Azusa estaba congelada así como sus sempai´s que también la habían visto –Hayai… hayai… -Mugi las jalo un poco cuando todas las chicas salieron casi disparadas hacia el estacionamiento.

Yui caminaba tranquilamente –Tienes ojos de dormida –le susurro la rubia mientras jugaba con sus baquetas, Jun y Ui venían caminando tras de ellas.

-Jejejejeje es que tengo sueño –la castaña sonrió infantilmente, Jun al fin reconoció esas facciones o expresiones.

-Lo sé… toma –la rubia le entrego otras gafas grandes color morado que casualmente combinaban a la perfección con los tirantes de la castaña.

-Arigato, Lis –Yui se los coloco.

Llegaron al auto que era un convertible negro donde Ui metió su bajo a su estuche –Yui sempai ¿y Guitah? –Jun miro detenidamente la nueva guitarra de la castaña.

-Solo Yui… -la castaña le sonrió -… esta en casa, esta es Guitah 2 y mira –le dio la vuelta al instrumento mostrando así una firma.

-Jeff Beck… -susurro Jun mientras leía y se sorprendía a la vez.

-Hai, papá nos consiguió boletos vip en el ultimo concierto que hizo en Berlín fue genial –la castaña sonaba animada.

Acomodo su guitarra en su estuche cuando de pronto todas escucharon unos gritos que se acercaban rápidamente, voltearon las 4 asustadas encontrándose una manada de chicas que solo las miraban a ellas.

Jun se sorprendió mientras Yui y Ui se paraban en medio de la calle sonriendo coquetamente, las chicas enseguida llegaron y las rodearon –Sempai ¿Cómo se llama?... sempai ¿me da su autógrafo?... sempai ¿quiere comer con nosotras?... –todas hablaban a la vez mientras las castañas solo sonreían, Ui también era acosada pero no tanto como su hermana que levanto los brazos haciendo que guardaran todas silencio casi al instante.

-Mi nombre es Yui y ella es mi hermana Ui… -su hermana saludo a su espalda, Jun noto como la rubia ya estaba sentada en el auto un poco adormilada sin notar que algunas chicas le tomaban fotos sonriendo tontamente -… gomen pero tenemos un compromiso pero prometo que mañana las atenderemos a todas… andaremos por aquí –suavemente acaricio la mejilla de una chica que atontada se dejo mientras la miraba fijamente.

Sin mas la castaña se dio la vuelta para subir a su auto, Ui la iba a seguir cuando alguien la tomo del brazo –Ui… -Azusa estaba ahí mirándola alegre aunque ansiosa.

-Nakano san… -la castaña hizo una reverencia desconcertando a su vieja amiga a la vez que Jun que noto su ausencia regreso por ella colocándose a su lado, las demás chicas se colocaron junto a la gatita -… sempai´s… -susurro de nuevo la castaña haciendo una reverencia y al levantarse todas notaron el cambio en su mirada -… es un placer saludarlas pero… aléjense de mi Oneechan –esto lo dijo con tono amenazador a la vez que se daba la vuelta y de golpe se zafaba del agarre de su antigua amiga.

-¡Ui! –Yui estaba sentada en el asiento del conductor y miraba a todos lados hasta que su hermana salió de entre la multitud -¿Todo bien? –la pequeña asintió dando un brinco subiendo a la parte trasera, se recorrió –Vamos Jun –la de cabello esponjado que aun estaba confundida por la actitud de su amiga se subió al igual que ella acomodándose.

-Arranca –hablo un poco fuerte Ui haciendo que su hermana la mirada por el retrovisor y la rubia volteara a verla pero nadie dijo nada, sin mas se fueron derrapando un poco y dejando tras de ellas una nube de polvo mientras las chicas gritaban; entre la multitud estaba HTT observando por donde se habían ido totalmente congeladas, las cosas han cambiado… y mucho.

Yui sonreía feliz después de ver a Nodoka que por una vez en su vida había olvidado su seriedad y aunque estaba a fuera de su universidad había lanzado un grito al ver a la castaña, ni siquiera pensó y se lanzo a abrazarla con fuerza mientras su amiga atolondrada sonreía sin poder evitarlo; habían tomado juntas un café y planeado que cenarían juntas el sábado.

Entraron lentamente a la antigua casa Hirasawa, estaba oscura y llena de polvo pero nadie dijo nada –Jun ¿te quedaras a dormir? –la aludida se sorprendió.

-Yo… -sintió como Ui tomaba su mano en la oscuridad -… sí aunque tendré que irme muy temprano –sonrió regresándole el apretón a su amiga.

-No te preocupes nosotras te llevamos –Yui bostezo con fuerza mientras bajaba las cosas del auto ayudada de su amiga.

-Ui… ¿Quién es? –Jun observo a la rubia que paso a su lado sonriéndoles.

-Es una compañera de Oneechan… van juntas al conservatorio y creo que le gusta mi hermana –Ui sonrió como si nada mientras sacudía las cosas.

Todo se acomodó y cenaron juntas pizza ya que Ui no quería cocinar –Voy a dormir –susurro Yui levantándose y subió con lentitud las escaleras; llego frente a la puerta de su antigua habitación y coloco su mano sobre la perilla pero se detuvo y sin mas se dio la vuelta entrando a la de sus padres donde ni se quito la ropa y se lanzo a dormir.

Después de un rato donde Jun platico con Lisa la amiga de Yui, Ui subió un momento y al ver que su hermana no estaba en su habitación se sobresalto cuando noto la puerta de sus papas abierta; entro con lentitud y se sentó junto a su hermana que dormía tranquilamente, acaricio su mejilla –Aún te duele ¿cierto?... lamento haberte traído –susurro dejando que unas cuantas lagrimas se derramaran por sus mejillas.

Bajo lentamente encontrando a su amiga y a la rubia riendo –Lis ¿dormirás con Oneechan o en su habitación? –Ui le sonrió amable.

-Sí no te molesta… me gustaría quedarme con Yui –la rubia se sonrojo mirando a otro lado, Jun entendió lo que le había dicho su amiga antes.

-Ok –la castaña le resto importancia mientras la rubia se levanto.

-Buenas noches –tomo su maleta y subió desapareciendo en la oscuridad.

-Vamos a dormir, Ui –Jun le sonrió amable y ambas subieron a la habitación de la Hirasawa.

Se cambiaban lentamente –Yui sempai… cambio mucho ¿verdad? –Jun miro de reojo a su amiga.

-No tienes idea –susurro la otra mientras se sentaba en la cama y después su amiga a su lado.

-¿Quieres explicarme que ha pasado en todo este tiempo y porque trataste mal a Azusa y las sempai´s? –

Ui bajo la mirada –Cuando llegamos a Berlín todo cambio… Oneechan siempre estaba seria y estudiando o jugando con su guitarra… dejo de jugar con todos y no tenia amigos… -sus ojos se llenaron de lagrimas –… por seis meses fue como si su alma se hubiera ido llevándose con ella su alegría… todas las noches la escuchaba llorar en su habitación… -sollozo levemente mientras su amiga la abrazaba -… se alejó de todo y todos… incluyéndome… hasta que cuando comenzó su segundo semestre conoció a Lisa que se acababa de mudar de américa, ella comenzó a buscarla y mi hermana la evitaba pero después de un tiempo se dio por vencida aunque aun no le toma tanto afecto como a las demás –susurro esto ultimo.

-Pero Azusa también sufrió –

-¡No!... ella y las sempai´s lastimaron mucho a mi Oneechan y no dejare que lo vuelvan a hacer… en especial Nakano –lo ultimo lo dijo con tono frio al igual que su mirada; Jun estaba totalmente sorprendida de la actitud de su amiga pero solo la abrazo haciendo que se calmara.

-No es tu decisión –

-Tienes razón… pero esta vez tendrán que enfrentarse a mi nueva hermana porque a mi Oneechan la mataron ellas –Jun suspiro y suavemente acaricio la cabeza de su amiga hasta que ambas se quedaron dormidas.

Yui se levanto lentamente por la mañana aunque le costó un poco ya que Lisa la tenia apresada por la cintura, tuvo que luchar mucho contra sus brazos hasta que al fin la rubia la soltó; aun bostezando entro a darse una ducha y sonriendo con nostalgia se hundió en la tina –Extrañaba esto –susurro para si misma.

Lentamente se relajo mientras su mente se atontaba y de golpe los recuerdos volvieron, sacudió su cabeza firmemente para después hundirse totalmente en la tina soltando un gran grito en el agua que lo silencio al igual que absorbía sus lagrimas; los recuerdos no la habían dejado sola en estos meses lejos y cada cosa o aroma la hacían recordar a sus antiguas amigas… a su antiguo amor con la que aun soñaba cada tanto y por eso usaba toda su energía en el día para que así cuando su cabeza tocara la almohada simplemente durmiera aunque a veces el plan no funcionaba.

Salió del agua y se fue a vestir escuchando como su hermana ya estaba abajo preparando el desayuno junto con una risueña Jun –Lamento que tú también hayas dejado lo que amabas –susurro.

El desayuno pasó sin más y antes de que se diera cuenta ya estaban entrando en la universidad seguidas de varias chicas que las reconocían, por suerte el decano las ayudo ahuyentándolas –Debo ir a clases… matta ne –Jun se despidió y sin mas ellas comenzaron a recorrer el lugar, a fin podrían hacerlo ahora que todas estaban en sus aulas.

Llevaban un rato caminando –Es un lindo lugar –Lisa miraba a todos lados entretenida.

Yui caminaba con lentitud a un lado de su hermana, ambas dejaban que su parecido fuera aun mas evidente; Yui vestía unos jeans entubados con una blusa morada de hombros descubiertos y mangas holgadas, encima una fajilla color negro que acentuaba su cintura y formaba una hermosa imagen de su figura que era sobresaltada con las zapatillas negras mientras su cabello iba en una coleta alta con sus gafas moradas atoradas colgando de su blusa, sus ojos estaban delineados perfectamente en tono negro con leves toques morados resplandecientes sobre sus parpados pero era muy tenue y sus labios brillaban.

Ui por su parte usaba jeans negros entubados con una blusa azul cielo que le llegaba hasta la cadera y llevaba un hombro descubierto ya que la blusa era como holgada, del lado contrario al hombro descubierto llevaba una coleta de lado alta que le daba un toque coqueto al igual que su maquillaje casi idéntico al de su hermana solo cambiaba el color de los parpados, de zapatilla alta color negro; ambas hermanas caminaban lentamente por el lugar como si modelaran y mientras Yui sonreía coquetamente su hermana iba con una sonrisa indiferente.

-Oneechan… no quiero venir a esta escuela, mejor vámonos –susurro la pequeña haciendo que su hermana se detuviera casi al instante.

-Ui… ¿Qué pasa?... –la miro fijamente a la vez que tomaba su mano -… esta es la mejor universidad y ni siquiera hemos visto el área de gastronomía ¿Por qué te quieres ir? –Lisa estaba tras ellas simplemente escuchándolas pero dándoles su espacio.

De pronto Ui se tenso apretando con fuerza la mano de su hermana que confundida miro hacia donde la pequeña veía topándose de frente con el HTT; se tenso pero sonrió indiferente –Un placer verlas de nuevo… Akiyama san… -la pelinegra sintió el tono frio de la voz de su antigua amiga -… Tainaka san… -la de ojos ocres simplemente la observo -… Kotobuki san… -la rubia le sonrió amable intentando romper el hielo pero la castaña no regreso el gesto -… y Nakano san –se detuvo un segundo mirando a su antiguo amor.

Azusa la observo fijamente intentando ver algo que la hiciera tener fuerzas pero frente a ella solo había un tempano de hielo que se dio la vuelta a mirar a su hermana –Vamos a terminar de ver la universidad y después hablaremos –su tono firme sorprendió a sus antiguas amigas pero esta ni se inmuto se dio la vuelta soltando a su hermana y se alejó. Azusa intento detenerla pero Ui tomo con firmeza su brazo –Déjala en paz… ya bastante has hecho para que ahora quieras destruir a un mas –susurro fríamente en el oído de la que alguna vez fue su mejor amiga, la soltó mirando de igual manera a las otras chicas que no dijeron nada pero observaron.

-Bye –Lisa se despidió sonriente de ellas que confundidas la siguieron con la mirada observando como Yui esperaba a su hermana casi a mitad de patio con sus gafas puestas, la rubia llego casi corriendo y la abrazo posesivamente por el cuello a la vez que le daba un suave beso en la mejillas; Azusa sintió su sangre hervir al instante y apretó los puños mientras sus amigas notaban todo.

Yui siguió caminado sintiendo como su corazón había brincado pero ahora a fuerza de voluntad lo estaba deteniendo, no podía permitirse que sus sentimientos despertaran de nuevo, no podía arriesgarse a que su corazón fuera roto sin mas, simplemente ya no podía y no dejaría que eso pasara aunque le costara lagrimas de sangre.

El recorrido termino con ella en total silencio mientras observaba de reojo como Lisa animaba a Ui que veía ilusionada todo lo referente a su carrera –Solo por ella estoy aquí… por ella y nadie más –gruño casi con furia.

Se fue al auto a esperarlas y Ui llego corriendo –¡Oneechan! nos invitaron a participar en la feria gastronómica –estaba radiante de felicidad.

-Primero quieres irte y ahora estaremos en una feria… -Ui se tenso al escuchar su tono de voz -… ¿Qué vas a cocinar? –Yui le sonrió.

-No cocinaremos… -la castaña volteo a ver a su amiga -… tocaremos por pedido del director… -Yui gruño un poco -… y nos darán comida gratis –enseguida la castaña sonrió feliz.

-Ok con eso me basta –Ui sonrió y se subió al auto aunque con molestia alcanzo a ver a Azusa acercándose, Yui la vio de reojo y sin permitirle acercarse a menos de dos metros arranco el auto mientras Lisa se despedía con la mano de la chica sonriendo burlonamente haciendo gruñir a la gatita.

Jun había llegado a la casa de las Hirasawa con su bajo preparado ya que usualmente Ui tocaba el piano y sin preámbulos se pusieron a practicar con ayuda de Lisa pero Yui no; ella estaba en su propio mundo pensando y pensando.

-Voy a dar una vuelta –Ui se sobresalto pero antes de que la pudiera detener Yui ya estaba fuera de la casa con su chaqueta.

Camino hasta una plaza cercana donde se sentó en el parque simplemente observando el lugar y dejando que la nostalgia la invadiera –Sabia que vendrías –se sobresalto y miro a un lado.

Ritsu se sentó a su lado –No sé de que hablas –Yui la ignoro pero la de ojos ámbar no dijo nada.

-En esta plaza esta tu pastelería favorita… sabia que no podrías resistir –la castaña gruño mientras la hiperactiva sonreía –Toma –le dio una caja.

Yui la miro confundida y con lentitud la abrió sonriendo infantilmente al ver que contenía la orden conoce todo, antes solo la preparaban para ella ya que el dueño la conocía desde pequeña pero antes de tocar alguno su sonrisa se borro regresándole el paquete a Ritsu –Yo no como pastel –dijo decidida.

-¿No?... ¿segura? Porque si no tendré que tirarlos –se los volvió a ofrecer y Yui suspiro.

-¿Qué es lo que quieres? –gruño tomando uno que se comió al instante sorprendiendo a su amiga porque casi se lo había tragado completo.

-Nada –

Ambas se miraron un momento y sin más siguieron comiendo en total silencio que poco a poco se fue aflojando; Ritsu observaba como Yui devoraba con una sonrisa los pasteles –Aun esta ahí –susurro solo para sí misma sonriendo levemente.

Siguieron comiendo sin decir ni una palabra y sin más Yui se levanto –Gracias –susurro y sin más se dio la vuelta.

-¿Por qué lo hiciste? –Ritsu se levanto cuando su amiga apenas había dado unos cuantos pasos.

Yui volteo un poco mirándola de reojo –Porque yo le hice una promesa a mi capitán… y cumplí –Ritsu se quedo congelada mientras la castaña simplemente seguía su camino hasta desaparecer en la oscuridad de la noche.

Bueno ahí me dicen que tal kedo, saludos xD