Yui solo camino un poco su estomago le impedía moverse mas así que simplemente se sentó en una leve colina y observo el cielo, las estrellas brillaban con fuerza y no pudo evitar sonreír –¿Son diferentes en Alemania? –sin que ella supiera cuando Mio estaba a su lado y con lentitud se sentó.
-Sí, no brillan tanto ni son tan visibles… aunque la verdad intento no mirarlas mucho –Yui respondió sin mirarla, por alguna extraña razón su corazón le impedía ser grosera con la pelinegra.
-¿Por qué? –Mio la miro de reojo.
-Porque me traen recuerdos… recuerdos dolorosos –susurro la castaña.
-Prometiste jamás dejarme sola –susurro Mio clavando al fin su mirada totalmente en su amiga que soltó un suspiro.
-Prometí estar a tu lado hasta que tu corazón encontrara la felicidad… y así lo hice –Yui volteo a verla directamente a los ojos encontrando con sorpresa que la mirada gris de su antigua amiga comenzaba a empañarse.
-Mi corazón no es feliz –
-Estas con la que amas ¿Cómo no es feliz? –Yui estaba confundida.
-Es cierto pero no es lo único que me hace feliz… me haces falta –susurro la pelinegra haciendo que la castaña aguantara el aire con dolor.
-No podía quedarme –fue lo único que salió de los labios de la castaña que miro de nuevo al cielo.
-No debías irte… jamás tenias que alejarte de mi lado… en este tiempo siempre he necesitado a mi novia, mi amiga, mi hermana que sabia cada uno de mis secretos y me hacia sonreír cuando la tristeza me rodeaba… ahora la tristeza siempre esta a mi lado porque te pienso cada día –Mio no aguanto mas y varias lagrimas rodaron por sus mejillas haciendo que Yui la mirada en cuando escucho su primer sollozo.
-Jamás me gusto verte llorar –susurro mientras con dulzura limpiaba las lágrimas que acababan de escapar.
-Pero ahora tu has provocado mis lagrimas… -Mio la dejo mientras la miraba fijamente a los ojos.
-… y por eso me siento como la peor de las basuras –la castaña no quito la mirada pero antes de que pudiera decir otra cosa la pelinegra se lanzo a abrazarla con fuerza haciendo que cayeran al césped con ella encima.
-No eres una basura… eres mi amiga y te necesito –susurro Mio en su oído haciendo que Yui cerrara los ojos mientras la rodeaba con sus brazos por la cintura.
-No debí regresar… aun no era el momento –
-Es el momento justo para evitar que todas sigamos sufriendo por ti –Mio la abrazo con mas firmeza, tenia miedo y Yui lo supo en cuanto sintió ese característico temblor en su amiga; se quedaron en silencio un largo rato mientras escuchaban el suave murmullo del viento combinado con el barullo de la feria con la gente feliz que caminaba por ella.
Lentamente se separaron y se miraron a los ojos –¿Recuerdas lo que me dijiste que era nuestro primer beso? –Mio acaricio suavemente su mejilla haciendo que la castaña sonriera un poco.
-Era mi promesa… la promesa de que siempre podrías besarme cuando te sintieras triste… cuando sintieras que estabas vencida, por caer… de que yo estaría a tu lado para levantarte –susurro Yui mirando los ojos platinados de su amiga con cariño y nostalgia.
-Ahora he caído, la tristeza me a vencido y siento como mi mundo necesita un brillo… una esperanza de que todo mejorada –antes de que Yui pudiera responder Mio coloco sus labios sobre los de ella, ambas cerraron sus ojos y por un momento su mundo comenzó a aclararse dejando que la luz desvaneciera un poco de su tristeza, notando como aunque los meses habían pasado había lazos que simplemente no se podían romper con la ausencia y eso era algo que tenia con la pelinegra.
Con lentitud se alejaron pero sin dejar de mirarse la una a la otra –Sigues ahí… –susurro Mio –… en toda esa oscuridad sigue viviendo mi Yui, esa que todas amamos y lloramos por su regreso… esa que es la única capaz de hacernos brincar por tonterías viendo el mundo de la forma mas pura posible, nuestra hermana sigue ahí… déjala salir, onegai –susurro suplicando la pelinegra.
Suavemente Yui se la quito de encima y dejo de abrazarla –No puedo, esa pequeña niña ilusa aun sufre de dolor y agoniza por su ausencia pero también tiene mucha sed… mucha sed de tomar venganza por esa agonía que no la deja dormir ni un solo día en paz sin que alguna pase por sus sueños, esos que se hicieron añicos y que jamás se harán realidad porque ya se dio cuenta que el soñar solo es una actividad vacía –susurro acariciando el rostro de la pelinegra, suavemente se acercó y le dio un beso en la frente –Pero jamás dejare que sufras y menos por mi… desapareceré de tu vida y poco a poco de tu mente –sin mas se alejó lo mas rápido que pudo de ahí escuchando a cada paso los sollozos de aquella a quien tanto quería, simplemente debía aguantar hasta el lunes para que su hermana decidiera y de ahí volvería a desaparecer confiando firmemente en que ellas la olvidarían poco a poco aunque tenia mas que claro que no seria lo mismo por su lado.
Con todas sus fuerzas quería salir corriendo de una vez, deseaba encerrarse en su habitación solo con su guitarra y un pastelillo que endulzara un poco su mundo mientras con cada acorde tocado una milésima parte de sus sentimientos salieran pero para poder hacer eso debía encontrar primero a Ui, no podía dejarla sola así que simplemente comenzó a recorrer la feria buscándola; no tardo demasiado en encontrarla, había una pequeña multitud de gente junto a un pequeño puesto que takoyaki pero en cuanto empezó a olfatear no pudo evitar sonreír reconociendo el suave y delicioso sazón de su hermana.
Se recargo lentamente en un árbol cercano simplemente observando a lo lejos la sonrisa flamante de su imouto que tanto amaba, Jun a su lado corría por cualquier cosa que ella pedía mientras esta con una resplandeciente sonrisa atendía a todo cliente que se acercaba seducido por ese delicioso aroma que solo era capaz de lograr su hermana fuera lo que fuera; suspiro sonriendo levemente cuando sintió que alguien a su lado sonreía, sorprendida observo a Sawako que miraba al mismo lugar que ella antes.
-Parece que aun tiene ese don –susurro la profesora sonriendo.
-¿Qué don? –Yui la miro confundida pero regreso su mirada a su hermana.
-El don de tu familia… el don de ser tan brillante que todos están a su alrededor como mosquitos… el don de ser querida inmediatamente y a veces sin saber como hasta el punto de volverse indispensable –Yui sonrió y asintió.
-Sí, ella tiene ese don –susurro sin dejar de ver a Ui que le entregaba su platillo a un pequeño con una linda sonrisa en sus labios.
-Dije que ambas –Sawako miro a su antigua estudiante que ahora estaba de su altura y era toda una mujer pero no podía esconder que en su interior aun estaba aquella niña que podía morir comiendo dulces sin ningún problema, aquella que daba y dio todo por aquellas personas a las que quería.
Yui la miro y sonrió –Eso se ha acabado ahora no permito que se me acerque nadie –su sonrisa sincera se volvió fría y hasta cierto punto cruel.
-¿Y ella? –pregunto Sawako señalando con la cabeza a Lisa que ayudaba a calmar a la clientela.
Yui la miro y por un momento se suavizo su mirada –Ella es como Ritsu… cuando quiere algo no para hasta lograrlo y quiso estar a mi lado pasara lo que pasara, fui cruel y egoísta hasta narcisista con ella pero por mas lejos que yo la empujara ella simplemente volvía a mi lado sin discriminar nada ni exigir… ella simplemente quiere estar a mi lado y yo la dejo –su mirada se transformo de nuevo pero suspiro y dio unos pasos para ir con su hermana pero la mano de su profesora se poso sobre su hombro para detenerla –No pidas cosas imposibles, por favor –susurro temerosa e intentando no desmoronarse con ella que era la única que había seguido siendo su confidente y refugio.
-No pido imposibles solo que perdones… ¿es tan difícil? –susurro Sawako mirando la espalda de la castaña.
Yui volteo y la miro directamente a los ojos –Sawa chan ¿alguna vez perdonaste a tu primer amor por romper tu corazón? Aun cuando hiciste todo para estar a su lado hasta el punto de transformarte –la profesora no pudo evitar contener el aire y al fijarse de nuevo en los ojos de la castaña se sorprendió al ver todo su dolor –Jamás lograre borrar todo este maldito sentimiento que desgarra mi interior por mas que mi corazón grita con todas sus fuerzas que vuelva… que olvide el dolor pero ese mismo se niega a irse tan fácil de mi vida, perdonar puede ser una opción pero olvidar no creo poder –Yui abrazo con fuerza a su sensei –Así que simplemente déjame intentar seguir con mi vida –susurro en el oído de Sawako que derramo lentamente unas lagrimas.
-Prometo dejarte… -Yui suspiro -… pero si veo que al menos una pequeña esperanza para tu corazón no podrás detenerme – Sawako sonrió un poco y acaricio la mejilla de la pequeña castaña que a sus ojos seguía siendo una niña, una niña que debía guiar para que logre lo mejor y así lo iba a ser por que simplemente era su familia.
-Deberías dejar de ser tan terca –Yui la soltó sonriendo con los ojos un poco llorosos aun.
-Me lo han dicho muchas veces pero como crees que conseguí ser guitarrista, profesora, y ahora novia de la mujer de mi vida –Sawako sonrió confiada haciendo que Yui soltara una carcajada como solo su antigua yo podía hacerlo; a lo lejos Azusa escucho esa risa, esa hermosa risa que tanto amaba y extrañaban sus oídos junto a su corazón que soltó con todas sus fuerzas igual que el deseo de abrazar a su sempai… a su dulce sempai.
La noche continuo y al fin todas estuvieron juntas de nuevo, para sorpresa de todas Mio sin avisar había comenzado a caminar junto a Yui que no la miro ni un segundo hasta que sintió como la cálida mano de la pelinegra rodeaba la suya haciendo hasta que el aire se le escapara de golpe pero no dijo nada; con lentitud todas se dirigieron hacia el escenario donde tras bambalinas comenzaron a prepararse siendo simplemente observadas por el HTT.
-Sawa chan ¿tocaras con nosotras? –Yui miro a su profesora.
-No, solo cuando toques heavy de verdad tocare a tu lado –Sawako sonrió provocando la sonrisa de la castaña.
-Señoritas –el director apareció frente a ellas con una sonrisa, Yui enseguida volvió a su actitud altanera -¿Podría pedirles un favor? –junto las manos como si les estuviera rogando.
Jun, Ui y Lisa enseguida miraron a Yui que asintió –¿Podrían tocar mañana en lugar de hoy? –el director hablo con nerviosismo en cuanto vio la mirada de la castaña.
-¿Por qué? –pregunto Yui con simpleza.
-Ma… Mañana es un evento benéfico, todo lo que se gane en la feria de mañana será donado en su totalidad y de esta manera las promocionaremos mas así que habrá mas gente –susurro casi con terror el director y al terminar de hablar cerro levemente los ojos como si esperada un grito o golpe.
-¿Cuál es la causa? –Yui miro fijamente al hombre que parecía comenzar a sudar aunque la noche estaba bastante fresca.
-Es para un hospital infantil… -susurro y se callo en cuanto la chica levanto la mano.
-Esta bien… pero sí no es cierto lo que dice prometo que destruiré su imagen ¿entendió? –el hombre asintió torpemente al escuchar las palabras de la castaña aunque sonrió satisfecho y enseguida subió al escenario a dar el anuncio.
-Oneechan… –susurro Ui mirando a la castaña que con suavidad se quito su guitarra de los hombros y la guardo en su estuche -… volvamos a casa –Yui miro a la pequeña y asintió sonriendo levemente.
-¡Esperen! –Mugi miro a ambas hermanas –Ya que estarán en el evento de mañana todo será mas grande y sin duda tendrán que llegar un poco mas temprano ¿Por qué no se quedan en nuestras habitaciones? –sonrió amable como siempre mientras sus amigas tras ella sonreían.
-Como se esperaba de Mugi –susurro Ritsu sonriendo.
Jun entendió enseguida y sonrió –Claro, vamos Ui así no tendrás que despertar a tu hermana muy temprano para todavía tener que llegar a preparar todo –la castaña escucho las palabras de su amiga y asintió lentamente convencida.
-¿Y Nodoka chan? –Yui miro a su amiga que le sonrió.
-No te preocupes por mí, yo me iré y vendré mas tarde a fin no soy del grupo –sin esperar respuesta Nodoka abrazo a la castaña y después simplemente desapareció.
Yui suspiro mirando a su hermana que emocionada ya hablaba sobre conocer la habitación de la universidad de Jun –Esta bien –susurro vencida mientras Sawako ya armaba su plan.
-Hagamos esto justo –sonrió la mayor mirando a la rubia que ya había abrazado posesivamente el brazo de Yui que solo se dejo.
Yui bufo caminando lentamente con su guitarra en su espalda a la vez que las demás iban enfrente suyo conversando tranquilamente, aunque era difícil de creer Lisa comenzaba a acoplarse al grupo y aunque Azusa gruñía cada que estaba cerca de la castaña la rubia podía ser una gran amiga para la pelinegra aunque ambas intentaran negarlo.
Se dirigían a las habitaciones con lentitud donde las únicas que compartían eran Ritsu y Mio ya que gracias a las influencias de Mugi habían casi escogido todo como sus gustos lo dictaran, Mugi pasaría la noche con su querida profesora mientras Ui se quedaría con Jun y Lisa junto con Ritsu y Mio, en el sorteo no sabia que tan maldita podía estar aunque con tener que pasar la noche a solas con Azusa sin duda eso le decía que bastante –Kami sama ¿Qué te hice? –susurro la castaña vencida y con suavidad se coloco sus audífonos para casi enseguida encender su reproductor dejándose llevar por las suaves tonadas de la música clásica que en ese momento sonaban suavemente relajándola.
De pronto suavemente una mano la detuvo y al abrir los ojos miro directamente a unos casi idénticos a los suyos, sonrió con lentitud al encontrar en ellos esa alegría y energía característica de su hermana aunque por un momento tuvo que mantener el aire con el recuerdo tan vivido de como era la suya antes –Oneechan…¿estarás bien? –Ui la miro con preocupación.
Yui acaricio suavemente su rostro, con ella jamás tenia que mantener poses ni fingir nada –Tengo que enfrentar mi antigua vida en algún momento… y parece que es ahora –susurro, a ella jamás le podía mentir aunque había veces que deseaba hacerlo con todas sus fuerzas solo para evitar el dolor de la otra.
Ui la abrazo, quería protegerla como antes pero la nueva Yui simplemente ya no lo permitía; era como un circuito de defensa que ahora simplemente era imposible de romper –Aun podemos irnos –susurro con temor, su cariño por su hermana la hacia ver solo el peor escenario.
La Hirasawa mayor tomo aire y sonrió de lado confiada –Yo jamás volveré a huir, llego el momento de enfrentarlas y cuando este fin de semana podre irme en paz porque sabré que ya no me afectan –soltó a su hermana con su sonrisa aun en sus labios –Anda a descansar, nos vemos por la mañana –se dio la vuelta y tras ella estaba Azusa junto a Lisa.
La rubia no espero demasiado y se acercó a abrazarla suavemente por el cuello rozando sus labios –Lamento que no podamos estar juntas esta noche –susurro sonriendo coquetamente, Azusa estaba roja tras ella y Sawako con dulzura tomo su mano sin que Yui lo notara.
-No desperdicies esta oportunidad –susurro la profesora para después desaparecer junto a una risueña Mugi.
Azusa miro a su espalda y apretó el puño tomando aire –No lo hare –susurro solo para ella misma y cuando volteo se congelo.
Yui estaba frente a ella y por unos segundos sus ojos se miraron fijamente haciendo que sus corazones se aceleraran como en el pasado –Vamos –susurro la castaña metiéndose las manos en su bolsillo y mirando a otro lado sin interés algunos.
La pelinegra tuvo que tomar aire un momento mientras veía como a espaldas de su antigua sempai Ritsu casi cargaba a Lisa mientras Mio le cubría la boca para que no gritara al mismo tiempo que no dejaba de murmurar –Lo siento… lo siento… -Lisa luchaba con todas sus fuerzas soltarse pero la castaña simplemente no lo permitía mientras sonreía pícaramente, por un momento fijo su mirada en Azusa y le guiño confiada haciendo sonreír a la pequeña.
-¿Vamos? –la voz de Yui la hizo regresar y lo ultimo que vio fue la mano de Lisa desapareciendo tras la puerta de la habitación de Tainaka –Akiyama.
-Claro –sonrió animada desestabilizando por un momento a su sempai en especial cuando tomo su mana para jalarla a unas puertas mas –Espero que no sea muy pequeño, Yui sempai –Azusa miro fijamente a la castaña cuando abrió la puerta y se hacia un lado para dejarla pasar.
Yui volteo a verla –Podre arreglármelas –contesto la castaña confiada y sin mas ambas entraron al lugar.
Lamento la tardanza; como ustedes saben o han notado en mis historias esta es la primera triste (o emo xD) que he escrito así que es todo un reto seguir con ella de esa manera sin hacerla aburrida y predecible, por ende, el siguiente cap sera todo un reto y no adelantare el porque pero ya lo verán.
Otra cosa y aprovechando que varios me tiene como autor favorito (que me honra muchísimo) quiero informarles que puede que tarde un tiempo mas en publicar nuevos capítulos de mis historias ya que estoy de luto y la verdad no me siento con mucho animo para hacer en especial las de comedia, espero me entiendan y les pido una disculpa anticipada.
Saludos a todos y nos vemos pronto, gracias por sus comentarios ya saben que todos son bienvenidos
