Fics de Rosario+Vampiro.
La Hija de Moka.
Capítulo Cuatro: Madres por Accidente.
Cuando Moka iba a golpear con su poderosa patada a su contraparte sin poderes, temiendo por el fin de esta última, la pequeña que había estado observando la pelea algo asustada, emitió un terrible grito, de inmediato, una extraña luz inundo el ambiente y por un momento, parecía como si todo se hubiera detenido en el tiempo, cuando la extraña luz desapareció, Moka cayó al suelo golpeando un sitio vació.
—¿Qu-qué paso? —Moka, la Moka sellada, quien había terminado en el lugar de su contraparte sin rosario, miraba muy confundida la escena—. ¿Qué estaba haciendo?
—Regresaste Moka —Tsukune suspiró aliviado, al parecer, ambas Mokas habían regresado a ser una—. Gracias a dios —fue cuando por fin Tsukune se dio cuenta de un detalle, la pequeña que había arreglado esto, estaba tirada en el suelo, muy débil.
—Tsu-Tsukune, ¿qué sucedió? No recuerdo nada —preguntó muy confundida Moka.
—Luego te explico todo Moka-san, debemos ayudar a la pequeña —diciendo esto, Tsukune corrió a ayudar a la niña, quien se había desmayado al parecer, luego de usar tanto poder.
Luego de llevar a la niña a la enfermería y de esperar a que todo el grupo nuevamente se reuniera, Tsukune les explico la situación, como la pequeña lo había ayudado y como fue, que ambas Mokas regresaron a ser una sola Moka de nuevo. Pasaron cerca de diez horas antes de que la pequeña despertara, en ese tiempo, ni Moka ni Tsukune se habían alejado de ella.
—Iré a informar lo que sucedió —habló Ruby antes de salir—. Y por favor, ¡No hagan nada raro hasta que venga!
—Pero si nosotros no somos los que causamos los problemas —pensó Tsukune algo apesadumbrado.
—Ya esta despierta, Tsukune —habló Moka feliz al ver que la pequeña abría los ojos.
—Ho-hola, me llamo Tsukune y ella es Moka-san, como estas.
La pequeña miraba fijamente a Tsukune y a Moka, las personas que se encontraban sentadas junto a ella. Sin embargo, también se fijo en las cuatro chicas que estaban en el fondo de la habitación, Yukari, Kurumu, Mizore y Kalua, y estas también se fijaron en la pequeña… o más exactamente, en su relación con Tsukune y Moka y viceversa.
—A veces juraría que la sienten como su hija —comentó Kurumu algo molesta y celosa.
—Es normal que cuiden de ella, salvo a Moka-san. Tsukune-san le esta muy agradecida-desu —respondió la pequeña brujita, también algo celosa de l relación de Moka y Tsukune.
—Mientras no me quiera robar a mi Tsukene, no habrá problemas conmigo. Incluso la puedo adoptar como hija mí y de Tsukune.
—La hija mía y de Tsukune-san.
—Sabes Mizore, por fin dices algo con sentido. Nuestra hija…
Las tres chicas empezaron a fantasear en tener a Tsukune de esposo y a aquella niña como su hija.
—A todo esto. ¿Cómo van a llamar a esa niña? —interrumpió Kalua las fantasías de las chicas, incluso hizo reaccionar a Tsukune y a Moka.
—No lo habíamos pensado —exclamó Tsukune algo intrigado.
—Solo le hemos venido diciendo cosas como niña o pequeña —habló Kurumu algo más repuesta—. Supongo que ella también merece un nombre.
—¿Ese no sería trabajo de su madre? —preguntó Moka interrumpiendo.
—Moka-san, la bebé dragón ya no tiene padres-desu.
—Eso no es del todo cierto bruja menor —Yukari se hizo un gesto de enojo al escuchar a Kalua—. Tal parece que ve a Aono-sama como su padre.
Kalua señalo en dirección de la pequeña, quien seguía recostada en la cama, jugando al parecer con Tsukune. Esto puso al joven humano muy nervioso, imaginando que seguiría. Tal como lo imagino, sus amigas comenzaron a pelearse el título de "madre" de la niña.
—Si me muestro como la madre de aquella niña, mi lazo con Tsukune se hará mayor —pensó entre risas Kurumu.
—Tal vez no pase como su madre-desu. Pero quizás como una hermana mayor-desu. Así verá lo buena hermana que puedo ser, Tsukune-san —sonrió Yukari.
—Y si meto a la niña en un bloque de hielo, mientras me quedo a solas con Tsukune —Mizore esbozó una sonrisa bastante extraña.
—Que tal si la llamamos como yo —habló entre broma y seria la joven Sucubus.
—Podríamos llamarla como yo-desu —sonrió Yukari pensando en vestir a la pequeña dragoncita con un traje igual al suyo—. Sería tan lindo-desu
—Ella se debe llamar como yo y así Tsukune y yo seremos esposos —interrumpió Mizore, luego, lo que era de esperarse, pasó.
—¡Nada de eso! Ella se llamara Kurumu y será criada como una Sucubus.
—Será Yukari. Tsukune-san y yo la criaremos como a nuestra hija-desu.
—Solo eres mayor que ella por unos años, como serás su madre.
—Entonces tú serás su abuela-desu.
—¿Cómo que abuela?
Mientras bruja y Sucubus peleaban, Mizore hacia lo que sabía hacer mejor, reía de forma muy rara mientras veía a Tsukune y a la pequeña desde detrás de un biombo de la enfermería. Kalua, quien ya se había acostumbrado a todo esto, tan solo esperaba a ver que diría o haría su hermana.
—Ya estas mejor, pequeña Mikami —habló Moka algo alegre al ver que la pequeña que habían estado cuidando, por fin despertaba.
—S-sí… ma-má —Kalua rió al escuchar estas palabras, las chicas quedaron en shock.
—De nuevo Moka-san nos ganó-desu —exclamó Yukari con lágrimas en los ojos.
—¿Mikami? —preguntó Tsukune quien también jugaba con la niña.
—E-es q-que… —Moka tartamudeo su respuesta, más que nada algo avergonzada por lo que diría—. Si-siempre quise ponerle a mi hija así.
—Es un lindo nombre —sonrió Tsukune, alegrando a la muy avergonzada vampiresa.
—Además de que lleva "K" —exclamó Kalua, aunque más para ella.
—Te gusta tu nombre, pequeña Mikami —la niña asintió muy a gusto ante las palabras de Tsukune, su "padre".
Estaba tan feliz por su nuevo nombre, que literalmente irradiaba felicidad.
—No se ven lindos —exclamó Kurumu "misteriosamente" encantada con aquella escena.
—Parecen una familia feliz-desu —Yukari también parecía fascinada con la escena, al igual que las demás chicas presentes, salvo Kalua.
—Me siento muy feliz por ellos —comentó desde detrás del biombo Mizore.
Kalua analizaba la situación con detenimiento. Mientras las chicas parecían hechizadas por la pequeña Dragoncita. Hubo un momento en que tuvo que cubrirse la nariz.
—Lo que me temía, al parecer esta copiando los poderes de las chicas que estuvieron presentes en su nacimiento —pensó muy sería la vampiresa.
—No es linda, Yukari.
—Así es, , es la niña más linda que he visto-desu.
—Esta hermosa. Me recuerda a mi Tsukune.
—Chicas, no es para tanto.
—Ves chiquita, todas te quieren mucho.
Misteriosamente, las chicas estaban como "embobadas" admirando a la pequeñita, incluso, estaban más preocupadas de ella, que del mismo Tsukune.
—Oigan chicas, esto ya no parece muy normal.
Ahora Kurumu, Yukari y Mizore, se estaban peleando quien cargaría a la pequeña. Incluso Moka estaba algo nerviosa, ante la nueva actitud de sus amigas y su repentino interés por su "hija".
—Chicas, podrían soltar a Mikami. La están haciendo llorar. Tsukune, ayúdame.
—Yukari, Mizore, Kurumu, escuchen por favor a Moka-san.
Pero era inútil, las chicas no reaccionaban.
—Hermana, puedes ayudarnos.
Por fin Moka fue a pedirle ayuda a su hermana mayor, pero esta no hizo o dijo nada. Parecía estar en trance.
—¡No tu también, Kalua!
—Moka-san, ayúdame acá.
Tsukune había logrado rescatar a la niña de manos de las tres chicas "encantadas", pero estas no lo dejaría incluso sin luchar.
—No deberías hacer eso, Tsukune.
Kurumu sacó sus garras e intentó rebanar con ellas a Tsukune, quien por un pelo logró esquivarlas.
—Tsukune-san, no es bueno provocar a una bruja-desu.
Ahora era Yukari la que atacaba con todo, lanzó una serie de ataques con sus cartas, las cuales lograron ser detenidas por un témpano de hielo que emergió de la tierra.
—Gracias Mizore, al menos tu aun estas bien…
Pero Mizore solo volteó a ver a Yukari enojada.
—Ten cuidado, puedes dañar a la niña.
—Lo siento-desu.
Nuevamente lanzaron las tres chicas una serie de ataques al mismo tiempo contra Tsukune. Los dardos de hielo de Mizore, las cartas del Tarot de Yukari y las garras de Kurumu.
—¡TSUKUNE!
Moka se lanzó hacia Tsukune, este entendiendo lo que quería hacer, estiró la mano para intentar quitarle el rosario. Pero cuando lo sujeta…
—¿El Rosario no sale?
En efecto, el rosario no se liberó. Por lo que Tsukune tuvo que actuar rápido para que Moka no fuera dañada. Con un ágil movimiento, lanzó a Moka del rosario hacia el otro extremo de la habitación y luego e lanzó a Mikami.
—¡TSUKUNE!
Los tres ataques impactaron el Tsukune… pero misteriosamente, no le hicieron ni un solo rasguño. Tsukune confundido se tocaba todo el cuerpo, pero ni siquiera sus ropas estaban rasgadas.
—¿Es-estoy bien?
—TSUKUNE.
Moka corrió a abrazar a Tsukune, las chicas estaban en el suelo, al parecer ya habían recuperado la razón.
—¿Qué me paso? Siento como si hubiera estado a punto de hacer algo, de lo que me arrepentiría toda mi vida.
—Me siento rara-desu.
—Tsu-Tuskune esta herido.
A la voz de Mizore, Yukari y Kurumu olvidaron todo y corrieron a auxiliar a Tsukune. Pero este, estaba sano y salvo.
—¿Quién te quiso dañar Tsukune? Dime y lo haré pagar.
Kurumu sacó sus garras.
—Estas bien Tsukune-san, no quieres que te cure-desu.
—Deja que mi amor sane tus heridas, Tsukune.
—Estoy bien, chicas. Estoy bien, gracias por preocuparse.
Moka, quien había estado abrazando a Tsukune muy fuerte, solo se separó de él, muy apenada.
—Gra-gracias Moka-san.
—D-de nada Tsukune.
—¿Me puede explicar alguien que paso aquí?
Ruby acaba de entrar, la enfermería lucía como área de desastres. Aunque los ataques de las chicas no habían dañado a Tsukune, si habían destruido la habitación. Era como si los tres ataques hubieran sido bloqueados o más bien, desviados.
—Recuerdo todo.
—¡Y yo-desu!
—Quisimos atacar a Tsukune.
—Pe-pero porque.
Kalua que se había mantenido al margen, por fin reaccionó.
—Eran victimas del encantamiento de una Sucubus.
—Kurumu-san, nunca creí que fueras capaz de algo así-desu.
—Has llegado muy lejos.
—Lo dice la chica que solo se la pasa acosando… ¡Momento! ¿Por qué me defiendo? Yo no hice nada, jamás le haría daño a Tsukune.
—Además, ella también estaba siendo victima del encantamiento.
—¿Entonces quién fue, hermana Kalua?
Kalua apuntó a la niña que dormía en brazos de Moka.
—¡No puede ser Mikami! Ella es una buena chica.
—Es una Dragona, Moka —habló Ruby—. Al parecer, sus poderes son muy difíciles de controlar.
—Pero ella me salvó —protestó Tsukune, aun cuando no sabía si realmente fue Mikami la que evitó que fuera atacado—. Si ella no hubiera desviado esos ataques, probablemente ya no estaría aquí.
—Me temo que deberé informar de esto al director. La habilidades e todas ustedes, están siendo canalizadas en ella.
Ruby salió nuevamente, hacia la dirección.
—Nunca creí que alguien pudiera usar mis propios encantamientos contra mí —exclamó sujetándose la cabeza Kurumu—. En verdad eres fuerte niña.
La pequeña Mikami seguía durmiendo en brazos de Moka.
—Eres bastante fuerte Mikami-san, pero no vuelvas a hacer ese tipo de travesuras-desu.
—¿Podrías hacer algo así, pero para que Tsukune se enamore de mí?
—¡MIZORE!
—¿Qué podemos hacer Tsukune? Si Ruby informa de esto, se llevaran a Mikami. No quiero que la alejen de mí.
—No podemos evitarlo Moka. Ya viste lo que casi ocurre antes y ahora. Sus habilidades están fuera de control.
—Debe haber una forma.
Todas las chicas lucían preocupadas.
—Tal vez la haya —habló sería Kalua—. Ella necesita aprender a controlar sus poderes por su cuenta. Pero sobre los poderes que copio de ustedes, quizás pueda recibir lecciones para usarlos.
To be Continued…
