Hola a todos, gracias por sus comentarios. Aqui les traigo, el segundo capitulo y espero que les guste. Este capitulo si esta fuerte, asi que si eres menor de edad o no te gustan las escenas de sexo muy detalladas, ni la leas. Bueno aqui se los dejo.
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Harry quedó petrificado.
Ginny , a pesar de su nerviosismo, tuvo que usar todo su control para mantener una cara seria y no echarse a reír a carcajadas. La expresión dibujada en el rostro del moreno era indescriptible.
¡Uhm! Creo que esto será divertido después de todo… ¡Oh sí que lo será! pensó la pelirroja mientras lamentaba no tener una cámara a la mano para inmortalizar la cara desencajada de su amigo, era simplemente invaluable.
Ginny lo observó en absoluto silencio, esperando a que saliera de su estado de shock, pero el ojiverde no reaccionaba.
Los minutos pasaban y Harry nada de nada. ¡Oops! Corrección... Creo que esto no será TAN divertido después de todo. ¿Y ahora qué? Ginny resopló algo molesta. ¡Esto era increíble! No podía creer que Harry, el gran Harry Potter, con toda la experiencia sexual que tenia con las mujeres, se estuviera comportando como un tímido y desorientado adolecente inexperto. ¡Por Merlín! Solo le había pedido unas simples e inofensivas clasecillas de sexo.
¡¡Diablos Harry!! Tú sí que eres una caja de sorpresas, esperaba otra reacción de tu parte. Cualquier reacción, pero no está. ¿Cómo podía imaginar que te quedarías pasmado como un idiota? Tú, el señor irresistible. Tú, el que se cree la ultima coca cola del desierto. ¡¡ UYYYY!! No sabes las ganas que tengo de patearte ¡ahí!... justo ahí, donde se encuentra, según las zorras con las que te has revolcado, tu mejor atractivo
Mientras Ginny pensaba en todo esto, su mirada se mantuvo fija sobre su aturdido amigo. Era como si estuviera esperando que de un momento a otro, la luz del razonamiento e inteligencia apareciera y disipara por fin la espesa neblina que había cubierto, desde hace ya varios minutos, la mente del ojiverde.
Cansada de tanta espera, la pelirroja finalmente rompió el ensordecedor silencio - ¡Diablos! Si hubiera sabido que te ibas a poner así mejor no te hubiera dicho nada -
Esto logró sacar a Harry de su trance, quien después de parpadear varias veces, la miró con el ceño fruncido - ¿Y qué esperabas?- logró decir finalmente - ¿Acaso que hiciera aparecer un pizarrón y empezara a hacer dibujitos para que la señorita tomara sus apuntes?-
- ¡Ay! ¡Ya! No seas imbécil. Por supuesto que no esperaba eso - respondió la joven mientras tomaba el control remoto de la cama y luego apunto hacia la televisión con reproductor de Dvd incorporado, que Hermione le había regalado la navidad pasada, para prenderla - Una amiga me ha prestado esta película. No sé mucho sobre sexo y si pienso ir a la cama con Dean… debo por lo menos saber qué es lo que me espera. Además no quiero que él haga todo el trabajo, yo también quiero colaborar - esto último lo dijo con una picara sonrisa.
Harry la miraba aun sin poder creer la sarta de tonterías que acababa de escuchar.
- Pensé en que tal vez tú podrías ayudarme-
- ¿A si? Y se puede saber ¿Cómo?- preguntó el ojiverde mientras la observaba meticulosamente de pies a cabeza, recordado cada centímetro de su piel desnuda. Se removió en la cama algo incomodo, tratando de olvidar esos recuerdos que lo estaban volviendo a perturbar más de la cuenta. Lo que el sexy pelinegro ignoraba, en ese momento, es que dicha perturbación estaba a punto de llegar a un límite de peligro máximo. Pues aun y con todas las locuras que ya había oído, nada lo hubiera preparado para la respuesta de la, según él, "dulce" pelirroja.
- No se… tal vez si… si sintiera tus manos sobre algunas partes de mi cuerpo, yo... Bueno yo… Yo no me sentiría tan extraña al estar con Dean. ¡¡Harry!!... ¡¡No me mires así!! Solo pude pensar en ti porque eres mi mejor amigo. Solo confió en ti y te tengo la suficiente confianza como para pedirte esto y… ¡Aaahhh! -
Pero no pudo seguir hablando ya que sin aviso alguno, Harry la tomó del brazo y la jaló hacia su cuerpo, atrapando sus labios entre los suyos e introduciendo la lengua dentro de la boca de una muy sorprendida pelirroja.
Harry la besaba con pasión desenfrenada, el solo hecho de imaginar acariciando el cuerpo desnudo de Ginny había hecho que perdiera el poco control que quedaba en el.
En cuestión de solo un par de segundos, la pelirroja se encontraba acostada sobre el cuerpo del moreno, con un par de fuertes brazos atrapando su cuerpo.
El ojiverde mando al diablo todo sobre la amistad, la ridícula hermandad y junto a estas también mando al diablo a Ron y al resto de sus hermanos. ¡¡Diablos!!... ¡Al carajo con la estúpida moral! ¿De dónde se me ocurrió a mí que este bombón era como una hermana?... ¡¡Que hermana ni que ocho cuartos!! Por nuestras venas no corre la misma sangre y gracias a Dios que es así porque sino esto sería la perversión más grande de este mundo.
Harry gimió y su cuerpo se estremeció aun más al sentir sus besos siendo correspondidos con la misma intensidad, la oyó producir un suave gemido y su excitación y necesidad se desbordaron. Necesitaba más, mucho más. Sin romper el contacto de sus labios, el joven la apretó más contra su cuerpo y en un ágil movimiento cambio las posiciones y el delicado cuerpo femenino quedo aprisionando bajo el suyo. Abandono los labios de la pelirroja para empezar a besar su cuello.
¡Oh Dios! Fue lo único que pudo pensar la joven mientras cerraba los ojos con más fuerza. Sintió desfallecer de placer al sentir los labios y el cálido aliento del joven sobre su piel, bajando cada vez más y más.
Ginny, se sobresalto cuando el pelinegro mordió suavemente uno de sus senos por encima de la toalla y abrió rápidamente los ojos al sentir la mano del moreno acariciando uno de sus muslos, subiendo peligrosamente hasta su feminidad.
- ¿Ha… Harry?... ¿Qué… que es lo que haces? – pregunto agitada y con la voz entre cortada.
- Dándote tu primera clase de sexo… ¿No era eso lo que querías? - respondió el pelinegro, respirando rápidamente mientras la miraba con lujuria. Sin dar tiempo a la joven a reaccionar, volvió a atacar sus labios.
Los gemidos provenientes de la televisión más que estimularlo lo estaban desconcentrando, así que sin dejar de besarla empezó a tantear a su alrededor en busca del maldito control. Sabía que estaba sobre la cama en algún lugar, luego de unos segundo lo encontró.
- No… no necesitaras más de esto. Yo… yo te enseñare todo lo que necesites saber. Así que puedes devolvérselo a tu amiga - dijo Harry, en voz entre cortada, apagando la televisión. Tiró el control al piso y volvió a atacar el cuello de la pelirroja mientras sus manos recorrían sus caderas, subiendo lentamente hasta llegar al nudo de la toalla. Miro a Ginny como pidiendo su aprobación y esta solo sonrió algo nerviosa. Harry no necesito más, así que ágilmente deshizo el nudo.
- Gin, eres tan hermosa - dijo el moreno mientras observaba detenidamente ese par de hermosos senos recién expuestos ante él.
Ginny al ver la mirada lujuriosa de su acompañante, se ruborizo y el corazón de Harry dio un vuelco de la emoción.
Se quedaron mirando fijamente en silencio, cada uno perdido en la mirada del otro, experimentando sensaciones y sentimientos placenteramente desconocidos para ambos.
Harry rompió el contacto visual al bajar su mirada nuevamente hacia los pechos de la joven y observó maravillado como estos subían y bajaban al ritmo de su agitada respiración. Tomó ambos senos entre sus manos. Eran perfectos, no eran enormes, pero tampoco pequeños. Ante aquel contacto, Ginny se estremeció y volvió a dejar escapar un leve gemido, que fue música para los oídos del moreno.
- Mmm… Gin me estas volviendo loco - dijo Harry antes de tomar uno de los pezones entre sus labios y disfrutar de su textura y sabor. Luego de un par de minutos, que a Ginny le parecieron siglos, el moreno atrapo el otro pezón, sometiéndolo al mismo tratamiento.
Ginny no podía creer lo maravilloso que se sentían los labios de Harry sobre su piel. Instintivamente separo sus piernas y Harry sin pensarlo dos veces se acomodo entre ellas.
Harry nunca antes había sentido esa excitante sensación de poseer un cuerpo y esa desesperante necesidad de entregarse por completo. Nunca antes se había sentido tan perdidamente extasiado y eso que había estado con muchísimas mujeres. Ni siquiera aquella ingrata mujer, a la cual amo algún día, había logrado hacerlo sentir tan deliciosamente perdido en sus emociones.
Dejando esos maravillosos senos fue bajando poco a poco, saboreando esa exquisita piel en su camino, hasta llegar a su perfecto y plano vientre. Lamio y beso su ombligo por unos instantes y luego prosiguió su camino más hacia el sur mientras dejaba un camino de besos sobre su sedosa piel.
Ginny protestó, con un leve gemido, al sentir el cuerpo de Harry alejarse de ella. Levanto la mirada y lo vio parado frente a los pies de la cama mirándola con deseo mientras se desabotonaba la camisa. Esto le recordó a una de las escenas de la película porno y decidida a poner en práctica lo visto, dijo rápidamente - Espera... deja… deja que yo lo haga- gateó lenta y seductoramente la distancia que la separaba de él.
Harry la miró fascinado, esto le pareció lo más sensual del mundo, todo su cuerpo se estremeció al sentir esas perfectas y delicadas manos desabotonando su camisa.
Al terminar de desabotonar por completo la prenda, la pelirroja se la empezó a quitar lentamente y quedó casi sin aire al ver aquel torso fuerte y musculoso. Había visto a Harry antes sin camisa, pero nunca lo había tenido tan cerca como para apreciar lo hermoso que era. Levanto la mirada hacia el rostro del moreno y acariciando su pecho dijo divertida - ¡Wow!-
Harry no pudo evitar reir, ofreciéndole su mejor y más sexy sonrisa. Luego tomó los senos de la pelirroja entre sus manos y mientras los observaba y acariciaba, disfrutando de su textura, dijo lo mismo que ella - ¡Wow!-
El ojiverde la besó en la boca, atrayéndola más hacia su cuerpo y sin dejar de besarla la acostó lentamente en la cama, quedando él sobre ella. Harry sintió las piernas de Ginny abrazándolo por las caderas y no pudo resistir acariciar sus perfectas, suaves y muy bien formadas piernas.
¡¡Dios Santo!! pensó el excitado moreno mientras sus manos se deslizaban por sus suaves y perfectos muslos. Ginny es la perfección hecha mujer. ¡Por Merlín!... Toda ella es un culto a la belleza.
Luego de unos instantes, Harry abandono sus labios para bajar hacia sus senos, besándolos y succionándolos con desespero.
- Oooh.. Haarryy- Ginny gimió perdida en sus caricias, olvidando por completo a Dean y todo lo relacionado con este.
- Mmmm- fue el único sonido que pudo producir Harry al escucharla, pues su boca estaba muy ocupada devorando sus exquisitos senos. Sonrió satisfecho al sentir sus pezones duritos, succionándolos una vez más antes de que sus labios bajaran nuevamente a su vientre deteniéndose ahí por unos instantes para luego bajar un poco más al sur, donde se encontraba su objetivo principal.
Ginny se sobresalto y soltó un gritito al sentir los labios de Harry besando el centro de su ser. Centro a donde muchos de sus ex novios habían intentado llegar y que la pelirroja jamás les permitió.
El Ojiverde subió nuevamente, coloco su frente contra la frente de la pelirroja. Ambos se miraron fijamente mientras trataban de controlar sus respiraciones. Harry le dio un leve beso en los labios y luego dijo – Gin… Oh… Gin. Quiero probarte. Ne… Necesito sentir tu sabor. Déjame saborearte... Por favor- esto último sonando mas como una súplica.
Ginny no entendía muy bien a qué se refería con eso de "saborearla", pero confiaba en él - Si… si... Lo que tú quieras- Atrajo su cabeza más cerca a ella y lo beso con una ternura infinita, siendo correspondida de la misma manera.
Harry bajó lentamente besando cada rincón de su sedosa piel, saboreo sus senos, su vientre, sus muslos, pantorrillas. Al terminar con su recorrido, se levantó de la cama. Ginny levantó un poco la cabeza para verlo y este le sonrió seductoramente mientras se soltaba el cinturón del pantalón.
La joven respiró profundamente y el aire quedó atrapado en sus pulmones. Observó detenidamente como este se quitaba los pantalones quedando solo en bóxers, los cuales mostraban su gran erección. Ginny sintió sus mejillas arder y casi se atraganta cuando Harry se quitó la ultima prenda que tenia encima, mostrándose en toda su gloria. Sintiéndose un manojo de nervios, la muchacha giró rápidamente la cabeza hacia otro punto de la habitación, tratando de tranquilizarse un poco. ¡Dios mío santo!... ¡Esa cosa era enorme! Miró el reloj sobre su mesita de noche, eran cerca de las tres de la tarde. Miró luego por la ventana apreciando la hermosa tarde y suspiro.
Harry sonrió, se veía tan hermosa sonrojada y tratando de ocultar su nerviosismo. Miró su delicada y perfecta figura y su excitación creció más. Había visto muchas mujeres desnudas, pero ninguna como ella. Ginny era una Diosa y las otras solo simples mortales. Cuidadosamente coloco una de sus rodillas sobre la cama y tomo a Ginny por los muslos con mucha delicadeza, esta se sobresalto y lo miró fijamente.
- Hey- le dijo Harry con infinita ternura, Ginny sonrió y se sintió un poco más tranquila.
El Ojiverde colocó su cabeza entre las piernas de la pelirroja y sin aviso alguno penetró la ya húmeda vagina con su lengua.
- ¡Harry!!- Ginny sintió todo su cuerpo estremecerse al sentir la lengua de Harry dentro de ella. Esto no era exactamente lo que tenía en mente, pero las sensaciones que estaba sintiendo eran maravillosamente exquisitas que se dejo llevar por estas.
Después de varios minutos, Harry se alejó de ella y Ginny dejó escapar nuevamente un gemido de frustración, pero casi al instante su cuerpo fue completamente cubierto por el de Harry, quien acomodándose entre sus piernas le dijo suavemente al oído.
- Serás mía. No permitiré que nadie más disfrute de tu cuerpo. Eres mía Gin. Solo mía - al terminar de decir esto se posiciono listo para penetrarla - Solo mía y de nadie más. ¿Te quedó claro?- Cuando estaba justo a punto de entrar en ella, Ginny abrió los ojos rápidamente, tomo fuerza de quien sabe dónde y lo frenó en seco. Lo empujó haciendo uso de toda su fuerza hasta que éste, sin poder evitarlo, cayo de la cama.
- ¡Ouch!... ¡¡Pero qué diablos!! - dijo el moreno al azotar contra el suelo.
- ¡No soy tuya! Así que no me trates como si fuera un objeto del cual puedes disponer cuando a ti se te antoje. ¡¡Me entendiste Harry James Potter!! ¿¡¡Te quedó claro!!?-
- Si… si. Yo… yo lo siento no quise… Olvidémoslo… ¿quieres? Ahora… ¿En que estábamos?- preguntó finalmente mirándola con lujuria y acercándose a ella para continuar con su candente acto.
Ginny lo fulminó con la mirada y sin pensarlo se levantó de la cama hacia el lado contrario del ojiverde. Tomo rápidamente la toalla y se envolvió con esta.
- ¿Gin?... ¿Qué… que estás haciendo?-
La pelirroja empezó a recoger la ropa de su "amigo" y tirándosela respondió - Sera mejor que te vayas-
- ¡Pero Ginny! No puedes dejarme… ¡así!- dijo Harry señalando su erección.
- ¡Vete Harry!- gritó la pelirroja señalando hacia la puerta.
- Vamos Gin… no seas así. Deja de comportarte como una niñita y terminemos de una vez lo que empezamos-
- ¡¡NO!!... ¡¡ VETE!!- contesto la joven mientras le abría la puerta para que se marchara.
Harry pasó por su lado, cerró la puerta de un golpe, volteo hacia ella y tomándola de la cintura rápidamente la apretó contra su cuerpo.
- ¡No, Harry! No. ¡Suéltame!-
- ¡NO! Te necesito. Te deseo. Vamos Ginny se que tu también me deseas. Sentí tu cuerpo estremecerse con cada una de mis caricias. Sé que me deseas al igual que yo te deseo, sentí tu humedad, tu excitación. Gin, déjame hacerte sentir el placer de la entrega, déjame hacerte mujer. Juro que no te arrepentirás -
Por más que trataba de resistir, las defensas de Ginny empezaban a debilitarse nuevamente, sí que lo deseaba, deseaba sentirlo sobre su piel, pero no podía, no aun, tenía que detener esto antes de que sea demasiado tarde. Pero ya era demasiado tarde, la lengua de Harry recorriendo su cuello y las sensaciones que esto provocaba en ella estaban haciendo que poco a poco la pelirroja empezara a perder la batalla. Se sintió aprisionada contra la pared y pudo sentir la erección del moreno, apretando contra su vientre.
- No… No Harry… Creo que… que ya fue suficiente. Oh… Oh Harry… No… no sigas. Detente por favor-
Harry ignorando por completo sus palabras, tomó sus labios e introdujo su lengua besándola con pasión, con deseos. Ginny con las pocas fuerzas que le quedaban, colocó sus manos sobre el pecho del moreno y trató inútilmente de alejarlo de ella. Harry sin dejar de besarla tomo sus manos y las levanto poniéndolas contra la pared por encima de la cabeza de la joven. Ahí las detuvo con una de sus manos y con la otra empezó a desprender el nudo de la toalla.
- No.. .No… No lo hagas - empezó a decir Ginny, pero no pudo seguir ya que un gemido traicionero escapó de sus labios al sentir nuevamente la exquisita sensación de la boca de Harry devorando uno de sus senos.
Harry jamás había sentido tanta necesidad por una mujer como lo estaba sintiendo en esos momentos, por la menor de los Weasley, es que sentía que si no la poseía, si no entraba en ella, simplemente moriría. Liberó las manos de la pelirroja y la tomó de las nalgas, levantándola y apretándola más contra la pared.
- Abrázame con tus piernas Gin… Envuélveme entre ellas. Vamos pequeña hazlo - le pedía Harry mientras respiraba con algo de dificultad a causa de la excitación. Ginny hizo lo que le pidió y ambos gimieron de placer.
El ojiverde reposó su cabeza sobre el hombro de Ginny mientras se preparaba para entrar en ella, pero el momento fue interrumpido por unos fuertes golpes en la puerta.
- Ginny - se escuchó una voz femenina al otro lado de la puerta.
Harry soltó un gruñido y Ginny se separo rápidamente de él.
- ¿Ginny? ¿Ginny estás ahí?-
Aprovechando que Ginny estaba distraída anudándose la toalla, Harry la tomó entre sus brazos y le susurro al oído. –Shhh… No respondas, deja que piense que no estás aquí - y empezó a besar su cuello.
- ¿Ginny? - insistieron nuevamente tocando la puerta.
La pelirroja empujó a Harry y se alejó de él rápidamente, asegurando que esta vez existiera una gran distancia entre los dos. - Ya voy Hermione… Solo dame unos minutos mientras termino de cambiarme -
- Esta bien, pero date prisa que tengo algo muy importante que contarte. Te espero en la sala -
- Si… si… Hermonie ya voy -
Harry sintió unas inmensas ganas de salir y estrangular a Hermione por haber interrumpido su momento, pero al ver a Ginny apoyada contra la puerta, con los ojos cerrados y tratando de controlar su respiración, Hermione pasó al olvido rápidamente. Caminó hacia la pelirroja y acorralándola contra la puerta, froto su excitado miembro contra su vientre, solo para que sintiera que su deseo por ella había aumentado aun mas.
Ginny respiró profundo concentrándose en lo que tenía que hacer y decir, luego abriendo los ojos lentamente se encontró con un par de ojos esmeralda que la miraban con deseo, pasión y lujuria.
- Harry vete por favor. No podemos hacer esto. Reconozco que cometí un gravísimo error, jamás debí de haberte mandado esa lechuza y jamás debí de haberte dicho sobre Dean -
Harry gruñó al escuchar ese nombre y acariciando las caderas de la pelirroja la interrumpió diciendo -No… No lo menciones. No ahora - beso sus labios delicadamente y acaricio sus mejillas y mirándola profundamente volvió a decir - Vamos preciosa… No perdamos mas el tiempo y hagámoslo de una vez-
- ¿Acaso te volviste loco? No pienso hacer nada contigo y mucho menos con Hermione allá afuera -
- Pondré el hechizo silenciador – respondió mientras la alejaba de la puerta y caminaba lentamente, atrayéndola hacia la cama.
- ¡Te dije que no! Ahora vete de una vez –
Pero Harry estaba muy excitado para entender razones. Lo único que quería era hacerla suya, hacerla su mujer en ese preciso momento.
-¡Vete!- le exigió la joven bruja poniendo una buena distancia entre ellos.
- ¡Ya basta Ginny! Yo nunca he suplicado a ninguna mujer para que se acueste conmigo. Ellas solitas se entregan a mi - Harry sabía que estaba siendo engreído y arrogante, pero estaba tan extremadamente excitado que no le importaba ya nada -Son ellas las que me suplican que las lleve a la cama. Estoy siendo demasiado paciente contigo, pero todo tiene su límite. Así que deja ya de hacerte la difícil, sé muy bien que mueres de deseos porque te haga mía. No te hagas de rogar tanto, mira que me puedo cansar de esto e irme a buscar otra mujer –
Ginny lo acribillo con la mirada, todos los sentimientos que la habían hecho desearlo se esfumaron al instante. Sintió como la rabia, la ira, el coraje, la furia y las inmensas ganas de matar al ¡imbécil! en frente de ella, invadían cada poro de su cuerpo.
Harry se asusto un poco, sabía que hacer enojar a un Weasley, en especial a Ginevra Molly Weasley, era un gravísimo error, era casi como firmar tu sentencia de muerte. Por un momento creyó que tal vez no saldría vivo de esa habitación. Pero él también estaba enojado y su enojo venció a su miedo.
La pelirroja se acerco amenazadoramente hacia a él diciendo - Entonces… ¿¡¡Qué carajos sigues haciendo aquí!!? -
- ¡Eso es precisamente lo que me estoy preguntando! ¿Qué diablos estoy haciendo aquí con una mujer frustrada y para colmo virgen? Cuando podría estar disfrutando de una grandiosa sesión de sexo con una verdadera mujer-
-¡¡Entonces lárgate!!... ¡¡ Ve y busca a tu jauría de perras en celo para que te hagan el favorcito¡¡… ¡Que te hagan el favor que esta… ¿Cómo fue que me llamaste?... ¡Oh si!... Que esta ¡MUJER FRUSTRADA Y VIRGEN! no te hizo - La joven estaba tan, pero tan furiosa que al terminar de gritarle todo eso, le volteo la cara de un puñetazo - ¡¡Me repugnas!!… ¡Lárgate!... ¡No quiero verte!-
Harry se sobó la mejilla, su paciencia con esa pelirroja realmente había llegado y sobrepasado su límite de tolerancia - ¿¡Te repugno!?... Bueno si la memoria no me falla hasta hace pocos minutos no te repugnaba tanto, es mas estabas a punto de entregarte a mí como las "perras" con las que me revuelco. Además déjame recordarte que esta fue tu idea. ¡¡Fuiste tú la que me busco!!... ¡¡Fuiste tú la que empezó con todo esto de las "clasecillas de sexo"!!... ¡¡Tú me provocaste!!... y ahora te ¿repugno?-
El ojiverde tomó su ropa y empezó a vestirse rápidamente, tratando heroicamente de ignorar su dolorosa erección. - ¡Tienes razón! No tengo nada que hacer aquí. ¡Me largo!... Me iré a buscar a una de mis tantas "perras", así como tú las llamas. Ellas sí que son mujeres de verdad y no unas mojigatas como tú. Es más para que lo sepas antes de que llegara tu maldita nota estaba a punto de follarme a mi nueva secretaria. Esa sí que es una mujer en toda la extensión de la palabra -
- ¡¡Entonces lárgate y que te aproveche!! -
- ¡¡Claro que me largo!!... ¡¡ Y claro que lo voy a aprovechar!! Voy a follarla deliciosamente y luego tal vez la lleve a mi casa para seguir fallándola hasta el cansancio -
Ginny tomo un jarrón de cristal que tenia sobre su tocador y lo lanzo con furia hacia el ojiverde - ¡¡Púdrete!!... ¡¡ Eres un puerco!! –
Harry se agachó justo a tiempo, esquivando el pesado objeto que se fue a estrellar contra la puerta.
- ¡¡LOCA… DESQUICIADA!!- le grito el moreno antes de desaparecer de la habitación.
La joven y enfurecida pelirroja fue rápidamente a su mesita de noche y abriendo el cajón, saco su varita. Estaba decidida a ir tras de él, sin importar que solo estuviera cubierta por una toalla. Lo buscaría, lo encontraría y lo hechizaría hasta la muerte, pero fue distraída de su cometido cuando Hermione abrió bruscamente la puerta de la habitación.
- ¡¡ Ginny!!... ¿¡Qué demonios fue…!?- hizo una breve pausa mientras observaba los pedazos de cristal en el piso - ¿Qué… Qué fue lo que pasó aquí?- preguntó finalmente.
- ¡Harry!... ¡¡Harry James Potter Evans!! – fue lo único que pudo responder la enfurecida pelirroja.
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Harry apareció en su oficina, estaba furioso. Caminó de un lado para otro tratando de tranquilizarse. Cuando estuvo un poco más relajado, se sentó en su escritorio. Su enojo había cesado un poco, pero su erección estaba al máximo. Miró hacia la puerta y sin pensarlo dos veces llamo a su secretaria.
Casi de inmediato ésta entró a la oficina y cerrando la puerta tras de ella pregunto mientras caminaba hacia el escritorio moviendo sus caderas provocativamente -¿Si señor Potter?- lo miró como si el moreno fuera un apetecible bistec - ¿Puedo hacer algo por usted?-
Harry la miró de arriba abajo, estudiando cada curva de su muy bien formado cuerpo. La observó detenidamente, pero no encontró lo que buscaba. Su cabello era corto y rubio, no largo y rojo. Sus ojos eras pequeños y azules, no grandes y de color miel. Su nariz era larga, no pequeña y hermosa, ni tenía esas pequitas, casi visibles, que adornaban su naricita y que le daban a ese delicado, angelical y bello rostro de Ginny una combinación perfecta de niña y mujer.
La miró una vez más y soltando un suspiro respondió - No, no se me ofrece nada. Ya puede irse a su casa, por hoy ha sido todo. Que tenga un buen fin de semana -
- Gracias, igualmente. Hasta el Lunes, Señor Potter- y terminando de decir esto giró sobres sus talones y ocultando su enojo salió rápidamente de la oficina.
- ¡Mierda!- dijo el moreno, terriblemente frustrado, golpeando su frente contra el escritorio. Cerró los ojos tratando de olvidarse de esa erección que lo estaba matando, pero no pudo. Tomó su varita, apunto hacia la puerta asegurándola mágicamente y luego prosiguió con un hechizo silenciador. Colocó la varita sobre el escritorio, se recostó contra el respaldar de su silla y respiro resignado. Estaba a punto de hacer algo que no hacía desde su quinto año en Hogwarts, darse satisfacción con su gran "mano amiga" mientras pensaba en otra gran amiga, una desquiciada, pero hermosa pelirroja con un cuerpo de infarto.
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Bueno ese fue el segundo capitulo. Como les parecio?. Lei sus comentarios, gracias a todos. Para la persona que me ayudo con los errores de mi primer capitulo, gracias. El espaniol no es mi primera lengua, pero espero mejorar dia a dia. Bueno sobre los signos de interrogacion y de admiracion, que porque no los puse al principio de la oracion, pues bueno en el ingles solo se ponen al final de cada frase. Muchas veces se me olvida, pero tratare de poner mas cuidado. y sobre mis faltas de la tildes, pues bueno estoy tratando de corregirlo con el Grammar y Spelling Checking, pero a veces se me pasan muchas palabras. Asi que pido disculpas si me falta o me sobra por ahi alguna tilde. Espero un dia no muy lejano tener una gramatica perfecta o casi perfecta y por favor sigan corrigiendome con mis errores, asi es como se aprende. Gracias.
Si les gusta la historia y desean mas capitulos dejenme saber. *** Pronto se sabra el porque Harry es asi de mujeriego. Al igual que empezaran a salir a la luz algunas cosillas muy interesantes*** Solo les puedo decir que despues de este capitulo, el mundo perfecto de Harry, el mujeriego empedernido, empezara a cambiar, quedando como dicen por ahi "patas arriba"
