Buenas noches, mi gente!
Aquí está el cortísimo epílogo de este corto multichapter que, por fin, ya doy por concluido XD. Sé que no es lo que todos esperaban de conclusión... Pero ojalá y les guste a todos ustedes, especialmente a aquellos que lo han seguido y lo ha enlistado en sus favoritos, a quienes les agradezco infinitamente su paciencia.
Un abrazo!
Vicka.
EPÍLOGO.
- ...Luego, nos reunimos con Carlito y Mole, quienes habían llegado con el abuelo de Carlito, don Rodrigo, para entregarle la famosa Mexicana – comentaba Craig a los chicos que estaban sentados en una mesa mientras le daba una calada a su cigarro -. No obstante, el anciano les dijo que se lo podían quedar como un regalo de bodas y… Bueno, eso fue lo que sucedió en todo este fin de semana tan loco.
Stan, Kenny, Clyde, Tweek, Jimmy y Token se quedaron con la boca abierta tras escuchar el relato de Craig sobre la desaparición de Kyle, quien estaba durmiendo el sueño de los justos junto con Cartman encima de la mesa contigua tras su regreso de las Bahamas, donde pasaron su luna de miel.
Stan, sumamente contrariado, le preguntó a Craig:
- ¿Y se puede decir por qué coño no me han avisado de eso?
- ¡De lo que nos perdimos! – exclamó Kenny - ¡Diantres! ¡Me hubiera gustado partir madres aunque me matasen diez veces seguidas! Además, el ver a esos dos casados ha sido el sueño más loco que he tenido en vida… ¡Y se cumplió cuando menos me lo esperaba! Y Butters… ¡Dios, sí que se veía candente con ese traje de dama de honor en la fotografía! Con las chichis que se trae…
- ¡Ea! – exclamó Trent molesto, quien estaba junto a él - ¡No le faltes el respeto a mi mujer, cabrón!
- ¡No le estoy faltando al respeto, viejo! Sólo halagaba las bellas bubis que tiene.
Trent le dio un golpe en la cara y exclamó:
- ¡Si vuelves a decir eso de mi esposa, maldito infeliz, te descuartizo!
- ¡Hey, Boyett, tranquilízate! – intervino Stan – No le hagas caso.
- ¡Si ese cabrón vuelve a decir eso de mi Butters, juro que le partiré la cara!
- ¡Cuando quieras, cabrón! – exclamó Kenny.
- ¿Qué sucede? – inquirió Kyle, quien se había levantado del lado de Eric - ¿Por qué la gresca?
- ¡Este hijo de puta faltándole el respeto a mi señora! – exclamaba Trent.
- ¡Ya te dije que le estaba halagando por sus bubis! – argumentaba Kenny.
- Típico de ti, Kenny – intervenía Cartman mientras abrazaba a su esposo por detrás -. Siempre piensas en las bubis.
- No puedo negar que siento amor por ellas, culo gordo... Y cambiando de tema, cabrón: ¡¿Por qué no nos dijeron ustedes dos de su boda? ¡Pude haber sido el padrino!
- Vaya… Ya les contó Craig el desmadre por entero.
- Sí – respondió Stan -. Y realmente estoy molesto con ustedes dos, especialmente contigo, Cartman. ¡¿Por qué coño no dijiste nada sobre tus pleitos con los carteles mexicanos? Pudimos haberte ayudado.
- Realmente no quería involucrar a más gente de la que debería, hippie.
- ¿Y cómo reaccionaron tus suegros ante la noticia de su casamiento, por cierto? – inquirió Clyde.
- Bueno – respondió Kyle -, mi madre está más que contrariada y disgustada al respecto… Pero creo que se acostumbrará a la idea. Espero.
- No le gusta tenerme de yerno, en pocas palabras – intervino Cartman.
- ¿Quién te querría de yerno, cabrón? – inquirió Token – Con la reputación que te traes, nadie te soportaría.
- ¡Ja! ¡Eso ya lo veremos, Token! Eso ya lo-
- ¡CHICOS! – exclamó Josh Meyers, quien había entrado corriendo - ¡Chicos!
- ¿Qué pasa, Josh? – inquirió Trent – Te veo muy alterado.
- ¡No hay tiempo para explicaciones! ¡El culón debe irse de aquí! ¡Ahora!
- ¿Por qué? – inquirió Stan con extrañeza.
- ¡Hay agentes de la DEA rodeando este lugar en estos momentos!
- ¡¿Qué? – exclamó Kyle, quien volviéndose hacia su esposo, le reclamó:- ¡¿En qué carajos te has metido esta vez, Eric?
- Ehmmm… Digamos que… Todos me buscan, cariño – respondió el aludido con una risa nerviosa.
- ¡ERIC CARTMAN! – tronó una voz en altavoz - ¡ESTA ES LA POLICÍA! ¡SAL CON LAS MANOS EN ALTO! ¡ESTÁS ARRESTADO!
Cartman, sonriente, tomó a Kyle de la mano y le preguntó:
- ¿Listo para otra electrizante aventura?
Kyle, dejando de fruncir el ceño, le respondió:
- Nunca aprenderás, ¿verdad?
El gordo negó con la cabeza y, volviéndose hacia los que se encontraban en la mesa, les preguntó:
- ¿Y ustedes qué dicen, señores? ¿Alguien quiere aventurarse a… Intercambiar palabras y balazos?
Como respuesta a su pregunta, Trent, Craig y Josh sacaron de sus mochilas un par de armas de fuego, las cuales entregaron unas a Stan, a Kenny, a Kyle y al mismo Cartman.
La vida da muchas sorpresas…Y algunas de esas sorpresas son sumamente explosivas.
Muy corto... Lo sé, pero no se me ocurrió mucho para ponerle de conclusión, así que les dejaré a ustedes un final abierto para que puedan imaginarse lo que quieran XD.
Hasta la vista!
