Aclaración: Sakura Card Captor no me pertenece, solo uso los nombres de los personajes para mi entretenimiento y el entretenimiento de aquellos que leen este fic.
Conquistando Tu Corazón
Notas: en el capitulo habrán ciertas escenas que talvez no llegaran a lemon, pero si a lime, así que si hay alguien que no le guste, podrá saltarse las escenas, que estarán enmarcadas con &&&&, indicando su inicio y final.
Debido a que tarde tanto y como compensación, he incluido aquí mismo el penúltimo y ultimo capitulo, así como un pequeño epilogo, espero lo disfruten
Hay ciertos momentos en los que quedas presos de ellos, en los que nada importa, no el pasado, no el futuro, no porque no quieras pensar en ellos, es tan solo que el presente es tan perfecto que es suficiente, es suficiente para darte esa sensación de satisfacción que todos buscamos, y en su opinión este era uno de ellos.
Sentir el cuerpo sobre el que estaba recostada, moverse rítmicamente por el subir y bajar ocasionado por la respiración, sentir las manos que rodean su cintura, apresarla, para evitar que se separase, como si tan loco pensamiento pasara por su cabeza en estos momentos, la tenue iluminación y el suave calor que provenían ambos del fuego crepitante de la chimenea.-Es perfecto-murmuró exteriorizando su idea acerca de este momento.
El la escucho, no hablo tan fuerte, pero sin otro sonido que el de sus respiraciones, la escucho perfectamente, sonrió, si el también pensaba que era perfecto-Me alegra que te guste.-se movió un poco, no demasiado para ya no seguir en contacto con ella, pero si lo suficiente para poder verle el rostro.
Sus ojos amatistas se perdieron totalmente en los zafiros de el, y le sonrió-Supongo que lo necesitábamos, con todo lo de la boda, apenas y hemos tenido tiempo para estar solos.-
Acarició su mejilla, en una suave caricia con sus manos-Tienes razón, pero ahora lo estamos…-no quiso gastar mas el tiempo en palabras cuando lo que mas quería en ese momento era tomar sus labios, y que maravilloso era saber que podía hacerlo, sus labios quedaron unidos, un suave beso, que se transformo en otro muy diferente¿hacia cuanto tiempo que dejaron de verse como dos desconocidos, y descubrieron las emociones que los embargaba para con el otro?, o si, muy poco tiempo, pero el tiempo no era importante, tan solo esos sentimientos intensos y mucho, así lo demostraban los besos que compartían y este en especial, tan íntimos, tan lleno de pasión, pero también de ese anhelo, que solo el amor puede ocasionar.
No supo en que momento sus brazos rodearon el cuello de el, no podía pensar, no cuando el momento se tornaba mas apasionado, cuando el beso que compartían se volvió mas exigente, tomando todo de ella, cuando el asaltaba sin tregua su boca acariciando, siendo objeto de las torturas mas dulces y exquisitas.
Era delirante las emociones que recorrían su cuerpo, la excitación, el deseo creciendo cada instante, con cada caricia que sus manos daban, era maravilloso esa sensación de sentirla a ella con sus manos, seguir los contornos de su cuerpo, poder saborear su sabor con sus labios, sus carisias se aventuraron aun mas, y cuando su mano acarició sobre la ropa uno de sus senos, y el gemido de Tomoyo se ahogo en su boca, supo que había perdido el control, no podía mantenerlo, no cuando ella reaccionaba de tal forma con sus carisias-Tomoyo-murmuro su voz ya nublada por el intenso deseo.
El calor parecía haberse incrementado, al menos el de su cuerpo lo había hecho, nunca se había sentido así, era maravilloso, era como si de pronto cada centímetro de su piel, se hubiera hecho mas sensible, y que cada caricia provocaba un estremecimiento, un gemido salio de su boca, cuando el la acarició su pecho, el susurró su nombre y ella lo vio a los ojos.
Le dio un largo beso , mientras introducía su mano bajo la camisa, y se la quitaba, pudo sentir la textura de su piel, su suavidad, dejo de besarla cuando estuvo cerca de su objetivo, quería verla a los ojos, quería ver cuando el deseo nublara sus ojos, cuando la dominaran-Mírame Tomoyo-murmuro suavemente, cuando sus ojos se encontraron con los de ella, acarició la piel bajo su sostén, sintió el suave roce de sus senos sobre su mano y vio como su mirada se volvía mas profunda, mas oscura, y esa imagen era capaz de volver loco a cualquier hombre, se dijo, sus manos siguieron acariciando, logrando que ella se estremeciera, y mientras de nuevo la besaba supo que el no era diferente a cualquier hombre toda su cordura había sido olvidada.
Sus manos se aferraron fuertemente a sus brazos, mientras el besaba su cuello, parecía que seria arrastrada por una intensa corriente de emociones, y parecía que solo el podía evitar que se perdiera, que entrara a esa torbellino que amenazaba con arrastrarla, no supo como, ni cuando sus manos también acariciaban su pecho, mientras sentía sus músculos bajo su mano, y cuando lo sintió estremecerse por una de sus carisias se sintió sublime, ebria de poder femenino, por se capaz de provocar esas reacciones en el, por hacer que el frío y siempre contenido Eriol, se fuera, y solo quedara el que se dejaba llevar solo por las emociones, por las sensaciones, el apasionado Eriol que tanto le gustaba, tocando acariciando su piel ya sensible, estremecimientos de placer recorrían su cuerpo-Es maravilloso-pudo murmurar antes de que sus labios quedaran sellados con otro beso, uno que daba todo, pero exigía todo-Yo nunca había..-se interrumpió cuando sintió sus labios bajando por su cuello, pareciendo que dejaban marcas de fuego, fuego de la pasión tan arrolladora, que dominaba su cuerpo, que nublara su mente, pero tan perfecta, porque lo amaba.
Amaba todo de el, sus defectos, sus maravillosas cualidades, incluso la dudas y el temor que habían en el, y que denotaban cuanto la necesitaba, cuanto necesitaba de ella, para que los aplacara, para que los hiciera desaparecer, y ella, ella estaba dispuesta a aceptar esa labor porque sabia que ante ella estaba el mas maravilloso hombre que podría conocer, y todo esfuerzo, todo sacrificio valía la pena por el..-Yo nunca había llegado hasta aquí con nadie-quería decirle lo mucho que significaba para ella este momento, lo que significaba el para ella.
Las palabras de Tomoyo atravesaron la neblina, tras la que se encontraba-¿Tu nunca has?-pudo pronunciar mientras la miraba a los ojos.
-No-le sonrió, se acerco a el para besarlo-Pero estoy bien, te amo Eriol.-
Suspiro tratando de poner en orden sus pensamientos, y controlar su cuerpo, pero sabia que esto último seria difícil, nunca había estado tan excitado en toda su vida-Y yo te amo también-murmuro mientras se apartaba.
-¿Qué pasa?-le pregunto
-No es nada- La beso para tranquilizarla-Es solo que no imagine, que tu nunca…
-¿Me había acostado con alguien?-completo ella, no sabia porque el se había retirado
-Si así es-
Ella sonrió-No tengo ideas muy estrictas sobre eso, es solo que nunca encontré a nadie en quien confiara lo suficiente para hacerlo, o mas aun que amara a alguien de esta forma, hasta que te encontré a ti-
-Y no sabes como me alegra ser esa persona, pero…-la acarició en la mejilla-no quiero que tu primera vez sea en la sala, sobre la alfombra.-
-Podemos ir a tu habitación-
Se acerco para besarla-¿Por qué me lo haces mas difícil?, quiero ser honorable ¿sabes?, aun cuando lo que mas quiero es tenerte bajo mi cuerpo y sentir como vibras con cada una de mis carisias, de mis besos.-
Un estremecimiento en todo su cuerpo, fue lo que provoco la sensual voz de el, mientras en su mente se empezaban a formar imágenes de lo que el mencionaba.
Seguramente el leyó sus pensamientos porque sus palabras parecían decirlo-Si, se que tu también lo quieres pero, creo que con la boda ha solo cinco días, esperare, hasta que estemos casados, creo que será mas especial para ti, eres una romántica, así que no lo niegues.-
Ella sonrió como respuesta.-Eres maravilloso-o si era maravilloso, y si era una romántica, era evidente que la necesitaba y que ahora estaría controlando su frustración, después de todos estando tan cerca, pudo sentir la prueba física de su deseo, pero se contenía por ella, porque quería que las cosas fueran mas especial para ella, y no le asombro que así fuera, porque como ya había descubierto detrás de esa actitud fría y distante, se encontraba un hombre dulce, apasionado y considerado, uno al que ella amaba con todo su ser, y era absolutamente embriagante y maravilloso sentirse amada de esa forma en que el la amaba.
El le tendió la camisa, ella se la puso, en ningún momento aparto sus ojos, cinco días se dijo, seria una larga espera, pero valdría la pena.-Tu también lo eres, créeme nunca habría empezado de haberlo sabido.-
-supongo que nunca conversamos sobre esto- y sobre casi nada, se dijo mentalmente, se dio cuenta de lo poco que sabían del otro, se sintió algo confundida por esto, no era ingenua para saber que un matrimonio solo funcionaba con amor, se amaban si, sentían una fuerte atracción, y por lo que casi pasa, sabia que había bastante química en ese otro campo, pero ¿Qué había de los intereses en común?, -No hemos conversado mucho-murmuró sus vista en el fuego de la chimenea, y eso la llevo a la conclusión de que prácticamente no se conocían, no al menos como debían de conocerse dos personas que están por casarse.
El noto su confusión, y la tristeza que la llenaron en ese momento-Eso tiene solución-tomó su barbilla e hizo que lo mirara-Hablaremos de todo, de nuestras travesuras como niños, de nuestros sueños, lo que nos gusta, y lo que no, haremos lo que las parejas hacen en algunos mesen en este tiempo, pero será mejor, solo diremos la verdad, no lo que creemos que el otro quiere escuchar, solo así no conoceremos-hizo una pausa y le sonrió-Aunque no creo que descubra una solo cosa de ti que no me guste.
Ella también sonrió-Te amo Eriol-
-Y yo a ti-se acerco a ella, puso su frente sobre la de ella-eres maravillosa, no se que pude haber hecho bien, para tener la suerte de poder tenerte en mi vida.-
Lo hicieron, conversaron por horas, compartiendo todo, inclusos risas, cuando alguno decía laguna anécdota graciosa, descubrieron tantas cosas, unas en lo que eran tan similares, que confirmaban que debían estar juntos, y otras tan distintas que añadía ese fuego, y esa emoción a lo que tenían, y si como se dijo Eriol al principio no encontró nada que no le fascinara de ella, y si, descubrió que podía amar aun mas a Tomoyo.
Cuatro días.
-Te queda bien-sus ojos recorrieron la figura de su hija, mientras esta vestía el traje de novia.
-Gracias-murmuro Tomoyo, mirando su reflejo en un espejo, el vestido era hermoso, sencillo, pero elegante, si era el vestido que había imaginado muchas veces, no podía decir que no era una romántica, y sonrió, a pesar de cómo habían empezado las cosas era inmensamente feliz en estos instantes, tanto que a veces se sentía que era un sueño.
-Me alegra que hayas recapacitado-ese fue el comentario de su madre, no respondió nada, porque en ese momento no comprendió a que se refería, pero si lo hizo con el siguiente-Eriol es lo que te conviene, es el esposo adecuado, tu padre lo escogió bien, y un matrimonio es la perfecta unión, eso confirmaría la fusión de ambas empresas, con tu padre tan enfermo no puede hacerse caso de los negocios, pero quería que el negocio quedara en la familia, todavía pienso en lo terrible de tus elecciones como ese hombre Masato, si tu padre y yo no te hubiéramos amenazado, con quitarte tu herencia y el dinero, todavía estarías con el, no quiero imaginarme teniendo a ese arribista como yerno, me alegra que lo hayas dejado.-
Se quedo callada, detestaba las palabras de su madre, no quería pensar en Eriol como algo que conviene, y también en pensar en ella como un objeto que entregan para terminar de cerrar un trato, y con respecto a Masato, las razones por las que lo había dejado no tenían nada que ver con la amenaza de castigarla económicamente, no la verdad es que aunque le costara admitirlo su madre había tenido razón Masato, era un total arribista, pero prefería no decirlo, lo único que conseguiría seria hacer crecer la opinión de su madre respecto a lo mal que tomaba sus decisiones, pensaba dejar que creyese lo que mas tranquila la hacia sentir.
Tres días
-Lamento que hasta hoy haya venido, pero los negocios me han mantenido atrapado, pero me alegra de conocerte, Eriol me había dicho que eras muy hermosa, y ahora que te veo, puedo decir que no exagero nada-y no solo eso pensó Robert si lo que había conocido durante estas ultimas hora de Tomoyo era verdad, entonces era la mujer que podría hacer que su amigo viviera nuevamente.
Tomoyo le sonrió, le agradaba el amigo de Eriol, se miraba que realmente le preocupaba, y era bueno saber que Eriol contaba y contaría con un amigo como aquel.-No te preocupes Robert-
-Lo importante que el padrino ya esta aquí-fue el comentario de Eriol
-Si, y por cierto me gustaría conocer la madrina, porque si es tan hermosa en persona como la foto en las que estan ambas, quiero conocerla, es muy hermosa.-
-Y comprometida-añadió con tono severo, el hombre de ojos zafiros que estaba al lado de Tomoyo, sabia la tendencia de su amigo de ir tras mujeres hermosa-si te las quedas viendo por mucho tiempo, y con esa mirada, no me extrañaría que el prometido saltara sobre ti, y que te diera una paliza-
Tomoyo sonrió, oh si, Eriol no exageraba Shaoran podía ser muy celoso, y protector, como el solía decir, solo la protegía de hombres con ningún buen sentido común.-No tienes oportunidad, Sakura esta sumamente enamora.-
-Vale, entiendo, territorio prohibido.- recordó en ese momento la mujer que vio saliendo, cuando el llegaba, a si la prima de Tomoyo-Pero tu prima es soltera¿no?-
-si lo es-Tomoyo se mordió el labio inferior, quería decirle quien era Akiko, era muy hermosa si, pero ya que estudiaban en la misma universidad ella conocía quien era Akiko, sabia que le gustaba jugar con los hombres, pobre de aquel que se enamoro de ella, quería advertirle a Robert, pero se lo evito, no quería predisponer ninguna mala opinión acerca de su prima, Robert era listo, al menos lo esperaba, el podría descubrir quien realmente era Akiko-Ten cuidado-
Robert le sonrió-No te preocupes lo tendré, se que es de la familia-
Tomoyo suspiro, en verdad el comentario iba dirigido mas a su seguridad que a la de Akiko, ella no ocupaba nadie que velara por sus sentimientos, y es que Tomoyo dudaba que tuviera.
Siguieron conversando un poco, pero Robert se despidió de ambos, y se marcho
-Se entusiasma rápidamente-dijo Eriol.
-Me lo imagine diferente, es muy divertido¿lo conoces hace mucho?-
-Algunos años.-hizo una mueca-ahora que lo pienso, es como una espina que se te clava, te molesta, pero no te la puedes sacar, y con el tiempo de acostumbras a ella.-
Tomoyo rió-pero confías en el eso es lo importante-
-No se si alguna vez confiare en otra persona-su ojos volvieron a tener ese mismo matiz inexpresivo, una vez había confiado en su madre y lo abandono, y sufrió mucho por ello, y como decía su padre "nunca confíes en nadie mas que en ti, y nunca te arrepentirás", el seguía este consejo, porque le parecía uno muy sabio.
Esas palabras le ocasionaron temor, pero algo mas fuerte que ella, incluso más fuerte que el temor de la respuesta de esa pregunta que sonaba en su cabeza, la obligo a preguntar-¿Pero confías en mí?-
-Te amo Tomoyo-las palabras eran sinceras, pero no eran las que ella quería escuchar porque sabia que no involucraban lo que deberían tener, amar es confiar, pero sabia que de alguna forma el la amaba, pero no confiaba en ella, le dolió que fuera así, ella lo amaba y confiaba plenamente en el, no pregunto de nuevo, y no expreso su dolor, sabia que no ganaría nada con hacer ninguna de las dos cosas, una lo haría sentir culpable y la otra seguramente lo haría encerrarse en el aun mas, sabia que tenia que luchar y ser paciente, y demostrarle a el que podía confiar en ella, que podía confiar en las personas, que si, algunas veces otros lo defraudarían, pero ella nunca, siempre estaría a su lado.
-Debo irme, tengo que llevar a Akiko a que conozca el pueblo.-no quería marcharse del lado de Eriol, y menos si pasaría en compaña de Akiko
-¿No te llevas bien con ella?-
-No es eso, es solo que no nos llevamos, somos muy diferente-la verdad es que nunca se sentía a gusto con Akiko desde pequeñas fue así, y ahora sabia los motivos para Akiko el dinero era muy importante, y sabia que le gustaba jugar con los sentimientos de otras personas, y esto era lo que mas le disgustaba de ella, pero solo era su opinión, todos los que la conocían incluidos sus padres pensaban que alguna niña dorada, pero no se extrañaba Akiko era muy buena manteniendo esta opinión en todos, excepto en ella, siempre pudo ver a la verdadera Akiko detrás de tantas mascaras.
Dos días
Acompañar a montar a Akiko la querida sobrina de Sonomi, no era precisamente lo que tenia pensado hacer estar tarde, prefería estar con Tomoyo, y besarla hasta quedar sin aliento, y muchas otras cosas mas, pero como le había prometido esperaría hasta su boda, y sabia que su paciencia tendría dulces recompensas.
Akiko iba a su lado, mirando el rancho, la primera impresión que tuvo de ella cuando Sonomi estaba presente era que se trataba de una chica bastante tranquila y dulce, y aun después esa opinión persistía, pero había algo mas, algo que no era capas de descifrar en su actitud.
Akiko miraba a Eriol que iba a su lado, no podía creer la suerte que había tenido su odiosa prima, ese hombre era sumamente atractivo y además rico, diablos si a ella le hubieran arreglado un matrimonio como ese, hubiera dejado con mucho gusto su adorada soltería, pero claro todo tenia que ser para Tomoyo, como la odiaba. Sonrió seria bueno tener un poco de entretenimiento, y talvez con suerte perjudicar a Tomoyo-así que pronto te casaras con Tomoyo-oculto todos sus sentimientos, en su tono de voz solo se podría detectar amabilidad.
-así es, dentro de dos días-
El no dijo nada mas por lo que Akiko siguió-Sabes cuando escuche que Tomoyo se casaba, me extraño saber que hacia caso de mi tía, pero supongo que el dinero siempre logra obediencia-
-¿A que te refieres con eso?-trato de contenerse, pero sentía bastante impaciencia, y algo de intranquilidad por el comentario de la mujer de ojos negros.
-Oh bueno, no quiero hablar mal de ella-hizo una pausa, no porque sopesara la idea, si no mas bien porque quería añadir mas dramatismo-Se que mis tíos la amenazaron con quitarle cualquier ayuda económica si no aceptaba.-
-Eso no es cierto-fue la respuesta impulsiva que salio de sus labios, pero después lo pensó, siendo Tomoyo tan libre de actuar como quería, porque había aceptado el matrimonio en primer lugar, no, no quería pensar en eso, además si esa fue la razón al principio ahora ya no lo era.
-Bueno supongo que somos libres de creer lo que queremos-fue su muy inteligente comentario, y mientras miraba como el atravesaba su caballo frente al de ella, logrando que ambos se detuvieran, supo que había logrado su propósito.
-¿Que quieres decir con eso.?-
-Me pareces que eres alguien honesto, y conozco a Tomoyo de toda la vida, y aunque no lo creas es muy buena actriz, puede hacer que cualquiera crea lo que ella quiera.-hizo una pausa mas para disfrutar el momento que otra cosa, siempre le gusto ese sentimiento se superioridad que le provoca controlar a las personas, sembrar dudas, desequilibrar sus vidas-sabes incluso podría hacerte creer que te ama, aunque no sea así, conocí a su antiguo novio, decía que lo amaba pero cuando la amenazaron con quitarle el dinero, ella rompió con el, Masato estaba destrozado, porque el también la amaba.
-Pero a mi no tendría que decirme que me ama, si no lo sentía, la boda siempre se realizaría, se realizaría sin importar los sentimientos, todo estaba arreglado.-
.-supongo que puede ser, aunque también Tomoyo es muy lista sabrá que un esposo enamorado y correspondido seria mas generoso con el dinero.-
¿Podrían ser las cosas así?, que alguien te diga que te ama no significa que sea verdad o que se quede a tu lado, su madre decía amarlo y lo abandono.
Esa tarde cuando volvió a casa y vio a Tomoyo esperándolo con una sonrisa se dijo que eran mentiras, pero por otra parte porque no le contó la conversación, porque no quería herirla con más dudas se dijo, aunque también tenía miedo de descubrir que aquellas mentiras eran en realidad la verdad.
El día de la boda
Si lloro cuando pronunciaron sus votos, y cuando los declararon marido y mujer, su vestido blanco se balanceaba al ritmo del vals, sus manos sobre el pecho de el, al igual que su cabeza, que hermosa era esa sensación de sentirlo tan cerca, y sentirse protegida con el, con sus manos rodeando su cintura, haciendo el momento mas intimo.
Se fijo en otra pareja que bailaba, su amiga Sakura y su prometido Shaoran sonreían felizmente-Ella seria la primera en casarse-murmuro-es increíble como cambian las cosas, yo termine casándome antes-
Por un momento se tenso, no había pensado, las cosas había resultado un poco de prisa, y se sintió algo culpable, quizás ella hubiera preferido tener mas tiempo, pero el no lo pensó, tan solo sintió la necesidad de tenerla mas cerca, de poder decir que le pertenecía, que el le pertenecía a ella, que serian uno-Lo siento-murmuro-supongo que todo fue muy apresurado-
Cuando escucho esas palabras entendió porque lo había sentido tenso-No me malinterpretes, te amo, y yo tampoco quería esperar mas tiempo, y todo ha resultado perfecto, y aunque nada hubiera salido como si hubiera planeado, el solo casarme contigo es suficiente para hacerme feliz-
El sonrió, a veces se sorprendía de lo maravillosa que era Tomoyo, siempre decía lo que el deseaba escuchar, lo que necesitaba para tener paz, esta idea estuvo en su cabeza durante todo el tiempo, seria posible que ella ¿simplemente fingiese ser lo que el necesitaba¿que Akiko tuviera razón y Tomoyo fuera una consumada actriz?, a pesar de la magnitud de estos pensamientos se obligo a mantenerlos a raya, porque después de todo solo eran dudas, y si eran falsas, lo único que lograría dudando de ella, seria lastimarla
Se ponía el vestido sencillo de tirante, mientras sonreía, el día había sido perfecto, el mas feliz, alguien entro sonrió pensando que seria Eriol, diciéndole que el coche estaba listo para que se marchasen o alguien de su familia, pero su sonrisa se borro cuando vio de quien se trataba.
-¿Qué haces aquí?-
-quería verte-
-Yo no quiero verte Masato-miro enfadada al hombre de cabellos negros y ojos café.
-Te has casado-
Trato de descifrar el tono en que lo dijo, y lo hizo había una furia contenida, no solo en sus palabras sino en sus gestos.
-Si así es, así que no deberías estar aquí, no eres bienvenido.-
-Vine a verte hace cuatro días, tu madre me atendió, supongo que nunca le agrade, porque se mostró muy feliz en recordarme que tu me habías dejado, me dijo que me dejaste porque era un fracasado que no te convenía-hizo una pausa, y se acerco mas a ella-te fuiste, ni una nota, ni una llamada-
Ahora entendía porque el nombre de Masato, había salido a relucir en la conversación que había tenido con su madre, que equivocado estaba el, ella no lo abandono por eso, solo que dejo de ser tan ciega, y vio quien realmente era.
-No quiero hablar contigo…
-Te amo-la interrumpió el
Tomoyo podría haber reído, por esa confesión, no la amaba, nunca la amo, lo único que amo de ella fue su dinero, las influencias de su familia, pero jamás a ella-Yo no, me case con Eriol, y el es lo que tu nunca serás.-
-supongo que el tiene dinero, y proviene de buena familia-sonrió con burla-tu esposo ideal-
Tomoyo no se refería a eso, sino a que Eriol era honesto, sincero, dulce y la amaba, así como ella a el, pero siendo Masato tan materialista el dinero sin duda era lo importante, bueno si esas razones por las que según el, ella se casaba lograban que la dejara en paz, usaría esa razones contra el-así es, lo nuestro funciono un tiempo, pero finamente me di cuenta de lo que es importante, y el dinero lo es.-
Masato quiso caminar, Tomoyo se alejo, pero al final Masato, no siguió acercándose parecía tener una lucha interna para controlarse-Al final una buena cuenta bancaria, y éxito es lo importante para ti¿no?-
Estaba tentada a decirle que había descubierto que la había engañado, pero no deseaba que el supiera que la había lastimado, no, mantendría su orgullo intacto ante el-Si así es, y tu no tienes ninguno de los dos- sabia que ese comentario heriría el orgullo de el, aun podía recordar la amarga sensación que la recorrió cuando lo descubrió besando otra chica, y lo mucho que se lastimo su orgullo, cuando lo escucho decir, que la única razón que estaba con ella, era por su dinero e influencias, sabia que había devuelto el golpe.-ahora vete o llamare a alguien, para que te saque de mi casa, a la fuerza si es necesario.-
La indignación se dibujo inmediatamente en su rostro, y tras lanzare una mirada de odio salio de la habitación.
Se sentó en su cama y cerro los ojos uno momentos, ese enfrentamiento la había dejado agotada, pero por otra parte se sentía feliz porque a pesar de que había estado enamorada de Masato, ahora que lo vio nuevamente ya no sintió nada de dolor, Masato la había lastimado mucho, después de lo que le ocurrió pensó que no volvería a confiar en ningún hombre por largo tiempo, mientras se curaran sus heridas, pero se sorprendió de lo que paso, no solo sus heridas sanaron mas rápidamente de lo que pensó, cuando conoció a Eriol, sino que confió y se enamoro nuevamente, pero de una manera mucho mas profunda, mucho mas real y mucho mas intensa….
Su nana fue a visarle que el estaba listo, se despidió de todos y luego entro en el auto con el, lamentablemente no podían marcharse de la ciudad por motivos de negocios, la fusión ya había comenzado y ahora mas que nunca los negocios exigían la atención de el, aun recordaba lo afligido y culpable que pareció cuando le dijo que no tendrían luna de miel, pero le prometió recompensarla, a ella no le importaba, con estar junto a el, era suficiente
-¿Estas bien Eriol?-al principio pensó que eran imaginaciones suyas que Eriol no la mirara, o que era normal que no hablara, pero después de recorrer tanto kilómetros, siendo ella la única que hablaba, pareciendo que realizaba un monologo, se empezó a preocupar-¿te sucede algo?-
-Estoy bien-su tono de voz fue seco y muy, muy cortante.
Quiso decirle algo más, pero al verlo conduciendo con ese semblante tan frío, supo que terminarían discutiendo, solo esta muy cansado se dijo, disculpando su comportamiento.
Algo pasaba, algo mas que cansancio fue la dolorosa conclusión a la que había llegado, puso la maleta en una esquina de la habitación después se encargaría de ella, supo que tenían que hablar, pero antes de que dijera algo el entro al cuarto de baño, ella se sentó en la cama esperando que el saliera, Eriol siempre tenia esos cambios de carácter tan repentinos, cuando dejaba que el pasado se colara en su presente, debe ser eso, se dijo, cuando el salio sus miradas se encontraron, y el desvió su mirada, no, era algo mas¿que había ocurrido que no la miraba a los ojos, y la trataba con esa frialdad.?-¿Qué ocurre Eriol?-
.-Estoy bien deja de preguntar-
Se extraño de su tono de voz, estaba enfadado y mucho, algo grave paso para que el estuviera así-No, algo pasa-murmuro ella-no me miras.-
-¿es cierto que tu madre te amenazo con quitarte toda ayuda económica si no accedías al compromiso?.-su voz fue fría, cortante, pero no la lastimaba tanto como su mirada llena de reproche.
-si, pero….
El la interrumpió-¿y no pensabas decírmelo?, imagino que no, supongo que seria fácil mantenerme engañado diciendo que me amabas.-
-No te he engañado Eriol-¿Cómo podía pensar el que todo lo que compartieron fue una mentira¿o que dudara de que los sentimientos tan fuertes que los unían fueran tan solo un engaño?
-No mientas- grito, se paso las manos por el cabello, recordando lo que había escuchado, había ido a decirle que partirían cuando escucho las voces en su habitación, iba a entrar y entonces escucho.
- me case con Eriol, y el es lo que tú nunca serás.-
-supongo que el tiene dinero, y proviene de buena familia, tu esposo ideal-
-así es, lo nuestro funciono un tiempo, pero finamente me di cuenta de lo que es importante, y el dinero lo es.-
-Al final una buena cuenta bancaria, y éxito es lo importante para ti¿no?-
-Si así es, y tú no tienes ninguno de los dos-
Dinero al final todo había sido por el, ella lo había engañado, le había hecho creer en ilusiones, en amor y todo era una mentira
-No te miento-le dijo suavemente, no quería estar en esta situación podía ver que el estaba furioso, pero también sufría
Formo una sonrisa fría en sus labios-Supongo que no debo quejarme al final de todo este matrimonio es lo que es, un cierre de negocios-
Le dirigió una mirada dolida, como podía comparar el su matrimonio con algo tan frío, quiso decir algo, pero antes de que algún sonido saliera de sus labios, el la interrumpió.
-Pero al final todos ganamos, tus padres y mi padre tienen su matrimonio arreglado, tu disfrutas del dinero de tus padres y del mío.-
Tomoyo lo escucho no entendía porque decía eso, a ella nunca le intereso el dinero
El continuo-y yo tendré el placer de que compartas mi cama, no puedo negar que te deseo-
Tomoyo lo miro con tristeza¿Dónde se había ido el hombre que amaba?, ante ella estaba alguien que solo le decía palabras hirientes, que la lastimaba-No sigas por favor, no sabes lo que dices-
-Lo único que no entiendo es esa necesidad tuya de decirme que me amas, la boda se realizaría de todos modos,-se acerco a ella y le acarició la mejilla, fue un gesto tan reconfortante, que contrasto tanto con sus frías y crueles palabras-tu cuerpo es motivo suficiente para mi, claro además de los beneficios para nuestras empresas.-
Se acerco a ella y la beso, pero no era un beso como los demás, este estaba lleno de furia y el dolor que sentía en su corazón aumento, se separó de el.
El pareció enfadarse aun mas por su acción-¿No compartirás mi cama?, esta en el contrato sabes, al aceptar casarte conmigo-una sonrisa irónica se dibujo en sus labios-no te das cuenta eres el bono que me entregaron para que me hiciera cargo del emporio Daidouji, eres mía, mía.-Trato de besarla nuevamente pero Tomoyo se alejo, lagrimas amenazaban ya con salir de sus ojos, pero se contuvo
-Estas confundido eso es todo, yo te amo, y tu me amas, lo dijiste-su voz sonó débil, entrecortada, todo parecía ser una horrible pesadilla.
-Te equivocas, mentí no te amo-las palabras golpearon su pecho, y la dejaron débil, el continuo-era una forma de asegurarme que te sintieras mas segura con la boda, no quería que la novia huyese.-
Negó frenéticamente con la cabeza-Mientes, me amas-
-deja de repetirlo, con que lo digas no será verdad, no te amo Tomoyo-mentía sentía su corazón desgarrarse, pero no le daría el gusto a ella, de verlo sufrir, lo que no entendía era porque seguí fingiendo, porque fingir ese dolor antes sus palabras si no era cierto, lo había escuchado de sus labios el dinero era lo que importaba, no quería estar mas allí, y se apresuro a salir del departamento.
Se había ido, no la amaba, sintió el dolor desgarrar su pecho y se tiro en la cama, mientras lagrimas salían de sus ojos, expresando el dolor que atenazaba su pecho, ella lo amaba pero para el solo había sido un asunto de negocios, como fue tan cruel de hacerle creer que la amaba, porque tantas mentiras, y encontró las respuestas en sus palabras, no quería que la novia huyera, y si, eso hubiera hecho, y ahora estaba casada con un hombre al que ella amaba y que no la amaba, porque todo su hermoso sueño se había convertido en una pesadilla…
Había dejado que otros controlaran su vida, sus padres, se seco las lagrimas, busco un papel y comenzó a escribir, era ya el momento de tomar el control de su vida, tomaría los pedazos que tenia, y trataría de unirlos de nuevo comenzar nuevamente, esta vez se alejaría de todos, era la única forma en la que podría ser feliz, dejo la carta sobre la cama, con el nombre de Eriol, escrito en el sobre, tomo su maleta y se marcho.
Se sentía un cobarde por haber huido como lo hizo, después de caminar se dijo que tenia que haber una explicación, Tomoyo nunca le había interesado el dinero, las conversaciones que había mantenido con ella se lo habían demostrado, además aun recordaba que no le agrado nada a ella, si pensaba casarse con el desde el principio por dinero, era claro que se hubiera mostrado mas dispuesta, y no solo eso la mas importante pruebas de todo era simplemente que Tomoyo no era así, era la persona mas real y sincera que había conocido, cerro la puerta de su casa y subió las escaleras. Las palabras que le había dicho resonaban en su mente, parecían que quemaran su interior¿Cómo había podido ser tan cruel?, se arrepentía tanto de sus palabras, seguramente la había lastimado y mucho, esperaba que ella lo perdonara, era el estupido mas grande del mundo, lo sabia, la mujer mas maravillosa estaba a su lado y lo único que el hacia era alejarla.
Dejaría los negocios a un lado, le diría que escogiera el lugar al que quisiera ir, tendrían tiempo para ellos, Tomoyo es lo mas importante que tenia en su vida, entro en la habitación y no la encontró, un miedo infinito lo invadió cuando no vio la maleta, talvez ya la había desecho se dijo, reviso en los closet pero no había rastro de ella¿Dónde podría estar?, solo habían pasado unas horas, y entonces su vista se fijo en el sobre, era la letra de ella, su nombre escrito en el, la tomo con algo de temblor en sus manos, no quería pensar en lo único que parecía invadir su mente, se había ido….
El sobre cayo de sus manos cuando empezó a leer, y con las primeras palabras supo que se había ido, se sentó en la cama cuando sus ojos leyeron lo otro
….pero quiero que sepas que no me case contigo por otra razón que no sea porque te amo inmensamente, al principio acepte el compromiso no por amenazas, sino por la petición de mi padre estaba tan enfermo y me pidió que le concediera este deseo, lo hice, pero siempre pensaba la forma de romperlo, al principio fui desagradable contigo porque pensé que si tu lo rompías quedaría libre, pero luego te conocí, y me enamore, y me sentí tan feliz por el compromiso, por esto me dolieron tanto tus palabras, no me case contigo como producto de una amenaza, mucho menos por interés, es solo que conquistaste mi corazón…..
Lo sabia, el sabia que lo amaba porque se dio cuenta tan tarde, porque dejo que las dudas lo invadieron nuevamente, sabia que esa conversación que escucho tenia alguna explicación porque no quiso escucharla, porque la condeno inmediatamente, la había perdido se dijo, cuando sus ojos siguieron recorriendo las líneas
...por esto debo irme, no puedo seguir aquí, quiero empezar de nuevo, controlar mi vida, tratar de ser feliz, porque duele saber lo que pudo ser, duele sentir el amor que siento por ti, y no ser correspondida….
Adiós Eriol….
Apretó la carta contra su pecho, mientras caía al suelo, incapaz de permanecer de pie, mientras la absoluta soledad parecía invadir cada rincón de su interior…
A pesar de todo se dijo que debía estar muy orgullosa de si misma, un mes había pasado, un largo mes sin verlo, y como dolía, algunas noches estando sola los recuerdos la invadían y las lagrimas salían de sus ojos, muchas veces se durmió así, cansada de llorar, pero agradecía haber encontrado ese trabajo en el periódico local, era muy demandante y al menos así el se mantenía fuera de sus pensamientos, pero luego llegaba su departamento y el dolor regresaba.
Su nana y Sakura eran las únicas personas con las que había hablado, no se atrevía a hacerlo con sus padres, no quería escuchar su recriminaciones, y según le decía su nana su padre mejoraba cada día con el nuevo tratamiento, y este era un motivo de felicidad para ella, y con Eriol, una vez Sakura trato de hablarle de el, pero Tomoyo le pidió que no lo hiciera¿Cómo estaría el?, a veces se preguntaba si la extrañaría un poco, pero entonces recordaba que el no la amaba.
Dejo las carpetas con todo los documentos que le dieron cuando se inscribió en la universidad, continuaría su carrera, conservaría su trabajo, pero solo medio tiempo, después de todo era su único ingreso, pero se sentía bien por ello, era independiente, nadie elegiría lo que debía hacer, este era su sueño ser libre, pero no podía ser feliz, no cuando no estaba el¿lograría olvidarlo?, no creía ser capaz de hacerlo, miro el anillo de boda en su mano, no se había atrevido a quitárselo, porque a pesar de que se marcho, aun se negaba a dejarlo ir por completo.
Un mes lleno de la mas terrible agonía, un mes lleno de soledad y de las mas profunda tristeza, en el pasado pensó que su vida estaba vacía, pero jamás como lo estaba ahora que la había conocido, que la amaba, y que no estaba a su lado. Se subió en el primer taxi que vio, cuando salio del aeropuerto, y dio la dirección que uno de los muchos detectives privados que había contratado le había dado, al fin la vería, y con todas sus fuerzas trataría de que lo perdonara, y tratar de hacer que volviera junto a el…
Se encontraba agotada, lo que mas deseba en estos momentos era tomar un baño e irse a la cama, pero a pesar del cansancio sus sentidos se pusieron alerta cuando notaron al hombre que había sentado en el sillón de su sala¿Qué hacia el allí¿Cómo la había encontrado?-Eriol-su nombre apenas pronunciado, salio de sus labios, mientras sus pensamientos se volvieron un caos completo, mientras su cuerpo y su corazón, en lo unico que pensaban era en acercarse a el, deseaba que sus brazos la rodearan, sentirse cerca de el nuevamente.
Estaba tan hermosa como siempre, pero se sintió tan culpable al ver que el brillo de sus ojos ya no estaba allí, estaba triste lo sabia-Tomoyo yo….
Su voz lo corto-No quiero verte Eriol-desvió su mirada, porque a pesar de sus palabras lo que mas deseaba era verlo, tenerlo cerca de ella, y por esto no pudo verlo a los ojos, porque el vería la mentira en ellos, y no quería mostrarte tan vulnerable.
-Necesito hablar contigo-trato de acercarse a ella, pero cuando vio que Tomoyo se alejaba detuvo su avance-por favor Tomoyo escúchame-
No quería sentirse así, ahogada con ese sentimiento tan fuerte y profundo, tan doloroso que a veces le cortaba la respiración, y que en las noches era tan absolutamente insoportable que no podía evitar que las lágrimas poblaran sus ojos.
Lo miro a los ojos, no lloraría se dijo-¿De que quieres hablar?-quiso que su voz sonara fría, no triste y vacía, pero se escucho y vio que había fallado miserablemente en su intento.-Todo quedo dicho la ultima vez-sus palabras reflejaban el dolor que había en su corazón.
-No, no fue así-dijo suavemente, miraba tanto dolor en ella, que a veces creía que la esperanza de que pudiera perdonarlo fuera tan solo eso, una esperanza que al final no lograría, pero no quería pensar en eso, quería creer que lo que sentía por el, podría ser mas fuerte que todo
-Vete Eriol-¿Por qué había venido?, seguramente por su imagen le dijo una parte de su cerebro, que su esposa lo abandonara no se vería bien, pero ingenuo su corazón que se aferraba a la ilusa idea de que estaba allí porque la amaba, camino hacia la puerta y la abrió-Por favor solo vete-le repitió no podía dejarse llevar por esa idea, el no la amaba, a pesar de cuanto quería creer de que era así, no podía seguir con su vida si el seguía allí, atormentándola con lo que pudo ser, recordándole la felicidad que pudieron tener, y que ahora estaba perdida, quería ese sueño, quería esa ilusión, a pesar de que al parecer todo fue una mentira, una dulce y maravillosa mentira, que el la amaba.
Miro la puerta abierta, ella lo sacaba de su vida, pero el no se lo permitiría, camino hacia la puerta…
Lo vio dirigirse hacia la puerta, suspiro con algo de alivio, en cuanto el se fuera sabia que se derrumbaría, las lagrimas le escocían los ojos demandando salir para el expresar el dolor que la quemaba por dentro, pero el no salio, cerro la puerta y rápidamente estaba a su lado, la abrazo, quiso salirse de sus brazos, pero el era mas fuerte, y ella no podía luchar no contra su fuerza, no contra su propio cuerpo y su corazón que le decían cuanto lo necesitaban y ya no lucho se aferro con sus brazos a el, y las lagrimas comenzaron a salir de sus ojos-¿Por qué haces esto?-murmuro
-Porque te amo- vio que ella lo miraba-es la verdad Tomoyo-la sintió débil entre sus brazos y sin mucho esfuerzo la levanto entre sus brazos, y camino hacia uno de los muebles, se sentó en el, y a ella la coloco sobre sus piernas, la recostó en su pecho, tan cerca que Tomoyo fue capaz de escuchar los latidos de su corazón.
No tenia fuerzas para resistirse, mucho menos luego que el dijera que la amaba, pero ¿eran ciertas esta vez…
-Hay mucho de lo que tenemos que hablar-acarició sus cabello-y tanto por lo que tengo que pedirte perdón.
Sintió como Eriol, la envolvía en sus brazos-Las cosas que te dije ese día, nada de eso fue verdad, fui un estupido, estaba dolido, saque conclusiones errores, y las dudas que Akiko había sembrado en mi, cobraron vida, fue ella la que me dijo que tu madre te había amenazado con dinero.-
-Eriol yo…
-lo se-murmuro el-.leí tu carta, cuando regrese a casa después de unas horas me dije que era una equivocación todo, incluso que esa conversación que tuviste con Masato, tenia una explicación, que tu no eras así, que era estupido por desconfiar de ti, porque te conocía, porque sabia que tu me amabas como yo a ti, pero tu ya no estaba allí-
-No sabia que me habías escuchado-recordó esa conversación lo que dijo, como se había comportado, había sonado tan interesada en el dinero y entendió porque el comportamiento de el-Todo lo que dije fue para lastimar a Masato,..
-No es necesario que me expliques, se que fui un idiota al desconfiar de ti.-
-Quiero aclarar Todo, Masato y yo salimos un tiempo, pensé que estaba enamorada, pero un día descubrí que me engañaba con otra mujer, y oí de sus labios que el estaba conmigo únicamente por el dinero de mi familia, y sus influencias, entiendes porque dije esa palabras el nunca supo que yo lo había descubierto, y trate de herir sus orgullo con la única forma en que podría, recordándole que el no tenia lo que tanto ambicionaba.-
-Tomoyo perdóname.-la apretó mas fuerte a su pecho-¿escuchas que mi corazón late?, y es por ti, tu eres la única que me ha dado felicidad, motivos para sonreír, tu dijiste que conquiste tu corazón, pero tu también conquistaste mi corazón, te amo tanto Tomoyo, que duele inmensamente no tenerte a mi lado, perdóname, no volveré a dudar jamás de ti, te amo-le había costado cara su equivocación, un mes de agonía, un mes sin ella.
Cerro los ojos, mientras la palabras que el pronunciaba llegaban hasta su corazón, lo amaba tanto, que sabia que no podría hacer otra cosa que no fuera perdonarlo, pero necesitaba que las cosas fueran diferentes-¿Confiaras en mi Eriol¿me dejaras conocerte verdaderamente, me dejaras entrar completamente a tu vida?-sus ojos amatistas estaban fijo en los zafiros, todo dependía de el, lo amaba, pero el amor no seria suficiente si el no la dejaba traspasar el muro, si el no derrumba ese muro.
Sabia que ella le pediría esto, un mes pensando en ella, pensando en cuanto la necesitaba, cuanto la amaba, y hacia mucho tiempo que conocía la respuesta.-Confío en ti Tomoyo, y te prometo que jamás volverás a encontrarte con otro muro en mi vida, será un libro abierto para ti, te amo Tomoyo.-porque a pesar del temor, las dudas, había otra cosa que era mas fuerte, mucho mas intenso y maravilloso su amor por ella.
Tomoyo le sonrió-Yo también te amo, y quiero intentarlo de nuevo-
Eso fue todo lo que Eriol necesito para acortan la distancia que los separaba, para reclamar sus labios, con la necesidad de todo este mes sin ella.
No opuso resistencia cuando el suavemente la acomodo sobre el mueble, tampoco cuando los besos se tornaron mas apasionados, lejos de rechazarlos ella le correspondió con la misma pasión, con el mismo deseo desbordante, y con el mismo amor que cada caricia, cada beso contenía.
La miro a los ojos, no dijo nada, pero su mirada le decía que requería su permiso para ir mas allá, ella le sonrió.
El se detuvo, y sus miradas se encontraron, sabia lo que el quería, y que por mucho que deseara el continuar, necesitaba que ella le dijese que podía seguir, que los errores ya habían quedado en el pasado-Te amo Eriol-esas palabras diciéndole todo.
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El sonrió-y yo a ti-sus labios reclamaron de nuevo los de ella, se puso de pie, pero en ningún momento aparto su mirada de la de ella, y Tomoyo se quedo prácticamente sin aire, tan intensa y profunda era su mirada que no podía pensar en nada mas, que no fuera el y no lo hizo, le sonrió cuando el la tomo en brazos dirigiéndose a una de las puertas de su departamento.
Sentía tanta necesidad de Tomoyo, de sentirla con sus manos, de que sus sentidos se vieran conquistado por su aroma, por su dulce sabor, y por la suavidad de su piel….
Sintió las manos de el deslizarse bajo su camisa, tocando su piel, y con ello mandando estremecimientos de placer por todo su cuerpo, su camisa cayo al suelo, y antes de que dijera o pensara algo, el la besaba nuevamente, necesito tanto tiempo su calor, sus besos, sus carisias y ahora se sentía tan maravilloso este momento, tan perfecto…
Sus cuerpos cayeron sobre la cama, la vio a los ojos, y se maravillo con los que esos ojos amatistas decían, tanta pasión, y tanto amor,-Te amo Tomoyo-no se cansaría de repetirlo de decirle lo mucho que significaba ella para el.
Busco con sus manos, los botones de su camisa, pero la excitación era tanta que tardaba mas de lo que en otra ocasión le llevaría desabrochar uno simples botones, el se dio cuenta y le ayudo con esta labor, y muy pronto Tomoyo pudo sentir el contacto de su piel, con sus manos, sentirlo como se estremeció con una nada tímida caricia, y luego sustituyo sus manos con sus labios y cuando vio los ojo zafiros, se quedo maravillada, eran mucho mas profundos que en cualquier otro momento, mas misteriosos, pero también habían tanto amor¿Cómo habían perdido tanto tiempo?, se amaban con locura ambos los sabían, y todo pensamiento se borro de su mente cuando el aprovecho ese momento para quitar la ultima barrera que cubría su parte superior.
-Eres tan hermosa Tomoyo-murmuro recostándola en la cama, mientras sus manos recorrían su piel desnuda, deteniéndose en sus senos, y cuando los acarició Tomoyo cerro sus ojos, no creía que tales sensaciones existiesen, pero cuando sus manos ya no fueran la únicas que acariciaban, sino también sus labios, un gemido de placer salio de su labios, sentir su cuerpo librar toda una batalla en su interior, tumulto de sensaciones, intensas y desbordantes que parecían no tener fin, sino mas bien, parecía que la llevaban cada vez mas y mas alto-Eriol..-medio dijo, medio gimió cuando una caricia de el pareció robarle la razón.
Ese sonido, su nombre pronunciado de esa manera, quedaría grabado por siempre en su mente, a pesar de lo que mas quería era sentirse unido a ella, se obligo a ir despacio, lo quería por ella, quería que recordara este momento por siempre, y quería que fuera perfecto para ella.
Las ultimas capas de ropas que los cubrían, cayeron en el suelo, junto a las camisas, ya no había nada que impidiera el roce de su piel y que maravillosa era la sensación, electrizante pero al mismo tiempo algo atemorizante por la intensidad de ellas.
-No te lastimare-le murmuro suavemente-¿confías en mi Tomoyo?-
Ello lo miro a los ojos, y le sonrió, había tanto en esos zafiros que ella amaba, tanto deseo, amor y ternura, y sabia que podía confiar en el, y así se lo dijo.
Sintió como sus cuerpos se unían, el fue considerado y tierno, pero aun así un rayo de dolor atravesó su cuerpo, cerro sus ojos, el pareció darse cuenta y le susurro dulces palabras de amor, mientras se quedaba quieto dejando que ella se acostumbrara.
El dolor parecía diluirse con los segundo y cuando el acarició su cuerpo nuevamente el calor pareció encenderse nuevamente en su cuerpo, y la excitación y el deseo, sustituyeron al dolor, se movieron al ritmo que ya tan antiguo era.
Sus cuerpos ardiendo, sus corazones en perfecta unión, Tomoyo sintió como si de pronto se elevara de cresta en cresta, cada vez mas alto, hasta como si de pronto fuera arrojada al vacío, un gemido escapo de sus labios cuando alcanzo el punto de máximo placer, su cuerpo se convulsiono, parecía que se había roto en miles de pedazos, extasiada y envuelta en sensaciones indescriptibles, así era como se sentía, no tardo de escuchar que Eriol parecía haberse caído por el mismo abismo en que ella había caído, lo escucho decir su nombre, y luego repetirle muchas veces que la amaba, y mientras la besaba con absoluta adoración, se dijo que era la mujer mas feliz del mundo, el la amaba.
Lo ultimo que supo cuando el cansancio empezó a llenar su cuerpo, haciendo que sus ojos fueran cada ves mas pesados, fueron los brazos de Eriol envolviéndola colocándola mas cerca de su cuerpo, y así se durmió.
El sol le pegaba en el rostro, pero no fue eso lo que la despertó, sino la suave caricia en su espalda de la que era sujeto, sonrió cuando sus ojos amatistas encontraron los zafiros, y la sonrisa que el tenia, oh, era tan maravillosa, era el hombre mas guapo y sexy que había conocido en su vida.
-He estado pensando-dijo, sus manos no abandonaron la labor de acariciarla, Tomoyo pensó que si la seguía acariciando no seria capaz de concentrarse, pero a decir verdad no quería que parara-Puedes matricularte en la Universidad de Tokio, se que se espera que te ocupes de organizar esas fiestas que toda esposa de empresario tiene, pero se que tu deseas seguir estudiando y ser periodista, y yo no quiero interrumpir tu sueño.-Sabia que Tomoyo lo deseaba, una ves ella le contó su sueño ser una gran periodista, viajar a varios lugares y cubrir noticias en todo el mundo, sabia que muchas veces cuando partiera la extrañaría, sufriría por su ausencia, pero no quería ser el quien evitara que cumpliera su sueño, quería verla feliz, aunque eso significara un sacrificio para el-cuando tengas que cubrir la noticia en algún país te extrañare, pero te esperare impaciente-
Tomoyo lo miro y le sonrió, había escuchado sus palabras sabia que en el ámbito social en el que se movían lo que el le ofrecía no era nada común, el le ofrecía libertad de realizar sus sueños, libertad de lograr su propia realización personal, no solo era sexy y guapo, era considerado, tierno, y la amaba, subió sus manos hasta sus rostro y le acarició con absoluta adoración su rostro, y luego se acerco a el para darle un beso-Te lo agradezco Eriol, pero en realidad ahora estaba pensando en ser periodista de una cadena local o quizás de algún periódico.-
-Yo pensé que tu sueño era…
-Lo era-le interrumpió ella-pero ahora ya no me apetece pasar alguna noches sin ti, y no sentir el calor de tu cuerpo envolviendo el mío.-
El le sonrió-¿lo harías?-
Ella asintió
-Me alegro, porque para ser sincero yo tampoco estaba muy dispuesto a pasar las noches sin ti, sin poder besarte-besos sus labios, y luego con la caricia mas deliciosa que Tomoyo hubiera sentido acaricio su piel, empezando en su cuello, y luego bajando, deteniéndose en los lugares mas sensibles logrando que gimiera de placer, y luego no solo sus manos la torturaban, llevándola cada vez mas alto, mas profundo, sino que también sus labios-de sentir el sabor de tu piel-continuo el murmurando, pero sin dejar de acariciarla, de robarle ahogados gemidos de placer-eres absolutamente maravillosa Tomoyo.-y con un profundo y tierno beso, sintió como sus cuerpos volvía a ser uno.
Epilogo
-Todo salio perfecto-le dijo el director de las noticias, sonrió al escucharlo, las noticias en vivo siempre traían su riesgo, era por eso que le gustaba este trabajo era mas estresante porque no podía equivocarse, pero por esto era mas excitante, tal ves no tanto como cubrir las noticias ella misma, pero mientras recogía sus cosas para regresar a casa, se dijo que nunca se había arrepentido de tomar esa decisión, durante estos últimos siete años no podría haber sido mas feliz.
Estaba por entrar a su casa, cuando su teléfono sonó, era su madre que la llamaba recordándole la fiesta que se llevaría acabo en la casa de ellos, celebrando su 35 aniversario, su padre se curo gracias al nuevo tratamiento, aunque claro le recomendaron un retiro absoluto de los negocios, su relación con ellos había dado un giro de 360 grados, había descubierto que su madre lo único que pretendía era que no cometiera errores, y sus relación después de mucho esfuerzo había progresado hasta el punto en que ella había entendido sus intenciones, y ellos en que se habían equivocado al tratar de controlar su vida, pero mientras se despedía diciéndole que sin duda alguna estaría allí, se alegro que las cosas hubieran mejorado tanto.
Cuando escucho a alguien, gritar a plena voz decirle-mami has vuelto-con una sonrisa en el rostro y unos ojos zafiros brillando de alegría se dijo que la vida era absolutamente maravillosa, abrió los brazos y el pequeño de 5 años se refugio en ellos, lo levanto, el niño envolvió su cuellos y ella lo beso, Eduart rió.
-¿Y papa?-
-en la cocina-dijo con una sonrisa-yo le ayudaba a preparar el aderezo de la ensalada
Tomoyo rió, pensando que eso explicaba el sabor que había sentido en las mejillas del pequeño, pues al parecer todo su cuerpo se había involucrado en la preparación de dicho aderezo, camino hacia la cocina y se quedo contemplando al hombre que colocaba las cosas sobre la mesa, el se giro y el hombre le sonrió, el se acerco y le dio un beso-Hola¿Qué tal tu día?-
Ella se perdió en los ojos zafiros, el había cambiado y era maravilloso saber que todo había sido gracias a ella, ahora había calidez en su mirada, y su rostro y sonrisa ya no mostraban tristeza, sino mucha felicidad, sabia que ella y el pequeño Eduart lo hacían feliz-Muy bien¿y el tuyo?-
-Muy bien, pero te extrañe mucho-los tres se sentaron en la mesa, era tan feliz tenia lo que siempre soñó, pero que pensó que era imposible, tenia una hermosa familia, y los adoraba, a su pequeño hijo, que se parecía físicamente a el, pero tenia ese brillo interior de Tomoyo, y a ella, no pasaba un solo día en que no se decía a si mismo que era el hombre mas afortunado sobre la faz de la tierra.
La casa que habían comprado no era grande, ambos habían vivido en casa inmensas pero tan frías, que cuando vieron a esa casa de dos pisos, rodeada de ese hermoso jardín, y que cuando entraron fueron envuelto en un ambiente de calidez no pudieron evitar hacer de ese lugar su hogar, era perfecto.
Y ella rió con toda la alegría que sentía junto al pequeño Eduart cuando Eriol hizo una cara graciosa ocasionando que las risas estallaran en el comedor.
La vida si podría ser absolutamente maravillosa, se dijo Eriol, mientras observaba la sonrisa de su hijo y de Tomoyo, absolutamente maravillosa….
Notas. Perdón por la tardanza espero hayan disfrutado de este capitulo, y que los lime me hayan quedado bien, nunca había escrito uno, y como siempre me alegraría que dejaran un review con sus comentarios.
Gracias a aquellos que han seguido esta historia todo este tiempo, y que alguna vez dejaron review.
Pasara algún tiempo antes de que vuelva a publicar otro TE, ya que por el momento tengo que terminar Amándote en Silencio un SS, y aunque ya tengo en mente otro fic de TE, no lo comenzare porque cuando tengo muchas historias, tardo mas en actualizar, pero espero que cuando lo publique también lo lean.
