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Capitulo 3: Época Feudal Primera Parte
Kagome iba saliendo de la escuela cuando a lo lejos ve a Yuudai platicando con sus amigos, el al observarla le sonrío tiernamente y comenzó a caminar hacia ella hasta que sorprendido ve a 3 muchachas corriendo hacia Kagome, la tomaron de los brazos y se la llevaron corriendo, ni siquiera le dieron tiempo a Yuudai de saludarla.
-¿Qué les sucede chicas?- Pregunto Kagome sorprendida mientas la hacían sentarse en una de las bancas de la escuela.
-Le dirás que si ¿verdad?- Le pregunto Eri parándose frente a ella con sus manos en la cintura.
-No pierdas la oportunidad Kagome- Dijo Yuka mientras se sentaba a su lado.
-Pobre Hojo… aunque ese chico te pregunto primero- Dijo Ayumi mientras se sentada al otro lado de Kagome.
-¿D-De qué hablan?- Pregunto sospechando de la plática de sus amigas.
-Del chico con hermoso cabello azul, el que te invito a la fiesta-
-¿Cómo supieron?- Pregunto Kagome sorprendida, era fascinante la forma de cómo sus amigas se enteraban de todo.
-Pasábamos por el patio y sin querer escuchamos- Bueno al parecer no era tan fascinante.
-También escuchamos sin querer que el pobre Hojo también te invito- Dijo Ayumi evitando la mirada insistente de Kagome.
-Entonces ¿Le dirás que si?-
-N-no estoy segura-
-Kagomeee dile que si, ya es mañana la fiesta- Dijo Eri en forma de suplica.
-Chicas… la fiesta es en 2 semanas-
-¿COMO?- Preguntaron las muchachas.
-Yuudai dijo que por que hay varios concursos que se están llevando en estos días el Director decidió retrasarla-
-Creo que es mejor así, de esa forma podremos buscar mejores vestidos- Dijo Ayumi tratando de animar a Yuka y Eri las cuales se veían decepcionadas por la nueva noticia.
-Bueno… es verdad, encontraremos mejores vestidos… ve Kagome, las 3 tenemos pareja solo faltas tú- Dijo Eri tratando de convencer a Kagome.
-Y tú te conseguiste al mejor- Sonrió pícaramente Yuka.
-Vamos Kagome… ¿Qué te cuesta?-
-Tenemos que ir todas-
-Está bien, está bien… le diré que si- Declaro rendida, las 3 muchachas se alegraron por que lograron convencerla y la abrazaron.
Al llegar a su casa Kagome encuentra a su mama en la sala.
-Hola hija… ¿Ya tomaste una decisión?-
-¿Sobre qué mama?- Pregunto curiosa Kagome, dejo su mochila en el suelo y se sentó junto a ella en el sillón.
-¿Si vas a ir con Yuudai a la fiesta o no?-
-¿Qué? ¿Cómo se entero?...Souta. -¿Cómo sabes eso mamá?- Pregunto Kagome sabiendo que fue su hermano el que le comento, ella solo quería que su mama se lo confirmara.
-Intuición de una madre, se todo sobre ti… además tu hermano me dijo- Confeso Naomi con una sonrisa burlona.
-Argh y ¿Cómo supo él?... ah ya se… Satoshi ¿verdad?-
-Si Satoshi, el vio cuando Yuudai te preguntaba- Declaro sonriente.
-Mamá me iré hacer la tarea- Dijo Kagome cortando la plática ya que no quería seguir con lo mismo.
-Está bien hija, después me dices si te decidiste-
En el mismo momento que Kagome se fue llego el abuelo. -¿Por qué tan sonriente hija?- Pregunto curioso con una pata de lagartija en la mano.
-Ya encontramos al novio de Kagome- Dijo Naomi felizmente.
-No la vi muy interesada, me parece que le da igual-
-Ya verás que así será, solo dale tiempo. Últimamente la he visto muy pensativa y me preocupa, pero estoy segura que el ayudara mucho a Kagome-
Al entrar a su cuarto Kagome se sentó frente a su escritorio para comenzar con su tarea, la profesora Hinako quería que tuvieran conocimiento sobre el Japón antiguo pero les pidió que se concentraran más en el periodo Sengoku. Decidió investigarla por Internet, al buscar por la red encontró muchas páginas que tenían la información que buscaba.
"El Periodo Sengokuo mejor llamado el periodo de los estados en guerra es uno de los periodos más largos en la historia de Japón, comenzó a finales del periodo Muromachi en 1467 con la guerra de Onin (La cual duro de 1467 a 1478) hasta el periodo Azuchi – Momomaya, donde la paz final y el orden llego hasta 1615, en el periodo Edo"
-Mmm… muy bien, ahora se cuanto duro pero necesito encontrar lo que sucedió en esa época… Aja, aquí esta lo que buscaba-
"El periodo Sengoku fue el periodo más devastador de Japón.
Todo fue a causa de que varios demonios querían apoderarse de los fragmentos de la perla de Shikon, los cuales fueron distribuidos cuando una sacerdotisa lanzo una flecha sagrada para derrotar a un demonio el cual le había robado la perla, pero por el impacto la perla se rompió en miles de pedazos. Demonios y hasta incluso humanos mataban para poder obtener 1 solo fragmento de la perla ya que un solo trozo podía hacer que su poder incrementara. Hubo miles de muertos y heridos por la ambición de esa joya."
-Ese nombre se me hace conocido, ¿Dónde lo he escuchado?... Necesito investigar más de esta perla ya que parece que fue principal en esa época-
Kagome siguió buscando hasta que encontró una página la cual hablaba de la perla de Shikon y venia una imagen de ella. -¿La perla de las cuatro almas? -Es la que vende el abuelo-
"Perla de Shikon o Perla de las cuatro Almas. Fue creada como resultado de una batalla entre la gran sacerdotisa Midoriko y poderosos demonios. Su nombre se debe porque está formada por cuatro cualidades que debe poseer el alma de una persona. Arami Tama (Valor), Nigimi Tama (Amistad), Kushimi Tama (Conocimiento) y Sakimi Tama (Amor)."
-¿Qué? ¿Es todo lo que viene?... mejor le preguntare después al abuelo- Decidió apagar la computadora para así cambiarse a su pijama e irse a dormir.
"Kagome estaba sentada al frente del árbol sagrado, se encontraba en el mismo bosque que estuvo en su último sueño, le gustaba ese lugar pero quería regresar a su casa, el no saber dónde estaba la desesperaba. Decidió caminar sin rumbo fijo, solo para ver si encontraba a alguien que le dijera como regresar o al menos que le dijera donde se encontraba, pero lo único que encontró fue el pozo devora huesos.
-El pozo devora huesos pero ningún templo Higurashi- Suspiro y después decidió inspeccionar un poco más el lugar hasta que encontró algo extraño al lado del pozo. -¿Qué es eso?- Lo tomo con sus manos y comenzó a observarlo detalladamente, era un collar ligeramente extraño, el collar que tenía en sus manos consistía en unas cuantas piedras redondas de color morado junto con pocas magatama, se podían confundir con colmillos pero al trabajar largo tiempo con el abuelo para ella era fácil distinguirlas. Decidió llevárselo e intentar buscar al dueño, ya que creía que probablemente alguien lo había perdido y si era así esa persona podría estar buscándolo. Comenzó a caminar nuevamente sin rumbo fijo mientras jugaban sus dedos con las piedras moradas del collar, después de un rato de caminar y sin encontrar a nadie decidió regresar hacia el pozo devora huesos. Al llegar se recargo en el pero como seguía jugando con el collar este resbalo de su mano y cayó dentro del pozo.
-Ahhh no quiero ir abajo-
-BAAAAM- Volteo hacia al bosque algo asustada, algo había caído."
Kagome se levanto rápidamente por el susto que se había dado hasta que ve a Buyo en el suelo.
-Vaya… así que fuiste tú el que se cayó- Aseguro mientras acariciaba a Buyo. –Que sueño tan extraño acabo de tener, y al parecer tú fuiste la causa de ello- Le dijo sonrientemente.
-Buenos días Doctor- Kagome iba bajando las escaleras pero antes de bajar por completo escucha a su mamá hablando por teléfono, al parecer era con su Doctor. –Todo está muy bien con ella, gracias por preocuparse… si, algunas veces esta pensativa pero no ha sido muy seguido… no, no creo que recuerde algo… ¿QUE OLVIDO QUE?... pero ella nunca me lo dijo… ¿Quiere que la lleve para que la reexamine?... muy bien entonces iré por ellas… no se preocupe, muchas gracias, lo veré después… Adiós-
Kagome se quedo pensativa, deseaba saber de que había hablado su mamá con el Doctor, era obvio que hablaban de las patillas que ella había olvidado pero deseaba saber qué cosa no creía su mamá que recordaba. Estaba apunto de bajar para preguntarle a su mamá pero llego su abuelo y decidió esperar a que él se fuera.
-¿Quién era hija?- Pregunto curioso el abuelo.
-Era el Doctor papá, Kagome dejo las pastillas en el Hospital- Dijo Naomi angustiada. Kagome se sentó en las escaleras.
-Pero ¿Como?, hace días que salimos del Hospital… entonces no se las ha estado tomando-
-Así es papá-
-¿Tendremos que llevarla para que le hagan un chequeo?-
-El Doctor dijo que no era necesario, yo iré por otras pastillas, siguió por vario tiempo con el tratamiento que tal vez esto no le afecte, recuerda que solo le faltaba 2 semanas para terminar con el tratamiento, así que… lo olvidara para siempre papá- Dijo mientras tomaba sus cosas para irse al Hospital.
-Disculpa si insisto hija, pero… ¿Estás segura que lo mejor para Kagome es olvidar?- Dijo preocupado el abuelo.
-Recuerda que Inuyasha nos pidió que no la dejáramos regresar papá y que lo mejor era que ella olvidara… Solo él sabe lo que sucedió en ese lugar, así que tenemos que confiar en el… No quiero volver a ver a mi hija en ese estado- Dijo Naomi recordando el terrible dolor que sintió al ver a su hija cuando regreso de la época feudal, creyó que la perdería y no quería volver a pasar de nuevo por ello. El abuelo no savia que decir, no le agradaba la idea de hacer olvidar a una persona parte de su vida, pero como dijo su hija, solo Inuyasha sabe que paso en ese lugar y no tenían de otra que confiar en él. –Ya tengo que irme papá, si no se me pasara el camión… el desayuno está en la mesa, vuelvo al rato-
-Si hija- El abuelo se quedo pensativo por un momento mientras veía a su hija irse.
Kagome confundida regreso rápidamente a su habitación, se sentó en su cama y mientras veía fuera de la ventana pensaba acerca de lo que había escuchado. -¿Quién es Inuyasha?-Era la principal pregunta que le venía a la mente, ya que al parecer él era el causante de que haya olvidado varias cosas de su vida. -¿A dónde no puedo regresar? ¿Por qué lo mejor era olvidar?-
-¡KAGOME!-
Deseaba preguntarle a su abuelo, era el único que no estaba del todo convencido de hacerla olvidar. No recuerda mucho sobre su vida ¿Que no saben que es desesperante? y ahora le ocultan cosas ¿Por qué le hacen esto?
-TOCK TOCK – Kagome, despierta- Tal vez su abuelo si le ayude, le responderá lo que está sucediendo, le contara lo que paso en el pasado, lo que no debe recordar.
-Kagome- El abuelo entra a la habitación y ve a Kagome sentada en la cama, viendo hacia la ventana. –Ah… Qué bueno que estas despierta-
-¿El abuelo me platicaría todo no es así?- Kagome voltea a ver al abuelo algo ilusionada pero su mirada también podía revelar un poco de tristeza.
-¿Kagome?... ¿Sucede algo malo?- Se acerco a ella y se sentó a su lado, comenzaba a sospechar de que probablemente ella ya estaba recordando algo.
-No, es mejor dejarlo así, quizá no era algo importante.-No abuelo, estoy bien-
-¿De verdad? Estabas muy pensativa hija-
-No es nada abuelo… era sobre una tarea-
-Entonces arréglate pronto, hoy tienes otra presentación-
-Si abuelo… ahorita salgo- El abuelo salió de la habitación para dejar que se alistara. Kagome decidió olvidarse de lo que escucho ya que creía que era algo sin mucha importancia. Sin perder tiempo saco su ropa de sacerdotisa y se metió a bañar.
-¡COMO TODOS LO ESPERABAN… LA SACERDOTISA HIGURASHI!-
Salió Kagome del templo con rostro serio, su cabello amarrado con solo un listón blanco, su vestuario era un kimono blanco junto con un pantalón hakama color rojo y en sus manos llevaba su arco y flechas. Volteo hacia su alrededor hasta que vio a Yuudai junto con su hermano Satoshi en primera fila, Kagome solo les sonrió y comenzó a caminar hasta estar a una cierta distancia apartada del blanco. Con su mano izquierda tomo el arco y con su mano derecha acomodo la flecha, con tres dedos tomo la cuerda junto a la flecha, y comenzó a estirarla, al tener la cuerda estirada lo suficiente relajo sus dedos y soltó la flecha la cual salió disparada con gran rapidez hacia el centro del blanco.
-¡BRAVO, ERES MAGINFICA!- La gente emocionada aclamaba por su perfecto tiro. Kagome solo inclino la cabeza en forma de gracias y se dispuso a dispararle hacia los demás blancos, los cuales eran a mayor distancia y en diferentes lugares alrededor del templo, pero sin ningún problema acertó en el centro de todos los blancos. Al terminar con la presentación se metió a una cabaña cercas de la gente para purificar los amuletos los cuales el abuelo vendía en ese mismo momento.
-Buen trabajo hija- Dijo el abuelo cuando la gente comenzaba a retirarse, ya que gracias a ella todos los amuletos habían sido vendidos, además hizo un gran espectáculo.
-Gracias abuelo-
-Abuelo vamos a la casa, tenemos que bañar a Buyo- Dijo repentinamente Souta al llegar corriendo para llevarse al abuelo y dejar sola a Kagome.
-Pero si lo bañe ayer y mira como me quedaron los…- Se calló al observar lo que Souta le apuntaba, sonrió no muy alegremente y se fue con su nieto.
-Fue una grandiosa presentación, como siempre- Kagome se encontraba hincada acomodando reliquias que el abuelo había mostrado, y al escuchar que alguien le hablo por detrás de ella y a corta distancia, se espanto y voltio a ver a la persona que le había hablado.
-Yuudai… me espantaste-
-Disculpa- Dijo sonriente. -Eres buena con el arco-
-Gracias- Kagome se puso de pie, se sacudió las rodillas y le sonrío.
-¿Ocupas ayuda?-
-No, si quieres podemos empezar con tus clases- Dijo muy animada mientras tomaba su arco y sus flechas.
-Jajaja… Si no hay problema, pero ¿Por qué tan animada?-
-Por que será divertido tener un estudiante-
-Seré el mejor estudiante-
-Eres el único-
-Jajaja por eso- Contesto mientras se dirigía hacia donde se encontraban los blancos con Kagome.
-Muy bien, para empezar yo soy diestra por eso tomo el arco con la mano izquierda a la cual se le llama mano del arco y nuestro brazo es el brazo de arco, la posición del brazo debe ser recta hacia tu objetivo- Dijo mientras le señalaba su brazo y la posición de este teniendo el arco en su mano. -Y con la derecha tomo la cuerda y la flecha, la cual se llama mano del arco. Varias personas llevan una protección en el brazo llamado bracer o protector, este se utiliza para proteger la parte interior del brazo y también se utiliza una dictalera para proteger los dedos de la cuerda pero yo no los uso ya que estoy acostumbrada a utilizar el arco de esta forma, aparte el bracer y la dictalera se utiliza mas con los arcos modernos y de diferente material- Kagome se acerca a Yuudai y le da su arco, el lo toma como Kagome le demostró y pone su brazo recto hacia el blanco. Kagome se acerca a él y lo toma del brazo para acomodarlo, mientras que Yuudai solo la observaba a ella. –El cuerpo debe estar perpendicular al objetivo- Lo tomo de los hombros y lo acomodo en forma recta hacia el blanco. –Los pies deben estar perpendiculares con cada hombro, cuando vayas progresando tu postura irá cambiando y te irás acomodando como mas te convenga. La mayoría de los arqueros suelen tener una pierna más alejada de la línea de tiro, el cual es el camino de aquí a el blanco, normalmente la tienen alejada de unos 14 a 28 cm del otro, eso también irá cambiando dependiendo como te convenga-
-Siempre tienes la pierna izquierda por delante de la otra ¿No es así?-
-Si, normalmente si tu mano izquierda es tu mano de arco entonces tu pierna izquierda la pones mas enfrente de la otra, ahora préstame el arco- Yuudai le entrega el arco a Kagome y ella lo toma por el medio con la mano izquierda, para así hacer una demostración sin utilizar una flecha. –Para cargar una flecha, el arco se debe inclinar hacia el suelo y la flecha se recarga en el tapete de la ventana de arco o su otro nombre es el reposa flechas. La parte trasera de la flecha se engancha en la cuerda del arco, al estar enganchada, la cuerda normalmente se sujeta con tres dedos, los tres dedos pueden estar por debajo de la flecha o uno por encima. Entonces se levantara el arco y se jalara la cuerda.- Kagome le entrega nuevamente el arco a Yuudai para que así comience a practicar, el hace lo que Kagome le dijo y se queda en la última posición que Kagome le mostro.-Tu mano de cuerda se debe desplazar hacia la cara, la cual se apoyara ligeramente para tener un punto de anclaje- Mientras le decía eso Kagome le tomaba su mano derecha para así explicarle como se debía apoyar en su cara, pero Yuudai solo comenzaba a verla al rostro. –A veces se utiliza la comisura del labio o de la barbilla- Kagome toma la mano de el la cual todavía tenía sujeta la cuerda, pero al llevarla hacia su barbilla nota a Yuudai que la estaba viendo con insistencia y comenzó a ponerse nerviosa. –T-tu arco siempre debe permanecer vertical- Kagome aparto rápidamente la mirada -ahora solo debes relajarte, al igual que tus dedos y así soltar la flecha- Yuudai hiso le que Kagome le dijo, se relajo y soltó la flecha pero este en vez de ir hacia el blanco se fue directamente hacia el árbol sagrado.
-Ahhh no le atine- Dijo algo decepcionado.
-Tranquilo, para ser tu primera vez no fue nada mal, tu flecha salió fuertemente disparada- Dijo sonriente Kagome para así levantarle el ánimo. –Deja ir por ella-
-Espera Kagome… solo quería preguntarte, ¿Te gustaría ir al cine conmigo mañana?- Pregunto tímidamente.
-E-este… - Solo será una ida como amigos Kagome, solo como amigos, ¿Que tiene de malo? Sal a divertirte. Lo único malo será mi mamá, pero será en forma de amigos, nada más, no tiene por qué emocionarse. –Está bien- Contesto sonriente.
-Muy bien, entonces vendré por ti a las 12-
-Claro… iré por la flecha- Se fue corriendo Kagome algo nerviosa, comenzaba a creer que no debió haber aceptado la invitación, pero Yuudai le agradaba y quería divertirse con él, conocerlo más, no significaba nada, solo era en forma de amistad. Al llegar al árbol sagrado saca la flecha que se había atascado en el árbol por la fuerza con la que Yuudai la había lanzado, al sacarla logro ver algo brillante un poco más arriba de donde se encontraba la flecha, al asomarse vio una punta de flecha enterrada.-Que extraño, tal vez fue una flecha lanzada por el abuelo, ya que yo no recuerdo que alguna flecha mía haya llegado hasta aquí -
-KAGOME… ¿TODO ESTA BIEN?-
-SI… YA VOY-
-TOCK TOCK- Kagome… recuerda que hoy tienes una cita- Naomi emocionada despierta a su hija por la ida al cine que tenía con Yuudai.
-Ya voy mamá- Se levanta de la cama tallándose los ojos y voltea a ver al despertador. –Aun es temprano- Dijo al ver que apenas eran las 7:30, se recostó de nuevo y se tapo de pies a cabeza con la sábana.
-Pero debes estar lista para mi querido yerno, no quiero que lo dejes esperando- Comento mientras entraba al cuarto para destapar a Kagome, al hacerlo se sienta a su lado.
-Mamá, el vendrá a las 12 además… es solo un amigo no tu yerno- Le quito la sábana y se volvió a tapar.
-Hija, solo quiero que tengas una bonita relación con alguien, quiero que seas feliz con algún chico- Comento mientras le acariciaba el cabello a Kagome.
-Pero mamá no es necesario que tenga un novio ahorita, ¿Por qué tanta insistencia?- Naomi solo se quedo pensativa pero le sonrió a su hija.
-¿Qué no es el sueño de toda madre tener un yerno?- Kagome movió los hombros en señal que no savia. –Pues el mío si hija- Naomi se levanto y le tomo la mano a su hija para que la imitara. –Vamos a desayunar para después arreglarte y dejar a Yuudai con la boca abierta-
El desayuno fue tranquilo exceptuando que Naomi se la paso preguntando acerca de Yuudai a Souta y a Kagome mientras que el abuelo solo reía al ver a su hija desesperar a sus nietos, no la había visto tan feliz desde hace tiempo. Al terminar el desayuno, Naomi mando a Kagome a bañarse mientras que ella limpiaba la cocina para así ayudarla a buscar que ropa usaría.
Al terminar Kagome y Naomi eligieron un vestido de verano amarillo junto unos zapatos y una bolsa la cual combinaba perfectamente.
-Hija… te dejare para que te cambies pero antes quiero entregarte esto- Naomi mete la mano en su bolsillo y saca una pequeña caja la cual entrega a Kagome.
-M-mis pastillas- Kagome las mira sorprendida, había olvidado la conversación de su mamá por el teléfono.
-Hija se que las olvidaste, pero las traje porque quiero que continúes tomándolas, tu tratamiento ya iba a terminar y te ibas a recuperar por completo… tómatelas por favor-
Kagome solo observa como su mamá sale del cuarto, al cerrar la puerta detrás de ella Kagome se voltea hacia su escritorio viendo las pastillas en su mano. –Mamá- Su madre solo estaba preocupada por ella y hace lo que cualquier madre haría para cuidar a su hija, pero… ¿El olvidar lo que sea que haya olvidado, le hará bien? Siempre ha tenido el presentimiento que le hacía falta algo, no le gusta esa sensación ¿Qué acaso siempre la sentirá? Si llega a tomar esas pastillas ¿Se irá esa sensación? –Discúlpame Mamá- No lo sabe pero no se arriesgara, continuara normal, como si su mamá no le ha entregado sus pastillas. –Si tengo que olvidar o recordar no permitiré que unas pastillas lo causen- Abrió el cajón de su escritorio y guardo las pastillas hasta el fondo para que nadie las encontrara.
Bajo las escaleras tranquilamente mientras que su abuelo, Sota y su mamá la esperaban y miraban felices.
-Hija te vez hermosa, pero… ¿Te tomaste las pastillas?-
Savia perfectamente que su mamá le preguntaría por ellas, obviamente le mentiría. Estaba apunto de contestar y noto como su abuelo la miraba atentamente esperando la respuesta al igual que su mamá. –Si mamá, si me las tome- Contesto mientras ella seguía observando a su abuelo, quien solo agacho la cabeza demostrando decepción, pero se podía notar que no fue con ella ya que antes de agachar la cabeza dio una pequeña mirada a su hija, mostrando su desilusión por ella ya que fue quien convenció a Kagome quien no savia lo que reamente pasaba, su mamá al contrario solo sonrió felizmente. El ver el sentimiento que su abuelo mostraba en su rostro logro alegrarla de que no las haya tomado. –Bueno ya faltan 10 minutos para las 12, es mejor que me vaya retirando… le prometí que nos veríamos bajando las escaleras-
-Está bien hija diviértete… ¿Quieres que te acompañemos?- Dijo Naomi mientras comenzaba a caminar a su lado, Kagome no lo quería y su abuelo lo noto, tomo rápidamente el brazo de su hija y la detuvo.
Kagome al ver lo que hiso su abuelo solo sonrió. –Nos vemos mas al rato- Se fue corriendo, no quería que su mamá se soltara de su abuelo, pero al acercarse a las escaleras logro ver a un muchacho apuesto de cabello azulado al final de ellas. Se detuvo por un momento, es que acaso ¿Estaba haciendo algo mal? Paso un buen momento el sábado con él, además se siente bien al estar con él, pero ¿no será que ha aceptado salir con el por qué su mamá la está presionando? Suspiro –Bueno ya no puedo hacer nada, ya estoy aquí- Continúo caminando y decidió ignorar sus pensamientos, quería pasar un buen momento, no quería preocuparse si acepto por compromiso o no.
–Yuudai- Al escuchar su nombre el muchacho voltea para ver a la persona que ha pronunciado su nombre, al ver a Kagome tan hermosamente arreglada sonríe tiernamente lo que causa que Kagome se sonrojara, al verla sonrojada sonríe mucho mas y se acerca a ella para tomarla de la mano, hace tiempo que deseaba hacerlo. –Te vez hermosa- Ella solo voltea el rostro a otro lado esperando que los nervios desaparecieran. -¿Nos vamos?- Kagome solo voltea el rostro y lo mira a los ojos, sonríe y asiente con la cabeza. El mientras continua tomándola de la mano la dirige a su carro, le abrió la puerta del copilotó y la ayudo a subirse a él.
La familia de Kagome solo observaba desde arriba la tierna escena. –Deberías dejarlos solos hija, ¿Cómo que querías acompañarla?-
-Hay papá solo quería ver la reacción de el al verla arreglada, normalmente la ve en uniforme y en kimono, nunca así-
Durante el camino Yuudai le platico a Kagome de sus amigos de la escuela y de su familia, mientras que ella escuchaba atenta. Al llegar al cine Yuudai y Kagome decidieron ver la película The sword of the stranger, se fueron a comprar botanas y entraron a la sala. Durante la película Yuudai tomo la mano de Kagome, y a pesar de que el ya lo había echo, aun así se puso nerviosa, en las escaleras lo hiso, pero solo para ayudarla a bajar, por eso quiso ver la expresión de él mientras le tomaba la mano, pero con solo imaginar de que la intentara besar se ponía más nerviosa, sin embargo la curiosidad le ganaba, así que solo lo miro de reojo pero se admiro a ver que el estaba muy concentrado en la película, estaba de una forma jorobada con su brazo recargado en su pierna, como si quisiera acercarse a la pantalla para mirar detalladamente, Kagome solo se rio, estaba nerviosa por nada. Al finalizar la película se fueron a comer a un restaurante cercano donde platicaron de la película, como sus momentos favoritos, y continuaron hablando de la escuela, sus amigos entre otras cosas. Cuando terminaron de comer Yuudai la llevo hasta su casa, se despidieron con un beso en el cachete y Kagome subió las escaleras mientras que Yuudai solo la observaba detenidamente.
-¡YA LLEGE!-
-Hija ¿Cómo te fue? Cuéntame todo- Pregunto Naomi con entusiasmo mientras corría a recibirla.
-Muy bien mamá, me la pase muy bien- Le sonrió a su mama y se fue hacia su cuarto ignorando lo último que le dijo su mamá, Naomi se quedo sorprendida por la forma en que le había contestado.
-Papá ¿La viste?- Dijo emocionada. –Ella está feliz… se enamorara de él, estoy segura-
Al entrar al cuarto Kagome se aventó a su cama a recordar todo lo que había pasado en ese día, paso un buen momento, no recordaba la última vez que estaba así de alegre. Se paro y comenzó a quitarse la ropa para así cambiarse a su pijama, volteo hacia la ventana y vio a la luna menguante tan grande y radiante, se acerco a la ventana para verla con mas delicadeza pero al recargar su mano en la ventana se lastima con una pequeña piedra que se encontraba allí, voltea su mano para así observarla bien y quitarse la piedra pero al ver su mano recordó que Yuudai la había tomado en el cine y no la soltó, recordó la calidez que sentía en ese momento y le dio felicidad, si se puso nerviosa pero no la había incomodado. Decidió mejor terminar de cambiarse para así irse a dormir.
"Abrió los ojos de poco a poco al sentir una pequeña briza, al abrirlos por completo pudo ver el cielo azulado, se levanto espantada, se suponía que estaba en su cuarto; observo a su alrededor. –Vaya… otra vez en el mismo bosque- Después de observar detenidamente comenzó a dudar si era el mismo ya que no podía ver al árbol sagrado o al pozo devora huesos por ninguna parte -¿Estaré en otra parte del bosque?- No estaba segura pero si se la pasaba sentada no lo iba averiguar, los arboles no eran parecidos pero uno si se podría perder en ese lugar, no tenia de otra que averiguar en los alrededores y andar con cuidado. Se paro y decidió tomar marcha, tranquila, no nerviosa ni desesperada.
A lo lejos se lograba escuchar un arroyo, si lo seguía podía llegar a un lugar o toparse con gente, al estar investigando del Japón antiguo aprendió que la gente hacia sus cabañas cercas de los arroyos -Al parecer esa tarea me servirá de algo-. Continuo con su caminata hasta que logro ver el arroyo no muy alejado, se acerco un poco mas pero tropieza con una piedra lo cual hace que cayera, al levantarse vio que se había llenado de lodo y decidió lavarse, se acerco al arroyo y vio su reflejo, se espanto de repente y dio unos pasos atrás, ese se parecía a su reflejo pero no era ella, observo la ropa de su reflejo, el cabello suelto y largo, con ello confirmo que no era de ella el reflejo; en vez de asustarse de nuevo volteo hacia el lado derecho y al izquierdo para verificar si había alguien a su lado, no había nadie, se encontraba completamente sola.
Se paro y se alejo del arroyo, verse de alguna forma diferente la había asustado, comenzó a correr alejándose hasta que se detuvo después de unos cuantos metros, la curiosidad de ver como lucia la mataba, volteo hacia su espalda y noto que el arroyo aun se podía apreciar a lo lejos, no pudo más y se regreso corriendo, al llegar se asomo de nuevo para volver a observar el reflejo, el cual no había cambiado, su reflejo seguía diferente, la ropa del reflejo era de sacerdotisa, igual al que ella utilizaba en sus presentaciones, el cabello era completamente negro, lacio y largo, le llegaba a las caderas, el rostro era de un tono de piel mas pálido y la miraba era profunda y helada, trasmitía frialdad pero si observabas con cuidado podías notar que la frialdad de su mirada solo ocultaba tristeza. -¿Por qué?- Noto como el reflejo se movía a la par de ella, realmente era de ella. Otro reflejo más apareció al lado del suyo, ella lo observo con cuidado, era un muchacho de ropa roja, su cabello era plateado y largo, y en su cabeza se encontraban unas curiosas orejas de perro.
Los reflejos se miraban con tristeza, pero en sus miradas podías notar un gran amor, le dio tristeza ver esa escena y volteo a su lado para evitarla, al momento de voltear vio a un hombre parado a su lado, para su sorpresa no era parecido a su reflejo, su ropa era blanca con detalles rojos en la parte superior, no estaba descalzo como el del reflejo, el tenia unos zapatos negros, traía puesta una armadura que podías notar que era realmente pesada, dos espadas en su cintura, su cabello mucho más largo y plateado y en su frente la marca de una media luna. El al igual que Kagome observaba los reflejos, sus ojos ambarinos mostraban frialdad e indiferencia, aun así no apartaba la mirada del reflejo. Kagome lo imito, no obstante observo como el reflejo de el comenzaba a alejarse mientras que el de ella se manchaba de rojo, no le tomo importancia y voltio a ver al dueño de el reflejo, el cual también se estaba marchando. Kagome comenzó a sentir cierta tibieza en su hombro, extrañada se puso su mano en su hombro al igual que su reflejo, su hombro estaba mojado y sintió como le comenzaba a hervir y a arderle, voltio su rostro para observarse y vio como toda ella se empapaba de sangre, su misma sangre; sus manos, sus piernas, sus brazos, ella estaba completamente bañada en sangre. Desesperada intento lavarse para buscar donde se encontraba la herida, pero no importaba cuando se lavara su sangre no cesaba; su vista comenzó a nublarse, el único ruido que podía escuchar era un zumbido como cuando el agua se introduce a tus oídos y sin más se desmayo"
-Rrrrrr- Se levanto alarmada de su cama, despertó sudando, se checo su cuerpo para confirmar que todo solo fue un mal sueño. –Rrrrr- Encogió sus piernas y puso sus manos en su cabeza –Si, todo fue un sueño- Estiro su mano derecha y apago el despertador, se quedo un momento sentada, solo fue para calmarse un momento por el sueño. –Se sintió tan real- aun podía sentir dolor en el hombro, pero no era exactamente dolor físico, sino que aun estaba en su mente esa herida y siempre lo estará. Se paro lentamente, quito la parte superior de su pijama para dejar su pecho desnudo y camino hacia su tocador para examinarlo. -¿Por esto tuve ese sueño tan raro?-
Hola hola, disculpa por la tardanza pero eh aquí el nuevo capítulo, el 4 lo publicare pronto ya q ya esta creado y solo falta pasarlo a la compu XD
AkiraNamikaze17, Jajaja después sabrás con quien se quedara Kagome XD pero te diré que Yuudai jugara un papel muy importante en la historia , por cierto te mande un mens a tu correo ojala t haya llegado
Angy Malfoy, gracias por tus consejos, estoy tratando de cambiar lo q me dijiste, si notas algo mas q puedo mejorar me avisas porfas XD
axter, muchas gracias, anduve con unos problemitas pero ya estoy de vuelta para que continúen con esta historia, espero que continúes leyendo XD
The Sword of the stranger es una película q me gusta mucho, si no tienen nada q hacer pues se las recomiendo XD
y una pequeña investigación que hice Magatama es una piedra antigua con forma de coma imbuidas con grandes poderes espirituales y místicos, es la misma piedra que tiene el collar de Inuyasha.
