Fics de Rosario+Vampiro.
La Hija de Moka.
Capítulo Ocho: Demonios Internos.
Kurumu había entrado secretamente a la habitación de Tsukune, en la Mansión de la Brujas, hogar de Ruby; usando sus poderes de Súcubo, aun con su pequeño cuerpo, había decidido usar una de las habilidades más fuertes de su raza, entrar en los sueños. Pero quizás porque sus poderes se encontraban reducidos o porque no estaba tan familiarizada con esa habilidad tan difícil, apenas pudo ver unas pocas imágenes del sueño de Tsukune y fue regresada de vuelta a la realidad.
Por desgracia, sus amigas ya estaban presentes.
—¿Qué sucedió?
Kurumu notó que estaba de vuelta en la habitación de Tsukune, sin embargo, no notó a "ciertas" presencias femeninas que la acompañaban con una mirada asesina en sus rostros.
—¡Ku-Ru-Mu-san! —Kurumu se estremeció al oír su nombre de esa forma.
—Ho-hola —pero lo que más miedo le causó, es ver a sus cuatro amigas detrás de ella, muy enojadas.
—Fue muy vil de tu parte adelantártenos ~desu.
—Creía que éramos amigas —Mizore fingió llorar.
—Eso no fue muy cortés, Kurumu-san.
—Bien pensado, pero mal actuado.
—L-lo si-siento m-mucho, pro-prometo no volver a hacerlo, p-pero perdónenme… —de pronto Kurumu se dio cuenta de algo—. ¡Esperen! ¿Por qué me disculpo? Si están aquí es porque todas ustedes estaban pensando hacer lo mismo.
Las chicas solo voltearon la cara apenadas.
—Más importante, que viste —solo Mizore se portó como sino sintiera vergüenza de lo que dijo Kurumu y se vio más interesada en los sueños de Tsukune—. Entraste a sus sueños, verdad. ¿No viste si había señales de que me amara?
—¿Te amara a ti? Tsukune-san esta solo para darle órdenes a su querida Ruby.
—Tsukune-san no es ese tipo de personas ~desu. Además el solo ama a Yukari ~desu.
—Aono-sama solo tiene ojos para su Kahlua.
Pero por más que discutieran las chicas, Tsukune no se despertaba, además, para hacer más raro el momento, Kurumu no parecía estar interesada en lo que hablaban sus amigas, aunque estuvieran hablando de Tsukune.
—¿Qué sucede Kurumu? ¿Qué viste dentro?
—N-no lo se —Kurumu se notaba bastante angustiada—. Solo vi imágenes muy rápidas, fueron tan rápidas que no pude distinguir nada. Pero sentí algo… algo muy malo.
—¿Algo malo ~desu?
—No se como explicarlo, si mis poderes estuvieran de vuelta, podría permanecer más tiempo dentro de Tsukune y averiguar que es lo que le sucede.
—Poderes de vuelta… ¡Tengo una idea ~desu! —Yukari sacó de su ropa lo que parecía ser una botella llena de caramelos—. ¡Objeto Mágico: Caramelos Suku-Suku 2 ~desu!
Yukari sacó de sus ropas, una de sus antiguas creaciones mágicas fallidas, aunque en versión mejorada. Los caramelos mágicos que en cierta ocasión se los dio a Kokoa como conejillo de indias, estos permitían aumentar años y volver a la persona a una edad mucho mayor, por desgracia, tenían un fallo…
—Recuerdo esos caramelos, son los que te aumentaban la edad… pero si mal no recuerdo, su poder se acababa y te volvían niña.
—Estos no, son la versión mejorada ~desu.
—¿Por eso el "dos" en su nombre?
—Estos te permitirán estar una hora como adulto, luego regresaras a tu edad real.
—Supongo que una hora será suficiente —Kurumu iba a tomar uno de los caramelos, pero Yukari elevó la botella, con su tamaño actual le era imposible cogerlos—. ¡Eso es trampa!
—Acaso creías que te los daría gratis ~desu —Yukari esbozo una risa pícara—. Te los daré si me llevas con Tskune-san.
—¿Acaso quieres entrar a su sueño?
—¡Yo también quiero ir!
—Muchas, muchas cosas pasaron, pero me gustaría conocer el interior de Tsukune-san.
—Sería interesante ver a Aono-san por dentro.
—Oigan, una cosa es que yo pueda entrar. Mis poderes no son tan fuertes para llevarlas a todas… además aunque lo lograra, no se si las pudiera traer de regreso.
—Confiamos en ti, Kurumu-san.
—Somos amigas.
—Kurumu-san siempre a demostrado ser muy fuerte y confiable.
—También admito que me impresionaste mucho antes.
—Vamos, vamos, no es para tanto —habló una muy sonrojada Kurumu—. Las llevaré comigo —las cuatro chicas solo sonrieron malvadamente al ver que su plan de halagarla, dio resultado—. Pero les advierto que nunca hice esto antes…
Kurumu se tomó uno de los caramelos y casi estuvo a la misma edad que su madre, con todos sus poderes a su máximo, no sería problemas para ella. Nuevamente colocó su cola sobre la frente de Tsukune y se tomó de las manos de sus amigas. Todas hicieron un círculo alrededor de Tsukune, luego, como si fuera alguna especie de viaje fantástico, fueron absorbidas dentro de los sueños de Tsukune.
Pero al entrar…
—¿Estamos dentro?
Las chicas se encontraban en la misma habitación, solo que sin Tsukune en la cama.
—¿Dónde esta Tsukune?
—¡Alto! Mírense todas —Kahlua señalo a sus amigas, cada una lucía como era normalmente.
—¿Qué paso? Regresamos a la normalidad.
—No pude hacer mi movimiento triunfal con Tsukune-san, es una lastima ~desu.
—Es muy pronto para que el efecto de los poderes de Mikami-chan se haya pasado, algo muy raro esta sucediendo aquí —Ruby se notaba intrigada.
—Estos caramelos tuyos no sirven de nada, apenas y estuve unos segundos.
—Es muy raro ~desu —Yukari sacó nuevamente su botella de caramelos mágicos, pero en lugar de estos, solo tenía caramelos normales— ¡Qué sucedió ~desu!
—Hay algo aun más raro aquí —Mizore se encontraba frente a la puerta, llamó a sus amigas para que observaran.
—¡Qu-qué pasó!
En lugar del pasillo que unía a las demás habitaciones, había un enorme agujero negro fuera de la puerta. Era como si hubieran arrancado la habitación y la hubieran enviado a una dimensión completamente oscura.
—¿Es qué… acaso funcionó?
Pero de todas las chicas, la más sorprendida era la misma Kurumu.
—¿Cómo qué, acaso funcionó?
—No, nada, cla-claro que funcionó —Kurumu trató de ocultar su asombro—. Soy la Sucubus más poderosa de todas, es obvio que iba a funcionar.
—¿Qué es este lugar Kurumu?
—No estoy segura, pero parece una especie de antesala, a los sueños de Tsukune.
—¿Antesala? ¿Es eso posible acaso?
—No, deberíamos haber podido entrar directamente al sueño de Tsukune. Pero es como si algo… —pero Kurumu no terminó si frase,
—¿Cómo si algo… qué?
—Olvídenlo, solo son suposiciones mías.
—Por cierto Kurumu-shan, porque todas regresamos a la normalidad aquí ~desu.
—Este es el mundo de los sueños de Tsukune, estos cuerpos que usamos ahora, son como el nos reconoce, estamos en esta forma porque es nuestra forma con la que esta familiarizado.
—Interesante —Mizore trató de crear un fragmento de hielo, pero no lo logró—. ¿Qué extraño?
—Probaré yo ~desu —Yukari sacó su varita mágica, pero al recitar su hechizo, no sucedido nada—. ¡No tengo poderes ~desu!
—Ni yo —por más que pronunciara hechizos de su libro, Ruby no podía usar ninguno.
—No, no puedo usar mis alas —Kurumu trató de sacar sus alas, pero igual que antes, no funcionaban—. Estamos sin poderes, atrapadas aquí. Es como lo pensaba…
—Pensabas ¿A qué te refieres Kurumu-san?
—Es muy raro todo lo que sucede, pero analizándolo detenidamente… es como si Tsukune no quisiera que entráramos a su sueño. Si se dan cuenta, nos a estado poniendo todo tipo de trabas.
—¿Trabas?
—Si, cuando intenté entrar la primera vez a su sueño, apenas pude ver unas imágenes que pasaron muy rápido. Luego cuando volvimos a entrar, nos aisló en un lugar apartado, lejos de su sueño y aun aquí, nos quitó los poderes para que no pudiéramos avanzar.
—¿Qué será lo que se esconde en el subconsciente de Tsukune?
—Si Tsukune-san nos pone todos estos inconvenientes, no creen que sea porque algo peligroso se encuentra más adelante ~desu —pero como de costumbre, nadie escuchó a Yukari—. Es mejor que escuchemos a Tsukune-san y volvamos por donde vinimos ~desu.
—Yo creo que debemos llegar hasta el fondo del subconsciente de mi amado Aono-Sama, si no nos quiere cerca, es porque algo muy serio le ocurre.
—Por primera vez estoy de acuerdo contigo.
—Tsukune-san debe estar pasando por problemas muy serios sino nos quiere cerca.
—Debemos avanzar hasta su sueño real.
Las cuatro chicas asintieron y se lanzaron a través de la puerta que daba a la nada.
—Por qué nunca me oyen… ¡espérenme ~desu!
Las chicas atravesaron esa "oscuridad" como si atravesaran una puerta hecha de papel, cuando cruzaron, llegaron a un mundo completamente diferente al anterior. Se observaba un ambiente parecido al que rodeaba a la Academia Youkai, pero se podía apreciar a lo lejos, cuatro puntos distantes, todos unidos por un solo punto, una intersección con varios letreros.
Fue justo el lugar al que las chicas llegaron.
—¿Qué dice aquí?
Kurumu se acercó a los letreros que se veían, todos estaban escritos con letras que nadie entendía. Pero de entre todos, parecía haber solo uno que si entendían, este les indicaba el nombre de cada camino.
—Al Norte esta Desesperación, al Sur esta Indiferencia, al Este esta Amor y al Oeste esta Abandono.
No hay que mencionar que dirección escogieron las chicas.
—¡Amor! —hablaron todas al unísono, incluso la pequeña Yukari que estaba algo indecisa al comienzo.
Las cinco chicas se encaminaron al lugar que habían escogido, sin saber lo que les esperaba. A lo lejos, proveniente de los otros sitios nombrados por el letrero, se podían oír una serie de gemidos y gritos atemorizantes, pero ninguna de las chicas pensó siquiera en cambiar de rumbo, hasta que…
—Kurumu, luces preocupada. ¿Qué sucede? Acaso no quieres ver que la dueña del amor de Tsukune, soy yo… —habló tranquilamente Mizore, sin sacarse su paleta de la boca.
—O temes acaso que tu no sea el objeto del afecto de Tsukune.
—No es eso, tampoco me importaría mucho si llegara y encontrara una imagen de Moka —esta declaración puso nerviosa a todas las chicas—. Lo que me tiene preocupada, es que quizás este no era el camino que debíamos tomar.
—¿A qué te refieres ~desu?
—Desde que llegamos, el subconsciente de Tsukune a intentado alejarnos por todos los medios posibles —Kurumu se detuvo, las chicas igual—. Ahora apenas vimos un letrero de algo que queríamos saber, sin pensarlo, corrimos en la dirección que nos indicaba.
—Te refieres a que, tal vez este camino nos conduzca a la salida del sueño de Tsukune.
—Creen que en verdad mi adorado Aono-sama sea así de precavido.
—A mi me intrigaron los otros nombres que mostraban —interrumpió Ruby—. Desesperación, Indiferencia y Abandono…
—¿Acaso tendrán algún significado oculto?
Las cinco chicas decidieron regresar, para explorar aquella posibilidad. Pero cuando regresaron, solo se encontraron detrás de ellas, con un camino sin final, aun cuando solo habían avanzado unos pocos metros desde las señales.
—Lo sabía, Tsukune no nos permite avanzar.
—¿Pero por qué no lo hace ~desu?
—¿Qué esconde Tsukune?
—Debe ser algo muy serio.
—Desde hace rato me e estado preguntando —las chicas miraron a Kahlua—. Los sueños son el reflejo del alma, cierto.
—Por lo general, así es. ¿Por qué lo preguntas?
—Y si el alma de Tsukune, esconde su mayor temor. No hablo de perder a Moka-neechan o defraudar a alguna de nosotras, por no poder escogernos… —la voz de Kahlua se notaba muy seria—. Sino el miedo que siempre a tenido Tsukune, de dejar de ser humano y no poder regresar con su familia.
Las chicas se quedaron pensando en las palabras de Kahlua.
—Según lo que he oído, Aono-san era un humano, pero por diversas razones tuvo Moka nee-chan que inyectarle su sangre, por lo que tendría en su interior sangre de Vampiro…
—Eso fue lo que casi hace que se convierta en un Ghoul al perder la conciencia ~desu.
—Pero no olviden que Moka-san también tiene sangre de Shinso, pos su madre, la cual también le inyectó sin dudas a Tsukune-san.
—Eso no es todo —interrumpió Kurumu—. Tsukune se sometió a la técnica de trans modificación de ese viejo pervertido, su cuerpo fue reconstruido para ser un usuario del Youki… temo que Tsukune se haya dado cuenta hace mucho, que él ya dejó de ser humano.
Las chicas guardaron silencio.
—Un Humano, un Ghoul, un Vampiro, un Shinso o… quizás algo peor. Tsukune, que serás en realidad.
Todas las chicas se quedaron meditando en esas palabras, muy serias.
—Humano o Vampiro, Shinso o Demonio… Tsukune siempre será Tsukune —habló casi por instinto Mizore—. Hace mucho decidí seguir a Tsukune, sin importar lo que sucediera, cosas como su apariencia, su raza o si ama a alguien más, realmente no le importa a una Yuki Onna, porque cuando escogen pareja, es para siempre —Mizore miró a Kurumu—. Pensé que era igual con las Sucubus.
—Una Súcubo vive de Amor, una vez que escoge a su pareja, es para toda la vida… yo escogí a Tsukune, no me importa si ame a Moka o se convierte en un Monstruo sediento de sangre, yo estaré a su lado siempre y lo salvaré, como lo salve la última vez.
—Son muy nobles ~desu —Yukari estaba llorando, al igual que Ruby y Kahlua—. Casi me dolerá el tener que quitarles a Tsukune cuando él y Moka me elijan a mí.
—¿Cómo que a ti?
—Aono-sama elegirá a Kahlua.
—Tsukune-san escogerá a su amada Ruby, para darle todo tipo de órdenes.
Las chicas estaban por empezar otra lucha, esta vez dentro del subconsciente de Tsukune, cuando…
—¡CÁLLENSE! Son muy ruidosas —un grito que venía quien sabe de donde, interrumpió la discusión de las chicas—. Quienes creen que son para venir a interrumpir la paz de los demás.
Las chicas voltearon en dirección de la voz, cuando lo hicieron, sus miradas se toparon con una muy curiosa figura que parecía sacada de un álbum antiguo.
—¿Tsu-kune… chan?
Frente a las chicas, había una versión de su amado Tsukune, solo que mucho más joven, incluso era más joven que la pequeña Yukari.
—¡Que adorable eres! —la primera en lanzarse a saludar al pequeño Tsukune, fue como siempre, Kurumu. Pero este Tsukune no se comportaba igual que el original y tan solo eludió a la Súcubo, haciendo que se estrellara contra un árbol.
—Lo tienes bien merecido, Demonio de Grandes Pechos. Tsukune es solo mío —Mizore se fue moviendo, hasta estar cerca del joven Tsukune, pero igual que antes, no solo eludió a la Mizore, sino que comenzó a rociarla con sal.
—Derrítete demonio de hielo, derrítete.
—Tsukune-san es tan salvaje —ahora fue turno de Ruby—. Golpea a tu pequeña Ruby como desees.
Pero el pequeño Tsukune solo se quedó parado viendo a Ruby.
—No quiero —solo volteó la cara e ignoro completamente a Ruby.
—Tsukune-san es tan malvado —Ruby solo trataba de que el pequeño Tsukune la notara, pero este solo la ignoraba.
—Les enseñaré como se hace, novatas —Kahlua se agachó hasta estar a la altura de Tsukune—. ¿Quieres venir a jugar con tu tía Kahlua, Aono-san?
—No quiero, vieja bruja —esta palabras casi dejan en shock a Kahlua,
La única que no había interactuado con el pequeño Tsukune, era aquella que casi estaba a la par en edad que este, Yukari.
—¿Eres Aono Tsukune-san? —Yukari se dirigió al pequeño Tsukune—. Acaso tú eres nuestro Tsukune-san ~desu.
—¿Quién quiere saberlo? —habló muy enojado el pequeño Tsukune.
—Sendou Yukari ~desu.
—No te conozco Sendou Yukari ~desu, ni a ti, ni a tus amigas monstruos. Así que váyanse pronto.
—No, el ~desu no es parte de mi nombre, es solo… ¿Amigas monstruos?
Las chicas cruzaron miradas, sin decir una sola palabra, esos pocos segundos que sus ojos de vieron, les fue suficiente para entenderse una a otra, mejor, que si hubieran dicho un largo discurso.
En un parpadeo, todas las chicas rodearon al pequeño Tsukune.
—¡Qué quieren ustedes!
—Debes contestar muchas cosas…
Kahlua y Ruby sujetaron al pequeño Tsukune y lo levantaron.
—Suéltame bruja masoquista y vampira bipolar, las haré pagar.
—Para ser alguien que no es nuestro Tsukune-san, sabes mucho de nosotras ~desu.
—Es obvio bruja idiota, no soy el Tsukune que buscan. Soy una materialización de su subconsciente proyectada como una versión joven, ya que represento sus emociones más infantiles.
—¿Qué dijo que es?
—Es una manifestación de los miedos, frustraciones e ira de nuestro Tsukune-san.
—¿Quién dijo miedo? Bruja idiota —el pequeño Tsukune se soltó del abrazó de Ruby y Kahlua, dejando en su lugar su camisa. Luego de sacarles la lengua escapó sin rumbo fijo.
—¿Qué paso aquí?
—No es nada, solo que se toparon con una versión más joven de Tsukune, una en particular sin modales.
Ahora había aparecido otro Tsukune, pero este era diferente al anterior. Además que lucía gafas de nerd, ropa de nerd y cargaba un libro complicado, que solo un nerd entendería, era un poco mayor que el Tsukune anterior.
—¿Otro Tsukune?
—Es un gusto poder encontrarme con tan bellas señoritas —las chicas se sonrojaron al escuchar estas palabras, todas, excepto Yukari que seguía intrigada ante lo que sucedía—. Le sucede algo, joven Yukari-san.
En la mente de Yukari solo resonaba una y otra vez lo que acaba de oír viniendo de Tsukune, "Yukari-San".
—Perdón, me perdí ~desu —pero Yukari recobró pronto la compostura—. Tú eres otra versión de Tsukune-san. ¿Qué representas ~desu?
—Siempre hiendo al punto, es lo que siempre hemos admirado de ti, Yukari-san —sonrió el joven Tsukune, haciendo que Yukari se sonrojara—. Yo represento la cabalidad, integridad, la inteligencia y de cierta forma, su preocupación por sus amigos.
—Emociones más avanzadas ~desu.
—Exacto.
—¿Pero por qué nuestro Tsukune nos hace esto?
—Lo siento, ni yo tengo la libertad de desafiar a mi original y contestar algo que el no desea. Solo les diré que si continúan avanzado, se irán topando con más personificaciones de pensamientos y sentimientos del original Tsukune. Si logran llegar al final, descubrirán toda la verdad que se les mantiene oculta.
Diciendo esto, el Tsukune nerd desapareció.
—¿Qué hacemos ahora? La hora del efecto de los caramelos de Yukari-chan esta por acabarse, sino salimos pronto, nos podríamos quedar aquí para siempre.
—Es muy pronto, la verdad que nos oculta Tsukune esta cerca.
—Acaso crees que no deseo saberla, pero mi hora de regresar a ser una niña y perder muchos de mis poderes, ya esta por acabarse. Además quien sabe cuanto nos falte para llegar donde el Tsukune original.
—Cuanto tiempo crees que le falten a los caramelos para perder su efecto, Yukari.
—En el mundo de los sueños, la percepción del tiempo es muy diferente ~desu. Quizás sean pocos minutos o todo lo que pasamos, solo haya sucedido en unos pocos segundos ~desu.
Ni bien acababa de hablar Kurumu, uno de los tantos Tsukune's apareció oculto detrás de un árbol, les hizo una señal a las chicas para que se acercaran. Sin embargo, esta al tenerlas muy cerca, se puso muy nervioso y se escondió.
—Debe ser la manifestación de los temores o miedos de Tsukune-san.
—Este Tsukune me gusta más —sonrió Mizore abriendo la boca, casi se le cae su paleta—. Es más lindo que los otros.
El Tsukune al ver a Mizore cerca de él, se cambió de árbol muy nervioso, luego les hizo una señal a las chicas para que se quedarán donde estaban. A continuación les señalo hacia uno de los árboles, el cual tenía un enorme agujero en el tronco y sobre este agujero, había un letrero que decía: "Atajo hacia el Subconsciente de Tsukune".
—¿Un atajo?
Las chicas decidieron usar el atajo, pero no sin que antes Mizore se escabullera y le diera un beso a Tsukune tímido. Provocando que este casi se muera por la hemorragia nasal.
—Este Tsukune es lindo. Jejeje.
Las chicas atravesaron el agujero en el árbol y al cruzar, todo el escenario había cambiado. Ahora ellas se encontraban en Japón, para ser más precisos, estaban paradas frente a la casa de Tsukune.
Pero antes de entrar, Kurumu las detuvo.
—De verdad quieren hacer esto.
—Es para lo que vinimos todas.
—Pero… es Tsukune de quien hablamos, lo que veremos dentro son cosas que nadie más ha visto. Creen que debamos verlas si él no nos lo a permitido.
Las chicas dudaron en entrar y estaban listas para irse, cuando la puerta de abrió, como invitándolas a entrar.
