Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, la historia es sólo mía. leer por favor nota del final.
Cap. 23
Mi tío, Jasper y Emmett que hasta hace un momento estaban ajenos a todo lo que ocurría, se dispusieron a ayudarme
-Qué sucede?- Pregunto un muy preocupado Charlie
-Charlie, es Bella, un maldito la tiene, la engaño y quiere hacerle daño, logre rescatarla pero la atrapo, no sé dónde ni cómo pero la tiene, debo ir por ella-
-Y yo iré contigo-
-Y nosotros también hijo-
-no Carlisle, mejor quédate aquí y ayuda en lo que sea necesario a mi tía y a las chicas, preparen todo, nos iremos esta misma noche-
-de acuerdo, pero llámame pase lo que pase hijo- asentí y salí junto con Charlie y Emmett, Jasper era el único que podría calmar a Alice cuando Carlisle les dijera la situación a las chicas así que había decidido quedarse.
Maneje como un loco, no podía permitir que nada le pasará a mi Bella. Con la ayuda de Charlie pasamos sin problemas y en dos minutos estaba golpeando la puerta del departamento de ese infeliz.
-James! Suéltala!- nadie respondía y mi angustia aumentaba
-Edward, déjame a mí- Emmett me aparto y con dos patadas tumbo la puerta.
Ahí estaba mi Bella, amarrada a una silla, con la cabeza agachada
-Bella!- su rostro lleno de lagrimas y con un gran moretón en su pómulo derecho me miro como un naufrago ve a un barco.
-Edward!- corrí y me arrodille a su lado
-Mi amor tranquila, ya estoy aquí, cómo sucedió, qué ocurrió?- el nerviosismo no me ayudaba mucho con los nudos
-Tenía que regresar por algo, debía recuperarlo, sabía que si te lo decía no me dejarías venir-
-por supuesto que no Bella, mira lo que ha hecho-
-Es que tenía que recuperarlo, pensé que él no estaría aquí-
-Bella qué era eso tan importante?- Bella derramo unas cuantas lagrimas más antes de responder
-Mi anillo de matrimonio Edward-
-Cómo?-
-Recuerdas que en un principio nos consentía todo, pues yo le pedí que recuperará mi anillo, no podía irme sin él Edward- era eso, aquel símbolo de nuestro amor, no valía mucho, incluso ahora podía comprarle uno mejor pero aquel era el que le había dado justo cuando nos casamos, cuando unimos nuestras vidas por siempre.
-vaya, vaya, con que tirando puertas de casas ajenas señor Cullen- Era él, venía de no sé donde con una copa en la mano. Me levante y me disponía a saltar él, pero no me esperaba que sacara un revólver de gran calibre de su espalda.
-Déjala ir James-Vi que Charlie y Emmett querían entrar pero les hice señas para que no lo hicieran.
-Claro que no, ella es mía, crees que la dejaré ir así como así después de recuperarla?- Su tono sonaba completamente seguro y hasta ofendido
-Ella no es tu difunta esposa, aquella a la que tú mataste James-
-No!, ella me abandono, y ahora ha regresado, y con nuestra hija, está tan grande nuestra pequeña Vanessa, pero con un cabello horrendo, no se parece nada a mí-
-Porque no es tu hija, ella es mi hija y de Bella, mi esposa-
-No!, no lo es! Ella es mía, y si no es mía no será de nadie!-
Dejo de apuntarme a mí y dirigió el arma hacía Bella.
-NO!- Charlie se lanzo hacía él y comenzó a forcejear con el arma.
Emmett ya estaba desatando a Bella.
Un disparo se escucho y nos dejo con la sangre helada.
-CHARLIE!- termine de soltar a Bella y ella salió corriendo hacía su padre. James se encontraba en estado de Shock así que Emmett y yo aprovechamos para desarmarlo y sujetarlo.
-Charlie! Charlie, papá por favor!- llamé a Carlisle
-Qué sucede Edward? Está todo bien?-
-No tío, estaba armado y le ha disparado a Charlie, por favor llama a la policía- Emmett ya había llamado a una ambulancia
-Y James?-
-Emmett lo tiene sujeto pero es necesario que llames a la policía- corte la llamada y me dirigí hacia Bella, quien lloraba junto con su padre.
-Papá, por qué lo hiciste?-
-No podía permitir…que…te lastimará…hija-
-Ay papá, él no me iba a hacer nada-
-Me… asuste- perdía sus fuerzas
-Charlie por favor no hable, la ambulancia está en camino-
-Me queda…poco…tiempo-
-papá por favor no digas eso, te vas a salvar, mejor no hables-
-Bella…mi niña…per…perdóname, perdónanos, lo único que quiero…es saber…que nos perdonas…a tu madre…y…a mí-
-Papá no tengo nada que perdonarles, los amo, mucho, a los dos, pero no lo digas como una despedida, hablaremos de esto más tarde, cuando estés bien, de acuerdo-
-No Bella…cariño…cuida de Renee…sin mí…y sin ti…no…no lo…soportará-
-Papá por favor, ambos cuidaremos de Renee, además tu nieta merece conocerte, por favor-
-Es hermosa…dile…que su abuelo…la ama…y que…la cuidaré…siempre…como…no pude…hacerlo…con…contigo…mi hija- Bella no pudo decir nada más, las lagrimas la ahogaban
-Charlie, por favor, resista- esto era terrible
-Ed…Edward…cuida…cuida de ellas…te… te necesitan mucho…eres un…buen hombre… cometí… un gran…error…con…contigo…pero ahora…sé…que puedo…confiar…confiarte a…mi más…grande…tesoro…a mi Bella…cuida…cuida de tu hija…con…con todas tus fuerzas…vive por ellas… y amalas…es lo único…que…que te pido-
-Descuide Charlie, usted estará aquí para comprobarlo- Charlie asintió y levanto el rostro de Bella
-Te…te amo…mi hija-
-Te amo papá, te amo Charlie- fue lo último que le pudo decir mi Bella y fueron las últimas palabras de Charles Swan.
El día estaba gris, muy gris, no era raro ver en Forks un día nublado pero en esos momentos no eran las nubes lo que opacaba el día, sino la pérdida de una gran persona.
Llevaba de la mano a mi niña, quien usaba un vestido negro junto con zapatos de charol. Se veía muy seria pero no lloraba, aun así sus ojitos estaban tristes.
-Papi-
-Dime mi cielo-
-El abuelito se fue porque no me quería?- eso me desconcertó y me partió el corazón de cierta manera, mi hija no había conocido a su abuelo y nunca le habíamos mencionado más allá de su nombre y su relación con él, pero hasta en sus últimos momentos expreso su amor por mi hija y Bella.
-No mi amor, nunca, nunca pienses eso, las personas a veces ya no pueden estar contigo en cuerpo, pero siempre en alma, eso no lo dudes, el abuelito siempre estará a tu lado, protegiéndote, y ten por seguro que él te adora mi niña, nadie podría hacer nada más que quererte-
-Gracias papi- la alce en mis brazos y le di un sonoro beso en la mejilla, el cual ella correspondió con otro igual.
Entramos a la habitación donde se encontraba Bella, tenía rato ahí conversando con su madre, la había dejado sola para que tuviera más privacidad pero comenzaba a preocuparme un poco, al abrir la puerta, las encontré abrazadas y en un mar de lagrimas, Bella soltó a su madre y extendió los brazos hacia Renesmee quien acepto gustosa irse con su madre.
Renee la miraba embelesada, sin duda se sorprendía por su belleza.
-Bella, es hermosa, es preciosa, se parece a ti- dijo dirigiéndose a mí
-Se parece mucho a los dos- le respondí
-Mi amor, ella es tu abuelita, Renee, la vas a querer mucho verdad?- le dijo Bella a nuestra niña
-Sí mami, voy a querer mucho a la abuelita, abuelita mi papi me dijo que el abuelito siempre nos va a estar cuidado, es verdad?- a Renee esas palabras le llegaron al corazón y no pudo hacer nada más que asentir y tomar en brazos a mi niña, viéndola directo a los ojos, yo sabía lo que veía, los ojos de Bella, los ojos de Charlie, copiados y pegados por igual.
-Gracias hija, por darme esta nieta tan dulce y por permitirme ser parte de tu vida de nuevo, gracias a ti también Edward-
-Mamá, tú siempre serás parte de mi vida, no importa lo que pase-
-Estoy de acuerdo con Bella, Renee, siempre serás parte de la familia, además, Renesmee necesita crecer al lado de su familia- abrace a Bella quien no dudo en recargar su cabeza en mi pecho y dejamos un rato más a mi hija con Renee.
Después de un rato Renee salió de la habitación jalada por su nieta.
-Te sientes mejor?- le pregunte con dulzura a Bella, mientras acariciaba su espalda.
-Un poco, me reconforta tener a mi madre conmigo, también a ti- me dijo viéndome a los ojos.
-Siempre me tendrás a tu lado Bella- le di un beso en la frente y sonrió
-Supongo que es verdad que los padres siempre dan la vida por sus hijos-
-Sí supongo que así es, pero no pienses que estás sola, él siempre vigilará por ti, donde quiera que este-
-Lo sé, eso también me da un poco de consuelo- la abrace con todas mis fuerzas
-Edward, hemos pasado tantas cosas que recién me doy cuenta, lo poco que te he valorado, lo poco que te he demostrado mi amor-
-Fueron momentos nada fáciles los que tuvimos que pasar, yo lo entiendo-
-No justifica nada, y me pregunto si algún día me podrás perdonar por todo-
-Bella no tengo nada que perdonarte, así es el amor, así es la vida-
-Vida, exacto, con eso es con lo único que puedo compensarte, con mi vida-
-Bella, Bella, tú eres mi vida-
-Y tú la mía Edward-
No siempre las cosas iban a resultar fáciles, iban a haber momentos que complicarían las cosas, que nos harían pasar tragos amargos o por el contrario, seriamos las personas más feliz sobre la tierra, sin embargo no podía pedir ni cambiar nada, mientras yo siguiera junto a ella yo podría contra todo, mis fuerza siempre sería su amor, aquel que compartíamos y que nos unía eternamente, al final de todo, ella siempre sería mi vida.
Fin
OMG!OMG!OMG, en serio que no puedo creer que esta historia llegue a su final, pero así es, aquí esta el último capítulo, a las 10:35 de la maña, hora de México, termine este capítulo, ni siquiera he desayunado por hacer esto, era muy importante, sobre todo porque algunas personas me quisieron ahorcar con el capítulo anterior por dejarlas así, pero espero que les agrade, lamento mucho la perdida de Charlie pero a veces esto pasa, no siempre se puede tener todo en la vida y menos cuando se presentan estas situaciones tan peligrosas.
Aun no acaba del todo pues falta el epílogo, pronto nos estaremos leyendo de nuevo, para los que se interesen después de esta historia le daré continuación de mi historia TU PAREJA, MI VERDADERO AMOR. la cual está tomando un rumbo interesante en mi cabeza, muchas muchas gracias por todo, a todos, un beso enorme, su escritora de siempre. An
