Mejor morir en pie
-bien corceles –dijo Gladius a una multitud de ponys, que ya lo esperaban , muchos de los cuales todavía llevaba sus arcos, y otros traían armas improvisadas, entre palos, rocas, y otras cosas, algunos llevaban cuchillos de cocina, del otro lado estaba algunos doctores y enfermeras que llevaban a los heridos –tenemos una oportunidad de poder salir de aquí, su entregamos la ciudad salvaremos a muchas ponys y potrillos, pero eso lo dejo a su decisión, ustedes son los que deciden –pero solo un silencio e escucho por todo el lugar, los ponys solo retuvieron con más fuerza, sus armas y sin decir una palabra Gladius entendió todo, todavía más cuando un pony ligeramente más pequeño del resto tomo una lanza y levantándola grito
-¡de aquí nadie nos echara! – el grito fue seguido por las ovaciones de todos los presentes, hasta los que estaban en las camillas aun sostenían sus arcos
-en ese caso –dijo Gladius con nostalgia –mejor, tenemos que salvar lo que podamos, lleven todo lo de valor cultural al palacio…antes de que se meta el sol, enviaremos nuestra contestación –miro por un momento entre las nubes negras, la hermosa ponyville –hermanos, ahora mas que nunca los necesito –volteo a todos los presentes y con una orden dijo – ¡prepárense, haremos catapultas, quiero a los herreros en las fraguas, carpinteros…todos a trabajar, que los unicornios formen una barrera alrededor de la cuidad!
-¡si señor! –gritaron todos los ponys,
-resiste hermano –dijo Arch contemplando la nube de polvo que se sostenía sobre la ciudad –pronto estaremos ahí –se volteo y con una gran sonrisa veía como los trenes llegaban, repletos de ponys listos a servir, Luna apenas toco tierra fue de inmediato a la oficina postal, y enviando la noticia, no tardo mucho en que cientos de pony llegaran, algunos ya llevaban armaduras, otros aun incrédulos se detuvieron al contemplar la nube negra sobre su capital
-Arch, mi amor –dijo Luna llegando por detrás, este se volteo y con ternura la abrazo, y mirándola a los ojos quiso decir lo más hermoso – nos esperan –de inmediato volvió a la realidad y sin titubeo tomaron camino hacia la biblioteca, mas Arch se volteo ligeramente hacia un costado, en aquella dirección venían Northern, y Warhorse
-parece que ya están alistando sus fuerzas –dijo Warhorse, mientras a la lejanía se veían las tropas desembarcando de dirigibles y vagones de tren –sugiero que ataquemos ahora, antes de que estén listos para enfrentarnos
-no lo haremos –dijo Northern, avanzando hacia la multitud –aun no, primero la joya de Equestria –el resto del camino la pasaron en silencio hasta que entre la multitud contemplo a una pony rosa –Warhorse, ves a aquella pony, a la distancia –el pony asintió –ella es la pony de quien te conté, si llego a morir, tu deber es con ella, con nadie mas
-si señor –tan rápido como dijo eso Northern corrió eufórico – ¡espéreme! –se detuvo cuando el pony blanco sorprendió a Pinkie pie, la cual solo lo abrazo con entusiasmo
-¡Ho Northern, estas bien, que bueno!–lo tomo de la pesuña y jalándolo lo llevo a donde estaban sus demás amigas -¡chicas miren, está bien! – las ponys se voltearon solo sonriendo miraron como su amiga no dejaba de abrazarlo
-Pinkie, espera –dijo Northern, casi al borde de la asfixia –por…favor –Pinkie lo soltó –vaya, también me alegra saber que estas bien, por cierto quiero presentarte a un amigo mío –a la distancia llego un pony que se coloco a la diestra de Northern –Pinkie, quiero presentarte a Warhorse, mi mejor amigo, y confidente
-es un placer conocerla –dijo Warhorse inclinándose ante ella – Northern me ha contado tanto de usted, y doy gracias a Sleipnir por el hecho que ahora no este viviendo tal tormento que viven en Canterlot
-la verdad salimos al noche antes –dijo Pinkie pie –en esposo de Rarity nos saco de la ciudad –abrazando a su amiga la que quedo completamente ruborizada –es verdad, ese pony tiene un no sé que
-lo que mi amiga trata de decir es –dijo Rarity –que de no ser por él, aun estaríamos en Canterlot –sus ojos se iluminaron, pero apenas lo hiso, la inundo la tristeza –solo espero volverlo a ver…hay algo que tengo que decirle..a todas
-ya Rarity –dijo Twilight –tu mejor que nadie sabe, que él no se va a dejar morir, tan fácilmente
-dígame algo –dijo Northern interrumpiendo la conversación –ese pony del que hablan ¿es el mismo que…mato a los mensajeros de la otra vez? –Todas las presentes asintieron –entonces, no es bueno que no tenga con que comunicarse –al momento Twilight se alboroto y salió corriendo hacia la biblioteca -¿A dónde es fue?
-eso no importa… Northern ¿se quedaran? –Pregunto Applejack –necesitamos toda la ayuda que podamos –los dos ponys se miraron entre si
-lo sentimos –dijo Warhorse –pero tenemos un asunto urgente que resolver – Pinkie se acerco a Northern y con una ligera lagrima dijo
-entonces ¿te vas de nuevo? –Dijo Pinkie pie, Northern, solo la abrazo –no quiero perderte
-Pinkie –dijo Northern mientras sostenías su mentón y lo acercaba sus labios –te prometí un día, que te traería la joya más hermosa de Equestria…recuerdas –ella asintió –pronto la tendrás, pero tengo que ir por ella –con dolor lo soltó, y mientras caminaba, Pinkie salió disparada, regresando segundos después con una caja de muffins, lo alcanzo y se la entrego –Pinkie…yo –pero la pony coloco su pesuña en su boca silenciándolo, su mirada lo decía todo, por un momento el quiso cargarla, y con alegría llevársela con el
-solo cuídate –dijo la pony rosa mientras bajaba su pata, y salió corriendo de regreso a ponyville
-así lo hare Pinkie –tomo la caja y abriendo la dijo –Warhorse, es mejor irnos ya ¿quieres?
-mi señor, yo sugiero que nos lancemos a tomar este lugar –dijo con decisión –así podremos derrotarlos, sin dificultad –pero Northern no se quedo callado, con autoridad dijo
-y tener otra humillación, ya sufrimos suficiente en el paso
-pero derrotamos al enemigo sin sufrir baja alguna –exclamo caminado en medio del bosque, completamente extrañado –no entiendo su decir, en este momento podríamos…
-mi amigo…si pelearas ahora contra un potrillo ¿Cómo te sentirías al ganarle? –Warhorse dejo la cabeza agachada, sin querer responderle –exacto, te sentirías indigno de llamarte guerrero, es lo mismo con ellos, si no pueden darlos una batalla digna de nosotros, nuestra victoria seria humillante
-mi señor, tiene razón, pero si los atacamos ahora nos ahorraríamos meses de guerra, o de plano tendríamos la victoria definitiva
-¿y de qué sirve la victoria, si vencimos a un niño? Además no me arriesgare a que lastimen a Pinkie pie
-si usted lo desea, puedo venir por ella, con un grupo….
-no –dijo casi en susurro – hasta tener en mi poder, la joya más hermosa de Equestria – ambos se internaron en la espesura del bosque, pero en lo alto de la montaña una pony Pegaso escuchaba todo
-princesa Celestia –dijo Gladius entrado a la sala del trono –pudo pasar –al entrar no la encontró sentada, ella estaba en el balcón mirando con lagrimas en sus ojos, como sus ponys se alistaban para la batalla –princesa…escuche
-Gladius –dijo ella con tristeza –muchas veces pensaba saber cómo Luna vivió su soledad, cuando la….encerré…en la…luna –miro a su alrededor escuchando solo el silencio de los muros, solo ella estaba en el palacio –ahora mira –finalmente no pudo soportar, comenzó a llorar –fue mi culpa, perdí su amor, todos me culpan…todos –Gladius se le acerco
-princesa escúcheme –dijo mientras le secaba las lágrimas con su pesuña, y de manera compresiva dijo –su pueblo no le ha dado la espalda, están luchando por usted, sus guardias ya lo demostraron, Ironhorse, murió por usted con una sonrisa en sus labios
-pero….pero si lo hubiera escuchado
-no importa ahora –contesto, ayudándola a entrar –el pasado debe olvidarse, por bien del presente –ella se desplomo sobre una alfombra –princesa, una vez un ser pregunto a dios, como abandonar la soledad –la princesa dejo de llorar –dios le respondió, busca a alguien más solo que tu y hazle compañía –se levanto y comenzó salir de la estancia, pero antes de salir exclamo con autoridad –deje de auto-compadecerse, su pueblo la necesita…ah, abajo ay muchos ponys heridos –se le quedo viendo por un momento mientras los rayos del sol caían lentamente – usted sabrá qué hacer
-Gladius… -dijo ella mientras la puerta se cerraba –de pronto una carta apareció sorprendiendo a la princesa –pero claro… ¿cómo pude olvidarlo?
-Equestres –grito un puno afuera de las murallas –respondan, la misericordia de mi rey, os ha dado una oportunidad de salvar sus vidas
adentro de las murallas las catapultas ya estaban lista, los herreros aun apurados crearon armaduras de hermosa figura, todos firmes esperando a quien con unanimidad llamaron general, Gladius apareció llevando una armadura gris, sin decoración alguna, al pasar al frente, los gritos de los defensores se escucharon con clamor
-escuchen todos – dijo con autoridad la ves todo los presentes se quedaron guardaron silencio –ellos me dieron una opción –dijo con sentimiento –opción que les di a saber…y ustedes decidieron –suspiro con resignación –pronto, pronto habrá sangre en la tierra, fuego en el cielo…es el principio del fin – un murmullo escucho claro, la duda aparecio por todos los presentes –pero, si para vivir deben ser dueños de nosotros, ¡mejor morir en pie! –tomo una lanza y subió la muralla, seguido por las ovaciones los demás
Afuera los heraldos esperaban aun de pie, cuando vieron una sombra emerger de lo alto de los muros de la ciudad, rápidamente las miradas de los tres corceles se posaron sobre aquel pony rojo, el sol no les permitía ver sus facciones, casi salía como un ser sobrenatural
-Equestres, abran la puertas y depongan las armas –grito el corcel del centro, los tres esperaron atentamente el sonido de las puertas, en vez de ello escucharon un zumbido que subió en intensidad, de pronto de la nada una lanza se incrusto en el lomo de uno de ellos –¡por Sleipnir! –los otros se espantaron y mirando al muro vieron que el pony se levantaba gritando con gran fuerza
-¡vengan por ellas! –Gladius bajo con rapidez la escalera y sin decir más hiso subir los arqueros
-¡abran fuego! –grito Beowolf desde detrás de las líneas, al instante las rocas incendiarias salieron disparadas, mientras el sol daba paso a la luna, y ponyville veía impotente como su amada capital lentamente se tomaba de un color amarillo rojizo, -¡que la milicia avance! –volvió a gritar, los ponys soldados salieron corriendo, siendo recibidos por las flechas, y esferas de magia de aquellos que protegían la ciudad, su ciudad
-¡concentren el fuego en las filas de los lados! –Grito Gladius mientras con sus patas levantadas indicaban a donde debían ir – ¡que no lleguen a la puerta! –levanto la pesuña derecha y haciéndola caer bruscamente, las catapultas fueron activadas, lanzando rocas que con gran estruendo golpearon a los infelices que no las veían, ponys enteros eran aplastados por ellas – ¡segunda ronda!...¡ahora!
-Gladius – grito Warcry, en medio de dos catapultas apuntado con su pata – ¡la torre! –Gladius volteo y mirando a donde la pesadilla apuntaba miro como algunos nórticos habían conseguido subir por la muralla, y como los suyos con los enfrentaban, sin pensarlo dos veces corrió hacia ella y subiendo la escalera recibió al primer nórtico calvándole un espada por el vientre, recogió la espada de este y siguió subiendo, al llegar vio como los nórticos ondeaban su estandarte, por instinto llego al primero y lo atravesó por la espalda, el segundo al percatarse se lanzo hacia él, ambos se tornaron en una danza de espadas y estocadas, pero la final, Gladius aprovechando un descuido lo golpeo con el mango de su espada, derribándolo, tomo una lanza tirada y se la clavo, se levanto algo cansado y sin hacer mas, tomo el estandarte y lo rompió en dos mostrándolo a todos los de afuera, se quedo quieto mirando al horizonte mientras más arqueros subían y tomaban posiciones
Warhorse se quedo quieto junto a Northern, admirando el espectáculo, por un momento ambos se detuvieron sintiendo que los observaban, Warhorse miro la muralla y ala distancia distinguió al pony rojo, los dos a distancias tan largas, sentía que lo tenía enfrente, una sonrisa se mostro en sus labios,
-Warhorse ¿estás bien? –dijo Northern tocándole en hombro, el pony solo asintió y como una oración dijo
-finalmente el eterno Sleipnir, señor de todas las monturas, ha escuchado mis ruegos, un rival digno de morir con él, ha aparecido –los dos corrieron apresuradamente hacia donde estaban los demás, al llegar fueron recibidos con exclamaciones de alegría – ¡que se prepare a mi legión! –pero Northern lo detuvo con una negativa –pero señor
-Aun no es el momento –dijo con calma, para dirigirse a Anhell –tus pegasos están listos para la contienda
-si señor, pero ellos se anticiparon, hay una gran barrera sobre la ciudad, que nos impide pasar –por un momento el se quedo callado –señor ¿qué hacemos?
-que continúe el ataque –dijo Northern –tarde o temprano ellos desfallecerán de hambre, o al menos se lanzaran a tratar de romper el sitio
-por Sleipnir –dijo Warhorse con resignación –espero que sea la segunda –todos ellos salieron lentamente encaminados al frente donde al llegar los ponys los aclamaron con gran alegría gritando eufóricos
-¡Odín! guía nuestros barcos, Nuestras hachas, lanzas, y espadas –el pony se puso al frente de todos ellos y se quedo mirando la muralla –Guíanos a través de tormentas que latigan, Y en las brutales guerras –solo dijo
Alguno de nosotros no regresaran, Pero eso no nos dejara caer, Nuestro destino está escrito en la red, Tejida por las normas ¡gloriosos serán todos, Que con espada en mano morirán!
-¡siiiii! –Se escucho a coro con el zumbar de las rocas lanzadas, Northern levanto la pesuña he hiso que se detuviera el ataque – ¡somos hermanos del norte, que compartimos todos la sangre del padre, marchando por el camino de la mano derecha, somos llamados Sleipnir! –mientras adentro, el fuego era apagado
-acomoden a los heridos aquí –dijo Warcry llegando al salón de fiestas con un grupo de ponys que llevaban heridos en sus lomos –cuantos faltan
-muchos –dijo Gladius detrás de él, -y sin contar con los muertos, escuche nesecito un grupo de ponys para cavar
- y que cavaremos – dijo uno de ellos
-fosas –fue lo único dé dijo con aire triste –de 3 metros por 15, y de 6 metros de profundidad, luego sabrán para que –los ponys comenzaron a cavar en el patio lejos del salón –bien lo que haremos ahora será…–fue interrumpido por un murmullo general, entrando en la estancia se hallaba la princesa Celestia –princesa, veo que tomo mi consejo –al princesa no dujo nada solo se le acerco y con humildad pregunto
-Gladius… ¿dime en que puedo ayudar?–el pony rojo reboso una gran sonrisa y la condujo por todo el lugar
-muchos no están heridos de gravedad –dijo Gladius mientras caminaba –pero están alterados, necesitamos muchas pesuñas para ayudar a los heridos –sin dudarlo la princesa tomo un pañuelo y usando su magia, limpio la frente de un pony que tenía los ojos vendados –bien, la dejo –estaba por irse cuando la princesa lo detuvo
-espere joven Gladius –dijo dándole un sobre –lo recibí de Twilight esta tarde, olvide que aun podemos comunicarnos con ellas –Gladius tomo la nota y la leyó –parece que su hermano ya comenzó a entrenar a las tropas de la leva –sin pensarlo dos veces, sonrió y con alegría camino hacia el interior del castillo, momentos más tarde regreso con dos sobres, uno encaminado a la princesa Luna y la otra a Rarity, Celestia sabiendo lo que le pediría, tomo ambas notas y con su magia las envió
-¡chica, rápido vengan! –Grito Spike alborotado-mensajes de la princesa –tan rápido como lo dijo todas llegaron Twilight tomo la nota y fue a entregarla a la princesa Luna, mientras Spike le daba la otra a Rarity
Adentro de la boutique, la pony portadora de la generosidad procedió a abrir la carta se sentó en una silla cómoda y la leyó con esmero
Te escribo ahora que la batalla termino, Tengo tanto que contarte, pero se puso el sol, miro a mi gente entrando en la oscuridad, hoy yo he tenido suerte, otro día dios dirá,
Quisiera haber tenido tiempo de decir, que los días a tu lado me han hecho muy feliz, que por un instante el pasado olvide, pero el llamo a la puerta y por ello yo me quede,
Entre la sangre, la muerte, gritos y dolor, yo me siento bien, soy un soldado del cielo, ángel vengador,
Jamás dudes que te amo con todo mí ser, que he decidido afrontar no solo mi destino, sino mi razón de vivir, por ello te pido que me perdones por no poder estar a tu lado, olvide que esto podía pasar
Te amo Rarity
La pony solo cerró la carta y apretándola contra su pecho miro a una mesita donde había una caja abierta, con una especie de paleta, después coloco la carta en la mesa y procedió a sobar su panza con ternura diciendo con cariño
-escuchaste, tu papi nos extraña –unas ligera lagrimas corrieron por sus ojos –estarás orgulloso de él, y él de ti…mi pequeño
