Al fin aquí les dejo el cuarto cap espero les guste. Ya saben los personajes pertecen a Mizuki e Igarashi y algunos son de mi invensión. Espero críticas constructivas, jeje, dejen coments...besos.

Loren :D

CAP 4

Cuatro años, cuatro largos años, los mas infelices de mi vida...

Haberme marchado a Londres y sobretodo dejarla fué la desición más difícil que tomé en mi vida pero era necesario, en ese tiempo ella tan sólo tenía 17 años y yo 26, estaba perdidamente enamorado y con certeza puedo decir que mi pecosa es el amor de mi vida, por eso mismo necesitaba que ella viviera, que tuviese otras experiencias, ella decía que me amaba pero fácilmente podía confundir el amor con ilusión.

Sus últimas palabras fueron "lárgate" eso me destrozó, sabía que le estaba haciendo daño pero era necesario, ella tenía que vivir, experimentar cosas nuevas y definitivamente si me quedaba con ella no la hubiese soltado nunca, pero ¿y si me quedaba con ella y en el camino se enamoraba de otro? ¿y si descubría que no sentía amor por mí? ¿y si...?, eran muchos "y si". Esas eran las preguntas que rondaban por mi mente en esa época, tenía muchas dudas y tengo que admitir que tambíen tenía miedo, miedo que descubriera que no era yo el hombre adecuado para ella.

Entonces llegó el ofrecimiento de Robert de unirme a su compañía y eso sólo fué una excusa de la que me agarré para tomar la desición de irme.

Albert mi mejor amigo y SU hermano me decía que estaba equivocado, que no decidiera por ella, pero le pedí que no interfiriera, al principio no tenía pensado ausentarme tanto tiempo, había pensado un par de años, pero al llegar a Londres conocí a la persona que cambió mi vida y que se volvió un obstáculo para mí "Susana Marlow", no voy a negar que era una mujer muy bella, delgada de ojos azules y cabello largo y rubio una belleza clásica pero yo no pensaba entablar con ella algo mas que no fuese amistad, obviamente ella no pensaba igual desde el princio buscaba cualquier excusa para verme, yo notaba como le brillaban los ojos al verme por eso mismo no la alentaba a que pensara que podría tener algún tipo de relación sentimental conmigo.

Estaba decidido que si por el momento no podía tener amor pues tendría una carrera exitosa en el teatro.

Así llegó mi gran oportunidad de ser protagonista de la obra "Romeo y Julieta" estaba eufórico de felicidad y muy entusiasmado, pero cuando Robert me comentó que el papel de Julieta lo haría Susana en vez de Karen Kleiss palidecí, me explicó que Karen se había enfermado al parecer había cogido una gripe muy fuerte y no podría realizar la obra, mi mente trabajaba a mil por hora en ese momento...eso significaba pasar mas tiempo con ELLA...eso para mí era terrible...

Aún recuerdo nuestro primer ensayo, ELLA estaba muy feliz ensayando sus líneas y comentando que no podía esperar a practicar la escena del beso...el tiempo pasó y el estreno de la obra fué un éxito, hicimos una gira por Europa.

Yo estaba estresado ya que donde estaba Susana se encontraba su madre la Sra. Silvia Marlow una mujer sobreprotectora que intentaba cumplirle todos los caprichos a su hija, siempre mandando indirectas sobre mi "relación" con su hija...pero por Dios que relación...por mas que intentaba mantenerme al margen Susana siempre buscaba la forma
de estar pegada a mi como una lapa con la excusa de que eramos las estrellas del momento.

Lo que cambió mi vida para mal fué en uno de los ensayos, me encontraba sobre el escenario en un reconocido teatro de Francia ya era una de nuestras últimas presentaciones donde terminaría la gira...todo fué muy rápido recuerdo estar repasando mis líneas y de un momento a otro estaba tirado a un extremo del escenario, al tomar el control de la situación ví con cara de horror la terrible escena...Susana tirada boca arriba donde yo había estado hasta hace unos segundos con un reflector de luz encima de su pie izquierdo y retorciéndose de dolor...ella me había empujado...me había salvado...

Ese evento cambió todo, Susana quedó con una cojera bastante pronunciada y debía añadir las constantes agresiones verbales de su madre "la sra. Marlow" hacia mi persona, me echaba la culpa de lo que le ocurría a su hija y de las dos veces que intentó quitarse la vida, yo me sentía culpable y responsable...se que suena estúpido, pero que constantemente te recuerden "que podrías haber sido tú el lesionado" era terrible...obviamente el autoestima de Susana estaba por los suelos y pensaba que su carrera había terminado, ya que tras ese suceso Robert le pidió a una Karen Kleiss totalmente recuperada que terminara la gira con el papel de Julieta que por supuesto aceptó de lo mas feliz.

A Susana la trasladaron a un hospital de Londres, y nosotros seguimos con la gira hasta que finalizó. Yo quería desentenderme de todo, no quería verla, quería esconderme, sí como un cobarde, pero los constantes mensajes y visitas de la sra. Marlow me hicieron sentir mas culpable aún, con remordimiento, pensando que en cualquier momento se quitaría la vida, así comencé a visitarla todos los días al hospital donde se encontraba internada, constantemente me decía que si no fuera por mí no podría seguir viviendo y no se que sarta mas de estupideces, y así también comenzó el chantaje emocional por parte de Silvia, me decía que gracias a Susana yo podría cumplir mis sueños de ser un gran actor pero que su hija no y que lo menos que podía hacer era quedarme con ella y cumplir su sueño de estar conmigo y formar una familia.

Al pasar el 1er año en Londres no me quedaron mas excusas y tras un corto noviazgo me casé con Susana, pero con la condición que solo fuera por civil. Ahora era sólo la sombra del hombre que alguna vez fuí...no quería que nadie se enterara de nada, pero en esos momentos necesitaba a mi familia a mis amigo así que cometí la estupidez de invitar a los Andry incluída mi pecosa, no me sorprendió que no fuera, aunque tenía la esperanza de que fuera y me hiciera desistir de la atrocidad que estaba a punto de cometer. Albert era al único a quien le conté como me sentía, antes de la ceremonia intentó hacerme entrar en razón pero mi culpabilidad pudo mas...me case...sabía que desde ese momento la habría perdido para siempre.

Pasó el tiempo y me enfoqué en mi trabajo, Susana siempre se quejaba...que no la quería...que ella no me importaba...que no le prestaba atención...yo me mordía la lengua para no afirmar sus quejas. Con el pasar de los años Susana se volvió amargada y resentida ya que nuestro matrimonio era solo una pantalla, yo no podía darle otra cosa que no fuese
compañía y amistad y se lo dije el mismo día de nuestra boda antes de casarnos, le dije claramente que no obtendría otra cosa de mí que no fuera amistad, le dije que no podía amarla porque yo amaba a otra mujer y aún así aceptó diciéndome que me haría cambiar de opinión, que lograría enamorarme de ella cosa que nunca ocurrió.

Robert me había estado comentando que ya que la compañía era muy reconocida y estaba teniendo mucho éxito quería abrir una sucursal en Estados Unidos y eso sería mucho trabajo para él solo asi que estaba buscando un socio que se encargara de dirigir las nuevas obras, contratar todo tipo de personal...en conclusión hacer todo lo que él hacía aquí...y me sorprendí al ser yo su alternativa, la idea me encantó ya que conocía el negocio como la palma de mi mano, sería una oportunidad para alejarme de Londres habían sido 4 años alejados de USA y 3 años viviendo un matrimonio no deseado, además trabajaría como director...encargarme de descubrir nuevos y prometedores actores que serían las futuras promesas del teatro...definitivamente un nuevo reto en mi carrera que no podía rechazar...en eso pensaba mientras me dirigía a mi casa...en como Susana tomaría la noticia, que su "esposo" se fuera por tiempo indefinido a los Estados Unidos, definitivamente no lo tomaría nada bien...es más estaba convencido que querría venir conmigo...ni hablar, aunque me sentía culpable por querer alejarme de ella, pero realmente necesitaba estar solo.

Los remordimientos y los sentimientos de culpa desaparecieron cuando crucé la puerta del despacho de mi casa e interrumpí la conversación que Susana mantenía con su madre, aún recuerdo como me puse rojo de ira al escuchar tras la puerta...no pretendía hacerlo pero al escuchar decir a Silvia "no te queda otra opción Susana...debes segur fingiendo para mantenerlo a tu lado" asi fué que me enteré que Susana había asistido constantemente a rehabilitación y citas con psicólogos, su cojera era casi imperceptible aunque obviamente frente a mí fingía muy bien...tendría que haber recordado que era muy buena actriz...la pelea fué tremenda, Silvia quizo defender a su hija pero la miré de tal forma que nos dejó solos en el despacho...retomando la discusión le pregunté a Susana por cuanto tiempo me estuvo engañando...le dije que lo que ella sentía por mí no era amor solo un capricho, Susana solo lloraba y me decía que lo hizo para que no la dejara para darle una oportunidad a nuestro matrimonio...eso me hizo enfurecer más, le dije que lo nuestro no era real que yo no la amaba ni la amaría nunca...en resumen recogí mis cosas las metí en una maleta y así poder irme para siempre de ahí...le anticipé que le llegarían noticias mías a través de mis abogados, hizo un berrinche tremendo diciendo que nunca me daría el divorcio y que me amaba, la cogí por los hombros y la zarandeé un poco intentando que reaccionara y dejara la pataleta, recuerdo que inspiré hondo para controlar mi genio y le dije "El cariño que pude llegar a tenerte lo destruíste con tus constantes engaños, no esperes más de mí, pude haber estado a tú lado apoyándote y terminar todo esto como amigos pero ya ni eso tenemos" diciendo esto salí de la casa dejando atráz los sollozos de Susana y los gritos de reproche de Silvia.

Regresé a Estados Unidos y la volví a ver...estaba aún mas hermosa si eso era posible con su cabello rubio como los rayos del sol cayendo por sus hombros, sus rizos rebeldes como siempre, estaba mas largo de como lo recordaba, y su rostro...su rostro estaba mas perfilado y su cuerpo definitivamente estaba mas desarrollado, seguía con sus pecas en la pequeña nariz respingona y también seguía con ese aura inocente que la caracterizaba...ese primer encuentro en el departamento de los Andry fué raro ya que pensé que Candy me sacaría de ahí a patadas o cualquier cosa, pero definitivamente no me esperé que se quedara ahí pasmada sin decir nada mirándome con sus ojos color esmeralda y menos aún que saliera corriendo a esconderse en su habitación.

Me quedé un poco mas con la esperanza que saliera de su habitación pero no sucedió eso...conversé con Albert discutimos un poco ya que le confesé que aún amaba a Candy y quería recuperarla...me dijo que haría todo lo posible por ayudarme pero igual me advirtió que no le hiciera daño sino me las vería con él.

Nuestro segundo encuentro fué sublime...me estaba hospedando en un hotel no muy lejos del edificio donde vivían los Andry...estaba estresado viendo temas del nuevo teatro que se abriría en Chicago y también estaba el tema de mi mudanza...después de tanto hablar con Albert me propuso que la mejor manera de estar cerca de mi pecosa era que me mudara a su edificio y que justo había un departamento libre en el 3er piso, ni tonto ni perezoso acepté, Albert me dió el número del dueño para ver todos los detalles...asi que después de hacer muchas llamadas ya me sentía cansado y estresado, nesecitaba respirar aire puro, así que había decidido salir a explorar un poco los alrededores...encontré un parque no muy lejos del hotel solo a unas cuantas cuadras...decidí recostarme en ese árbol alejado para pensar...luego todo fué muy rápido, me sentía observado así que me giré para ver quien era y a lo lejos pude ver a un ángel...sin darme cuenta me iba acercando poco a poco hasta distinguir a mi pecosa que para variar salió corriendo pero debía alcanzarla intentar hablar con ella...mi persecusión ocacionó que cayera encima de ella y fue maravilloso poder volver respirar su aroma de rosas aunque luego ella me dejó claro de manera muy dura que no tenía intenciones de hablar conmigo...aún así todo valió la pena por estar cerca de ella unos minutos.

Los siguientes días pasaron muy rápido, ya estaba instalado en mi nuevo departamento con ayuda de Albert y Anthony, la mudanza fué menos pesada con la ayuda de mis amigos...conversamos y me invitaron a almorzar, esperaba poder ver nuevamente a mi pecosa cosa que no pasó, definitivamente estaba evitándome...a consecuencia de ese almuerzo conocí a las novias de mis amigos Tanya y Maya unas chicas muy simpáticas y agradables, sentí envidia por la relación que tenían se notaba que estaban enamorados, yo quería eso...quería todo con Candy. A pesar de todo la visita fue fructífera ya que quedamos en salir todos el fin de semana a un pub con el propósito de poder estar cerca de mi amor.

Cuando llegó el día me quedé pasmado al verla, estaba tan hermosa con ese vestido rojo...por la cara que puso al vermeno se esperaba que fuera y menos que todos se confabularan contra ella para que yo pudiera llevarla en mi auto...lo bueno es que pude sacarle una cita para conversar en privado a pesar que ella estaba renuente a aceptar lo hizo...la noche estuvo movida ya que no pude contener mis impulsos y al sacarla a bailar no pude evitar acercarla a mí y besarla, pude darme cuenta que aunque fuese mínimo yo no le era del todo indiferente...aproveché la situación para sacarla de ahí y llevármela a mi departamento, logramos llegar a la puerta de mi ahora hogar entre beso y beso...

-No te puedes imaginar como te extrañé. -le dije, respirando su fragancia y observando sus ojos cerrados con una leve sonrisa no pude evitar acariciarla necesita sentirla...sentirla totalmente mía y eso pretendía hacer. - ¿Me extrañaste? -no pude evitar preguntarle, quería saber si había pensado en mí como yo en ella-

-Claro que te extrañé, no te puedes imaginar cuanto. -me dijo en un susurro, pero lo escuché claramente y eso me llenó de alegría y no pude evitar besarla nuevamente, entonces una voz muy conocida interrumpió el maravilloso momento-

-Que romántico...-me giré para ver si era solo mi imaginación, rogándo porque asi fuera...pero no ahí estaba ella Susana Marlow en persona...que demonios haces aquí quería gritarle...me dí cuenta que no estaba sólo...sentí el cuerpo de Candy tensarse en mis brazos, sabía quien era pensé...ella se alejó de mi abrazo- ...por favor, por mi no paren puedo esperar aquí afuera si es necesario...pero no me voy sin hablar con mi esposo. -enfatizó mucho lo último, Susana estaba ahí muy fresca y sonriente sentada en las escaleras con dos grandes maletas en el suelo-

-Susana no tenemos nada de que hablar todo está dicho entre nosotros...-no pude terminar porque mi amor interrumió-

-Creo que mejor me voy. -me miró con sus ojos esmeralda llenos de dolor, que estaría pensando, daría todo por saber que pensaba en estos momentos y rogué porque no sacara conclusiones presipitadas-

-No. -dije decidido, si alguien se iba sería Susana no ella- Tú no tienes porque irte...-pero nuevamente me interrumpió-

-Terry, hablamos otro día, parece que aún debes resolver ciertas cosas. -vacilé un poco pero al final accedí debía zanjar esta etapa de mi vida-

-Bien -dije resignado- hablaremos el jueves como quedamos -le dije en un susurro para que Susana no escuchara- ella solo asintió y ví como se iba escaleras arriba, me gire a ver a Susana al parecer muy contenta por habernos interrumpido-

-Querido veo que no perdiste el tiempo, por lo visto ella es la mujer que amas como me decías -se calló un momento meditando lo siguiente que diría- es una mocosa Terry -nego con la cabeza- tú necesitas una mujer...-ahi corté su discurso-

-¿Como tú? -le dije sarcásticamente, pensé bien lo que diría no quería herirla al fin y al cabo ella me había salvado y dentro de su retorcida cabeza pensaba que me amaba- Mira Susana, no quiero que sufras mas, tú no eres una mala persona simplemente tú madre te consintió y manipuló mucho, mereces a alguien que te ame en serio, mereces ser feliz y no vivir esperanzada con algo que no ocurrira nunca. -dejé de hablar no quería hacerla sentir mal-

-¿No me amarás nunca cierto? -me dijo con lágrimas en los ojos

-En serio lo siento, pero no puedo amarte...simplemente no puedo.

-Yo vine aquí con la esperanza de que me perdonaras por mentirte...no voy a negar que tenía la esperanza de estar juntos nuevamente pero ya me dí cuenta que eso no sucederá...vi como la mirabas a ella Terry...cuanto hubiera dado porque en todo este tiempo juntos me miraras asi aunque sea una sola vez. -negó con la cabeza y reprimió las lágrimas, pero su actitud cambió e intentó sonreir- discutí con mi madre, no me dejaba tranquila diciéndome que si no era tú esposa sería una inútil, que no podría valerme por mi misma, decidí alejarme de ella...sus comentarios no estaban ayudando a mi autoestima, -suspiro y se puso de pie- espero que algún día me perdones Terry.

-Susana en serio me da gusto que te alejaras de ella, y claro que te perdono pero a donde irás...donde vas a vivir...-le dije preocupado-

-Al venir vi un hotel a unas cuadras. -me dijo, aún no sabía como me había encontrado, ¿quién le habría dado mi dirección?, al parecer se dió cuenta de mis pensamientos porque me dijo- Llamé a tu trabajo y no me costó nada sacarle la información a la secretaria de Robert, alegando claro que era tú esposa y quería darte una sorpresa. -me dijo- Bien creo que es mejor que me vaya, tienes mi número de celular Terry cualquier cosa con respecto al divorcio me llamas, créeme que no pondré obstáculos.

-Puedes quedarte aquí, yo me iré al hotel por esta noche y ya veremos mañana de buscarte un lugar...-me interrumpió-

-No, necesito estar lejos de tí Terry, a pesar de todo yo te amo aunque no lo creas y no podré reponerme contigo al lado...

-Pero si necesitas ayuda ya sabes que puedes llamarme...aun está tú cuenta de ahorros, seguiré depositando una pensión...

-No, claro que no, yo tengo unos ahorros Terry.

-Susy...por lo menos hasta que veas que es lo que harás ¿ok? -ella solo asintió- no te dejaré desamparada, y vamos yo te llevo al hotel.

-Por favor no. -me dijo con ojos suplicantes-

-Por lo menos déjame tomarte un taxi -asintió y la ayudé a bajar sus maletas, Susana no era una mala persona simplemente debió sentirse muy mal con el accidente y muy vulnerable también, paré un taxi y le indiqué la dirección del hotel, mientras el taxista guardaba las maletas en el maletero, Susana se acercó y me dió un abrazo que le devolví, al soltarnos me miró con tristeza y me dijo-

-¿Te puedo pedir un último favor? -me dijo suplicante, yo solo atiné a asentir- ¿Me puedes dar un último beso de despedida? -no sabía que hacer, al fin había accedido a darme el divorcio, que mal haría con darle un último beso, así que me acerqué a ella y le dí un tierno y corto beso en los labios-

-Adiós Susy...estaremos en contacto.

-Adiós Terry.

Lo que no sabía es que unos ojos esmeralda me observaban...


Por fin el 4to cap, quería que vieran en este episodio lo que sentía Terry, en serio espero sus RR para saber que opinan, espero que les guste el cap y espero poder actualizar pronto, estoy trabajando en el 5to cap.

Muchos besos...

Loren :D