Capitulo 4, disfruten :3, Harry Potter no me pertence :p, la historia si :B
Estaba atónito. Por un momento sentí como si mi mente se hubiera alejado de mi cuerpo y veía como caminaba lentamente hacia el patíbulo, como un zombie sin rumbo. No había vuelta atrás, era esto o seguir buscando un trabajo de mi agrado y con tan buena paga, lo cual sería algo cercano a lo imposible.
Hacia quince minutos se había decidido definitivamente lo que sería de nosotros y ahora caminábamos en un denso silencio a la cual sería nuestra habitación compartida, nadie decía nada (Mcgonagall tampoco) y yo no estaba dispuesto a romperlo, con el eco de nuestros pasos repiquetando en mis oídos, me encontraba muy dentro de mis pensamientos como para prestarle atención a Mcgonagall y mucho menos a Potter.
De vez en cuando interrumpía mis pensamientos para ver más allá del suelo y podía darme cuenta que recorríamos pasillos familiares y llenos de memorias alegres y otras más amargas. No se cuanto caminamos, pero para la siguiente vez que decidí levantar mi mirada, ya nos encontrabamos frente a la puerta de madera muy vieja y junto con ella las paredes también se veían en mal estado, pero a decir verdad todo en el castillo se veía viejo y en mal estado.
Solo cuando dejé a un lado esos detalles, me dicuenta que no era una habitación cualquiera; era la que albergaba secretos de toda clase. Era la sala de los menesteres.
-Tartas de frambuesa- una contraseña digna de ser secreta se oyo, la voz de Mcgonagall hizo eco y de pronto la puerta se abría lentamente dejando vislumbrar un corto pasillo que daba a otra puerta más pequeña.
El silencio seguía vigente hasta que alcanzamos la segunda puerta, Mcgonagall la abrió y reveló una gran sala. Quede maravillado, la decoración era algo similar a la del gran comedor, con los colores de las cuatro casas mezclados por todas partes. Era una habitación redonda y amplia con unos 3 escalones en la entrada que daban a una pequeña sala ubicada al centro de la habitación, al otro extremo había una chimenea con un sofá y unas sillas a su alrededor; y rodeando la sala estaban cuatro accesos a lo que supuse eran nuestras respectivas habitaciones, cada una con un distinto anuncio encima de la puerta, había una quinta puerta cerca de la chimenea pero esta no tenía simbología especial, tuve curiosidad por saber que había detrás pero pronto lo descarte. La habitacón en general era algo único. Me encantaba; pero por supuesto nada de esto salió de mi boca.
-Bueno, muchachos, es hora de que hagan preparativos para mañana, será el inicio de clases!- dijo Mcgonagall con entusiasmo, hizo un leve saludo y sin más, salió de la habitación. Potter y yo nos quedamos fríos.
Pero pronto el profundo pensamiento de ambos fue interrumpido por una suave y melodosa voz femenina.
- ¡Harry, Draco! Veo que recibieron la noticia! ¿No les parece extraordinario? Estaremos juntos otra vez, como en los viejos tiempos, ah, debe ser cosa del destino; Neville esta tan emocionado como yo!- sonrió mostrando unos dientes aun más blancos que su piel, se veía... radiante, enseguida volteo a la dirección de donde se aproximaba un hombre que se veía mucho mayor que todos nosotros, al parecer ese hombre viejo, era Longbottom, y era imposible no pensar eso pues usaba su barba de forma que tal vez lograría competir con el guardabosques sobre quíen la tenía más larga.
- Hola chicos! ¿grandiosas noticias no? Aunque la verdad me sorprendieron mucho al principio pero creo que esto es para lo mejor- no puede evitar gemir con cierto desapruebo pero nadie puso atención - ¿Y saben cual será mi casa? Hufflepuff! - dijo con lo que parecía ser una sonrisa dentro de su mata de pelo facial.
Era cierto, Longbottom había estado en Griffyndor con Potter; pero mis dudas seguían sobre la mujer rubia.
Será interesante- continuo Potter - Supongo que era de esperarse, Madam Sprout era la jefa de Hufflepuff, al parecer seguiras sus pasos como maestro de Herbología y jefe de su casa- lo ultimo lo dijo con un tono complice y juguetón.
-Y Luna! jefa de Ravencalw! quien lo diría eh?, la verdad creo que solo era cuestión de tiempo Luna, eres buena - dijo Longbottom mientras le daba un codazo juguetón a Potter.
Luna rió suavemente y mostro una sonrisa junto con un leve rubor en su rostro.
-Callate Neville, recuerda que es casada! hahaha! - dijo Potter mientras le daba un pequeño golpe con la palma a Longbottom. Era pura camaradería
Lo necesario para hacerme sentir excluido había sucedido, no compartía esa amistad de años, como para poder conversar tan tranquilamente con ellos, después de todo yo era el que se encargaba de hacerlos pasar muy malos ratos en aquella época de adolescentes imbéciles. Estaba a punto de comenzar mi escapada hacia mi habitación pero al parecer la rubia se percatño de mi intento de huida y me dirigió la palabra.
-Y a ti que te parece todo esto Draco? Serás jefe de tu antigua casa y además profesor de pociones, recuerdo que eras uno de los mejores en ese entonces, aún lo eres? - terminó haciendo una sonrisa, dándome material para contestar.
Me era inevitable sentirme incomodo con la forma tan natural y casi familiar con la que me hablaba, pues a decir verdad no esperaba que mi nombre fuese mencionado por ninguno de los sujetos en la habitación o escuela. Me di cuenta que parecía un engreído al no contestar, pues Potter ya estaba haciendo caras.
- Pues que puedo decir, todo es verdad, y si, estoy contento del puesto que obtuve, este...- no pude evitar mi natural y cinico tono de respuesta, pero no podía evitarlo, eso de tutuearnos tan rápido no era mi estilo. Esperaba que me respondiera.
- Luna Lovegood, mucho gusto Draco Malfoy - dijo con una, casi infantil, sonrisa. - Y debo decir que nuestra situación es de lo mas interesante, estoy segura que ninguno de nosotros esperaba encontrarse de esta manera, y menos tu Draco- dijo con un aire pensativo, pero pronto se esfumó - Bueno caballeros debo retirarme a mis coartadas para acomodarme, hee hee - su risita infantil, le quito la seriedad de su anterior comentario y la regreso a una niña, vaya que era algo esa mujer.
Potter y Longbottom siguieron su consejo y cada uno se dijo un buenas noches, yo ya me iba sin decir nada pero el barbudo hizo un movimiento con la cabeza y yo, por la sorpresa, se lo regrese torpemente. Potter me dio una mirada con un mensaje realmente ambiguo para mi, se limitó a hacer lo mismo que Longbottom y se retiró. Al ser el ultimo en retirarse, me di cuenta de que Potter ocupaba el cuarto continuo al mío; vaya cosa.
De verdad que me sentía atrapado en alguna clase de dimensión desconocida para el mundo de los magos, ya no sabía que pensar. Imité a mi compañeros de cuerto y me retire a mi cuarto, en donde mí equipaje ya estaba listo, me metí a la ducha y me quede pensativo.
Y a pesar de todo, la chica Lovegood tenía razón, nuestra actual situación era de lo más peculiar y estoy seguro que ninguno de nosotros se lo esperaba, claro tenía mis dudas sobre ella pero eso no cambiaba las cosas. Estaba aquí, de todos los sitios posibles, compartiendo cuartos con Longbottom, Lovegood y Potter. De todas las personas en el mundo Potter. Ese supuesto destino comenzaba a fastidiarme.
¿qué tal? Los primeros caps han sido muy cortos, pero no se preocupen, pronto empezaran a ser más largos :3
Gracias a todos y a los nuevos lectores también.
No olviden dejar un review! :D
