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Capitulo 5: Una cicatriz olvidada
-Inuyasha- Si no lo recordaba mal era el mismo nombre que menciono su mamá. Fue él quien quiso que ella olvidara todo su pasado, no lo entendía y mucho menos el hecho que su corazón latió fuertemente con solo soñarlo. ¿Quién fue el para ella? ¿Acaso se había enamorado del? El dolor aun seguía presente en ella, quería llorar.
-KAGOME, SE TE HARA TARDE- Al escuchar a su mama trato de borrar esa tristeza y se metió a bañar, luego de arreglarse bajo a desayunar. Fue tranquilo, su mamá no le pregunto acerca de Yuudai tal y como su abuelo le dijo y su hermano se la paso platicando acerca del partido que tuvo con sus amigos.
Al terminar se despidió de su familia y se fue hacia su escuela, se dirigía a la escuela caminando como siempre cuando recordó el sueño que había tenido hace días, donde su reflejo era diferente y recordó que el reflejo de el muchacho que se encontraba a su lado, era parecido al del muchacho llamado Inuyasha, la forma en que se miraron sus reflejos demostraba mucho amor y dolor. -¿Tengo un amor no correspondido? –Ja- Bufo, si sus sueños no son simples sueños si no recuerdos entonces era más que obvio.
-Buenos días Kagome-
Salió de sus pensamientos al escuchar la voz de un hombre, volteo para ver al dueño de esa voz, ya que savia perfectamente quien era. –Buenos días Yuudai- Dijo alegremente al verlo a la cara mientras que los 2 seguían caminando, no llevaba mucho tiempo conociéndolo pero el estar con él la hacía sentir cómoda, aun recordaba el día que tropezaron, la forma como la miraba, ella juraría que lo había visto antes.
-¿Qué también se te hizo tarde?- Pregunto divertido.
Al razonar la pregunta Kagome dejo de caminar. -¿Qué?- Yuudai le enseño su reloj de mano a Kagome demostrando que faltaba menos de 1 minuto para entrar a clases. –Waaaa… NOS VEMOS DESPUES- Se fue corriendo mientras Yuudai la veía divertido, el no era irresponsable pero savia que no había necesidad de apresurarse porque su profesor lo iba a dejar entrar.
Kagome seguía corriendo, aun le faltaba llegar a su salón, su profesora era estricta y probablemente no la dejaría entrar, aunque deseaba estar equivocada. Ya supo porque su mama le dijo que se le haría tarde y aun así ella desayuno tranquilamente y camino más lento de lo normal. Llego al salón y abrió la puerta la cual le daba a entender que la profesora ya había llegado, al entrar vio que no era así y dio un suspiro de tranquilidad.
-Se salvo por poco señorita Higurashi- Dijo la profesora entrando. –Fue divertido el verla correr por toda la escuela- Comento mientras Kagome se dirigía a su pupitre. –Por favor no vuelva a correr si no quiere que la regañe-
-Si profesora-
Las clases habían acabado y Kagome se quedo sola en el salón guardando sus cosas.
-Kagome- Entro Yuka al salón de Kagome junto con Eri y Ayumi.
-Venimos por ti para ir al Wacdonals como los viejos tiempos- Comento Eri ayudándole a Kagome.
-Nos alegra que no te hayas ido-
Kagome, Eri, Yuka y Ayumi salieron del salón para irse juntas, mientras que Kagome estaba alegre por esa oportunidad ya que podía preguntar acerca de ese novio rebelde que según sus amigas ella tenía, el cual mencionaban mucho, tal vez era algo relacionado con Inuyasha.
-Oigan chicas- Al llegar al Wacdonals e irse a una mesa, Kagome decidió comenzar con su interrogatorio. -¿Quién es el chico rebelde del cual mencionaban?-
-Entonces realmente no lo recuerda- Dijo Yuka a Ayumi.
-La verdad no, y tengo curiosidad de quien era… ya saben que no recuerdo mucho de mi pasado y quiero saber un poco de él y de las personas que estaban a mi lado- Lo que dijo no era mentira, la curiosidad por el tal Inuyasha le hiso querer recordar su pasado, su curiosidad no era muy grande pero si la necesaria como para averiguar un poco de lo que sucedió.
Eri quien estaba pidiendo la orden alcanzo a escuchar lo que dijo Kagome. –Bueno nos empezaste a platicar de él cuando teníamos 15 años- Dijo acercándose a la mesa ya que ya había ordenado la comida.
-Si, recuerdo que Hojo siempre te invito a salir y nos platicaste de este novio tuyo- Dijo Yuka quitando su mochila del asiento para que Eri se sentara.
-Recuerdo que te pelabas mucho con él- Comento Ayumi.
-Era muy celoso-
-¿Celoso?- Pregunto curiosa Kagome.
-Aja, nos comentaste que se peleaba mucho con ese chico que grito que te amaba… awww que lindo- Comento Ayumi con una mano en la mejilla.
-Y también se peleaba con el chico que te pidió que tuvieras hijos con él, AHHH- Al comentarlo Yuka y Eri se abrazaron, teniendo escalofríos por el recuerdo.
-¿Eh?-
-Ajem… a-aquí está la orden- Dijo un muchacho con la comida que había ordenado Eri en las manos, extrañado por el comportamiento de Yuka y Eri.
-Jejeje Gracias- Contestaron apenadas.
-También peleaba mucho con su hermano mayor, creo que tenían problemas porque eran hijos de madres diferentes- Comento Yuka al ver que el muchacho se marchaba.
-¿Recuerdan su nombre?- Pregunto Kagome, deseaba saber si esa persona era el famoso Inuyasha.
-Era un nombre extraño- Dijo Yuka y tomo unas cuantas papas fritas.
-Empezaba con I, era Ina… Inu…- Intento recordar Eri, después le quito papas a Yuka juguetonamente.
-Creo que era Inuyasha- Comento Ayumi viendo a Eri y Yuka.
-Si, ese era su nombre- Declaro Eri.
-Nunca nos lo dijiste, gritaste ese nombre cuando fuimos a tu casa a conocerlo-
-¿L-lo conocieron? ¿Cómo era?- Era un nombre no común, pero aun así tenia que asegurarse de que fuera el mismo de sus sueños.
-Aja, era muy lindo-
-Tenía el cabello largo y plateado- Comento Eri al recordarlo cuando estuvieron en el cuarto de Kagome.
-Sus ojos eran de un hermoso color ámbar-
-Y su ropa era extraña-
-Usaba un haori de color rojo y además estaba descalzo-
-Aun así junto con el Hojo no tenía oportunidad-
-Aja- Aceptaron las 3.
-Tampoco la tiene junto con Yuudai-
-Aww es cierto, pobrecito-
-Jejeje chicas, ¿Podemos continuar con el chico rebelde?- Dijo Kagome nerviosamente.
-Oh si, tenias problemas con el por su ex novia-
-¿Ex novia?- Probablemente es la muchacha de mi reflejo-
-No se decidía por alguna de las 2- Dijo tristemente Yuka.
-Una vez comentaste que la prefirió a ella-
-Pero te seguía celando- Comento molesta Eri.
-¿Cuándo fue la última vez que hable del?- Pregunto curiosa Kagome.
-Antes de salir de la secundaria-
-Creemos que te interesaste de alguien más-
-¿De alguien más? ¿De quién?- Eso no me lo esperaba-
-Nunca nos dijiste-
-Tú decidiste estar a su lado, lo supimos porque seguías hablando del- Comento Eri.
-Pero de un de repente dejaste de hacerlo-
-Y a pesar de que te dejo por otra chica estabas feliz-
-Inuyasha…- Kagome se encontraba recostada en su cama, quería saber más sobre el pero sus amigas no sabían mucho, la otra opción era su familia, pero su mamá no le diría nada y probablemente la llevaría de nuevo al hospital, su hermano le diría a su mamá lo cual la llevaría a la primera opción, su última esperanza es su abuelo, aunque no se encontraba completamente segura ya que podía ayudarla y después decirle a su mamá. No tenía nada que perder, tenía que confiar en su abuelo, es el único que no está de acuerdo con todo esto, pero no iba a jugar con su suerte, la despistaría de poco a poco; así que se paro y se fue en busca del abuelo.
-Abuelo- Kagome ya savia donde encontrarlo, era más que obvio que estaría en la cabaña, la mayor parte del tiempo se la pasaba en ese lugar.
-Oh Kagome… buen momento, anda pásale, ayúdame a limpiar estos antiguos collares- Dijo al ver a su nieta mientras sacaba varios collares de un jarrón.
-¿Ja? ¿Solo para eso te alegra verme abuelo? -Ahhh- Suspiro. –Si, si, ya voy- Se sentó a su lado, tomo un trapo y se puso a limpiar.
-Este Jarrón le perteneció a la familia Ming hace 100 años, quien diría que resguardaba unos cuantos tesoros de esa familia… se dice que hay mas en existencia…-
-Abuelo, platícame un poco más de la perla- Dijo Kagome, tenía que empezar a hablar con su abuelo de algo más sencillo.
El abuelo solo se quedo observando los collares que estaban en sus manos, estaba serio, tratando de asimilar lo que le dijo su nieta antes y lo de ese momento también ¿Acaso tendrá otra intensión? O ¿Sera pura curiosidad? Kagome al ver a su abuelo tan serio, acepto que no fue una gran idea interrumpirlo en su historia.
-¿Por qué deseas saber más?… Pensé que tu tarea fue para ayer-
-A-A-así es abuelo- Waaa no pensé en eso. –E-es que… la-la profesora me dijo que me faltaba algo mas y deseaba saber que era- Si, bien hecho Kagome, la despistaste-
-Mmm no entiendo, estoy seguro que te platique todo sobre la perla-
-Waaaaa, es cierto… Ahhh ¿Por qué Salí con esa escusa? –T-tal vez se me paso decirle algo a la profesora y por eso me dijo eso jejeje- Tonta, tonta, tonta- Si, tal vez fue eso… entonces mejor me voy a casa abuelo- Ahhh perdiste tu oportunidad- Se paro y comenzó con su escape hacia la casa.
-Espera- Dijo el abuelo con una voz fría, Kagome se detuvo sorprendida. –Siéntate-
Se dio la media vuelta nerviosa y lo obedeció. Se sentó y lo miro a la cara, el solo la veía severamente, angustiada agacho la cara y dejo de verlo. –Ahhh lo arruine todo, ya debe sospechar algo-
-¿Quieres escuchar sobre los jóvenes viajeros?- Volteo a verlo asombrada y pudo ver la sonrisa que él le otorgaba, era la misma que el compartía, realmente la sorprendió escucharlo severo, nunca había sido así, pero él es muy bromista, probablemente estaba jugando con ella. El abuelo solo la miraba profundamente a los ojos esperando una respuesta.
-C-claro, me encantaría-
Sonrió el abuelo y comenzó con su historia. -Un fuerte amor existía entre la gran sacerdotisa que existió mucho después de Midoriko y un hanyou, debes de recordar que hanyou significa mitad demonio o media sangre.- Kagome asintió. -Después de una confusión creada por un hanyou maligno, ellos creyeron haber sido traicionados el uno por el otro, así la sacerdotisa sello al hanyou en un árbol, hasta que 50 años después fue despertado por una sacerdotisa novata y muy bonita por cierto-
-¿Eh?-
-jejeje Es lo que dice la historia… por accidente, ella causo que la perla se quebrara en varios pedazos y de este modo el hanyou y la sacerdotisa no tuvieron más opción que unirse y recolectar todos los fragmentos. Durante su viaje conocieron distintas personas los cuales se unieron a ellos, cada uno de ellos tuvieron una historia trágica también- Es algo extraño contarle la historia a la persona que me lo conto-
-¿Quiénes eran abuelo?-
-Eran un pequeño demonio zorro el cual perdió a su padre en una batalla; una exterminadora que perdió a su gente y lo peor, su pequeño hermano siendo controlado mato a su padre y amigos; y también se unió un monje con una maldición, un hoyo negro en su mano. Todos ellos se unieron también para derrotar al principal enemigo y causante de todos sus problemas… Naraku-
-Ahhh el Internet está muy lento- Se quejo Kagome. Cuando termino de escuchar el relato de su abuelo, ella quiso investigar un poco mas de los acompañantes del hanyou y la sacerdotisa.
-Hermana, dice mamá si quieres un poco de…- Souta entro corriendo al cuarto de Kagome hasta llegar a su lado y se sorprendió cuando vio que su hermana estaba investigando sobre "viajeros de la perla de Shikon". -¿Ya recordó?-
-Souta… ¿Cuántas veces te he dicho que toques antes de entrar?- Dijo Kagome tratando de ocultar sus nervios, savia que su mamá se molestaría si se entera que ella está investigando un poco de esa clase de temas, no entendía el porqué, era su deber siendo sacerdotisa, además ¿Qué hay de extraño en esos temas? Siempre se lo ha preguntado y al parecer siempre lo hará.
-P-Perdón… ¿Quieres cenar?- Souta sin saber que pensar por lo que vio no podía componerse, se preocupaba por su hermana, además su mamá se la paso diciéndole que le comentara cualquier cosa sospechosa de su hermana. Por lo tanto tenía que hacerlo.
-Si, ya bajo- Es mejor no dejar a mi mama y a Souta solos-
Después de cenar, Kagome no quiso irse a su cuarto hasta asegurarse que su hermano entrara al suyo; su hermano comenzó a sospechar, normalmente ella se iría después de cenar pero esta vez no fue así.
-Guaaa- Bostezo el abuelo. –Que día tan cansado, yo me iré a dormir… Buenas noches-
-Buenas noches- Contestaron todos.
-Yo también tengo sueño, buenas noches-
-Buenas noches Souta… también me iré a dormir mamá, estoy cansada porque tuve mucha tarea-
-Está bien hija… Buenas noches-
Kagome se metió a su cuarto, cerró la puerta y se sentó en el piso recargando su espalda en la puerta, abrazo sus piernas y recargo su frente en sus rodillas. Duro así por 15 minutos, estuvo esperando escuchar señal de Souta pero nunca escucho nada, dejo de preocuparse, ¿Por qué hacerlo? Su mama no puede ser tan exagerada como para preocuparse por eso, ella tiene derecho a buscar lo que quiera en el internet, ¿Por qué estaba tan consiente? ¿Asustada? ¿Solo porque su abuelo se preocupa cuando ella le pregunta sobre el tema? ¿Qué tenia de malo? Ni que estuviera relacionada con todo eso, ella solo es una simple sacerdotisa, y claro, se mantenía con cuidado ya que tiene miedo a que la lleven al hospital de nuevo. –Haaa- Suspiro, no permitiría que eso le quitara el sueño, se paro, se cambio a su pijama y se fue a dormir.
-TOCK TOCK… ¿Mamá?... Mamá soy Souta-
La mirada insistente de su mamá mientras ella desayunaba la estaba desesperando. Souta se dio cuenta de esto, así que prefirió irse rápido a la escuela con la escusa de que se iba a encontrar a un amigo.
-¿Sucede algo malo mamá?- Su abuelo al escuchar esa pregunta observo a su hija y decidió dejarlas a "solas", recogió los trastes y se puso a lavarlos.
-No es nada hija… Dijiste ayer que estabas cansada, ¿Estabas haciendo tarea? O ¿Por qué tu cansancio?-
-Estaba haciendo tarea mamá-
-¿Y de que era hija?- El abuelo dejo de lavar los trastes un momento sorprendido por la pregunta, Kagome se quedo mirando a su mamá y lo primero que pensó fue en Souta.
-La materia es Historia y la profesora nos puso a investigar sobre el Japón antiguo-
-¿Y qué fechas hija?-
Las preguntas de su mamá comenzaban a molestarla, tenía que calmarse, no quería pelear con ella, pero ¿Qué tenia de malo que investigara del Japón antiguo? Insistía con su pregunta. –Era sobre la época Sengoku, mamá debo irme, se me hará tarde-
Tomo su mochila y se fue corriendo, si se quedaba probablemente perdería la paciencia. El abuelo termino de lavar los trastes y se sentó a un lado de Naomi. -¿Sucede algo hija?-
-Papá… es solo que… Souta la vio investigando sobre la piedra de Shikon y los que la buscaban, c-creo que debo llevarla al hospital- Se levanto rápidamente exasperada y busco su bolso.
-Cálmate hija, el que ella haya investigado sobre esa época fue por su tarea, ya te lo dijo-
-Pero ¿Por qué investigo sobre la piedra de Shikon?-
-La perla fue principal en esa época, además ella fue conmigo a preguntar de la perla también-
-¿Qué? ¿Por qué no me dijiste?-
-¡Hija! Ella es la sacerdotisa del templo y como tal la profesora obviamente esperaría mas de ella… tranquila, ella ya sabe lo suficiente para su tarea, no seguirá averiguando- Logro tranquilizar a su hija, pero el savia que con Kagome sucedía algo, lo noto desde ayer en la noche. -¿Por qué continúas investigando Kagome?-
-¡KAGOME!- Volteo para ver a la persona que la llamo, vio a Yuka, Eri y Ayumi caminando hacia ella.
-Llegaste temprano- Dijo sonrientemente Ayumi.
-¿Y eso que llegaste a esta hora?-
-Pensamos que volveríamos a verte corriendo por toda la escuela- Comento Eri y las cuatro comenzaron a reírse, ellas siempre logran contentarla o calmarla, pero por eso son amigas, ya que se llevan muy bien.
-Solo me levante temprano- Últimamente no ha querido estar en casa, quiere a su mamá, pero la esta desesperando cada vez mas. –Simplemente ¿Que hice mal? Soy la sacerdotisa del templo-
-Kagome… apúrale-
-A-ah sí-
En el templo Higurashi se lograba escuchar a alguien barriendo, era el abuelo, como cada mañana, estaba limpiando. –Naomi va a terminar alejando a Kagome de nosotros, algo sucede con ella y no tiene la confianza como para contárnoslo- Entristeció ¿Qué podía hacer para que Kagome hablara con él? Definitivamente no le podía contar la verdad, sería un fuerte golpe.
Un extraño viento hiso que lo que acababa de barrer se regara enfrente de la cabaña que resguardaba el pozo, el abuelo se acerco para limpiarlo pero una fuerte energía lo detuvo, provenía dentro de la cabaña. -¿Q-que sucede? Nadie puede atravesar el pozo, solo Inuyasha y Kagome, pero… esa no es la energía de Inuyasha- La energía era fuerte y le daba temor abrir la puerta, pero aun así se armo de valor y con la mano temblorosa la abrió, sin embargo no había nadie, aunque la energía seguía presente. Bajo las escaleras y se acerco al pozo. –La energía proviene de aquí- Se asomo dentro del pozo y no vio a nadie. -¿Cómo es posible? Aunque los pozos siguen conectados, la misión de mi nieta no ha sido terminada.- Pero… ¿Quién estará buscando a Kagome?-
-¿Papá? ¿Qué haces aquí?-
El abuelo al escuchar la voz de su hija, agarro rápidamente la tapa del pozo para colocarlo en su lugar. –Solo venia a limpiar hija-
-Pero ya sabes que no me gusta que se acerquen a este lugar- Bajo las escaleras para estar a un lado del.
-Hija, sabes que este lugar es Histórico, es una reliquia-
-Lo se papá, pero ahorita no lo ocupas… además este lugar se siente raro, es frio, no sé cómo explicarlo-
-La energía es tan fuerte que al parecer ella también puede sentirla, me alegra que no sepa identificarla-
-No quiero que Kagome se acerque a este lugar- Demando tomando una cadena y un candado. –Lo mantendré cerrado hasta que sea necesario-
Al salirse, el abuelo solo vio como su hija cerraba el lugar, podría creer que estaba fuera de control, pero ya ni savia que pensar, le preocupaba que Kagome supiera que la estaban buscando.
-¿Por qué…?- Kagome iba llegando de la escuela, y sin razón alguno volteo o a ver la choza del pozo devora huesos para encontrarlo cerrado con una cadena y un candado. –Haaa- Suspiro. -¿Por qué creo que es mamá?- En vez de llegar a casa se acerco a la choza de trabajo de su abuelo, y lo encontró limpiando Jarrones como siempre. – ¿Abuelo?-
-Kagome, hola… ¿Viniste por una de estas? Los acabo de encontrar- Tomo la mano de Kagome y le puso una cola de rata disecada.
-¿eh?... waaaa, no- Sacudió su mano y lo tiro. –Solo quería saber ¿Por qué el pozo devora huesos está cerrado?-
Se detuvo el abuelo, últimamente Kagome lo está sorprendiendo, acaso ¿Su mamá tenía razón? -¿Por qué preguntas Kagome? ¿Ocupabas algo?-
-No, nada, es solo que pase por ahí y lo vi cerrado, se me hizo raro-
-Me estoy asustando como Naomi, pero ahora ¿Que le digo? ¿Le dejo el problema a Naomi? No, exagerara con su preocupación… - Mientras estaba pensando vio a Buyo caminando fuera de la cabaña. -¿Buyo? ¿Qué hace por aquí? Aja. –Buyo no dejaba de meterse a ese lugar y ahorita no lo necesitamos-
-Está bien- No la convenció por mucho, pero no era de su mayor interés, así que no indago mas en el tema.
"Pudo sentir que estaba acostada, pero no en su cama, estaba frio y un poco mojado. Sus manos, sus piernas; mejor dicho la mayor parte de su cuerpo se encontraba húmeda y sentía una gran pesadez, no podía mover ni un solo musculo de su cuerpo, intento abrir sus ojos y tuvo éxito, pudo observar una pequeña parte del cielo, era de noche, las hojas de los arboles se movían al compas del viento, estas lograban tapar casi todo el cielo, eran demasiados arboles y cada uno tenía abundantes hojas, sin embargo el cielo no es tapado por completo, había un pequeña parte descubierta la cual le permitía observar la luna llena, era gigantesca y bella, nunca la había visto tan grande ni brillante, ¿Acaso será porque no habían luces a su alrededor? Probablemente. Ella antes adoraba la luna pero comenzó a amarla, la luna se convirtió en su dulce amante, su compañera; en sus días más tristes ella siempre estuvo a su lado, al observarla ella lograba relajarse; hubo noches donde ella no podía contemplarla, esas noches siempre fueron solitarias; también amaba todas sus facetas, no obstante una era su preferida, la luna creciente ¿Por qué comenzó a amarla tanto? No lo recordaba.
Ignoro por unos minutos a su amante para averiguar dónde se encontraba, intento mover su cuerpo nuevamente sin éxito alguno.- ¿Por qué?- Siguió tratando, hasta que logro mover solamente su cabeza, la ladeo y logro ver el pasto moverse de la misma manera que las hojas de los arboles, pero sorprendida noto que el pasto estaba oscuro, no tenía el color verde de siempre, se concentro un poco mas y pudo notar que era sangre, volteo su cabeza del otro lado y lo mismo, sangre de un lado y otro; no era poca, era demasiada… exagerada. Sangre, era lo único que veía, ya ni siquiera podía ver el pasto ya que estaba siendo cubierto.
-_- Se escucho una voz vaga, sin embargo no se entendían sus palabras. -_- Volvió a escuchar la voz, puso atención y trato de concentrarse solo en esa persona para así entender lo que estaba diciendo. -¡KAAAGOOOMEEEEE!- Lo entendió por fin, Kagome era lo que gritaba, era su nombre, deseaba contestarle pero le era difícil, abrió la boca pero no salió ningún sonido de ella. -¡KAAAGOOOMEEEE!- La voz se iba alejando, no quería eso, no deseaba que la dejara, volteo el rostro hacia el cielo tratando de pensar que hacer y noto que su amante también la abandonaba. –_- La voz se estaba alejando cada vez más, ya no lograba entender sus palabras, aunque savia que probablemente seguía gritando su nombre.
-No- Pensó, rodaron lagrimas de sus ojos. –Espérame…ya voy- Trato de moverse, deseaba ir hacia a la persona que la estaba buscando, sin embargo no tenia éxito. – ¿Me quedare sola?- Vio hacia el cielo nuevamente y solo vio una pequeña parte de su amante. –No me abandones- Derramo mas lagrimas al ver como esta no le hacía caso y fue tapada por unas cuantas nubes. Quiso gritar, ni eso podía hacer, comenzó a ver todo borroso, no quería permitirlo, trato de luchar, no podía dejar que algo así la venciera, deseaba gritar y gritar, no lograba hacerlo, escucho un gran zumbido y no pudo evitar cerrar los ojos."
-¡AAAAHHHHH!- Al despertar se levanto gritando, estaba sudorosa y con bastantes lagrimas en sus ojos.
-TOCK TOCK TOCK ¡KAGOME! ¿QUE SUCEDE?-
-N-No es nada mamá, s-solo vi una gran araña-
-Está bien hija, no tardes en bajar, el desayuno ya está listo-
-Si mamá- Al escuchar los pasos de su mamá significando que se había marchado, abrazo sus piernas y comenzó a llorar. –Basta, bastaaaa- Abrazo sus piernas con más fuerza y oculto su rostro en sus rodillas. –Se sintió tan real, como si lo hubiera vivido- Cálmate Kagome, después piensas en eso, tienes que bajar y no puedes permitir que tu mama te vea así- Se limpio las lagrimas con su mano, se sentó en la cama y volteo hacia la ventana; la ventana estaba abierta y la suave briza secaba sus brazos sudorosos, refrescándola, estuvo unos cuantos minutos así hasta que se tranquilizo; se levanto y se dispuso a cambiarse para bajar a desayunar e ir a la escuela.
-Higurashi… ¡HIGURASHI!-
-¿S-Si profesora?- Todos voltearon a ver a Kagome la cual estaba distraída.
-Le pedí que leyera el siguiente párrafo- Le dijo la profesora reclamándola y cruzo los brazos.
-Disculpe, estaba algo distraída-
-Si no nos hubiera dicho no nos hubiéramos dado cuenta señorita- Dijo sarcásticamente y todos sus compañeros se rieron. Kagome solo agacho el rostro apenada. –Por favor continúe la lectura en el párrafo 5- Kagome tomo su libro, se paro y comenzó a leer.
La profesora no puso atención a la lectura de Kagome, desde que vio a su alumna llegar savia que algo le sucedía, sus ojos demostraban tristeza, más de lo común. Cuando entro a dar clases ya savia quien era Kagome Higurashi, la famosa sacerdotisa del templo Shinto, incluso el director le hablo un poco de ella.
"-Usted comenzara a dar clases al salón 1-B, tendrá como alumna a la señorita Kagome Higurashi, probablemente ya la conozca, pero debe saber que ella ya no es la misma desde hace unos 2 meses, estuvo involucrada en un accidente… Ella ya no es la misma niña alegre y optimista que conocí en una visita de la secundaria-"
-Muy bien- Dijo al darse cuenta que Kagome termino de leer. –Continúe Señorita Akari-
-Hasta mañana Higurashi- Se despidió Hojo desde la puerta.
-Hasta mañana Hojo- Dijo mientras continuaba guardando sus libros.
-Señorita… ¿Puedo hablar con usted?- Pregunto la profesora desde su escritorio, dejo su pluma a un lado de su carpeta y volteo a ver a Kagome.
-Claro profesora- Término de guardar sus cosas y se fue a sentar al pupitre que estaba frente al escritorio de la profesora.
-Hoy pude notar que probablemente este teniendo problemas- Kagome agacho la cabeza. –Mi intención no es regañarla por su distracción, pero usted es una gran alumna y una gran persona… me gusta tener una buena relación con mis alumnos y si necesitan mi ayuda quiero apoyarlos lo más que pueda… si usted tiene un problema, recuerde que aquí estaré para apoyarla-
-Gracias profesora-
Kagome no dijo mas, que le podía comentar si ella no sabe lo que sucedió, podría explicarle lo que le ha estado pasando para desahogarse pero teme que se entere su familia, casi estropeaba todo por no tener cuidado con su abuelo.
-Haaa- Suspiro Hinako. –Creo que no me dirá nada, me lo esperaba, no puede tenerme confianza solo con esas palabras.- La profesora se paro y fue hacia la ventana, Kagome solo la siguió con la mirada. –Me entere que tuvo un accidente- ¿Estaré haciendo mal? Probablemente este abriendo una herida, incluso tal vez no ha sido cerrada- Deseaba saber del tema, pero savia que era un tema delicado.
-Así es- Contesto simplemente Kagome, era raro que alguien se lo mencionara, normalmente no lo hacen y sabía que era por pena.
–Podría… ¿Contarme lo que paso?-
-Wow sí que es directa.-Disculpe-
-No, discúlpame a mi- Volteo a verla y dijo apresuradamente. –Disculpa mi atrevimiento, debí saber que no podía hablar de ello-
-No es eso profesora, es solo que… no se qué fue lo que paso- Dijo tristemente con la mirada hacia el suelo.
-¿Cómo?- La sorprendió, ¿Cómo era posible eso?
-Mi mamá dijo que fui atacada por un animal-
Hinako solo se quedo con la boca abierta, asustada. -¿U-Un animal?-
-Lo único que recuerdo son mis días en el hospital, después de que desperté…- Hinako solo la miraba espantada. –Perdí 3 años de mi vida, no recuerdo nada desde el día que cumplí 15 años hasta hace unos meses…- Asombrada Hinako se sentó a un lado de ella. –Para poder entrar aquí tuve que estudiar muy duro si era lo que se preguntaba- Sonrió débilmente.
-¿Cómo es posible que usted haya olvidado tanto? Acaso ¿Su cabeza fue golpeada o algo?-
-No- Contesto directamente. -¿Cómo? Por un medicamento que mi mamá me hiso tomar- Entristeció, sus ojos se humedecieron, Hinako lo noto y la abrazo.
-Disculpa, no quise hacerte recordar, esta es tu única huida de todo ese dolor ¿No es así?- Kagome no contesto, solo le correspondió el abrazo.
-Yuudai, ¿Iras a practicar?- Pregunto Yoshiro mientras caminaban por los pasillos de la escuela.
-No lo sé, tengo ganas de llegar temprano a casa-
-Jajaja ¿Seguro que es eso? ¿Acaso no es por qué quieres ver a la gran sacerdotisa?-
Yuudai solo se sonrojo. –No he estado mucho con ella, la extraño Yoshiro-
-JA LO SAVIA- Dijo burlonamente. –Awww que cursi es el amor, muaks, muaks, muaks- Con una posición tierna Yoshiro le mando besos a Yuudai.
-Cállate- Dijo apenado y le dio un puñetazo en el hombro.
-Espera… ¿Qué esa no es…?-
Yuudai volteo rápidamente a donde su amigo estaba mirando, una muchacha de cabellos azabaches estaba llorando en brazos de su profesora.
-¿K-Kagome?-
-No se preocupe profesora, es solo…- No savia si decirle o no, puede que ella llegue a comentarle a su mamá, después de todo, los profesores siempre hablan con los padres de los alumnos.
-¿Si?- Pregunto la profesora. Acaso ¿Algo le impedía a Kagome contárselo?
-Disculpe profesora, no me gustaría que mi mamá se entere de esto-
-Con que era eso- No te preocupes, se cómo puede llegar a ser una mamá, no quieren que nos suceda nada, pero llegan a sobreprotegernos y nos lastiman… Tranquila, no le comentare nada-
Kagome se relajo un poco, sentía que si podía confiar en ella. –Gracias… es solo que creo que me oculta algo, mi pérdida de memoria no es normal, lo sé- No quiso decirle directamente la verdad.
-¿Crees que tu mamá hiso algo para hacerlo?- Pregunto curiosa.
-No estoy segura pero me parece que si- Si lo savia, pero no podía confiar tan rápido en ella.
-¿En qué hospital estabas? Y ¿Hace cuanto que saliste?-
-En el hospital general de Tokio, hace 2 meses y 3 semanas- Contesto algo curiosa por la pregunta.
-Que bien- Sonrió. –Tal vez te pueda ayudar a averiguar, mi tío es Doctor en ese lugar-
Al escuchar eso, Kagome se alegro. -¿Realmente me ayudara?- La profesora asintió con la cabeza sonrientemente. –Gracias- La abrazo fuertemente.
-Jajaja Aun no lo hagas, hasta que te traiga la información- Se pararon y Hinako tomo la mochila de Kagome para entregársela. –Anda, corre a tu casa para que no se te haga tarde y tu mamá no se preocupe-
-Si profesora- Salió corriendo feliz del salón dejando a la profesora sola.
Hinako se sentó frente a su escritorio y cruzo los brazos. –No te preocupes Kagome; Hinako, tú linda profesora te ayudara-
Kagome dejo de correr y continuo su marcha caminando, tenía el apoyo de alguien, realmente estaba feliz, pero sabía que no era la única persona que la apoyaría, también había alguien más a su lado. –Yuudai-
-¿Y a donde se dirige la gran sacerdotisa?-
La voz ya conocida de un muchacho la hiso voltear, vaya sí que era una coincidencia. Era Yuudai arriba de una bicicleta con sus brazos recargados en el manubrio y su mentón recargado en sus brazos, viéndola directamente a los ojos, sonriente como siempre, lo cual hacia sonrojarla.
-Yuudai- Le devolvió la sonrisa Kagome. Realmente había olvidado su pesadilla y el hecho que estaba llorando, ¿cómo no hacerlo? La ayudaran a averiguar todo lo que ha pasado con ella y allí estaba Yuudai, frente a ella, para hacerla olvidar sus problemas.
-¿A dónde ibas?-
-A mi casa-
-¿Necesitas llegar ya?-
-No ¿Por qué?- Pregunto curiosa.
-Deseo llevarte a un lugar-
-Está bien- Sonrió Kagome. -¿Está lejos?-
-No mucho, aun así tendrás que subirte- Dijo con una pequeña risa sabiendo que Kagome se pondría nerviosa.
-¿E-En donde?-
Yuudai retiro sus brazos del manubrio. –Prometo que averiguare como ponerle otro asiento, pero te puedes sentar aquí- Lo dijo mostrando la parte delantera de la bicicleta.
-Ojala sea pronto- Se sentó en los tubos que estaban frente a Yuudai, acomodándose un poco para poder caber y no caerse. -¿T-Te tengo que abrazar?- Pregunto nerviosamente.
-Esa es la idea- Dijo burlonamente pero sonrojado, agacho la cabeza para observarla, ella nerviosamente desvió su mirada y lo abrazo.
Pudo sentir las piernas de él pedaleando y el dulce viento en su rostro, haciendo que su cabellera se moviera por igual, estaba cómoda, paseando con ese chico que no llevaba mucho conociendo pero con el cual se sentía tranquila. Su compañía la disfruta y estos 2 días que no lo vio lo extraño.
Yuudai le dio un poco mas de velocidad a la bicicleta, Kagome lo abrazo mas fuerte lo que lo hiso sonreír, pero aun tenia la duda. -¿Por qué estaba llorando?- No quería preguntarle, no deseaba traer esa tristeza de vuelta, es más, probablemente aun seguía triste, por lo tanto quería desaparecerla por completo.
-Llegamos- Detuvo la bicicleta y se bajo Kagome.
-Wow, es hermoso- A la orilla del bosque, el cual estaba en una parte alta, se podía apreciar toda la ciudad. No solo eso, el bosque era bello, era un lugar tranquilo, se escuchaba el canto de las aves, el viento acariciando las hojas de los arboles, incluso se llegaban a escuchar a una que otra ardilla, todo era realmente hermoso.
-No solo eso- Yuudai la tomo de la mano y se la llevo a unos cuantos arboles de el lugar.
-Wow, este árbol se parece al árbol sagrado- Lo dijo contemplando el árbol que Yuudai la llevo a observar.
-Tienen la misma edad… aquí vengo para relajarme un poco- Jalo de su mano invitándola a sentarse frente al árbol al igual que él para así observar la ciudad. –Traje una vez a Satoshi cuando él era más pequeño, no quiso volver por temor a caerse Jajaja- Se rieron. –Le dije que no pasaría nada si tenias cuidado pero no hiso caso, dijo que solo vendría si lo amarraba a una cuerda y el otro extremo de la cuerda a un árbol- Se rieron juntos, Yuudai estaba contento por verla reír, no deseaba verla llorando, por eso la llevo a ese lugar. Kagome recargo su cabeza en el hombro de él, lo que hiso que este se sonrojara, volteo a verla y noto que se estaba quedando dormida, el sonrió y la abrazo del hombro. –Duerme Kagome, para eso te traje aquí, para que te relajaras- Agacho la cabeza y le dio un dulce beso en la frente. –No te preocupes, yo te protegeré- Susurro. –Dulces sueños-
Eh aquí otro capítulo de Recuperando recuerdos, ojala les haya gustado, y recuerden que estos personajes no me pertenecen, si no a la gran Rumiko Takahashi excepto por Yuudai pero su apariencia proviene del anime caballeros del zodiaco.
Natsumi No Chiharu, Maribalza, damalunaely y Azul D Cullen, Gracias por sus comentarios. Trate de no tardarme mucho con este capítulo y tratare de publicar el próximo pronto.
Bia Caetano, Brenda iwi, Clown 1986, damalunaely, danianimelove, kary chiba, Maribalza, NatShinigami, Natsumi No Chiharu, SangoxSeshoumaruTaisho, The raven Cross y Vampire-Twilight1, gracia por agregar mi historia a sus favoritos. El saber que hay personas que les gusta la historia me anima a continuarla XD
