Disclaimer: Lamentablemente, ningún personaje me pertenece, sino la saga continuaría y se sabría que pasó en los 19 años. Todo es de Jotaká Rowling
Neville & Luna
Sinceramente, los amo como pareja, me decepcionó un poco el hecho de que jotaká no los dejara juntos, pero será.
Pido disculpas por cualquier horror ortográfico, creo que el siguiente drabble será en un futuro lejano, tendré poco tiempo.
Enjoy It.
Neville se casaba y no era con ella. Era esa chica de Huflepuff, una chica rubia y de ojos azules cómo ella, pero no era ella. Sinceramente, nunca se había puesto a pensar sobre lo que sentía por Neville, siempre lo había tomado como su mejor amigo y nada más, lo había dado por sentado, que toda su vida estaría con ella, pero el tener esa invitación, hermosamente adornada, anunciando la boda de la feliz pareja, le había caído un plomo en el estómago.
Mas si lo pensaba bien, entendía que Neville no la escogiese a ella, casi nunca estaba, se iba de expedición constantemente con su padre a buscar esas míticas criaturas que tanto le llamaban la atención, más ahora, que no tenía el peligro inminente de Voldemort, además de la ligera relación que mantuvo con Dean luego de la batalla en Hogwarts.
Suspiró y sonrió tristemente, quizás Neville no era para ella, así de simple. Por un lado se alegraba de mantenerlo como su fiel amigo. Siempre le maravilló el hecho de poder tener amigos, más aún un mejor amigo, en el cual confiar. Aún así, una pequeña parte de ella, se estrechó fuertemente al tener la constatación de que él nunca sería algo más que su mejor amigo.
Faltaba un poco más de una semana para el casamiento, aún no tenía regalo ni túnica y todavía estaba en Brasil. Dio un fuerte suspiro al notar la fecha que era, bajaría a Manaus, una ciudad cercana a la selva amazónica donde se encontraba, para buscar el regalo de boda y quizás una exótica túnica cómo le gustaban para asistir. Pensó si llevar a Rolf con ella a Inglaterra, la invitación decía que podía ir con un acompañante. Lo había conocido en Brasil y había mantenido una apasionada y corta relación hasta el momento con él, pensó si sería lo correcto, en cierto modo había usado a Rolf para sanar la parte de sí que aún era una muchacha normal y estaba ligeramente enamorada de su mejor amigo. Decidió no llevarlo, aún era demasiado pronto como para formalizarlo, le tenía aprecio, pero no lo amaba, quizás lo hiciese algún día, pero no ahora.
Una semana después de que le llegara la invitación, había enviado un tucán desde Brasil con la confirmación de asistencia, desde ese entonces se estaba enviando cartas con Neville, que le hablaba de los avances de los preparativos, sobre Hannah, su novia y sus deseos de una gran familia. Luna había decidido ir a la boda, no podía fallarle a su mejor amigo, pero sólo estaría tres días en Inglaterra, luego volvería a Brasil, para seguir investigando junto a Rolf, que resultó ser el nieto de Newt Scamander y que compartía su misma afición por los animales místicos.
En la ciudad encontró una hermosa túnica de colores fuertes, que era para ella. Les compró a Neville y a Hannah, una caja de música, pero que no reproducía las delicadas tonadas de siempre, sino que los cantos tribales de las brujas de las Amazonas, que utilizaban para invocar a la fertilidad.
Ese era el día, se vistió con su hermosa y estrambótica túnica y su mejor sonrisa para asistir a felicitar a su mejor amigo. Llegó a donde se celebraría la boda, Neville daba vueltas cómo loco, aún faltaba una media hora y estaba terriblemente nervioso. Cuando vio llegar a Luna su cara cambió, se iluminó, rápidamente la agarró del brazo y se la llevó a un lugar donde no habían personas.
-¡Luna! Al fin llegas- Le dijo sonriendo mientras la abrazaba.
-No me iba a perder tu mejor momento- le respondió mientras le devolvía el abrazo.
-¡Estoy aterrado!-Poniendo cara acorde con lo dicho- ¿Qué pasa si no llega y hago el ridículo?
-No creo que le temas al ridículo, considerando la cantidad de veces que lo has hecho- Le respondió con su habitual poco tacto y una dulce sonrisa.
-¡Luna!- Le reprendió con una sonrisa intentando sonar enojado. Ella lo miró y sintió los impulsos irrefenables del enamoramiento que mantenía ligeramente por él. Lo besó, como hace varios meses deseaba hacer, los labios de él respondieron dulcemente a la llamada que hacía la muchacha, ella enredó sus manos en el cabello de Neville, cómo desde hace algún tiempo quería. Al final ella se separó, lo miró a los ojos aturdidos que aún tenía. Tomó su varita y susurro:
-Obliviate- Mientras apuntaba a su cabeza y él caía ligeramente, inconciente- Mereces ser feliz con ella, tener muchos hijos y yo merezco volver a Brasil, enamorarme de Rolf, formar una familia y ser feliz también.
Le ayudo a levantarse y le explicó que se había desmayado por la tensión con su dulce sonrisa.
Gracias por llegar hasta aquí, espero que lo hayan disfrutado. Gracias por el comentario.
Nos leemos,
Frad
