Sí, cambié el título del fanfic y más que nada porque cuando recién la escribí confieso que no tenía un título en concreto y terminé escribiendo lo primero que se me ocurrió. Apenas hasta ahora que escuché la canción de Katy Perry - The one that got away, fue que encontré un título que encajara con la idea original de ésta historia, la cual es básicamente hablar de un amor que se te escapa (y de hecho se menciona en el summary u.u). Admito que extraño el título anterior y quién sabe, depende de cómo termine el romance narusaku decidiré si lo dejo como lo puse ahora o si lo regreso a como estaba antes. Y claro que sus opiniones son bienvenidas. =)
Natalie san: Me da gusto que te haya gustado lo suficiente el capítulo anterior y espero seguir cautivándote. Sorry por confundirte con el título, ahora entiendo porqué de repente desapareciste de mis lectores xD. Y ciertamente Sasuke aún tiene sentimientos por Sakura, tomé a consideración lo que me dijiste de Karin y a partir de ahora será un poco más como en el manga.
MarianUchiha: Muchísimas gracias por tus palabras y a consideración de tus sentimientos al entristecerse de que esos se separaran decidí compensarte dándole un giro de 180 grados a la dirección original de esta historia y darles más oportunidades para estar juntos. Tristemente eso significa tmb más drama =S
erika: sólo puedo decirte que el preludio si bien fue largo originalmente la idea era que Naruto nunca pudiera estar con Sakura, pero fueron sus reviews los que terminaron haciendo el que le diera a Naruto ese pequeño pedazo de cielo y la historia se hiciera más larga; pero no te preocupes que a partir de ahora esto es puro NARUXSAKU! =D
nanda18: voy decidida a ganar la batalla de la inspiración! jejeje, gracias por tu apoyo. =)
ikari-cheen: Fíjate que justamente yo tmb me he estado preguntando lo mismo. Revisé la categoría del fic y según yo no debería de haber problema, pero x si las de hule, volví a configurarlo. Gracias por el dato!
Disclaimer: Naruto Shippuden no me pertenece =( so sad.
"And then we start kissing each other. No regrets."
"Te amo Sakura chan".
Una. Dos. Tres. Cuatro.
Cuatro palabras que juntas conformaban la oración más hermosa que ella había podido escuchar de los labios del rubio.
Allí, aferrada a la almohada que apretaba entre sus brazos, miraba perdida la superficie rugosa que era el techo de su habitación.
"Te amo Sakura chan".
Una. Dos. Tres. Cuatro.
Cuatro palabras dichas en una oración que había sonado descuidada, pero sincera.
Giró hacia su derecha quedándole la pared de frente mientras seguía sumergida en ese trance de tener los ojos completamente abiertos y con la sorpresa asomándole en los labios medio abiertos.
"Te amo Sakura chan".
Rodó ahora hacia su izquierda y su reflejo en el espejo del tocador le devolvió la mirada. Por un instante sus ojos se volvieron los de él.
Una.
"Te"
Dos.
"Amo"
Tres.
"Sakura"
Cuatro.
"Chan"
-"Cuatro palabras" -contó mentalmente. Y todas ellas eran ciertas.
Abrió más los ojos en asombro y comenzó a dar vueltas asustada, exaltada, emocionada y feliz al mismo tiempo. Hasta que cayó parte de su cuerpo por el borde de la cama.
Dejó escapar un pequeño quejido, apenas audible, al golpearse la cabeza contra el suelo. La almohada aún a salvo entre sus brazos. Sus piernas, de sus rodillas hasta sus pies, sobre la cama, mientras que el resto del cuerpo fuera de ella.
Y la mirada perdida en el techo.
"Te amo Sakura chan"
Un brillo comenzaba a relucir lentamente en su mirada, cada vez más y más intenso, en sus ojos bien abiertos, perdidos más allá de la imagen del techo. La boca a medio abrir. A medio camino de pronunciar una palabra.
"Amo"
Y de pronto acabó de entenderlo.
-¡Ah! -dejando escapar esa minúscula, casi imperceptible exclamación; sus ojos abriéndose aún más de ser posible. Mientras que las palabras del rubio resonaban en su cabeza.
"Te amo, Sakura chan."
-¿Naruto?
La comida que tenía enfrente aún estaba caliente. Lo sabía porque sentía el calor de la misma quemarle en la boca a cada cucharada que daba de ese delicioso platillo. Quizá fuera que el sabor justificaba lo caliente. O quizá fuera que el platillo debía comerse estando caliente. Naruto lo ignoraba. No estaba seguro de lo que estaba comiendo pero estaba bueno. Y eso era lo único que importaba. De modo que la pequeña vocecita en lo profundo de su mente que le gritaba "tienes que soplarle primero" terminó por ser acallada.
Sin duda también se había olvidado del lugar en el que estaba y las personas con las que estaba o quizá fuera que desde que salió de la escuela no se había molestado en prestar verdadera atención a lo que hacía. Y quizá fuera por eso que había provocado la preocupación de sus padres.
-¿Um? –levantó la vista, un tanto confundido de ver a sus padres en la misma habitación que él.
Kushina le miraba preocupada.
-¿Estás bien hijo? –le cuestionó.
Naruto abrió los ojos en asombro, dándose cuenta por primera vez en dónde se encontraba.
-¿Por, qué lo preguntas? –trató de disimular, sonriendo torpemente.
Ése gesto fue incapaz de engañar a su madre.
-Es ramen. –fue todo lo que ella le dijo.
Y eso bastó para que la respuesta se formarse en la mente del chico. "¡Claro!" pensó, "por eso no podía dejar de comerlo". Sus padres se dieron cuenta de inmediato que su hijo no había prestado atención a lo que comía.
-¿Te preocupa algo Naruto? –le preguntó su papá, que carecía de la mirada de irritación que su esposa estaba desprendiendo en ese momento hacia su hijo, era evidente que desconfiaba de las palabras del rubio.
-N,no, lo normal hehehehe –se rió antes de volver la vista al plato y disponerse a comer uno de los tantos "narutos" del platillo, ésas estrellitas que, ¡maldición! "¿no eran igualitas a los pezones de Sakura?" –Gah! –se levantó de un salto.
-¿Qué ocurre?
"¿Por qué estoy pensando en eso?" Se cuestionó alarmado, al tiempo en que el recuerdo del cuerpo de la pelirosa se hizo presente en su mente y su cerebro terminó contestando a su pregunta anterior "tú sabes porqué". Se sonrojó. Intensamente. Y… ¿se estaba poniendo duro?
-Aaah creo que algo me cayó mal al estómago –se excusó riendo nerviosamente con sus manos a la altura de su miembro, cubriéndolo cual si estuviese desnudo. La mirada de Kushina no perdía detalle de aquél gesto que seguía con la mirada, su boca en una fina línea y su cejo fruncido. Esto lo puso nervioso aún más –voy corriendo al baño! –gritó antes de desaparecer por las escaleras.
Minato suspiró. Tampoco había ignorado las reacciones del rubio. Kushina explotó entonces.
-¿lo ves? Todo esto es tu culpa –gruñó molesta. Minato la miró en asombro.
-Explícame cómo. No creo que sea YO quien lo ponga duro.
Por toda respuesta… Kushina lo golpeó. u.u
…
¿Y de quién era realmente la culpa? No era que esas cosas le pasaran con facilidad. De hecho, él nunca había tenido que preocuparse de que se le parara "de repente y sin previo aviso". Reconocía que era el tipo de chico que se dedicaba a pensar en sexo la mayor parte del día, pero nunca había sido del tipo desesperado.
Y, sin ganas de querer ser el culpable, terminó culpando a Sakura. ¿Por qué demonios había tenido que "obligarlo" a fajarse con ella? No que no quisiera. Pero durante las dos semanas de vacaciones no había habido momento que no aprovecharan para desahogarse mutuamente, aunque nunca hayan llegado a tener sexo. Con lo de sus padres había tenido que renunciar a aquello y ahora de la nada ella lo abordaba, terminando por ponerlo en un estado demasiado sensible. Se convenció.
Tan pronto llegó a su habitación cerró la puerta tras de si, recargándose en esta y, con una mano cubriéndole el rostro, suspiró.
Y volvió a suspirar. Y luego a respirar profundamente una y otra vez. Hasta que su "emoción" se calmó. Caminó pesadamente hasta su cama y se desplomó de espaldas en ésta. Perdió la vista en algún punto lejano del techo y no se molestó en dejar que su mente recordara lo sucedido hacía un par de horas.
-Sakura chan
No la había visto desnuda, semi quizá sí y le encantaba el que ella le hubiera dejado tanto a la imaginación pues podía darse el placer de pensar en ella y en cómo sería debajo de la ropa interior que siempre le veía al quitarle las ropas de encima. Estaba tan embelesado por la mera imagen de la chica que cayó dentro de una ensoñación sin previo aviso. Y de algún modo su mano encontró su camino hacia su pene. Lo envolvió en ella, quedándose quieto tan pronto lo hizo sintiendo la textura de éste en su mano.
Su mirada aún estaba perdida en el techo por encima de él. Inspiró profundamente cerrando los ojos al tiempo en que su mano "jalaba" su miembro de arriba abajo. No había ciencia en que un hombre se masturbara. Dijera alguien por ahí: sólo agarras y jalas. Y la imaginación hace el resto.
Había despertado una parte de su mente que sinceramente había estado durmiendo aún con sus peores perversiones flotando ante sus ojos. La vio encima de él tan pronto despegó los párpados. La recordó gimiendo y respirando entrecortadamente al tiempo en que ella se masturbaba con el sentir de su miembro por debajo de su feminidad.
Estaba en el borde del clímax. Y un último recuerdo terminó por culminar aquél acto. La voz de ella susurrándole al oído.
-Naruto
Se vino en su mano. Cerrando los ojos al sentir la cumbre del orgasmo.
La ilusión se desvaneció y ya sólo estaba él en su habitación, con la sustancia pegajosa resbalándole entre los dedos de su mano derecha. En sus recuerdos veía a Sakura chan envuelta en sus brazos, quieta mientras él le decía.
-Te amo Sakura chan. Te prometo que todo saldrá bi-
"Espera, ¿qué?" -la ensoñación se desvaneció de sus ojos de golpe.
Fue como si viera un video al que de pronto le había dado pausa tras haber oído algo que no estaba bien. Algo que pensó que originalmente no estaba en el video y el verlo de repente lo hacía todo aún peor. "Holy shit" pensaba, mientras oprimía el control de su memoria y retrocedía la cinta.
-Confía en mí. Te amo Sakura chan. Te pro-
"De nuevo, ¡¿haa!" –exclamó contrariado con la confusión bailándole en los ojos.
No le hallaba ni pies ni cabeza y comenzaba a alarmarse en un modo en el que sentía que pronto estallaría en gritos, y al sentir las "agujas" clavarse en los recovecos de su piel sabía que estaba sudando frío.
Stop, review y play, de nuevo repitió la cinta, con la esperanza de que aquello que había oído no estuviera allí.
-Te amo Sakura chan Te- stop, review y play.
Eso no estaba bien, ¿qué había dicho?, se preguntó mentalmente, con los ojos tan abiertos que bien podían salírsele de las cuencas en cualquier momento. Lo intentó una vez más, poniendo toda su atención en re-escuchar la escena completa y acabar con las dudas.
-Confía en mí. Te amo Sakura chan. –Stop, review y play.
-Te amo sakura chan –stop, review y play
-Te amo Sakura –stop, review y play
-Te amo. Stop
Review.
Play.
-Te amo
-Te amo
-Amo… -Stop definitivo…
-… -Se había quedado en blanco, con la imagen congelada en grande en su mente, de él abrazando a Sakura y susurrándole al oído aquéllas palabras, mientras que él lo veía de pie como si se encontrara en el cine. Sentía que el alma se le iba a salir de la boca. Se sentía completamente confundido y perdido. Y entonces lo entendió.
-Eh?... eeeeeeeeeehhhhh! –se llevó las manos en su histeria a la cabeza y de pronto sintió lo "viscoso" embarrándosele en el cabello. Lo miró de reojo y terminó aún más desquiciado por aquél descuido -¡'te bayoooooooooooooooo! –gritó.
Y el segundo piso de la casa retumbó hasta abajo. Minato y Kushina miraron el techo imaginándose al chico haciendo rabieta en el piso siguiente. El rubio miró a la peliroja.
-¿Vas a decir que eso también es mi culpa?
Kushina le miró irritada.
…
Corrió por todos los lados de su habitación, gritando en histeria y parándose de vez en cuando para hablar consigo mismo en su mente.
No era de extrañar que la chica no le hubiera dicho nada más después de aquello. Y aún más que estuviera tan dispuesta a irse sin pelear ni argumentar nada. Esto le había herido a él por mucho que le costara admitirlo esperaba que ella siguiera discutiendo hasta que acabara de convencerlo de hacer exactamente lo que ella quería. Pero ahora, tras haber entendido el porqué de ese silencio y el porqué de aquella cara tan en shock que lucía la joven, sumado a que caminaba tan automáticamente como una muñeca a la que acaban de darle cuerda. Que no tuvo ni la molestia ni la necesidad de voltear a verle siquiera para despedirse de él.
Y lo que era peor, era el no saber qué fue lo que pensaba ella. No. Lo peor había sido no haberse dado cuenta de lo que estaba diciendo en ese momento. Se contradijo, mientras seguía saltando de un lado a otro.
De forma automática tomó la toalla y un cambio de ropa y se dirigió al baño con la misma urgencia de quien está a punto de perder un vuelo.
-Shit. Shit. Shit. Shit. Shit. Shit. –Seguía maldiciendo. Deshaciéndose de las ropas y entrando en la bañera cuya regadera ya había abierto.
El baño se llenó de vapor al instante en el que el agua caliente salía a borbotones.
-Fuck! –Se quejó al quemarse con el agua y se apartó para ponerse a salvo y abrirle al agua fría para volver a quedar debajo del chorro de agua. –Maldición. Maldición. Maldición. –Murmuraba enojado, frustrado debajo del agua, y a cada "maldición" que decía se golpeaba la cabeza con la pared que tenía en frente. No muy fuerte, sólo lo suficiente como para sentirse desahogado.
¿Cómo iba a arreglar aquello? Sentía ganas de llorar y no lo hizo sólo porque "la regadera ya lo estaba haciendo por él". Una cosa era que Sakura quisiera regresar con él y otra que quisiera hacer las cosas tan serias, pensaba. Mañana lo arreglaría. ¿Pero cómo? No podía acercarse a ella.
-¡Aaaaaaarghh 'te bayooooo!
Martes.
Estaba caminando directo a la entrada principal de la escuela con la felicidad y seguridad de quien tiene todo lo que desea en la vida. Tenía una sonrisa amplia iluminando su rostro y sentía que el piso bajo sus pies estaba hecho de algodón.
-¿Sakura?
Se detuvo para girarse a ver a Sasuke que le llamaba en ese momento.
-Buenos días Sasuke kun –le saludó sonriendo y él se sobresaltó al no ver señales de que estuviese fingiendo el gesto.
-Se te ve muy
-feliz? –completó por él, él asintió con la cabeza algo extrañado –sí, es un hermoso día –le explicó mirando al cielo y sin dejar de sonreír. Sasuke enarcó una ceja.
O…k ¿Estaría Sakura bajo la influencia de drogas? Rogaba que no. Pero la chica le sonaba demasiado "dopada" como para poder tomarla en serio. Y pensar que había pasado toda la noche preocupado por ella. O quizá fuera que ella había perdido la cabeza como consecuencia de todo lo que había pasado?
De repente, a su izquierda, Naruto caminaba en dirección hacia ellos. Sasuke lo vio de reojo. El rubio venía perdido en sus pensamientos al parecer pues iba cabizbajo.
-Oi dobe! –le saludó, realmente no tenía deseos de hablarle pero en ese momento sentía la necesidad de escapar del "delirio de Sakura".
El aludido levantó la vista en dirección al moreno sin molestarse en ver a la pelirosa que en ese momento se había sonrojado y no dejaba de sonreír tontamente mientras veía el suelo. Parecía que estaba a punto de gritar un "kyaah", pensó Sasuke.
-Oh! Hola teme! –le saludó y giró a la izquierda para poder entrar en la escuela, pasando de ellos sin más gesto que ese.
Los dos le miraron desaparecer. Sasuke vio que Sakura no dejaba de mirarle con ensoñación y se animó a turbiar el terreno.
-Te ignoró por completo –declaró
-Sí –Sakura dejó alargar la "i" con pesadez como si lamentara aquello, pero no había terminado de decirlo cuando se levantó con una actitud diferente -¿No es lindo?
¡Una de "fangirl"!
Sasuke sintió que un sudor frío le resbalaba por la frente.
-Ni siquiera voy a preguntar –le dijo.
...
Miércoles.
El día anterior había sido difícil para Naruto que no paraba de preguntarse dónde demonios estaría Sakura, pues no la había visto en todo el día. Y no fue sino hasta que Sasuke lo golpeó en la cabeza y le dijo que no se hiciera pendejo u.u pues Sakura había estado siempre cerca de él, que cayó en cuenta de que estaba tan frustrado que su mente la había terminado "censurando" de su vista. Malditos nervios!, se quejó; sintiéndose aún más estúpido por ser tan cobarde.
Pero este día sería diferente, se había dicho.
Y sí que lo fue.
-Naruto
-¡Aaaahh! –gritó antes de salir corriendo por el pasillo.
Dejando a Sakura con la expresión desencajada y los ojitos hechos puntos, su mano estirada aún en la dirección en la que se había ido el rubio.
-¿Otra vez volvió a salir corriendo? –le cuestionó Ino a su lado que no había perdido oportunidad de ver la escena.
Sakura asintió con la cabeza aún con la misma expresión estilo anime.
-Haaa –Ino suspiró. –Ése es un claro ejemplo de un hombre que le tiene miedo al compromiso. –Se quejó.
...
Jueves.
No había pretendido salir huyendo. Y se sentía más ridículo cada que recordaba el haberlo hecho. Pero es que no podía evitar el sentir que el corazón se le salía por la boca cada que la tenía al frente.
"Naruto" –cuando decía su nombre, la forma en la que lo decía. Lo aterraba. Y ni siquiera estaba seguro del porqué. Tal vez temiera una negativa por parte de la chica con respecto a su confesión. Tal vez no sabía cómo mantener unas palabras que ni siquiera se había percatado de que las había dicho.
Bueno, al menos ya no la veía censurada. Y se abofeteó mentalmente después de pensarlo.
-Naruto.
Y allí estaba ella otra vez. Salvo quizá que esta vez iba con precaución, tenía miedo de que el volviera a salir corriendo como quien huye de la peste. Le miraba dudosa. Naruto se dio cuenta de aquello y se golpeó mentalmente por tercera vez esa semana. Mas sin embargo, no podía evitar sudar nervioso. El sentir la necesidad enorme de salir corriendo en dirección opuesta.
-Ho, hola Sakura chan
¡Qué lindo sonaba su nombre en los labios de él!, pensó la pelirosa, pero aún muy lejos de sentirse segura de sonreír.
-Oye Naruto, sobre lo que hablamos la otra vez -empezó insegura.
Sin quererlo realmente él la cortó de un tajo.
-Quedó bastante claro, ¿verdad? -le dijo riendo nerviosamente, pero era tan descontrolado que parecía que le hablaba con gesto cínico. Por supuesto que él no se percató de eso, pero ella sí que lo hizo.
-Pues, eso creo -respondió bajando la vista al suelo, forzando una sonrisa que difícilmente evitaba el que su corazón se estrujara.
-Bueno pues entonces no hay nada más que decir -concluyó, en realidad él estaba hablando de su pequeño "te amo", mientras que ella hablaba de lo de "terminar y esperar".
Tristemente ninguno lo dejó en claro.
-Tú a lo tuyo y yo a lo mío -le dijo Naruto -aunque no pueda borrarse podemos fingir que esto nunca sucedió, no quiero que te sientas incómoda.
Sintió que el corazón se le hacía añicos. Y aún así se compuso para poder responderle.
-No te preocupes. No es la primera vez que me pasa -se rió.
Y antes de que él pudiera decir algo más salió corriendo por el pasillo.
-Eres un imbécil
Naruto escuchó la voz de Sasuke que justo salía por el otro corredor. El rubio le miró entre molesto y confundido. ¿A qué iba todo aquello? No había dicho nada malo, ¿o sí? y Sakura no había parecido molestarse, ¿o no?
-Sasuke. Ya habías tardado en meterte -murmuró el rubio.
-Había pensado que las cosas se habían arreglado entre ustedes dos y por eso no había dicho ni hecho nada más -le explicó, con los brazos cruzados -pero veo que me equivoqué.
-¿Por qué lo dices?
-Otra vez la hiciste llorar
-¡Qué? -se asombró de verdad. Y Sasuke se dio cuenta de aquello, por lo que decidió no retar sino aconsejar. Después de todo se lo debía a Sakura.
-Si sigues así que no te sorprenda perderla ante alguien más -le advirtió. Y se marchó sin esperar la respuesta del rubio.
¿Qué había hecho mal?, se cuestionó mirando al suelo con el cejo fruncido y los dientes apretados, y luego miró en la dirección en la que se había ido ella.
...
Viernes.
Ella había estado segura de que las cosas serían diferentes. De verdad había creído en aquéllas palabras, pero era obvio que habían sido una excelente táctica para que ella dejara de objetar. Pensó mientras se abrochaba el listón por debajo de su cabello. Miró su reflejo una vez más y fue capaz de apreciar el aura de tristeza que la envolvía.
Ya ni siquiera tenía ganas de llorar.
Fue caminando como siempre a la escuela. Pero esta vez no se molestó en buscar al rubio con la mirada como hacía siempre que tenía la oportunidad de hacerlo. Tal vez, era mejor estar separados después de todo, era su último año y debía prepararse para su examen de admisión a la universidad. Tenía cosas más importantes en las que pensar. Y como consecuencia el día pasó sin mayor novedad. Nuboso y aburrido. Pero pasó sin pena ni dolor. Ni lágrimas, ni ilusiones destrozadas. Simplemente pasó y pasó sin que tuviera que cruzar la mirada ni una sola vez con el rubio.
En eso pensaba cuando dio la vuelta a la esquina de la calle en la se encontraba la escuela y se topó con él justo del otro lado. Se detuvo de pronto. Él le miraba por encima del hombro, como si hubiese estado esperando que ella le alcanzara.
Se veía bastante serio. Así que se quedó mirándolo también incapaz de desviar la vista o romper el silencio con palabras. Pero él no la torturó por mucho tiempo, volvió la vista al frente y comenzó a caminar.
No tenía mucha opción, por no decir que no tenía ninguna. Sus casas estaban sobre el mismo camino. Así que, tomándole todas sus fuerzas y todo el valor del que era capaz en ese momento, comenzó a caminar detrás de él. Pero siempre a una distancia de no menos de diez pasos entre ellos dos.
Fue un paseo silencioso. Y en ningún momento él dirigió la vista hacia atrás, ni de reojo. Llevaba la mochila recargada sobre su espalda, sujetada por su mano derecha sobre su hombro, la mano izquierda en el bolsillo del pantalón. Mientras que ella sujetaba la suya con ambas manos al frente de sí y no dejaba de mirarle directamente. Quería correr y abrazarlo. Pero se contuvo y no lo hizo.
Dos cuadras más y ella tendría que desviarse, sus caminos ya no unidos pues él vivía en un fraccionamiento privado, mientras que ella en la colonia que envolvía dicho fraccionamiento. Sólo dos cuadras más y aquél sufrimiento terminaría, pensó. Hasta que sin aviso él se detuvo de pronto.
-Ah... -por reacción ella se detuvo también exaltada de lo repentino de aquello y esperó.
Esperó como silenciosamente parecía que le había pedido. Su mirada nunca apartando la vista de él.
Naruto suspiró antes de volverse hacia ella exaltándola aún más.
-¿Naruto? -le miró confundida y aturdida. Todo al mismo tiempo. El corazón le palpitaba pesadamente y sentía que el aire a su alrededor comenzaba a aplastarla.
Él levantó el rostro y clavó su mirada en la de ella.
-Tienes razón -le dijo. Ella le miró fijamente con los ojos bailándole de emoción, no sabía de qué iba aquello pero tenía una corazonada que rogaba por ser cierta -No quiero esperar
-¿Eh?
Soltó la mochila que cayó al suelo con un estrepitoso eco y se encaminó hacia ella hasta que la tuvo envuelta en sus brazos. La besó antes de darle tiempo a responder. La atrajo hacia sí agarrándola por los codos y sus manos fueron resbalando hasta que terminaron una en su espalda y la otra en su cintura.
Al principio había estado tan impactada que ni siquiera había sido capaz de entender que él la estaba besando. Mas cuando la lengua de Naruto le había lamido el labio inferior se dejó perder dentro del beso, permitiéndole a él el pase de entrada. Ahora era la mochila de ella la que resbalaba de sus dedos y caía al suelo. Sus manos se posaron sobre el pecho del chico y fueron deslizándose hacia arriba hasta quedar agarradas del cuello de la gabardina negra de él. Aquella que usaba como una declaración de que pretendía ser un "yakuza"; y le atrajo con fuerza hacia ella dejando que sus cuerpos embonaran cual piezas de rompecabezas, profundizando el beso. Estaban embonados por todas partes.
Naruto presionó sus manos sobre la piel de ella y se depositaron en sus caderas, delineando la línea curvea que delimitaba el trasero de la joven. Ella gimió en su boca al sentir su parte femenina hacer contacto con el miembro de Naruto. Su aliento le hizo cosquillas al rubio en el rostro y sintió que las cosquillas bajaban hacia esa parte que anhelaba poder entrar en ella. Las rodillas se flexionaron al tiempo en que frotaban su cuerpo con el del otro. O bueno, mientras él se frotaba en ella y ella se dejaba hacer sin queja. Le besó el cuello por mero impulso y él gruñó al sentir el placer calentarle los sentidos. Con un movimiento de cabeza la alejó de él consiguiendo el que ella se detuviera y le mirara a los ojos. Respirando entrecortadamente.
-Ven, vamos a otra parte -le dijo acariciándole el rostro con una mano, recogió la mochila de ella dándosela para que la tomara y acto seguido la tomó de la mano. Caminaron por la de él también y luego echaron a correr juntos.
En ningún momento preguntó a dónde la llevaba. No le importaba el lugar con tal de estar con él. En ningún momento dijo alguna palabra. Quería dejarse hacer lo que él deseara hacerle. Se dejó arrastrar por él por las calles hasta que llegaron a una pequeña cabaña en un terreno relativamente grande rodeado de una malla de metal. Él soltó su mano para sacar unas llaves de su mochila y abrió el candado que sujetaba la cadena. Abrió la reja dejándola pasar y tan pronto entraron ambos volvió a poner el candado en su lugar. La volvió a tomar de la mano y caminaron hacia esa pequeña casita de al parecer dos pisos con 5 metros de ancho apenas. Él la guió adentro y la puerta se cerró tras ellos.
...
Sábado.
-Aaah qué bueno que el sábado entremos más tarde y nos vayamos más temprano! –exclamó Naruto estirando los brazos por encima de su cabeza.
-Baka Naruto –Sakura le golpeó la cabeza con un libro mientras le veía con el semblante molesto –Se supone que deberías estudiar más –le dijo.
El chico hizo un puchero.
-Oh vamos Sakura chan no puedes negar que tú también estás contenta de que sea sábado –inquirió.
Ella tuvo que desviar la vista ligeramente abochornada.
-Pero no por las razones que crees –le dijo
Él sólo se rió desde su posición en la banca.
El resto de sus compañeros los veían con asombro. Toda una semana de evitarse mutuamente se había transformado de la noche a la mañana en la misma relación que tenían antes. Como si nada hubiera pasado.
Sasuke principalmente estaba irritado de aquello.
-¿Qué fue lo que pasó dobe?
Estaban en el gimnasio preparándose para entrenar. Naruto estaba terminando de ponerse la playera cuando el moreno lo abordó. Había esperado que las clases terminaran y que pudieran estar solos para evitar el que aquello se convirtiera en chisme.
-Hablas sobre Sakura chan y yo, no? –inquirió Naruto, que sonreía sin problemas como si el chico le estuviese preguntando por el clima, sin molestarse en ocultar nada. –Descuida Sasuke, arreglamos las cosas –le aseguró.
Sasuke frunció el seño.
-De eso me doy cuenta. Pero quiero saber en qué quedaron. –Reclamó con la molestia asomándole en el timbre de su voz.
Naruto no dejó de sonreír tranquilo.
-Terminamos, en eso quedamos. –Le dijo, cerrando la puertecilla del locker. -Sí que queremos estar juntos, eso no lo niego y quizá algún día podamos estarlo.
Y se levantó del banquillo rumbo a la salida que llevaba a la cancha de soccer. Le miró a Sasuke por encima del hombro para decirle antes de alejarse de él:
-Pero si no estamos listos. No tiene nada de malo esperar.
Sasuke se quedó mirándolo entre molesto y confundido. Tanto Naruto como Sakura eran igual de dramas cuando a romance se trataba. De modo que no se explicaba el que todo terminara tan sencillo.
Algo no cuadraba. Y estaba decidido a averiguar el porqué.
-Entonces básicamente aceptaron estar como antes –Inquirió Ino mirando directamente a su mejor amiga quien seguía escribiendo en su libreta resumen del libro que tenía en frente.
Ino nunca había sido del tipo de realmente estudiar en la biblioteca. Y usaba la mesa como silla en ese momento. Karin estaba sentada justo en frente de la peli rosa.
-Sí además con los exámenes de admisión a la universidad a la vuelta de la esquina fue lo mejor que se nos ocurrió –le explicó, sin apartar la vista ni una sola vez de lo que estaba haciendo.
-Ay Sakura una cerebrito siempre una cerebrito –declaró con sorna Ino.
Karin por su parte le miraba con sospecha. Al igual que Sasuke sentía que algo no estaba bien.
Pero ninguno de los dos sería capaz de entender lo acertados que estaban en sus sospechas.
Naruto y Sakura huían antes de la hora de la salida y se encerraban en aquella casita, cuyo cuarto principal constaba de una pequeña habitación con una cama mullida, una mesa y un par de cojines tipo "puf" que servían como sillones.
Tan pronto llegaban comenzaban a besarse. A prisa. Desesperados. Queriendo aprovechar hasta el último minuto que tenían para estar juntos antes de que fuera hora de irse sin tener que levantar sospechas.
Y ella siempre se iba primero. Encubierta por él desde luego. Pero es que, a diferencia de él, ella no podía darse el lujo de llegar tarde a casa. Y Naruto siempre había sido callejero, así que podía quedarse un poco más y nadie pensaría que estaban juntos. Si los padres de Sakura preguntaban por Naruto sabrían que él andaba fuera mientras que su pequeña hija ya estaba a salvo en casa. No era posible que estuviesen juntos, ¿verdad?
Ése había sido el plan de reserva de Naruto. Usar la casa de soltera de su madre. Y nadie sospecharía que estarían ahí. El candado siempre estaba cerrado sobre la cadena de la reja y Kushina desconocía que el chico tenía copia de las llaves de la casa.
Así que día tras día, siempre que había que ir a la escuela, corrían a su pequeño refugio en donde se dedicaban a perderse en las caricias del otro.
Nunca llegaron a tener sexo, pero sí estuvieron bastante cerca de hacerlo en más de una ocasión.
Nobody knows it but you've got a secret smile
And you use it only for me
-Eres increíble –se rió Shikamaru mientras veía al chico sentado en el marco de la ventana, el resto del grupo estaba alrededor de él –Reprobaste japonés –declaró viendo el examen que sostenía en su mano.
-Es que el examen estuvo muy complicado –gruñó Naruto, ligeramente avergonzado de haber reprobado un examen tan simple.
-No tienes remedio –escuchó de pronto la voz de Sakura que estaba en frente de ellos, estaba claramente enfadad -esto estaba tan fácil que no necesitabas estudiar –le reclamó.
Naruto apretó los labios. Había sido culpa de ella el que no pudiera estudiar. Diciendo que podían aprovechar las horas que le había dicho a su madre que estudiaría en la biblioteca y alegando que el examen estaría por demás sencillo, lo convenció de fajarse con él entre los estantes vacíos del segundo piso de la biblioteca. Dada la hora no había casi nadie allí.
Así que no tuvo piedad cuando respondió.
-Aw Sakura chan, no todos podemos ser nerds como tú –se burló, consiguiendo que el resto de sus amigos riera con él.
Las mejillas de Sakura se encendieron. "Oh! Le haría pagar sin duda aquello".
Nobody knows it but you've got a secret smile
And you use it only for me
Y estaban de nuevo en aquella habitación de la casita abandonada. Él la tenía contra la pared mientras le besaba el cuello subiendo con besos hasta el lóbulo de su oreja. Ella gimió en respuesta y atrajo con sus manos el rostro del chico para unir ambos labios.
En un instante se puso furiosa.
-Auh! –exclamó él separándose de ella y llevándose una mano a la boca -¡Me mordiste! –se quejó, limpiándose el hilillo de sangre que resbalaba por su labio inferior -¡Y dolió bastante!
Sakura le dedicó una media sonrisa.
-Eso te enseñará a no volver a llamarme nerd –le dijo.
-Tenía que fingir que no me importabas –se defendió hablando entre dientes, el labio le punzaba.
-No tenías que ser tan perfecto –se quejó desviando la vista de él y cruzándose de brazos.
Sintió entonces que él la presionaba de nuevo con su cuerpo sobre la pared, sus manos a cada lado de la cabeza de ella. Le miró fijamente.
-De acuerdo, por hoy te lo permito –le dijo antes de sellar su boca en la de ella y encajando su cuerpo a la anatomía de la joven.
So use it and prove it
Remove this whirling sadness
-Oye Naruto
Estaba recostado en el pasto, con Sasuke sentado al lado suyo. Era hora del descanso y se sentía con ganas de echarse una siesta. Pero aunque tenía los ojos cerrados seguía despierto.
-¿hmm?
-Lee pretende declarársele a Sakura hoy, ¿no te molesta? –le preguntó el moreno, mirando hacia donde el aludido hablaba animadamente con Sakura y al parecer le pedía que se reuniera con ella después de clases.
Pasó un segundo antes de que el rubio le respondiera.
-¿Por qué debería? Ella puede salir con quien quiera –declaró, teniendo éxito en sonar desinteresado, aunque por dentro aquello le estaba carcomiendo la paciencia.
Sasuke le miro con los ojos entrecerrados, intentando analizarlo pero sin éxito.
I'm losing I'm bluesing
But you can't save me from madness
-¡Ah!
Estaba siendo más salvaje y agresivo en su avance en ella que saltaba a la vista que algo iba mal. A ella no le importaba realmente, le encantaba todo lo que él le hacía. Pero si bien disfrutaba aquella faceta del rubio, tenía que admitir que le preocupaba el que algo pudiera tenerlo tan frustrado que se comportara de esta manera con ella.
La arrojó con fuerza sobre la cama y no le dio a estabilizarse pues se abalanzó inmediatamente sobre ella, sujetándole las manos por las muñecas y poniendo una pierna entre las de ella le presionó con el resto del cuerpo para evitar el que se moviera.
Con los dientes bajó la copa del brassiere hasta que el seno saltó a la vista, mostrándole el pezón que se había puesto duro. Sacó la legua y lo lamió cual si fuera una paleta, para después succionarlo con los labios. Ella gimió en placer y luego en dolor cuando sintió que el apretaba el pezón con los labios y lo jalaba hacia arriba aunque sin realmente hacerle daño.
Eso bastó para que ella se animara a cuestionarle.
-¿Estás molesto por algo? –le preguntó jadeando.
Él libero a su prisionero levantando el rostro pero sin apartar la vista del enrojecido seno.
-No me gusta que me hagas esperar –le gruñó pero sin sonar molesto.
Mas bien quien acabó enojada fue ella haciendo un intento por levantarse y abofetearlo pero él no se lo permitió.
-¡Pero si lo rechacé! –le gritó
-Y te tomó más de diez minutos –le reclamó fijando su vista en ella por fin. Su rostro paralelo al de ella.
-Intenta callar tú a Lee en medio de uno de sus conocidos sermones de juventud –le espetó, la irritación haciendo acto de presencia en todos sus músculos.
Él tenía que aceptar que ella tenía un punto. Y, no queriendo que aquello terminara, decidió cambiar la dirección del tema ligeramente.
-¿Qué fue lo que le dijiste?
Ella sonrió. Aquella duda en sus ojos acabó por derretir su molesta y se sentía ganadora al ver cuán importante y necesaria era ella para él. Fue su turno de verle con picardía.
-Que una chica rubia me ha estado cojiendo todo el mes –ronroneó.
El se rió en una media sonrisa. Divertido y extasiado de aquella respuesta.
-Mentirosa
Y volvió a besarla con la misma intensidad de antes.
Nobody knows it but you've got a secret smile
And you use it only for me
-¿Irás al partido frentona?
Eran los juegos de primavera. Marzo había llegado demasiado rápido. Y las escuelas de la zona competían por ver quién era mejor en qué. Aún así Sakura respondió sin apartar la vista de su libro.
-No, necesito estudiar –espetó sin emoción alguna.
Ino la miró entre consternada y confundida.
-¿No puedes darte un respiro ni siquiera porque juega Naruto? –inquirió tratando de tentarla
Pero lejos de obtener la reacción que quería.
-¿Qué no juega siempre? –cuestionó sarcástica pero de nuevo sin verdadera emoción en su voz y sin apartar la vista del libro que leía.
Ino gruñó exasperada.
-Me rindo. De verdad que no te entiendo. –Se quejó antes de salir rumbo a las canchas de fut.
Nobody knows it but you've got a secret smile
And you use it only for me
El partido había durado dos horas. Y como había sido dentro del horario de clases aún tenían una hora para estar juntos. Naruto había ido inmediatamente después del partido hacia su escondite con Sakura y al abrir la puerta la había encontrado recostada de lado hacia él en la mullida cama.
Estaba en interiores, con un corsé rojo cubierto de fino encaje negro. Sentía que las piernas se le volvían de gelatina y que su miembro comenzaba a reaccionar ante la imagen seductora que su novia le ofrecía en ese momento.
-¿Es éste mi trofeo por ganar el partido? –inquirió con una media sonrisa, su voz ligeramente enronquecida.
-Es mi disculpa por no poder haber ido –Le respondió su compañera en un tono demasiado inocente y seductor que él terminó cerrando de golpe la puerta tras él y deshaciéndose de la camisa blanca con negro del equipo de soccer –El premio viene después –le sonrió ella de forma felina.
En un instante él ya la había alcanzado.
-Can't wait –murmuró con su rostro rozando el de ella.
-Tu inglés está mejorando –notó ella sonriendo divertida.
-Mi lengua es la que está mejorando –le corrigió él, al tiempo en que bajaba el calzón de ella –déjame probártelo –le dijo antes de introducir su lengua en los labios de su feminidad.
Ella comenzó a gemir, permitiendo que Naruto la excitara al punto en que se mojara y bebiendo del néctar que ella desprendía. La tenía agarrada de las caderas y su rostro se perdía entre sus piernas. Ella se arqueaba y gemía cada que él la lamía.
So save me I'm waiting
I'm needing, hear me pleading
Caminaba a la escuela acompañada de Ino con quien hablaba animadamente cuando de pronto el rubio las alcanzó.
-Ohaio Sakura chan –le saludó.
-Ohaio Naruto
-Nee, ¿puedo tomar prestada tu tarea? –le pidió sonriendo ampliamente
-¡Otra vez! ¡Naruto! –se quejó ella. Ino reía a sus espaldas divertida.
-Por favor, por favor, Sakura chan –le rogó él.
And soothe me, improve me
I'm grieving, I'm barely believing it now, now
Él estaba detrás de ella con sólo los boxers aún en su cuerpo. Ella completamente desnuda, con las manos inmovilizadas bajo el agarre por las muñecas en que él la sujetaba, mientras que ella se apoyaba sobre la pared.
Gemía y su cuerpo se arqueaba cada que sentía la lengua, los labios de él, el miembro duro, lamiendo, mordiendo, rozando, frotando su cuerpo con el suyo.
-No me estás dejando hacer nada –le habló entre jadeos.
Naruto apoyó su rostro en la curva entre el cuello y el hombro de ella, acercando sus labios a su oído y le susurró:
-Es mi agradecimiento por salvarme el trasero una vez más –antes de volver a besarla, el aliento cálido de él le había enviado escalofríos a todo el cuerpo.
-Haré tu tarea más seguido –ronroneó seductoramente
Él le dedicó su media sonrisa dejando salir una pequeña escasa risa.
-Hay otro tipo de tareas que prefiero que hagas –inquirió mientras se bajaba la última prenda en su cuerpo.
When you are flying around and around the world
And I'm lying a lonely
Kushina y Minato se encontraban en la cocina de su casa esperando a que llegara su hijo consentido, Minato leía el periódico mientras Kushina preparaba la cena. Y aunque pareciera que estuviesen sumergidos cada uno en sus propios asuntos la realidad era que pensaban en lo mismo.
-Parece que ya lo están superando –soltó de repente Minato sin dejar de leer.
-Más le vale a Mizuki perdonar a Naruto de una vez –advirtió Kushina revolviendo con más fuerza el caldo en la olla.
"Ojalá que me equivoque" –fue el único pensamiento que rondó la mente del rubio al ver entrar a su hijo de nuevo con la sonrisa demasiado ancha como para alguien a quien separan de quien él mismo llamara "el amor de su vida".
Sakura por su parte llegaba temprano a casa de sus padres que curiosamente iban llegando del mandado, podían apreciar de lejos al rubio que caminaba sin problemas calle arriba sin prestar atención a su hija quien llegaba como siempre temprano a casa y sin caras largas.
Los saludó antes de entrar en la casa a prisa.
-No parece ser ya un problema –le dijo Oonoki a su esposa.
Mizuki suspiró.
-Me cuesta admitirlo, pero incluso yo lo extraño –admitió refiriéndose a Naruto. Antes era normal que el chico siguiera a todas partes a la pelirosa con esa sonrisa de bufón que lo caracterizaba.
Oonoki dejó escapar una risilla.
-Aún así no les levantarás el castigo, ¿verdad? –su esposa sonrió ante la pequeña burla.
-Si duran un poco más así tal vez lo haga… -confesó antes de meterse también en la casa.
Poco sabían ellos del pequeño secreto que compartían los dos jóvenes cuando nadie los miraba.
I know there's something sacred and free reserved
And received by me only
Era entrada la noche. Ambos se habían arriesgado mucho al escaparse de casa por unas horas y sabían que lo difícil no era ni salir ni pasar el rato sin preocuparse de lo que podría pasar si los descubrían. El problema era el volver a entrar. Pero en este caso la necesidad de ambos por el otro se había vuelto tan grande y tan desesperante que el castigo bien podía quedarse corto a comparación del pecado.
Si volvían a separarlos ya encontrarían el modo de volver a juntarse otra vez.
-Naruto…
Ella estaba sentada encima del miembro de él, apretando con fuerza la sábana entre sus manos. Hacía un esfuerzo descomunal por mantener los gritos fuera de su boca,dejando que sólo pequeños gemidos entre jadeos corrienran con la suerte de escapar y llenar la habitación en la que se encontraban. Él estaba recostado debajo de ella, resbalando ambas manos, por la espalda, la cintura, la cadera y las piernas de Sakura mientras le besaba, mordía y lamía los senos.
No body know's it, no body knows it… no body know it
Ella seguía frotando su feminidad con el pene de él. Cada vez frenaba el movimiento al tiempo en que se aproximaba velozmente al orgasmo.
Él se vino al mismo tiempo que ella y le sintió morderle el cuello cuando el suave éxtasis los había abrazado. A penas y sintió el dolor. Era más grande la ola de placer que el daño que esa pequeña agresividad le había provocado en sí.
Se abrazó a ella, irguiéndose mientras suspiraba entre la curva del cuello y el hombro de ella. Sakura se dejó levantar demasiado exhausta para oponer resistencia, sus brazos colgaban por encima de la espalda de él. Sus ojos aún cerrados con la imaginación perdida aún en sentir el cuerpo tembloroso tras la sensación de cosquilleo que dejó atrás el orgasmo.
Nunca se cansaría de esto. Y se emocionaba al pensar que si así era un simple faje cómo sería hacer el acto completo. Hacer el amor de principio hasta el final. Se estremeció ante el pensamiento y le sintió temblar a él también. Seguramente él había imaginado lo mismo que ella.
-…Sakura –suspiró en su oído, y su aliento cálido le lleno el pecho.
Definitivamente no iban a parar. No ahora al menos.
A/N: Almost there...! =)
