Los personajes pertenecen claro esta a Stephenie Meyer, la trama es totalmente mía
Cap.7
Me sentía tan mal, cómo Bella había sido capaz de hacerme, hacernos algo así?
-Edward- me llamo pero la ignoré como últimamente lo había estado haciendo, temía que si hablaba dijera algo de lo que seguro me arrepentiría.
-Edward has estado así una semana entera, cuando se te pasara este berrinche?-
-eso crees Bella? Crees que es un berrinche?- mi irritación crecía más y más
-claro que lo creo Edward, era sólo un anillo- explote
-sólo un anillo Bella? Ese anillo representaba nuestro amor, nuestro compromiso, no es un berrinche, esto me demuestra lo poco que ya te importa nuestra relación, para ti nosotros ya no somos nada cierto?-
-Edward necesitábamos el dinero-
-Exacto Bella! Ya todo significa dinero para ti!-
-Sin ese dinero no hubiéramos podido pagar el hospital de mi hija!-
-tu hija? Tu hija Bella? Ella también es mi hija, no lo olvides-
-una hija que no puedes mantener Edward!- "que no puedes mantener" eso me caló en lo profundo
-estás diciendo que si no la mantengo no es mi hija? Bella no es por mi elección no tener trabajo! Eso no me hace menos padre que los demás-
-Renesmee necesita más que un padre amoroso, es una niña y necesita cuidados, los cuales tú no puedes pagar- lo que me dijo me hirió demasiado, tanto que no pensé bien antes de levantar mi mano con intensión de pegarle.
Su mirada fue la que me detuvo antes de que mi mano tocara su rostro, atónito más incluso que Bella con mi reacción, salí prácticamente huyendo del apartamento.
Era tarde, muy tarde, llevaba vagando por horas pero no podía volver, no después de lo que casi le hacía a Bella, le daba muchas vueltas a la situación y sin duda era algo imperdonable, pero tenía que encontrar la manera de que Bella me entendiera y me perdonara, al final de cuentas yo la amaba, más que a mi propia vida.
Decidido a que no podía darle más vueltas al asunto regrese a nuestro apartamento.
Las luces se encontraban apagadas, no me sorprendía, debían ser las 11 o 12 de la noche y Bella debía trabajar.
Entre lo más silencioso que pude para no despertar ni a Bella ni a mi hija quien seguro también estaba dormida.
Antes de buscar a Bella para poder hablar tome un poco de agua para calmar los nervios que me comían por dentro.
Entre en nuestra habitación pero no estaba, seguramente se había quedado dormida en la habitación de nuestra pequeña, tenía en el pecho un sentimiento de ansiedad, necesitaba ver a Bella con mi hija para calmarme.
Entre a la habitación de mi pequeña pero no estaba, ninguna de las dos estaba, la desesperación se apodero de mí, regrese a mi habitación para encontrarme sólo con mi ropa, no estaba nada de las cosas de Bella, con una ansiedad corriendo por todo mi ser busque las cosas de mi princesa para ver lo mismo, nada.
No sabía qué hacer, no podía pensar con claridad, dónde buscarlas?, decidido a buscarlas fui por mi chamarra y las llaves cuando me encontré con un sobre que estaba dirigido a mí, dentro había una carta escrita por Bella, decía.
Edward:
han pasado demasiadas cosas entre los dos, cosas que no son buenas para nuestra hija, sinceramente no creo que sea posible continuar juntos, no es justo ni para ti, ni para mí y mucho menos para Renesmee, así que nos vamos, no nos busques, créeme que es lo mejor, ahora me doy cuenta que sí fue un gran error estar juntos, mi inconsciencia de adolescente no me dejo ver con claridad, pero ahora lo hago.
Renesmee y yo estaremos bien, si de algo estoy segura es que amas a nuestra hija, por eso mismo debes entender que ella merece una mejor calidad de vida, y eso significa estar lejos de ti, lejos de Seattle, ahora empezaremos una nueva vida, una en la que tú no puedes estar, pero no dejare que Renesmee te olvide, ella siempre recodara a su padre, te lo prometo.
Este es el adiós que debimos darnos hace casi siete años Edward, hasta nunca.
Bella.
Esto realmente estaba pasando, lo veía, estaba frente a mis ojos, sin embargo aquella parte de mi cerebro que se encargaba de salvar la poca salud mental que me quedaba se negaba a aceptar lo innegable, a pesar de todo siempre había luchado, siempre me había sobrepuesto y pensado en alguna forma de solucionar las cosas, siempre viendo el lado positivo de la vida, pero sinceramente ahora ni siquiera sabía si tenía vida alguna.
Se había ido, bella me había dejado, una simple carta era todo lo que quedaba de nuestra vida juntos, y no sólo eso, se había llevado a nuestra hija, me había dejado la simple promesa de que mi princesa no me olvidaría.
Nada de esto era justo, era cierto que nos habíamos precipitado de cierta manera pero yo nunca pensé que había sido un error, y Bella sí, ella creía que había sido un error y ahora trataba de remediarlo, se había ido, para siempre.
Con un dolor creciente me derrumbe en el piso, sujetando muy cerca de mi pecho aquel único pedazo de papel que era lo último que Bella me había dejado, llore, llore por mi hija, por mi matrimonio deshecho, llore por la vida que sin remordimiento Bella se había llevado, llore por mi corazón que sin duda se había ido con ella, ahora quedaba sólo una coraza vacía, sin vida, porque sin Bella y sin mi hija yo no era nada, no tenía nada, ni siquiera aliento para seguir con mi ahora miserable existencia.
aquí les traigo un capítulo más, quiero agradecerles sus increibles reviews, a aquellos que no tienen cuenta pero aun así me dejan un comentario les agradesco infinitamente, a los que tienen cuenta y se toman un tiempo de escribirme también, son los mejores, como ven ahora ya aparecio la parte del prefacio, que triste por Edward, pero así va la historia, espero que les siga gustando mucho, cuidense y nos estamos leyendo, un beso An.
