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Fics de Rosario+Vampiro.
La Hija de Moka.
Capítulo Uno: El Huevo Sagrado.
El huevo de Dragón comenzó a brillar con mucha fuerza, todas las chicas estaban intrigadas por lo que sucedería, más que nada, porque ninguna había visto alguna vez el nacimiento de un Dragón. Ruby estaba muy preocupada porque según le habían informado, el nuevo Dragón tomaría la personalidad de la persona que viera y con las amigas de Tsukune… eso sería un gran problema.
—¿Por qué nunca me escuchan? —Ruby sacó su varita mágica y usando todos sus poderes, pensó en alejar a las chicas, por desgracia, el tiempo se le acabo—. Y-ya-ya nació.
El huevo emitió un brillo que inundo todo el cuarto, luego, el cuarto quedo absolutamente a oscuras por unos cuantos segundos. Sin embargo, el huevo seguía brillando, cuando acabo de brillar, el cuarto regreso a la normalidad y el huevo, literalmente desapareció de las manos de Tsukune.
—¡Eh! ¿Qu-qué es esto que estoy sosteniendo? —Tsukune, quien aun seguía deslumbrado, sentía que aquel huevo que tenía en las manos, ya no era igual que antes—. ¿Po-por qué siento algo peludo en mis manos?
Cuando ya todos se pudieron ajustar al brillo, notaron que el huevo que sostenía Tsukune ya no estaba, en su lugar, Tsukune se encontraba abrazando de la cabeza a una niña, la cual se encontraba al parecer, muy feliz siendo abrazada. Las chicas, con excepción de Moka, estaban muy enojadas y con algo de envidia de la suerte de esta recién llegada, por lo que decidieron abrazarlo, mientras Moka, tan solo se preguntaba, quien era esa misteriosa niña.
—¡Tsukune-san!
—Tsukune es solo mío, aléjense de él.
—Tsukune, llámame por mi nombre de nuevo.
—Están aplastando a la pequeña.
—Que envidia. Aono-sama, abraza a tu querida Kalua.
—¡Onee-san! ¿Qué le ven a ese idiota?
—Aléjense de Tsukune, están rompiendo las reglas de disciplina.
—¡Chicas, me aplastan!
Curiosamente, la pequeña que estaba siendo también aplastada, comenzó a molestarse, sus ojos se iluminaron con un brillo azulado y su cabello cambio completamente a un tono azul, igual al de cierta mujer de las nieves que la estaba aplastando directamente.
—¡Suelten a mi papá!
De pronto, la niña abrazo con fuerza a Tsukune y lo lanzó hacia atrás, de su cuerpo, sin necesidad de usar sus manos, salieron disparados carámbanos de hielo. Aunque no eran tan peligrosos como los de Mizore, de hecho, estos trozos de hielo se desarmaron al tocar a las chicas. El ataque si impresiono a todas, incluso a la misma chica de las nieves.
—¿Qu-qué fue eso? —preguntó confundida Kurumu al darse cuenta que el ataque recibido, era una débil copia que el de su "mejor amiga".
—¿Acaso la niña es un Dragón de Hielo-desu? —preguntó intrigada la pequeña hechicera.
—¿Niña? Acaso no te has visto en el espejo brujita —Yukari se enojo y le lanzó una tina en la cabeza a su "amiga" Kurumu.
—Extraño, muy extraño —Mizore seguía analizando los restos de nieve que habían quedado luego de desintegrarse el ataque de la pequeña—. Es demasiado similar a mi primer ataque de hielo. Incluso fallo tan como lo hice a los tres años.
—Oh mi Dios, ¡Ya empezó! —todos se voltearon a observar a Ruby—. Esa niña es uno de los seres más antiguos que existen, un dragón. Y me temo, que todas ustedes ya la afectaron.
Todos estaban muy concentrados en las palabras de Ruby acerca de la niña dragona, que nadie se había fijado, en que la pequeña se había desmayado en el preciso momento en que los carámbanos de hielo se desintegraron, nadie, salvo Moka, que misteriosamente, sentía una extraña conexión con la pequeña.
—¿Cómo esta la pequeña, Tsukune? —Moka se acercó a la pequeña niña, quien lucía algo débil—. Parece que esta muy mal.
—Moka-san, la pequeña esta más fría que antes —el cabello de la niña había cambiado nuevamente a color negro, sin embargo, su temperatura estaba bajando cada vez más—. Ruby-san, que debemos hacer.
—Me temía esto, demasiadas cosas pasaron hoy —Ruby suspiró, levantó su báculo y comenzó a recitar un hechizo en una lengua extraña, luego de acabarlo, todo el cuarto se iluminó en un tono verde azulado. Al acabar, Ruby cayó de rodillas, todas se apresuraron a ver que sucedía—. Estoy bien, como esta la pequeña.
—E-esta mucho mejor —dijo Tsukune quien había puesto su mano sobre la frente de la niña, la cual, ahora dormía placidamente—. Pero, ¿estas bien Ruby-san?
—Mejor regresemos a las habitaciones, necesito descansar y la pequeña igual —comentó Ruby respirando agitadamente—. No dejen que nadie este en contacto con la pequeña, por ahora no les puedo decir más. Pero por primera vez en sus vidas, hagan lo que les estoy diciendo.
Ruby salió usando su báculo como bastón para ayudarse a caminar. Tsukune terminó cargando de la pequeña niña dragón, para rabia de las demás chicas, excepto Moka. Fue algo difícil el trayecto, con todos los padres presentes y alumnos, pero lograron esconder a la pequeña de la vista de todos los curiosos, en esta ocasión, incluso Kalua y Kokoa ayudaron.
—Al fin —Tsukune suspiró aliviado luego de entrar a su habitación, por desgracia, con todas las demás chicas que lo seguían. Aunque estas estaban más interesadas en conocer la habitación del "humano" que en saber de la condición de la pequeña—. Gracias chi… ¡DEJEN ESE! Es mi ropa interior.
—Que linda es tu ropa querido, jejeje.
—Que vergüenza, la ropa de Tsukune-san.
—Mi amor, no deberías avergonzarte, en el futuro yo te lavare la ropa.
—Aono-sama, me encanta tu pijama. Crees que me quede.
—Chicas, dejen eso por favor. Tú también, Kalua-san.
Mientras Tsukune le quitaba cada prenda a sus amigas y las escondía donde no pudieran volver a tomarlas, Moka cuidaba de la niña, atendiéndola como si realmente se tratara de su hija y estuviera enferma. Kokoa se encontraba a su lado, intentando descubrir algo acerca de la pequeña.
—Solo descansa —Moka acariciaba la cabeza de la niña dormida, esta sonrió al sentir la mano de Moka deslizarse por su cabello—. Realmente es muy linda.
—Debo reconocer que esta Moka es muy diferente a mi Moka-Nee-sama —pensaba Kokoa viendo como se comportaba Moka, como si fuera una madre real. En cierta forma le daba algo de envidia—. Si Moka-Nee-sama se hubiera portado así conmigo, supongo que las cosas hubieran sido diferentes.
Kokoa se imagino junto a la Otra Moka, siendo acariciada y mimada por esta, durante una cena en la que ambas compartían su postre, en el baño, bañándose juntas e incluso, durmiendo abrazadas. Luego recordó como habían sido realmente las cosas, durante sus cenas, con Moka quitándole todo, en el baño, con Moka lanzándola al agua pura y hasta en la cama, con Moka durmiendo a pierna suelta y ella amarrada y encerrada en el closet.
—¿Esta mejor la pequeña? Moka-san —preguntó Tsukune, quien por fin había podido esconder toda su ropa.
—Parece que esta bien, no se que hizo Ruby, pero la niña esta mucho mejor —comentó alegremente Moka—. Ahora solo esta durmiendo.
—Esta niña es bastante rara —comentó Mizore.
—Mira quien habla —agregó Kurumu—. Acaso no te has visto al espejo.
—Estoy hablando en serió —Mizore se sacó la paleta que siempre llevaba en la boca y señalo en dirección de la niña—. Hace poco, esta pequeña, uso un ataque de hielo.
—Eso no es novedad, hay muchas otras criaturas que pueden usar hielo-desu —comentó tranquilamente Yukari—. Incluso existe magia en niveles más avanzados que usa el hielo… aun no la puedo usar —agregó algo avergonzada la pequeña brujita—. Pero algún día estoy segura que lo haré-desu.
—Estoy de acuerdo con la brujita —interrumpió Kalua—. He visto a otras criaturas usar ataques muy parecidos a los de las mujeres de las nieves.
—No me refería a la similitud entre poderes —respondió Mizore, luego se volvió a meter la paleta a la boca—. Sino a que, el ataque que uso, fue el mismo que yo use por primera vez cuando tenía tres años. Mi primer ataque de hielo, incluso poseía su misma falla.
—¿Copio uno de tus poderes? —interrumpió Kokoa, quien se había mantenido al margen de la conversación, ya que la tachaba de inútil—. ¿Es posible eso, Kalua-neesama?
—No conozco del caso de ninguna criatura capaz de hacer eso —Kalua se notaba muy pensativa—. Sin embargo, tampoco se que esto sea imposible.
—Existen ataques elementales muy similares —interrumpió Moka—. Pero incluso entre familiares de la misma sangre, sus técnicas sufren ligeras variantes.
—Como nosotras tres —habló instintivamente Kokoa.
—Pero no era una técnica similar, les puedo asegurar, que ese era mi ataque —habló muy seria Mizore—. Lo reconocería, porque me tomo siete meses aprenderlo y aun luego de todos esos meses, mi ataque tuvo esa terrible falla.
—Ahora que lo mencionas —interrumpió Tsukune—. Cuando todas ustedes se nos abalanzaron, la pequeña se molesto y su cabello cambio a un color muy parecido al del Mizore.
—Tsukune, di mi nombre, se oye muy lindo cuando lo mencionas —sonrió Mizore.
—Etto, mejor luego. Necesitamos resolver algunas cosas antes.
—Esta bien, lo esperare —Mizore le sonrió a Tsukune, haciendo que este se asustara un poco.
—Cre-creen que debamos esperar a Ruby-san —comentó Tsukune tratando de evitar a Mizore.
—Ruby sabía mucho de esta niña —habló seriamente Kurumu—. Aunque no imagino, porque cargaba una caja vacía llena de sellos sagrados.
—Es mi imaginación o Ruby sabe más cosas de esta escuela de lo que nos ha querido decir —interrumpió Tsukune, la habitación se quedo completamente en silencio. Pero no paso mucho, antes de que todos descartaran esa idea.
—Si Ruby supiera algo, estoy segura de que nos los diría. Es nuestra amiga —Moka defendió a Ruby—. Aunque si es cierto, que sabía bastante de esta preciosidad.
—Incluso supo que hechizo usar para curar a la pequeña, yo no hubiera sabido que hacer-desu —Yukari se notaba muy sería, al igual que todas las chicas en la habitación.
—Y aunque lo supieras, no hubieras podido hacer nada —se escuchó una voz, todos voltearon de inmediato en dirección de la entrada y vieron a Ruby quien acababa de entrar—. Les dije que fueran a descansar… Olvídenlo, los Dragones neutralizan la magia.
Todos se notaron muy asombrados antes las palabras de Ruby y aunque nadie le creía, debía ser cierto. Ruby, al ver la cara de incredulidad de los presentes, se molestó un poco y levantó su báculo, de inmediato, el suelo se partió y salió lo que parecía ser una raíz de color verde.
—Ru-Ru-Ruby-san, no hagas eso, por favor —imploró Tsukune al ver como destruían su habitación—. ¡Me van a cobrar todos los daños!
Sin embrago, Ruby no hizo caso y lanzó su ataque a sus atemorizadas amigas, sin embargo, cuando iba a alcanzarlas, la raíz se desintegro en el aire. Todas las chicas miraron instintivamente a Yukari, pero esta negó haber hecho algo. Ruby señaló en dirección de la niña dormida, al verla, se dieron cuenta de que estaba emitiendo un pequeño brillo, el cual desapareció cuando el último trozo de raíz se desintegro.
—¿Qu-qué paso? —preguntó confundida Kurumu al darse cuenta de que no fue dañada.
—No era ese el ataque más fuerte de Ruby —Moka, quien también terminó envuelta en la demostración, aun no salía del asombro.
—Ni siquiera yo con mi magia pude detener ese ataque la última vez-desu —comentó muy asombrada y algo asustada la pequeña Yukari.
—Eso es magia avanzada o estoy equivocada —Kalua se notaba muy interesada en el ataque de Ruby, pero más que eso, en la forma como este fue eliminado.
—No lo estas Kalua-neesan, Ruby es una poderosa bruja, aunque viene originalmente del mundo humano. Tal como el inútil de Tsukune —comentó algo molesta Kokoa.
—¿Có-cómo sabes todo eso, Kokoa? —preguntó asustado Tsukune, Kokoa se sonrojo.
—N-no-no es lo que imaginas. Tan solo investigue a mis presas, eso es todo —habló la pequeña vampiresa algo sonrojada—. Además, lo más importante aquí. Es saber que pasa con esa niña.
—Es verdad, que sucedió exactamente Ruby-san —Tsukune lucía algo pensativo—. Sino recuerdo mal, cuando me encontraba en problemas con aquellas armaduras, misteriosamente estas se desarmaron.
—Ahora que lo menciona, Tsukune-san —todas miraron en dirección de Yukari—. Cuando estuvimos peleando con aquellas armaduras, no eran tan fuertes, pero de alguna forma, sentí que poco a poco me iba debilitando-desu. Como cuando me enfrente la primera vez con Ruby-san, creí que era alguna habilidad de esas armaduras guardianas-desu.
—Que curioso, a mi también me paso eso —ahora todas voltearon a ver a la Sucubus—. Los enemigos eran realmente débiles, salvo por su habilidad de rearmarse. Pero creí que entre nosotras podríamos vencerlos hasta que ya no les quedará energía para recuperarse, sin embargo…
—Nosotras fuimos las que nos empezamos a cansar —interrumpió Mizore—. También lo noté, pero no le di importancia… hasta que lo mencionaron.
—Interesante —Kalua acarició el cabello de la pequeña, quien aun seguía dormida—. Así que ese es el misterioso poder de los dragones —Kalua mostró su risa sádica, la que normalmente usaba cuando entraba en su modo de asesina—. Ahora entiendo por qué los cazaron al borde de extinguirlos. ¡No hay mejor presa que un dragón!
—¡KALUA-NEESAMA! —Moka cargó a la niña y la quitó de la cama de Tsukune, antes de que Kalua clavará sus uñas en donde se encontraba antes la pequeña durmiendo.
—¡Lo-Lo-Lo siento mucho! —Kalua comenzó a llorar, como de costumbre, Tsukune nuevamente tuvo que consolarla, hasta que dejara de llorar.
—Una bebé dragón —comentó Kokoa viendo a la pequeña, quien había despertado al ser levantada de la cama—. Cuanto poder hay en esa pequeña cosa.
—No le digas cosa a esta niña tan hermosa —Moka comenzó a jugar con la pequeña que tenía en brazos, esta respondía muy alegre ante todos los juegos de Moka—. Donde estas, no te veo… ahí estas.
—Tanto poder en una niña tan pequeña —comentó seriamente Kalua.
—Y parece creer que mi hermana es su madre —agregó Kokoa muy confundida.
Moka cargo a la pequeña y comenzó a lanzarla al aire, la niña reía cada vez que la lanzaban y Moka muy alegre, cada vez la lanzaba más alto, todas las chicas estaban emocionadas con la escena, incluso las otras dos princesas vampiro.
—No entiendo porque, pero esta pequeña me llena de un cariño especial —comentó Moka de lo más feliz viendo como se reía la niña.
—A mi me alegra que este feliz, Onee-sama —comentó con una sonrisa y algo sonrojada, Kokoa.
—Me encanta ver a mi hermana tan feliz —agrego Kalua—. Es como estarla viendo con su hija.
—Es como la hija de Tsukune y Moka —habló con una sonrisa Ruby, su rostro mostraba un poco de rubor.
Tsukune se incomodo ante estas palabras y sintió algo de temor, al saber lo que harían las otras chicas al escuchar el comentario de Ruby… pero, nada sucedió o mejor dicho, lo contrarió de lo que esperaría. En lugar de lanzar todo tipo de comentarios defensivos, las chicas solo festejaban las palabras de Ruby.
—Momento, esto se parece al poder de Kurumu, su encantamiento —pensó muy seriamente Tsukune, quien ya había sido anteriormente victima de esta habilidad—. Pe-pero es muy diferente al encantamiento de Kurumu, que sucede con esa niña.
Tsukune comenzó a preocuparse con los secretos que escondía esa pequeña y el misterioso encariñamiento de Moka y las chicas, para con la niña. Cuando Tsukune pensaba que nada peor podría suceder, fue cuando se equivoco, Moka lanzó muy fuerte a la pequeña y esta se asustó, al punto de intentar sujetarse de los primero que pudiera y eso, fue sin lugar a dudas el rosario de Moka, despertando a la Otra Moka en el proceso.
To be Continued…
