Aclaración: Sakura Card Captor y sus personajes no me pertenecen
Conquistando tu Corazón
Segundo Capitulo
Detrás del muro
Por MíaT.
La sensaciones que experimentaban eran nuevas, pero maravillosas, asfixiantes y exquisitas, nunca antes la habían besado de esta manera en que Eriol lo hacia, nunca el deseo la había recorrido y llenado como ahora, un pequeño gemido de placer escapo de su boca, pero quedo silenciado por los labios de él, que se movían aun entre los suyos…
Ya no podía controlarse Tomoyo hacía que todo su control, su frialdad, quedara olvidada, sin fuerzas, y cuando la escucho gemir, quiso mas, quiso saborear su piel, y sus labios se deslizaron suavemente por su piel, besándola, hasta que se detuvieron en su cuello…
-Eriol-dijo en un susurro, no podía pensar en nada, excepto en él y en las emociones que estremecían su ser….
-Tomoyo-murmuro, él también, con una voz ronca, que casi no reconoció como la propia, volvió ha tomar los labios de ella, entre los suyos, siendo el beso cada vez mas demandante, apasionado…..
Sintió la mano de él acariciar su piel, alrededor de su cintura, pero esta vez, ya no era por encima de la ropa, esta vez podía sentir la textura de su piel con la suya, el calor de su mano, sobre si, y una nueva oleada de calor la recorrió, si las cosas seguían así, seguramente ellos…., fue ante este pensamiento que recordó donde estaban, no podían seguir así.-Eriol-dijo, mientras trataba de poner en orden sus pensamientos, algo difícil, tomando en cuenta que él besaba de una forma exquisita su cuello-recuerda donde estamos, debemos detenernos-
Le pareció escuchar decir algo a Tomoyo, pero no entendió el que, y es que ahora mientras la besaba se daba cuenta de que sus fantasías, quedaron superadas por la realidad, Tomoyo tenía un sabor aun mas dulce del que imagino, nunca antes había perdido el control como ahora, quería mas, y pensó que talvez nunca se podría saciar de ella, era absolutamente perfecta.
-Eriol detente-dijo mientras ponía las manos sobre su pecho.
El la escucho y se separo lo suficiente como para verle el rostro, y ante él apareció una visión de Tomoyo aun mas cautivante, su cabello algo desordenado, su respiración algo intranquila, y sus ojos brillando de las misma emociones que recorrían su ser, deseo y pasión, y sus labios algo sonrojados por los demandante y apasionados besos que habían compartido, era la mujer mas sensual que había conocido en su vida, y lo curioso es que ella no lo pretendía ser, quizás por eso fuera aun mas atrayente.
Lo miro, y por unos momentos en verdad que dudo en su decisión, Eriol era la definición de un hombre irresistible, sus cabellos desordenados, que le daban esa aspecto sumamente sexy, su respiración algo irregular, sus labios…., y sus ojos,.. al verlos de nuevo sintió una especie de corriente eléctrica recorrer su cuerpo, eran cautivantes, y ante ella se encontraba no a un hombre que ocultaba sus sentimientos, sino a uno que los dejaba libre, pero por el nombre de la cordura, debía ser fuerte y no caer ante la muy llamativa tentación de continuar lo que hacían-recuerda donde estamos-murmuro algo suave, pero lo suficiente para que él escuchara
Por unos momentos tardo en asimilar esas palabras que había dicho ella, pero a l final lo hizo, se alejo de Tomoyo, dándole el suficiente espacio para que ella, al igual que él, se sentara.
-Creo que hemos perdido el control-dijo Tomoyo
Eriol asintió, no dijo nada, aun se encontraba algo conmocionado por lo que había pasado, él había perdido el control, él que siempre había manejado sus sentimientos a su antojo, y sus decisiones siempre las pensaba con la mente fría, y eso era definitivamente lo contrario a lo que había pasado, y todo por que, por que la mujer frente a si, ejercía cierta influencia en él que no sabía como describir, mucho menos controlar-Tienes razón, debemos irnos-dijo mientras ayudaba a Tomoyo a ponerse de pie.
Tomo su mano, y tras ese ultimo y leve contacto su piel no volvió a rozar con la suya, ni su mirada encontrarse con la de él. Mientras regresaban a casa, Eriol pareció sumergirse en un mundo distinto al de la realidad, seguramente se encontraba confundido, no le reprochó, de hecho de cierta forma agradeció que él no tratara de hablar con ella, sobre lo ocurrido, pues algo era cierto, no sabría que decirle…
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Aun no podía dejar de ver el teléfono, y es que la conversación que había tenido hasta unos instante en verdad requerían un momento para asimilarse, después de dos días en los que no supo nada de Eriol, y en los cuales ella tampoco se atrevió a llamarle o buscarle, a pesar de que no dejo de pensar en él en todo ese tiempo, y después de crear varios escenarios, y lo que diría cuando lo viera de nuevo, él simplemente la había llamado, aunque la conversación dio un giro que no espero.
-¿Tomoyo?-
-Dime Eriol-fue lo único que se atrevió a decir, cobarde, se dijo, al no atreverse a mencionar algo de lo ocurrido hace dos días.
-Pasare por ti, esta noche a la 7, para que cenemos.-
Tomoyo lo escucho decir esto, y es que la sorpresa era mucha-Yo…-no salio ningún, sonido mas que este, al parecer las palabras también habían decidido huir.
-¿acaso tienes otro compromiso?-
-No-
-Perfecto entonces, a las 7-le dijo a ella, y antes de que pudiera decir algo mas continuo-te veré entonces-
Y mientras una palabra se comenzaban a forma en su boca, escucho un sonido, indicándole que él, ya había colgado, quizás para evitar que ella diera alguna excusa para no ir.
¿Qué pretendía Eriol con esa invitación, seguramente hablar de lo ocurrido, pero ¿Por qué invitarla a cenar a afuera, y la pregunta mas grande de todas, y a la que no encontraba solución alguna era¿Qué le diría ella, se recostó en la cama-argh-dijo mientras, se ponía las manos sobre la cabeza.
-Parece que mi querida niña Tomoyo se encuentra muy confundida-dijo una voz desde la puerta de la habitación.
Tomoyo giro la vista para ver la figura de la mujer que había hablado, aunque no hacía falta, pues muy bien conocía esa voz, se puso de pie rápidamente y corrió a abrazarla-Me da gusto que hayas regresado nana-dijo-te extrañe-
La mujer sonrió-Yo también te extrañe mi querida niña-
La Sra, Tana Kimichima una mujer que cursaba la edad de 50 años, sus cabellos antes muy oscuros, aun conservaban este color, pero también ya se podían observar algunas canas, era una mujer no muy delgada, tenia una contextura normal, y casi era de la misma estatura que ella, quizás unos poco centímetros mas baja, sus ojos era de un color miel, y denotaban toda la dulzura, que correspondía a su carácter y su voz era muy calida, Tomoyo la quería mucho y siempre se refería a ella con el apelativo de nana, ellas tenían una relación muy especial, para Tomoyo era como la madre que a pesar de que tenía, nunca estuvo realmente para ella.
Sentía la suave mano de la mujer acariciar su cabello, esta se encontraba sentada en la orilla de su cama, mientras ella tenía la cabeza en sus piernas. Por todos los momentos que habían compartido, y las palabras que esta tenía para ella, Tomoyo estaba segura que esta mujer la quería como si fuera su hija, así como ella la quería como a una madre.
-Me alegra que hallas regresado nana, me hiciste mucha falta-
-Tu también mi niña-
-¿Tu hermana ya se encuentra mejor?-pregunto Tomoyo, ya que este había sido el motivo por el que la amable mujer se había ido durante casi dos meses, no la había visto en mucho tiempo, ya que esta había partido, mientras ella estaba en la universidad, y se llevo una desilusión bastante grande al no encontrarla cuando había regresado.
-Gracias por preguntar mi niña, pero si, afortunadamente ya se ha recuperado, aun no totalmente, pero si lo hará con el tiempo, y el cuidado de toda su familia-
-Me alegro-sonrió Tomoyo sinceramente
La mujer la miro unos instantes y también le sonrió, cariñosamente-Ya me he enterado de lo que planean hacerte-
-¿Te refieres al compromiso?-
-Si, me he llevado, una gran sorpresa cuando me he encontrado ha vuestra madre planeando tu boda-le acarició la mejilla-No me parece justo que te hagan esto mi niña, y tu tampoco lo crees, me imagino que aceptaste por tu padre-
Tomoyo la miro, suspiro-Si, me pidió que se lo concediera como ultimo deseo antes de morir-hizo una pausa, mientras se sentía triste ya que a pesar de que esa era una terrible realidad, era la verdad, su padre moriría-y yo no me podía negar a eso, sabes que los quiero mucho a ambos a mama y a él, a pesar de todo
La mujer sonrió comprensivamente-Lo se mi niña, lo se-hizo una pequeña pausa antes de continuar-¿Cómo es él?-
Tomoyo, la miro-Bueno es un hombre bastante atractivo, y complicado-
-Por lo que veo a pesar de todo, no te es indiferente-
Tomoyo la miro, interrogante
-El pequeño sonrojo que apareció en tu mejilla, cuando te pregunte sobre él, me lo indico-contesto la mujer con una sonrisa-¿Por qué dices que es complicado?-
-Veras nana, todo este tiempo se ha comportado como un hombre muy frío e indiferente, no me agrado nada cuando lo conocí, de hecho lo deteste, pero luego me di cuenta de que tan solo finge, creo que sufre mucho-
La mujer sonrió-Ya me preguntaba yo, como había pasado de desagradarte, a parecerte atractivo, no podías evitar tratar de ayudar a alguien que sufría-
Tomoyo sonrió-Me conoces bien nana-
-No te he cuidado todo este tiempo, sin saber muy bien como eres, solo espero que las cosas te salgan bien mi niña, tu mereces mucha, pero mucha felicidad.-
-Gracias nana-Tomoyo le sonrió sinceramente- Sabes todo este tiempo he tratado de acercarme a él, tan solo que es difícil, parece que esta detrás de un enorme muro, y solo en pequeñas ocasiones he podido ver que hay detrás del muro, y he visto sufrimiento y soledad- si solo esto había visto siempre, hasta hace dos días, en donde había visto mas de él, también había visto el deseo y la pasión que sentía por ella, sentimientos que ella misma también sentía por él….
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El le dirigió otra mirada, una de esas que paralizan el cuerpo, y que hacen latir mas rápido el corazón, esa cargada de ese sentimiento tan fuerte como lo es la pasión, y ella sentía estremecer su cuerpo ante la mirada profunda de él, y a pesar de que llevaban ya mucho tiempo sentados en la mesa, ninguno había dicho nada trascendente, parecían haberse sumergidos en una charla superficial, y ella ya estaba cansada de esa actitud
Suspiró, y se armo de valor-¿Qué pretendes con todo esto, Eriol?-dijo mientras su mirada, recorría la perfecta mesa, las copas de vino, y el muy romántico restaurante en el que se encontraban, y es que no se esperaba que Eriol, la llevara a un lugar como ese.
-Es que acaso no es obvio-respondió con una sonrisa, que Tomoyo no pudo descifrar.
Lo miro inquisitivamente, esta actitud de Eriol un poco mas abierta la desconcertaba, pero aun así, siempre llevaba esa mascara, no entendía, porque el cambio
Sonrió una vez mas-Intento seducirte-dijo simplemente
Tomoyo lo miro sorprendida-¿Intentas seducirme?-le pregunto, como no creyendo esa respuesta que le había dado
-Si, así es, y dime¿esta funcionando?-
Tomoyo tomo la copa de vino, necesitaba algo que tomar, y un poco de alcohol, parecía lo indicado, no supo que fue lo que paso, ni como logro responder-si-esa respuesta la dijo por impulso, pero quizás por esto, era sincera.
Eriol escucho complacido esa respuesta, y es que todo había resultado como lo había planeado, durante este tiempo, el recuerdo de lo que había pasado frente al lago lo había seguido sin descanso, y él al contrario no ponía objeción que así fuera, porque realmente era un recuerdo muy, muy agradable, y después de pensar, llego a la conclusión, de ¿porque alejarse de Tomoyo, porque no al contrario, hacer que ella deseara de nuevo llegar a la situación del lago, porque no poner todos sus recursos y energías en seducir a la diosa amatista, y tener la oportunidad de probar sus labios, y tocar su piel, acariciar su cuerpo, definitivamente esta era una de su mejores ideas.
La cena había estado deliciosa, aunque llena de unos cuantos comentarios por parte de Eriol, que la habían hecho sonrojar, y por esto agradecía, que una de las características del restaurante para que fuera mas romántico, es que no contaba con mucha iluminación, así que él, no se había dado cuenta, y mucho menos cuando ella, también había encontrado la solución de tomar la copa de vino y beber para ocultar estos sonrojos y algo de nerviosismo, quizás por eso se sentía ligeramente mareada nada fuera de lo extraordinario, o que no le permitiera caminar adecuadamente.
El auto de él se parqueo enfrente de su casa, y como todo un caballero, se dio la vuelta para abrir su puerta y ayudarla a salir, Tomoyo salio, pero ya que él estaba frente a ella, no podía caminar.
-Espero que hallas disfrutado de la cena-
Tomoyo lo miro y le sonrió-Si, gracias-dijo ella.
-Creo que merezco algo mas que un gracias-dijo él sonriendo
Tomoyo lo miro interrogante, no comprendiendo aun a que se refería, pero cuando sintió sus labios sobre los suyos, y su espalda tocar contra el auto, vaya que si comprendió esas palabras, pero al contrario de alejarse de él respondió al beso, con la misma intensidad que él, lo necesitaban, estar este tiempo sin volver a verlo o a sentir sus labios moviéndose sobre los suyos, había hecho que sintiera una gran necesidad de sus carisias. Sentía las manos de él sobre su cintura y su cuello, asiendo que estas carisias aumentaran el placer que sentía para estos instante, y no supo cuando ella, también ya se encontraba enredando una de sus manos en el cabello de Eriol, revolviéndolo…
Valla que olvidaba todo cuando besaba a Tomoyo, y sentía su cuerpo arder, nunca se había sentido así con ninguna mujer, y eso que había salido con varias, pero ninguna hacia que el deseo y la pasión se apoderaran tan rápido y completamente de su ser, la falta de aire los obligo a separarse, él miro a Tomoyo, esta se encontraba ya sin ningún rastro del labial, y ojos amatistas, se abrieron lentamente hasta encontrarse con los suyos, y a pesar de que quería seguir así, supo que no era ni el lugar, ni el momento adecuado, pero él ya se encargaría de esto-Te acompañare adentro-dijo él en voz suave
Sus piernas parecieron perder sus fuerzas unos instantes, talvez el efecto del vino, pero aunque esta era una posibilidad, las sensaciones que recorrían su cuerpo le decían que no se debía a eso, sino al hombre frente a ella, Eriol le gustaba y mucho, pero después de la atracción física ella no sentía nada por él, pero esta era demasiado fuerte como para resistirse a ella. Tomo la mano que él le ofrecida, y coloco su brazo alrededor de el brazo de Eriol, y así habían empezado a caminar hacia la puerta.
Toco unas cuantas veces, y luego de unos instantes la puerta se abrió
-¿Qué ocurrió nana?-pregunto Tomoyo al ver la cara de preocupación de la mujer frente así
-Tu padre, mi niña-
Tomoyo no espero que dijera nada mas, simplemente subió corriendo las escaleras hasta llegar al cuarto de su padre, este estaba acostado, tenia la mascarilla de oxigeno colocada, y su respiración se denotaba bastante irregular, su madre se encontraba a su lado, al igual que el medico.
-¿Cómo se encuentra?-logro preguntar
-Se puso bastante mal-respondió el medico-pero afortunadamente ya se encuentra mejor, necesita descansar.-
-Me quedare con él-dijo Tomoyo
Su madre la miro, se notaba bastante cansada y preocupada-Yo me quedare con él, tu vete a tu recamara-
-Pero…-
-Obedece Tomoyo, sabes que no es conveniente que tantas personas estén con él, tu vete, que yo me quedare con él-
Las palabras de su madre fueron tan firmes, que después de darle una ultima mirada a su padre salio de la habitación de este, y se metió en la suya. Y en cuanto estuvo adentro no pudo evitar que las lagrimas salieron de sus ojos, escucho que alguien tocaba, -adelante-, dijo al pensar que se trataba de su nana, pero estaba muy equivocada, allí estaba Eriol, se había olvidado completamente de él.
-Lamento haberte dejado así-dijo Tomoyo mientras se secaba las lagrimas de la mejilla
-¿Como esta?-pregunto mientras se acercaba a ella
-Se puso mal, pero según el medico ya esta mejor-hizo una pausa mientras mas lagrimas salían de sus ojos-pero estos episodios en los que se pone mal, son cada vez mas frecuentes.-al finalizar de decir esto abrazo a Eriol
Eriol correspondió el abrazo, después de unos instantes, él la separo de su cuerpo y seco las lagrimas de su rostro, y le murmuro palabras de apoyo.
Tomoyo lo miro sorprendida frente a ella se encontraba un Eriol que no había descubierto, uno lleno de mucho ternura, sintió sus labios sobre su frente, mientras este le decía que todo estaría bien, con una voz muy suave y dulce.
Ella le sonrió sinceramente-Gracias Eriol-dijo Tomoyo con una suave sonrisa, dándose cuenta de que otra vez había visto detrás del muro.
El se acerco a ella nuevamente, beso su frente, sus mejillas, y sus ojos-Ya no llores mas Tomoyo-le había susurrado, luego beso sus labios.
Tomoyo respondió al beso, muy diferente a los que habían compartidos, este estaba lleno de ternura, una que llegaba hasta su corazón, y lo envolvía de una dulce calidez, y entonces lo supo, este Eriol era calido, sensible, tierno; este hombre que la besaba con ternura, este era el hombre del que ella se podría enamorar, era el hombre que podría conquistar su corazón…..
Notas de la autora: Perdón de nuevo por la tardanza, pero es que tratar de estar actualizando seis fic, puede ser realmente complicado, era el turno de actualizar de ladronas, Detectives y Seducción, pero a los que leen este fic, no se preocupen que es el siguiente que actualizare, es solo que me llegaron estas ideas de este fic, y no pude evitar escribirlas, espero que hayan disfrutado de este capitulo, y si fue así, me agradaría saberlo a través de un review, y los que no tienen cuenta también pueden aprovechar y dejarme su correo, ya que me gusta agradecerlos personalmente, y así también informo cuando esta listo el siguiente capitulo.
Gracias a: kibun No Tenshi, Andreaeb, Sailor Alluminem Siren, lizzy-86, Akari Asakura, 2Miru, mina, Miss Kudo, Shami, Black Tears Kyo, por todos sus comentarios.
