Fics de Rosario+Vampiro.
La Hija de Moka.
Capítulo Siete: Algo ha cambiado.
Durante el momento decisivo, donde Ruby iba a asestarle el golpe final a Akua, quien era prisionera de su conjuro prohibido; el cual no solo acabaría con la vida de la mayor de las cuatro hermanas vampiras, sino que también, al ser un hechizo de tipo prohibido, Ruby iba a tener que pagar un precio muy alto por usarlo… en el caso de este hechizo en particular, el único precio aceptable, era la propia vida de la usuaria del hechizo. Pero cuando ya parecía todo perdido para Akua y Ruby, la pequeña Mikami presintió el peligro y emitido un poderoso grito que cambio muchas cosas.
—¿Qué paso?
—¿Qué es ese brillo?
—¿Se encuentran bien?
—Me siento algo rara ~desu.
—¿Seguimos vivas?
El brillo segador poco a poco estaba desapareciendo, los ojos de todos se comenzaron a ajustar de nuevo a la poca luz del sótano y cuando lo hicieron.
—¿Moka?
—¿Tsukune?
—¿Quiénes son ustedes ~desu?
—¿Ustedes? ¿Acaso no te has visto en un espejo?
—¿Qué nos paso a todas?
Tal parecía, que en esta ocasión, los poderes de Mikami se activaron de forma automática, para salvar la vida de Akua, pero por desgracia, como aun era muy pequeña, sus poderes terminaron afectado a todos, de modos muy curiosos.
—¡Soy una chica!
—¡Y yo soy chico!
Tsukune y Moka habían cambiado de géneros, mientras Tsukune había sido forzosamente pasado al lado de las chicas, Moka había sido obligada a formar parte del grupo de los chicos.
Pero no eran los únicos afectados.
—¿Por qué todo se ve tan grande?
—Grande no ~desu. Todo esta más pequeño que antes ~desu.
—¿Nos volvieron niñas?
Mientras que Kurumu y Mizore habían sido regresadas a sus épocas infantiles, Yukari de nueva cuenta, lucía su versión adolescente.
—Parece que ahora no podrás volver a molestarme ~desu.
Yukari estaba divertida vengándose de su amiga, luciendo la figura que la Sucubus acababa de perder. Literalmente Yukari tenía sus pechos sobre la cabeza de Kurumu.
—¡Cállate!
—No es divertido esto, mi amor nunca se casara conmigo ahora.
Pero Mukuru y Mizore no eran las únicas con problemas, Kokoa y Kahlua pasaban por problemas aun más "curiosos" que haber cambiado de género o de edad.
—¡Qué diablos! Tengo una cola… ¡SON DOS!
Kokoa se había convertido en un Youkai del tipo Nemokata, un gato demonio de dos colas. Pero no solo ella había cambiado de "especie", su hermana Kahlua igual y a una especie, que nadie hubiera imaginado.
—Ka-Kahlua… ¿Eres tú?
—Si, la cabeza me da vuelta. ¿Qué paso?
—No te tengo buenas noticias.
Kahlua vio a su alrededor, todos los cambios que habían tenido tantos sus amigas, Tsukune y sus hermanas. Luego temió lo peor para si misma, pero luego de explorarse a si misma un buen rato, no halló ningún cambio extraño en su apariencia física.
—¿Qué me paso? No noto nada raro en mí.
—No es lo que notes, sino aquello que no notas.
—¿Qué me paso? ¡Dime ya!
—Hueles a… ¡Humana!
—¿So-soy una humana?
—Hueles como una, mi nueva nariz me lo dice. Tu olor es igual al de ese humano…
Kahlua se notaba un poco feliz con esa noticia.
—¿Entonces ya podré casarme con mi Aono-Sama?
—No creo que se pueda ahora, Kahlua-san —interrumpió Tsukune, mientras se quitaba el cabello del rostro—. Menos en este estado.
—¿Aono-Sama?
Las chicas comenzaron a reírse al ver a Tsukune como una chica. Sin embargo, las únicas que no decían ni una palabra, eran precisamente las que habían empezado todo ese problema.
Akua y Ruby.
—Akua Onee-Sama… ¿Te encuentras bien?
—Les paso algo a ustedes, Ruby-san.
Las dos chicas no dejaban de verse una a la otra y luego ver sus manos.
—¡Oh mi Dios!
—¡Acaso nosotras!
Ambas chicas se señalaron una a la otra.
—Tú eres yo… —Dijeron al unísono—. Y yo soy tú.
Las chicas estaban perplejas ante esta declaración, mientras que la culpable de todo, se había quedado de nuevo sin energías y se había dormido.
—A ver si entiendo —Tsukune señalo a las dos chicas afectadas, Akua y Ruby—. ¿Ustedes cambiaron de cuerpo?
Ambas asintieron.
—¿Tú eres Akua Onee-Sama? —Moka señalo en dirección de Ruby.
—Lo soy… y tú pareces ser mi hermano ahora.
—P-pero… ¿Por qué paso esto?
—Fue la pequeña —habló el cuerpo de Akua, por lo que la que se supone estaba hablando, era Ruby—. Detectó lo que pensaba hacer con mi hechizo y al no poder anular su efecto, alteró completamente el hechizo de una forma, que nadie esperaría.
—¿Pero tiene cura esto? O debo volver a crecer —habló Kurumu nerviosa.
—¿Crecer? A mi me cambio de especie.
—Por lo menos ustedes siguen en su mismo género —se defendió Tsukune—. ¡Ahora soy una chica!
—Y no una muy linda que digamos, Tsukune —bromeó Kahlua—. Parece como si solo te hubieran puesto una peluca encima y ya… pero creo que con un poco de maquillaje lucirías linda.
Las chicas miraron intrigadas a Kahlua.
—Tal parece que el volverse humana, desinhibió un poco la personalidad de Kahlua-san.
Todos estuvieron de acuerdo con esto.
—¡A quién le importa eso! ¿Hay una cura para esto o acaso nosotras…?
—¿Nos quedaremos así para siempre ~desu?
Ruby meditó un poco, luego negó con la cabeza.
—Lo siento, no se mucho acerca de este tipo de fenómenos o su duración.
—Muy mal pequeña bruja —sonrió Akua desde el cuerpo de Ruby.
—Sabes, es molesto que me llames así, pero es más molesto, escucharlo desde mi propio cuerpo.
—Pues te aguantas, ni tú sabes dominar mis poderes ni yo los tuyos… además ninguna de las dos se arriesgaría a dañar su propio cuerpo o me equivoco.
—En eso tienes razón, si te matara estando en mi cuerpo… no podía seguir viviendo al saber que veré tu rostro todas las mañanas, cuando me vea al espejo.
—Lo dice la que hasta hace poco, pensaba sacrificar su vida para matarme.
—Una cosa es sacrificar mi vida para matarte, pero así, jamás podría matarte si te ves como yo. ¡No podrías matarme!
—Entonces decidido, tregua —Akua hizo una falsa sonrisa desde el rostro de Ruby.
—Tregua —Ruby le contesto con la misma "sonrisa", luego ambas se dieron las manos.
—Ahora que esta arreglado todo entre ustedes. ¿Pueden decirnos cuanto más pasaré como chica?
—Si mi experiencia con Dragones no me falla —Akua comenzó a hacer cálculos—. Más la edad de la Dragoncita… diría que entre veinte a treinta horas volveremos a la normalidad.
—Al menos se solucionara.
—Lastima, solo estaré un día así ~desu.
—¿Pero dónde nos ocultaremos mientras pasa el efecto?
—Es cierto, no podemos salir como si nada. Toda la Academia Youkai se preguntaría que nos sucedió y tarde o temprano, descubrirían a Mikami-chan.
—Tampoco nos podemos quedar en este sótano todo el día.
—¿Qué hacemos ahora?
—Pues —interrumpió Ruby desde el cuerpo de Akua—. Les mencione que les iba a contar todo, obviamente no lo haría aquí. Por algo les pedí vernos aquí…
Ruby comenzó a limpiar una de las paredes del sótano, quitando todo tipo de cacharros y cosas que habían puesto cubriéndola.
—En buena hora hice el conjuro antes, sino ya no pudiera.
—¿Qué es eso?
—Parece una… puerta.
Ruby había descubierto una curiosa puerta, pintada sobre la pared. Obviamente como se encontraba en un cuarto lleno de objetos mágicos y artefactos encantados, la misma puerta, sería algo poco común y no solo un graffiti cualquiera hecho al apuro.
—¿Acaso esa es una Puerta de Transporte? —Habló Akua interesada.
—¿Las conoces acaso? —Ruby se notaba más interesada en la respuesta de Akua.
—Las vi una vez, pero jamás las use. Solo se lo que pueden hacer, se supone que conectan dos puntos específicos, sin importar la distancia a la que se encuentren o si están o no, en la misma dimensión. Son como ese túnel que tienen para entrar a la Academia.
—Así es, permite ir de un lugar a otro como un portal, pero a diferencia de estos, se puede controlar el lugar de destino.
—Pero según se, requieren de mucha magia para usarse, solo Hechiceros de los más altos niveles son capaces de crear una.
—Entonces deberás admitir ahora mismo, que no soy cualquier clase de Bruja —sonrió Ruby orgullosa.
—Lo reconozco, si eres capaz de hacer una Puerta de Transporte que funcione, eres bastante buena.
—¿Cómo que funcione?
—Ahí vamos de nuevo…
—Akua Onee-Sama, Ruby-san, las esperamos del otro lado de la puerta.
Moka con Mikami en brazos, Tsukune, Kurumu, Mizore, Yukari, Kokoa y Kahlua, cruzaron la puerta transportadora, mientras Ruby y Akua aun seguían discutiendo.
Lo que encontraron del otro lado, las impresiono.
—¿Qué es este lugar?
—¿Dónde nos encontramos? Me resulta algo familiar.
Tsukune miró un poco a su alrededor, luego se asomó a la ventana y se dio cuenta de un enorme campo lleno de girasoles, el cual estaba muy bien cuidado.
—E-es la… Esta es la Mansión en la que vivía Ruby-san. La reconozco porque ya estuve aquí, además… —Tsukune señalo en dirección de la ventana.
—¡Eh! —la declaración de Tsukune impresiono a todas las chicas, estas se acercaron a la ventana para observar.
—Es cierto, es el mismo campo de Girasoles.
—Donde conocimos a Ruby-san.
—La Colina de las Brujas ~desu
Yukari fue la primera en reconocer el lugar, donde conocieron a Ruby por primera vez.
—¿Pero por qué estamos aquí? Y más importante, no se supone que iban a derribar todo esto, incluidos los girasoles —habló algo intranquila Kurumu.
—Mucha, muchas cosas pasaron —Ruby apareció junto a Akua, al parecer ya habían logrado arreglar sus diferencias—. Entre ellas el pueblo acepto conservar la Colina de los Girasoles.
—Dirás de las Brujas, Ruby-san —la corrigió Tsukune.
—No, luego de lo que paso aquella noche que nos conocimos, muchas cosas pasaron.
—Podrías dejar de repetir aquello de "muchas cosas pasaron", es molesto viniendo de mi cuerpo —habló muy molesta Akua, desde el cuerpo de Ruby.
—Trataré, pero no prometo nada. Ya que en si, pasaron muchas cosas… —aunque Ruby no lo decía apropósito, el hecho de que Akua se molestara, si le parecía agradar—. Los habitantes parece que olvidaron todo acerca de las Brujas, por ello la colina fue rebautizada con ese nombre., Colina de los Girasoles
—¿Entonces esta gran Mansión?
—Ah, mi casa… sigue siendo mía —esto asombro aun más a todos—. Para los habitantes del lugar, siempre fui la dueña y protectora de la Mansión y el extenso campo de girasoles. Usaba la puerta transportadora para venir con frecuencia a cuidar de la casa y atender de los girasoles. Pero como las mis actividades en la Academia se han incrementado, deje de venir… y me había olvidado de la puerta, hasta ahora.
—Debo reconocerlos Bruja, no es un castillo, pero tienes un buen lugar aquí.
—Viniendo de una Vampiresa como tú, lo tomaré como un cumplido.
Ambas se miraron con esbozando falsas sonrisas.
—Podemos dejar eso para después —interrumpió Tsukune—. Ruby-san, nos puedes decir para que nos hiciste venir a tu hogar.
—Ah, es verdad. Casi lo olvido…
Ruby corrió hacia una de las puertas, pero como no estaba acostumbrada a su nuevo cuerpo, su balance se perdió y terminó cayéndose al piso. Todo el mundo intentó no reírse, en especial porque el cuerpo que usaba Ruby ahora era el de Akua. La dueña original del cuerpo, no podía disimular su vergüenza.
—¡Idiota! Cuida mi cuerpo.
—Perdón, pero es difícil correr así —Ruby trató de sacarse las botas, pero Akua no la dejo.
—¡Qué tratas de hacer!
—Tan solo quiero quitármelas, casi pesan una tonelada, además —Ruby miró con detalle las botas de Akua—. ¿Cuánto miden?
Kahlua que hasta hace poco se había intentado evitar reírse, estalló en carcajadas.
—Las botas de Akua le dan veinte centímetros más de estatura —rió nuevamente Kahlua—. Nunca se las quita, ni para dormir. Además de su complejo de hermana por la Moka Inner, Akua también tiene muchos complejos por su estatura o… —Kahlua no calló, sin embargo se quedó viendo fijamente a los nuevos pechos de Akua—. Al menos ahora debes estar feliz.
—¡Ca-cállate! —Akua solo se trató de cubrir avergonzada—. Cuando regrese a la normalidad te mataré…
Mientras la "nueva" Kahlua se divertía molestando a su hermana mayor, el resto del grupo se cuestionaba lo que sucedía.
—¿Qué sucede con Kahlua?
—No lo entiendo, ella nunca fue así.
—Siempre se mostró respetuosa con todos ~desu. Incluso parecía que le guardaba más que respeto a Akua-san, parecía como si le hubiera jurado obediencia ~desu.
—Debe ser por su transformación a humana —habló desde el Rosario, la Moka interna.
—¿Su transformación?
—Cada Vampiro es muy diferente del anterior, posee ataques distintivos de acuerdo a su poder y personalidad. En el caso de Kahlua, ella siempre selló sus poderes dentro de ambos Rosarios que usa como Aretes. Pero no solo sus poderes se hallan sellados en ellos, también su personalidad completa.
—¿Su personalidad?
—Entonces, es como aquella Senpai que conocimos en la playa.
—Hablas de Sun-senpai, la chica sirena que usaba ese cuaderno para hablar.
—Entonces, al no tener limitadores… ¿la personalidad real de Kahlua salió a la luz?
—Pero eso no puede ser —interrumpió Tsukune—. Estuve en los recuerdos de Moka-san, Kahlua-san jamás fue así, era una persona muy alegre.
—Kahlua nee-san era una persona muy misteriosa —habló casi en un susurró Kokoa—. Ella y yo, somos hijas de la misma madre, pero Kahlua Nee-san siempre fue tratada de forma uy diferente, por Padre o por mi madre.
—¿Forma diferente?
Mientras las chicas seguían hablando, Kahlua se seguía burlando de Akua. Esta trató de golpear a su hermana, pero el rebote de los pechos del cuerpo de Ruby, la hizo salir de balance y se resbalo cayendo al suelo. Haciendo que Kahlua se riera más de su avergonzada hermana mayor.
—Kahlua Nee-San siempre supo que su destino era volverse una asesina. Mi madre así lo decidió cuando vio el potencial de Kahlua, sin embargo, Nee-san jamás quiso eso, pero igual que nosotras, no podemos escoger nuestro destino, mientras fui casi abandonada por mi Madre, Kahlua Nee-san recibía entrenamientos intensivos de ella a diario. Más de una vez vi a Nee-san al borde de la muerte, pero aunque le pedía que parara y dejara eso, ella solo era feliz con poder estar con nuestra madre.
—¿Pero qué sucedió al final, Kokoa-chan? ¿Cómo obtuvo Kahlua-san esos sellos idénticos a los de Moka-san?
—Eso fue un regalo de… Ella —Kokoa se notaba muy sería.
—¿Ella? —Tsukune entendió perfectamente de quien hablaba Kokoa—. Hablas de Akasha-san, la madre de Moka-san.
Todos, incluso Akua y Kahlua se sorprendieron de escuchar ese nombre.
—Akasha Bloodriver, no creí volver a escuchar su nombre —Akua sonrió, olvidando completamente lo que estaba haciendo.
—M-mi… ¡mi mamá! —hasta el Rosario de Moka reaccionó al oír ese nombre.
—Mamá —pronunció débilmente la Moka Interna.
—Recuerdo aun su regalo —esta vez fue Kahlua la que hablaba, se notaba más tranquila, aunque se podían notar un cierto tono de nostalgia en sus palabras—. Me lo dio la primera vez que me obligaron a matar, dijo que mitigaría un poco mi dolor —Kahlua rompió en llanto —. Ella siempre cuido de nosotras, más que nuestra propia madre.
—Ver a Kahlua-neesan llorar, aun me provoca miedo —se estremeció un poco Kokoa.
—Supongo que podemos dejar esto por hoy —interrumpió Ruby—. Hay varias habitaciones disponibles para que puedan descansar. Ya mañana podemos hablar con más calma.
Todos los presentes estuvieron de acuerdo con la idea de Ruby, muchas cosas habían pasado en tan poco tiempo y, era mejor descansar un poco, para tratar de digerir lo que sabían ahora.
—Las chicas dormirán arriba —Ruby les estaba dando indicaciones a sus "invitados" —. Tsukune puede dormir conmigo, si lo desea…
—¡Cómo que dormir contigo! —Kurumu interceptó el ataque de Ruby y se lanzó al contraataque—. Si Tsukune quiere, yo puedo darle todo lo que desee de una mujer… —por desgracia en su cuerpo actual, no lograría más que hacer que metan a la cárcel al pobre Tsukune.
—¿Mujer ~desu? Si pasas la noche con Tsukune-san, lo pondrías al mismo nivel que el pervertido de Haiji-senpai ~desu —Yukari aprovechó para interceptar a Kurumu—. Si Tsukune quiere a una mujer de verdad, me tiene a mí —Yukari tomo el papel de Kurumu y le hizo sentir en carne propia lo que ella sentía, al no poder competir con su cuerpo infantil.
—Te odio, Yukari-chan baka.
Kurumu salió corriendo en dirección de la habitación que le había dado Ruby.
—Lo siento Kurumu-san, pero mientras este así, tendré que aprovechar ~desu —Yukari seguía frotándose contra el cuerpo de Tsukune, a un lado, más abajo, Mizore se frotaba contra la pierna de Tsukune, sin lograr muchos resultados. Luego se les unió Ruby, pero desde su actual cuerpo, solo le provocaba muchos escalofríos a Tsukune al sentirla.
—Chicas —las interrumpió Moka—. No creo que sea buena idea que hagan eso.
—¿Estas celosa, Moka-kun? —Ruby hizo énfasis en el "kun".
—No es por eso, Ruby-san, sino porque…
Akua quien veía a Ruby usando su cuerpo de un modo que no soportaba, estaba emitiendo un aura asesina cada vez más fuerte. Pero no solo era ese detalle, al ser Tsukune una chica, los cuerpos de sus amigas no le provocaban ningún efecto, salvo el que usaba Ruby ahora, pero era un efecto contrarió al esperado.
—Sigue usando mi cuerpo de ese modo y yo… ¡TE MATO!
—Ejem —Ruby entendió la indirecta y decidió proceder de acuerdo a lo paneado—. Creo que será mejor que vallamos a descansar todos, mañana en la mañana que estemos más relajados, podemos continuar con nuestra conversación.
—Me parece buena idea —Tsukune aprovecho la distracción y salió rumbo a su habitación.
—Entonces, dormiré esta noche con Mikami-chan —Moka cargó a Mikami y ambas subieron a su habitación.
—Espérame Nee-san —Kokoa salió tras de Moka.
—Por fin dices algo decente, bruja —Akua muy frustrada se dirigió algo molesta a su cuarto—. Espero que mañana este de vuelta en mi cuerpo.
Las únicas que aun quedaban abajo eran, Mizore, Yukari, Ruby y Kahlua, y ninguna de ellas, parecía tener una mirada muy inocente en su rostro.
—Ni creas que desaprovecharé esta oportunidad ~desu.
—Esta noche, Tsukune será mío, les demostraré que los pechos no son todo en una mujer, jejejeje.
—El cuerpo no importa, sino el alma misma. Tsukune-san debes castigar este cuerpo que odias tanto.
—Mi amado Aono-san, te demostraré cuan amorosa puede ser tu Kahlua sin limitaciones.
Pero aunque las cuatro chicas estaban tramando mentalmente sus propios planes abajo, ninguna sospechaba, que arriba, ya alguien había empezado su movimiento personal.
—Por Dios, que les pasa a las chicas hoy —Tsukune solo se acostó en la cama—. Espero que al despertar, todo haya vuelto a la normalidad.
Mientras Tsukune intentaba pegar los ojos, una pequeña presencia pegada al techo, no dejaba de vigilar a Tsukune con sus ojos perversos clavados sobre él. Una vez cayó en brazos de Morfeo, la pequeña presencia bajó de techo.
—Tsukune, les demostraré a todas que aun con este pequeño cuerpo, una Súcubo sabe como seducir a su hombre —Kurumu se acercó a Tsukune y luego abrió su cola en cuatro partes, la que colocó sobre la frente del joven durmiente—. No lo e usado desde hace mucho, espero que nada malo pase… ¡Inmersión a los Sueños de Tsukune!
Kurumu sonrió, al tiempo que veía como su consciencia se perdía y poco a poco, entraba al mundo de los sueños, donde ya se encontraba desde antes, su amado Tskune. Mas lo que encontró al llegar a los sueños más profundos de Tsukune, no lo hubiera podido imaginar nunca.
