Los personajes son de Stephenie Meyer, la trama es mía
Cap. 11
Llegue temprano a la empresa, estaba un poco cansado pero daría lo mejor de mí para este trabajo.
En la recepción vi a esa chica Lauren quien me miraba muy despectivamente pero al lado de ella se encontraba otra chica, de cabello castaño y lentes, vestida muy apropiadamente para la oficina
-Buenos días, usted debe ser el señor Swan, no es así?-
-Edward por favor-
-de acuerdo Edward, yo soy Ángela Weber, soy la asistente personal de Emmett y yo te asesorare en tus obligación en la empresa- tenía una sonrisa amable y sincera, me agrado, me tendió una identificación con mi foto y el lugar que desempeñaba en la empresa," asesor técnico", se leía.
-bien vamos, debes estar al tanto de todo antes de que llegue Emmett-
Asentí y me deje guiar por ella, el trabajo era realmente sencillo, entendí todo fácilmente y eso pareció ser algo bueno según Ángela, entramos a una oficina amplia y con dos escritorios, en uno de ellos se leía mi nombre.
-bien espera a que venga Emmett, no ha de tardar mucho, que tenga un buen día-
-gracias por todo Ángela-
-de nada, bienvenido a la empresa-
Me senté en la silla del escritorio, las cosas estaban cambiando rápidamente, sólo me hacía falta tener a mi familia conmigo.
En el pasillo se escuchaban las risotadas de Emmett, también se escuchaba a alguien más, pero no tenía ni idea de quién era. Emmett entro a la oficina junto con otro joven, era rubio y se veía agradable.
-ya veo que estas instalado, espero que Angie te haya explicado todo-
-lo hizo Emmett gracias-
-Edward déjame presentarte a Jasper Whitlock, es un gran amigo mío de la universidad-
-mucho gusto- estrechamos las manos
-igualmente, todo amigo de Emmett es mi amigo- su expresión era tan tranquila que parecía tener un efecto calmante
-bien Edward, espero que te sientas muy a gusto, entraras de lleno a tus labores para que te vayas acoplando-
-de acuerdo, Emmett pero de quién es ese escritorio?-
-Oh, no Edward, esta oficina es totalmente tuya, ese escritorio no lo ocupara nadie así que si gustas puedes pedir que lo saquen-
-ya veo, gracias-
-que chico que siempre está agradeciendo-
-a Esme le encantaría que tú fueras así- dijo Jasper, ahogue una risa
-seguro que le gustaría pero mi madrina no me cambia por nadie-
-ya lo creo grandulón, bien debo volver, nos vemos Edward, ha sido un gusto conocer quien le ha robado el cariño de su madrina a este orate-
-oh no lo creo ricitos de oro, este chico esta bajo advertencia-
-eres un celoso de lo peor Emmett- los chicos se fueron entre broma y broma, Emmett me aclaro que pasaría por mí para ir a comer con Esme.
El día estaba pasando rápido y sin contratiempos, el teléfono de mi escritorio sonó lo que me precio un poco raro
-sí diga?-
-Edward querido es Esme-
-hola Esme qué tal tu día?-
- muy tranquilo, qué tal el tuyo?-
-excelente gracias Esme-
-Vendrás a comer cierto?-
-desde luego Esme, siempre que no sea una molestia-
-tú nunca molestas querido, los espero, nos vemos-
-hasta la tarde Esme- colgó y yo termine con mi trabajo
Eran alrededor de las cinco cuando Emmett volvió a entrar a mi oficina
-bien Eddie vamos a comer-
-Emmett, ese apodo suena horrendo-
-lo sé y por eso será como te llame-
-vamos Emmett no estarás hablando en serio-
-por supuesto! Ya veré que otro se me ocurre pero ese será el oficial- me guiño un ojo y salimos de la oficina.
-Eddie debes tener un auto-
-Emmett acabo de entrar a trabajar y ya quieres que tenga un empleo?-
-la empresa tiene convenios de financiamiento, se descontaría de tu paga-
-realmente Emmett por ahora no quiero comprometer mi sueldo, tengo unas deudas que pagar y algunos asuntos que resolver-
-si tienes problemas económicos, puedes pedir un préstamo a la empresa-
-no lo sé, puede ser pero necesito pensarlo-
-hazlo Edward, incluso si necesitas mi ayuda cuenta conmigo-
-gracias Emmett, en verdad-
Llegamos a la casa de Esme, pero en esta ocasión no fue ella quien nos recibió, fue su ama de llaves.
-señora Cooper donde está mi madrina?-
-se encuentra arriba joven, está con la niña-
-está aquí?-
-así es joven Emmett, llego esta mañana-
-qué emoción! Seguro Rose no lo sabe, voy a llamarla- Emmett salió para poder llamarle a su novia
-joven puede esperar en la sala, en seguida le llamo a la señora-
-gracias señora Cooper- entre a la estancia y espere a que Esme bajara, La señora Cooper había dicho que se encontraba con la niña, pero que niña? Alguna pequeña de Esme?
-Edward querido que alegría que ya hayan llegado!, ven aquí- me abrazo cariñosamente, detrás de Esme se encontraba una jovencita, era pequeña y de piel blanca, con cabello negro como la noche y largo, muy lacio.
-oh querido déjame presentarte a Alice, ella es mi hija, Alice cariño él es Edward- ella no dijo nada, me veía con los ojos bien abiertos pero poco a poco una sonrisa se formo en su rostro
De un momento a otro se colgó de mi cuello y me beso ambas mejillas.
-es un placer conocerte Edward- tenía mi rostro bien tomado entre sus pequeñas manos y me miraba directo a los ojos.
-el placer es mío Alice, Esme habla mucho de ti- le pude decir una vez que me soltó, nos sentamos en el amplio sillón una a cada lado mío.
-mi mamá sólo me ha dicho maravillas sobre ti, y veo que no ha mentido nada, estabas en todo lo cierto mamá- le dijo a Esme
-te lo dije cariño- Emmett entro de nuevo a la casa
-Enana!-
-pie grande!- Alice salto a los brazos de Emmett y él le dio vueltas por el aire como a una niña
-cuando llegaste?-
-hoy en la mañana- Alice estudiaba en ocasiones fuera de Seattle y por eso no la había conocido antes
-que alegría, le he llamado a Rose y viene a comer, igual que Jazz, madrina espero que no te moleste-
-por supuesto que no Emmett, te molesta que retrasemos un poco la cena Edward?-
-claro que no Esme, en absoluto-
-bien, cuéntame cómo te fue hoy en tu primer día?-
-su primer día mamá?- Emmett y Alice se sentaron de nuevo
-sí enana, Edward acaba de entrar a la empresa-
-eso es increíble! Cuéntanos Edward-
-bueno todos fueron muy amables, fue más sencillo de lo que imaginaba, te lo debo a ti Esme y a Emmett-
-en absoluto Edward, revisé tus papeles, tu desempeño en las empresas pasadas era impecable, me sorprende que te hayan dejado ir, pero por otra parte me alegra, ahora nosotros te tenemos-
-eres demasiado amable Emmett-
-y tú demasiado modesto Edward, estoy segura de que mi ahijado dice la verdad- me sonroje y deje pasar el tema, continuamos hablando alrededor de media hora hasta que llegaron Jasper y la novia de Emmett, Rosalie.
Pasamos todos a comer, conversamos mucho.
Rosalie era una chica muy hermosa que trabajaba en su propio taller mecánico aunque algunas veces hacia pequeñas campañas de modelaje y estaba estudiando para ser abogada, llevaba con Emmett un tiempo y se le veía muy enamorada.
Me entere que Jasper era el novio de Alice, llevaban muy poco tiempo pero ambos se adoraban.
Todas esas muestras de afecto me recordaron a mi Bella, a mi hija y sobretodo me hicieron ver que eran una increíble familia, una que yo jamás podría tener, eso me bajo un poco el ánimo y Esme se dio cuenta de ello. Me llevo a la cocina donde muy sutilmente me pregunto qué sucedía.
-lamento preocuparte Esme, no es nada en serio-
-Edward no voy a presionarte ni nada por el estilo pero me gustaría que pudieras confiar en mí-
-es por mi esposa Esme, hace un tiempo ella se fue y no sé dónde pueda buscarla, estoy desesperado- lagrimas corrían por mis mejillas por lo cual Esme me abrazo protectoramente.
Nunca había tenido una figura materna y tener en esos momentos a Esme me hacían sentir seguro de cierta forma.
-oh Edward, mi niño, todo va a estar bien de acuerdo, lo resolveremos, yo te ayudare, todos te ayudaremos, ahora ya no estás solo mi niño- Esme lloraba igualmente lo que me hizo sentir querido y apreciado.
Esme tenía sin duda un don materno, eso me hacía sentirla cerca de mí, sus palabras tiernas y de aliento me hacían creer que era cierto, que todo estaría bien, sabía que ella me ayudaría, creo que después de todo Esme llego a mi vida para darme a entender que las posibilidades aun existían.
-Esme, eres la mujer más buena del mundo, espero que no te moleste esto pero te siento tan cerca de mí, como si fueras mi madre, aunque claro que eso no es posible, mi madre no se toco el corazón cuando me abandono y tú jamás serías capaz de hacer algo como eso-
Al escuchar mis palabras su llanto aumento y me volvió a abrazar, no entendía su reacción pero aun así la abrace fuertemente.
Le escuche murmurar un leve "si tú supieras como fueron las cosas" pero no pregunte nada, lo deje pasar y me concentre en el cariño que aquella dulce mujer me otorgaba en es cálido abrazo.
Hola! aquí un nuevo capítulo, todos sus comentarios y alertas me animan a seguir, me dejan su opinión?, espero que les siga gustando mi historia, como ven trato de hacer los capítulos lo más largos posibles y bueno esto es lo que sale, con todo mi afecto An.
