Yukari.
- ¿Temari? ¿Cuándo llegaste?... – dijo una suave voz.
Temari se giro hacia derecha y se encontró con Ino Yamanaka.
- ¡Ino!... recién llegue a la aldea.
- Hace tiempo que no nos visitabas y todo por el perezoso de Shikamaru. –Dijo Ino con un deje de molestia en sus palabras. – Aunque también lo extraño… no le perdonare no haber asistido a mi boda.
- ¿¡TE CASASTE! – Temari estaba sorprendida ante aquella revelación, entonces cayó en la cuenta que efectivamente tenía mucho tiempo sin estar en esa aldea y todo porque él no estaba. – Lo siento yo…
- Descuida Temari, entiendo tus razones para no asistir. – dice ino restándole importancia al asusnto. – Desearía quedarme a platicar pero tengo que volver a casa…
- Espera Ino… no te atrevas a marcharte y dejarme con esta curiosidad. – reclamó Temari justo antes de que la rubia se marchara. - ¿Te casaste con el Uchiha? ¿Sasuke?
- Él fue solo un amor pasajero al igual que… bueno tu sabes lo que paso entre Shikamaru y yo… pero mi alma gemela llego cuando ya no la buscaba. Es Sai mi marido y mi único amor.
- Me alegra tanto que pudieras encontrarlo. – Temari bajo su mirada, lo que estaba a punto de decir seguía pareciéndole infame lo que le habían hecho. – Se que no justifico mis acciones pero yo…
- Tranquila Temari. Lo tuyo con Shikamaru siempre fue muy claro, trate de aferrarme a algo que no me pertenecía ahora que estoy con Sai puedo darme cuenta de eso. – el rostro de Ino se iluminaba como si un viejo fantasma del pasado por fin encontrara la paz.
Ambas mujeres se quedaron viéndose por escasos minutos, tiempo justo para que sus corazones se volvieran a sentir de nuevo paz. Un abrazo mutuo fue la señal de que no existía aquel pasado.
- ¿Sigues con Shikamaru? – preguntó Ino sin poderse contener.
- Si. – contestó Temari con un ligero rubor en sus mejillas. – De hecho ahora nosotros estamos…
- Ya era hora de que finalmente se comprometieran. – interrumpió Ino. – Me da gusto escucharlo y si no tuviera un pendiente en casa, juntaría a las chicas y te llevaríamos a celebrar las buenas nuevas…
- Ino…
- Tengo que marcharme Temari, pero tenemos que salir con las chicas a celebrar. Cuídate mucho, por cierto los Nara no están en la aldea así que si necesitas hospedaje no dudes en venir a mi casa. – ofreció Ino con una sonrisa.
- Gracias, aceptaría tu invitación pero ya me han invitado los Nara. Llegue con ellos y Shikamaru justo hace menos de media hora. – informó Temari.
- ¡QUE! ¿Los Nara están aquí? – Ino no podía creer lo que escuchaba, una sonrisa aun mayor que antes se poso en sus labios. – Gracias Temari ahora mismo iré a su casa…
Ino se alejo dejando atrás una muy confundida Temari. La única hija de los Yamanaka tenía puesto toda su esperanza ahora en los Nara y así podría por fin curar a la pequeña que solo con una débil sonrisa le había ganado el corazón. Corría lo más fuerte que le permitían sus pies, cuando finalmente vio la casa y a Yoshino que salía en esos momentos.
Dos horas y media más tarde, Shikamaru Nara ingresaba en su antigua casa. Una sonrisa melancólica y un dolor en pecho fue su recibimiento antes de encontrar los rostros de sus padres en la pequeña sala, siendo acompañados por ella… Temari.
- Hola… - dijo Shikamaru arrastrando sus palabras. - ¿Cómo te fue papá? – Ante mano sabía que a Temari le había ido bien, siendo la hermana del Kazekage no tendría dificultad pero por ahora había algo más importante que hacer.
- Se asigno un grupo de búsqueda, hice un retrato hablado de Yukari; por ahora tenemos que esperar esta noche y mañana podremos unirnos al grupo. – informó Shikaku levemente por aquello. – No entienden mi desesperación… - murmuro.
- Por eso mismo padre te han dejado hasta mañana. Necesitas estar tranquilo para hacer la búsqueda. – dijo Shikamaru sentándose a un lado de Temari. - ¿Cómo esta Akane san?
- La deje en el hospital pero me dijeron que no corría peligro… - contestó Shikaku.
- Hay algo que debo contarles… - dijo de pronto Yoshino llamando la atención de todos. – Cuando me quede sola con Akane san en el bosque no pude evitar preguntarle…
- ¿Es Shikaku el padre de Yukari?
- No, pero deseábamos que lo fuera. Voy a contarle nuestra historia y de cómo llego la niña con nosotros… - dijo Akane con debilidad. - Mis compañeros y yo veníamos de una aldea lejana. Encontramos un lugar donde quedarnos, un pequeño pueblo entre las naciones del viento y el fuego. Nos encargamos de un orfanato donde eran dejados los pequeños cuyos padres habían ido a la guerra; fue una mañana tranquila cuando encontré a una mujer herida y en sus brazos traía una bebe. – Akane endureció sus facciones ante el recuerdo de aquella joven. – No sobrevivió la noche y nos dejo encargo a la pequeña Yukari.
- ¿Quién era esa mujer? – preguntó Yoshino. Suponía que era ella la madre de la niña.
- No supimos su nombre solo que pertenecía a la aldea de la arena. Supimos que la niña se llamaba Yukari ya que estaba escrito el deseo de su madre en una carta escondida entre las ropas de la pequeña.
- … ¿esa mujer era su madre?
- En inicio creímos que lo era, hasta que leímos el contenido de aquella carta. Yukari había sido sacada de la aldea de su madre tras su nacimiento, alguien deseaba que muriera. – dijo Akane con un gesto de dolor. – Por largo tiempo creímos que vendrían sus padres por ella y malamente le pasamos esa creencia pero todo cambio tras conocer a Nara san.
- Pobre niña. Imagino que mi marido debió volverse alguien querido para ella. – musitó Yoshino evadiendo la mirada pues sentía culpa por cómo había alejado a la pequeña cuando la había abrazado. – Me llamo mamá… - sus ojos se llenaron de lágrimas. - ¡Oh, mi niña!
- Otra duda que no pudimos resolver… - dijo Akane atrayendo de nuevo la atención de Yoshino. - … era porque en la carta están marcados los símbolos de la arena y de la hoja… tal vez la niña había sido sacada de la hoja y esa mujer de la arena se la llevaba a su padre, alguien de la arena… o tal vez esa mujer llevaba a la niña con su padre alguien de la hoja…
Tras terminar su relato Yoshino suspiro con pesar. Shikaku y Shikamaru permanecieron en silencio que fue roto por la repentina acción de Temari.
- Tengo que ver a Akane san… ahora… Shikamaru ella podría ser… estoy segura que podría ser nuestra hija… - dijo la rubia sin pensar en lo que decía pues era su corazón de madre el que ahora hablaba. – Por eso sentía esa conexión con ella y el solo verla me recordaba a ti…
Aquellas palabras golpearon fuertemente a Shikamaru. ¿Podría ser cierto? Sus pensamientos se dispararon y su razonamiento de inmediato encontró respuesta y justo antes de que pudiera decir algo su padre se le adelanto.
- ¿Cómo que su hija? ¿Yukari?... –dijo con firmeza Shikaku mientras los miraba. – Creo que hay algo que tienen que decirnos…
En la casa de Ino y Sai podría sentirse la tranquilidad de ambos ya que la pequeña niña había cedido y no había más rastro de aquel veneno.
- Gracias Sakura por venir ayudarme… no se que hubiéramos hecho sin tu ayuda. – agradeció Sai a su compañera y amiga.
- No tienes que agradecer, es parte de mi trabajo además Ino también fue de gran ayuda al conseguir rápido las medicinas. – dijo Sakura sonrienodo. – Por cierto, ¿podría hablar contigo un minuto, Ino?
- Claro… Sai podrías quedarte con la niña unos minutos.
Una vez que estuvieron ambas en la cocina, Sakura no tardo en cuestionar a su amiga.
- Ahora vas a decirme, ¿Cómo es que tienes a esa pequeña en tu casa?
- Ya te lo dije, Sai la encontró en medio del bosque a su retorno a Konoha.
- Para mí que estoy tiene que ver con aquel repentino viaje que hiciste, tras lo que paso con Shikamaru. – seguía cuestionando Sakura.
- Ya te dije que en aquel tiempo solo quería estar sola. Ya te lo conté todo, es que no vas a creerme nunca. – dijo Ino irritada.
- Tenias los síntomas, además te fuiste por varios años y si no hubiera sido por…
- Basta ya Sakura, no quiero hablar más del tema. La niña se quedará aquí hasta que se haya recuperado ya Sai lo hablo con Naruto y dio su consentimiento.
- Ese baaka… bien Ino no hablaremos más… solo por ahora.
En la casa de los Nara, Shikaku y Yoshino no podían creer lo que Shikamaru y Temari les contaron. Era como una cruel broma del destino…
- Todo ese tiempo tuve a mí… nieta conmigo. – dijo Shikaku sin dar merito a lo que decía pero entonces se dio cuenta. – Por eso sentía esa necesidad de protegerla… era la sangre que me llamaba.
- Yo he tenido la culpa de que no esté con su familia… - se reprochaba Yoshino. - ¿Cómo pude actuar de esa manera?
- No debes culparte madre… yo también le dije cosas que no debería. – dijo Shikamaru con pesar. – Pero me rectificare con ella y le daré el amor que necesita…
- No es momento de culpar a nadie, es hora de actuar debemos ir con Akane san… y confirmar la identidad de esa mujer. – dijo Temari de manera ansiosa.
- Entiendo a la perfección tu angustia Temari pero de momento también deberás esperar no creo que nos permitan ver a Akane por ahora sin embargo, podrían pedirle a Sakura o a Ino un poco de ayuda. – comentó Shikaku sonriendo.
- Gracias papá, iremos ahora mismo… - Shikamaru se apresuro a tomar la mano de Temari. – Volveremos con buenas noticias.
El camino al hospital nunca les había parecido tan largo como en ese momento. Ambos tomados de las manos en señal de esperanza, en que por fin pudieran obtener las respuestas que deseaban. Justo un poco antes de llegar se encontraron con una joven de cabellos rosados.
- ¡Sakura! – gritó Shikamaru corriendo hacia la kunoichi sin soltar la mano de su amada. – Espera…
- ¡Shikamaru! ¡Temari! – dijo Sakura sorprendida.
- Se que te parecerá repentino pero necesitamos un favor.
- Siempre tan directo, apenas los veo luego de un tiempo y lo primero que haces… bien que favor es… - dijo Sakura doblando sus brazos. – Pero luego quiero hablar con ustedes…
Minutos después los jóvenes esperaban en la recepción del hospital, en espera de Sakura que había prometido conseguirles información de Akane.
- ¿Y bien? ¿Podremos verla? – preguntó Shikamaru casi de inmediato a su amiga, justo cuando apareció frente a ellos.
- Primero tendrán que responderme… ¿Por qué debo inquietar a una paciente? – preguntó Sakura con seriedad, y al parecer aun no podía perdonarlos. – Debe ser algo realmente importante para que pueda acceder.
- Sakura… todo esto se trata de… - trato de hablar Temari pero fue interrumpida por Shikamaru.
- Aun pareces enojada por lo que paso hace seis años, créeme que nunca desee que ella sufriera porque ante todo es mi amiga… o lo fue…
- No, creo que la vieras de esa manera… ella sufrió y se marcho de la aldea por años. Lo entiendes por años y hace poco menos de dos años que regreso. Tal vez no debería entrometerme cuando ella al parecer ya los perdono pero yo…
- Es nuestra hija Sakura… actuamos mal en el pasado solo por no darnos cuenta antes de lo que sentíamos. Es cierto que me comprometí con ella y que dos semanas después iría a cumplir como guardia del señor feudal… pero ya el karma se ha encargado de limpiar nuestras culpas… - dijo Shikamaru con pesar.
- ¿Hija? – murmuró Sakura sin creer lo que escuchaba.
- Es una larga historia que sin duda te contare Sakura. – dijo Temari bajando su mirada. – Pero por ahora permítenos aclarar las dudas sobre nuestra hija.
- Perdonen mis palabras pero entiendan que me dolió mucho lo de Ino pero si ella ha podido perdonarles yo… voy a ayudarlos y espero puedan hacerlo. Vengan…
Akane permanecía mirando la aldea desde su cama de hospital, mientras sus recuerdos rondaban por su mente y la preocupación hostigaba su corazón.
- ¿Dónde estás? – susurraba con dolor. - ¿Dónde estás?... - Y viejo recuerdo llego entonces a su cabeza.
– No sabemos el verdadero motivo que llevo a esa mujer cargar con una pequeña, desde lugares tan lejos y tan herida, al parecer huía de algo o de alguien. – dijo Shizuru con pesar.
- Pero y ¿si ellos la están buscando? Podría existir una esperanza.
- Akane, comienzas hablar igual que Yukari. – mencionó Shizuru sonriendo ante la comparación. – Y antes que tú, también lo hacían Higashi y Mamoru. Todos deseamos la felicidad de la pequeña que nos hemos olvidado de los misterios de su llegada con nosotros; existe la posibilidad de que ni siquiera sus padres la estén buscando.
- Tiene razón, no había pensado en ello. – suspiró Akane con pesadez.
Y si Shizuru san tenía razón, debía protegerla y darse prisa de salir de aquel hospital. Apretó sus puños en señal de enfado, entonces la puerta de la habitación se abrió y por ella ingresaron tres jóvenes.
- Akane san… necesitamos hablar con usted – dijo Shikamaru de manera impetuosa. – Es sobre Yukari…
- Por favor Akane, necesitamos saber si es ella nuestra hija…
Aquellas palabras estremecieron el corazón de la kunoichi, pero el ver la preocupación de los jóvenes frente a ella la hizo sentir esperanza pero sin embargo debía primero asegurarse.
- ¿Qué les hace creer que Yukari es su hija?
- Es una larga historia, así que espero que ambas… - dijo Temari refiriéndose a Sakura y a Akane. – Tenga tiempo…
Temari comenzó su relato desde que volvió a la arena, hace seis años luego de que Shikamaru partiera al palacio del señor feudal. Los rostros de ambas mujeres se sorprendieron al escuchar la historia, justo al final tanto Akane como Sakura no pudieron evitar sentirse tristes.
- Entonces la tuvieron con ustedes y volvieron a perderla… - dijo Sakura con un deje de tristeza. – Debe ser muy doloroso.
- Todo parece encajar, realmente ustedes podrían ser los padres de mi querida Yukari. Imagino que deben querer una descripción de cómo era la mujer que llevaba a la niña, yo no fui quien la encontró pero recuerdo que entre sus ropas traía consigo una banda con los símbolos de la arena y de la hoja con una frase… "La sombra del viento". Nunca entendimos aquella oración. – explico Akane, justo en ese momento los rostros de Temari y Shikamaru se iluminaron.
- Es ella Shikamaru… Yukari es nuestra hija… - Temari lloraba de alegría por la confirmación. Aquella banda la habían mandado hacer especialmente para ellos como un símbolo de que estarían juntos y con las palabras que los entrelazaban.
- Gracias, Akane san y también a ti Sakura por toda su ayuda. Ahora debemos irnos pero apenas la tengamos con nosotros la traeremos para que puedan verla. – dijo Shikamaru.
Pasaron tres días y las esperanzas de encontrar a la niña se hacían cada vez menos, sin embargo los equipos de búsqueda no se rendían. Temari y Shikamaru eran los que menos querían descansar la necesidad por encontrar a su niña les daba fuerza.
Sakura había ido con Ino y le había contado la historia de Shikamaru y Temari, ambas se encontraban en la entrada este de la aldea.
- ¿Has sabido algo? – preguntó Ino a su amiga.
- Aun nada… es como si se hubiera esfumado la pequeña. Según me conto Sasuke encontraron a un ninja de la arena herido…
- Ojala encuentren a la niña, debe ser doloroso para ellos. – dijo Ino tristemente.
- Por cierto, ¿Qué paso con la niña? ¿Ya encontraron a sus padres? – cuestiono Sakura.
- No, aun no… parece no recordar nada… ni siquiera su nombre. Incluso fuimos a reportar su desaparición pero nadie ha reportado una niña perdida por lo pronto se quedará con nosotros. – dijo Ino sonriendo. – Siento que mi familia está completa con ella en casa.
- No deberías encariñarte tanto con la niña, porque la que terminara sufriendo eres tú. – reprendió Sakura.
- Ya lo sé Sakura. – respondió Ino pero de pronto su sonrisa se ensancho al ver a la pequeña correr hacia ellas.
- Hola mamá Ino… tía Sakura-
- Hola mi niña, ¿Cómo te fue? – preguntó Ino.
- Me divertí mucho, papá Sai hace muy bonitos dibujos. Y me hice amiga de Hinamori chan. – dijo la pequeña sonriendo. – Su papá Chouji san es muy divertido.
- ¿De dónde saliste? – preguntó Sakura al ver ese pequeño rostro todo sucio.
- Pues de mi mamá…
- Me refiero que si de donde saliste… tu rostro está lleno de tinta..
- Jugaba con mi papá Sai… y usa tinta… - respondió la pequeña como si fuera lo más obvio del mundo. - Mami ¿puede ir a cenar Hinamori?
- Claro que si mi niña…
La niña se dio la vuelta rápidamente y se acerco a su pequeña amiga. Tras contarle lo que le había respondido ambas niñas se pusieron a brincar de alegría.
- No lo había notado pero la niña es muy parecida a…
- A Shikamaru… yo también lo había notado… y he estado pensando que tal vez…
- Ya era hora, incluso te perdonare que no me lo hayas dicho y que hayas armado todo este show… solo para traer a tu hija a la aldea. – dijo Sakura sonriendo.
-¡QUE! ¿De qué estás hablando?...
- Vamos Ino… te fuiste de la aldea embarazada, tardaste en volver cuatro años. Hace casi dos años que te casaste con Sai y ambos viajan por largo tiempo a quien sabe qué lugar… y de pronto Sai encuentra una niña en el bosque… - dijo Sakura finalmente lo había sacado todo.
- ¿En verdad crees todo eso?... Sakura cuantas veces voy a contártelo antes de que puedas creerme. Es cierto que me fui de aquí por Shikamaru pero no estando embarazada y si hubiera sido así, ¿crees que alejaría a mi hija de su familia? –
- Tus razones podrías tener… pero no importa ya como sea, lo importante es que la has traído de vuelta…
- No te hare cambiar de opinión pero creo que luego de que te diga esto puede que cambie tu manera de pensar… creo que esta niña es…
Pero Ino fue abruptamente interrumpida. El grito de una mujer hizo que ambas amigas giraran su cabeza rápidamente.
- Mi pequeña Yukari… - Yoshino Nara abrazaba fuertemente a la pequeña niña que la miraba con miedo.
- ¡Mami! ¡Mamá! – gritaba la pequeña con angustia mientras estiraba sus brazos hacia la joven Yamanaka.
Continuara….
