Capitulo 5

Cuando se despertó estaba sola en su cama, sin Kakashi.

Hizo un puchero.

Le habría hecho ilusión despertarse junto a él…

Se levantó, perezosa.

Hoy tenían una misión y debía estar lista para llegar a la hora. No se volvería impuntual como su Sensei.

Su Sensei… seguramente se había ido a preparar el papeleo para la misión. Siempre dejándolo todo para el último momento.

Se puso su ropa Ninja, roja y negra y se calzó sus botas mientras se acomodaba la banda de su villa a forma de diadema.

Después, se puso a almorzar.

Una cosa era enfrentarse al mundo estando con Kakashi, ajenos de miradas y chismes, pero cuando salió de casa sintió todos los ojos en ella. Incluso podía oír a las vecinas decir cosas que eran mentira y además, ofensivas.

Suspiró. Tsunade había dicho que la gente no les tomaría en serio, pero no se esperaba que la gente hablara mal de ella, insinuando que se había ganado sus meritos por Kakashi.

Todo eso eran bobadas, apenas y se habían besado!

Pero haciendo como que no le afectaba, cuadró los hombros y alzó el mentón, orgullosa, mientras caminaba tranquilamente por la villa, con las manos en los bolsillos..

Estaba orgullosa de ser la pareja de Kakashi.

Sakura llegó al lugar donde debían encontrarse, se tumbó bajo la sombra de un árbol, y dejó de pensar en las ancianas y en lo que dijera la gente. Se puso a observar, con los cinco sentidos, su alrededor.

Ese día hacía mucho sol, era caluroso y no corría el aire.

Las flores de Sakura que hacían honor a su nombre caían despreocupadamente por todo el bosque que se extendía a unos pocos pasos de su cuerpo.

Podía oír el ruido del viento, los pájaros cantar, los niños reír y jugar.

El ambiente olía a pan tostado, le gustaba.

Se dejó llevar por el aroma y los sonidos del lugar y se durmió.

(…)

Kakashi, Naruto y Sasuke, llegaban un poco tarde al punto de encuentro. Seguro que Sakura debía llevar mucho rato esperando.

Pero al llegar, vieron que ella no estaba precisamente enfadada, estaba dormida rodeada de Sakuras.

-El viento debe haber traído las flores desde el bosque.

Kakashi encontraba la imagen muy dulce. Pero se abstuvo de comentar nada y sacó su libro.

-No vas a decirle nada?

-Qué quieres que le diga?

-¿Eres su 'novio' no?-Dijo Sasuke con un tono para nada amigable.-Despiértala tú.

Miró a la pelirosa y le dio pena despertarla. Estaba tan… dulce y adorable. La cogió en volandas y se la llevó.

Seguro que despertaría por el camino.

(...)

Cuando despertó, notó inmediatamente el movimiento y el cuerpo contra el que estaba apoyada, que estaba segura de que era su Sensei.

¿Por qué lo sabía? Por el olor. Su Sensei tenía un olor muy extraño, pero que le encantaba. Era el olor de la lluvia al mojar el bosque.

Abrió los ojos, encontrándose con el pecho de Kakashi.

-Buenos días, Cerecita.-Susurró.

Definitivamente estaba demostrado. Kakashi siempre la llamaba cerezo o cerecita cuando quería llamarla de forma especial.

-Buenos días, Sensei.

Se bajó de los brazos del peliplata y echó a correr junto a él.

Empezó a pensar, ya que él la llamaba de forma especial cuando estaban solos, ella debería tener también un nombre para él.

Kakashi la miraba de reojo. Algo pasaba por su mente, por que iba poniendo sonrisas y muecas cada pocos segundos.

Negó con la cabeza. No estaba seguro de querer saber con exactitud lo que pasaba por la mente de la pelirosa.

-Ya está!-Exclamó.

Y por primera vez, sintió miedo de ella. ¿Qué se le habría ocurrido?

Con una sonrisa en los labios, siguió corriendo y saltando a su lado, con su pelo rosa moviéndose con el viento.

Se dio cuenta entonces, de que Sasuke y Naruto no paraban de mirarles, observándolos de forma descarada.

Suspiró. Estos jóvenes…

Llegaron al que sería el campamento por esa noche, y Sakura (que era la única capaz de preparar algo comestible) se dispuso a hacer la cena, mientras los demás preparaban los tres sacos de dormir. Entonces, se dio cuenta. ¿Tres sacos?

Oh, claro. Qué tonta.

Ella dormiría con Kakashi.

Al estar de misión, la comida no era nada complicado ni especial, solo una sencilla sopa, que contrastaba con el frío de la noche.

Kakashi y Naruto fueron a buscar algo de leña, aunque al peligris no le hacía mucha gracia dejar a su cerecita sola…

-Dime Sakura, ¿ya te has acostado con Kakashi?

-Pues claro que no, Idiota!

-¿En serio? Pues yo creía que llevabas todo este tiempo trabajándotelo, con las notas que has estado sacando… cualquiera diría que recibiste una ayudita, ¿no?

Estaba insinuando…! Lo estaba haciendo!

Nada pudo evitarlo. El puño de Sakura se estrelló con fuerza en la cara del Uchiha haciendo que este despegara por los aires.

Este, cayó estrepitosamente al suelo, y se levantó enfadado al oír las burlas de Naruto.

-Cállate, Teme!

-No puedo, es muy divertido!

-Grr…

Kakashi les ignoró y se fue tranquilamente al 'campamento'.

Sakura estaba que echaba chispas.

Cuando les vio llegar se puso a servir la sopa, pero solo sirvió tres platos, y el resto de la sopa se la guardó.

-Sakura y mi plato?-Preguntó el Uchiha medio enfadado.

-Oh, lo siento, yo solo sirvo la comida a los hombres a los que me trabajo.

-¿Qué dices, Sakura? -Preguntó Naruto sin entender nada.

-Que te comas la sopa si no quieres que te deje sin.

Sasuke se puso a dormir, refunfuñando, y Naruto se acabó rápidamente la sopa por miedo a que la pelirosa le quitara su plato.

-¿Vamos a dormir, cerecita?

-Si.

Abrazados, dentro del saco, Kakashi acariciaba sus mejillas con dulzura.

-¿Estás bien?

-No. Tu no sabes lo que es, todos se creen que si he conseguido ser una buena Ninja ha sido por que me he acostado contigo!

-No debes enfadarte por algo que dicen y no es verdad, cariño.

-Es molesto. La gente de la villa no para de hablar mal de mí.

-Ignórales.

-Pero…

-¿Te arrepientes de estar conmigo?

-Claro que no, pero no me gusta que la gente vaya pensando que soy una guarra.

-¿Tu? Cualquiera que te conozca sabrá que es mentira.

-Tienes razón, No vale la pena preocuparme. Gracias algodoncito.

Él primero se sorprendió, pero se puso contento. No era un apodo cariñoso muy normal… en realidad, era bastante cursi, pero… le gustaba, por que venia de Sakura.

Se abrazó a ella y la besó.

-Duérmete, mañana nos levantaremos temprano.

Aquí el 5º cap! Espero que os guste, siento haber tardado tanto.

Gracias por leer.