Ufff! Al fin eh terminado ¡Ja! ¿Qué dijiste tiempo eh? Bien sin más que decir les dejo con el segundo capítulo del Fic ._.U espero que les guste, y que les aclare unas dudas si es que tuvieron.
Verán, creo que aquí hay varias sorpresas y pistas, no solo por los Uzumakis (cuando lean sabrán de que hablo, Jo) Si no que tienen que sacar algunas conclusiones de ello, del por qué etc. (me sigo refiriendo a los Uzumakis) ya que hay una liga, no es solo coincidencia el apellido e_éU ¿Me explico?
En fin, Solo era eso xD espero que disfruten el capitulo
Naruto no me pertenece, más los personajes eh historia que eh creado ¡Sí!
– Hyuga… Es un clan de Konoha y Naru no tiene aldea, así que sería imposible – Comento algo más tranquila la pelimorada mientras consideraba la idea de hablar con esos dos hombres, después de todo y aunque le molestara aquel hombre rubio había salvado a Rin y Naru.
Naruto y Sasuke se miraron por unos instantes ¿No tener aldea? ¿Naru?
El azabache suspiro, era lo que pensaba, la Hyuga no recordaba nada. Tal vez ni si quiera su propio nombre.
Y eso era un problema.
~O~
Si alguna vez hubo tranquilidad en aquel lugar, sencillamente ya no existía en esos momentos, debido a los chillidos de aquella pelirroja, los insultos que la ojivioleta soltaba sin compasión en esas paredes y las palabras del pelinegro para calmarlos, mientras que de Sasuke solo salían monosílabos "hmp" en señal de irritación y molestia, aunque esa era solo una parte, de cierto modo estaba feliz porque la Hyuga haya reaparecido. No porque le tuviera aprecio a ella, si no por el idiota de su amigo.
Hacía mucho que no le veía entusiasmado y gritando como loco en la torre Hokage. Pero aun había cabos sueltos.
Pero tampoco le agradaba la idea que fuera a despertar a tales horas de la madrugada a su esposa, la Matriarca Uchiha; Sakura Uchiha. ¿Qué acaso no existían más ninjas médicos en la aldea?
Aunque claro, al saberlo Sakura salió como alma que lleva al diablo a ver a su antigua amiga viva. Había pasado un buen tiempo para que ella guardara la compostura y dejase el llanto y, en silencio y sin ojos fisgones él sabía que el Hokage también lo había hecho.
Suspiro al escuchar otro chillido por parte de la pelirroja, ahora parecía una niñera.
– ¡Es injusto maldita sea! ¡¿Dónde cojones tienen a Naru? – Grito la pelirroja a todo pulmón mientras golpeaba la pared.
– Hmp
– ¡Mierda! ¿Es que no tienes otra palabra inteligente que decir? – Ahora fue la pelimorada la que hablo.
– Aimi, Eiko ¡Tienen que tranquilizarse de una vez! – Intento tranquilizarlas, pero sin usar un tono fuerte, si bien el tomaba las decisiones en el grupo, ellas podían dar más miedo que la cuarta guerra ninja.
– ¡Calla Ichiro! – Gritaron a la vez con ojos de rabia hacia el pelinegro mientras caminaban como leones enjaulados.
Sasuke rio mentalmente ante la escena, aunque pareciera no prestar atención, si prestaba al menos un poco. Tenía que admitir que ambas mujeres extrañas les recordaban a su propia esposa y a Ino Yamanaka cuando pelean por cosas sin sentido para luego que Ryuuji y Arreichi salgan despavoridos junto con el pequeño niño de la rubia.
La puerta se abrió y todo quedo en silencio, como si los chillidos de ellos nunca hubieran existido. Sus miradas se dirigieron al rubio y pelirosa que entraron en la puerta. Ella con una sonrisa enorme y él, con una sonrisa que emanaba más que felicidad ¡Estaba feliz! ¿Cómo no estarlo? La mujer que amaba, a la que creyó muerta estaba viva y ahora, la tenía con él.
Y no solo era ella, también estaba el pequeño Rin. Era idiota, pero no tanto como para no darse cuenta de las cosas.
Pero ahora estaban con una complicación que no vio venir o, quizás sí pero no quería aceptarlo.
Y de una cosa estaba seguro, no la volvería a perder, más bien, no los volvería a perder.
Naruto se movió hacia su escritorio y se paro enfrente de él, observando a las personas que se encontraban enfrente de él, Sakura se poso al lado de Sasuke eh hizo una reverencia, a lo que el rubio hizo una mueca y el Uchiha sabía bien porque.
Si ellos hubieran alejado a la Hyuga con intención de secuestrarla o dañarla, Naruto los mataría.
Si no fue así y la refugiaron tras su desaparición, posiblemente este agradecido con ellos.
Posiblemente, nada seguro.
– Mi nombre es Naruto Uzumaki – Hablo por fin el rubio con la mirada fija en ellos, la peliroja se sorprendió posiblemente al escuchar su nombre – Soy el Rokundaime Hokage de Konoha y les exijo saber por… –.
Y de un momento a otro, el gran Hokage se encontraba en el piso por causa de un gran puñetazo.
Los tres extraños miraron algo sorprendidos a la pelirosa ¿Por qué golpeaba al Hokage? Es más ¿Por qué se lo permitían? Pero bueno, fue una escena algo cómica.
– Hmp, Dobe – Susurro con una sonrisa ladina el Uchiha mientras observaba a su esposa tomar compostura ¿Hace cuanto que eso no pasaba? Mucho tiempo.
– Idiota – Murmuro la matriarca Uchiha mientras recuperaba su compostura y observaba a los extraños – Mi nombre es Sakura Uchiha, y él es mi Marido; Sasuke Uchiha – Pronuncio mientras les hacia una leve reverencia con una gran sonrisa – Diga lo que diga Naruto, estamos agradecidos con ustedes – Su sonrisa no desapareció, y unas lagrimas se asomaron por sus ojos, cosa que el Patriarca Uchiha noto y se acerco a ella para rodearla de su cintura.
Los tres se sorprendieron; Ella les agradeció, por algo que ni si quiera sabían que habían hecho, de hecho, si los hubiesen atrapado ¿No tendrían que estar en un interrogatorio por los ANBUS o en prisión?
La pelimorada de acerco a ella eh hizo una reverencia con media sonrisa, en Konoha eran extraños pero aun había algo que no le cuadraba.
Y aunque fueran extraños, le agradaban un poco, pero solo un poco.
– Sinceramente, no sabemos por qué nos agradecen, es más, ahora mismo deberíamos estar en prisión por atacar Konoha – Comento mientras se levantaba y miraba el rostro de la Matriarca Uchiha – Creo que, nosotros tenemos que agradecer, él Hokage evito que a Naru y Rin les pasara algo – Dijo ya algo más seria, mientras el pelinegro le tapaba la boca a la peliroja, ella bufo – Mi nombre es Eiko Hitoame, es un placer –.
El ojinegro se acerco eh igualmente hizo una reverencia para después carraspear.
– Ichiro Matsuda, un placer – Hizo una sonrisa para después tomar del brazo a la peliroja y mirarla de modo reprobatoria.
Ella bufo, en ocasiones no sabía que le veía a ese idiota.
– Aimi Uzumaki – Dijo casi en un susurro con todo seco, estaba claro que no quería estar allí.
– ¿Uzumaki? – Murmuro en voz baja, eso le sorprendía un poco.
Ella sabía que no quedaban muchos Uzumaki's, debido a la destrucción del país del remolino. El mundo a veces podía ser muy pequeño.
El rubio Hokage se levanto, un poco molesto y miro de mal manera a Sakura, que le viro el rostro para no verle y sonreírle a esos extraños, suspiro intentando relajarse, está bien, metió la pata y si, Sakura le había mencionado que fuese sutil con ellos, pero para el nada lo ameritaba.
Y un silencio completamente incomodo embriago el lugar, hasta que un Uzumaki interrumpió.
– ¿Qué demonios quieren con Naru? – Pregunto directamente, mirando con desafío al Hokage que a su parecer, era una persona patética.
No tenía idea de que compartían el sentimiento.
– Yo creía que el que hacia las preguntas aquí era yo – Contesto secamente, mientras le respondía la mirada, pronto chispitas salieron de ellos.
Sakura se froto la cien ¿Acaso todos los Uzumaki's eran iguales?
– ¡Paren ya! – Grito ya con desesperación, propiciándoles un golpe a ambos.
Sasuke eh Ichiro rieron mentalmente.
Aimi solo se sobo el golpe, algo furiosa ¿Quién le había dado a esa Uchiha la aprobación para golpearle?
– ¿Cómo se unió ella con ustedes? Oh, ¿Desde cuándo? – Interrogo Sasuke tranquilamente, mientras hacia una pequeña mueca de exasperación.
Naruto era un inútil cuando se tratara de asuntos personales.
– No se nos unió – Respondió suavemente la pelimorada mientras cerraba sus ojos, intentando recordar – Nosotros la encontramos, ya hace unos seis años – Añadió con tranquilidad, estaba segura que era mejor cooperar, después de todo no sabía si en la pelea que tuvieron, mostraron todo su poder o solo se divertían – ¿Por qué quieren saber de ella? ¿Qué tiene que ver ella con ustedes? ¿Qué tienen que ver los Hyuga? – Pregunto, más bien eran preguntas para ella misma, pero las dijo en voz alta.
El pelinegro escucho las palabras y las relaciono con las anteriores y con el clan Hyuga y algo comenzaba a tomar sentido. Los ojos de Naru eran muy diferentes a los demás, demasiado, más bien nunca en su vida había visto a una persona con esos ojos a excepción de un Hyuga.
Se dio un golpe mental ¿Por qué demonios nunca lo pensó antes? Bueno, si tenía razones, para empezar a un Hyuga no lo mandarían tan lejos de las tierras del Fuego a realizar una misión, o de eso tenía conocimiento.
– ¿Una…Hyuga? – Murmuro, casi para sí y el Uchiha asintió levemente mientras que el rubio tenia la mirada perdida en el suelo, Ichiro lo observo pero supo que sería buena idea decir todo – Aimi la encontró en un barranco en las afueras de Iwa, herida – Añadió intentando recordar aquel día.
Naruto empuño sus manos, con tanta fuerza que posiblemente se lastimo pero en esos momentos no sentía nada físico.
La pelirroja se cruzo de brazos, eso se estaba volviendo incomodo y aun tenia demasiadas preguntas que aun no le respondían pero aun así, no le gustaba recordar aquel día.
No es que fuera malo encontrarse a la peliazul, de hecho le recordaba mucho a una persona; ella en esos tiempos era una niña tonta, básicamente apenas una adolecente y la encontró, perdiendo la vida.
Sonrió al recordar cómo le fue tomando cariño, pero aun así tenía miedo ¿Acaso ellos planeaban alejar a Naru de ella?
– Ella, es una ninja de Konoha – Mascullo, intentando reprimir sus lagrimas que amenazaban por salir de sus ojos azules – Hace ya seis años salió en una misión de la cual no regreso – Añadió virando su rostro, observando la tranquilidad de la aldea y como poco a poco los rayos del sol empezaban a salir – Hace cinco años su familia le dio por muerta – Finalizo apretando su mandíbula con coraje, con odio.
Sakura lo observo con detenimiento, era duro para todos los que conocían a la Hyuga, pero aparentemente para el Líder de dicho Clan no lo era y eso hacía que una rabia despertara en ellos.
– No tienen como probar eso – Sentencio mientras sus ojos se cerraban, estaba claramente alterada ¿Cómo podían inventar semejante mentira?
– Aimi… – Intento tranquilizarla el pelinegro, mientras su mano se posaba en su hombro.
– ¡No! – Chillo con exasperación mientras quitaba la mano de su hombro – Ella es Naru, Naru Matsuda ¡Tu mismo lo dijiste Ichiro! Sería como tú hermana y la protegerías ¡Es nuestra familia! – Apunto con su dedo el pecho Ichiro, estaba furiosa.
Y un golpe retumbo en la sala, llamando la atención de todos para después darse cuenta que el puño del Hokage había chocado con la pared dejándola abollada.
– Hinata, es mi familia – Su voz era ronca mientras se viraba para observar desafiante a la pelirroja – La perdí por una estupidez de su Clan, no la perderé de nuevo mocosa – Añadió acercándose a ella, que por un momento se sintió temblar y juro ver un color rojizo en sus ojos azules.
Y como una ráfaga, Eiko se interpuso entre la pelirroja y el rubio, con una mirada serena pero intimidadora. Aun así de igual manera sintió temor al ver los ojos del Hokage.
– Yo creo que Aimi tiene razón – Comento con tranquilidad, dándole una mirada confundida a la pelirosa que en esos momentos se encontraba de espectadora en la escena – ¿Cómo lo comprobarían? –.
Naruto sonrió de lado cerrando sus ojos, que volvían a la normalidad. Miro de reojo a Sakura y tomo una pequeña carpeta que se encontraba en el escritorio Hokage y se la entrego a la pelimorada.
Ella observo un momento aquella carpeta y sintió los ojos clavados de la Uzumaki en su espalda, titubeo un poco para después tomarla en sus manos y abrirla.
Era algo que no se esperaba.
Una ficha ninja, si eso era, una ficha ninja con todos los datos; Nombre, edad, registro medico, de misiones y una fotografía. Una fotografía de la persona que llamaba Naru, sonriendo y con su banda ninja en el cuello. La observo con detenimiento, la última actualización de esa ficha ninja era cuando esa persona tenía 19 años.
Miro de reojo a Ichiro y le paso le paso la ficha, que por unos segundos le observo para después enfocar su rostro en el Hokage.
– Esto tiene que ser una broma – Dijo la pelirroja entre dientes observando los rostros de perplejidad de sus compañeros – ¡Esto tiene que ser una maldita broma! –.
–No lo es – Murmuro al fin la pelirosa, soltándose del agarre de su esposo, observando el rostro de la pelirroja – Y aunque digas que ella no pudiese recordar nada, ella tiene un… – Pero fue interrumpida antes de poder continuar
– Trauma cerebral, eso lo sé – Observo de reojo a la pelirosa, que aparentemente podía leer la actitud de Aimi – Cuando la encontramos me di cuenta de ello, soy Medic-nin – Finalizo esquivando la mirada del Hokage.
Y el silencio volvió a reinar mientras muchos pensamientos pasaban por su mente ¿Acaso lo que esos tipos decían podría ser verdad? Bueno, en todo caso la hostilidad que llego a usar con ellos no sería necesario, después de todo, quizás no lo sabían… ¡Al diablo! ¿Ya que podía importar? Estaba bien, estaba en Konoha de nuevo ¿Qué cosa seria más importante que eso?
Oh si, matar a Hiashi ¿Ya lo había mencionado, no?
Apretó sus dientes una vez mas y de su garganta salió un pequeño rugido, para después pasar su mano por sus cabellos dorados eh intentar tranquilizarse.
– Como… ¿Cómo le encontraron? – Pregunto inseguro y exaltado, Sakura lo noto y puso una mano en su hombro para darle apoyo.
– Nosotros somos mercenarios, por lo tanto nunca tenemos una ubicación y – Hizo una pausa, para poder articular las palabras – Creo que fue una suerte que le encontráramos, fue un milagro que no le pasara nada a ella y a Rin – Una pequeña sonrisa apareció en su rostro, cosa que hizo molestar un poco al rubio.
Flashback
- ¡Ichiro! – Se escucho un grito retumbar entre las paredes rocas de donde se encontraba, era un terreno hostil.
Bien, ya lo tenía claro, alejarse de Eiko eh Ichiro era una mala idea y más cuando aun no conocía muy bien los terrenos de ese país ¡Era frustrante! Barrancos, rocas, sinceramente pensaba que el nombre de aquel lugar era menos literal.
Prefería por mucho estar en el país de las olas. Pero bueno, tenía 12 años tampoco era una experta ¡Es más! Ni si quiera tenia título oficial de ninja.
Y entonces, algo hizo que se parara bruscamente de su búsqueda; un color carmín que salía de las rocas, era liquito y aparentemente algo espeso.
Era sangre.
Titubeo un poco ¿Y si era una persona? Tal vez debería ayudarle pero tampoco tenía la obligación, de hecho, estaba entrenada para asesinar ¿Por qué ayudar a una persona? Y entonces pensó; Ichiro y Eiko le ayudaron, su tío Shiro le ayudo ¿Por qué no podía ayudar a esa persona?
Se acerco lentamente y comenzó a mover con cuidado las rocas hasta que pudo divisar una mata de cabello negro-azulado.
…
…
No había sido fácil sacarle de ahí, era una ninja pero no era tan fuerte en la sección de fuerza bruta.
Aquella era una mujer herida, hermosa para sus ojos y de piel manchada de carmín que resaltaba en su color pálido. Estaba claro que aquella chica no sobreviviría mucho tiempo ya que su respiración era débil, al igual que sus chacras.
Si, chacras. No era idiota, aquella ninja estaba embarazada, Eiko le había enseñado algo de medicina ninja, no mucho pero si servible y por lo que sentía ella lo sabía, había gastado su chacra en proteger aquella criatura que extrañamente, le brindaba chacra ¿Cómo un feto podría dar chacra a su madre si apenas se formaba? Bueno, eso daba igual, tenía que buscar a Eiko eh Ichiro, ella le curaría y se podrían largar de aquel país tan… Horrible a sus ojos.
Bufo de exasperación con una media sonrisa en sus labios.
End Flashback
Y parte de frustración que sentía hacia aquella joven, empezó a desaparecer al escuchar relatarle esa historia. Quizás no era tan idiota como pensaba.
– Fue, extraño – Comento observando el rostro de sorpresa del Hokage – Al parecer dio todo su chacra para que, estuviera bien y esa es la razón por la que tuvo el trauma cerebral, forzó demasiado su chacra y de hecho también algunos conductos de este – Finalizo observando a Aimi.
Sinceramente ninguno de los dos esperaba que ella fuese la que relatara cuando encontró a Naru.
Naruto golpeo el escritorio, frustrado.
– Tienen en cuenta que ella no se irá con ustedes ¿Verdad? – Se mordió el labio inferior, vale, los dejaría marcharse aun que ellos hubieran atacado la aldea, era un precio… Bajo para lo que él consideraba.
En su mente pasaba que tenía que "recompensarlos" de cierta menara, habían cuidado de Hinata. Algo tenía que hacer ¿No?
– Espere un momento – Mascullo Ichiro confundido – ¿Nos dejara ir así como así? ¿Aunque hayamos atacado su aldea? Valla, El Hokage es igual de loco que el Kazekage –.
El antiguo equipo siete se miró confundidos ¿El Kazekage? ¿Qué tenía que ver Gaara en todo eso?
– ¿Gaara? – Murmuro Sakura confundida
– Sí, a nosotros originalmente nos contrataron para robar documentos de Suna – Dijo con tranquilidad la pelimorada, como si no se tratara de un asunto de gobiernos – Pero nos atraparon, después de unos días en la celda nos libero y nos contrato el mismo para atacar a Konoha; Nos menciono que llegando a la aldea sabríamos el objetivo – Finalizo, mirando como en el rostro del Hokage se formaba un sonrisa zorruna.
Ahora veía, no era coincidencia, Gaara los había mandado. El sabía lo que sucedería, él sabía lo que sucedía.
En ocasiones pensaba que él era más listo de lo que aparentaba, bien, por algo era el Kazekage.
– Creo que a Gaara se le paso la mano, Dobe – Comento distrayéndolos, no era difícil deducir la situación.
– Teme – Contraataco el rubio, se tenía que tranquilizar o si no comenzaría a saltar como idiota.
Y se dieron cuenta de que, esos dos llevaban una relación algo extraña.
– Podrán marchar cuando quieran, tómenlo como pago de nuestra parte no encerrarlos de por… – Pero fue interrumpido, por un gran golpe en la frente de la pelirosa que le miraba furiosa.
– ¡Idiota!
– Es… ¡Esperen! – Chillo ahora la pelirroja, que escucho con furia las palabras del rubio – No nos iremos sin Naru y Rin – Sentencio, dejando al Hokage congelado.
– Ella pertenece a Konoha – Mascullo mientras le miraba fijamente, aquella chiquilla le parecía frustrante.
Sasuke suspiro adivinando el pensamiento de su rubio amigo, aquella joven era muy parecida en su carácter cuando joven; Igual de exasperante y, decidida.
– Uhmm, ¡Ya se! – Grito de emoción la pelirosa mientras observaba a los ninjas – En algo Naruto tiene razón, ella pertenece aquí – Hizo una pausa para tomar aire – Pero ustedes se la quieren llevar y de cierta manera, les entendería – Recibió una mirada desaprobatoria del rubio, que poco le importo y prosiguió – ¿Por qué no se quedan en Konoha y se vuelven ninjas de esta? –.
Y como si de acuerdo se hubieran puesto, el grito de los Uzumaki's resonó por toda la oficina.
– ¡No!
– ¡Naruto! – Grito Sakura entrecerrando su mirada en él, un escalofrió recorrió su espalda.
¿Cómo Sasuke podía vivir tan tranquilo con el carácter de su amiga?
~O~
El movimiento en Konoha estaba comenzando, los puestos comenzaban a abrir y los rumores comenzaban a correr tan rápido como los rayos del sol tocaban la tierra. Aquella pelea no podía ser ocultada, menos cuando se dejaron destrozos.
Y un súbito rumor de que, 4 ninjas se integraban a Konoha y con ellos venia un pequeño niño comenzaba a correr por las calles.
– Creo que todo está arreglado – Comento la alegre Uchiha mientras observaba a los ya Ninjas de Konoha.
– Sigo sintiendo que esto no está bien – Dijo la pelirroja, poniendo sus brazos en jarras y le viraba la cara al Uzumaki – Es una tontería ¡Deberíamos tomar a Naru y Rin para largarnos y asunto resuelto! –.
Ichiro suspiro ¿Cuándo sus vidas dieron un cambio tan inesperado? Naru era una ninja de Konoha desaparecida y daba gracias al cielo que nada malo haya pasado, vale Konoha era la aldea ninja más importante según el sabia. El Hokage quien ahora estaba a tan solo unos metros detrás del escritorio fue el que detuvo la cuarta guerra ninja, donde por desgracia ellos habían perdido a su familia.
También era imponente el hecho de que hubieran tenido una pelea con él, bien, no había usado toda su fuerza pero aun así casi los derrotan, eso dejaba en claro que estaban muy por debajo del nivel.
Pero ahora, ya no tenían que huir, de hecho podían decir que tienen un hogar ¿No? Y aunque el Hokage haya aceptado, no de muy buena gana, término aceptándolo bien, con el término de "A pesar de todo estoy agradecido" Se sentía algo feliz.
Y aunque Aimi no lo aceptara, también lo estaba puesto que tendrían un hogar.
Eiko lo acepto muy bien, en fin de cuentas no se separarían de Naru… Bueno, Hinata.
Y ahora que lo pensaba bien, Hinata era un bonito nombre y le quedaba muy bien. Aunque bueno, extrañaría proclamarse a si mismo su hermano mayor.
– Hokage-sama – Llamo la atención Eiko del Hokage – Quiero preguntarle cual es su relación o cual era su relación con Naru… Digo, Hinata – Finalizo con mirada seria.
No era despistada, es mas la actitud del (que consideraba algo idiota) Hokage revelaba muchas cosas. No solo de lo que pudo haber sido Hinata para él ya que, anteriormente la menciono como su familia. También estaba Rin ¿Era acaso de que…?
Bueno, fijándose bien los rasgos del rubio eran muy similares a los del pequeño y esa sonrisa que mostro antes era la misma que el pequeño que tanto cariño le tenía mostraba. Podría decirse que también algunos gestos faciales y ni que decir de esos ojos azules.
Parecía que los ojos del Hokage eran una copia de los del pequeño Rin. Pero bueno, era más probable que los ojos de Rin fueran una copia de los de él.
Era absurdo, pero ese día la vida de todos dio muchas vueltas.
Los Uchihas miraron confusos al Hokage, recordando las palabras que anteriormente les había dejado en claro en privado cuando Sakura le confirmo el trauma cerebral de la Hyuga, que no recordaba nada.
Flashback
– Se le dirá todo para que pueda recordar – Hizo una pausa, mirando el suelo – Pero no lo nuestro –.
– ¡Pero qué demonios dices! – Reacciono Sakura sorprendida, a punto de dejarle otro golpe.
– ¡Entiéndeme Sakura! Ella no recuerda nada ¿Crees que quiero obligarla a quererme? Además ¡Tengo un hijo! Y ella no sabe que es mío, no sabe quiénes somos – Mascullo exasperado, si tenía miedo de eso, que aquella mujer que amaba con locura ya no lo amara porque lo olvido, literalmente – Quiero ganármela ¿Entiendes? –.
Ella le miro indecisa mordiéndose el labio interior, Naruto complicaba las cosas.
– Dobe, No hagas idioteces –.
End Flashback
El rubio se levanto de la silla y observo por la ventana los rayos del sol y la aldea ¿Sería buena idea decirles? Bueno, quizás, ellos habían pasado todo el tiempo que al parecer ella recordaba, según lo dicho por ellos.
– Yo… Esto no saldrá de aquí, ella no sabrá que se los eh dicho, tengo mis razones – Comunico antes de proseguir, a lo que los tres asintieron, Aimi de mala gana – Ella era mi prometida – Una sonrisa de melancolía surco su rostro.
Y las sospechas de los dos mayores se hicieron ver en sus rostros.
– ¿Sabes? Tu actitud revela mucho – Comento riendo con sorna Eiko – Supongo que aun tu le amas – Añadió con una sonrisa al ver que el rubio asentía levemente y aunque no lo notaran, tenía un leve sonrojo en su rostro – Valla, valla ¡Que sorpresas da la vida! –.
– Entonces supongo que Rin… – Ichiro no termino la frase al ver que la pelirosa ahora asentía.
– Yo no me la creo – Ahora fue Aimi la que hablo, con un tono de enfado en su voz – Ese niño es adorable, tú no podrías ser el padre – Dijo de manera desafiante –.
Sakura suspiro, lo tenía comprobado, los Uzumakis eran iguales.
Y una pequeña discusión comenzó en la oficina, una discusión meramente infantil. Dejando divertidos a los espectadores.
Mientras que los ex compañeros de equipo se sentían felices ¿Acaso el viejo Naruto volvía?
~O~
Y en otro lugar de la torre Hokage, unos ojos opalinos comenzaron a abrirse y mirar confundida aquella habitación desconocida, parecía una pequeña enfermería ¿Qué hacía en un lugar así? Entonces sintió el pequeño cuerpo de Rin removerse y apegarse mas a ella, se sintió segura de que estuviera con ella.
¿Pero qué hacia ella hay? ¿No se supone que estaban en una pelea?
Y como un golpe recordó la noche anterior, aquellos ojos azules junto con una cabellera rubia observarla con detenimiento y al parecer tristeza.
Se toco sus ojos con cuidado, ella derramo unas lagrimas al verlo ¿Por qué? No lo sabía con exactitud pero aquel hombre era tan desconocido y conocido ¿Quién era? ¿Acaso lo conocía?
Al parecer sí, ya que antes de caer inconsciente al parecer recordó un pequeño niño rubio con ojos azules y mirada decidida, con aquellas marcas en sus mejillas, como aquel hombre.
– ¡Déjenla!
¿Aquello era un recuerdo de su vida?
Observo un momento a su pequeño hijo y por un instante, sintió un hueco en su pecho.
Se levanto con cuidado de la camilla, de no despertar a Rin y camino hacia la puerta con cuidado. Averiguaría donde estaba, que pasaba y donde estaban Eiko, Ichiro y Aimi.
Y en cuanto puso la mano en la perilla de la puerta, dispuesta a abrirla con cuidado, esta se abrió gracias a la persona que se encontraba tras esta, con intenciones de entrar.
Y azul y perla se encontraron en una mirada.
…..
…..
Bueno, hasta aquí llega el capitulo, espero que sea de su agrado y las dudas se les hayan aclarado.
Si, Aimi es una Uzumaki, y no cualquier Uzumaki ¡Bueno eso lo sabrán mas adelante!
Bueno, no deje en claro cuando tienen cada uno de los personajes, pero si lo notaron la última actualización de la ficha de Hinata fue a los 19, así que saquen cuentas cuantos tendrán Sasuke, Sakura, Naruto etc.
También se da que cuando Aimi encuentra a Hinata tenía 12, así que en este tiempo serán 18. Mas sin embargo no doy las de Eiko eh Ichiro.
Ichiro tiene 25 años (La misma edad que los protagonistas) Y Eiko Tiene 27.
Otra cosa, Eiko eh Ichiro son Primos, lo dejo en claro por si surgen confusiones XDDD
En fin, nos leemos en el próximo capítulo, y pronto aclarare porque le llaman Naru a Hinata y, bueno, Ella le dieron el apellido de Ichiro por que el mismo se proclamo su hermano mayor (Si prestaron atención eso lo revela xD)
Hasta la otra.
