It's time for complication! Muahahahaha!


"Nuevas reglas se imponen, ¿deberé buscar en otra parte?"

-Esto no es aceptable Kushina.

Todos estaban sentados a la mesa. Todos los miembros de la familia Haruno y todos los miembros de la familia Namikaze. Madre frente a madre. Padre frente a padre. E hijo frente a hija.

-Estoy consciente de la situación al igual que tú -respondió la peliroja madre del rubio chico, quien hasta ahora había permanecido con la cabeza agachada.

-Estar consciente no es suficiente -respondió el Sr. Haruno (A quien de momento llamaremos Oonoki, por què? pq fue lo primero q se me vino a la mente xD) -No quiero ni imaginar lo que habría sucedido de no haber llegado a tiempo entonces -continuó malhumorado.

-Mi familia y yo sabemos y entendemos sus razones -respondió Minato, que a pesar de lucir tranquilo estaba sudando frío por dentro.

No era que sintiera miedo de las personas frente a él, en realidad era a la furia de su esposa a la que le temía. A quien sabía muy bien no le caía en gracia el que tacharan de todas las cosas deplorables a su pequeño hijo Naruto, tan sólo por una pequeña calentura. Conocían a su hijo y estaban seguros de que al menos con Sakura, Naruto se pensaría dos veces el dar el paso; y no porque no quisiera, sino precisamente porque la quería de verdad y en demasía.

-Espero que comprendas que es necesario el mantenerlos a distancia a partir de ahora -indicó la Sra. Haruno, Mizuki.

-¡Mamá! -interrumpió Sakura, mirándola entre enojada y asustada.

-Es mi última palabra Sakura -respondió con tono duro -Lo que hiciste es algo que no tiene justificación, aún eres muy niña para eso

-En realidad nunca pude meterle ni siquiera la puntita -respondió sin querer el rubio

-¡Naruto! -gritaron al unísono Kushina y Sakura

-Lo lamento, no quise... argh! demonios -balbuceó, aquello se le había salido sin querer, no se había percatado de que había hablado en voz alta sino hasta que ya era tarde.

Oonoki carraspeó y Minato suspiró.

-Entiendo la situación -respondió el padre del chico -nos ocuparemos de que Naruto no se acerque a Sakura

-¡¿Qué? -Ahora eran Kushina y Naruto quienes hablaron al tiempo, por su parte Sakura dejó escapar un grito ahogado, casi mudo.

-Como están las cosas lo mejor es no turbiar las aguas más de lo que ya están -le dijo a su hijo -supongo que entiendes que es importante recuperar la confianza que los Haruno les tuvieron tanto a tí como a Sakura chan, ¿estás de acuerdo?

Naruto desvió la mirada apretándo la mandíbula, hasta que hubo contenido del todo el sentimiento que lo embargaba. Con la mirada baja aún, se dirigió hacia los padres de Sakura.

-No volveré a acercarme a su hija más allá de lo extrictamente permitido

Mizuki lo miró complacida pero aún con la molestia de quién ve a un chico aprovechándose de su hija, Oonoki le dirigió un gesto solemne. Sakura no daba crédito a aquéllo.

-Esto es ridículo -espetó levantándose al tiempo de la mesa.

-Es lo mejor -le dijo su madre -no quiero que tengas relaciones aún.

-¡Pero si yo ya las he tenido!-le gritó exasperada.

-¿qué? -ambos padres la miraron consternados

-Sakura...! -intento callarle Naruto, aunque sin conseguirlo.

-Con Sasuke! -declaró ella

-¡Sakura! -Y su madre se horrorizó al oírlo. Kushina se golpeó mentalmente, mientras que los dos hombres permanecían impasibles.

-Eso no es verdad señora Haruno -Naruto fue el único al parecer el que encontró el modo de hablar, miró con seriedad a Mizuki pero sin ser capaz de ocultar el deje de súplica en su voz -He sido desde siempre el mejor amigo de Sasuke, le aseguro que no le miento cuando le digo que lo que dice su hija no es verdad. Es sólo que está molesta. -le explicó más como si estuviese tratando de convencerse a sí mismo que a los demás.

-Eso mismo quiero pensar yo -respondió Mizuki, agradeciendo secretamente las palabras del rubio en defensa de su hija.

Sin embargo, dichas palabras sólo consiguieron frustrar más a Sakura quien en ese momento se dejó dominar por la desesperación y el enojo

-Naruto eso no la sabes -le recriminó molesta

-Sí que lo sé -La cortó él mirándola directamente a los ojos

-¡! -ése único gesto sirvió para desprenderla de su enojo y centrarla en la gravedad de las palabras que había soltado allí.

Naruto agachó la mirada lejos de la de ella.

-Créeme, lo sé. -Murmuró. Y el pesar se vió reflejado en sus ojos, evidentemente estaba tratando de contenerse.

Sakura bajó la mirada también. Aterrorizada de lo que había hecho y con el corazón palpitándole a gritos que tenía deseos de llorar.

Un breve silencio se hizo.

-Bueno, supongo que no hay más que hablar al respecto -dijo Oonoki al fin. Deseando que aquello no se prolongase más. Si tenía que ser honesto, prefería al rubio mil veces antes que al "moreno"; y sabía por los años que llevaban conociendo a los Namikaze que el amor de Naruto era sincero y profundo. No deseaba herir eso, ni mucho menos destruírlo sin importar lo grave que hubiese sido la ofensa. Probablemente si hubiera sido él quien los hubiese encontrado y no su esposa, no estarían teniendo esa conversación o al menos no de esa manera, no con todos los miembros presentes de ambas familias.

Habría hablado directamente con Naruto para asegurarse de que sus intenciones eran buenas y quizá también le habría comentado a Minato que el día en que ambas familias se unirían estaba cerca. Pero evidentemente las mujeres tenían un concepto diferente al respecto. Oonoki miró directamente a Minato y éste le entendió sin necesidad de palabras. Él tampoco quería estar ahí.

-Opino lo mismo -respondió Kushina con un leve suspiro -No me gusta estar en disgusto entre nosotros, pero los entiendo

-Gracias Kushina, te prometo que se me pasará en un par de años -dijo Mizuki con sorna y la media sonrisa de Kushina, esa sonrisa peligrosa, asomó a la comisura de sus labios.

-Por tu bien espero que antes -le advirtió.

No era una broma. Incluso era más que una advertencia: Era una amenaza.

-No te prometo nada por ahora -respondió Mizuki ladeando la cabeza de forma altiva.

Minato aprovechó el cambio el ambiente y se apresuró a concluír el asunto.

-Naruto, es momento de despedirte de los Haruno -le dijo a su hijo.

-Sí -respondió.

Sin volver a hacer contacto visual con nadie.


-¡¿Que hizo qué?

La voz de Ino resonó por mucho fuera del auricular y Sakura tuvo que apartarse el celular del oído hasta que la rubia se hubo callado.

-No me lo creo. -Musitó molesta -Sakura por qué no me lo dijiste antes?

-¿Cómo querías que lo hiciera? -respondió ella igualmente exasperada -después de Navidad estuviste a miles de distancia, recuerdas?

-Para eso existe el teléfono y el internet -contestó la rubia con enfado -por qué no admites que la verdadera razón era que estabas totalmente perdida en atender al rubio, mira que tener relaciones con menos de un mes de noviazgo

-¡Que no tuvimos relaciones! -respondió furiosa Sakura -¡ése es justamente el problema! recuerdas?

-Perdona sólo trataba de aligerar un poco la conversación -se disculpó

Sakura suspiró tratando de calmarse.

-Aún así me parece que la medida fue un tanto extrema -inquirió Ino -Naruto y tú comparten la mayoría de las clases es imposible que no lo veas y más aún que no estés cerca. Peor! vive en la cuadra siguiente a la tuya. Tendrán que compartir mínimo el camino a casa.

-Precisamente por eso -respondió Sakura -si él no hubiese dicho que "mantendría distancia" mucho me temo que habríamos regresado a la primaria y tendría que volver de la escuela en compañía de mis padres

-Diacks! -exclamó Ino, dejando en claro la repugnancia que sentía hacia dicha situación -supongo entonces que no hay por qué quejarse. Pero hay algo que no me deja tranquila, ¿cómo sabía Naruto de la profundidad de tu relación con Sasuke?

Sakura bajó la mirada con tristeza. Los dos chicos habían sido mejores amigos desde el mismo día en que se conocieran, por una parte sabía que debían de compartir ciertos temas pero también sabía, que ninguno de los dos hablarían tan a la ligera el tema... Y era por eso que ahora mismo no deseaba tener que recordarlo

-Más aún cómo puede estar tan seguro -seguía Ino -en realidad tú nunca tuviste relaciones con Sasuke, entonces por qué...

-Creo que sé cómo -le interrumpió.

"Flashback"

Había sido algo iniciado por un mero impulso. Era el mes de junio y debido a que todo el día había estado lloviendo hacía "frío". Ése había sido el pretexto. La casa estaba sola. Tanto Itachi como los padres de Sasuke estarían fuera por el resto de la tarde hasta ya entrada la noche. Y, aprovechando la intimidad que propiciaba la ubicación de la mansión, lejos del bullicio de la ciudad, habían ido a parar allí. Una película en casa sería más romántico que tener que salir al cine bajo el aire frío.

Pero la película había estado lejos de ser romántica, lejos de ser entretenida, lejos de tener siquiera una historia. Y ahora, Sakura y Sasuke descansaban envueltos en la sábana sobre el mullido sillón.

Él la estaba besando y ella se estaba dejando llevar. No podía negar que quería a Sasuke y que en el tiempo que llevaban había aprendido a enamorarse de él. Que le gustaban sus caricias y deleitarse con su compañía especialmente como ahora. Pero había algo más de por medio. Ella nunca estaría dispuesta a dar el paso que poco a poco estaba dando ahora, con las ropas regadas por la fina alfombra de lino que yacía en el suelo de madera de la sala. Nunca había estado tan desesperada por sentir un roce. Nunca había estado tan enojada como para querer deshacer su frustración através del sexo. Pero lo había visto... Y nunca se había sentido tan destrozada.

Justo esa mañana había visto lo que tanto se había preparado para ver pero en definitiva no para soportar. Se había retardado en la ducha después de deportes y había salido cuando ya no había nadie en el gimnasio o al menos eso había creído. No había podido siquiera abrir la puerta de lo perpleja que estaba. A través del cristal de la pequeña ventanilla había visto a Hinata envuelta en los brazos del rubio: de su Naruto. No era un beso cualquiera. Había caricias de por medio. No eran simples carias. Ambos habían terminado sentados en el suelo. Y no parecían llevar prisa por detenerse.

Lloró en ese momento, con el rostro oculto entre sus manos a la vez ocultas sobre sus rodillas. Estaba sentada contra la puerta gris de metal, con el cuerpo encogido en silenciosos sollozos. No recordaba cómo había terminado así, pero en ese momento poco importaba. Incluso después de escuchar que aquéllos dos se marchaban había sido incapaz de salir sino hasta que Ino había ido a buscarla junto con Karin y fingiendo entonces que se había quedado dormida no habló del tema con nadie.

Así es que en cuanto Sasuke había ido a buscarla a su casa esa tarde y propuesto el ir a la de él aprovechando el frío, la ocasión de que la casa estuviera sola, entre otras cosas, dejando en claro sus intenciones aún por debajo del agua, ella no podía haber estado más dispuesta. Y cada que quería detenerse sólo tenía que pensar en lo que había visto instantes atrás para continuar en el acto de enlazar su cuerpo al del moreno.

-No tenemos que hacer esto, si no quieres

Sonó de pronto la voz de Sasuke, quien la miraba con preocupación mientras con una mano le limpiaba las lágrimas del rostro. Eso la alarmó, ella no se había percatado siquiera de que estaba llorando.

-Lo lamento -murmuró sonrojada y desviándo la mirada a otra parte

-No te disculpes -río él -debí de haber sabido que no estabas lista. Lamento haberte presionado. -Se disculpó él incorporándose, dándole la mano para que ella se incorporara también. Ella aceptó la ayuda y sin querer más lágrimas resbalaron por sus mejillas debido al movimiento.

-Perdona Sasuke -dijo ella -la verdad, es que ni siquiera me había dado cuenta de que estaba llorando -con un brazo se limpiaba el rostro

-No importa -respondió él tranquilo -no parece que sea muy romántico de cualquier forma -bromeó

Y su broma dio el resultado esperado, ambos rieron sin verguenza ni pena. Sakura agradecía el que Sasuke aún a pesar de la apariencia resultara ser un chico tan cálido y atento. Y por un momento pensó que no estaría lejos el día en que pudiera amarlo por completo sin el recuerdo del rubio rondando en su cabeza. Quería creer en ello, mientras recogían las prendas para vestirse. Podría hacerlo.

Ding-dong

Hasta que el timbre sonó.

-Deprisa, vístete -le pidió con premura el moreno mientras él seguía su propia súplica con rapidez al igual que ella.

No habría sido problema el que estuviesen en peligro de ser descubiertos, incluso reían avergonzados y divertidos de la escena. No hubiera sido ningún problema si no fuera por la persona que estaba afuera.

-Oi teme! estás ahí dentro?

-Maldición, es ése Naruto otra vez. Sakura...

Fue ahí cuando Sasuke lo supo... Al ver a Sakura asustada, pálida, quieta y temblando mientras sostenía con fuerza la sábana en sus manos al igual que las ropas que aún no había alcanzado a vestirse. Y sobre todo por las lágrimas que se arremolinaban en sus ojos. Una de ellas resbaló entonces.

-Sasuke!

-Ya voy! -respondió en automático éste, de pronto molesto pero inseguro y a la vez preocupado -Sólo dame un minuto Naruto -se pasó la mano por los mechones negros con frustración y luego se dirigió hacia Sakura -Ve a la habitación de Itachi, escóndete ahí.

No había sido algo que sonara molesto o incómodo, parecía que realmente quería ayudarla y ella se encontró siguiendo sus instrucciones antes de ser capaz de asimilarlas y murmurar un gracias.

-Date prisa teme! Hace frío! -se quejaba la inconfundible voz de Naruto

-Tan fastidioso como siempre usuratonkachi -le dijo al abrirle la puerta - qué quieres?

-Oye déjame pasar primero -dijo el rubio -se nota que adentro está más caliente que acá afuera -le dijo a broma señalando el atuendo de Sasuke, un par de boxes y una playera

-Más vale que sea importante -sentenció el moreno

-Lo es -dijo, con una sonora carcajada.

Habían ido a parar a la sala y todo en la conversación fue bien salvo por la renuencia de Sasuke a prolongar la charla y a permitirle al rubio ir a su habitación. Todo eso habría sido normal para Naruto que estaba acostumbrado al mal humor del chico. Pero se había dado cuenta. Había visto los zapatos de Sakura medio escondidos detrás de la cesta de los paraguas en la entrada. Seguro ése había sido Sasuke. Y por qué otra razón estaría aún la bufanda de la pelirosa tirada olvidada en el pasillo detrás del sillón en el que se sentaba Sasuke, hasta un tonto podía darse cuenta, y él no era ningún tonto. Sakura estaba ahí y se estaba escondiendo. ¿Por qué? No había nada que esconder, pues Sasuke y ella eran novios. Pero él sabía por las conversaciones que habían mantenido durante la clase de baile que ella mostraba cierta pena ingenua por el tema del sexo y entonces todo embonaba: La carencia de ropa del moreno, la tardanza del mismo en salir a abrirle y la necesidad tan grande de Sasuke de que él se marchara. Y por una vez, esa necesidad terminó siendo también la del rubio.

"Fin del flashback"

-Sin embargo, no ha sido hasta ahora que entendí lo que había pasado -concluyó Sakura, que le había contado la historia a Ino

-Ay Sakura -se compadeció ésta -Lo lamento tanto...

Sí, pero nadie lo lamentaba más que ella.

-Necesito decirle la verdad Ino, pero con todo esto.

-No te preocupes -la cortó la rubia -déjamelo a mí yo me encargaré de que puedas hablar con él sin que alguien se de cuenta

-Gracias.

"Bueno, tal vez alguien sí" -pensó para sí la rubia entre compungida y divertida.


No era tan diferente una situación de la otra, en realidad no lo era. Pero eso no la hacía menos frustrante.

-Andas de un humor de perros

Jiraiya, quien había estado observando a Naruto mientras se dedicaban a arreglar un par de motocicletas en el taller, se había decidido a darse un respiro apartándose del chico que amenazaba con arruinar más que arreglar todo lo que tuviera en frente. Arrojaba con más fuerza de lo necesario cada una de las herramientas.

-¡¿Y cómo quieres que esté? -musitó éste encabronado, mirándolo en toda la extensión de su enojo. Sip, encabronado

-Calmate -le dijo -no soy yo el que te puso así para empezar

Y tenía razón. Naruto sabía que la tenía. Pero estaba tan furioso consigo mismo como lo había estado con toda la situación y sus involucrados que tenía que desquitarse con algo o con alguien. Inspiró profundamente para calmarse, dejando que el aire frío de la calle le despejara la cabeza.

-Es solo que esperaba que las cosas resultaran diferentes

-No es el fin del mundo sabes -le dijo con una media sonrisa

-Eso lo dices porque a tí no te separaron de Tsunade

Jiraiya frunció el seño

-Sabes que no tiene que ver con eso Naruto -le recriminó y el rubio no pudo hacer más que desviar la mirada con un rechineo de dientes -sabes que nadie puede separarte de ella por mucho que lo intenten, no mientras ambos quieran estar juntos y me parece que ella desea estar contigo tanto como tú la deseas a ella -le dijo animándose a sonreir, luego volvió a enseriar el gesto -pero eso no es lo que te tienen molesto, verdad?

Naruto agachó la vista sintiéndose aún más desconsolado y molesto. Él había tenido sospechas, pero el que ella las confirmara hacía toda la situación endemoniadamente complicada y detestable para él.

-Sakura... ella

-Hey dobe! -La voz de Sasuke lo interrumpió entonces, a la entrada de la cochera se erguía la figura del moreno, llevaba el abrigo negro desabrochado y una bufanda amarilla le rodeaba el cuello, evidentemente pertenecía a Shion y Naruto tuvo que suprimir la sonrisa que amenazaba con formarse en sus labios.

Le miró con el mejor gesto severo que podía ofrecer en su estado. Sasuke le mantuvo la mirada.

-Tengo algo que hablar contigo -le dijo. Y Naruto tuvo que abandonar su fachada, parecía que las cosas iban enserio para con él.

Se lo dijo todo. Por una vez Sasuke accedió a hablar de su relación con Sakura y sobre cómo se había enterado de que la pelirosa estaba en realidad enamorada del rubio. Al principio Naruto no entendía porqué lo hacía y el moreno le confesó que Ino la había informado de la pequeña confusión del día anterior en casa de los Namikaze, estaba demás decir que había sido Sakura quien había hablado con Ino. La rubia había sido lo bastante inteligente como para entender que Naruto sólo creería las palabras venidas de boca de Sasuke pues de otro modo nunca se sentiría completamente convencido de la verdad. El chico confesó que no iba a intervenir, pues a su modo de verlo no le debía nada a Naruto ya que él había sido el causante indirecto de que su relación con Sakura fracasara. Pero, por otro lado, se lo debía a Sakura.

-Era inútil seguir intentando algo y menos sabiendo que era a tí a quien quería, pero al parecer el único idiota que no se enteraba eras tú -terminó de explicarle Sasuke -además después de descubrir a aquello terminé sin querer analizándote y descubrí lo que no había querido ver. Tú le correspondías. Y eso me molestó tanto que prolongué mi relación con Sakura sólo con tal de no darles el gusto a los dos. Lo que no vi fue que ella realmente estaba intentando quererme y olvidarse de tí y por eso terminé haciéndole daño.

-Hmmm, y tú que decías que la chica no te quería en absoluto -se rió Jiraiya con una enorme sonrisa en su rostro, había escuchado la historia completa -al final resultaste ser el destruye familias -se rió

-Cállate ya Ero sennin -se quejó Naruto con la cara roja como tomate, estaba apenado aunque sin saber exactamente por qué -si yo lo hubiera sabido todo sería diferente.

-Igual no creo que sirva de mucho, considerando cómo dejaste que terminaran las cosas -inquirió Sasuke trayendo al rubio de regreso al presente -Sakura piensa que la detestas después de lo de ayer

-Eso no es verdad -se apresuró a negar.

-Pues eso ella no lo sabe -le cortó. -Si quieres que las cosas funcionen, no cometas el mismo error que yo. Habla con ella y arréglalo.

-Pero justo ahora, no puedo hacerlo. Ni siquiera puedo acercarme a ella -se quejó cerrando las manos en puños.

-Encuentra una manera -le dijo - Y si una no te sirve busca otra. Hasta que des con la indicada.

-Hm -sonrió -gracias teme

-No es por tí por quien lo hago y lo sabes -respondió éste dándose la vuelta para irse -después de lo que le hice a Sakura es lo menos que puedo hacer. Ya después me las arreglaré contigo. Después de todo terminaste bajándome a la novia.

-No es así como yo lo veo -respondió divertido -pero estaré encantado por arreglar cuentas contigo, yo también estoy molesto por lo de Shion.

-Hn, al menos ella no era tu novia. Ja na! -se despidó.

-Oi Naruto -le habló Jiraiya -La Sra. Haruno es parte de la mesa directiva de la escuela, ¿cómo piensas acercarte a Sakura?

-Tengo un plan en mente -sonrió ampliamente.


La campana sonó temprano por la mañana y ya un montón de estudiantes entraban sin prisas (bueno, alguno que otro lo hacía) a las aulas de la escuela. Las vacaciones de invierno habían terminado y era hora de empezar el nuevo año.

El cuarteto de chicas se había reunido más temprano de lo usual, Ino las había convocado para explicarles la situación a regañadientes de Sakura, quien aún buscaba a Naruto con la mirada sintiéndose a la vez incómoda de tener que confesar lo de su relación con Naruto en frente de Hinata. Sin embargo, ésta se había portado bastante indiferente y Sakura no sabía si estar agradecida o si sentirse preocupada. Al final al sonar la campana todas tuvieron que separarse, convencidas de que buscarían una manera de que los dos chicos pudiesen verse.

Ino y Karin tenían la clase de Inglés justo entonces y avanzaban con paso lento mientras seguían conversando del tema. Bueno Ino conversaba, Karin se había mantenido terriblemente en silencio desde que se vieran a primera hora esa mañana y había sido la única en mostrarse renuente a participar en los locos planes de Ino.

-Por una parte es bueno, realmente nadie se enteró -concluyó satisfecha la rubia, segura de que por reputación era mejor así. De ese modo Sakura no tendría que preocuparse de rumores por la escuela.

O eso pensaba.

-Yo ya lo sabía -confesó de pronto Karin, deteniéndose de entrar al salón

-Uh? -Ino la miró confusa, no muy segura de saber a lo que se refería

Se giró para quedar de frente a ella y le miró con gesto severo -explícate -le ordenó

Karin desvió la mirada.

-Sus padres, están planeando unir las familias -le dijo con una terrible seguridad, como quien dice el clima en las noticias

Ino se quedó perpleja, sin saber muy bien qué decir o qué pensar al respecto al final dijo

-Bueno pues eso es jodidamente contradictorio a lo que pasó hace unos días. Deberían de dejarlos estar juntos entonces! -concluyó levantando las manos con exasperación

-Desengáñate Ino -le recriminó Karin -Eso solamente funcionará si Naruto se mantiene a nivel -le explicó, Ino la miró estupefacta -Por eso sería mejor que ahora no estuvieran juntos, si las cosas se apresuran esa relación acabará por terminar mal

Ino enarcó una ceja sin poder creerse lo que le decía su amiga

-¡Pero qué cosas estás diciendo! -le espetó furiosa -la única forma de que esto termine mal es que la historia tenga un desenlace al estilo Romeo y Julieta -sus manos se posaron en la cadera indicándole a Karin que cerrara la boca y se olvidara de lo que fuese que estaba a punto de decir, pues ella aún no había terminado -y sabes muy bien a lo que me refiero. Los noviazgos como los de Naruto y Sakura sólo terminan si se les presiona a terminar -declaró

-Es precisamente a eso a lo que me refiero -musitó Karin igual de molesta -piénsalo! Si nadie les pone un freno a esos dos dónde irán a parar? -le dijo y por un breve instante Ino entendió a dónde iba aquello -Naruto es de una familia acomodada, tiene que hacerse cargo de una herencia familiar; mientras que el fuerte de Sakura es su intelecto, su pase para triunfar más que su familia, cosas que se vendrían abajo si uno de los no pudiera terminar con sus estudios y creo que ambas sabemos bien quién sería ése. Sin mencionar que Sakura es capaz de desviarse también con tal de no dejarlo caer solo.

Pero el breve instante se terminó.

-Eso es darle muy poco crédito a Sakura -refutó Ino -entiendo lo de Naruto pero te pasas al incluír a Sakura también, supo mantenerse cuando lo de Sasuke

-Pero es que ella nunca estuvo enamorada de Sasuke -refutó frustrada

-Señoritas

Ino había estado a punto de volver a estallar. Pero la profesora Kurenai había salido a terminar con el escándalo.

-La clase está por empezar, piensan entrar o no? -les cuestionó y ambas no tuvieron más remedio que agachar la cabeza y entrar a regañadientes al salón.

-Terminaremos esto después -le murmuró Ino al sentarse en el asiento

-Con gusto -respondió Karin con la misma parsimonia.

Lo que ambas chicas no habían previsto, era que un cierto rubio ojiazul las había estado escuchando desde que ambas comenzaran a discutir frente al salón. Y muy a su pesar no podía hacer más que darle la razón a la peliroja.

Naruto apretó los dientes con frustración. Justo ahora que tenía un plan.


La campana volvió a sonar unas horas más tarde. Indicando que era la hora del receso. Montones de alumnos se juntaron en la cafetería mientras que otros tantos se dispersaban por los jardines y los corredores de la escuela. Otros aprovechaban para jugar en las canchas.

-No he visto a Naruto en todo el día -musitó de pronto Lee que dejaba su charola sobre la mesa en la que desayunaba el resto del grupo

Sakura se exaltó ante la mención del rubio a medio camino de tomar bocado y no pudo evitar desviar la mirada entre nerviosa y decepcionada

-Es raro, habíamos quedado en jugar un partido de fútboll, no es su estilo el dejar plantado al equipo.

Ino al ver la afligción reflejada en el rostro de su amiga se apresuró a intervenir.

-Tal vez se encontrara enfermo o castigado en casa -inquirió con sorna -ya sabemos su tendencia a meterse en problemas

Justo entonces la música de un celular comenzó a sonar

-No se molesten es el mío -murmuró Shikamaru que sacaba el aparato mientras se disponía a contestar

-Ara Shikamaru, cómo te tiene domado Temari chan -dijo con burla Ino

El chico sólo desvió la mirada

-No seas problemática quieres?

-Eh? -musitó confusa -es raro que tú andes de mal humor

-hai, hai -respondió él alejándose

-Ino, no lo presiones más -le reprimió Karin

-No me digas lo que puedo y no puedo hacer -respondió molesta, aún estaba enojada con ella por la conversación de la mañana

-Parece que Shikamaru no es el único que está de mal humor -dijo Suiguetsu divertido

-Tú callate! -contestaron al unísono las dos chicas mientras que los demás rieron

Todos salvo Sakura, quien mantenía fija la vista en su comida. Había mantenido la firme esperanza de poder ver al rubio que todo parecía ser una terrible sátira. Sentía deseos de llorar.

-Ohaio!

Abrió los ojos de golpe al escuchar su voz y levantó la vista hasta su rostro sonriente.

-Naruto llegas tarde! -le recriminó Kiba

-Ah tuve un par de problemas en el camino -respondió sin dejar de sonreír

-Otra de tus bromas? -cuestionó Choji

-Para empezar el año no hay nada mejor -respondió burlón tomando asiento junto a Sakura

Ella no dejaba de mirarlo. Estaba tan tranquilo. Significaría eso que en realidad estaba tan molesto que planeaba seguir como si nada? Entonces sintió cómo la mano de él aprisionaba la suya por debajo de la mesa.

Con fuerza. Y al mismo tiempo con ternura.

-Lo sé -le dijo sin mirarla

-eh? -ella le miró aún más perpleja

-no tienes qué preocuparte, sé lo que realmente pasó entre tú y Sasuke, o mejor dicho lo que nunca pasó

El corazón de ella se bañaba en alivio y sentía que las lágrimas se acumulaban en sus orbes.

-Él me lo dijo -eso la desconcertó, pero al mismo tiempo estaba agradecida de que lo hubiera hecho -No te detesto Sakura, te quiero muchísimo

Estaba que rebosaba de alegría.

-Y me alegro de que nos hayamos detenido a tiempo -dijo de pronto serio y ella lo miró sin entender -es por eso que creo que lo mejor es que terminemos.

-¡Ah!

Esa vez, nada contuvo las lágrimas y éstas se resbalaron libres por sus mejillas. Cerró la mano en un puño en cuanto sintió que la de él se soltaba de la de ella al tiempo en que se levantaba de su asiento y se dirigía hacia el lado en el que estaban los chicos

-Por favor, no hagas de esto un drama -le susurró en cuanto paso a su lado.

-Ino -le llamó sin girar hacia ella

-Qué pasa frentona?

-Puedes terminarte mi comida por mí?

-Eh? -le miró confusa

-Sólo hazlo

Y se puso de pie para salir a prisa, pero sin atraer miradas, de la cafetería. Una vez afuera se soltó a llorar.


A/N : Looking for the right inspiration...