Disclaimer: Los personajes son de S.M. y a L.J. Smith A mí me pertenece la historia y Eithne.
Hay escenas fuertes. Creo que a muchas nos gusta, pero por si acaso aviso ;)
Capítulo 1: Eithne
Independientemente de cualquier recuerdo desagradable que me recorría la mente, todo era fantástico. Es más, había momentos en los que me olvidaba de Edward y de todo el dolor. Yo siempre he creído y hoy sigo creyendo en que las relaciones personales son las únicas, que a la larga, le dan sentido al ser humano. Quedará para siempre en mí un recuero imborrable de todos. Uno bueno: El de Damon. Uno malo: El de Edward.
Suspiré y me bajé del coche cuando llegué al instituto.
Sonreí cuando vi a Damon apoyado en su coche negro, hablando con Tyler. Sus ojos azules brillaban desde ayer, cuando le prometí que olvidaría todo excepto a él. Y me alegraba de haberlo hecho.
Sentía mi corazón golpear con fuerza contra mi pecho, también sabía que mis ojos lo observaban de hito a hito. Siempre intentaba absorber cada detalle de él y yo sabía por qué: Era tan hermoso y demasiado perfecto para mí, como lo fue Edward. Tenía miedo de que me volviesen a dejar sola.
Me mordí el labio mientras observaba con una sonrisa como Jessica miraba embobada a Damon mientras entraba en el instituto. No sentía ninguna duda como sentía antes con Edward. Estaba completamente segura de que Damon nunca me engañaría. Como si hubiese notado mi presencia, miró hacia donde me encontraba y me dedicó una deslumbrante sonrisa. Me sonrojé y me quedé apoyada contra mi coche mientras veía como Damon dejaba a Tyler con la palabra en la boca y se iba acercando hacia mí.
La primera vez que vi a Damon, pensé que era un vampiro. La razón era únicamente por la manera en la que caminaba, tan depredadora y atractiva. También porque siempre solía darse cuenta de cuando llegaba o siempre estaba conmigo antes de que fuese a pasarme algo Por supuesto, nunca le dije nada Lo último que me hacía falta era que se alejase de mí por mis alocadas ideas. Además, estaba el hecho de que nunca me había hablado de sus padres o familia. Sólo conocía -y por haberlo visto una vez en mi vida -a Stefan.
"¿En qué piensas?"
Antes de que pudiese responder, Damon acercó sus labios a los míos. Sonreí contra ellos y rodeé su cuello con mis brazos, inclinándome hacia él. Cuando quise profundizar el beso, me sorprendí cuando él se separó demasiado rápido y me agarró por la cadera para que no me golpease con la cabeza en el cristal de mi furgoneta.
Cuando iba a preguntarle qué pasaba, sus ojos estaban mirando una furgoneta que aparcaba cerca del coche de Jessica. Le acaricié el cabello de la nuca con los dedos, animándole a que me mirase y me dijese qué pasaba. Pero sus ojos azules brillaban con demasiada fuerza y sorprendiéndome, eran más oscuros que antes. Me apretó contra su cuerpo y realmente me preocupé por quién estaba dentro de aquella furgoneta.
Y entonces, la vi.
La chica más guapa, brillante y realmente, quitaba el aliento verla... Y la autoestima. Nunca en mi vida la había visto. Parecía como si el tiempo hubiese parado rápidamente. Su cabello blanco-rubio hasta la cintura, liso y con alguna que otra mecha rosa se mostraba orgulloso. Cerré mis manos con fuerza en el cabello de Damon sin darme cuenta. Los ojos azules de ella parecían alegres y vivaces... Hasta que reparó en nosotros.
Sonrió y vino hacia nosotros.
Miré a Damon con una ceja alzada, pero él seguía mirándola fijamente mientras su ceño se pronunciaba. Parecía enfadado... Y confuso.
"¡Damon!" Cuando ella intentó abrazarlo -sin poder evitarlo, me hice a un lado aun sorprendida por aquella chica -pero Damon acentuó su agarre sobre mí y su mirada cargaba contra ella. Nunca le había visto así.
"¿Qué haces aquí, Ethine?"
Los labios de color rosa pastel de ella se fruncieron.
"¿No te alegras de verme? Hace años parecías un perrito detrás mía"
Eso dolió y me aparté con fuerza lejos de Damon. Sus ojos me miraron rápidamente, pero cuando Ethine se movió, volvió a mirarla a ella.
"¿Qué haces aquí?"
Se encogió de hombros y un mechón de su hermoso pelo se colocó en su delicado y pálido hombro.
"En Irlanda ya estaba llamando demasiado la atención. Así que me busqué un pequeño pueblo... ¡y vaya sorpresa!"
"Hace más de... hace años que no nos vemos"
Parpadeé confusa cuando Damon cambió rápidamente de palabras.
"Cierto, hace aproximadamente..."
"Muchos" La cortó.
Los ojos agua-marina de Ethine cayeron sobre mí y sonrió.
"Sí. Muchos años." Se mordió el labio. "Qué extraño que yo lo sienta como hace poco"
"No deberías estar aquí" Gruñó Damon mientras buscaba a alguien con la mirada.
"¿Por qué? ¿No me has echado de menos? Hmmm... Eso es una verdadera pena" Me miró. "¿Y tú quién eres?"
"Ella..."
"Soy Bella" Interrumpí a Damon.
"Oh, ¿el nuevo juguete de Damon? Vaya... Y yo que pensé que le gustaban las rubias. Pobre de mí... Me he decepcionado" Hizo un gesto con la mano. "¿Dónde está Stefan? Sé que nunca os llevasteis bien pero nunca os separabais"
En ese momento, Stefan venía hacia nosotros mientras miraba a Damon fijamente. Él asintió y me cogió de la mano a pesar de mis esfuerzos por comprender quién era y si formaba parte de la vida de Damon aquella chica tan guapa. Sintiendo mi inseguridad y mi enfado Damon me guiñó un ojo y me llevó hacia el instituto mientras Stefan hablaba con Ethine, que sonrió e intentó abrazar a Stefan.
Él sí se dejó abrazar.
"¿Qué diablos pasa aquí?" Grité mientras intentaba soltarme de Damon. "Joder Damon... ¡Cuéntame inmediatamente qué pasa!"
"Después. Y anda, vamos a llegar tarde al instituto"
"¡ Siempre dices ¨después¨!" Grité.
Damon se paró y me miró fijamente.
Se imponía sobre mí, me sacaba casi dos cabezas de altura y sus ojos azules como el hielo estaban puestos en mí. Tragué saliva y me mordí el labio mientras apretaba los puños a mis costados. Alcé la barbilla, dándole un gesto de que no me transmitía miedo.
Pero él lo sabía perfectamente, y aquella sonrisa traviesa que cruzó por su sonrisa me lo demostró. Sabía lo que pensaba hacer: distraerme besándome o algo parecido para que olvidase preguntarle por su familia. Me dolió, me dolía que siguiese ocultándome cosas sobre su familia y su pasado. Pero lo peor era que yo también le ocultaba cosas. Ambos estábamos igualados.
"De acuerdo, vayámonos a clase" Susurré derrotada.
Antes de que me cogiese de la mano, me giré y me fui al instituto sin mirarle. Escuché como suspiró y caminaba detrás de mí, dejándome mi espacio mientras yo miraba al suelo y aguantaba las ganas de gritar, de llorar y patalear como la niña de cinco años que aun llevaba dentro de mí. Entré en la clase dde biología, pidiendo disculpas al profesor y cerrando la puerta en las narices a Damon.
Escuché las risas de Jessica y otras. Cansada, miré a Jessica fijamente.
Por alguna extraña razón dejaron de reírse.
.
.
.
Me fui a mi casa -si se le podía llamar casa a aquella cosa tan pequeña y fea que podía haberme comprado con mis ahorros después de enfadarme con Charlie -sin esperar a Damon, cogí mi coche y me fui lo más rápido que pude. Mientras el instituto iba quedando a mis espaldas, desapareciendo, Ethine me sonrió y se despidió con la mano. El coche dio una mala curva y se sacudió. Puse de nuevo la atención en la carretera. Mientras conducía, no podía evitar preguntarme quién era Ethine y por qué tanto Damon como Stefan intentaban ocultarme todo pasado sobre ellos.
Cuando aparqué el coche, salí de él y grité cuando me encontré a Damon delante de mí, serio.
Me llevé una mano al pecho y suspiré. Sus ojos azules seguían puestos en mí.
"No me esperaste" Su voz era dura.
"Se me olvidó" Sonreí y me encogí de hombros. "Adiós"
Cuando iba a entrar en mi casa, Damon me agarró de la manera y tiró de mí hacia él. Jadeé cuando mi cuerpo chocó contra el suyo. Sus brazos me rodearon, abrazándome fuertemente contra su cuerpo. Al principio me negué a abrazarle, pero poco a poco fui vacilando hasta que me encontré con mis brazos alrededor de su cintura, apretándome contra él.
"Te lo contaré" Sonreí contra su pecho. Me quejé cuando me tiró de pelo. "Solo dame tiempo" Susurró antes de alzarme la barbilla y besarme en los labios.
"Hmmm... ¿Cuánto?"
Se rió y me cogió de la mano mientras me guiaba a la casa.
"Saborea tus victorias de una en una, Bella"
Asentí y dejé que entrásemos en mi casa mientras intentaba controlar a mi lengua. Tenía tantas preguntas que casi se me hacía imposible morderme la lengua. Dejamos las mochilas en el suelo y nos sentamos en el sofá viejo de color marrón. Me acurruqué contra su pecho y suspiré mientras escuchaba como comenzaba a llover. Él acariciaba mi cabello lentamente mientras yo intentaba no quedarme dormida por sus caricias. Levanté la cara y me sonrejí levemente cuando me di cuenta de que me observaba fijamente.
"Hmm... Hoy no me has besado" Susurré.
Alzó una ceja negra mientras una sonrisa traviesa cruzaba su atractivo rostro.
"¿Y qué fuese de ese beso que te di cuando te vi?"
Ahora fue mi turno para alzar una ceja y tirar del cuello de su camisa para que se acercase aun más a mi rostro.
"¿Tú llamas a eso beso? En serio, así es así vaya concepto más malo" Me incorporé y me senté a horcajadas encima de él. "Quizás pueda recordarte qué es un verdadero beso"
Se rió y me miró expectante, esperando su beso. Suspiré y me fui acercando poco a poco a su rostro sin perder detalle en su rostro. Sus labios, masculinos y gruesos en el inferior, su mandíbula; cuadrada y fuerte y sus ojos, lo que más me gustaba de él: azules...
"¿Vas a besarme de una vez?" Antes de que me quejase o le dijese algo, sus manos se colocaron en mi cintura y me tiró sobre él.
Nuestros labios se encontraron y gemí contra ellos al sentirlos cálidos y dulces. Esta vez fui yo la que tomé la iniciativa y noté como Damon se sorprendía cuando lamí sus labios tiré suavemente de ellos para que abriese la boca y pudiese saborear su boca. Las manos de él estaban en mi cadera, acercándola cada vez más a él mientras me correspondía al beso.
Su lengua acarició la mía mientras prácticamente nos devorábamos por el beso. Llevé mis manos a su nuca y entrelacé mis brazos mientras gemía contra sus labios e intentaba que existiese la mínima distancia posible entre nosotros. Damon se separó de mis labios para dirigirlos por mi cuello. Me arqueé y lo apreté más contra mí mientras cerraba los ojos y me olvidaba de todo: del enfado, de su pasado y del mío. Sólo nosotros.
El timbre sonó.
Yo suspiré derrotada y él gruñó.
"¿Quién diablos será?" Susurró mientras se separaba de mí.
"¡Abre Damon, problemas!"
Esa era la voz de Stefan, ¿Qué podía haber pasado?
Hola!
Antes que nada, gracias por apoyarme en este proyecto en el cual temía enfrentarme sola.
¿Qué creen qué pasará? Espero que os haya gustado el cap y nos leemos prontito ;)
El viernes mañana pondré una foto de Ethiren, la casa de Bella y otras cosas, por si queréis pasaros ^.^
Reviews=Actualización.
