Fics de Rosario+Vampiro.

La Hijade Moka.
Capítulo Cinco: Buscando una Verdad.

NOTA: A partir de este capítulo, ya se empezarán a hacer referencias en cuanto al Manga y no solo al Anime.

Luego de que las chicas habían oído la idea de Kahlua, habían decidido ponerla en práctica, cada una de ellas iba a tomar turnos para tratar de enseñarle a manejar los poderes que copio de cada una de sus "madres". Mientras las chicas instruían o más trataban de enseñar a la pequeña Mikami a usar sus poderes, en un rincón apartado de la biblioteca, Tsukune buscaba desesperadamente algo.

—No es este, tampoco es este… —Tsukune se encontraba apilando los libros que no le servían, llevaba una enorme pila, pero al parecer, aun no hallaba lo que buscaba—. Este no es, ni este de acá…

Tsukune se encontraba en una de las partes más alejadas y menos visitadas de la biblioteca, la sección de mitos y leyendas. Llevaba cerca de una hora revisando libro tras libro en busca de algo, pero hasta ahora no había encontrado eso que buscaba tan desesperadamente.

Hasta que…

—¡AQUÍ! —al parecer Tsukune había encontrado por fin lo que tanto buscaba, pero para su mala suerte, no era más que una pequeña leyenda de cuatro líneas—. ¿Por qué no hay nada más?

Tsukune estaba listo para tirar la toalla y marcar así su derrota, cuando alguien apareció, haciéndolo sobresaltar de la impresión.

—¿Qué haces Tsukune?

Tsukune trató rápidamente de ocultar el libro que se encontraba leyendo, pero la recién llegada fue más rápida que él y le quitó el libro de las manos.

—¿Leyendas Infantiles?

Pero la visitante no estaba sola.

—¿No te parece que estas muy grande para estos libros, Tsukune-kun?

—Yo creo que es lindo que Tsukune-san se ponga a leer estos cuentos para contárselos a Mikami-san ~desu.

—Si mi querido Tsukune quiere leer esto, yo tengo muchos libros sobre nosotras, las mujeres de nieve.

Moka, Kurumu, Yukari y Mizore habían vuelto, pero de Kahlua, Kokoa o la pequeña Mikami no había señales.

—¡Chicas! ¿Dónde esta Mikami-chan? Acaso… ¡Ruby-san la llevó con el Director!

—Mikami esta con mi hermana, nosotras… —Moka se notaba algo avergonzada de hablar—. No pudimos instruir a Mikami-chan.

—Esa pequeña en verdad es dura —habló sería la Sucubus—. De verdad merece ser mi hija.

—Ella es dura, porque será una mujer de las nieves como yo —protesto Mizore—. Ella despierta mis instintos maternales.

—No, la pequeña Mikami-san será una bruja como yo ~desu —interrumpió Yukari.

—Pero ella ni siquiera puede usar magia. ¿Cómo crees que será una Bruja?

—Pues tampoco tiene alas o garras de Súcubo, o piel resistente al frío como una Mujer de las Nieves.

Las tres chicas empezaron a pelear de nuevos, aunque lo hicieron de un modo bastante infantil, golpeando las manos de las otras, como si fuera una especie de juego; momento que aprovecho Moka para acercarse a su amado Tsukune y preguntarle acerca del motivo de su visita a la biblioteca.

—Tsukune —habló entre un tono seductor e infantil Moka.

—Moka-san —Tsukune se perdió directamente en los ojos de Moka.

—Tsukune —al igual que Tsukune, Moka no pudo dejar de ver a Tsukune, mientras repetía su nombre.

—Moka-san —y el ritual de costumbre había empezado..

—¡Paren con eso! —las tres chicas interrumpieron a la melosa pareja, Tsukune y Moka solo voltearon avergonzados.

—Mo-Moka-san, ¿querías chupar mi sangre acaso? —respondió algo nervioso Tsukune.

—Etto… No —respondió algo apenada Moka, pero su estómago rugió dejándola más avergonzada.

—Esta bien, puedes hacerlo —Tsukune se descubrió un poco el cuello e inclinó su cabeza hacia un lado, cuando Moka iba a morderlo, Kurumu la golpeó lanzándola lejos.

—¿Quieren olvidarse se eso? —Kurumu miró seriamente a Tsukune—. Tenemos algo más importante —Kurumu se acercó a Tsukune y luego, puso sus pechos contra este, mientras se los frotaba—. ¿Crees que se han puesto más grandes?

—¡Qué crees que haces, Kurumu-san! —Yukari hizo caer una cacerola sobre Kurumu y mientras esta estaba temporalmente inconsciente, Yukari se acercó seductoramente a Tsukune, pero ya alguien más de le había adelantado.

—¡Qué te parece Tsukune? Son como dos pequeñas y jugosas fresas —Yukari le lanzó otra cacerola a Mizore, luego intentó hacer lo mismo que las otras dos, pero ambas se despertaron y comenzaron otra "pelea".

—Tsukune —Moka no desperdició tiempo y se acercó aun curiosa a Tsukune—. ¿Qué haces aquí en la Biblioteca?

Pero no era la única interesada en la actividad secreta de Tsukune, las tres chicas que hasta hace poco estaban ocupadas "peleando", al escuchar las palabras de Moka, se unieron a esta sin dudarlo.

—Si Tsukune-kun, para que viniste a esta área.

—Esta es una de la áreas menos usadas por los alumnos, porque solo tiene libros de leyendas y mitos, que no son ciertos ~desu.

—¿Pero esperabas encontrar algo entre todos estos libros Tsukune?

—Pero si has estado buscando bastante.

—Bueno chicas —Tsukune suspiró, no podría guardarles la verdad a sus amigas—. No me es posible enseñarla nada a Mikami-chan, ya que aun sigo aprendiendo. Si tratará de enseñarle algo, temo que los poderes de Dragón de Mikami-chan puedan causar alguna mala combinación con la sangre de vampiro sellada en mí —Tsukune sujetó temeroso el candado en su mano izquierda, parte de la cadena que lo ataba a su brazo, estaba cuarteada—. Pensé en ayudarlas de la única forma posible para mí. Por eso vine a la Biblioteca para investigar acerca de Mikami-chan. Quería encontrar información que nos pudiera ayudar con ella.

Esta declaración dejó muy confundidas a las chicas.

—Tsukune eres tan bueno. ¿Estabas buscando un libro acerca de los Dragones?

Tsukune solo asintió.

—P-pero… ¿Encontraste algo Tsukune?

Tsukune solo negó decepcionado.

—Le pregunté a la bibliotecaria y no supo recomendarme un libro acerca de Dragones, de hecho parecía muy intranquila cuando le pregunte acerca de ellos. Así que pensé en buscar en la sección de Mitos y Leyendas, pero solo encontré cuatro líneas que hablaban de ellos en una especie de verso.

Tsukune les mostró el libró a sus amigas:

"Una noche de misterios, surcaron todo el cielo

La Luna llena fue cubierta, los poderes robados

Una revolución llegaba, todos a su caza

No quedó uno con vida, su historia a acabado"

—P-pero como sabes que hablan de los Dragones, no los mencionan para nada.

—No mencionan su nombre, pero los lo que dice el fragmento, deduje que se trataba de ellos.

—Es cierto, esta parte que habla de los poderes robados ~desu. Es casi como nos paso con Mikami-san.

—¿Será una confidencia acaso?

—Coincidencia o no, es lo único que encontré acerca de Dragones. Y llevó desde que empezaron a entrenar con Mikami-chan… Por cierto, ¿cómo les fue con ella?

—¿No nos escuchaste acaso Tsukune?

—Lo siento, estaba muy concentrado en estos libros. ¿Pero como les fue con ella?

—Mal.

—Pésimo ~desu-

—Terriblemente mal.

—Fue un caos.

—¿A qué se refieren con eso?

—Intenté enseñarle a la pequeña Mikami-chan a controlar su encantamiento, pero… —Kurumu empezó a recordar lo que pasó—. La pequeña iba bien, hasta que sus poderes se salieron de control y ocasionó una terrible pelea en el patio. Tuvimos que huir de ahí con ella…

—Luego yo me hice cargo de ella ~desu.

—No se porque, sabes que no puede usar magia.

—Aun no sabemos eso, Ruby-san dijo que ella cancelaba la magia, no que fuera inmune a ella ~desu.

—Debe haber mucha diferencia en ello. ¿Pero como te fue, Yukari-chan?

—Pésimo, todos los conjuros que intentaba enseñarle, solo eran cancelados antes de que siquiera pudiera terminar de decirlos.

—Fue cuando yo entre para guiar a nuestra hija, Tsukune.

—¿Pero también te fue mal, Mizore-chan?

—¡Tsukune dijo mi nombre! Dilo de nuevo, Tsukune, cada vez que lo dices yo… —Mizore quedó en su modo "perdida en Tsukune", por lo que fue Kurumu la que trató de explicarle que pasó.

—La pequeña no solo logró dominar todo lo que le enseñó Mizore, sino que la sobrepasó. Congeló toda la cafetería y tardamos cerca de dos horas en derretir todo el hielo.

—Debió ser muy duro para ustedes chicas.

—Lo fue —contestaron las tres al unísono.

—Pero las que se las vio más duras fue Moka.

—¿Por qué? ¿Qué sucedió con Moka-san y Mikami-chan, Kurumu-chan?

—Pues Moka más bien se comportaba como una madre con ella.

—Era realmente tierno ver a Moka-san cuidando de Mikami-chan como si fuera su hija ~desu.

—Pero aun con los cuidados maternales que le daba, la pequeña no dejaba de hacer travesuras.

—¿A qué se refieren con travesuras?

—Pues al parecer, esa pequeña a andando copiando poderes por ahí.

—¿Co-copiando Poderes?

—Así es Tsukune-san, ella desaparecía y volvía a aparecer como si fuera un juego, además hacia levitar objetos ~desu.

—Pe-pero no recuerdo a nadie con poderes así.

—Verdad que no, por eso sigo creyendo que ella puede ser una Bruja como yo ~desu —Yukari se encontraba muy emocionada con aquella pequeña esperanza, de que los poderes de Mikami fueran magia y no producto de cuando anduvo perdida por los terrenos de la Academia Youkai.

—Los Dragones son en verdad muy intrigantes. No comprendo por qué no hay un solo libro acerca de ellos en toda la Biblioteca. Es como sino existieran o alguien se hubiera encargado de borrar todo registro de ellos.

Esta declaración puso en duda a las chicas.

—Ahora que lo menciones, Tsukune-san, tampoco recuerdo haber visto alguna vez un libro sobre Dragones.

—Ni recuerdo haber visto uno en casa ~desu.

—O en el Castillo.

—Entre todos los documentos importantes de las mujeres de las nieves, no creo haber visto alguna vez, algo sobre Dragones.

—¿Qué extraño?

—Además, Mikami-chan, no se parece a ninguno de los otros Dragones que vimos antes. Es como si fuera un ser completamente diferente.

Las dudas eran cada vez mayores, Tsukune se adentró a la parte más alejada de la biblioteca en busca de respuestas, pero en lugar de hallarlas, solo encontró más preguntas.

—No hallaran nada acerca de los Dragones aquí o en ningún libro en todo el Mundo Youkai.

Ruby acaba de hacer una de sus entradas triunfales, robando toda la atención de sus amigos y dirigiéndolas, hacia su propia persona.

—¿Ruby-san?

—Si es por Mikami-chan, ella esta siendo cuidada por mis hermanas. Tsukune vino a la Biblioteca para ayudarnos con ella, busco durante horas, pero no encontró nada aun... —Moka se notaba muy nerviosa—. Por favor, no le digas nada al Director, no nos separes de Mikami, prometo regañarla cuando haga algo malo, pe-pero p-por favor, n-nos alejes d-de ella —Moka estaba casi al borde de las lágrimas.

—Tranquilícense, no le dije nada al Director. —las chicas casi gritan de alegría, pero recordaron donde estaban y se controlaron.

—Pero ¿por qué no lo hizo, Ruby-san ~desu?

—Diría que muchas cosas pasaron, pero lo cierto es que… también estuve durante el nacimiento de esa pequeña. Supongo que también debo tomar algo de responsabilidad, ya que pudo copiar parte de mis poderes —las chicas no sabían si Ruby hablaba en serió o simplemente mentía para que se alegraran—. Además le llegué a tomar cierto apreció a la niña —aunque esta última parte la dijo más para si misma.

—¡Gracias Ruby-san! —Moka abrazó a Ruby, sacándola de sus pensamientos.

—De verdad gracias, Ruby-san.

—No es para tanto.

—Pero Ruby, tú mencionaste algo acerca de que no encontraríamos libros acerca de Dragones, en ningún lugar del Mundo Youkai. ¿A qué te referías con esto?

—Tarde o temprano debían saberlo.

Las chicas estaban esperando la explicación de Ruby por lo que ninguna habló, pero esta simplemente miró a todos lados antes de volver a hablarles.

—Se los revelaré todo, pero no aquí —les comentó en un susurro—. Veámonos en dos horas, en aquel lugar donde todo esto empezó.

—¿Te refieres a la entrada al Mundo Youkai o al sótano donde nació Mi…? —Ruby le tapó rápidamente la boca a Tsukune.

—Tsukune, deberías aprender a interpretar mejor la situación —Ruby se escondió detrás de un librero, aun cubriendo la boca de Tsukune. Las chicas hicieron lo mismo.

—¿Qué sucede Ruby-san?

—Guarden silencio.

Todos, incluido Tsukune, siguieron las órdenes de Ruby. Esperaban impacientes, pero nada pasaba, cuando iban a hablar, la bibliotecaria quien sabe de donde apareció y justo se quedó donde se encontraban antes. Luego de ojear un rato los libros, los devolvió a sus respectivos estantes, excepto aquel donde estaba la especie de rima que habían encontrado.

—Así que aun quedaba algo…

La bibliotecaria miro en todas direcciones y en lugar de poner el libro en el estante, como los otros, simplemente lo tomó en su mano y luego de unos minutos, lo quemó hasta convertirlo en ceniza.

—Espero que eso sea todo.

La bibliotecaria sacudió las cenizas y luego se retiró del lugar presurosa, si saber, que había estado siendo observada por aquel chico que le preguntó sobre Dragones y sus amigas.

—¿Qué pasó aquí?

—Ya lo ven, el tema de los Dragones aun incluso hoy, se maneja con hermetismo.

Todos asintieron al ver lo que acababa de pasar frente a sus ojos.

—Por eso deben manejar este asunto con total cautela.

—Entendemos Ruby-san.

—Entonces nos vemos en dos horas en el lugar asignado, manténgase alejadas de cualquier autoridad hasta ese momento —Ruby estaba por retirarse, cuando se volteó hacia sus amigas—. Les recomendaría no salir en grupo, salgan por separado en intervalos de tiempo y si pueden, usen "otras salidas".

Luego de que Ruby se retirara, las chicas siguieron con lo planeado. La primera en irse fue Yukari, pero no sin antes llevarse varios libros de Magia para encubrir su visita a la Biblioteca; luego la siguieron Mizore y Kurumu minutos después, fingieron una pelea muy real en la entrada y casi les piden que se retiren; al final solo quedaban Tsukune y Moka.

—¿Qué piensas de esto, Tsukune?

—Todo me parece demasiado extraño, Moka-san.

—A mi también Tsukune, sino hubiera visto lo que paso, no le hubiera creído a Ruby-san.

—Debemos proceder de acuerdo a lo que nos dijo Ruby-san. Entonces tú saldrás primero Moka-san.

Pero en la única salida disponible, además de la bibliotecaria, habían otros dos maestros más esperando, parecía como si estuvieran haciendo guardia.

—No podemos salir por ahí, que hacemos ahora Tsukune.

—No lo se, si al menos Ruby-san nos hubiera explicado a que se refería con una salida alterna. La Biblioteca tan solo posee una entrada, la misma que se usa como salida.

—Tal vez hablaba de un pasadizo secreto, no lo crees así, Tsukune.

Aparte de los dos maestros que esperaban en la entraba, otros dos más llegado. La bibliotecaria les dijo algo y estos empezaron a moverse a través de los estantes llenos de libros. Moka y Tsukune tan solo trataban de eludirlos y tuvieron que regresar a donde estaban antes, a la sección de Mitos y Leyendas.

—¿Qué haremos Tsukune, ya casi llegan?

—A qué se refería Ruby-san con otras salidas… es que acaso hay más de una.

Moka al ver que los maestros se acercaban cada vez más, comenzó a mover libro tras libro, esperando descubrir alguna puerta secreta, pero no sucedía nada.

—Rayos, si tan solo Ruby-san hubiera sido más específica —Tsukune se acercó preocupado a la ventana—. Debí haber hecho que Moka saliera primero. Capaz si me entrego, la perdonen.

Fue cuando Tsukune se dio cuenta de un detalle. Abrió la ventana y sujeto el brazo de Moka, luego salió de la Biblioteca con ella. Para cuando los maestros llegaron a donde habían estado, solo se encontraron con un montón de libros tirados por el piso y una ventana entre abierta.

—Se han ido…

Tsukune y Moka corrían felices y libres, escondiéndose detrás de todo lo que pudieran, cada que veían a un maestro acercarse. Aunque el resto del alumnado los veía y se daba cuenta de su extraño comportamiento, nadie siquiera pensó en delatarlos, ya que estaban acostumbrados a las locuras de la pareja.

—Tsukune, esto es emocionante.

—Trata de emocionarte luego Moka-san, debemos tratar de reunirnos con las demás, para ver como se encuentran.

—Pero, se siente como si fuéramos una pareja que huye junta de la justicia.

—Moka-san, que imaginación tienes.

Al final, Moka y Tsukune lograron llegar al cuarto del club, donde ya las esperaban desde hace bastante tiempo, Yukari, Mizore y Kurumu, junto con Kahlua, Kokoa y la pequeña Mikami.

—¡Por fin llegaron!

—¿Qué le ocurrió Tsukune, estábamos preocupadas?

—Alguien los vio ~desu.

—Es cierto que los estás siguiendo, Aono-Sama.

—Donde le pase algo a mi hermana por tu culpa, te mato.

Pero ninguna de estas inquietudes fue siquiera tomada en cuenta, Moka estaba más interesada en aquella personita de la habitación, que aun no había dicho nada.

—¡Mikami-chan!

Cuando la pequeña Dragoncita escuchó la voz de Moka, se le lanzó encima sin dudarlo un segundo.

—¡Mamá!

Este reconciliador encuentro Madre e Hija, calmó los ánimos de todas las chicas presentes.

—Ahora Tsukune, dinos que sucedió.

Luego de que Tsukune les explicara a todas y las pusiera al tanto de la situación, las chicas se notaban preocupadas.

—Parece que es bastante serio esto. Por ello, si alguna no desea ir a encontrarse con Ruby-san —Moka se acercó a Tsukune, estaba cargando a la pequeña Mikami—. No la estamos obligando a ir. No sabemos el tipo de castigo que nos den si nos atrapan, puede ser suspensión, expulsión o quizás algo mucho peor. Sino desean ir… no les reprocharemos nada.

Las chicas comenzaron a susurrar entre si. Moka sentía que el grupo se iba a dividir, por lo que instintivamente se sujetó de la mano de Tsukune.

—Les agradezco habernos ayudado hasta ahora, pero no quiero que se arriesguen tanto. Esto debemos hacerlo solos Tsukune y yo.

—¿Y dejarte ganar más puntos? —interrumpió Kurumu ni bien acabó Moka de hablar.

—Es verdad, ya suficientes puntos has ganado con mi amado Tsukune, desde que mi futura hija te empezó a llamar madre.

—No es justo Moka-san, tú no eres la única que desea pasar tiempo con Tsukune-san y Mikami-chan.

—Soy tu hermana mayor Moka, pase varios años lejos de ti, como crees que te dejaría sola… además suena a que será muy divertido.

—Yo los acompañaré, solo porque debo cuidar que nadie te mate —habló algo avergonzada Kokoa.

—Gracias, gracias, gracias —Moka no podía creer que todas sus amigas decidieran arriesgar su estadía en la Academia Youkai, solo para acompañarlos.

—Bien, una vez decidido eso… solo los queda un punto más. Ahora como podremos llegar de aquí al sótano donde nos espera Ruby, sin ser atrapados en el proceso.

—Si solo Gin-sempai estuviera aquí, el es bueno con esto, sabría que caminos tomar para eludir la vista pública —Tsukune se encontraba tratando de leer un mapa, ideando un camino que los llevará a salvó a su destino.

—Tú no eres experta escondiéndote, mujer acosadora —molestó Kurumu a Mizore—. Deberías ser experta en esto también.

—Soy una acosadora, pero esto es muy diferente.

—Como imaginaba —Tsukune suspiró derrotado—. Al parecer necesitaremos ayuda.

—¡Qué bueno que lo dicen! ¿Por qué… qué creen? —Kahlua se veía muy animada, de pronto alguien llamó a la puerta del club—. Le pedí ayuda a "Onee-Sama".

Continuará…