Capitulo 2

Un poco lejos de allí, a unas pocas casas de distancia, Sakura se maldecía internamente. Como le había soltado eso? Y además, vete a saber lo que su ex Sensei había entendido!

Suspiró. Si, había olvidado a Sasuke gracias al peliplata. Lo cierto es que el amor obsesivo por Sasuke se esfumó días después de que se fuera, demostrando que solo había sido una tontería de niños. Pero lo que realmente hizo que se olvidara de él, fue el amor que nació en su corazón hacia su Kakashi Sensei.

Un amor puro, sin obsesiones ni desesperación. Tan grande, que a veces le oprimía el pecho cuando pensaba en él. No le importaba que el no la quisiera de la misma forma, tenía suficiente con lo que el le daba. Así que había decidido no decirle lo que sentía. Pero esa noche le había dicho, de forma indirecta, que el había sido la causa de que olvidara a Sasuke.

Se dejó caer en su cama y suspiró. Que haría ahora?

Mientras pensaba, se dio cuenta de que su Sensei la trataba de un modo especial. Se preocupaba más por ella, y le había regalado por su cumpleaños ese libro, un objeto tan preciado para él. Ya sabía que se le había olvidado, pero lo dejó pasar por que sabía que eso era importante. Además de que se había enganchado a esas lecturas. (No tanto como su Sensei, pero…)

Conocía bastante bien a su Sensei. Tal vez… Intentar ligárselo no era tan mala idea. Al saber de sus sentimientos, si no los correspondía, seguramente seguiría siendo el mismo, lo que con otra persona se convertiría en algo incomodo… Así que, viéndolo de forma optimista, tenía mucho que ganar y nada que perder. Pero aunque pensara eso, no pudo evitar ponerse nerviosa solo de imaginárselo. Se puso roja.

-Oh, por Kami, no voy a poder volver a mirarle a la cara!-Chilló, abrazando el cojín donde tenía la cabeza.

Se enderezó de golpe al recordar, que había quedado con él la mañana siguiente para almorzar.

(…)

Al despertar, estaba sumamente nerviosa.

No es como si nunca hubiera almorzado a solas con Kakashi, pero es que… aunque no dijo gran cosa… le había dicho que había olvidado a Sasuke por él. Eso dejaba entrever un gran abanico de posibilidades, y… a saber cual habría elegido su Sensei.

Se dirigió al Ichiraku Ramen, pensando en qué le diría a Kakashi si le preguntaba qué había querido decir. No estaba segura de poder declarársele…

-Hola Sakura-Chan.

-Hola Kakashi Sensei.

-Mm… Sakura?

-S-si?-Preguntó nerviosa. 'No me preguntes, por favor!'

-Te acuerdas que habíamos dicho de ir a entrenar juntos hoy? Pues no puedo, es que hoy sale a la venta el nuevo Icha Icha, y…

-Sale a la venta? En serio? Tengo que ir a conseguir uno antes de que se agoten!-Exclamó, sin darse cuenta de que Kakashi la miraba sorprendido. Nadie sabia que le encantaba el Icha Icha, normalmente disimulaba, pero… no había podido contener la emoción.-Kakashi Sensei, lo siento pero tengo que ir antes de que se agote!

Vale, tal vez, si que estaba más enganchada a ese libro que su Sensei… no, imposible.

-E-espera!

Corrió detrás de ella, sorprendido aún por la reacción de su ex alumna.

(…)

Minutos después, ambos estaban sentados en un tejado, con vistas a los rostros en piedra de los antiguos Hokages, leyendo con ansia ese perverso libro.

-Lo acabé!

-Ya? Si lees tan rápido no tiene gracia.

-No se preocupe, me gusta releerlos.

El la miró serio, de repente.

-Que sucede?

-Sé tu secreto, Sakura.

Ella tragó.

-Q-que secreto?

-Estás enganchada a estos libros, pequeña pervertida. -Rió.

Ella suspiró llena de alivio en su mente. Uf…

-Entonces supongo que será nuestro secreto.

-No será tan fácil mi silencio, Sakura.

-Eh? Que quieres?

-Explícame que es lo que querías decir con lo de 'Tal vez… tiene mas que ver con quién me lo regaló'.

Ella miró las calles bajo sus pies, cabizbaja. Ahora no tenía tan claro que no se alejara de ella, si se lo decía. Y si se reía de ella? No estaba segura de poder soportar algo así. Pero no podría vivir para siempre con esa incertidumbre en el corazón.

Su corazón… notaba como golpeaba con fuerza contra su pecho, a un ritmo rápido e irregular. Empezaba a híper ventilar.

Su mente estaba hecha un lío. No sabía si decírselo o cambiar de tema. Qué debía hacer!

'Yo quiero estar con él. Y solo hay una forma para que eso sea posible. Tengo que decírselo.'

Un sudor frío la recorrió, juntó sus manos en su regazo e inspiró disimuladamente, para darse fuerzas.

-Sakura? Estás bien?

-Si, no p-pasa nada.

-Entonces, dime, que querías decir con eso?

-Yo, quería decir que…

Estaba nervioso. Qué digo, nervioso. Estaba histérico. Aunque por fuera parecía tranquilo, estaba hecho un manojo de nervios. Sakura estaba más roja que el pelo de Gaara y retorcía sus dedos una y otra vez en su regazo. Pudo ver perfectamente como tomaba aire con desespero y bajaba la cabeza.

-Sakura? Estás bien?-No quería que fuera a desmayarse, o algo así.

-Si, no p-pasa nada.-Si, bueno, eso era algo poco creíble, parecía que fuera a darle un ataque de ansiedad o algo así.

-Entonces, dime, que querías decir con eso?-Siguió insistiendo.

-Yo, quería decir que…