Una semana después…

Ui abrió lentamente los ojos sintiendo el suave aliento de Jun golpeándola en la mejilla haciéndola enseguida sonreír aunque al mirar como el sol brillaba cálidamente su sonrisa se volvió melancólica recordando a su hermana –¡Ui! –de golpe entro Ritsu aun con su pijama de los power rangers, el cabello alborotado y sus ojos adormilados aunque con una linda sonrisa.

-¡Ahhhh! –Mio que venia tras la castaña igual medio dormida grito a la vez que Jun que del susto cayo al piso enredada en la manta dejando a Ui sin nada que cubriera su desnudes.

-¡Jun! –grito la castaña con fuerza mientras desesperada buscaba con que cubrirse mientras Ritsu no dejaba de reírse aunque cubriendo con su mano los ojos de una sonrojada Mio que a su vez cubría los de su novia.

-Bueno, Yui estará feliz de saber que todo esta bien –Ui se congelo al escuchar a la castaña despeinada que se dio la vuelta sosteniendo a Mio para luego salir –¡Apúrense a terminar el mañanero para ir a clases! –grito desde el pasillo.

-¡Ritsu! – se escucho un golpe sordo y luego quejidos.

Ui simplemente estaba cubierta por la almohada observando el lugar por donde se había ido su sempai, Jun la observo aun desde el piso con el rostro recargado en la cama –Tranquila, puedes preguntarle en el desayuno –la menor de las Hirasawa´s la miro sin entender y cuando al fin se dio cuenta de que hablaba sonrió –Ahora voy a darme un baño… ¿me acompañas? –Jun miro coquetamente a la castaña que se rio nerviosamente pero enseguida se lanzo a sus brazos.


-¡Apúrense a terminar el mañanero para ir a clases! –

En el silencio y oscuridad de la habitación de Azusa el grito traspaso con fuerza la barrera haciendo sonreír a la pelinegra al reconocer la voz de su sempai, estaba recostada en su cama mirando hacia el techo sosteniendo entre sus dedos la plumilla color negro con las iniciales YH grabadas, no dejaba de acariciar las letras mientras su mente repetía una y otra vez todas las cosas que sintió cuando la castaña le robo aquel beso que no dejaba de estar en sus sueños convenciéndola de que se había vuelto adicta y como tal la desintoxicación le estaba costando toda su voluntad aunque cada la mañana la pregunta en su cabeza era la misma…

… -¿En verdad quería olvidar la sensación de sus labios… de sus manos recorriéndola… de su corazón latiendo a toda velocidad golpeándola con fuerza gritando que no la dejara ir?...


Mio se cepillaba lentamente el cabello mientras escuchaba el escandalo de Ritsu en la ducha, era raro y sin duda no era normal pero ese ruido la relajaba haciéndola sonreír pero algo llamo su atención, sobre el escritorio se encontraba un móvil amarillo que era observado fijamente como un felino acechando a su presa –¡Puedes mandarle un mensaje! –grito Ritsu desde el interior del baño haciendo saltar a la pelinegra de su lugar aunque enseguida sonrió aceptando que nadie la conocía mejor que su novia y sin pensarlo demasiado alcanzo el aparato.

-Yui –escribió lentamente en el comunicador inmediato y lo mando con manos temblorosas.

Se quedo simplemente congelada observando la pantalla y suspiro dejando el móvil sobre la cama cuando este comenzó a vibrar haciendo que de nuevo brincara en su lugar, lentamente lo tomo y nerviosa abrió el nuevo mensaje –¿Qué pasa? Ricchan –enseguida su mirada se ilumino.

-No soy Ricchan –respondió secamente.

Un nuevo mensaje llego casi al instante –Hola Mio chan… Ricchan tenia razón xD –la pelinegra sonrió.

-Razón ¿sobre que? –pregunto como si nada.

La respuesta llego enseguida –Pues que en cuanto supieras que Ricchan tenia mi correo tu me hablarías –Mio enseguida se sonrojo sonriendo.

-¿Te molesta? –

-En lo mínimo…puedes hablar conmigo cuando quieras aunque ahorita no puedo jejejejeje estoy a punto de entrar a un concierto de rock… hablamos después –Mio sonrió feliz leyendo el mensaje de la castaña.

-Volvió –susurro solo para sí misma.

-No, aun es mala pero ahora deja salir mas a menudo a la pequeña Yui –Ritsu la miro sonriendo con su cuerpo húmedo –Tengo confianza de que algún día regrese a ser la misma que antes totalmente –susurro tomando su ropa y entrando de nuevo al baño mientras Mio la miraba.

-Sin duda lo hará… solo un poco de tiempo –susurro la pelinegra sonriendo con añoranza recordando sus viejos tiempos juntas.


Ui bajo junto con Jun al comedor sintiendo como las miradas la seguían como siempre desde que había sido inscrita en la escuela, de pronto un grupo de chicas la rodearon sonrientes intentando entablar conversación aunque con todas hablando a la vez era mas que imposible pero eso no fue lo que congelo a la castaña, sus ojos se inundaron de lagrimas mientras recordaba a su hermana parada frente a ella tomando firmemente su mano mientras que con una sonrisa hipócrita pero encantadora siempre lograba sacarla con total facilidad de estas cosas, ahora, ahora simplemente esta sola, Jun intentaba alejarlas con todas sus fuerzas pero no era lo mismo y aunque la quería no era su otra mitad, porque eso eran, la mitad de la otra y de su corazón que ahora sufría por su ausencia.

Una lagrima estaba apunto de resbalarse por su mejilla cuando de pronto alguien la abrazo sobre su hombro y del otro lado alguien la tomo de la mano firmemente –Señoritas por favor déjenla en paz –Ritsu era la que la abrazaba, Ui la miro sorprendida y esta le guiño un ojo al notarlo junto con su sonrisa picara.

-Por favor debe desayunar para su primer día –Mio era la que la tenia de la mano y la cual ahora miraba seriamente a las revoltosas, desde que había llegado a la universidad era conocida como alguien seria y amable e inteligente pero con cierto gusto por respetar a todos.

-Ya escucharon a la princesa fría… -Mio gruño mirando de reojo a su novia -… ¡lárguense ya! –dijo Ritsu esto ultimo hablando firmemente y mirando a todas como un perro cuando se preparaba para atacar al menor movimiento, al igual que Mio ella tenia fama de divertida, amable y algo torpe pero de un carácter de temer cuando se enojaba así que todas aquellas que ya la conocían lentamente se hicieron hacia atrás mientras las mas pequeñas las seguían confundidas dejando al final a las 4 solas.

Ui las miro sorprendida y estas le sonrieron amables –Gracias, sempai´s –susurro Jun cansada con el cabello un poco alborotado.

-No es nada –Mio le sonrió a Ui que la miraba con fijación pero de pronto sintió que alguien la tomaba de la muñeca.

-¡Vamos Ui! Por ser tu primer día desayunaras de todo –Ritsu comenzó a correr sosteniéndola firmemente sonriendo infantilmente y Ui que al principio estaba sorprendida ahora sonreía dejándose llevar.


Azusa estaba congelada en silencio con el tenedor sin moverse en su mano, observaba fijamente a la persona que comía delante de ella –Nakano… Nakano… ¡Nakano! –repitió con fuerza una voz adulta a sus espaldas y giro enseguida al escuchar el grito, enseguida se puso pálida y torpemente se puso de pie para luego hacer una reverencia.

-Buen día, profesor –Hiroshi Sakamura era un premiado profesor de música internacionalmente que ahora seria el cuidador y pulidor de la carrera de Azusa.

-En cuanto termines tus clases normales te quiero en mi oficina… debemos preparar tu presentación lo mas rápido posible –el hombre hablo firmemente y sin mas se dio la vuelta.

Azusa suspiro mientras se dejaba caer pesadamente en su asiento –¿Porque no participe en el de dibujo de manga? –suspiro desanimada.

-Azusa ¿Qué es lo que te dan por la beca? –Mio no había participado, de hecho ninguna del HTT mas que la pequeña gatita.

-Pues… -la pequeña pelinegra lo pensó un momento -… entrenamiento intensivo con el mejor profesor que se pueda conseguir junto con el renombre que te da que simplemente hayas tomado sus clases y un impulso para la carrera durante toda mi universidad… cuando termine seré lo suficientemente conocida para presentarme en conciertos en solitario –las chicas la miraron maravilladas.

-Mio para el otro año nos presentamos –Ritsu le dio un beso en la mejilla a su amada para luego volver a comer sonriente.

-Ritsu… la beca se da cada 5 años –susurro la pelinegra nerviosa y triste por romper los sueños de su castaña.

Ritsu la volteo a ver lentamente con ojos de cachorro pero de pronto sonrió –Mio… repitamos año –dijo confiada sin esperar que casi enseguida el puño de su amada cayera con toda su fuerza sobre su cabeza –No era mas fácil decir no –susurro con ojos llorosos mientras se sobaba.

Jun se carcajeo viendo a sus sempai´s pero guardo silencio en cuanto noto como Azusa miraba a Ui fijamente y viceversa ahora que había terminado sus alimentos –Ui… Azusa toma casi todas sus clases con nosotras –la castaña suspiro con molestia levantándose casi de golpe sorprendiendo a todas aunque ya habían esperado esto hace mucho, Jun se levanto tras ella notando como sus palabras la habían enfurecido.

Mugi se puso de pie y sonrió acercándose lentamente a la castaña que confundida la observo mientras la rubia la rondaba observando todo –Muy bien… lápiz… -la castaña asintió torpemente -… ¿todos tus libros?... –Ui solo asentía confundida y después de varias preguntas la rubia sonrió con felicidad –Listo, ahora no te preocupes algunos sensei´s dicen ser malos pero son muy amables y después de clases tomaremos el té en… -se quedo un momento pensando.

-En la nuestra –respondieron Mio y Ritsu a la vez desanimadas levantándose.

-¡Oh si! Con el matrimonio Akiyama –Tainaka –Mugi parecía feliz y que no notaba en lo absoluto la mirada confundida de la pequeña castaña, de pronto le dio un abrazo y sonrió amable haciendo que por alguna extraña razón Ui se relajara un poco –No te preocupes te ira genial –la castaña asintió lentamente sonriendo un poco.

Jun sonrió animada y tomo de la mano a Ui para enseguida comenzar con lentitud su camino –Mugi sempai ¿Por qué? –susurro la pelinegra confundida recordando aun la gran pelea que había tenido la princesa contra su amor.

-Porque Yui es nuestra amiga y sin duda se fue confiando que nosotros cuidaríamos bien a su imouto… -Ritsu y Mio asintieron en su lugar -… aparte es la única que me a golpeado y puesto en mi lugar cuando perdí los estribos –esto ultimo lo dijo con voz infantil, encantada y feliz haciendo que sus tres compañeras suspiraran negando con la cabeza.

-Azusa chan… -la aludida enseguida fijo su mirada en Jun que se veía a lo lejos -… ¡vamos! –esta observo el gran reloj de la pared y se levanto de golpe para salir corriendo tras su amiga.

-¿Crees que estamos jugando con nuestra suerte? –susurro Mio observando a las tres chicas que se iban juntas.

-Puede ser pero Yui lo pidió… y sí se matan espero que no este en clases –Ritsu sonrió levantándose y tomando sus cosas, con rapidez le dio un beso en la frente a su novia y salió despedirá hacia su salón robando algunos suspiros y miradas en el camino que provocaron que Mio gruñera con fuerza apretando los puños hasta que una carcajada la saco de sus pensamientos.

-¡Mugi no te rías! –bufo la pelinegra.

-Lo siento –respondió la rubia pero aun riendo tranquilamente haciendo que su amiga soltara un bufido molesta aunque ya comenzaba a sonrojarse.


Ui simplemente estaba quieta mientras escuchaba a las chicas conversar como sí nada pasara, odiaba esa sensación de estar rodeada de gente pero aun así no poder evitar sentirse en la mas profunda soledad, su Oneechan había cambiado mucho en su tiempo en Alemania pero con ella intentaba seguir siendo la misma o por lo menos estar a su lado cuidándola en silencio porque aunque pareciera que no… Yui maduro de golpe en cuanto subieron a ese avión; suspiro desanimada mientras abría su móvil dejando al descubierto en la pantalla la foto de su hermana con ella abrazándola y ambas sonriendo.

-Buena foto –Ui dio un brinco al escuchar a Ritsu que observaba sobre su hombro y que le sonrió.

-Arigato –susurro la Hirasawa sin notar que la mayor le ponía su laptop frente a ella, seguía tan en sus pensamientos que no notaba nada ni siquiera que las otras ya estuvieran a su alrededor mirando mientras la castaña mayor tecleaba con cierta velocidad.

-¡Ui! –la pequeña Hirasawa levanto la cabeza de golpe al escuchar la voz de su hermana y por inercia comenzó a buscarla a su alrededor pero no la encontraba, comenzaba a pensar que su cabeza le hacia malas pasadas –Ui enfrente –la menor obedeció y enseguida al ver la pantalla sonrió llenando con lentitud sus ojos de lagrimas.

-¡Oneechan! –grito feliz.

-Jejejeje… -Yui se rasco la nuca, iba bien abrigada y según el fondo era de noche -… quería ver que hubieras tenido un buen primer día… ¿lo tuviste? –miro a su imouto que sonreía sin parar.

-¡Hai!... la escuela es linda y muy interesante aunque aun me siguen las fans… -Yui enseguida puso mala cara -… pero tranquila… Tainaka san y Akiyama san me cuidan junto con Jun –el nombre de la ultima lo susurro sonroja al igual que su amiga atrás se sonrojaba mientras intentaba ocultarse.

Yui soltó una risa –Si ya me conto Ricchan sobre su despertar –ambas chicas se sonrojaron aun mas y voltearon a ver a la ojimiel que sonreía mirando a otro lado como si nada pasara.

-Oneechan ¿Dónde estas? –Ui miro a su hermana con cariño, preocupación y unos deseos enormes de ir a donde fuera por ella.

-Pues estoy en New York –Yui le dio la vuelta a la cámara para mostrarle la hermosa vista desde la estatua de la libertad y la dejo así –Pero ni pienses en venir… mañana o mejor dicho en unas horas tomara un vuelo a otro lugar pero te prometo que en tus vacaciones venimos –todas voltearon a ver a Ui que ya tenia su móvil abierto con el numero de su agencia de viajes listo aunque al escuchar a su hermana no pudo evitar bajar la cabeza y dejas que unas lagrimas rodaran por sus mejillas.

-Te extraño –susurro muy bajo, tanto que hasta a las presentes les había costado escucharlo.

-Lo sé… pero tu querías entrar en esa escuela y estar con Jun… yo no te iba a quitar tu felicidad –respondió Yui sorprendiendo a todas –Aparte me gusta viajar sola es divertido perderme jejejejeje –se escucho su risa levemente infantil que hizo sonreír a cada una de las presentes que la escuchaban.

-¡Oneechan! –Ui hablo preocupada con lagrimas, la cámara volvió a dar vuelta enfocando a su hermana.

-Tranquila por suerte aprendí bien ingles… bueno debo irme acá son las 7 am y debo recoger mis maletas del hotel –Yui miro tiernamente a su hermana –Imouto quiero que te cuides y estudies mucho para que me hagas postres en el futuro… -Ui asentía mientras dejaba que mas lagrimas escaparan de sus ojos -… juega mucho y no te preocupes por mi –Yui dejo de mirar a su hermana y miro con frialdad a Jun que se estremeció –Como la hagas llorar conocerás muy de cerca mi autógrafo de Jeff Beck –susurro firmemente mientras la menor asentía aterrorizada, el semblante de Yui volvió a cambiar y sonrió amable –Minna cuídenla bien por favor –hizo un aleve reverencia.

-Tranquila Yui… iremos a jugar videojuegos y me comeré sus creaciones –Ricchan sonrió gamberramente al igual que su amiga de la pantalla.

-Yui no te preocupes por nada… vigilare que no la lleven por mal camino –al decir lo ultimo Mio miro fijamente a Ritsu que se hizo la desentendida.

-Le preparare tés deliciosos para el tiempo de exámenes y le presentaré al chef de mi casa… vigilare que coma bien –Mugi le sonrió a la castaña que le regreso la sonrisa.

-Bueno Ui nos vemos… mándame mensajes cuando quieras a la hora que quieras, siempre te contestare… te amo –Y sin mas la pantalla quedo en negro dejando a la pequeña castaña sollozando mientras Jun la abrazaba con firmeza.

En ese momento Azusa entro en la habitación con rostro fatigado cargando a duras penas su Mutang en su espalda y su mochila en el hombro derecho aunque poco a poco ya iba camino al piso –Ya vine –susurro cerrando la puerta notando de pronto los sollozos de su antigua amiga y casi de golpe se coloco a su lado -¿Qué pasa? –pregunto preocupada pero en cuanto quiso tomar la mano de la castaña esta la aventó al piso.

-Es tu culpa… -Ui se puso de pie mirando a la pelinegra con odio -… ¡es tu culpa! –sin mas tomo sus cosas y salió de la habitación dejando a la pelinegra totalmente sorprendida aun mirando a la puerta, las demás chicas suspiraron.

-Voy –Mio comenzó a caminar a la puerta pero de pronto una mano en su hombro la detuvo.

-No, voy yo sempai –Azusa la miro firmemente y sin esperar mas salió de la habitación.


Azusa se detuvo justo frente a la habitación de Jun, saco su llavero de la bolsa de su chaqueta y tomo aire mientras la introducía para lentamente darle vuelta escuchando como el seguro de la puerta se abría, suspiro y entro con paso calmado encontrando a la castaña sentada en el piso sollozando mirando algo que sujetaba en sus manos al acercarse pudo ver que era una fotografía vieja de Yui donde esta estaba en su habitación riendo señalando a Guitah que vestía un lindo conjunto bastante flojo de falda con una playera de metal, sin duda regalo de su sensei y no pudo evitar sonreír con añoranza observándola también.

-¿Qué haces aquí? –Ui hablo firmemente aun acosta de sus lágrimas sacando a la pelinegra de sus pensamientos.

-Vine a ver a mi amiga que esta sufriendo –respondió la pelinegra con decisión.

-No soy tu amiga –Ui lo escupió con odio haciendo que la pelinegra cerrara los ojos con dolor –Vete –dijo sin mas la castaña pero en su lugar Azusa se sentó a su lado y se quedo ahí en silencio simplemente mirando al vacío.

Después de un largo rato Ui rompió el silencio –¿Sabes? Cuando teníamos llegamos a Berlín mi Oneechan miraba a su alrededor siempre que salíamos… -el dolor podía sentirse en cada palabra -… pero jamás vio lo que quería… después de 6 meses se convenció de ello –susurro sin dejar de mirar la fotografía.

-¿Por qué estas tan molesta conmigo?... sé que lastime a tu hermana pero ella también a mi –Azusa miraba al vacío recordando todo su dolor y dejando que su voz la delatara en especial en lo ultimo.

-Yo sé que Oneechan te lastimo cuando comenzó a salir con Akiyama san… yo lo vi –

-Entonces sí lo sabias ¿Por qué? –Azusa la miro con reproche.

-Porque a la que estuvo esperando mi hermana por 6 meses era a ti… -Azusa se estremeció al escucharlo -… aunque ya sabias la verdad jamás fuiste por ella… por nosotros, solo nos dejaste desaparecer de tu vida como sí no importáramos… sí hubieras ido Oneechan sin duda hubiera regresado y jamás habría sufrido tanto por tu ausencia –Ui la miro con reproche dejando a la pelinegra congela.


Hola

Como notan el final ya esta aquí o bastante cerca muahahahahaha espero que les haya gustado este capitulo que como notaran es mas comedia que los anteriores pero siempre e creído que esa es la esencia de K-On.

Bueno a los que siguen mis otras historias les aviso que como notaran después de varias batallas mentales parece ser que al fin puedo escribir de nuevo así que pronto esperen actualizaciones en mis otras historias.

Sin mas que decir saludos a todos.

P.D.- ¡Ya salio la película!