Los personajes pertenecen a Sthephenie Meyer, La historia es mía
Cap.5
Respire profundamente y le solté la bomba, que bueno que le había pedido que se sentara antes.
-Bella, me despidieron-
-cómo? Edward, sólo así? Sin más? Qué clase de personas son?- estaba histérica y mis intentos por calmarla solo empeoraban la situación
-Pronto encontrare un nuevo empleo, no durara mucho esta situación-
-llevamos viviendo así desde hace mucho tiempo y las cuentas no esperan, a nadie-
-lo sé amor pero con mi liquidación pagaremos las cuentas-
-aun así nos faltara dinero Edward, dime de donde lo vamos a sacar? Porque con mi sueldo ya no podemos contar, se ha terminado-
-yo buscare la manera-
- Edward, no ya no, ahora seré yo quien resuelva esto, y lo hare mañana mismo-
-qué piensas hacer Bella- su cara estaba roja de furia y casi no respiraba
-no te preocupes más Edward- una suave voz se escucho detrás nuestro
-mami, por qué gritan?- Renesmee se acerco a nosotros y la Bella la tomo en brazos
-no es nada mi amor, vuelve a dormir- la tranquilice, me mando un beso con su mano y se recostó en el hombro de Bella quien la llevo de vuelta a su habitación.
Me acosté y esperé a que Bella regresara a nuestra cama pero no lo hizo, así que me asome por la habitación de mi hija para encontrarme con ambas recostadas y abrazadas, claramente Bella había llorado pero ahora estaba profundamente dormida.
Esa imagen me rompió el corazón, ver sufrir a Bella me rasgaba el alma y lo peor era que yo había provocado eso, yo y mi ineptitud.
Regrese a nuestra habitación y las deje dormir, yo naturalmente no pude pegar ojo en toda la noche.
-Edward puedes pasar por Renesmee a la salida?-
-seguro, quieres que pasemos por ti- estábamos desayunando, la mañana había sido muy tensa pero esperaba que durante la tarde se calmaran las cosas y yo pudiera por lo menos hacer una entrevista de trabajo.
-no, tengo que hacer algunas cosas saliendo de trabajar-
-de acuerdo- no quise insistir y lograr que se molestara
-princesa ve a cepillarte los dientes, ya es tarde- mi niña me obedeció y termino de arreglarse
-nos vemos en la tarde papi- se despidió mi niña con un sonoro beso seguida por su madre
-Bella- la llame y se volteo un poco renuente
-te amo- me miro a los ojos con pena y tristeza, pero finalmente suspiro y me dio un pequeño beso en los labios, fue frio
-más que a mi propia vida- me recito en el oído y salió con nuestra hija hacia su colegio
es cortito y no he actualizado en mucho tiempo y no me justificaré, sólo les traeré más seguido capítulos, siempre han sido cortos pero serán con mucho jugo, lo prometo, cuídense mucho nos estamos leyendo. An
