No sé, hasta ahora yo SUPONGO que en este capitulo se verán muuuuchas cosas e-e o ¿Sera mi imaginación xD Vale vale, a lo importante.
w Bueno, agradezco los reviews de cada uno del que esta apoyando/comentando/leyendo esta historia y... ¡Demonios! lo ah descifrado -explota- Nah, creo que era algo obvio e.é en fin, no comentare mucho aquí para que ya lean ;_; ademas que que que la tarea no es linda ._. ¡Joder! Y_Y el Lunes presento examen de mate, de nuevo ._. ...
Well, espero que les guste el capitulo w
Naruto (Entre otros) no me pertenece
Su mirada seguía fija a la pared, como si en ella fuese a encontrar la respuesta que buscaba con desesperación. Golpeo su escritorio con furia mientras un rugido salía de su garganta mostrándolo molesto consigo mismo, demasiado. ¡Cómo no estarlo!
Apretó su mandíbula y se levanto molesto para comenzar a caminar por la oficina como león enjaulado, intentando pensar o que le ayudasen a pensar.
Golpeo la pared de frustración, ahora entendía por lo que había pasado su hijo, entendía por qué aquel día salió de improviso en la academia ¡Lo entendía maldición! ¡Él había pasado lo mismo, maldición!
Se recargo en la pared y lentamente se dejo caer hacia el piso, tomando entre sus manos su cabeza en señal de desesperación. Levanto su rostro con lentitud, y observo a un punto fijo de su escritorio, con frustración, allí yacía una katana enfundada, sellada.
No quería que su hijo siguiera viviendo lo mismo, definitivamente no lo quería.
Y a final de cuentas, era su culpa.
Era totalmente culpable.
Pero a la vez era un maldito egoísta a sus ojos; Porque no se quería imaginar una vida sin Hinata, una vida sin Rin, de hecho le era imposible imaginarla.
Flashback
La puerta de la oficina Hokage se abrió cuidadosamente y dejo ver la melena morada. Eiko entro cautelosamente a aquel lugar y dirigió una reverencia a los dos presentes; Sasuke y Naruto, los cuales solo asintieron.
– Ya tengo mis suposiciones de porque estoy aquí – Comento resignada mientras suspiraba.
– Hmp –.
Naruto asintió y cerro sus ojos con calma, intentando pensar las cosas.
Y un silencio inundo la sala, abriendo expectativas a los que se encontraban allí y también temores ¿Aquello se podía considerar grave? ¿Acaso era demasiado grave? Aparentemente, por la mirada de Eiko lo era, eso se presentía.
– Quieren saber cómo sobrevivieron – Susurro, casi para sí misma. No era una pregunta, más bien era una afirmación.
Ninguno de los dos contestó. Sasuke observo de reojo a Naruto, quien parecía estar perdido en la nada.
Eiko los observo a ambos, esperando algo quizás. Pronto sus ojos se cerraron, analizando, y cuando por fin su mente lo decidió alzo su mano al aire y realizo sellos, haciendo que la ranura de su pecho formara un tipo de marca, que comenzó a emitir un tipo de brillo. Acerco su mano y de ese lugar parecía que sacaba una espada, una katana.
Ambos le miraron sorprendidos, no entendían la razón de sus acciones.
Ella con pasos lentos se acerco al escritorio, y allí la dejo caer con cuidado, mostrándosela a ambos, ellos solo le miraron confundidos.
¿Qué tenía que ver esa espada?
– Esta es la razón por la que sobrevivieron –.
– ¿Nos crees idiotas? Esa es una espada común – Dijo incrédulo, bien, parecía que tanto como él azabache (del cual no recordaba el nombre) y ella eran invocadores de espadas.
Ella soltó una risa leve. Naruto seguía callado, escuchando.
– Ni antes de que Hinata estuviese con nosotros esa espada era común – Comento algo desafiante, contorneando con sus dedos el mango de la espada – A esta espada se le conoce como Kurikara (mata demonios) –.
– En todo caso – Hablo por fin, entrelazando ambas manos y recargándose en ellas – ¿Qué tiene que ver con lo que quiero saber? – Finalizo, conteniendo un gruñido interior por parte de Kurama.
Ella decía la verdad, eso Kurama lo supo desde que vio aquella espada, con la cual habían torturado a varios espíritus y demonios.
Nada común.
– Ella no podía sobrevivir, era medicamente imposible – Anuncio con voz quebrada – Ni ella ni el bebe –.
Esas palabras le cayeron al hígado ¿Por qué demonios decía eso? ¡Ellos estaban ahí! ¡Vivos! ¡Su Hinata, su hijo!
Se levanto con prisa de la silla, observándola perturbado, a lo que Sasuke poso una mano en su hombro para intentar tranquilizarlo.
Por dentro Kurama deseaba que aquella Humana soltase todo de una vez, esa actitud le exasperaba.
Eiko vio que el rubio Hokage pensaba replicar, quizás gritar y refunfuñar, así que pensó que sería mejor adelantársele.
– Como lo dije, era imposible pero… – Tomo aire antes de proseguir, eran recuerdos algo borrosos y quizás de suma tensión – De alguna manera, el feto tenía mucho mas chacra que ella, hasta llegar a un punto de confundir los chacras – Continuo, despacio para no matar de un shock instantáneo al Hokage – Fue a tal punto de que confundí los chacras, pensando que él de Rin era de Hinata y viceversa –.
Y de nuevo, el silencio reino.
Naruto estaba estático, parecía que sus pies hubiesen sido clavados al suelo. Un miedo comenzó a recorrerle por todo el cuerpo, si, miedo. Tenía miedo de que aquello que su mente y Kurama comenzaran a pensar acerca de aquello.
Sus manos se convirtieron en puños.
Sasuke observo a la pelimorada y analizo aquellas palabras. Ya comenzaba a entender aquella situación y sabia que Naruto también, por lo que era demasiado complicado, pero aun así ¿Qué tenía que ver aquella espada?
– Rin… – Apenas pudo pronunciar, con sentimiento encontrado.
Eiko observo como el miedo se apoderaba de los ojos azules de Naruto, el Jinchuriky del Kyubi, eso lo sabía y desde que tenían en mente que él era el padre de Rin, pudo deducir otras cosas, por eso aquella charla que comenzaba no le sorprendía.
Espero unos segundos, tomando el valor suficiente para poder fragmentar aquellos recuerdos en su mente.
– Cuando la encontramos, ella estaba muy débil y sin aquella fuente de chacra no podía sobrevivir, ella ni Rin. Era como si se transfirieran chacra el uno al otro – Observo la mirada contenida de Naruto, para poder proseguir – La primera vez que despertó no menciono nada, no hablo y así fue durante varios días, creo que hasta semanas y en este tiempo, parecía no tener vida, sus ojos estaban oscurecidos – Y entonces, una débil sonrisa surco su rostro, confundiendo a los dos presentes – Bueno, eso fue hasta que supo parte de lo que ocurría.
"Parecía entender todo lo que le decíamos, solo que no pronunciaba palabra alguna o no tuviera motivo y entonces creímos que sería lo mejor decirle lo de, bueno, Rin. – Su sonrisa pareció hacerse un poco más ancha, le encantaba recordar aquel momento – Al principio, pasamos de alto el exceso de chacra, no pasaba nada extraño por nuestra cabeza. Y entonces comenzó el nacimiento de Rin"
Flashback 2
El ambiente se tensaba aun mas, mientras que sus gemidos desgarradores se extendían por toda la habitación, haciendo que los vellos de todos se erizaran.
La luz de aquella habitación era tenue, pero fácilmente se podía distinguir todo.
Sus facciones volvieron a fruncirse y el dolor regreso, haciendo que de sus labios otro gemido saliera. Apretó la mano de la pequeña Aimi, que se encontraba nerviosa en el momento ¡Iba a nacer el bebé! Aquel bebé iba a nacer en sus ojos.
Y Francamente tenía miedo de caer desmallada.
– ¡Duele! – Volvió a gritar, esta vez con algo de desesperación impregnada en su voz ¡Su bebé iba a nacer!
Emocionada, ansiosa, con miedo, así se sentía.
– Falta poco Naru ¡Pronto lo conoceremos! Solo un poco más – Dijo mirándola con preocupación, pero a la vez felicidad. Las gotas de sudor se hicieron mas perceptibles en ellas mientras los segundos corrían.
– ¡Ahh! ¡Kyaaa! – Gimió nuevamente, apretando sus dientes al sentir la oleada de dolor en todo su cuerpo mientras una pequeña lagrima bajaba por su mejilla, confundiéndose con el sudor de esta.
Ichiro la observo, estaba sufriendo, su "hermana" estaba sufriendo de dolor como nunca antes. Apretó su mandíbula en señal de desesperación y le dirigió una mirada a Eiko, que solo le frunció el seño.
Todos estaban en preocupación, y tensos. Estaban seguros de que nada malo pasaría, pero era la primera vez que tanto Ichiro y Aimi veían un parto y eso se notaba en sus rostros de preocupación. Aunque claro, Aimi al ser una mujer podría comprender un poco más todo lo que implicaba el parto, pero por otro lado Ichiro no.
– Idiota, ella estará bi… – La pequeña sonrisa que se encontraba en sus labios se borro rápidamente y aquella frase quedo en el aire sin contestar. Sus ojos se ensancharon y aquella preocupación que estaba en raya hacia pocos segundos, exploto.
Aimi escapo un grito ahogado mientras la tensión subía, aquel lugar quedo en completo silencio. El tiempo parecía volverse cada vez más lento, cuando en aquella habitación aparentemente solo había tres corazones latiendo.
Aquel latido del corazón parecía haberse extinguido de la nada.
Y entonces, un llanto inundo aquel silencio y aquella habitación con luz tenue fue bañada en un gran resplandor de luz azul, sorprendiéndoles.
Un suspiro ahogado se escucho inmediatamente, tomando todo el aire que pudiese y aquel corazón que se creía extinguido comenzó a latir de manera pausada, y aquellos ojos aperlados se cerraron con cansancio.
Todo había sucedido tan rápido.
Aimi escucho los latidos de Naru, verificando si estos existían.
Ichiro y Eiko solo observaban a aquel bebé que se encontraba en brazos de Eiko. Quizás no hubiesen tenido preguntas pero, parecía estar envuelto en llamas mientras este lloraba a todo pulmón, pero no era por aquellas llamas. Aquellas llamas no quemaban y eso Eiko lo podía asegurar.
Ahora en vez de tener menos preguntas sobre el lugar de donde ella venia, estas habían aumentado.
Los segundos pasaron, y aquel miedo de la posible muerte de Naru se había esfumado, ahora se encontraba inconsciente y cansada.
Observaron un poco al pequeño que seguía en los brazos de Eiko; Era de tez normal y cabellos negro-azulados. Un niño hermoso, pero con un problema.
Sus ojos se movieron para verse entre sí. Eiko dudo, aquel chacra que desprendía el pequeño era demasiado grande para ser de un humano normal y lo primero que pudo venir a su mente era aquello para lo que ellos habían sido entrenados; Matar demonios.
Ese era el propósito inicial de ellos, por su crianza con Mepheshito y Shiro ¿Qué hacer si tenían uno en sus manos?
Lo fuese o no, aquel niño era solo eso ¡Un niño! ¿Cómo podrían si quiera tratar de matarlo? Además era el hijo de Naru, de la persona que se habían encariñado.
Mordió su labio inferior, no podían hacer eso ¿Verdad?
No, no podían.
Sus labios se despegaron para decir algo, pero no salió nada de ellos al ver a Aimi tomar su katana, la que Mepheshito le había obsequiado; Kurikara. Ichiro le observo con temor ¿Acaso pensaba eliminar a un bebé?
Y antes de que ambos hiciesen algo mas, desenfundo la Katana y con una mano creo sellos, para después morder su pulgar y formar una especie de sello en la hoja de la espada, con la que hizo un leve corte en el pie del recién nacido y, poco a poco las flamas azules que le envolvían comenzaron a desaparecer y aquella katana se vio envuelta con ellas por unos segundos y desaparecieron por completo.
El silencio volvió a reinar en aquel lugar, para que después Aimi callera desmallada en brazos de Ichiro.
End Flashback 2
Ambos escucharon atentamente, más Naruto, como si su vida dependiese de ello y, básicamente así era.
Escucho a Kurama rugir en su interior, y una pequeña ira contra sí mismo comenzó a formarse al ver aquella katana que se encontraba en el escritorio, enfundada y sellada.
Ambos pudieron haber muerto y, de hecho ella parecía haber muerto por segundos. ¡Segundos o no murió! ¡Estuvo en peligro y él no pudo hacer nada! ¡Nada! Otra vez era inútil, no había podido proteger a su familia. Rugió por lo bajo y viro el rostro a ambos lados, como si quisiese encontrar una salida a aquello, pero no la había.
– ¿Quieres decir que el niño fue sellado? – Pregunto el azabache, intentando salir del transe de aquella situación.
Eiko asintió con la cabeza, sin dejar de observar al Hokage aparentemente hecho trizas por dentro. La razón de aquello fue cada vez más obvia en su mente y suspiro.
– Ese niño… – Resonó por la cabeza de Naruto, que al igual que él, Kurama estaba exaltado.
Aparentemente, aquel al que llamaba mocoso no solo estaba unido con su Jinchuriky, sino que también con él.
End Flashback
~O~
Sus cabellos rojos se movían al compas de sus pasos y el viento, mientras sonreía a aquellos nuevos rostros que percibía. Todo aquello le era tan extraño ¿La razón? Hacía mucho que no recibía aquellas sonrisas que no fuesen de su familia.
Konoha le parecía ridículamente extraño, y acogedor. Aquellos rostros nuevos, observándola con cariño y sin repulsión ¿Cómo era posible eso?
No estaba acostumbrada a ese trato, ya que aun cuando su familia estaba con ella aun eran tratados con desprecio. A tal punto que pensó que ningún Uzumaki llegaría a ser algo y, entonces llegaba a esa aldea llamada Konoha, donde un Uzumaki era Hokage. ¿Acaso toda su vida estuvo engañada?
Le era tan difícil devolver aquellas sonrisas, tenía nervios, eso estaba claro. Pero aun así aquel lugar no dejaba de maravillarle.
¿Era posible tener una vida normal en aquel lugar?
Era extraño, pero ¿Quién demonios no lo era?
Subió su rostro un poco para apreciar el cielo que se teñía de rojo, haciendo ver que el atardecer ya estaba sobre ellos.
Sonrió un poco recordando que cuando ella era una niña, adoraba ver los atardeceres.
Con ella.
Hecho un vistazo al frente, donde entre la multitud algo sobresalía y lo miro con curiosidad. Unos mechones blancos moviéndose entre la gente con agilidad. Largos y aparentemente sedosos a su vista. Sacudió su cabeza, aquello no podía ser posible.
Y de un momento a otro, unas pequeñas lagrimas descendían por sus mejillas olvidándose por completo de todo, excepto de aquello.
Comenzó a moverse a pasos torpes, intentando pasar de aquellas personas, cosa que no logro con mucho éxito. Se mordió el labio inferior y comenzó a correr entre la gente, con intenciones de alcanzar a aquella persona.
– Aimi, tienes que correr – Pronuncio con una débil sonrisa, acariciando con delicadeza sus mechones de color carmín – Ir con Shiro, como Madre y Padre querían –.
– Yo… ¡No te dejare Riruka-nee! ¡No!
¿Cómo era posible? ¡Ella estaba muerta! ¡No podía ser ella!
Entonces ¿Por qué le seguía? Ni ella misma sabia.
Aunque, tal vez sí lo sabia; Después de tantos años, aun guardaba una pequeña esperanza de que estuviese viva.
– ¡Riruka!
Y entonces, aquella persona doblo en una esquina aparentemente desolada a lo que Aimi no dudo en seguir. Y con aquella esperanza ferviente, observo aquella calle vacía, sin persona alguna.
Se estaba volviendo loca pero, ella juraba haberle visto.
– Tsk, seré idiota – Murmuro observando aquel lugar, en donde solo se encontraba ella.
Se dejo caer de rodillas y mordió su labio inferior. Odiaba aquel sentimiento de esperanza, ya que terminaba destrozándole por completo. Y sin temor de la soledad dejo derramar unas lagrimas, mientras que el cielo se bañaba de estrellas.
De verdad le extrañaba.
~O~
Sonrió observando aquella escena, le era divertido ¡No! Era pura comedia para ella. Su sonrisa se volvió más amplia al sentir llegar a una persona a su lado, dejando ver unos colmillos en su boca.
– Sí que me diviertes, tú y la mocosa – Comento divertida mientras sus cabellos obscuros y alborotados eran movidos por el viento.
– Cállate, Okami – Murmuro entre dientes, su seño se frunció notoriamente.
Un gruñido salió de su garganta, molesta. No le agradaba para nada aquella tipa, siempre creyéndose la líder ¡Bah! Solo era otra marioneta de Mepheshito.
– Da igual lo que digas, si esa mocosa se mete en nuestro camino – Sonrió maliciosamente, mostrando nuevamente sus colmillos con gracia. – Morirá, y bien eso lo sabes –.
Se removió sus cabellos obscuros y revueltos, por el mismo viento y sigo sonriendo con malicia. Dio la vuelta, haciendo que aquella capa negra volara unos instantes en el viento para después desaparecer bajo el manto de aquella noche.
– No eres la jefa de Fukkatsu, mi querida Okami – Murmuro por lo bajo, reprimiendo un suspiro de nostalgia.
Observo por última vez el lugar donde la pelirroja seguía de rodillas y su corazón se estremeció.
~O~
Sus pasos eran grandes zancadas por aquel pasillo. Las luces titilaban dejando poco a ver en aquel lugar, que tampoco tenía mucho. Pequeños cuartos oscuros y por demás sucios.
Finalmente llego a estar enfrente de una puerta, algo desgastada por los años y varios golpes que se podían percibir a simple vista. Alzo su ceja al escuchar murmullos al otro lado de la puerta y solo suspiro hondo, cansado y sin ánimos.
Era grande, fornido y con mal carácter según muchos. La mayor parte de su cabeza se encontraba rapada y solo en el medio unos grandes cabellos en punta de color anaranjados.
Tomo la perilla de la puerta y la giro logrando abrirla sin dificultad.
Observo a sus compañeros, tres, siendo con él cuatro. Claro, por ahora.
Entro de manera tranquila, mientras que de su manga sacaba una especie de puro y este lo ponía cerca de sus dedos, que al chasquearlos se encendieron y después prosiguió a fumarlo mientras tomaba asiento.
Todos llevaban una especie de capa; El torso parecía muy similar a la antigua capa de Akatsuki, pero bajando un poco más la sección se dividía y esta era de color carmín, con una especie de nubes negras estampadas. En la parte de la espalda escrito con Kanjis de color blanco se encontraba la palabra "Fukkatsu" (復活; Redivivo*)
Sonrió debajo de aquella máscara negra que portaba y ocultaba desde su nariz hasta su cuelo, y tomo su coleta baja para acariciar sus cabellos marrones, mientras que sus ojos grisáceos miraban de un lado a otro, intentando mantener la cordura y serenidad.
Sentía ganas de matarlos a todos.
– Serás bruta, Sasako – Murmuro observándola sin mucho interés y con tono burlón en su voz – Tú más que nadie sabe que aunque lo intentaras, la que saldría muerta seria nada menos que tú – Finalizo cruzándose de brazos y mostrando una sonrisa arrogante.
– Hayate… – Sus dientes rechinaron de furia, y sus manos se convirtieron en puños al escuchar las palabras de su compañero arrogante y peliblanco le había dedicado – Sera mejor que guardes tus palabras – Se apresuro a decir entre dientes, para después intentar levantarse de su asiento, pero una mano le detuvo.
Su piel era de un tono azulado, quizás hasta verdoso. Sus cabellos eran largos, lacios y blancos, haciéndolo parecer más un zombi que un humano.
– Tsk – Con un movimiento fuerte se quito de encima la mano de aquel hombre delgado y a su parecer débil – Maldito Souta – Pensó con desgano mientras se mantenía en su lugar, intentando parecer indiferente a aquel incidente.
Aquellas personas no eran un equipo, eran una bomba de tiempo que en cualquier minuto podría explotar.
– Entonces… ¿Tienen noticias de Mephisto y de Masuta-sama? – Preguntó, separando de su boca aquel puro y soltando una pequeña cantidad de humo de cigarro, intentando esconder su ansiedad.
Y fue turno de sonreír de Hayate, mostrando una sonrisa sínica a la que sus compañeros se acostumbraron.
– Sí, Orenji – Afirmo, levantándose ágilmente de su lugar y pasando sus manos tras su nuca – Mephisto viene directo del infierno a saludarnos y a causar un poco de caos – Prosiguió sin quitar aquella sonrisa– ¿Acaso no es genial? –.
Y un silencio se presento en la habitación. Incomodo no, de ansiedad.
Habían esperado por mucho tiempo aquello.
Sasako sonrió.
– Los planes y el camino de Masuta-sama ya comenzaron a marchar – Dijo, mientras su emoción crecía enormemente en su interior – ¡Tanto tiempo ah pasado! – Exclamo sin contener su emoción, y una pequeña sonrisa por demás sádica comenzó a salir de gozo de sus labios cubiertos por l mascara que los cubría.
– Entonces, todos estamos de acuerdo en que la venganza se sirve fría y es dulce – Hayate hizo una pausa, intentando controlar una risa igual a la de Sasako – ¡Helado! –.
Los demás suspiraron.
Y aun así, el era un asesino clase S.
U_Ú YAY
Eh terminado~ Buju, me tarde un poco en escribirlo._. Pero estoy emocionada porque ya sea el 5~
Aunque bueno, es más corto que los demás (Solo está más extenso que el 1er cap, pero solo por poco) y no es por flojera xD Realmente es todo lo que hay en este capítulo ._. lo demás no se puede mesclar ya que tiene que estar conectado con su capitulo u_ú
Y aunque Litt diga no publicare primero uno y luego otro (¿
Oh, sí; Una noticia, el próximo capítulo será un OMAKE. No diré de que ira xD pero espero que este extenso como mi mente lo ah imaginado (Realmente no sera muy extenso, pero supongo que para un omake esta bien) De hecho espero dividirlo en 2 partes ¡Ja!
Oh si, Masuta es algo así como el japonés de Master xD LOL Y como puse una notita. Fukkatsu significa al español redivivo, que es un sinónimo de renacido (Créanlo o no sí ._., hasta Word me lo ah marcado como correcto) y realmente, sonaba mejor xD
Retomando~ Muchas gracias por sus comentarios *_* y realmente los aprecio :3 créanme que al verlos me late el corazón de pollo que tengo. Soy novata y espero que este Fic si les guste y como egoísmo personal espero que me sigan aposhando como posho ._. (¿
En fin. Hasta el PRIMER OMAKE del fanfic (De hecho, será el primer maldito Omake que escriba en toda mi puta vida xD a ver cómo queda)
Gracias por leer :3!
