Notas de la autora: Yay! Aquí está la tercera (y última) parte de esta deforme historia que salió de mi cerebro ^-^

*Ah, para los que quería saber cómo convenció Atobe a los entrenadores de usar tutú, incluí esa…. Eh… historia final del fic. Espero resuelva sus dudas xD

*Gracias a quienes dejaron review. Y gracias a quienes continúan leyendo este delirio mío, aunque no comenten.

Disclaimer: Ni Atobe, ni el Seigaku, ni nada, ni siquiera los trajes de ballet usados en el capítulo anterior, me pertenece. Todo todito es de Konomi Takeshi-sama… menos los tutú… no creo que tenga de esos en su casa o-o xD

-Diálogo-

-"Pensamientos"

Atobe's Halloween Party

Capítulo 3: "Y la tortura continúa…"

Cuando el alboroto causado por el 'espectacular' premio otorgado al Rikkaidai cesó, el anfitrión de la fiesta procedió a guiar a sus invitados al lugar de la segunda actividad de la noche. No tardaron en llegar a una habitación exageradamente espaciosa iluminada tenuemente. Lo único que había en el lugar era una mesa, en la cual había un tablero y un vaso. Ah, también había sillas.

-Algo que no podía faltar en Halloween. ¡La Oujia!-anunció.

-Interesante- murmuran los dos sicópatas en potencia.

Comienzan con los preparativos, y cuando se van a sentar…¡PAF! se dan un buen cabezazo, porque eran muchos, así que se acomodan como si fueran tetrix y así alcanzar un huequito en el vaso-indicador.

-Ore-sama iniciará la sesión- se aclara la garganta. -¿Hay alguien aquí?- no hubo respuesta.

-Los fantasmas no te quieren, Atobe- se burló Shishido.

-¿Qué dices, ahn~? Todos adoran a Ore-sama, lo que sucede es que los espíritus fueron a nadar y se les taparon los oídos con agua. Probaré otra vez. ¿Hay alguien aquí?-el indicador se movió. Todos se acercan emocionados.

-Atobe…- se escucha una voz de ultratumba.

-Díganme que fue uno de ustedes- nervioso

-No…- con las caras azules.

-Atobe-buchou…-sonó la voz nuevamente.

-…¿nh?- se voltea al sentir una mano en su hombro. Encontrándose con Samara (la chica de 'El Aro') -¡WAAAAAA!- se levanta y sale corriendo, siendo seguido por el resto de los chicos presentes.

En su frenética carrera, en la cual solo les preocupaba escapar, no se dieron cuenta que corrían en círculos, y se volvieron a encontrar con Samara. Se abrazaron a quien estuviera cerca, se erizaron y gritaron. Salieron corriendo en la dirección opuesta, pero se espantaron al toparse con sus profesores (los que vestían tutú)

-Atobe-kun, tu casa es muy grande y nos perdimos, ¿dónde está la salida?

-¡WAAAAAAAAAAAA! ¡MIS OJOS!-gritan al unísono, arrancando de los dos mayores.

-Pero qué mal educados…

Continuaron corriendo por el lugar, esperando no encontrarse con nada aterrador, pero…

-Kukuku, creyeron que no me enteraría, pero tengo muchas fuentes de información, y me las arreglé para venir.

-¡AAAAAAAAAHH!- sip, se encontraron con Mizuki vestido con un traje súper ajustado de Spiderman.

-¡Seguridaaaaaad!- grita Keigo. Unos guardaespaldas gigantes aparecen y se lanzan encima de Mizuki, como en el fútbol americano.

-Muajajajaja- ríe Syuusuke.

-Uff, al fin los alcanzo…

-¡Aaaaahhh, es Samara! ¡No se vale! ¡Se supone que teníamos 7 días antes de morir! ¡Hiciste trampa!

-No, esperen, ahora que lo veo de más cerca…

-…¡¿TAKI?

-¿Quién más?- se aparta los cabellos del rostro. –Claro, para qué más. 'No invitemos a Taki a la fiesta, total, ni es titular'- dice sarcásticamente. –Gracias, amigos del alma.

-Jejeje, sorry Taki.

-Saben, aun tengo una duda. Si solo se trataba de Taki, ¿por qué se movió el vaso?- todos se quedan pensativos, emocionándose ante la idea de que hubiera un fantasma real.

-Tal vez se relacione con el hecho de que Atobe mandó a hacer el tablero…. ¡de mármol!*(1)- todos se palmean la frente y luego miran al anfitrión como diciendo '¡Torpe!'

-¿Qué? Ore-sama solo emplea lo mejor.

-Ya, lo que digas. ¿Te parece si nos vamos mejor a la siguiente deformidad que tengas preparada?

-Eso es precisamente lo que Ore-sama iba a hacer.- Keigo chasquea sus dedos, provocando que el suelo se derrumbe y todos caigan gritando por un tobogán. En unos instantes aterrizan en el suelo (ya que ni modo que en el techo).

-¿Dónde demonios estamos?- pregunta el anfitrión.

-¡Es tu casa! ¡¿Cómo no vas a saber? ¡Tarundoru!- gritó Sanada.

-La mansión de Ore-sama es gigante, ¿por qué crees que conozco cada rincón? Además, se supone que llegaríamos a la pista de hielo, ahora tendré que cancelar la batalla contra aliens sobre hielo, y con lo que nos costó que los del Área 51 nos rentaran unos cuantos especímenes…

-"¡¿Qué clase de loco usaría extraterrestres de verdad en una fiesta de menores de edad? O.o"- fue el pensamiento general.

-Bueno, busquemos una salida.

Así, vagaron por los pasillos de piedra, e iban bajando unas escaleras cuando…

-¡Allá va el piano!- grita alguien.

-¿Piano?- se voltean y ven un piano viajando a toda velocidad por las escaleras- ¡AAAAHHHH!- corren por sus vidas. Por suerte, logran llegar a un nuevo pasillo. El piano se detiene a centímetros de ellos, y momentos después llega de la misma forma el pianista sentado en su asiento, y se pone a tocar sinfonías de Beethoven*(2)

-Atobe… ¡Explícanos por qué sufrimos un atentado musical!

-…No tengo idea

-¿Qué no eras el todopoderoso Ore-sama que todo lo sabe y si no lo inventa?

-¡Sí! ¡Pero esto atenta contra mi lógica!

Continuaron caminando mientras discutían el asunto, hasta que llegaron a una habitación bieeeen alta, con una pila de papel que llegaba al techo.

-Ah, así que aquí vienen a parar las cartas de mis fans- dice Atobe. –Creí que las tiraba a un incinerador.

-Aquí hay una de Koharu del Shitenhouji*(3), nya- mencionó Eiji tomando un sobre del montón. Lo abre y grita de horror, para luego correr a esconderse detrás de Fuji. -¡Waaa! ¡No voy a poder dormir nunca más en mi vida, nya!

-No puede ser tan terrible, puri- ve el contenido del sobre.- ¡Waaaa, mami!- correo hacia Yagyuu.

-¡Que no soy tu madre!- lanza a Niou hacia Yuushi.

-¡Waaa! ¡Nueva Mami!

Oshitari queda marcando ocupado, mientras Gakuto se ríe al imaginarse al tensai como madre: con delantal rosa, un pañuelo en la cabeza, sacudiendo los muebles con un plumero, mientras con la otra mano prueba la sopa.

-Ve a ver qué es tan horrible, Atobe- dice Yanagi.

-Ah no, Ore-sama no se acercará. Capaz y me trauma de por vida.

-Pues alguien tiene que ir…- todos miran a Tezuka, quien suspira y va a tomar el sobre. Ve el contenido y…

-¡Incineren esa aberración a la naturaleza!- grita aleteando*(4)

-Incluso Tezuka ha perdido la compostura… debe ser algo horriblemente horrible.

Taka-san toma el sobre con el traumante contenido y lo tira a una chimenea encendida que había allí. Salen del lugar a continuar buscando una salida, mientras la foto de Koharu vestido de Gatúbela se reduce a cenizas…

Mientras continuaban avanzando e intentando tranquilizar a los tres chicos horrorizados, vieron una silueta blanca*(5) cruzarse velozmente frente a ellos.

-¡¿Vieron eso? ¡¿Qué fue eso?- gritaban asustados.

-No se preocupen, Ore-sama ha visto esa silueta desde que llegó a vivir en la mansión.

-¡¿Cómo dices eso con tanta naturalidad? ¿Qué es?

-Un fantasma, supongo.- respondió el millonario, restándole importancia.

-¿No te da miedo?

-Nah, nunca me ha hecho daño.- en ese momento observan aterrorizados cómo un ente blanco brillante con cara de sicópata aparece atrás de Keigo.

-¡AAAAAHHHH!- salen corriendo.

-¡Gallinas! ¡Que es solo un holograma!- grita Atobe

-Ahhh- suspiran aliviados devolviéndose.

-¡No, esperen, es real!- grita Atobe, otra vez, cuando el fantasma parecía querer estrangularlo.

-¡Ahhhhh!- gritan todos, otra vez, pero antes de escapar, otra vez, escuchan al anfitrión hablar.

-Y es real, porque es Yukimura con un disfraz sobre su disfraz-dice con tono burlón, mientras Yukimura se asoma por su hombro, sonriendo y haciendo el símbolo de la paz con los dedos. Los demás caen de espaldas, ya saben, típica caída anime.

-Qué inesperado. Yukimura y Atobe conspirando contra nosotros. Esto merece ser recopilado- murmuran Yanagi e Inui.

-Bien hecho- felicita Fuji a los dos chicos.

-¡Oigan!

-Estábamos aburridos, ¡y verlos correr despavoridos es divertido!

-¡Hey! Creo que encontré la salida.

-¿En serio? ¡Genial!- se dirigen a la puerta que estaba señalada con decenas de carteles luminosos que decían 'Salida'. Pero al intentar abrirla, se dieron cuenta que estaba cerrada.

-Atobe, por esas casualidades de la vida, ¿tienes la llave?

-No, y no creo que haya una. Esta puerta no tiene cerradura.

-¿Y entonces con qué la cierran y abren?- se acercan a analizar, y ven cuál es el sistema.

-¿A quién demonios se le ocurre cerrar una puerta con un puzle del Profesor Layton*(6)?

-¡Bah! Eso no importa ahora. Resolvámoslo y larguémonos de aquí…tengo hambre.

En la pantallita les apareció 'Puzle 028. La rueda retorcida', donde les apareció una rueda deformemente deforme… aunque ni tanto. Era triangular y el eje estaba en el extremo superior.

-¡Sugee! ¡Atobe, Atobe! ¡Compra un auto con ruedas así!- gritó emocionadamente Jiroh, quien despertó cuando los demás arrancaron del 'fantasma', pues Kabaji lo tiró al suelo, y después alguien le cayó encima cuando se fueron de espaldas.

-No, Jiroh. Ese fue mi capricho del año pasado. Ahora quiero uno con ruedas con forma de racimo de uvas.

-¡Ohhh!- le brillaron los ojos al dormilón al imaginárselo.

-¿Se puede rodar una rueda así?- volviendo a las ruedas triangulares.

-Según el puzle, sí.

-Será…- la cosa es que tenían que ver cuál, de cinco diagramas, sería la trayectoria del eje al rodar. Sencillo, muy sencillo. Aunque parece que no tanto para los que trataban de resolverlo: Momo, Gakuto y Eiji, que ya llevaban media hora en eso.

-¡AAARRGG! ¡Necesito ayuda gráfica! ¡Oye tú, el de los datos! ¡Dame unas cuantas hojas de tu cuaderno y un lápiz también!

-¡Ni pensarlo!- grita horrorizado abrazando a su cuaderno. -¡Cada partícula de mi cuaderno tiene asignado un dato! ¡Romperle una esquinita estropearía años de planificación! ¡Auxilio, Renjiiii!- grita dramáticamente.

-¡Ya voy, datamigo!*(7)- roba la katana de Sanada, que Dios-sabe-dónde-guardaba, y se pone en medio de Inui y los 'atacantes'. -¡Ningún registro de datos será dañado mientras yo esté presente!- los 'atacantes' lo miraron con una ceja alzada que decía 'Por favor, ¿En serio?', y los demás observaron la situación sudando una gotita.

-Bien, bien, quédate con tu mugre de cuadernito. Iremos por materiales para construir una rueda, mejor.- dicho esto, todos los presentes observaron con la boca abierta a más no poder y los ojos en blanco, cómo los tres chicos apretaban un botón, que abrió las puertas de un ascensor, con una ascensorista que parecía ser Hanamura, entrenadora del Jyousei Shonen (o algo así), que decía:

-Subiendo al Hall de la mansión.

Los tres adolescentes subieron en el ascensor, saliendo así del extraño lugar. Pasaron veinte minutos, durante los cuales los demás seguían shockeados, pensando '¿Por qué no tomo el ascensor y me voy a comer de una vez?', hasta que llegaron nuevamente los chicos.

-¡Al fin, nya! Como no queríamos perdernos como nuestros senseis, tuvimos que salir de la mansión y tomar un taxi para ir a mi casa por materiales, nya.

-¡Sí! ¡Gracias a Kikumaru-sempai podremos fabricar la rueda y resolver el puzle!

-¡Y podremos salir de aquí!

-¡Sí, nya!- se ponen a trabajar en la rueda.

-¡IDIOTAS!- gritan los demás al reaccionar

-¡Ya sé la trayectoria!- veinte segundos en construir una rueda. Ha de ser un récord.- ¡Es E!- se escuchó la voz del juego: 'A ver si así… Incorrecto… Ehh, pues así… no era' -¡Noooooo! ¿Pero cómo?

-¡Ay, ya! ¡Es A!- Ryoma ya no pudo más, y resolvió el puzle. '¡Allá vamos!... Correcto… ¡El aprendiz de Layton ataca de nuevo!' –Ven, así era, mada mada dane, ¿nos vamos ya?- dijo apuradamente.

La puerta se abre y suben por unas escaleras alfombradas. No más roca. Al final de la escalera, ven una luz, y una voz diciendo:

-Vengan hacia la luz…

-¿Y eso?

-¡Genial!- sarcasmo- ¡Estamos muertos!

Llegan a la luz, que se vuelve más intensa, y…

-¡Y aquí está el ganador!- la luz resultó ser un foco, que ahora alumbraba a Ryoma -¡Este chico a resuelto el puzle de la rueda, y ha ganado un premio Atobe!- anunció un anfitrión, a una multitud que ni el dueño de casa sabía de dónde changos habían salido.

-¿Monckey King? ¿Premio? No, gracias. –rechazó el chico comenzando a marcharse.

-Atobe-sama, ¿y ahora qué?

-No te compliques la existencia, Hastings. Lleva la dotación vitalicia de Pontas a la caridad.

-¡Enseguida, bocchama!

Ryoma, al escuchar, se detuvo en seco, para luego ir a deprimirse a un rincón. Su sueño de toda la vida… destrozado por su propia mano.

-Pobre Echizen… era un buen premio. No como el nuestro- comentó Jackal

-Falta poco para medianoche. Ore-sama sugiere que vayamos a comer.

-¡SÍIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII!-grita un feliz Marui, que de la alegría pega un súper salto y da unas cuantas piruetas en el aire antes de aterrizar, recibiendo aplausos de los otros chicos.

-¡Oye! ¡Los pelirrojos acrobáticos somos nosotros!- exclaman Eiji y Mukahi.

-Sí, sí, lo que sea. Vamos a comer.- respondió el pelirrojo del Rikkai.

Entonces se dirigieron al comedor a devorar todo lo que estuviera a su camino, digo, lo que fuera comestible. En una mesa tan laaaaaaaaaaaarga, que parecía no tener fin, se encontraban dulces y pasteles de todo el mundo, sin exagerar. Si hasta tenían banderitas encima para saber de dónde los habían traído.

Todos comían alegremente, tratando de mantener una conversación con balbuceos que intentaban ser palabras (estaban comiendo con la boca llena), cuando de un pastel de proporciones exageradas sale un exorcista rockero (?), gritando:

-¡¿Y cómo lo están pasando? ¡Faltan solo cinco minutos para medianoche! ¡Así que apresúrense en comer e ir al cine! ¡Yeah!- dijo con un micrófono.

-¿Papá?- dijo un atónito Ryoma.

-…

-…

-¿Qué? ¿De dónde crees que sale el dinero para pagar tus viajes a USA?

-¿Y el dinero de cuando fuiste profesional?

-Uff… larga historia, jovencito…

-El ambiente está muy tenso… Ore-sama ordena que vayamos a la sala de cine.

-¿Puedo ir yo también?- preguntó Nanjiro

-¿Te pago por ver películas?

-Sí. En mi contrato dice 'Se encargará de animar la fiesta, salir de postres y participar en las actividades para velar por la seguridad de los chicos'.

-Qué afortunado. Vamos.

Siguiendo al dueño de casa como si jugaran al monito mayor (?), llegaron a la lujosa sala de cine de la mansión. Frente a ellos estaba la pantalla más grande que habían visto en sus vidas. Tranquilamente, cada uno tomó un paquetote de palomitas que había en un mesón a la entrada, y se fueron a sentar. La primera película no se hizo esperar: 'Ouija: El juego de los espíritus'.

-"Tuvimos suerte de que lo único que contactáramos fuera Taki…"- pensaron varios al ver cómo el espíritu maligno mataba a todos los que participaron de la sesión.

Las películas fueron pasando con normalidad… Oh, que palabra más bonita. 'Normalidad'. Pensaron los chicos tenistas. Al fin nada realmente espantoso. Solo las típicas tripas saltando que se veían en los filmes. Claro que estos chicos no saben que toda una serie de hechos… ehr… extraños…pueden desencadenarse de un hecho trivial, que ocurriría en breve…

-"¡Hambreeee…!"- pensó Momo, al darse cuenta que se le habían acabado las palomitas. Desesperado, miró enfrente, dónde felizmente vio algo comestible. Sin dudarlo, tomó un buen trozo y se lo zampó. –Mmmm, artificial…-dijo a lo Homero Simpson.

-¡Waa! ¡Alguien le arrancó un pedazo a mi disfraz!- gritó Marui.

-¡Silencio, Marui! ¡Estamos en el cine!

-Pero…

-¡Nada! ¡Estamos viendo Resident Evil!

-Pero… Bah, ya qué.- escucha ruidos como de un animal comiendo.

-¡Kyaaaa!¡Un zombi infectado con el virus-T*(8) se está comiendo a Marui!- gritó Oishi.

-¡KYYYYAAAAAAAAAAAA!- gritó Marui mientras corría de un lado a otro. Los demás, influenciados por la película, los gritos de Marui, y el hecho de que Momo estuviera colgando, mordiendo el traje de Marui y que a oscuras parecía un zombi real, entraron en pánico también.

-¡Nadie mencionó esto en mi contrato!- gritó Nanjiro, justo instantes antes de que una mota de cabellos rojizos medio rosáceos le cayera en las manos, cubierta de una sustancia roja- ¡¿Sangre? ¡Alguien murió!- en realidad era la peluca de Jiroh, que estaba sucia con mermelada de frambuesa, pero bueno… él creyó que Bunta había sido devorado. -¡Yo me voy antes de que me culpen! ¡Adios, crédulos!- se va corriendo, ya que ni modo que nadando… a menos que… nah, olvídenlo.

Volvamos con los tenistas adolescentes. Para empezar, Hiyoshi consideró nuevamente que el pánico era la ocasión perfecta para derrotar adversarios, así que le hizo una zancadilla a Tezuka, quien cayó de cara al suelo, provocando que Fuji, Oshitari, Sanada y Yukimura se tropezaran con él y cayeran de cara también.

-Muajajajaja…Gekokujou.- dijo mientras miraba a Atobe con una cara que decía 'Derroté a Tezuka y tú no~'

-¡Así no se vale, Hiyoshi!- le gritó Keigo, con una venita saltante.

-¡Masaharu! ¡Auxilio!- gritó Marui, aun con un Momo-zombie colgando y devorando su disfraz.

-¡Sí, claro! ¡Cualquiera se te acerca teniendo un zombie comiendo tu cabeza! Puri- respondió corriendo en dirección opuesta al genio de Rikkai.

-¡Ah! ¡Cuidado con los sensores del sistema de seguridad!- advirtió Atobe a Niou.

-¿Qué cosa de seguridad? ¿Me lo repites?- activa el sistema de seguridad, ocasionando que lo devore un oso gigante de felpa.

-¿Un oso de felpa como sistema de seguridad?- Shishido mira a Atobe.

-¡Tenía cinco años cuando lo solicité, ¿ok?

-Sí, sí, lo que sea.

Por otro lado, los demás continuaban corriendo como tontos por el lugar, ignorando a los caídos. Esto era la lucha por la sobrevivencia. Que se salve el que pueda. Y en eso estaban, cuando, corriendo en sentidos opuestos, Gakuto y Eiji resbalaron al mismo tiempo con trozos del disfraz de Marui, cayendo de espaldas y dándose un gran cabezazo, que los deja inconscientes. Unos cuantos dejaron de correr para reírse de ellos.

Y así estuvieron leseando un buen rato, hasta que al fin alguien tuvo la brillante idea de encender la luz para poder salir del lugar. De esta forma fue como se dieron cuenta que el 'zombi' solo era Momo, a quien calmaron fácilmente con una bandeja de hamburguesas.

-¡Qué bien! ¡Tenía tanta hambre!- exclamó un feliz Takeshi, tragando comida rápida.

-Sí, disfrútalo. Necesitarás bastante energía para terminar las 2000 vueltas que tendrás que correr mañana- dijo con un aura maligna, Tezuka.

-¡Noooooo!-grita Momo agitando sus puños, mirando al cielo.

-¿Y ahora qué, Atobe?- pregunta Taki.

-Oh, solo sigan a Ore-sama.

Salieron de la sala de cine, siguiendo al anfitrión de la fiesta. Una vez llegaron a su destino, quedaron con un signo de interrogación.

-¿La puerta principal de tu casa?

-Sí.- con un chasquido de dedos, una de las sirvientas aparece y abre la puerta. –Bien, ahora… ¡Se fueron de mi casa!

-¡Pero si tus nos invitaste! ¡¿Por qué nos echas?

-¡Porque Ore-sama ya se cansó de las locuras que ocurren cuando ustedes están cerca!

-Buuuu, pero si nosotros también fuimos víctimas… además que en ese caso la culpa es tuya… digo, es tu casa, tú preparaste todo.

-…Tienes raz…¡No me contradigas! ¡Váyanse!

-Vamos, Atobe. Solo una actividad más. Siquiera déjanos recorrer el cementerio que armaste afuera.

-Mmmmm… bien. De todas formas, inicialmente eso estaba incluido en mi organigrama… ¡Pero luego se van! Antes de que ocurra otra cosa espantosa.

Y fueron relativamente felices cuando al recorrer el cementerio no ocurrieron grandes cosas, claro, exceptuando los cuervos, cadáveres y espectros que el anfitrión había preparado, ah, y claro, el susto que les dio Jiroh cuando lo encontraron durmiendo en un féretro. Si hasta aprovecharon de sacarse fotos junto a esqueletos (Oishi no, esqueletos de utilería… aunque hubo momentos que pensaron que formaba parte de la escenografía). Y se encaminaban a salir del lugar, cuando vieron algo peor que toda la súper producción terrorífica que había en el lugar, y no, no fue ver a sus entrenadores nuevamente, sino otra cosa…

-¡¿Hasta qué hora van a seguir metiendo ruido, jovencitos?- síp, como lo pensaron. Se trataba de Shiba, en pijamas, con una de esas máscaras verdes de no-sé-qué en la cara y con rodajas de pepino en los ojos incluidos.

-¡Waaaaaaaaa!- gritan espantados.

-¿Por qué tanto alboroto?- llega Inoue con un tazón de café con leche (ni idea por qué), vistiendo una bata.

-¡Doble Waaaaaaaaaaaa!- gritan los invitados, saliendo corriendo de la mansión Atobe a sus casas. Necesitaban llegar YA para comenzar a cotizar psicólogos con sus padres.

-¡Oigan! ¡¿Y la limpieza…? Oh, cierto, soy millonario y no tengo que limpiar, wiiii- un contento Keigo entra a su hogar para ir a dormir finalmente.

La fiesta había terminado y el único ruido en la mansión eran las quejas de Shiba sobre lo desubicados que eran los adolescentes de hoy en día, y que incluiría eso en su artículo en la revista, y blablabla. De repente, se escucha un grito provenir de la habitación de Keigo.

-¡Aaaah!- se sienta en la cama. –El piano que nos lanzaron… estaba desafinado.- profirió molesto. –Ya lo mandaré a afinar mañana… - se vuelve a acostar… para sentarse exaltado otra vez… -¡Aaaaah! Se me olvidó incluir mis fotos 'Especial de Halloween' y 'Especial Cosplay Anime' en el premio del Rikkai… ya se los entregaré un día…- y así pudo finalmente dormir tranquilamente, mientras sus amigos tenistas juveniles todo lo contrario. –"Ah, que gran fiesta. Digna de mi magnificencia."

Y en otro lugar…

-¡MAMIIII!- gritó Niou por teléfono.

-¡Que no soy tu madre! ¡¿Y de dónde rayos sacaste mi número?- respondió un agotado Yuushi.

-Me lo dio Tía Mukahi.

-¿Tía? Jejejeje, ya quiero contárselo a todos… Pero hasta entonces. ¡Duérmete de una vez, yo no te crié como un miedoso!

-¡Sí, mami!

Y en otra parte…

-"Qué bien que existe la adopción. Soy tan feliz de ya no ser la madre legal de Nio-kun…"- pensó Yagyuu.

Fin… ehhh, que final más… dah -_-

*Hechos que tal vez merezcan una explicación… o algo así:

1.- ¿Qué fue de Nanjiro?

Pues, salió corriendo de la sala de cine, escapando hacia la puerta principal. Y, ¿adivinen qué? Se encontró con los dos profes con tutú (pareciera que estos dos van a propósito por ahí traumatizando gente), que recién habían encontrado la salida.

-Oh, Nanjiro, tanto tiempo sin verte- dijo Ryuuzaki

-¿?- observa a los mayores. -¡Aaaaaaaah! ¡Qué horroroso! ¡Qué bueno que ando con una de mis revistas para emergencias!- Dicho esto, sacó una revista de un bolsillo y se la pegó a la cara, arrancando del lugar.

Dato extra: Chocó 354 veces antes de tomar un taxi, y otras 573 antes de llegar a su habitación.

2.- ¿Qué fue de los videos que grabaron los mayordomos de Atobe?

-Tomen. Una copia para cada uno. Son muy útiles para momentos de ocio y chantaje.

-Gracias.-dijeron Fuji y Yukimura, sonriendo maliciosamente.

-"Espero que esto no tenga un efecto muy nocivo para la sociedad…"-pensó Keigo.

3.- ¿Qué hacían Shiba e Inoue en casa de Atobe?

Eso mismo se pregunta Keigo hasta el día de hoy…

4.- ¿Cómo convenció Atobe a Ryuuzaki y Sakaki de usar tutú?

Unos cuantos días antes de la fiesta, su anfitrión, Atobe Keigo, caminaba tranquilamente por el campus de Hyotei. Iba al gimnasio para comenzar los preparativos para su gran invitación (recordar al payaso, el cartero y el muñeco que les salieron a los chicos Hyotei aquí), pero al abrir la puerta, vio algo que jamás se esperó: a su entrenador, Sakaki, y a la entrenadora de Seigaku, Ryuuzaki. Ambos bailando ballet (con trajes incluidos), mientras decían cosas como '¡Me siento como el Cisne Negro!'. Obviamente, el chico al ver esto, gritó de horror y salió corriendo.

-¡AAAAAAAHHHHHHHHHHH!

-¿Qué fue eso?- preguntó Ryuuzaki, preocupada.

-Pues sonó como Atobe-kun… Así que no debe ser nada grave.

-¿No debería ser al revés?

-No, Atobe-kun exagera a veces.

-Ah, bueno, si usted lo dice.

El chico millonario llegó a su mansión. Durante todo ese tiempo, estuvo inquietantemente callado y perdido en sus pensamientos. Casi no salía de su habitación y no dormía, porque cuando lo hacía, no importaba qué changos estuviera soñando, porque de alguna forma, siempre terminaba en un teatro donde los entrenadores protagonizaban el Lago de los Cisnes. Está de más decir que despertaba gritando y no se podía volver a dormir, porque cada sombra que veía le recordaba a los bailarines (pobre chico, necesita ayuda psicológica urgente). Y una de esas noches (la segunda, en realidad), decidió que si no iba a poder dormir tranquilamente por el resto de su vida, entonces sus amigos tampoco. Él, personalmente, se encargaría de que los demás vieran ese horror también.

Con esta determinación, que no es muy bonita que digamos, citó a ambos adultos al salón del centro estudiantil, y fue directo al grano.

-¡Ore-sama exige que se presenten vestidos de bailarines de ballet en mi fiesta de Halloween!

-¿N-Nos viste?

-Sí, y si yo voy a tener pesadillas por ello, entonces los demás también.

-"¿Pesadillas…? ¿Adónde quedó el respeto por los mayores?" Lo siento, pero diremos no. Nuestra afición al ballet es secreta.

-Ore-sama preció que esto pasaría, así que preparé un as bajo la manga.- mirada malosa. –Si no lo hacen, revelaré que ocupan los presupuestos del club de tenis para pagar sus clases de baile. Tengo pruebas irrefutables para defender mi acusación. Todos se enterarán que el Seigaku bebe jugos preparados por un chico de 14 años porque no pueden comprar bebidas decentes; todos sabrán que los numerosos tenistas que admite el club Hyotei es solo para cobrar las cuotas mensuales y así rellenar los huecos de presupuesto; y podría seguir…

-¡De acuerdo! ¡De acuerdo! ¡Lo haremos!- se apresuraron a decir. -¡Por favor no digas nada!

-Trato hecho. Oh, y si de paso espantan a unas cuantas personas de camino a mi casa, tal vez consideré pagar sus clases.

-¡Graciaaaaaaaaas! ¡Atobe-kun era tan buena persona!

…Y esa es la historia de los tutús…

5.- ¿Cómo se enteró Mizuki de la fiesta?

Cuando explotó la caja que recibió el Rikkaidai, la invitación y una buena cantidad de esa cosa-gelatinosa-verde-de-procedencia-desconocida le cayó en la cabeza a cierto St. Ruldophiano que pasaba 'casualmente' por ahí pretendiendo ver 'accidentalmente' el entrenamiento de un equipo rival. Después de correr como loco y entrar al primer salón de belleza que encontró, le tomó asunto a la tarjeta de invitación… y el resto es historia.

Aclaraciones:

*(1) Se supone que el mármol es resbaloso. Por eso se movió el vaso… resbaló

*(2) Esto lo soñé, pero en mi sueño yo y unas amigas bajábamos las escaleras del liceo cuando lanzaban el piano. Y decíamos que el piano se veía bonito en la recepción del liceo (esto después de evitar que nos arrollara)

*(3) Puse a Koharu como fan de Keigo por lo que vi en un PairPuri, no recuerdo, creo que el primero. La cosa es que Koharu se enamoraba de Atobe y Tezuka y no se podía decidir o.O Es una de las cosas más extrañas que he visto.

*(4) Me gusta burlarme de Tezuka! xD

*(5) En mi casa antes pasaba esa silueta blanca. Junto con una prima la veíamos, como a las tres de la madrugada…

*(6) El profesor Layton. Es una serie de videojuegos de misterio y puzles para Nintendo DS. Son adictivos! =D Ese puzle es del segundo juego "El Profesor Layton y la Caja de Pandora" =3

*(7) Mezcla de "Datos" y "Amigo"

*(8) Alusión a la película que están viendo, Resident Evil.

Notas finales: Y ese fue el último capítulo del fic. ¿No fue como esperaban? Si es así, perdón, mi mente no daba para más, estaba un poco descolgada, es que no puedo evitar enviciarme con las novelas de terror… y con los videojuegos… pero ese es otro asunto…Lo único que sé es que me tardé una eternidad en terminarlo… no puedo creer que olvidara que estaba escribiendo un fic… la próxima vez me pego un papel en la frente y así cuando vaya a lavarme los dientes me acordaré…

…En cuanto a lo de las ruedas en forma de racimo de uvas… estaba comiendo uva cuando escribí esa parte…

Bueno, ya saben. Cualquier duda, comentario, crítica constructiva y otros, siempre y cuando o sean mails bomba; para eso están los Reviews.