N.A: muchas gracias por sus review! En serio owo, me hacen feliz, oigan quieren alguno de categoría M? XD.
Bueno este es cm una continuación del primer drables owo.
Advierto que tiene personajes occ (aunq según ustedes ni tanto xD) en un mundo alterno.
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Una Pisca de Celos
La delicada mano se deslizo con calma una vez mas por aquella piel de porcelana, detallando las facciones finas pero masculinas, sin perder detalle de aquellos pómulos tan atractivos a la vez, que ojos ávidos y cálidos no se preocupaban por ocultar admiración.
Zero no se consideraba un total amargado o intolerable hacia las demás personas, por mucho que sus compañeros de curso e incluso sus padres afirmaran lo contrario; el se conformaba con que los kuran y en especial kaname supieran como era en realidad y es que Zero siempre ah pensado que la mayoría de las personas con las que encara diariamente no son tan interesantes o especiales para tomarse el tiempo en detallarlas….claro esta que existen excepciones, personas que si valen una inversión de tiempo y entre ellas obviamente estaba su mejor amigo pero para nada pensaba que en ese circulo estrecho pudiera haber cabida para la prometida del pelinegro.
El dueño de la mirada amatista no lograba entender aun porque Yuuki Cross había tenido la suerte de ser la escogida en ser la prometida de kaname, para Zero, aquella chica de largos mechones castaños y ojos color avellana no tenia ninguna gracia, era una chica común y corriente, al menos para el y sus exigencias y es que ella no era tan buena para ocupar aquel puesto. Kiryuu sin embargo sabia que para el resto del mundo Yuuki debía ser por lo mucho atractiva y hasta debía reconocer que cándida, pero el hecho de que manoseara a su amigo como si fuera suyo ya era algo que dejaba mucho que desear.
Era una fría noche de uno de tantos viernes, uno de tantos en que visitaba aquella casa y cual fue su sorpresa al encontrar a la feliz pareja en la sala conversando amenamente; lo primero en notar Zero al verlos sentados sobre aquel sofá para dos fue que ambos sonreían, para cuando se dio cuenta de que no debió haber ido de visita aquella noche y quiso devolverse por donde vino, ya era tarde, kuran lo había visto y no le quedo de otra que sonreír forzadamente y saludar a la invitada.
Kaname y Yuuki hablaban trivialidades incluyéndolo por supuesto en sus conversaciones pero, al albino le importaba poco que pudiera estar siendo grosero al permanecer callado, ajeno a todo en un sillón individual frente a ellos, mucho menos responder a las preguntas de la joven con monosílabas; notaba con retorcida satisfacción como las facciones de kaname se distorsionaban de ves en cuando, debía estar sorprendido y molesto por su actitud tan huraña, mas huraña que la que acostumbraba con desconocidos pero, a Zero no le importaba, en cierta forma era un desquite, una pequeña venganza por obligarlo a presenciar aquello, a no poder huir de allí, sino que tener que ver como una y otra vez ambos se sonreían y la osada de Cross acariciaba gentilmente su rostro cuando kuran contaba algo gracioso. ¿Dónde estaban los padres de kaname cuando se les necesitaba? Ah claro…en una cena romántica en algún restaurante caro.
Era irónico que justo ahora Yuuri no podría intervenir…no al menos como aquella vez en que…
Sin pensarlo Kiryuu llevo sus delgados dedos hasta posarlos sobre sus labios, en una leve caricia, palpando, sus ojos se cerraron intentando sentir mas real el recuerdo; recordaba con pasmosa nitidez lo ocurrido aquella noche, aunque intentaba no pensar en ello la mayoría del tiempo, aquel recuerdo siempre acudía a su mente y el joven Zero no podía evitar dejarlo fluir como un escape delicioso al ajetreo de la vida; recordarlo hacia nacer en el sensaciones nuevas, dolorosas y la vez placenteras….
Nuevamente sacudía la cabeza volviendo a la realidad y nuevamente intentaba alejarlo, aquellos pensamientos no eran nada sanos; no cuando hacían peligrar la relación tan intima y estrecha que tenia con kuran.
No me jodas Zero, ya olvida ese beso, ya olvida a…- el fluir de sus pensamientos se corto de golpe cuando la pequeña parte de su consiente siempre atento al pelinegro vio como la castaña se acercaba a el en un movimiento rápido y le daba un corto beso en los labios, tan rápido paso que el mismo kaname tuvo que parpadear en sorpresa mientras, las mejillas de la muchacha se teñían con fuerza; al parecer lo habían dado por perdido y mas que eso se habían enfundado en su propia conversación, kuran de seguro había dicho algo tan propio de el…y Yuuki tan osada se había atrevido a besarlo, probablemente maravilla, seducida o encantada ¿a quien demonios le importaba? Kuran era capaz de provocar las tres, era un maldito demonio con dones de seducción ¿Qué acaso el no había caído también? ¿Qué no había sido otra victima en la larga lista? No era justo, kaname era su amigo y jamás le haría algo como aquello a el, no, el no seria capaz de jugar con esas intenciones ¿o si? Kiryuu maldecía a todas las deidades… Debía alejarse, no pensaba con claridad y su mente era un total caos. – ya no…- Zero ni siquiera pudo seguir pensando cuando su cuerpo había reaccionado sin permiso, con brusquedad se levanto del asiento llamando la atención de la pareja- iré por agua –se excuso vagamente sin esperar respuesta y con la mirada lo mas posible alejada de kuran se adentro en las cocinas sin inmutarse cuando su amigo lo llamaba.
Cuando la oscuridad de la estancia gastronómica lo recibió Zero no se preocupo por encender la luz, simplemente se orillo al fregador tomando un vaso de cristal y llenándolo del agua de la pluma. El silencio y el lugar iluminado por la luz de la luna infiltrándose por la ventana frente a el, le daba cierta paz a su caótica alma.
Ahora que estaba solo, sin la molestosa Yuuki Cross, podía pensar a sus anchas…pero el no quería pensar, no quería darse cuenta de nada, solo olvidar todo, olvidar como quiso olvidar aquel beso húmedo y cálido que kaname le había dado y que la tonta de Yuuki había profanado al besarlo también…no había nada que pensar, el lo sabia a final de cuentas, aunque no se permitiría admitirlo; no quería admitir que estaba celoso, muy celoso y resentido con kaname por haberse dejado besar, por haber permitido que aquel recuerdo único se viese manchado por aquella niña tonta porque Zero sabia interiormente que todo se debía a que…simplemente, estaba enamorado, enamorado de su mejor amigo, de aquel que siempre estuvo a su lado en todo momento, de aquel que siempre supo como llenar su corazón y hacerle olvidar sus tormentas, aquel arrogante, sabelotodo insufrible con fama de sex appel tan distinto a el y a la vez tan idéntico, compartían algo innegable, ambos eran almas solitarias, se complementaban y ahora el lo había arruinado todo con sus cursis sentimientos, por mas que quiso no sentir, sintió.
¿Zero? – la suave y varonil voz del culpable de su problema había llegado hasta su mente embotada, el perfil estilizado de kaname kuran apareció bajo el marco de la entrada descubriendo a un silencioso Zero sentado en el suelo contra las alacenas del fregador. – que ah pasado? Estas bien?- su tono era preocupado y Zero cerro los ojos al escucharlo acercarse.
Si – respondió con simpleza y el pelinegro gruño.
¿ que te pasa? Te has comportado muy extraño toda la noche- Zero no quería verlo mas que eso kaname llego hasta el y se dejo caer a su lado, la calidez de su cuerpo llego hasta Zero y no pudo sentirse mas miserable. – dijiste que irías por agua y no regresaste – acuso y Zero se pregunto cuanto tiempo habría pasado tirado en el suelo marmoleado de la cocina.
Donde esta Yuuki? – pregunto intentando ocultar su rencor y a la vez su curiosidad, kaname suspiro y sin avisar tomo con delicadeza el mentón de su amigo, Zero lo aparto rápidamente pero kaname lo intento de nuevo, esta vez tomándolo con mayor fuerza y obligándolo a encararlo sin escapatoria. Los ojos de Zero aun se mantenían cerrados, no quería verlo, era peligroso. – ella se fue, ya era muy tarde y su padre vino a recogerla- ¿muy tarde? ¿en serio había pasado tanto tiempo?- Zero…mírame…- ordeno.
No quiero…- sabía que sonaba a un niño malcriado pero no le importaba, kaname quien estaba mas que acostumbrado s su tozudez no pudo más que suspirar de nuevo.
El pelinegro soltó su mentón y Zero pensó que se había rendido, mas que eso kaname paso un brazo por sus hombros, atrayéndolo posesivamente hacia el, hacia su cuerpo caliente, obligándolo a apoyar la cabeza en su pecho. El albino abrió sus ojos en sorpresa y sus mejillas se tiñeron escandalosamente, lucho contra aquel contacto pero kaname lo tenía firmemente asido por los hombros. El albino gruño cuando escucho una leve risilla.
Lo recuerdas? Siempre hacia esto cuando no querías decirme algo – hablo el mayor y Zero por fin dejo de forcejear.
Si…lo recuerdo – se ruborizo aun más por el recuerdo y kaname lo atrajo mas hacia el, el corazón de Zero empezó a galopar deprisa y para su sorpresa fue consiente del rápido latido que llenaba el pecho de kaname, igual al suyo. Ambos permanecieron en silencio quien sabe cuanto tiempo, Zero no pudo resistirse a acurrucarse contra aquel cuerpo algo adormilado, el sueño empezaba a hacer mella en el y los motivos que habían causado su descontrol habían quedado muy atrás, sedados y enterrados por la presencia de kaname tan pegada a la suya.
- Zero – llamo el moreno justo cuando pretendía dormir en sus brazos, fue entonces que Kiryuu noto que kuran apoyaba la cabeza contra la suya, se sentía en una situación extraña pero realmente confortante y alucinante, jamás habían estado tan íntimos, no al menos de esa forma, era delicioso…
- que?-
- porque actuaste así toda la noche?- la voz de kuran era pura seda contra sus cabellos, posiblemente intentando no romper la delicada burbuja en la que estaban, Zero no se sorprendió en lo absoluto y tampoco se molesto, quizá por que sus brazos lo envolvían, quizá porque era un sedante a sus sentidos; kaname era tan terco como el y siempre se saldría con la suya, siempre obtendría lo que quería saber. El de mirada amatista sopeso las posibles respuestas ¿debería decirle sus sentimientos? ¿Se arriesgaría a arruinar su amistad? Zero se sentía frustrado, no se sentía capaz de poder soportar verlos juntos, una clara prueba la había tenido esa noche y si hablaba igual echaría todo a perder, de cualquier forma su amistad se vería afectada y todo por su culpa. Tampoco se creía capaz de poder perderlo, que kaname se alejara de el…
- no me agrada tu prometida – empezó y la burlona risa de kaname inundo el ambiente.
- ya lo ce…es mas que obvio, desde que te dije sobre el compromiso- comento el pelinegro burlón.
- ah, te refieres a esa noche cuando me besaste?- no pudo evitar sonar irónico y mucho menos soltar el comentario, inconscientemente quería reclamarle. Kaname no se inmuto en lo más mínimo más que eso volvió a reír provocando que Zero frunciera el rostro e intentara alejarlo de nuevo pero sin resultado, kaname lo mantenía firmemente asido a el sin intenciones de separarse de aquella comodidad.
- si Zero… aquella noche en la que nos besamos por primera vez-enfatizo, su voz no tenia resquicio de burla, mas bien se escuchaba nostalgia, con añoranza. Zero se sonrojo ante su descaro.
- que importa ya…- se lamento llamando la atención de su amigo.- Yuuki te beso y aquel beso ya no importa.- Zero intentaba ocultar la tristeza que lo embargaba. Kuran se separo un poco solo para tomar su mentón nuevamente, esta vez Zero no se resistió, ya no tenia fuerzas para nada, irremediablemente sus miradas se conectaron y un estremecimiento los recorrió a los dos al leer los ojos del otro, Zero leyó deseo y añoranza en kuran y kaname dolor y angustia en Kiryuu.
-eso no es cierto…claro que si importa, mucho de echo – un clic se hizo en la cabeza del pelinegro entiendo de golpe la situación. ¿Así que por eso Zero se comportaba de esa forma? Una llama de esperanza se encendió en su interior ante la posibilidad de que su amigo pudiera estar sintiendo lo mismo que el. A kaname siempre le había inflado el pecho de orgullo de saberse el único que causaba que Zero se enojara como un niño y que también pudiera afectarlo de tal modo que su amigo quedara sumiso y rendido ante el. El amaba provocar ambos.
Zero no sabia que pensar ante aquello pero egoístamente se sentía algo feliz, feliz ante la idea de que kaname sintiera mas que amistad por el.
No deberías decir eso…que pasa con Yuuki y tu compromiso?- había que ser realistas aunque pudiera ser el caso de que ambos se sintieran igual, kaname estaba comprometido con una chica.
Yuuki es gentil, amable y bonita – Zero frunció el ceño y kaname acaricio su mejilla- seria una genial esposa- ante aquello el albino aparto su mano de un manotazo pero kaname aprovecho para tomar la firmemente y llevarla hasta su rostro donde la acaricio contra su rostro, Zero simplemente no sabia que hacer ante aquello, parecía estar viviendo un sueño un sueño bizarro y tortuoso. – pero solo eso…no siento nada por ella- confeso al fin el mayor provocando un gran alivio en su amigo quien suavizo el rostro. Kaname no la quería, no quería a Yuuki, como tanto el había temido tontamente.
Entonces….que vas a hacer?- pregunto dudativo, si no la quería entonces se casaría de todos modos? Kaname sonrió ladinamente con aquella sonrisa que tanto desquiciaba a las chicas del instituto. El corazón de Zero corrió unos cuantas decimas mas amenazando con sufrir algún paro cardiaco.
Buena pregunta – acepto fingiendo pensarlo- mis padres se desilusionaran al saber que no va a funcionar, que romperé el compromiso y que…no voy a casarme- resolvió.
No es tan fácil kaname-
No…pero no me importa porque a final de cuentas, voy a besarte ahora –confeso sin dejar de sonreír, Zero no podía estar mas rojo, su amigo era incorregible, bufo instintivamente.
Y quien dijo que me dejare besar- reto aunque sabía que no tenía sentido alguno, en esos momentos deseaba que kaname lo besara más que a nada en el mundo. Kuran sonrió divertido.
Siempre tienes que ser tan orgulloso cierto?-
Ja! Mira quien lo dice, ¿te mordiste la lengua maldito arrogante?- contraataco el albino sin mostrar molestia en su voz, kaname rio feliz, aunque ninguno de los dos lo había dicho, kaname ya no tenia duda de que Zero también lo quería, todo cobraba sentido ante aquella explicación y el no podía sentirse mas dichoso.
Zero…-Con un ultimo suspiro se aventuro para decir aquello que tanto necesitaba y que Zero debía oír para entender que solo quería estar con el. – te quiero – soltó con seriedad y todo se quedo en silencio. Kaname observo sin perder detalle de toda reacción por parte del menor; primero la sorpresa de la mano de un rostro ruborizado, seguido al alivio, sus ojos brillaron y sus labios no sabían si rendirse a sonreír o seguir estoicos.
Lo dices en serio?- pregunto sin poder creerlo, su corazón latía fuera de control anonado por aquella repentina confesión, las mejillas morenas del pelinegro se tiñeron de un hermoso rosa mientras asentía y a Zero le pareció lo mas encantador del mundo. Podría jurar que kaname jamás se había sonrojado, nunca, y lo estaba haciendo ahora solo por el.
Sin decir mas, sin esperar, con sus ojos puestos en el otro, sus rostros se acercaron lentamente y sus ojos se cerraron en el momento justo que sus labios entraron en el anhelado contacto. Zero se sintió morir bajo ese tacto sobre los suyos, mientras el beso que había comenzado como un roce, y luego otro roce había cambiado a uno hambriento, añorante y necesitado, sus lenguas se buscaron impacientes y se dejaron perder en esa competencia de control y necesidad.
Las brazos de Zero volaron hacia el cuello de kaname mientras una de sus manos se enredada en sus largos y sedosos mechones oscuros, kaname lo abrazo con mayor fuerza dejando caer su cuerpo contra el de Zero, impulsándolos hacia el suelo. Cuando el mayor cayo sobre el menor sobre la fría baldosa sus cuerpos se acariciaron en busca de mayor contacto, esta vez, nadie interrumpiría, ni siquiera Yuuri quien posiblemente había preferido con haruka pasar la noche en algún motel.
La mano del peli plateado se coló por debajo de la oscura camisa cuando decidió separarse unos centímetros de los ardientes labios del mayor con su respiración agitada y su rostro enrojecido. Kaname lo miro con curiosidad esperando que hablara.
Yo…yo también te quiero- apenas pudo decir antes de que kuran capturara sus labios sin piedad nuevamente.
Esta de más decir que ambos pasaron toda la noche en las cocinas, besándose y acariciándose sin descanso, kuran descubrió muchas cosas en Zero y este descubrió muchas cosas en kaname. Esta de más decir que amanecieron allí, cuando el amanecer los encontró abrasados, y totalmente ajenos a la realidad pero, con sonrisas en sus rostros.
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N.A: ola de nuevo owo bien hasta aquí llego, es largo para decirse q es una viñeta o algo asi xD. Subire otro pronto ya con otra trama, tengo varias ideas en la mente que quiero poner en practica *-* déjenme sus review y díganme q les pareció el capitulo owo, si estuvo bien, intermedio, un asco, xD todo se acepta.
Saludos.
