Tres chicas pecosas
Evangelion pertenece a Gainax, este es un fanfic sin fines de lucro
Contenido adulto
-¿Dónde estoy?- Musito Shinji con los ojos cerrados mientras lentamente iba recuperando la conciencia. Sentía todo su cuerpo entumecido y acalambrado, semiconsciente de lo que pasaba a su alrededor. Estaba completamente desorientado y un montón de imágenes inconexas desfilaron por su mente. Sin abrir todavía los ojos se dio cuenta de que estaba acostado en una cama con una manguera de solución intravenosa clavada en su brazo. Al abrir los ojos vio que estaba en una habitación de hospital.
El muchacho recordó que la pelea con el ángel de turno había sido en verdad violenta y salvaje. Lo último que recordaba era que él enemigo se había autodestruido. Una enfermera le informo que Asuka y Rei estaban bien, pero iban a necesitar estar más tiempo hospitalizadas. Misato vino y le explico que la ciudad había recibido un daño devastador.
-…Pero estará operativa en poco tiempo- le decía al muchacho- Muchos tendrán que quedarse en los refugios mientras reparan sus casas o se les asignan unas nuevas… las clases estarán suspendidas hasta nuevo aviso… ¡aprovecha el tiempo para estudiar y estar al día!
Shinji se levanto a duras penas. Unas enfermeras le ayudaron a vestirse mientras Misato esperaba afuera. El muchacho seguía atontado por los sedantes y calmantes para el dolor, sentía sus dedos tiesos y agarrotados. Era un muñeco en manos de las enfermeras que cubrían su absoluta desnudez con su típico uniforme escolar.
El Hospital estaba más que saturado de heridos. Los médicos y las enfermeras no se daban abasto. Asuka y Rei estaban postradas en sus camas inconscientes por los analgésicos con sus cuerpos cubiertos de vendajes. El muchacho siguió a su tutora al auto pensando que irían a casa. Caminaba con dificultad junto a Misato y al llegar al auto necesito de su ayuda para sentarse en el asiento de copiloto. El muchacho tenia la cabeza embotada y dándole vueltas. ¡Solo quería volver al apartamento, a su cuarto y a sus cosas! Su sorpresa fue mayúscula al ver que iban a otra parte.
-Tengo que irme de viaje y no quiero que te quedes solo en la casa en el estado en que estas-Le explico Misato- No puedo asignar a nadie que te cuide, ¡ya has visto que los hospitales están al punto del colapso!… Makoto y Shigeru estarán a cargo hasta que el Comandante Ikari y el Vicecomandante Fuyutsuki regresen… ¡prometo traerles regalos a ti y a Asuka en lo que vuelva de Tokio-02!
Shinji se preguntaba con quien se iba a quedar ¿con Kaji? ¿La Doctora Akagi o con Maya Ibuki? Misato seguía con su divertido parloteo desenfadado. El muchacho sabía que tras su apariencia optimista y alegre ocultaba su preocupación por lo serios que habían sido los daños en la ciudad. El muchacho no quería reconocer que la quería mucho y que en realidad había empezado a vivir desde que era piloto de Evangelion. De su triste y solitaria niñez no quería acordarse.
Hikari y sus hermanas esperaban a Shinji y a Misato en la puerta de su casa. Shinji había reconocido a Hikari desde la primera vez que se reencontraron. Ella parecía no reconocerlo, ni acordarse de él. ¡Pero Shinji si que se acordaba de ella y de sus hermanas! De niño no tenía conciencia clara de lo que hacía, ¡pero ya no era tan inocente! El señor Horaki lo recordó más que nada por su nombre y apellido. Fue entonces que las tres hermanas reconocieron a Shinji como el extraño niño salido de la nada que se había quedado en su casa apenas una semana y del que no volvieron a saber nada después. Shinji prefirió hacerse el desmemoriado. Las hermanas no parecían recordar nada más en verdad.
El señor Horaki viajaba mucho por su trabajo en NERV y no iba a estar en casa durante la estadía del muchacho. Las tres jóvenes eran muy bellas y con un parecido casi de trillizas. Solo que en estatura iban aumentando en una palma desde la menor hasta la mayor. Las chicas llevaban sus coletas como de cuando eran niñas.
Kodama usaba una minifalda escotada muy sexi y atrevida para su edad. Era delgadita, fina y estilizada. Tenía una cinturita de avispa y unos grandes limones que parecían henchidos de jugo que empezaban a despuntar. Su culito era respingón y altivo. Su aspecto aniñado la hacia parecer un hada moderna o una princesa mágica de anime. Su simpática carita pecosa y la apariencia frágil, etérea de su figura le quitaba todo erotismo a sus ropas que mostraban demasiada piel. ¡Que eran más fina lencería que ropa de calle o de estar en casa!
Hikari usaba un vestido largo de hasta cuatro dedos por debajo de la rodilla. A diferencia de su hermana menor prefería ocultar sus pronunciadas curvas. El vestido era chic y elegante a pesar de dar la impresión de que Hikari no tenía nada de culo o tetas. Shinji se sonrojo al sentir los suaves senos aprisionados por debajo del vestido contra su espalda cuando ella amablemente lo ayudo a salir del auto. Se apoyo en ella para dar los primeros pasos, sin querer su mano se poso en su firme y redondo trasero.
-¿Te sientes bien?- Pregunto la pecosa- ¡tu cara se puso roja!
-¡No es nada!- Dijo el muchacho sacando la mano de donde no debía, ¡antes de que sucumbiera a la tentación de palpar y apretar esa deliciosa nalga!
Finalmente Nozomi vestía obreras ropas masculinas. Pantalones raídos muy usados, una holgada camisa blanca por fuera y una gorra de beisbol volteada. A los 15 años tenia un cuerpo de Top model que ella desaprovechaba con su falta de gusto al vestir y su nulo sentido de la moda. Su aspecto era rudo, de heroína superviviente de película de terror o de convicta lesbiana de buen corazón de una cárcel de mujeres. Se veía femeninamente agresiva y su aspecto era intimidante. A pesar de eso todos sabían que ella era todo un amor y un estuche de monerías, pero ¡muy capaz de pelear a puñetazos con cualquier chico y de no tener pelos en la lengua para decirle a la gente la verdad en la cara! Era de las tres hermanas la que tenía mejor cuerpo
Shinji encontraba la casa pequeña al compararla con sus recuerdos. ¡Por supuesto que ahora era más grande y alto! Le asignaron la vieja habitación de huéspedes que había sido su cuarto. Misato le explicaba a Hikari que tenía que hacer:
-Para sentarse, acostarse y pararse tienen que ayudarlo o se va a desgarrar un musculo… puede moverse con dificultad, ¡solo estén cerca de él, cuando menos una de ustedes en todo momento, para que no se tropiece!... subir y bajar las escaleras es un buen ejercicio ¡que lo haga todos los días sin ayuda! Solo estén cerca… los médicos me dejaron una lista de actividades que debe de hacer tres veces al día que le ayudaran a recuperar la coordinación motriz… ¡ejem!... hay otras cosillas… tendrán que ayudarle a bañarse… a vestirse o desvestirse y darle de comer en la boca los primeros días…
-Esta bien Mayor, la doctora Akagi vino en la mañana y nos explico todo lo que teníamos que hacer para que se recuperara pronto- Dijo Hikari- ¡vamos a ser como sus enfermeras! No nos vamos a sentir abochornadas si lo vemos desnudo o haciendo sus necesidades, ¡ni dejaremos que se sienta avergonzado o mal por ello!…
-¡Bueno! Ya sabes lo cerrado que es con las demás personas… - Dijo la tutora del muchacho con una sonrisa. Al ver su reloj exclamo en forma abrupta- ¡tengo que irme o perderé mi vuelo!... me voy tranquila sabiendo que esta en buenas manos… ¡Si no fuera por esos malditos burócratas de la ONU y el gobierno no tendría que irme!...
Nozomi y Kodama ametrallaban de preguntas a Shinji, mientras tanto, sobre la pelea que había tenido con el ángel. Shinji por lo general rehuía ese tipo de temas. Fuera de Rei, Asuka e Hikari no se relacionaba con otras chicas de su edad. Asuka y Rei eran pilotos como él. Hikari era mucho más seria y discreta, pero muchas chicas lo acosaban por ser piloto de Evangelion. Nozomi y Kodama no eran la excepción, pero Hikari las frenaba cuando se volvían muy molestas. ¡La mayor y la menor no habían cambiado nada en su forma de ser! Shinji en realidad no tenía casi trato con ellas y estas querían aprovecharse de la situación de tenerlo en su casa para ellas solas por unos días.
A la hora de la cena intento comer por si solo. ¡Encontraba humillante que le dieran la comida en la boca como un bebe! Intento agarrar los cubiertos con sus dedos agarrotados y entumecidos. ¡Los sentía como si los hubiera pillado con una puerta! Intento beber del vaso, pudo asirlo con la mano, pero al intentar llevárselo a la boca sintió un doloroso estirón a todo lo largo del antebrazo. El vaso cayó al suelo y se hizo añicos. Shinji sintió como los músculos de su espalda se tensaban.
-Shinji, ¡ya!... solo relájate- Le dijo Hikari. La joven se sentó a un lado en una silla y entre sus manitas tomo el brazo del muchacho. Presionando con sus dedos a lo largo del eje del antebrazo la joven pecosa le fue quitando el dolor. Hikari continuo- Mientras más luches y estés tenso ¡mayor será el riesgo de que tengas un desgarre muscular!
Shinji sintió a Nozomi dándole un masaje en los hombros desde atrás de la silla. Ella se mordía el labio inferior divertida y en forma mordaz dijo:
-¡Vamos hombre! Solo déjate consentir y mimar por nosotras unos días ¿Qué tan malo puede ser?… - luego continuo seria- ¡estábamos tan asustadas en los refugios!... la tierra temblaba y nos habían separado según el año y la sección ¡En ese momento yo sentía rabia e impotencia!
Kodama le trajo unas fotografías que había tomado Kensuke a escondidas, burlando a la seguridad de NERV. De todas formas los de NERV, las fuerzas armadas de autodefensa de Japón y los cascos azules de la ONU estaban abrumados por el nivel de daños sufridos por la ciudad como para prestar atención al otaku y su cámara.
-Así quedo tu EVA…- le dijo mientras le enseñaba las fotografías
El muchacho solo las miro por cortesía. Nozomi e Hikari sintieron como sus músculos se tensaban en su cuerpo de nuevo. ¡El mirar las fotografías no lo iba a ayudar a relajarse!
-Kodama… ¡llévate esas fotos!- ordeno con suavidad Hikari- dale de comer a Shinji, ¡por favor!
Kodama guardo las fotos en su regazo. Con la mejor de sus sonrisas empezó a darle de comer al joven con una cucharilla. Shinji comió resignadamente. Las chicas hacían su mejor esfuerzo y el muchacho trato de ponerles buena cara. Pero su falsa alegría de tísico moribundo no las engañaba. Los dedos de las jóvenes eran mágicos. Shinji se estaba empezando a relajar. Hikari y Nozomi sentían como los músculos del antebrazo y del cuello se aflojaban respectivamente.
Shinji recordaba perfectamente que casi se las tira a las tres. ¡Eran solo niños entonces y no había nada de malicia en sus juegos! Su estricto profesor particular se había encargado en los años sucesivos en inculcarle que placer y pecado eran sinónimos. El misógino profesor solo convertía sus frustraciones sexuales y su fobia a las mujeres en preceptos morales. Con el tiempo el muchacho fue desarrollando culpa y remordimiento por los felices recuerdos de esos días pasados con la familia Horaki. Hikari y Nozomi sintieron como el muchacho volvía a estar tenso.
-Chicas, ¡les agradezco todo lo que están haciendo por mí!... pero no me lo merezco… no después de todo lo que les hice cuando éramos pequeños…
Las jóvenes parecía que por un momento habían dejado de respirar. Shinji confeso cabizbajo todo lo sucedido en los últimos días que estuvo con ellas. Como "él" se había "aprovechado" de la inocencia de ellas para hacerles algo "sucio" y "pervertido". Las chicas se sonrojaron por que siempre habían guardado como un secreto para las otras hermanas lo que había pasado con Shinji. Para ellas había sido más un tesoro que no querían compartir que algo malo o vergonzoso.
-Pues a mi me gusto lo que hicimos Shin-Chan y yo ese día en la mañana… ¡yo no me arrepiento de eso!- Dijo Kodama con una picara sonrisa. Shinji estaba alucinado. Su profesor se había encargado de destruirle cualquier rasgo de autoestima o rebeldía en forma sistemática obligándole a hacer ese tipo de confesiones por las cosas más inocentes. Shinji nunca había hablado con nadie sobre lo sucedido con las hermanas, gracias a su estúpido profesor siempre lo había considerado lo más vil y repugnante que le había hecho a otro ser humano.
-Kodama… ¡no lo entiendes!... yo me aproveche de ustedes…
-Shinji, ¿De que estas hablando?- Dijo Nozomi- tu no te aprovechaste de nosotras ni nos hiciste nada malo… ¡la que se aprovecho de ti fue Hikari! ¡A ella hay que echarle toda la culpa!-Dijo extendiendo su brazo y señalándola con el dedo.
-¿Pero que…?- Hikari se puso pálida de golpe.
-¡Claro que si!- Kodama apoyaba a Nozomi en forma cómica- Ella es la verdadera culpable y nosotros sus pobres victimas…
-¡Culpable yo!- Exclamo Hikari desconcertada con el giro que había dado todo- ¡Pero si todo empezó con la cochinada que le hicieron con los caramelos!... ¡ustedes dos empezaron todo!... ¡hasta le lamieron y le chuparon su "cosa" con leche condensada!...
-¡Pero tu te lo llevaste a tu cuarto y al "huerto" de primera!- le replico con malicia la mayor con sus manos en la cadera y sacudiendo la cabeza.
-¡A la que llevaron al huerto fue a otra! ¡Te imaginas si alguien los hubiera visto o si papa hubiera llegado y los sorprendía haciendo "eso" a plena luz del día y en medio del jardín!... ¡Tú eres la mayor y debes de dar el ejemplo! ¡Siempre te lo he dicho!
-No me vengas con tu basura de la "mayor"- se amosco Nozomi- ¡Siempre has sido mandona, fastidiosa y quisquillosa antes y después de que conociéramos a Shinji!-continuo contando con los dedos los defectos de Hikari- ¡Con eso me amargaste la niñez!... tu fuiste siempre la hija buena perfecta y yo el marimacho grosero sin modales…
-¡Eras una marimacho por que querías y te gustaba!... y para tu información, yo no te amargue la niñez ¡tu me amargaste la mía!- Shinji sintió como Hikari le clavaba las uñas en el antebrazo mientras ella mataba con la mirada a su propia hermana
-¡Gazmoña!, ¡mojigata!... ¡Pedófila!- le grito Nozomi a su hermana mientras sus manos se cerraban peligrosamente en torno al cuello de Shinji.
-Tú eres la que tiene más edad de nosotros cuatro… fue tu idea lo de los caramelos y lo de la leche condensada… ¡así que la única pedófila eres tú!
Las dos hermanas tuvieron un duelo a muerte de miradas asesinas mientras una le clavaba sus uñas en el brazo y la otra le apretaba el cuello. Kodama solo entorno los ojos ya acostumbrada a la rivalidad y a la relación amor-odio de sus hermanas mayores. Shinji pensó que tal vez su triste y solitaria niñez sin hermanos, ni hermanas no había sido tan mala… Shinji sintió dolorosos estirones musculares en sus pantorrillas y antebrazos, como la formación de duras pelotas alrededor de su cuello y hombros.
-¡Ayyyyyyyy!- grito con los ojos perlados de lágrimas. Nozomi e Hikari se asustaron. La rubia peli teñida les había advertido que no alteraran al muchacho y que trataran de complacerlo en todo sin llevarle la contraria. Shinji era de carácter depresivo, pero Hikari sabia que huía siempre de las confrontaciones, que era más bien de carácter introvertido y sumiso. Ella pensó que seria fácil atenderlo y cuidarlo. Pero La doctora les había advertido que el muchacho podría tener una hemiplejia si llegaba a tener un gran disgusto o una contrariedad muy fuerte.
-¡Ya vez lo que hiciste!- Se gritaron a la vez Hikari y Nozomi, una a la otra al mismo tiempo como una sola voz. Shinji estaba en medio, los músculos de su cuello se tensaron como cuerdas y todas sus extremidades se volvieron rígidas. El muchacho no grito esta vez, pero su cara crispada de dolor era suficientemente elocuente. Las dos hermanas dejaron su discusión y procedieron a darle masajes al muchacho para que se calmara. Kodama se puso a recoger los vidrios rotos del piso. Shinji sentía que tenía menos movilidad que antes. Las dos hermanas mayores se encargaron de ayudarle a subir las escaleras mientras la menor subía detrás de ellos.
-Shinji… creo que vamos a tener que darte un baño para que tus músculos se relajen…- Dijo Hikari con un sonrojo.
-¡¿Un baño?
-Vamos hombre… ¡no va a ser tan malo y de niños nos bañábamos juntos! ¿Recuerdas?-le replico Nozomi- ¡prometo no pelear con Hikari!... ¡será divertido!... nos pondremos los trajes de baño del instituto…
-Bueno… bañarme con ustedes con traje de baño no suena tan mal…- Dijo el muchacho forzando una sonrisa- creo que Misato no me empaco uno, ¡pero puedo bañarme con ustedes con uno de mis pantaloncillos!…
-La rubia peli teñida dijo que tenias que bañarte desnudo y solo usar ropa holgada mientras estés en nuestra casa- La replica venía desde atrás de ellos, de Kodama
Shinji tuvo un tic en el ojo y los músculos en todo su cuerpo se crisparon. El muchacho dio un traspié y si no hubiera sido por Hikari y Nozomi, que estaban sujetándole cada una de un brazo, el muchacho se hubiera caído por las escaleras.
-¡DESNUDO!- Grito Shinji en el colmo de la estupefacción
-Shinji… ¡ya basta de idioteces! ¡Te tienes que bañar desnudo para que te cures más rápido!... ¡Deja de dar tanta lata!- le ladro Hikari perdiendo la paciencia.
-Si, Hikari… ¡lo siento!- Dijo el muchacho bajando la mirada y en su característico estado sumiso.
-¡Solo te falto el Kínder y hablar con acento alemán, Hikari!- le señaló burlonamente Nozomi a su hermana. Hikari la miro con rabia y Nozomi atajo cualquier replica- ¡Recuerda que nada de discutir, ni de pelear delante de nuestro invitado!- Hikari solo entrecerró los ojos y no dijo nada, pero apretó el brazo de Shinji mas de lo necesario mientras su hermana mayor sonreía con sorna.
Las jóvenes dejaron al muchacho sentado en su cama mientras iban a cambiarse. "¡Si tan solo pudiera salir corriendo!" Pensaba Shinji. Pero el muchacho sentía que no podía moverse. Tenía sentimientos encontrados sobre lo que había pasado entre ellos de niños. Por un lado estaba aliviado de que no hubiera sido tan malo, ni tan traumático como luego llego a pensar, pero a la vez lo deprimía ser tan poca cosa. El no haber sido importante o no haber significado nada. La idea de estar completamente desnudo mientras tres bellas chicas lo bañaban era como estar muerto de hambre y ver los más ricos manjares en una vitrina, ¡fuera de su alcance! Shinji se irguió al sentir un calambre recorriéndole toda la espina dorsal. Su cuerpo estaba tenso, magullado y adolorido.
-Ser Piloto de Evangelion… ¡Es una mierda!- Se dijo en voz alta.
Su triste y solitaria niñez desfilo por sus ojos. Sus tíos, fríos e indiferentes, hablando y quejándose de lo tacaño que era su padre delante de él como si eso fuera su culpa. Su mezquino profesor, una nulidad engreída llena de prejuicios, que disfrutaba tener el poder absoluto sobre alguien indefenso. Su padre ausente y su madre muerta en extrañas circunstancias. Shinji pensó que lo mejor era sacarse todo eso de la mente. Trato de aflojar sus hombros y dejarlos caer. Quiso cerrar y abrir su mano como siempre lo hacia, pero sus dedos estaban engarfiados y duros.
El muchacho dio un suspiro de desaliento. Solo dejo que sus brazos cayeran a sus costados con sus manos entreabiertas. El calambre en su espalda iba desapareciendo. El joven pensó que solo necesitaba ser más optimista. Las hermanas no lo odiaban por lo que ellos habían hecho en el pasado y viendo las cosas con objetividad no había sido culpa de nadie. Solo eran niños que hicieron lo que hicieron por que no tenían supervisión adulta y andaban a la deriva. ¡Todos esos años se había torturado por nada sintiéndose lo peor del mundo! Ya no era un niño, ni las hermanas unas niñas indefensas que no eran responsables, ni tenían conciencia de sus actos.
Shinji comenzaba a relajarse. Pensó que estar en manos de una descuidada Misato y una furibunda alemana hubiera sido peor. Misato, con todas sus buenas intenciones, ¡era un elefante en una cristalería! ¡De solo pensar que ella tendría que cocinar y él comer de su mano le hizo tragar grueso! Lo más seguro era que Asuka escurriera el bulto con cualquier excusa o hiciera las cosas de malos modos. El muchacho aspiro el aire por la nariz y lo expulso por su boca. Las hermanas Horaki eran como unas primas lejanas... lo iban a cuidar y a atender como si fueran sus enfermeras particulares… que ellas lo bañaran completamente desnudo no tenia nada de malo… ¡Cosas peores tendrían que aguantar y hacer enfermeras de verdad!
-Solo tengo que mantener la calma y estar relajado todo estos días para curarme rápido- se dijo el muchacho a si mismo con los ojos cerrados- Solo me van a bañar ¿Qué es lo peor que me puede pasar?-
En su mente su padre, sus tíos y su profesor le respondieron a coro con desprecio:
-¡Que tu polla se te ponga dura y tiesa pervertido impuro!
Shinji abrió los ojos de repente y vio a las tres hermanas en su habitación enfundadas en los trajes de baños de instituto. Volvió a tragar grueso. Kodama y sus jugosos limoncitos, su culito respingón, su cintura de avispa. Pequeña y delgada, ¡fina y estilizada como un hada! Hikari tenía un par de toronjas, cintura de guitarra y un culo redondo que quitaba el hipo. Era bella y adorable como una virgen pintada por los genios de la pintura renacentista. ¡Dios! ¡Era una virgen que había que desvirgarla y follarla hasta el cansancio! ¡Una dulce tentación que hubiera hecho caer a un santo! Pero lo mejor era Nozomi con su cuerpo de mujer plenamente desarrollado. La mayor tenía muy buenos cocos, caderas de ensueño y un culo delicioso que hacia agua a la boca. Las tres estaban muy bien proporcionadas y dotadas.
Shinji volvió a sentir calambres por todo el cuerpo. Bajo los ojos, se sintió pequeño y sucio. Se había sonrojado visiblemente mientras su frente se perlaba de frio sudor espeso. En su mente su padre, sus tíos y su profesor decían a coro en forma lapidaria como jurado que dicta sentencia:
-¡Eres de lo peor!
-¡Quenosemepare!, ¡quenosemepare!, ¡quenosemepare!...- Musitaba el muchacho en forma ininteligible con los dientes apretados. Hikari le aparto el pelo de la frente y se la toco para tomarle la temperatura.
-Shinji… ¡tienes fiebre!, ¿te sientes bien?... ¡tu cara esta muy roja!
-No me pasa nada Hikari- Dijo el muchacho forzando una sonrisa. Hikari estaba inclinada y Shinji podía ver el vacío entre sus firmes senos adolescentes y el escote redondo de su traje de baño. En el canalillo de los pechos de Hikari también tenia pecas. "¡Perros cagando!, ¡perros cagando!, ¡Perros cagando!, ¡perros cagando!" Se dijo mentalmente mientras subía la vista hasta mirar a los ojos a Hikari -¡Je, je, je!- rio nerviosamente - No me pasa nada… ¡es por el esfuerzo de subir las escaleras!... será mejor que me bañe mañana… ¡si me siento mejor creo que podría hacerlo solo!…
-Ni hablar, ¡no podemos dejarte tan tenso y estresado! Te podrías lastimar dormido con un movimiento involuntario…
Hikari parecía decidida y Shinji estaba acostumbrado a ceder siempre para salir de los problemas. La joven le desabotono la camisa y sus dos hermanas la deslizaron por los hombros del muchacho. Shinji pidió quitarse su franela solo con la esperanza de poder hacerlo y así poder convencerlas después de que podía bañarse sin ayuda. Pero no podía levantar los brazos y sus dedos seguían engarfiados. Fueron Nozomi y Kodama quienes le alzaron los brazos. Hikari le quito la camisa sacándosela por arriba de la cabeza, rozando al ras sus costados con sus delicadas manitas en una fugaz caricia…
-¡Fuyutsuki en tanga mamándosela a mi padre!, ¡Fuyutsuki en tanga mamándosela a mi padre!, ¡Fuyutsuki en tanga mamándosela a mi padre!- Se dijo en su interior Shinji. La imagen mental fue tan poderosa que los espasmos premonitorios de su erección cesaron. El muchacho parecía un estatuario efebo griego con sus pectorales incipientes, su vientre plano y sus tensos músculos en relieve. No tenia nada de grasa en el cuerpo. El muchacho era atractivo y las tres hermanas no eran indiferentes… ¡solo que con las otras dos presentes se cortaban y cohibían!
Hikari estaba sentada en sus talones. Shinji tuvo un tic en el ojo. Sus senos se veían más redondos y tentadores uno contra el otro, ¡con solo una ranura de alcancía entre ellos!, mientras ella se inclinaba y estiraba los brazos para desatarle las agujetas, le quitaba los zapatos y las medias.
-Bueno… ¡solo falta que te pongas de pie para quitarte los pantalones y tus calzoncillos!-
-Hikari… yo creo…- El muchacho aparto la vista mientras hablaba. Pero Nozomi no lo dejo terminar. Hizo a un lado a Hikari y lo alzo por los sobacos.
A Shinji le costaba sostenerse en pie y Kodama lo sostenía lo mejor que podía. El brazo del muchacho estaba entre sus senos y su mano estaba en todo el bajo vientre de la muchacha ¡entre sus piernas! La joven se sonrojo, pero no dijo nada. "Dios… ¡tu me odias! ¿No es cierto?" se dijo Shinji mentalmente mientras se "quitaba" de donde no debía. Kodama lo sostenía del hombro y de un brazo. Shinji se puso a imaginar a su padre dándole por el culo al anciano Fuyutsuki para detener esta vez su inminente erección.
-Hikari… ¡recuerda que no puede ponerse de pie por si solo!... Nozomi ¡avísame la próxima vez! ¡Casi se cae al suelo!- Protesto Kodama, algo alterada por que Shinji le había tocado toda la panocha con la mano. Se sentía violenta por la presencia de sus hermanas que por el hecho en sí… no había sido intencional o a propósito se dijo la joven intentando disculparlo… sin poderlo evitar regreso a esa mañana de su infancia en que estaba tumbada de espaldas en la cama muerta de la risa mientras la lengua de ese niño recorría sus muslos…
-¡Oh! ¡Tienes razón! ¡Lo siento Shinji!... pobrecito, ¡te vez tan tenso y estresado!... después del baño veras que te sentirás mejor…- Dijo Hikari con dulzura a Shinji. Kodama volvía a la realidad
Shinji pensaba en imágenes homo eróticas de su padre con Fuyutsuki para evitar pasar la vergüenza de su vida. Quizás existiera alguna explicación freudiana erudita que no conocía, pero de momento le funcionaba. Ya estaba en el baño desnudo, sentado en un taburete mientras Nozomi le tallaba la espalda con un cepillo.
-No entiendo por que no te relajas…- Dijo Nozomi, la joven le palpo la espalda con sus manos- ¡Estas más tieso que una tabla!
Hikari le pedía a Kodama aceite o jabones, era la encargada de enjabonarlo y masajearlo. Kodama se encargaba de echarle agua con un balde de agua o de ir a buscar las cosas. Hikari le pidió que trajera su radio. Se escuchaba música suave en el ambiente.
-Shinji… ¡hueles raro!- Dijo Kodama después de echarle el enésimo balde de agua
-Es un olor… ¡como a sangre!- Dijo Nozomi
-Es el olor a LCL… para disimularlo uso colonias y jabones especiales en mi casa- les explico el muchacho
-Asuka y Rei huelen igual después de ducharnos en el instituto - comento Hikari en forma inocente- Se les quita al rato con un perfume que siempre llevan en sus bolsos…
La imagen mental de ella y las otras dos pilotos desnudas bajo las duchas fue demasiado para Shinji. Desesperado intento imaginar a su padre y a Fuyutsuki haciendo algo homosexual ¡pero lo único que logro fue que apareciera un atractivo joven de pelo azul y ojos rojos como Rei que le lanzaba por los aires un beso con la punta de sus dedos! "¿Pero quien es este tipo?" se pregunto.
-¡Kiayyyyyyyy!... ¡Shinji no Baka! ¡Shinji no hentai!– Grito histérica Hikari diciendo en perfecto japonés las frases favoritas de su amiga Asuka. Las dos hermanas solo soltaron unas risitas ante el estupor y la indignación de la pecosa. El muchacho trato de ocultar su erección, pero todo su cuerpo se opuso. El muchacho estaba abierto de piernas en forma obscena en el taburete con una erección de campeonato.
-Hikari, Nozomi, Kodama… ¡lo lamento tanto!
-Shinji, ¡solo cálmate!-Dijo Nozomi- no debes alterarte… recuerda que eso te hace daño… ¡pobrecito!... has estado conteniéndote todo este tiempo y por eso seguías tenso…
-Lo siento… ¡perdón!- continuo disculpándose Shinji
-¿Qué hacemos ahora?- Pregunto Hikari a sus hermanas tratando de recuperar la serenidad. Kodama no hablaba y mantenía la vista fija en el miembro erecto del muchacho… en su glande despejado que lloriqueaba líquido pre seminal. Había estado fingiendo que no existía mientras había estado dormido… ¡pero era enorme!… ¿15 o 20 cm? Estaba lleno de venas y arterias, con una ligera curva hacia arriba como si fuera una cimitarra. El muchacho tenía escaso vello púbico…
-Creo que deberíamos dejarlo solo… ¡para que haga lo que tenga que hacer!- Dijo Kodama- cuando se calme ¡podremos seguir con su baño!... debe de tranquilizarse si se hace una paja…
-No puedo hacerme una paja chicas…- confeso amargamente el muchacho cabizbajo- ¡no puedo ni moverme para taparme con las manos y no me vean en este estado!
Los chicos se quedaron en silencio un momento. Kodama fue a la repisa del baño y saco unos guantes quirúrgicos desechables que la niña usaba para pintar el cabello a su tía cuando venia de visita.
-¡Yo le hare la paja mientras ustedes lo sostienen!
-¡Kodama!-Se horrorizo Hikari
-¡Vamos! Esta así por haberlo estado manoseando… ¡la doctora dijo que no había que contrariarlo o alterarlo y hacer todo lo posible por complacerlo!... es como masajearle la pierna o un brazo ¿no?... de todas formas sabíamos que no debíamos escandalizarnos, ni hacerle sentir mal por cosas como estas… ¡es como esa vez que fuimos niños! No tiene nada de malo, ni significa nada…
Hikari dudaba en responder. Nozomi solo dijo:
-¡No hay más remedio!… Ayúdame a sentarlo en el borde de la tina Hikari… está más alto y eso va a ayudar a que Kodama este más cómoda- Hikari y Nozomi así lo hicieron. Nozomi le dio un cariñoso jalón de oreja a Shinji- Hombre, ¡no te quedes callado y habla!, no somos adivinas… la doctora fue muy clara al decirnos que no te lleváramos la contraria y que hiciéramos lo posible por complacerte…
-¡Hasta ciertos limites!- Señalo Hikari con severidad- Lo voy a pasar por alto esta vez ¡pero me has decepcionado Shinji! ¡Nunca me hubiera esperado esto de ti después de todo lo buenas que hemos sido contigo!…
Nozomi puso su puño en su boca como si fuera a toser:
-¡Cof! mojigata ¡cof!
-¡No soy ninguna mojigata!... solo digo que…que…
-¡Cof!gazmoña¡cof!…
-¡Me tienes harta!... Kodama ¡dame los guantes!... ¡lo hare yo!
-¡Cof!pedófila¡cof!
-¡Shinji y yo somos de la misma edad!... ¡así que déjate de estupideces!... "eso" que hicimos nosotras tres con él de niños a quedado en el pasado…
Kodama le dio los guantes a Hikari con cierta reticencia. Ella se puso al lado del japonés mientras su hermana se sentaba en sus talones delante de ellos tres, frente a Shinji. El traje de baño de Kodama le entraba como un guante y prácticamente era una segunda piel. Nozomi era de curvas elegantes y voluptuosas, sus cocos estaban unos contra otros en su escote, sin nada de espacio entre ellos. Pero a Shinji le gustaba el vacío entre los firmes senos de Hikari que claramente se veía en su escote. El atisbar por el canalillo de sus pechos. Cuando Hikari juntaba y separaba sus brazos, unía y separaba sus pechos levantándolos o haciéndolos más redondos, ofreciendo nuevos ángulos para ver piel por su escote ¡A Shinji le daban ganas de deslizar por los hombros la parte superior del traje de baño para que sus senos estuvieran a la vista!
-Hikari… me harías el favor de cubrirte el pecho con una toalla… tienes unos pechos muy bonitos y desde aquí… ¡bueno!... veo tus pecas…- el muchacho trago saliva- ¡eso me excita!...
Nozomi le dio una palmada en la espalda al joven
-¡De eso era de lo que estaba hablando hombre! ¡No te quedes callado!
Hikari se sonrojo. Inclino la cabeza y miro por si misma por su escote.
-Shinji… ¡lo siento!... no hay problema, ¡me pondré la toalla!
Hikari se había puesto la toalla como si este fuera un babero. La joven enfundo sus manos con los guantes quirúrgicos. ¡Era la primera vez en su vida que veía un miembro masculino en todo su esplendor! El pipicito de un Shinji niño no era más largo y grueso que un dedo. Ella recordó como de niña le había hecho una paja... ¡como se lo había metido en su interior y gozado como nunca con él! Nozomi la miraba con burla, como retándola mientras Kodama y Shinji la veían con expectación.
-Shinji… ¡no vayas a pensar cosas raras!... es solo para que se te pase y puedas seguir con tu baño… ¡espero que esto no se vuelva a repetir!...-Dijo ella como disculpándose y darse a la vez valor
Shinji sintió las frías manos enfundadas en caucho alrededor de su agarrotado falo, la sonrojada punta de su glande sobresalía. Hikari trago sonoramente saliva al sentir el febril miembro grueso y palpitante. En todo su coño y en la punta de sus pezones sentía un cosquilleo, el dedo índice y pulgar de sus manitas estaban anillados alrededor del miembro. Lentamente la chica empezó a masturbarlo subiendo y bajando sus manitas.
-Hikari, ¡no me aprietes tanto!... así esta mejor… ve un poco más rápido…
La joven estaba sentada en sus talones, se sacudía con todo su cuerpo moviendo los hombros y meneando las muñecas. En su roja carita reflejaba su asco y repulsión. Sus tiernos labios vaginales se rozaban entre sí mientras ella apretaba las rodillas una contra otra. Sus pezones afloraban, duros y tiesos como garbanzos, ocultos debajo de la toalla. Ella era muy brusca y torpe, ¡más parecía querer asfixiar y estrangular a una gallina por el cuello que hacerle una paja! Shinji soportaba todo con estoicismo espartano. ¡La diferencia entre la Hikari niña que le hacia una paja por primera vez y la actual era abismal! Hikari llevaba 5 minutos y el miembro del muchacho no parecía ceder.
-Que lo haga otra… ¡yo ya me canse!- Dijo Hikari dándose por vencida. Tenía sentimientos encontrados… miedo y gusto a la vez ¡unas ganas locas de hacerse dedos allá abajo!... ¡como necesitaba hacerse una paja!...
-¡Lo hare yo!- salto Kodama
-¡Lo hare yo Kodama!- Dijo Nozomi dando un bufido y sentando a la menor de las hermanas de un manotazo en la cabeza- ¡Ninguna de ustedes dos sabe como se hace!…
La joven tomo el lugar de Hikari mientras la menor hacia morritos. Nozomi deslizo la parte superior de su bañador por sus redondos hombros hasta quedar desnuda de la cintura para arriba. La parte superior de su traje de baño quedo como un corto delantal mientras sus senos perfectos botaban libres. Shinji sintió que todos los pelos de su nuca se erizaban y el cuerpo se le llenaba de calambres.
-Estoy así más cómoda-Explico Nozomi a los estupefactos presentes
-Pero… pero… ¡esto es inmoral!... ¡indecente!-Hikari parecía de los tres la que había recuperado el don del habla.
-¡Je, je, je! ¡Lo que pasa es que este traje de baño no me favorece y tengo pereza de ir a buscar mi bikini!- exclamo con total desfachatez la mayor- Además, ¡El paciente necesita disfrutar al máximo y creo que tiene derecho a una buena paja!... chicas ¡solo sosténganlo! Verán que con mi método obtengo mejores resultados… ¡a lo mejor aprenden algo viendo a su hermana mayor trabajando!
-Nozomi… ¡tu tienes novio!- se escandalizo y horrorizo Hikari
-¡Ojos que no ven…! Además ¡es por una buena causa!- replico con cinismo la mayor mientras tomaba con sus manitas desnudas el febril miembro.
-¿En serio tienes novio?- pregunto Shinji. Las suaves manitas parecían recubiertas en guantes de fina seda. La piel de Nozomi era puro terciopelo.
-Si tengo novio… ¡del doble de tu tamaño! ¡Con pecho de autobús y puños de mandarria!- Nozomi jugueteaba con el glande con la punta de su pulgar mientras el resto de sus dedos se anillaban alrededor del falo. Su otra mano sopesaba sus bolas- Es muy celoso… le ha rompido la cara a muchos solo por atreverse a piropearme en su presencia- ella se mordió los labios mientras apretaba y aflojaba sus deditos- ¡Pobrecitos!... soy muy coqueta y me gusta que los chicos anden detrás de mí como perros tras perra en celo… ¡me encanta que mi novio se enfurezca y les rompa la cara!
Las manos de Nozomi eran mucho mejores que las de Hikari. Shinji se sujeto del borde de la tina y si no hubiera sido por Hikari y Kodama, ¡se hubiera caído de espaldas! Hikari estaba roja de vergüenza… y verde de envidia por su impúdica hermana mayor. Kodama empezaba a sentir picores por todo el cuerpo.
El dedo pulgar de Nozomi recorría el borde de la cabeza del glande. La palma de su mano calzaba en toda la curva de la polla. Con la yema de su dedo pulgar la desvergonzada joven rozaba el frenillo mientras su manita subía y bajaba con suavidad, sintiendo su dureza.
-Mi novio es un bruto… y ¡yo soy medio masoca!... tiene una polla monstruosa como la tuya… ¡una cuarta y cuatro dedos, sin contar la cabeza!- Shinji dio un respingo al sentir como Nozomi forzaba a su falo a enderezarse para "medirlo" con sus manitas- mi novio actual no fue el primero- continuo Nozomi con su monologo mientras su manita se posaba como una caperuza sobre el glande y las puntas de sus deditos se ponían alrededor de los salientes- después de que te fuiste quise repetir lo que hicimos con unos compañeritos de colegio… nos íbamos al deposito del gimnasio a "jugar" después de clases… ¡pero no era lo mismo!... o no "aguantaban" o no sabían como satisfacerme… ninguno de mis amiguitos fue indiscreto y creo que desvirgue a medio colegio… aunque creo que lo que hice en realidad fue aprender a hacer pajas y mamadas… ¡ya no era ninguna niña inocente, sabia que quería sexo y como tenerlo!... ¡mi himen era duro y ninguno había podido desvirgarme a mi!... deje de ser virgen con mi novio actual… ¡estábamos nosotros solos en su casa y nos tomo casi toda una tarde!... tuvo que emborracharme para que no me doliera… el tomaba primero del pico de la botella y luego lo hacia yo… después se ponía encima de mi a tratar de desvirgarme y hacerme mujer de una vez por todas… después de cada intento se volvía más desinhibido y brutal… ¡yo solo lo alentaba y provocaba!
Nozomi interrumpió su relato mientras sus manitas continuaban la historia para él nada más. Shinji se acordaba por completo como estuvieron fornicando en el patio a la sombra de un árbol, como la telita de carne de ella se estiraba sin romperse dejándole penetrarla por completo. Con esos recuerdos y con las manos de Nozomi revivió todo lo que sintieron ella y su novio. Shinji se imaginaba a Nozomi con la edad de Kodama. El era el novio de la chica que después de un trago de licor se ponían sobre ella intentando penetrarla ¡una y otra vez!
Para Shinji era como aquella vez con ella en el patio. El intenso placer hacia tolerable el intenso dolor. Nozomi sentía la boca seca aunque en realidad se le hacia agua. Su sexo estaba húmedo y lubricado. De golpe paro en seco. El olor a sangre del LCL en el cuerpo del muchacho se mezclaba con el aroma acre y almizcleño de la polla. Las manos de la joven sentían todavía la forma y la tibieza del falo venoso y palpitante.
-Papito… ¡eres un duro!- dijo Nozomi riéndose- ¡tendré que esforzarme más!... pero vas a correrte o dejo de llamarme Nozomi Horaki…
-Yo creo que es por los calmantes y analgésicos por lo que estoy aguantando tanto Nozomi…- le dijo el muchacho. Se sentía más cómodo y menos tenso- tengo las piernas acalambradas… ¿Me harías un masaje allí?...
Shinji olía a sangre. El olor era dulce y embriagante. Hikari y Kodama estaban mareadas y excitadas con el olor del muchacho como si tuviera propiedades afrodisiacas. El miembro del muchacho empezaba a exudar un aroma almizcleño muy fuerte que les picaba la nariz. No sabían si Nozomi les había dicho la verdad o solo eran puros inventos. ¡Pero estaban muy excitadas!
Nozomi masajeaba las pantorrillas del muchacho con sus manitas mientras sus senos opulentos rozaban sus rodillas.
-Shin-Chan, ¡no has dicho nada de mis pechos! ¿No son de tu agrado?- dijo ella con una seductora sonrisa
Los senos de Nozomi eran espléndidos, turgentes, rematados por una cereza marrón de buen tamaño. Shinji trago saliva mientras Nozomi separaba y unía con sus manitas sus rodillas con sus ubres lecheras en medio. La consistencia era como gelatinosa y los globos de carne parecían estar llenos de aire. Los senos se aplastaban uno contra otro con la presión de las rodillas del muchacho para luego recuperar su forma original. Shinji sentía como sus bolas eran aplastadas unas contra otra también mientras su mástil de carne ondeaba sin bandera.
Kodama se metió en la tina, quedando detrás del tercer niño. La joven deslizo la parte superior de su bañador por sus hombros para quedar también desnuda de la cintura para arriba. Sus limones eran casi del tamaño de naranjas y estaban rematados con afiladas puntas de color pardo. Shinji sintió el canalillo de los pechos de la joven sobre su nuca. La chica masajeaba su cuello con sus senos. El muchacho se aferro a la tina y de no haber sido por Hikari que lo sujetaba se hubiera caído.
-Mis pechos son mejores que los tuyos Nozomi, ¡aunque son más pequeños!... - Kodama puso la punta de sus dedos índices en la comisura de los labios del muchacho para forzarlo a sonreír -¿verdad oni-chan?-
Shinji estaba dudoso de estar en la peor de las torturas o en el máximo de los deleites. Nozomi le hacia una paja rusa con sus pechos mientras Kodama le masajeaba el cuello y la espalda con los suyos. Hikari estaba roja como un tomate totalmente muda, sin poder pensar o moverse.
El glande aparecía y desaparecía entre los senos de Nozomi. La bella joven apretaba sus tetas una contra otra con el miembro en medio mientras se inclinaba y erguía. Lubricado con agua y jabón, el duro falo se deslizaba entre las masas de carne como pistón de motor. Kodama desde atrás acariciaba sus incipientes pectorales con sus manitas. La punta de sus dedos seguía la línea de sus costillas o hacían espirales en sus tetillas. Los pechitos de la niña-mujer eran suaves y sedosos. Se deformaban y aplastaban contra su espalda mientras sus pezones arañaban su espalda y hombros con su dureza de garbanzos. Los brazos de la muchacha estaban por debajo de los sobacos de Shinji.
Hikari solo se puso de pie y se quedo a un lado viendo como sus hermanas se iban alocando más y más. Nozomi usaba la punta del pene del muchacho como un lápiz labial antes de engullirlo sin repulsión o asco. La cabeza de Nozomi se giraba y se meneaba mientras los labios de la chica se enroscaban en los bordes de la cabeza del miembro como si lo fueran a descorchar en sutiles y lentos movimientos. Luego la cabeza bajaba siguiendo la curva de la polla hasta que la nariz de Nozomi rozaba el incipiente y ralo vello púbico con sonoros sonidos de succión. Luego subía con una lentitud pasmosa con un tenue suspiro como acompañamiento musical. El sonido de botella gaseosa destapada que hacia la boca de la mayor de las pecosas al separarse del miembro del muchacho era lo que más chocaba a Hikari.
-"¡La muy perra! ¡La muy puta!... como lo esta gozando y disfrutando…"- pensaba con la más pura y visceral de las envidias Hikari.
Lleno de placer el piloto jadeaba y gemía mientras Kodama lo sostenía con su carita contra la cara de él. La menor no perdía detalle y disfrutaba en forma perversa en como Shinji se retorcía, se arqueaba y se doblaba. Si no hubiera sido por ella Shinji se hubiera caído de espaldas. La joven lo sostenía desde atrás con el agua de la tina hasta las rodillas y ligeramente encorvada. Su picara cara de satisfacción demostraba que disfrutaba del espectáculo. Le daba besos en las mejillas o en los hombros. El muchacho ladeo su torso y pudo ver los pechitos de la niña mujer. Esta aprovecho para besarlo en la boca y meterle la lengua. Al finalizar el beso y el intercambio de saliva ella puso sus puntiagudos pezones de escasa aureola al alcance de su boca
-¡Oni-chan! Me duelen… ¡chúpalos y lámelos!- ordeno en un requiebro. La joven saco un pie fuera de la tina y con una mano en el hombro del muchacho lo sostenía para que no se cayera. Con la otra le acariciaba el pecho. El muchacho chupaba y lamia las mamilas de carne de la joven mientras sus ateridas manos de dedos engarfiados acariciaban los tiernos senos. La joven estaba reclinada con los ojos entornados mientras la saliva se escurría por su pecho y panza.
Nozomi tomó el miembro con dos dedos y lo pegó contra el vientre de Shinji para lamerlo de arriba a abajo incluyendo sus testículos. A medida que su lengua actuaba la saliva goteaba escurriéndose por el tronco del pene hasta sus testículos y de ahí al suelo. La lengua se enroscaba y se deslizaba en forma lasciva en las bolas del muchacho mientras la mano izquierda de la quinceañera le hacia una paja.
Hikari sintió como todos los vellos de su cuerpo se erizaban al ver a su hermana mayor tragar y regurgitar toda esa carne con una habilidad pasmosa de tragasables. ¡No lo podía creer! ¿Acaso le atravesaba toda la boca y se "iba" por la garganta? Como hipnotizada veía como la cola de caballo de su hermana danzaba mientras la cabeza se movía. Los carrillos de sus mejillas contraerse en el vacío de la succión o abultarse como si la punta de la polla de Shinji fuera un cepillo de dientes. Los lametazos eran como cachetadas al glande y más de una vez le pareció que Nozomi era capaz de castrar al muchacho desde la raíz con tan solo un buen mordisco. Los sonidos húmedos y explosivos de succión, de chupar y lamer eran audibles para ella.
Shinji pensaba y sentía que le estaban haciendo la mejor mamada de su vida. Kodama estaba más que satisfecha con el trabajo que Shinji estaba haciendo con sus pechos. No solo era por lo sensitivo que estaban sus pezones… la sensación de estarlo amamantando era increíble… ¡no tenía palabras!
-Aguantas más que mi novio y es la primera vez que disfruto tanto con una mamada-Decía Nozomi mientras le hacia la paja al tercer niño- ¡Termina en mi boca! ¡Hazme tragar tu semen!- Dijo entre lametazos y tragando de nuevo
-¡yo también quiero "leche condensada" oni-chan!- dijo la menor con picardía.
Hikari no aguanto más y se bajo la parte superior de su bañador. Sintió un alivio total al sentir el aire acariciando su torso desnudo. La joven se sentó en el excusado, sobre su tapa. Apartando la tela de su sexo sus deditos se metieron en su interior. Ella se chupo el dedo índice de su otra mano y humedecido de saliva hizo que la yema de su dedito recorriera la circunferencia de la aureola de su pezón. Shinji miraba como Hikari se entregaba por completo al placer onanista mirando de soslayo mientras sus torpes manos acariciaban el torso desnudo de la menor.
Los jóvenes habían perdido la noción del tiempo. Nozomi estaba cansada, le dolían la espalda y las rodillas
-Kodama… ¿cambiamos?
La menor no podía contestar por que besaba en la boca a Shinji metiéndole la lengua. Los dos jóvenes estaban totalmente abstraídos de lo que pasaba a su alrededor.
-Hikari… ¡toma mi lugar!- dijo la mayor a su hermana
-¡Pero… pero… pero…!- Tartamudeo la joven
-Anda… ¿o solo vas a estar sentada sobre la tapa del excusado haciéndote dedos?... ¡ensúciate también!...
Hikari asintió y se puso de pie. Tuvo un momento de vacilación. Shinji y Kodama no parecían prestarle atención ocupados en comerse a besos uno al otro. La pecosa dio un suspiro y se bajo su traje de baño hasta quedar por completo desnuda. Tomo una de las toallas y la puso en el piso doblada para apoyar las rodillas. Nozomi solo se quedo de pie con los brazos cruzados mientras veía como su hermana la emulaba e imitaba. Shinji al poco rato se percato del cambio. Hikari estaba más desinhibida esta vez. Kodama fue la siguiente en probar el sabor de la polla de Shinji. ¡Pero todo era en vano!
-Chicas… creo que es por los calmantes y los analgésicos… ¡ustedes ya hubieran resucitado a un Buey muerto!- Dijo Shinji dándose por vencido. Nozomi sonrió.
-Salgamos al pasillo y ustedes ¡espérenme! ¡No me tardo!…
Shinji sentía sus nalgas dormidas por todo el tiempo que había estado sentado. Con Hikari y Kodama sujetándolo cada uno de un brazo se puso de pie y en cortos paso comenzó a salir del baño. Miraba a Hikari que estaba completamente desnuda. Ella tenía pecas en la cara, entre los pechos, el vientre y los muslos. Un triangulo invertido de finos vellos entre las piernas. Las pecas de Kodama eran más difusas, como si estuviera bañada con chispas de chocolate.
Al salir del baño vieron como Nozomi ponía en el piso sabanas y cobertores gruesos. Las pecas de Nozomi estaban más que todo en su espalda y le daban un aspecto felino, de jaguar o leopardo. La erección de Shinji le comenzaba a doler. Nozomi daba las instrucciones para que acostaran al muchacho boca arriba. Luego fue a su cuarto y regreso con los puños detrás de la espalda. La chica extendió sus manos cerradas frente a sus hermanas
-¡Escojan una mano!- dijo
Kodama puso la punta de su dedo en la mano izquierda y cuando Nozomi la abrió, ¡estaba vacía! La quinceañera puso el contenido de su puño derecho en las manos de su hermana Hikari.
-¡Tu vas después de mi!... pero dudo mucho que haga falta… ¡después ira Kodama!…
Hikari abrió los ojos al ver que tenia un preservativo en su envoltorio entre las manos. Nozomi solo le guiño un ojo
-¡Para esta enfermedad sabemos cual es la cura! ¿No es cierto?
