La Saga Crepúsculo pertenece a Stephenie Meyer. Esta historia pertenece a Limona y tengo su permiso para traducirla n.n

NA/ Quiero recordarle a todos que esta historia es rating M por sexo, lenguaje y temas adultos. Mis personajes no son adolescentes. Son adultos y están metidos dentro de situaciones adultas tomando decisiones adultas. La historia no es flores y arcoíris pero es una historia de amor. Por favor tengan en mente que apenas va un cuarto de la historia hecho.

Nt/ Cuando me refería a Bella no haciendo nada malo, me refería a que ella no estaba engañando a Edward porq ellos no son nada. No a que no estuviera besándose con Jake xD. Creo que confundí a algunos con eso, pero si, leyeron bien, estaban en ello xD.

Sé que han estado esperando mucho este capítulo así que nos los distraeré mucho aquí arriba, sólo les pido que chequen la nota al final por favor. ¡Disfruten!


Capítulo 8

Domingo, Abril 13 de 2008

Bella

Había estado actualizando la página de llegadas de los vuelos Delta cada minuto durante los últimos veinte. El avión de Edward finalmente había tocado tierra, unos meros cinco minutos tarde. Eso significaba que lo vería en menos de una hora.

Decir que temía nuestra confrontación era quedarse corto. La culpa era aplastante. No me sentía culpable por haberme besuqueado con Jacob. La culpa era porque Alice me pilló. ¿Quién sabe a cuántos de la familia le había contado? Edward no había hecho nada más que ser bueno conmigo, y ahora yo lo estaba avergonzando. Me di una ducha para tratar de lavar la culpa, pero ésta se me colgaba como una segunda piel.

Alrededor de la hora en que estimaba que él debería llegar, me senté sobre el sofá en la sala y vigilé la puerta principal. Después de un escaso minuto, la puerta principal se abrió y luego se cerró con un golpe.

Hice una mueca ante el sonido mientras me paraba para recibirlo.

Edward me miró con rabia desde el otro lado del cuarto. Dejó su maleta junto a la puerta y dejó caer su maletín al lado. Cayó al suelo con un golpe seco.

"¿Qué carajos estabas pensando?" Su voz se proyectó enérgicamente a través del recibidor.

Yo estaba pegada al suelo donde estaba parada, demasiado asustada para moverme aunque él estuviera dando grandes zancadas a una velocidad alarmante hacia mí. Dos intensas manchas de color ardían sobre sus mejillas. Nunca lo había visto tan furioso.

Cuando Edward me alcanzó; agarró mis hombros y me sacudió con fuerza. Sus ojos verdes chispeaban y con un gruñido me dijo, "¿cómo te atreves a follar con el jardinero en frente de mi hermana?"

"Lo siento," dije, mi voz baja y tímida mientras trataba de alejarme de él.

Edward me sacudió una vez más, agitando mi cabeza. Él debió haberlo notado porque soltó mis hombros. Trastabillé un poco ante el repentino cambio. Lo escuché tomar un profundo respiro y me di cuenta que estaba tratando de controlar su temperamento. Di un paso hacia atrás; aún había rabia irradiando de él en olas.

"Yo no sabía que ella estaba ahí." Las palabras salieron de mi boca antes de que pudiera detenerlas.

"¿Crees que eso lo hace mejor? Todo lo que te he pedido es que te mantengas alejada de los escándalos. Eso era. ¿Por qué no podías hacer esa única jodida cosa por mí?"

Se me salió la piedra. "Nosotros no estamos comprometidos. Me dejaste bastante claro eso cuando fuimos a la gala. Estaba siendo discreta. No puedo evitar si tu hermana—"

"Deja a mi hermana fuera de esto." Él dio un paso adelante, lo bastante cerca para volver a agarrarme por los hombros si elegía hacerlo.

Lo miré con recelo. "Bien. Fue un accidente."

"¿Fue un accidente que estuvieras medio desnuda en tu habitación en mi casa con el jardinero?"

"Maldita sea, Edward," dije con brusquedad. "Al menos yo no estaba besándolo en medio de un salón de baile repleto de gente mientras estabas sentado al margen escuchando a la gente chismosear sobre ti."

"¿Es de esto de lo que va? Querías cobrártelas conmigo porque besé a Tanya?" Los ojos de Edward se achicaron. "Esperaba más de ti."

"No tenía nada que ver contigo besando a alguien más." La frustración hizo que mi voz se quebrara. "Yo sólo necesitaba compañía."

"Puedo conseguirte un perro," dijo Edward de manera tajante.

"Sabía que no entenderías." Me giré para irme.

La mano de Edward agarró mi brazo como a un tornillo. "No hemos terminado."

"Si, lo hicimos." Me retorcí, tratando de liberarme de su fuerte agarre. Iba a dejar un moretón, estaba segura.

"No, no lo hicimos. ¿Tienes alguna idea de la posición en la que me pusiste?"

"¿Le contó Alice a alguien más que a ti?" Mi voz era un susurro. Esta era la pregunta que había temido preguntar pero de la que necesitaba saber la respuesta.

"Sólo a la familia entera."

"Lo siento tanto." Y lo hacía. Había sabido que Alice le contaría a Edward, pero no creí que le contara a nadie más. Había pasado el fin de semana entero sumiéndome en una mezcla que era dos partes culpa y una parte santurronería, y este nuevo trocito de información aumentó la concentración de culpa. Me sentía físicamente enferma.

"Lamentarlo no lo arregla." Él todavía estaba furioso, pero ya no estaba gritando.

Mi estómago se retorció y sentí lágrimas brotando en mis ojos. "Yo simplemente pensé…"

"¿Pensaste qué? Esto debe ser bueno." Su voz todavía tenía un borde cruel y eso fue suficiente para hacer caer las lágrimas.

"Es que yo no quería morir virgen."

Edward se quedó mirándome, sin creérselo. Claramente, lo que sea que haya esperado que yo le dijera, esto no era eso.

Sorbí, no queriendo que mi nariz moqueara frente a él. "No me mires así. Sé que es menos común para las chicas salvarse solitas para el matrimonio, pero no es tan asombroso."

"Bella," dijo Edward, su voz suavizándose un poco. Ya sea si fue por mis lágrimas o no, no estaba segura, pero estaba aliviada de que la crueldad hubiera desaparecido. "Primero, no vas a morir. Emmett nunca ha perdido un testigo."

"Seh, bueno, él nunca ha tenido un testigo tan maldito como yo tampoco."

Él continuó como si yo ni siquiera hubiera hablado. "Segundo, mientras reconozco que nadie quiere morir virgen, mi jardinero es una elección extremadamente pobre."

"Él tiene un nombre, sabes. Y él me entiende."

"Espera, ¿le contaste nuestra situación?" Ira estalló de nuevo sobre el rostro de Edward.

"Confió en él."

"Yo no."

"Bien, entonces es algo bueno que es mi secreto."

"Estás usando mi anillo, maldición," dijo con brusquedad. "No es sólo tu secreto. ¿Y si se te ocurrió que contarle a él podría ponernos a todos en peligro?"

"Necesitaba alguien con quien hablar y él estaba aquí." Estaba a la defensiva, pero sólo porque no había considerado que estaba poniendo en peligro a alguien más que a mí misma.

"Podrías haberme hablado a mí."

"Estabas en Haití."

"Tengo un teléfono. Tienes el número."

"No quería imponerme."

"¿Entonces en cambio te desahogaste con mi jardinero universitario, quien se ofreció a hacerte el favor de quitarte la virginidad?" Edward bufó. "Si, Bella, eso está mucho mejor."

Lo miré rayado. "Tú y yo no estamos comprometidos, no estaba fundamentalmente mal."

"¿De verdad estás tan preocupada por morir que no serás feliz hasta que tengas sexo?"

"Vi una oportunidad e iba a tomarla."

"Más bien él vio una oportunidad," Masculló Edward bajo su aliento. No supe si se suponía que yo escuchara eso o no, pero él estaba parado tan cerca a mí que habría escuchado incluso un susurro.

"Obviamente, no hubiera hecho nada si hubiera sabido que Alice estaba mirando, pero no voy a disculparme por querer—"

Edward me interrumpió. "¿Es sólo sexo en sí, o es el jardinero en particular?"

"¿A qué te refieres?"

"¿Cuál es el punto? Asumiendo que vivas, ¿no te arrepentirías?"

Me sonrojé. "Bueno, estaba más o menos pensando en ello como un seguro."

Edward se quedó mirándome, esperando a que yo siguiera.

"Digamos que quizás si yo tenía sexo, eso aseguraría que viviera para lamentarlo."

Edward parpadeó dos veces antes de responder. Por un minuto, pensé que se iba a reír de mí, pero no lo hizo. "Tu lógica es indescriptible. Si te das cuenta que es completamente absurdo, ¿cierto?"

"Y te preguntas por qué no confié en ti." Ahora que mi corazón había parado de martillar a causa de los gritos de Edward, la culpa estaba de regreso. Vi a Edward pasar una mano por su cabello; se veía cansado. Me di cuenta de que probablemente estaba desfasado con los horarios por el vuelo. La situación actual de seguro no estaba ayudando con el asunto.

"¿Realmente estás empeñada en esta ridícula idea de que si haces algo que vivirías para lamentar, eso inclinará la balanza de modo que de verdad vivas para lamentarlo?"

Alejé la mirada, incapaz de decir que estaba de acuerdo en voz alta, pero incapaz de negarlo. Sabía que era irracional, pero estaba asustada. Y si hacer algo estúpido evitaba que muriera, estaba completamente a favor. Y si yo sí moría, bueno, en todo caso no habría querido morir virgen. Perdida en mis pensamientos como estaba, las palabras de Edward me agarraron completamente fuera de guardia.

"Si ofrezco tener sexo contigo, ¿prometes que te mantendrás lejos de él?"

"Él es mi amigo," dije, concentrándome en la segunda mitad de la pregunta de Edward más que en la primera mitad.

"¿Le dirás entonces que sólo quieres ser amigos platónicos?" Presionó.

"¿Qué te hace pensar que yo querría dormir contigo?"

Sus ojos verdes destellaron de nuevo en la tenue luz, pero estaba vez no fue rabia. "Simplemente digamos que ya que has esperado todo este tiempo, no quiero que tires tu primera vez a la basura con un chico sobre-entusiasta."

Mi estómago dio una voltereta y tragué con dificultad. Jake era joven. No me había dado cuenta como había estado contando con que eso me diera la ventaja. Cuando me había imaginado a Jake y a mí juntos, era yo la que mandaba. Tenía la sensación que si iba con Edward en cambio, sería una experiencia completamente diferente.

Me di cuenta que Edward estaba esperando una respuesta. Mordí mi labio. "Pensaré en ello, ¿Vale?"

Él sonrió con satisfacción.

Mientras subía las escaleras e iba hacia mi cuarto, pude sentir el peso de sus ojos sobre mí. Traté de no pensar en lo que acababa de pasar abajo, ¿pero a quién estaba engañando? ¿Cómo podría no pensar en ello? Él estaba tan fuera de mi liga que realmente nunca antes me permití pensar en él de esa forma y de pronto él me había dado permiso para pensar en lo que estaba bajo su ropa.

Escogí un libro a la loca del estante y comencé a leerlo. Tenía que hacer algo para apartar mi mente a la fuerza de soñar despierta con el cuerpo de Edward, o me volvería loca. Leí por dos horas, perdiéndome completamente en otro mundo. Aunque no podría decir qué leí porque no recuerdo que libro era.

Hubo un golpe en la puerta y después de unos segundos Edward asomó su cabeza. Llevaba puestos shorts, una camiseta y unos tenis. Claramente, él acaba de hacer ejercicio. Su camiseta estaba húmeda con sudor y se pegaba a su delgado y musculoso pecho. Tenía una toalla colgada casualmente alrededor de su cuello. Su cabello bronce estaba alborotado y mechones sueltos se pegaban a su frente. ¿Yo había pasado dos horas tratando de olvidarlo y así era como él se aparecía?

"Bella, el asado estará listo en unos minutos. ¿Puedes sacarlo del horno para que repose cuando el temporizador se apague mientras tomó una ducha?"

"Um," dije, lenguaje coherente era demasiado pedir a este punto.

"Gracias," dijo, y me dirigió una rápida sonrisa torcida. Si, lo confieso, mis ojos estaban pegados a su trasero mientras él regresaba a su cuarto.

Cerré la puerta detrás de él, aún cuando sabía que simplemente tendría que abrirla de nuevo o no escucharía el temporizador del horno apagarse. Me recosté contra la puerta y traté de respirar uniformemente para desacelerar mi acelerado corazón.

Edward no cocinaba. Yo sabía eso sobre él. Yo fui la que puso el asado en la nevera, listo para el horno. Él debe haberlo visto y decidió meterlo. Hasta este momento, yo ni siquiera me había dado cuenta de que él sabía cómo usar su propio horno.

Yo había preparado el asado esta tarde para tener algo que hacer porque estaba demasiado ansiosa por lo que pasaría cuando él llegara a casa. No creí que de hecho fuéramos a sentarnos juntos y a comerlo como gente civilizada.

Abrí la puerta de mi habitación y escuché el temporizador sonar. Bajé las escaleras y puse el asado a reposar, como Edward me lo había pedido. Y luego, porque soy yo, junté una ensalada e hice arroz pilaf con lo que quedó del arroz de ayer. Incluso saqué una botella de vino de la bodega de Edward. Yo definitivamente necesitaba un trago, incluso si él no.

Cuando fui a ubicar las cosas sobre la mesa, él ya estaba sentado en el comedor, su cabello aún húmedo por su ducha. Cuando pasé cerca de él por detrás para ubicar la ensalada y el vino sobre la mesa, pude oler el jabón que usaba. El jabón que usaba cuando estaba desnudo, en la ducha.

Necesitaba dejar de pensar en él desnudo.

No podía. Estaba repleta de curiosidad y quizás un poco de algo más también.

Cuando dejé el vino, Edward se paró de repente, su cuerpo a centímetros del mío.

Quise preguntarle qué estaba haciendo, pero todo lo que salió de mi boca fue un chillido.

"Olvidaste las copas," dijo él como forma de explicación, pero permaneció cerca de mí más de lo necesario. Luego se alejó por un breve momento y regresó con dos copas. Yo me apuré al otro lado de la mesa y me senté; quería tanta distancia entre ambos como fuera posible cuando regresó.

Levanté el sacacorchos y me moví para abrir el vino, más Edward posó su mano sobre la mía.

"Permíteme," dijo.

"Puedo abrir una botella de vino, sabes." Mi voz salió más cortante de lo que planeé.

"¿Cómo es que seleccionaste este vino en particular para ir con la cena?"

Me tenía con esa. Lo había escogido bajando a la bodega de vinos y buscando algo que fuera rojo. Traté de encontrar algo que sonara normal, pero todo el vino en la bodega de Edward tenía nombres sobre los que nunca había escuchado.

"Eso es lo que pensé," murmuró en respuesta a mi silencio. "He estado madurando éste por siete años, Bella. Necesita ser abierto con gentileza." Miré como él despegaba la lámina de plata del cuello de la botella y luego insertaba el sacacorchos con facilidad. Cuando extraía el corcho, se detuvo antes de sacarlo por completo. Sus ágiles dedos trabajaron el corcho con cuidado, antes de removerlo sin ruido alguno y luego poniéndolo sobre la mesa.

Nunca me había imaginado que ver a un hombre abrir una botella de vino me excitaría.

"Si no sacas el corcho correctamente, hará un ruido como de estallido y sorprenderá al vino."

"Ah," fue mi ah-tan-inteligente respuesta. Mi rostro llevaba un perma-rubor y estaba esperando que él no lo hubiera notado. La luz en el comedor era bastante tenue, por lo que era una posibilidad que pasara inadvertido.

La conversación de la cena fue mundana conforme bailábamos cuidadosamente alrededor de cualquier cosa trascendental. Edward no mencionó ni una vez su previa oferta y estaba segura que no lo volvería a hacer a menos que yo la trajera a colocación.

Yo no iba a hacerlo. Me estaba sonrojando por verlo abrir una botella de vino. ¿Cuán penoso sería admitir que estaba pensando en pedirle que me desvirgara? De alguna forma esa conversación había sido mucho más fácil de tener con Jake.

Traté de pensar en temas de conversación para discutir que no involucraran sexo, pero estaba bastante segura que Edward todavía estaba enojado conmigo por la cosa de Jake. Yo era una persona naturalmente no-rivalizante, pero si él me la ponía difícil, no creo que fuera capaz de permanecer callada.

Edward era un hipócrita. ¿Estaba bien que él bailara y coqueteara e hiciera quien-sabe-qué con alguien más en público, pero no estaba bien que yo me besuqueara con el jardinero en la privacidad de su casa? ¿Cómo se suponía que yo supiera que Alice sería entrometida? Y si él iba a ir tan lejos, bien podríamos compartir su cuarto, porque de seguro la mucama había notado que dormíamos en cuartos diferentes.

La idea de nosotros en el mismo cuarto trajo una ráfaga de fantasías que traté de reprimir sin éxito, estoy segura que porté una expresión vidriosa durante la mayoría de la cena. No fue hasta que escuché las palabras "comenzar a buscar un nuevo jardinero" salir de la boca de Edward que de repente estuve alerta.

"¿Acabaste de decir que vas a despedir a Jake?"

Edward encontró mis ojos con frialdad. "Ya lo hice."

"¡¿Por qué?! Él es un jardinero fantástico."

Los ojos de Edward se achicaron. "Supongo. Pero no puede seguir instrucciones que valgan la pena."

"¿Qué se supone que quiere decir eso?"

"Le dije que se mantuviera alejado de ti."

"Él lo hizo. Es sólo que yo no me mantuve alejada de él."

"Bella," dijo Edward, su voz llena de advertencia.

"Edward," imité su tono. "Eso es completamente injusto."

"No lo voy a re-contratar para que puedas continuar con él donde quedaste."

"No, lo vas a contratar porque él es un buen jardinero."

"Buen intento, pero no. Necesitaría una mejor razón que esa."

"Le conté sobre mí, sobre nosotros. No creo que él le vaya a contar a nadie, pero tampoco quiero darle un incentivo." Contuve mi aliento, esperando haberme tropezado con una razón lo bastante buena para que Edward le diera otra oportunidad a Jake. Yo tenía suficiente sobre mi conciencia sin sentirme mal por hacer que mi único amigo fuera despedido.

"Si lo contrato de nuevo, ¿me prometes que te mantendrás alejada de él?"

"Él es mi amigo, no puedo prometer eso." Agaché mi mirada. "Por favor, Edward. Él es el único amigo que tengo ahora."

El rostro de Edward fue inescrutable por varios segundos. "¿Prometerás mantener las cosas estrictamente platónicas con él?"

"Ya lo hice," dije de mal humor.

"No lo hiciste, de hecho." Una lenta sonrisa se formó a través de los labios de Edward. "A menos que por tu declaración quieras decir que decidiste aceptar mi oferta anterior."

Debo haberme puesto más roja que una fresa. "Yo, um, estaba considerándolo."

"Considerándolo seriamente, ¿cierto?"

Incluso mis ojos estaban ardiendo; estaba agradecida de que mi cabello los cubriera. Evité sus ojos con esmero. "Tal vez lo estaba haciendo."

Edward

En algún lugar a lo largo del camino, en tratar de obrar bien por Bella, la había cagado.

Estaba atraído por ella. No podía negarlo.

Ella estaba viviendo en mi casa, durmiendo en un cuarto que quedaba bajando el pasillo desde el mío

Ella no había mostrado ninguna indicación de que estuviera atraída por mí, pero estaba bastante seguro de que si presionaba las cosas, podríamos tener una relación física. Yo nunca antes había sido rechazado por una mujer y estaba acostumbrado a tener lo que quería.

Desafortunadamente, había una buena razón para mantenerme alejado de Bella. Si las cosas no funcionaban entre los dos –y honestamente, yo no era conocido por tener un duradero nivel de atención para con las mujeres- ¿cuán incómodo sería para nosotros continuar la charada de estar comprometidos? Emmett también estaba a consideración. Él había dejado bastante claro que no me quería cerca de Bella, aunque no había compartido su razonamiento conmigo.

Y así, esa noche de la gala de caridad, traté de redirigir mi energía hacia Tanya. Tanya y yo teníamos círculos de influencia que se entrecruzaban. Nos habíamos conocido por años. Teníamos una historia de citas esporádicas y muy buen sexo. Tanya era segura; ella no esperaría un compromiso de mí, ella vivía en el momento. No fue mi intención que el beso pasara en medio de la pista de baile mientras Bella estaba viendo. Ciertamente, no disfruté la mirada dolida en el rostro de Bella, pero sabía que haría más fácil el permanecer lejos de Bella sin proponérmelo si ella me evitaba por causa de lo que vio.

Bella hizo más que evitarme. Esencialmente, dejó de hablarme después de la gala. Incluso pretendió estar enferma para faltar a pasar tiempo con mis padres.

Debí haberle hablado, debí haberle explicado, pero en cambio fui a Haití pensando que habría suficiente tiempo para resolver las cosas cuando viniera a casa.

Entonces, el último viernes, después de que terminé mis obligaciones del día, encontré cuatro mensajes esperando por mí. Uno de Alice, uno de mi madre, uno de Rosalie y uno de Jasper. Antes de que pudiera escuchar cualquiera de ellos, Emmett llamó.

Emmett narró la historia de Alice por mí.

Decir que estaba furioso es una severa subestimación.

Emmett también estaba enojado, pero él estaba más enojado con Alice por espiar a Bella de lo que lo estaba con Bella por besuquearse con Jacob. Él también estaba enojado conmigo porque pensó que yo iba a echar a Bella.

Quise echarla.

Estuve cerca de hacerlo.

Era lo bastante malo que ella me estuviera torturando durmiendo bajo el pasillo, pero entonces tenía que ir y humillarme casi tirándose al jardinero frente a mi hermana. Era intolerable.

No podía echarla. ¿A dónde iría? Dejando a un lado mis sentimientos personales, era importante que ella estuviera en un lugar seguro, y estar conmigo era seguro.

Emmett despotricó por un rato sobre como tendría que posponer sus vacaciones con Rosalie, otra vez, hasta que estuviera seguro que Bella y yo podíamos llevarnos bien. Yo le aseguré que no iba a echarla, pero él estaba preocupado de que ella pudiera huir. Él quería estar disponible en caso de que ella lo necesitara, y yo encontré eso molesto. Emmett tenía en él un poco de fanático del control. Él necesitaba aprender cuando dejarlo ir.

Después de que escuché los mensajes telefónicos de mi familia, mi rabia alcanzó un estado extremo. No fue suficiente para Alice llamarme y hablarme del sentido de lealtad familiar. No. Ella tenía que contarle a la familia entera porque estaba preocupada sobre cómo me tomaría las noticias.

Para cuando mi vuelo tocó tierra el domingo, estaba listo para pulverizar a la siguiente persona que se me cruzara.

Conduje a casa como un rayo, tomando las curvas con más fuerza de la necesaria y acelerando por las rectas de alta velocidad. Fue bueno que ningún policía me pillara acelerando. En el humor en el que estaba, no me habría orillado y habría terminado en una persecución a alta velocidad en las noticias de la noche.

Parte de mí esperaba que ella no estuviera en casa cuando llegara allí. Parte de mí pensaba que más le valía estar ahí.

Ella estaba esperando por mí.

Ella también estaba enojada conmigo, todavía enojada por lo de Tanya. Eso era ridículo porque el que yo hiciera algo con Tanya no dañaba la reputación de Bella. Ella no tenía una reputación. Bella técnicamente no existía. Cuando todo esto terminara, ella podría regresar a casa y ser quien quiera que realmente fuera, pero yo todavía sería yo. Yo tendría que vivir con las consecuencias de sus acciones.

Ella comenzó a llorar, y luego me contó sobre la complicada cadena lógica que la había guiado hacia los brazos de Jake.

Las palabras salieron de mi boca antes de que pudiera detenerlas: "Si ofrezco tener sexo contigo, ¿prometes que te mantendrás lejos de él?"

No podía retirarlas.

No las retiraría.

A penas podría durar tanto. Decirle a mi familia el secreto de Bella no era una opción. Sacar a Bella a patadas no era una opción. Mi familia iba a pensar que yo era un tonto enamorado. Si iba a soportar el juicio equivocado de mi familia sobre la situación, bien quería sacar algo de ello, maldición. Y me sentiría muchísimo más cuerdo si podía tener sexo con Bella y podía sacármela de la cabeza. Si podíamos hacerlo sólo una vez, ella perdería el atractivo de ser prohibida, yo podría dejar de pensar en ella de manera obsesiva y podríamos seguir con nuestra charada de "prometidos".

Tan pronto como vi sus ojos abrirse supe que iba a aceptar mi oferta, era sólo cuestión de cuando.

En ese momento, me detesté a mí mismo. ¿Quién diablos se aprovecharía de una chica asustada y aislada de todos los que la amaban?

Aparentemente, yo no era mejor que Jacob.

Sabía que estaba mal. Sabía que debía retirar mi oferta. Sabía que debería ir y comprarle un lindo perrito o algo. Debería llevarla a algún lugar calmado donde pudiéramos hablar sobre sus sentimientos y hacer que la vida aquí fuera mejor para ella, de modo que no fuera tan frágil. Yo era demasiado egoísta para hacer alguna de esas cosas, y además, todavía estaba furioso con ella.

Cuando me pidió que re-contratara al jardinero, casi grito.

Nunca me había desagradado Jacob, per se, pero nunca me había agradado demasiado. Él era un chico descarado y egoísta que pensaba que sabía más que yo. Lo había contratado más que nada porque Seth lo recomendó. La idea de re-contratarlo era aborrecible, especialmente cuando estaba seguro de lo que Alice me diría sobre eso.

Traté de sonsacarle una promesa de Bella de que se mantendría alejada de él, pero ella agachó la mirada hacia la misa y dijo en una pequeña y temblorosa voz, "él es mi amigo, no puedo prometer eso. Por favor, Edward. Él es el único amigo que tengo ahora."

Yo la miré, realmente la miré por primera vez desde que había llegado a casa. Sus mechones café colgaban lacios y sin vida alrededor de su rostro. Oscuros círculos ensombrecían sus ojos. Sus pómulos eran demasiado prominentes, como si hubiera perdido peso. Estaba anormalmente pálida. Se veía como si se fuera a romper con el mero roce de mi mano.

¿Qué le pasó mientras yo no estaba? Era una pregunta que tendría que esperar hasta otro momento. Un momento en el que yo pudiera mirarla sin estar irritado por toda la ridícula situación.

Una vez me di cuenta de lo rota que estaba, habría vuelto contratar a Jacob a toda costa, pero quería hacerle prometer que no tendríamos una repetición del incidente de Alice el viernes.

Cuando me dijo enfurruñada que ya había prometido, me di cuenta que en su cabeza ella ya había aceptado mi oferta. Ella también se dio cuenta, y su pálido rostro de repente estaba vivo y cubierto con un encendido rubor.

Dios me ayude. Rota o no, furioso con ella como estaba, la quería.

Comimos el resto de nuestra cena en silencio. Bella fue directico al segundo piso después de cenar, y yo no la seguí.


Lunes, Abril 14 de 2008

Levanté la mirada de mi café matutino y la vi bajar las escaleras. Yo había dormido poco la noche anterior, mientras luchaba con mi conciencia sobre la mejor forma de manejar a Bella.

Ella estaba vestida con unos jeans y un suéter ligero. Se veía mejor descansada esta mañana y su paso tenía un poco más de brío. Quizás ella no estaba tan rota como lo había parecido anoche. Esa idea me animó.

"Buenos días," dije.

Bella me dirigió una pequeña sonrisa indecisa y luego se sonrojó.

Tomé un sorbo de mi café para esconder mi sonrisa. Sus pensamientos estaban por todo su rostro. Por supuesto que las cosas serían incómodas entre nosotros dada la ridícula oferta que hice anoche.

"Sobre ayer en la noche," comencé.

"Sí," dijo ella, sonando bastante segura de sí misma.

"¿Qué?"

"Pensé en ello, y es algo que quiero hacer, y no hubo ninguna razón especial por la que elegí a Jake."

"Bella," comencé de nuevo.

Ella frunció el ceño. "¿Estás retirando tu oferta?"

"Siéntate."

Ella se sentó, sus ojos mirándome con desconfianza.

"Vivir como si fueras a morir no es forma de vivir. Has esperado todo este tiempo y serás más feliz si esperas hasta que puedas compartirlo con alguien a quien amas."

Ella no respondió, y yo no estaba seguro de qué estaba pensando, por lo que agregué a toda prisa, "Y no con el jardinero."

"Entonces encuéntrame a alguien más y un lugar privado donde tu hermana no venga entrometiéndose."

Me atraganté un poco ante eso.

Ella me miró directamente a los ojos. "No fue mi decisión más racional, pero no fue una hecha a la carrera, tampoco."

No.

En un enorme sacrificio personal, había decidido hacer lo correcto, ¿y mi recompensa era encontrarle a Bella alguien más de modo que él pudiera aprovecharse de ella?

Ni de mierda.

Traté de nuevo. "Sólo estoy pensando en lo más conveniente para ti, Bella."

"Tú no tienes idea por lo que he estado pasando," su voz se quebró.

"¿Cómo podría? No me hablas. Aparentemente sólo le hablas al jardinero."

"¿Sigue en pie tu oferta, o no?"

Dudé. "Si."

Una pesada combinación de emoción y amargura me inundó. Me iba a ir al infierno por esto, de eso estaba seguro. Y entonces, porque todavía estaba enojado con ella, agregué, "sigue en pié, siempre y cuando puedas ganarte el perdón de Alice. Si tengo que tomar una llamada más de lástima por parte de ella, lastimaré a alguien."

Bella parpadeó, y pude verla procesando mi demanda. "Ella no me va a hablar de nuevo."

"No me importa cómo lo hagas o qué digas, pero haz las paces con ella. Mi embarazada hermana no debería estar bajo esta clase de estrés." Basado en las llamadas que había estado recibiendo de Alice, las vacas volarían antes de que ella perdonara a Bella. Yo sabía eso. Bella probablemente sabía eso. Pero sentí como si pudiera olvidar un poco de mi rabia por toda la situación si Bella le daba al menos un intento honesto.

"Si hago las paces con tu hermana, entonces tu…" su voz se apagó.

"Si."

No dijimos nada más, pero el aire entre nosotros se cargó con electricidad.


Bueno, vamos por partes:

1) 'Y': Yo se que podrás odiar a Jake, pero cuida tu tono la próxima vez, por favor. Si los autores deciden o no unir a Jake a la historia es su decisión y sólo suya, desde un principio advertí que Jake formaría parte de la trama, así que lo mínimo que puedo exigir es respeto hacia mi trabajo y en especial al de Limona quien ha puesto tanto esfuerzo en escribir esta fantástica historia, no tienes porq ir lanzando prejuicios de una. Jake también hace parte del universo de SM y si tú lo aborreces tanto no significa que todas lo hagamos y tengas que venir diciendo eso -un poco de respeto no estaría de más-. Puede que no haya sido tu intención, pero ese review de verdad que me ofendió y más aún que no hayas dejado forma de responder o siquiera haberlo firmado con un nombre real. Te repito de nuevo, por favor cuida tu tono la próxima vez.

2) El plagio es una mierda.

Listo, lo dije xD. Como algunas personas sabrán hubo otro plagio a una de mis traducciones. No lo voy a negar, estaba furiosa. No es la primera vez que eso pasa y creo que he dicho bastantes veces que todo lo que tienen que hacer preguntar. Pero luego de que me calmé, pues me puse a pensar, si dejo de traducir –porq cuando pasó no quería saber de traducciones por un buen tiempo- nadie gana. A mi me gusta mucho traducir y sé que a ustedes les gusta la historia. No sería justo para nadie. Yo quedo con los crespos hechos, ustedes a medias y el plagio como tal, sigue existiendo, sin contar el compromiso q adquirí con la autora. Tal vez llegue el momento en el que me canse de mandar mensajes para q borren los plagios y deje de traducir o borre mi cuenta, pero esa no es la mejor solución ahora.

La verdad es que necesitaba un respiro, en parte por eso la demora en subir el cap. Ustedes no tuvieron la culpa, lo sé muy bien. Y por eso mismo es que también continuó, poniéndome brava y abandonando todo no saco nada. Sólo puedo volver a decir que si quieren subir mis traducciones a otros lugares primero pidan permiso. Yo no muerdo, creo xD

En todo caso, esa fue la conclusión a la que llegué. Nada de vida o muerte, pero bueno. Es que de verdad que me sentí desanimada, pero ya recobré fuerzas ;)

Para finalizar quiero darle gracias a Silvia y a Kalita707 por haberme avisado. Y también un enorme gracias a Yuliss, a Ruby y a Rizy por apoyarme y animarme.

3) Por si me retraso de nuevo:

Se me ocurrió que si me llego a retrasar de nuevo o algo, pues en vez de subir un capítulo con una nota –cosa que detesto que me hagan y algo me dice que ustedes también- pondré en mi perfil un anuncio bajo el título "señales de vida" xD. Así ya me pueden jalar las orejas si no me reporto ni con cap ni ahí. Aunque espero no tener que usar ese medio xD


Después de esta enorme nota que me tomó una eternidad escribir –y de la que espero que aunque sea hayan leído el punto 3 xD- les pregunto, ¿qué tal el cap? ¿Si les gustó? ¿qué creen que pase en el siguiente?

¡Recuerden dejarme un review! Me encanta leer sus impresiones ;)