Disclaimer: Son de Cube, la trama es mía.
Género: drama
Canción elegida: Eternal flame, by Mymp.
Dedicado a: Mi sensual manada que me lee. *No está corregido el capítulo*
Obsession, capítulo 4
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"Ya han pasado unas cuantas semanas, Junnie se sigue viendo con esa mujer. Los he estado siguiendo un par de veces, se diría que 3 veces a la semana se reúnen a tomar un café o algo, Junnie se toma un café cargado y ella un té verde. Luego de pasar un momento juntos, riendo, mirándose se levantan y entran a ver unas cosas de decoración.
Todo eso, pero la gota que rebalsó ocurrió un día por la tarde, luego de hacer todo lo mencionado, caminaron hasta la tienda de artículos para bebés. Tragué saliva y sentí como el sudor frío me recorría la espalda. Mis ojos se aguaron automáticamente, cerré mis puños fuertemente. Me levanté del lugar en el cual me encontraba escondido y partí a casa, era lo mejor.
Al llegar a casa me puse a limpiar, veía que estaba todo sucio. Mientras limpiaba me puse a pensar en las cosas que Junhyung me diría al llegar a casa. Sabía que esto se terminaría hoy, las cosas estaban mal, por lo menos desde mi punto de vista. No podía concebir la idea de que él fuera a ser papá. Aunque ni siquiera me lo había dicho y quizás estaba adelantando las cosas….No, él iba a ser padre.
Pasé con furia el trapo mientras fregaba el suelo, unas manchas comenzaron a aparecer en el suelo, era sangre. Miré mis nudillos rápidamente, ardían. Me levanté con prisa hasta el baño en donde enjuagué con agua mis heridas. Elevé mi cabeza para ver mi reflejo en aquel enorme espejo. Estaba espantoso, debía ser por eso que él me iba a dejar en cuanto llegara. Mis ojeras se acentuaban demasiado, mi delgadez era tan obvia que podía ver mis huesos, mi cabello no tenía brillo. Era una persona fea y sin gracia alguna.
Saqué el botiquín y comencé a vendar mis manos. Iba a preparar la cena, ya era hora. No sabía que hacer, no tenía ganas de nada sabía que él llegaría y me botaría.
Caminé hasta la cocina, tomé un par de vegetales que estaban ahí y saqué un cuchillo. Estaba cortando los vegetales en cuanto le sentí llegar. Inhalé y exhalé para calmarme y no comenzar a llorar apresuradamente. Seguí cortando y fingiendo que no estaba atento a su llegada.
—¿Seungie? —me llamaste al entrar. Seguí cortando, mientras controlaba mi respiración.
Sentí como sus pasos avanzaban cada vez más, mi corazón latía con tanta fuerza que dolía.
Visualicé de reojo su figura recostada en el umbral de la puerta de la cocina. Te ignoré, pero de seguro pensaste que no te había notado.
— ¿Qué le paso a tus manos? —miré en tu dirección, ya estaba tomándolas y con cuidado las acariciaste. Mi mirada estaba gacha y me gustaba aquel toque que le dabas a mis manos heridas.
Me tomaste del brazo y me llevaste hasta la mesa. Te miré sin decir nada, sonreíste y besaste mi frente. Sentí mis mejillas arder, hacía mucho que no me sentía así.
—Descansa, hoy haré yo la cena —te fuiste hasta la cocina. Sabía que estabas siendo buena persona para que la ruptura no fuera tan agresiva.
Mis lágrimas comenzaron a deslizarse por mis mejillas lentamente. Mordí mi labio para callar mis sollozos. Las mini convulsiones en mi cuerpo por las lágrimas derramadas y los sollozos aguantados no se hicieron esperar.
— ¿Seungie? ¿Qué pasa? —no te sentí salir de la cocina. Tus brazos me rodearon rápidamente, trate de liberarme. Me soltaste al sentir mi reacción — ¿Te hicieron algo? —asentí y sollocé —Dime quién fue.
—Tú…—susurré —.Tú—dije en voz alta, finalmente. Me miraste sin entender nada, ¿explicarte o no? No sabía.
— ¿Hay algo que quieras contarme, Junhyung? —tus ojos se abrieron en sorpresa a oír que te había llamado por tu nombre y no por el apodo. Negaste, pero podía ver la duda en tu mirada.
Me levanté de la mesa, no me quedaría a escuchar como me mentirías si te decía el motivo de mi llanto.
—Me voy a mi casa —sentencié. Tomaste mi brazo, cerré mis ojos tratando de no molestarme. Me volteé en tu dirección, me mirabas confuso.
—Esta es tu casa, Seungie —aquellas palabras me herían, ya que sabía todo lo que estaba pasando y aún así te hacías el idiota.
—No gracias, me iré. Además debo tener energía, cuando ese bebé nazca y llore toda la noche, no me dejará dormir. Buenas noches, Junhyung.
— ¿Bebé? —preguntaste haciéndote el confundido —¿De qué hablas? —solté una risa sarcástica y salí de aquella casa"
Kikwang terminó de leer, verdaderamente estaba confundido al igual que los demás. Ninguno pensaba con mucha claridad. ¿Ella de verdad estaba embarazada o los celos de Hyunseung lo llevaban a imaginar cosas? En cuanto terminaran de leer lo sabrían, tan sólo quedaba un día. Aquel día tan recordado por todos y sobre todo por Hyunseung.
El teléfono comenzó a sonar. Doojoon contestó rápidamente. Eran de la clínica, la salud de su amigo se había complicado nuevamente. Los días en que se había escapado no había comido ni bebido y muchos menos dormido en un lugar libre de contaminación. Debido a su delicado estado mental y de salud, lo tenían en aquella clínica, pero cada vez que podía, él escapaba a la casa en la que alguna vez vivió con el hombre que amó.
Yoseob se levantó de su silla con el semblante preocupado. En el fondo de su corazón él sabía que la salud de su amigo no mejoraría, que era mejor ir a pasar lo últimos momentos con él. No sabía como decírselo a los demás, aunque suponía que los demás ya se hacían una idea de lo que estaba pasando.
Kikwang cerró el diario y lo dejó sobre la mesa de centro. Mordió su grueso labio y miró a Dongwoon en busca de respuestas.
—Quiero saber que sucedió —dijo en voz alta Dongwoon, todas las miradas se posaron en él. Cogió el diario entre sus delgadas manos y se sentó junto a su pareja—.Creo que soy él único que no sabe con claridad que sucedió aquel día, ¿no? —los demás asintieron.
Antes que comenzara a leer, Yoseob le interrumpió.
—Yo iré a ver a Seungie, ustedes quédense—Kikwang negó con su cabeza —.Por favor, necesito ir a solas.
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Un suave olor a lejía se extendía por la blanca habitación. Un delgadísimo y pálido joven se encontraba acostado en una acolchada cama. Su cuerpo estaba lleno de cables, agujas y otros aparatos que le mantenían con vida. El pequeño rubio avanzó hasta donde estaba el joven, acarició los cabellos que caían sobre su frente. Le sonrió con tristeza. Cerró los ojos y los flashes de aquellos recuerdos llegaron a su mente.
Una pistola, un brillo cegador, una discusión, sangre por todas partes. Abrió los ojos asustado y notó que su amigo sonreía levemente. Debía estar soñando con él. Aquel muchacho que le hacía sufrir, aquel que le quitó su sonrisa, él que le hacía llorar cada noche en cuanto se iba. Aquel muchacho que él mismo juró que un día acabaría con su vida.
Yoseob sabía que el diario de Hyunseung no contenía toda la verdad, algo se lo decía. Hyunseung sabía que "Junnie" podía encontrar aquel diario.
—Perdóname —susurró Yoseob, acariciando su cabeza —Te quite lo más importante en tu vida.
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¡Volví! Lo siento pero he tenido tanto que hacer. Bueno aquí les dejo otro capítulo, queda 1 o 2 más, no lo sé aún. Gracias por sus RR. 3
Alpha
