N.A: ola! Aquí esta mi regalo de navidad owo tres drables juntos y mesclados.

Bien Rosemberg aquí están los tres que querías, el guardaespaldas, la lluvia y la enfermedad. xD chicas anuncio que este oneshot es el penúltimo que subiré y ya el siguiente es el ultimo drables y con el finaliza esta serie de drables, viñetas, oneshot o como quieran llamarle owo, advierto que el ultimo que subiré el 25 de dic. Es categoría M es decir tendrá contenido para mayores de 18 años xD.

Este a diferencia de otros no es en base a la navidad owo.

Advertencia: personajes OCC.

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Ya no se trata de ti, se trata de èl

Estaba seguro, jamás me acostumbraría a Zero…

Era algo bizarro tomando en cuenta nuestro pasado y deliciosamente irónico que fuera él, el cazador encargado de "cuidarme" por si aquel vampiro megalómano me atacaba.

Para mi suerte o mi desgracia ya no podía contar con seiren y necesitaba a alguien que me cubriera la espalda. Cross había decidido que el indicado debía ser Zero, quien mas sino el cuya atención siempre había estado enfocada en mi, ya fuera para matarme, que me alejara de Yuuki o simplemente observar mis movimientos; si…era una costumbre muscular, mental, y psicológica estar pendiente de mi, era el indicado, me sorprendía que me dejara ir al baño solo.

Cuando Salí del edificio donde se había realizado la reunión el senado, una multitud me rodeo y los flashes de las cámaras me cegaron de golpe, sentí una firme mano rodear mi muñeca como un grillete y con fuerza moderada me arrastro en medio de las personas y vampiros que deseaban saber mi opinión en base a los temas tratados, yo los ignore como siempre y seguí a Zero quien me abría paso hasta la limosina.

Las luces de la cuidad a esas horas nocturnas pasaban como estrellas fugaces a través del cristal, la limosina se movía rápido en medio de las calles, y aunque mi vista estaba puesto en la ventana era totalmente consiente de la presencia taciturna al extremo del asiento trasero.

Intentaba ocultar mis pensamientos, pensamientos que el cazador parecía leer tan fácilmente los últimos días, no estaba muy seguro de la causa, tal ves era porque permitía a Kiryuu beber de mi cada vez que lo veía sediento, o quizá simplemente había aprendido a descifrarme luego de 9 meses juntos…intentaba ocultar que secretamente deseaba que el maniaco me encontrara, que al fin hiciera su golpe, que al fin me sacara de esta rutina tan aislada a la que me había impuesto para salvaguardar mi seguridad. El maniaco había asesinado a varios sangre puras y vampiros de alta alcurnia, ¿cuando vendría por mí? ¿Era su plato fuerte? O ¿simplemente pasaría de largo?.

Teniendo pensamientos suicidas otra vez kuran?- la voz áspera y fría tan usual en Kiryuu me saco del mar de mi mente, me había descubierto…de nuevo. El asunto en si parecía molestarle y era mas que obvio que ganas de agredirme físicamente no le faltaban, pero me causaba curiosidad, ¿Por qué al cazador le enfadaba que quisiera morir?.

- siempre…- respondí con voz queda sin mirarlo, algo avergonzado de saberme tan vulnerable. Lo escuche gruñir pero no dijo más, mas que eso, aquella noche hizo algo que rompió totalmente con la rutina que solíamos llevar por meses; Zero atravesó el espacio que nos separaba y se recostó entre mis piernas, tal cual un niño buscando el lugar más cómodo luego de un largo día…

- no entiendo porque – dijo mas bajo que un murmullo, se oía resentido, mucho…

Y allí termino todo. El resto de la noche Zero me dio más que espacio y no lo volví a ver, pero sabia que estaba cerca, la sangre me lo decía...

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Era curioso como el agua parecía infiltrarse sin descanso hasta por debajo de mi piel, pero estaba bien…tal ves aquellas gotas de lluvia lograrían limpiarme de mis pecados mas obscenos…

Zero probablemente estaría enfadado, ya me lo imaginaba gruñendo y maldiciéndome mientras me buscaba por todas partes dentro de la mansión, sin imaginar siquiera que dejando mis recatos de lado había decidido aventurarme aun bajo este diluvio, de seguro estaba resentido de que lo hubiese engañado para escaparme, pero ¿Por qué me escapaba? La escusa del espacio privado estaba descartada, el cazador desde aquel día se había apartado considerablemente, tal vez arrepentido, tal vez avergonzado de haber echo lo que hizo, un gesto tan liberal, tan humano…

Podrías amar a alguien tan inhumano Zero?- mis pasos andaban sin rumbo en medio de aquella lluvia torrencial, no sabia en que parte de la cuidad estaba, pero mi inconsciencia me había llevado a un parque totalmente solitario, mi cuerpo cayo sobre una banca ya mojada al igual que yo.

Tal vez y solo tal vez escapaba para llamar su atención, cosa tonta ya que su atención estaba puesta en mi; pero lo admito, soy caprichoso a pesar de mi edad, tal vez me gusta que me mire con intensidad, que me insulte verbalmente, que se preocupe y me odie por momentos, pero lo quiero todo, quiero toda la atención que pueda darme.

Tal vez y solo tal vez quería ver alguna otra expresión que la fría y distante que me muestra a menudo. La única faceta que tenia el valor de mostrar además de la indiferencia era el enojo, y yo aceptaba que aquel ceño fruncido y esa mirada intensa de muerte jurada me hacia sentir un-no-se-que que placentero.

Que demonios te pasa kuran?- aquella voz ladro a mis espaldas y al instante la descarga se esparció en mi cuerpo causando placer y adrenalina al mismo tiempo.

De pronto deje de sentir la lluvia sobre mi, mi vista se alzo solo para encontrar a un empapado Zero con el rostro echo un poema; realmente estaba enojado pero…que era eso? Acaso era preocupación y alivio entremezclado y casi oculto bajo la frustración?. – en que piensas? Como se te ocurre hacer esto cuando hay un maldito vampiro buscándote para pasarte a mejor vida?.

Estas mojado – observe ignorando su parloteo, lo miraba embelesado por la obvia evidencia, o al menos eso quería pensar, de que había traído un paraguas solo para mí, o había estado tan eufórico que olvido usarlo mientras me buscaba.

La mirada de Zero se desvió al suelo sonrojándose, acto seguido me levante rodeando la banca y colocando mi mano sobre la suya para guiar el paraguas a un Angulo que pudiera cubrirnos a ambos. Su mano estaba fría a causa de la lluvia y me pregunte si su rostro que parecía arder estaría a mejor temperatura, no lo pensé, solo alce mi mano y la pose sobre su mejilla probando mi teoría; si, estaba caliente y aquella calentura aumento aun más con ese roce.

Que crees que haces?- me pregunto exaltado, sus orbes se habían abierto sin par y su sonrojo había aumentado a limites insospechados pero, contra todo pronostico no hizo nada por alejar el contacto, solo se quedo ahí, quieto al igual que yo.

No se por cuanto tiempo nos quedamos así, solo se que la lluvia estaba decayendo a llovizna, una ligera llovizna que amenazaba con terminar en cualquier momento.

Alguna vez te han besado debajo de la lluvia cazador?- pregunte al viento, mas a la nada que a el, realmente no esperaba que me respondiera y no planeaba dejarlo hacerlo.

Antes de que pudiera exigir que le explicara a que me refería, aparte el paraguas de un manotazo haciéndolo caer al suelo, la lluvia comenzó a humedecer nuestros cabellos nuevamente pero, a ninguno nos importo.

La lluvia empezaba a cesar, el crimen ya estaba hecho; hacia minutos que había tomado a Zero, hacia minutos que había juntado nuestros rostros, juntado nuestros labios fríos y pálidos, hacia minutos que Zero Kiryuu y yo nos besábamos bajo la lluvia que ahora llegaba su fin.

Había descubierto algo debajo de esa llovizna; me gustaba escuchar a Zero jadear, me gustaba mucho…

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Maldito kuran!-

Era un día como aquellos, exceptuando que Zero estaba ardiendo en fiebre y eso me había obligado a trasladarlo a un lugar mas seguro debido a las circunstancias, el lugar selecto era una pequeña cabaña oculta en lo profundo del bosque. Zero tenia suerte, tenia de enfermero al rey de los vampiros.

Guarda silencio- pedí mientras mojaba el trapo dentro del cuenco lleno de agua fría para luego ponerlo en un dobladillo sobre su frente caliente. Los ojos amatistas me enfocaban con un singular brillo y yo sonreí.

Todo es culpa tuya- volvió a quejarse y un repentino ataque de tos ocupo su garganta.

Deliras por la fiebre- solté con burla sin dejar de sonreír, aunque ambos sabíamos que era verdad. Zero bufo indignado.

Si tan solo no hubieses escapado cuando llovía yo…- otro ataque de tos. Luego del incidente bajo la lluvia, aquel hermoso día lluvioso en donde nos besamos por primera vez, día que en realidad había sido ayer, Zero había amanecido con fiebre alta a diferencia mía, lo atribuía a que parte de el aun era humana. Con cuidado me remangue las mangas de la camisa para tocar aquellas partes que me dirían que tanto de fiebre había bajado.

Llevabas un paraguas no?- objete risueño, no podía negar que la situación aunque preocupante me era divertida, tener a Zero indefenso bajo suaves sabanas blancas mientras decía incoherencias y descargaba todas sus emociones conmigo. Era divertido ver que los papeles se habían invertido y que era yo el que lo cuidaba a el en esta ocasión.

Tengo sed – aviso frunciendo la frente en un suave puchero, lo mire insinuante.

Te traigo agua?- pique bromeando y el me miro con mala cara, ante eso reí a mis anchas.

Idiota – dijo mientras el sonrojo a causa de la fiebre en su rostro se acentuaba, se enderezo a duras penas en la cama quedando a mi altura y se tiro sobre mí. Ambos caímos sobre el colchón mientras Zero se posicionaba sobre mí cuerpo. La tela del pijama de seda que le había puesto acariciaba la piel de mi pecho expuesta; y es que no era la primera vez en el día que Zero ocupaba de mi sangre, tenia toda la camisa desabrochada y arrugada y sospechaba que Zero aun no se acostumbraba a verme semi desnudo. casi podía sentirle reprochándome silenciosamente por la irresistible sugerencia visual. – tengo sed- volvió a decir acercando sus labios a mi cuello, labios que palparon y luego besaron la porción de piel morena, para luego lamerlo preparándolo.

Te quiero Zero- susurre mirando el techo, no supe que me había echo pensar que aquel momento era el indicado para decirlo, pero, lo dije…

Como consecuencia Zero detuvo su acción abruptamente y se inmovilizo en su posición, tenso. Pasaron largos segundos antes de que sus colmillos perforaran la piel expuesta, bebiendo con gusto pero, no solo hizo aquello, también trasmitió un mensaje a través de la sangre que fluía en torno a ambos, en aquel vinculo que los unía.

Yo también kaname- pudo sentir el purasangre, casi vibrando dentro de él, hasta llegar a su cerebro captándolo como si el albino lo hubiese profesado verbalmente. Su sonrisa se alzo, sonriendo mientras, acariciaba los cabellos platinados, dejando al cazador beber de el.

Cuando Zero se hubo quedado dormido sobre las almohadas, el vampiro aprovecho para acurrucarse contra el, la sensación caliente de su cuerpo enfermo fue placentera y Zero al sentirlo cerca lo abrazo buscando un contacto mas cómodo que el confort de la cama.

Pasaron horas mientras el albino dormía, kaname repasaba su espalda, sus hombros, sus brazos y hasta descaradamente su trasero una y otra vez, todo ardía, Zero era pasión, era fuego, todo en el ardía.

Kuran…- kaname sonrió de nuevo, hacia unos minutos que Zero lo llamaba en la inconsciencia. ¿estaría soñando con el?- ten cuidado kuran…- murmuro nuevamente en tono angustiado y kaname recordó porque Zero estaba con el cuidándolo.

Ya no tenía ningún deseo de morir, más que eso, quería seguir viviendo, quería permanecer junto al cazador, probablemente por siempre.

Paradójicamente a lo que deseaba antes, deseaba que el megalómano lo encontrara pero, solo para que Zero le perforara la cabeza con una bala y terminar ese capitulo de una vez por todas.

Quizá luego de que la amenaza quedara fuera del camino, Zero aceptaría oficializar su extraña relación, acostumbraría a tomarlo de la mano y hasta se atrevería a besarlo en un parque sin que estuviera lloviendo.

Dos días habían pasado y el cazador aun tenía fiebre, había disminuido considerablemente y su estado ya no era preocupante pero, seguía obligado a permanecer en cama. Jamás admitiría que le gustaba en cierta medida tener al purasangre ululando a su alrededor, cuidándolo y tratándolo como si fuera a romperse. En esa semana se permitió olvidarse de todo y descansar ahora que podía.

Tienes hambre? Sed?- pregunto kaname por segunda vez en aquella hora y el cazador se contuvo de sonreír, asintió lentamente y con un ademan pidió que el vampiro se acercara, kaname lo hizo pensando que tal vez deseaba sangre pero, apenas lo hizo Zero lo tomo de las solapas de su camisa y lo jalo hacia su rostro atrapando sus labios.

Las sensaciones eran más fuertes y su cuerpo a causa de la fiebre estaba aun caliente, por lo tanto igual de sensible; los labios de kaname sobre su pecho parecían dejar un camino ardiente a su paso y era un contacto sumamente suave y delicioso. Sus labios soltaron un jadeo cuando el moreno atrapo uno de sus duros pezones mordisqueándolo levemente.

No sabía como habían terminado ambos sin camisas, quizás en sus momentos de delirio había actuado inconscientemente pero, todo pensamiento se esfumo en cuanto el vampiro descendió hasta la cinturilla de su indefenso pantalón del pijama.

Zero alzo la vista mirándolo aterrado y kaname sonrió ladeadamente tal cual el demonio que todos sabían que era.

Asustado cazador?- provoco y el albino frunció el ceño.

Cállate bastardo! - otro movimiento impulsivo, otro giro de posiciones y nuevamente el tenia el control. Zero miraba a kaname desde arriba sentado a horcadas sobre el, el fuego de la chimenea crepitante perfilando con un suave tono dorado su pálido cuerpo. El purasangre coloco ambos brazos cruzándolos tras su nuca, acomodándose mejor y su rostro se torno pensativo.

Que pasara después de esto?- Zero sabia a que se refería.

No lo ce…- dijo sinceramente, pero sabia que no quería que terminara. Kaname no dijo mas, el tampoco, decidieron usar sus bocas para cosas mas productivas como besarse.

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El sonido potente de un disparo rasgando el aire para dar contra la tersa carne de algún cuerpo lo dejo en una especie de trance.

El rey de los vampiros se vio incapaz de moverse bajo aquella lluvia torrencial que le estorbaba la visión, tampoco ayudaba la ausencia total de luz y que estuvieran a la intemperie.

Las siluetas de ambos cuerpos se mantenían estoicos bajo la lluvia mientras kaname alejado unos metros esperaba que alguno cayera, solo rogaba a los dioses que el que cayera muerto fuera el del megalómano y no el del cazador.

Pasado unos largos minutos uno cayó y el corazón de kaname dio varios saltos, Zero estaba vivo, había salido airoso del enfrentamiento.

El cazador camino hacia el con la bloody rose ya bajo el resguardo de su saco y devolviéndole la mirada totalmente empapado, por primera vez Zero le sonrió…

Todo termino kaname, ya estas a salvo- sentencio solemne el albino y kaname también sonrió. Aquella noche era el inicio de una vida juntos.

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N.A: espero les haya gustado, ya el próximo es el ultimo y probablemente tengan que buscarlo en la categoría M para encontrarlo o quizás no aun no me decido si dejarlo en este rating. Recuerden dejar review owo. En serio recuérdenlo.