La Saga Crepúsculo pertenece a Stephenie Meyer. Esta historia pertenece a Limona y yo me adjudico su traducción.

Muchas gracias a todos los que esperaron pacientemente esta actualización, espero q disfruten del cap.

Recuerden q en el último cap Bella abandonó a Edward por temor de que Jason Jenks lo pudiera lastimar a él o la familia ahora que él 'sabía' la verdad sobre ella.


Capítulo 21


Martes, Diciembre 11 de 2007

"Es semana de navidad. ¿Dónde está tu espíritu navideño?"

"¿Qué te hace pensar que yo celebro la navidad?" Respondí cortante. "¿Cómo sabes si no he estado celebrando el Janucá?"

Aro frunció el ceño. "Sé profesional, Marie."

Profesional. ¡Ha! Como si pudiera ser profesional cuando estaba enojada. "El hombre con el que hablé la semana pasada está desaparecido. ¿No estás ni un poquitico preocupado de que algo le haya podido pasar?"

"¿Qué importa si algo le pasó?" Aro era la viva imagen de la indiferencia. "¿No fue él el que falló en proveernos la información que buscábamos?"

"Tu. Tú la buscabas. Yo cené con él. Wayne Persons es un hombre bueno."

"Mi querida Marie, a veces la gente desaparece. No hay nada que nosotros podamos hacer con eso. No hay forma de cambiar el pasado. Tienes que concentrarte en las cosas importantes de la vida, especialmente en las festividades."

"¿Cómo qué?" Crucé mis brazos sobre mi pecho y miré mal a Aro. Él me hacía sentir sumamente incómoda, y se estaba volviendo peor conforme más tiempo trabajaba aquí. Yo había empezado un calendario en casa para tachar con una X los días hasta que pudiera renunciar sin tener que quedarme atascada repagando la beca.

"Familia. La lealtad a la familia es lo más importante, Marie. Nunca olvides eso." Aro dirigió una mirada cargada de significado a través de la puerta, hacia el área común donde su hermano, Marcus, estaba de pie esperando a que Aro lo atendiera.

Le dirigí a Aro una sonrisa tensa, tratando de no demostrar como su comentario me lastimó. Claro que Aro estaría agradecido por su familia. Él veía a sus hermanos todo el tiempo. No quise confiarle sobre de mi falta de familia, por lo que mejor dije, "Wayne Persons tenía una familia."

Aro sacudió su mano en mi dirección. La experiencia me había enseñado que eso quería decir que estaba despedida. Mirando fijamente su frío rostro, tuve un destello de intuición. A veces la gente desaparece. Regresé a mi escritorio, mi memoria en modo repetición, volviendo a escuchar las palabras de Aro en un círculo sin fin.

Cuando regresé a casa esa noche, hice algo que casi nunca hacía. Encendí mi computadora. Sobre un trozo de papel, hice una lista de todas las personas con las que había hablado en busca de información sin éxito en el último par de meses. Había ocho nombres en mi lista. Abrí la ventana de un buscador y comencé a buscar.

No tuve suerte con Linda Smith, pues había demasiadas entradas, pero encontré un obituario para Amadeus Camden. Él murió después de una rara reacción a una droga el mes pasado, poco después de que hablé con él.

El calentador estaba soplando sobre mi cabello, pero incluso eso no pudo detener mi temblor.

No los encontré a todos, pero Carlvin Derroin murió en un accidente de auto, y Susana Pelter murió de un paro cardiaco. Ambas muerte pasaron poco tiempo después de que me reuní con ellos.

El escalofrío se posicionó sobre mis huesos. ¿Cuánta gente había desaparecido?


Jueves, Septiembre 4 de 2008

Desde que Bella llegó a mi vida, había ciertas cosas a las que me había acostumbrado. Una de ellas era el aroma de la cena en la cocina cuando llegaba a casa, otra era escuchar a Bella tatarear mientras cocinaba.

La casa estaba en silencio.

"¿Bella?" Llamé dentro de la oscura casa. En vez de ir directo a la cocina, como era mi costumbre, entré al comedor formal para asomarme a través de las cortinas. ¿Tal vez estaba en la piscina?

No, no en la piscina.

No había razón para estar nervioso. Ella no había llamado, y por todo lo que yo sabía, podía estar en casa de Emmett con Rosalie, pasando un buen rato.

Sacudí mi cabeza. No podía mentirme a mí mismo. Las cosas habían estado diferentes desde el incidente con la pintura. Ella no estaba con Rosalie. El supermercado era más probable. Bella estaba nerviosa y me estaba costando toda mi energía tranquilizarla. Emmett no estaba ayudando. Ella lo conocía lo bastante bien para ver que él también estaba nervioso.

En privado, Emmett estaba lanzando indirectas de que tal vez Bella y yo deberíamos hacer uso de los pasaportes que él había hecho para nosotros y desaparecer por un tiempo. Por mucho que detestara admitirlo, él probablemente estaba en lo cierto. Yo había hablado con mi padre sobre tomarme un receso extendido y él me había apoyado hasta cierto punto. No demasiado, pero tampoco es que yo hubiera esperado que lo hiciera. A él los años le estaban entrando y el trabajo de la Fundación Cullen era exigente. Yo necesitaba cuadrar unas partes clave de nuestra iniciativa en educación y luego Bella y yo podríamos irnos sin problema.

Si tan sólo no lo le hubiera comprado a Bella esa maldita pintura. Se supone que fuera un símbolo de esperanza, una visión de la clase de lugar que yo quería mostrarle una vez el juicio terminara. En cambio, se burló de nosotros provocando miedo. La pintura todavía estaba en el vestíbulo, exactamente donde estaba cuando llegamos. Los del servicio no sabían qué hacer con ella, Bella no quería tocarla y yo no tenía ninguna intención en colgarla.

¿Tal vez Bella estaba tomando una siesta? Subí las escaleras hacia nuestra habitación, pero ésta estaba vacía. Mientras estuve allí me cambié de mi traje a mi ropa de ejercicio. Necesitaba una buena trotada, y dado que la cena no estaba lista, había una buena posibilidad de que pudiera hacerla antes de que comiéramos.

Cogí el teléfono en mi habitación y llamé a Bella para avisarle que regresaría en más o menos una hora. Pasó a correo de voz, lo que era raro. Estaba tan sorprendido que no dejé un mensaje. Llamé una vez más y empecé a bajar los escalones, estaba vez con la intención de dejar un mensaje. Conforme timbraba, escuché el celular de Bella sonando en el primer piso.

Yo le había dicho cientos de veces que nunca se fuera de casa sin su teléfono.

Irritado, bajé molesto el resto de las escaleras y entré a la cocina. Su teléfono estaba sobre la mesa, pero no fue ese el objeto que atrajo mi atención. Un rayo de luz del sol poniente destelló sobre algo que estaba en la mesa.

Supe antes de alcanzarla que era el anillo de Bella. Pocas cosas reflejaban la luz como un diamante de calidad. Caminé hasta la mesa y levanté el anillo. Sólo había unas cuantas cosas que el anillo de Bella sobre la mesa podrían significar, y yo no quería pensar en ninguna de ellas. En cambio, me concentré en el diamante.

3.8 quilates. Corte Cojín. Transparente. Muy ligeramente incluido. (NT/ El corte se llama realmente 'cushion cut', por si quieren buscarlo en google. Lo de Incluido es una forma de medir la pureza y calidad de las piedras preciosas.)

Recordé el día en que lo compré, para una desconocida para valerosa muchacha. Yo no tenía ni idea de cómo se vería ella o qué querría, por lo que obviamente compré algo que ella no apreciaba. Sostuve el anillo en mi mano, moviéndolo levemente para ver el reflejo del sol entre las caras.

Mi corazón estaba palpitando fuerte en mi pecho mientras trataba de no pensar en las razones por las que Bella dejaría mi anillo sobre la mesa. Vi el trozo de papel doblado sobre la mesa, pero estaba asustado de leerlo.

Nuestro noviazgo no era convencional, si, pero era real. Ella no me dejaría de esta forma, con una nota impersonal.

Levanté el papel y lo abrí. Mi mano temblaba mientras alisaba el papel sobre la mesa.

Mi primera reacción fue incredulidad. ¿Era una broma? Reflexioné sobre eso por varios segundos, y luego decidí que Bella tenía mejor sentido del humor como para hacer esto. Esto fue hecho por Bella, la nota entraba en su letra.

¿Y si había sido secuestrada? Si ella hubiera sido tomada a la fuerza de la casa y su secuestrador no quisiera levantar sospechas, él la habría hecho escribir una nota como esta. Dudé. Secuestro era poco probable. Los Volturi no se molestarían con mantenerla presa de su libertad, y cualquier otro no se preocuparía lo suficiente como para pasar por la seguridad.

Leí la nota de nuevo, concentrando mi mirada sobre una palabra a la vez. El contenido no había cambiado. Sostuve el papel en lo alto para asegurarme de que no hubiera ningún mensaje escondido por descifrar, pero no había nada.

Todavía era de tarde. Llegué a casa más temprano de lo normal. Asumiendo que la nota fue en serio, era posible que ella no se hubiera ido todavía. No había carros faltando en el garaje cuando aparqué.

Salí corriendo por la casa, revisando cuarto tras cuarto. Con cada habitación sucesiva vacía, mi espíritu decayó un poco más, hasta que terminé donde empecé, sosteniendo su anillo en mi mano.

Ella estaba aquí esta mañana. Por mucho, podía haberse ido hace ocho horas. Todavía podía alcanzarla. Bajé en carrera al cubículo de seguridad para sacar el video. La vi empacando inmediatamente después de que me fui, y saber que ella había planeado dejarme me golpeó como un puñetazo. Aceleré la velocidad de la grabadora y la observé alistarse mecánicamente para irse mientras yo cambiaba rápidamente de un cuarto a otro. La vi montarse en el auto con el jardinero. Apenas si tuve el autocontrol suficiente para revisar el sello de tiempo antes de apagarlo.

Se fue. Había tantas razones por las cuales se pudo haber ido, pero no había razón que no hubiera podido decirme. Nos amábamos el uno al otro. O al menos pensé que lo hacíamos. No podía creer que ella confiara en el jardinero para ayudarla en vez de en mí, pero la prueba estaba en frente de mí.

¿Cómo podía pasar esto? ¿Cómo pudo hacernos esto ella misma?

Estaba tan frustrado y dolito, apenas pude contenerme para llamar a Emmett. Él llegó justo cuando yo terminaba de equipar el Mercedes para ir tras Bella. Yo no sabía dónde estaba ella, pero La Push parecía una buena idea. Si no estaba ahí, podría hacer que la familia de Jacob me contara algo.

"No estarás pensando en irte sin pensarlo bien, ¿o sí?" Llamó Emmett mientras saltaba fuera de su jeep. Mi quijada se tensó cuando me di cuenta que su Jeep estaba bloqueando mi camino de salida.

"Se fue hace sólo un par de horas. Y ese jardinero sabe algo. Puedo encontrarla." Consideré conducir a través los jardines para evitar el Jeep, pero el Mercedes no estaba hecho para ese tipo de conducción. Tal vez un auto todo terreno sería una mejor elección.

Emmett estuvo a mi lado más rápido de lo que anticipé. "¿No has pensado bien esto, no cierto?"

Me negué a mirarlo. Claro que había pensando en las ramificaciones de mis acciones, pero no me importaba. No quería estar separado de mi corazón, y Bella era mi corazón. Ella tomó una mala elección, pero eso no nos cambiaba a nosotros. Podíamos arreglar esto.

"Hermano, no puedes ir tras ella." La voz de Emmett era baja y suplicante.

"No me vengas con eso." Sé que soné como un hermanito menor petulante, y no estaba lejos de serlo, pero Emmett ya debería haberle estado siguiendo la pista a Bella. Debería haber entrado en acción.

"Me molesta que se haya ido," dijo Emmett. "Créeme. Pero perseguirla como alma que lleva al diablo sólo va a empeorar las cosas."

"Cualquier prometido al que dejen plantado iría tras su amante." Valía la pena ir tras Bella.

"Pero vas a dejar un rastro de una milla de distancia tras de ti. Si su cubierta jode…"

Odié a Emmett por estar en lo cierto. "Pero si su rastro se pierde," comencé.

"Ella estará mucho más segura."

"¿Cómo la encontraré?" Mi voz se quebró en la última palabra.

"Ella tendrá que encontrarnos a nosotros." El rostro de Emmett era impasible.

"No puedo aceptar eso."

"Cualquier cosa que hagas para buscarla atraerá la atención hacia ella. Dada tu implicación con la Occhi, tienes que asumir que estás siendo vigilado todo el tiempo."

El aplastante peso de la realidad me hizo caer de rodillas. No podía hacer nada.


Viernes, Septiembre 5 de 2008

"No te atrevas a evitar que hable con él".

El jardinero tuvo el coraje de venir a trabajar. Gina, mi asistente, quién había sido una santa estos últimos meses, reorganizó mis reuniones de la tarde de modo que me pudiera ir temprano. Yo no podía ir a La Push a hacerlo pedazos sin levantar sospechas, pero sí podía hacer lo que quisiera en mi propiedad.

"Vamos a lidiar con esto de forma calmada," dijo Emmett.

"Tú puedes manejarlo de la forma que quieras. Yo tengo la intención de golpearlo hasta hacerlo papilla."

"Sip, esa es una idea genial, hermano. Agarra a golpes a tus empleados. Eso no hará sospechar a nadie."

Ignoré ese último comentario de Emmett. Podría haber confrontado a Jacob solo, pero temía que pudiera matarlo. Por mucho que odiara admitirlo, Emmett estaba aquí para ayudarme a controlar mi temperamento. Íbamos en el mismo auto hasta mi casa ya que ambos planeábamos regresar al trabajo después de esta confrontación.

En vez de entrar al garaje, aparqué frente a la casa. Quería asegurarme de que cogiéramos al jardinero por sorpresa, y era posible que él viera el garaje abierto si lo usábamos.

Caminamos a paso largo hasta la casa y lo ubicamos de inmediato. Ni siquiera estaba trabajando –Estaba charlando con Seth. Seth nos vio primero, y debe haber notado algo en nuestras expresiones, porque se puso pálido y salió en carrera hacia la piscina.

El jardinero nos vio, y frunció el ceño. "¿Qué usted no trabaja?" Preguntó.

Él quería morir. O tal vez sabía que yo no lo podía matar. En cualquier caso, a penas si pude controlar mi ira.

"¿Acaso cree que le pago para charlar con Seth?" Gruñí.

"Mire, no tengo nada que decirle. E incluso si lo tuviera, tengo trabajo que hacer." Tuvo el descaro de darme la espalda.

"Su trabajo puede esperar," dije rechinando los dientes. Él no tiene nada que decirme. Claro. ¿Ayudó a mi prometida a que me abandonara y no pensó que tenía que responderme?

Emmett intervino, extendiendo su mano hacia el jardinero con una sonrisa tensa. "Emmett Cullen."

El jardinero dudó un momento y luego tomó la mano ofrecida. "Jacob Black."

"Jacob Black," comenzó Emmett, sacando su insignia. "Edward y yo tenemos cierto interés en Bella Lawson, y nos gustaría hablar con usted por unos minutos."

"Yo no sé nada." Dijo Jacob de inmediato.

"Eso no es lo que las cámaras de seguridad dicen." Le lancé una mirada torva. Jacob estaba a la defensiva y yo me resistía las ganas de agarrarlo y sacudirlo para hacerlo hablar más rápido.

Los ojos de Jacob se abrieron levemente, y me pregunté qué otras cosas ilícitas había hecho en mi propiedad. Tomé nota mentalmente de revisar los videos seguridad también.

"Ella me pidió ayuda." Jacob cruzó sus brazos sobre su pecho en una postura defensiva.

"Directo al gano," dijo Emmett.

Jacob vaciló, inseguro de si contarnos o no.

"Usted va a contarnos, así que permítame hacer esto fácil para todos." Pausó Emmett. "Queremos ayudar a Bella, ¿recuerda?"

El jardinero miró a Emmett de arriba hacia abajo, y luego miró entre los dos. Yo lo miré envenenado. "Sí, bueno, ella me pidió ayuda. No necesitaba mucho, básicamente tenía todas las cosas planeadas. Quería que la llevara hasta una estación de tren".

"¿Entonces hubo gente que la vio en el auto con usted?" Interrumpí.

"Déjeme hablar. Nadie la vio. Ella se acurrucó bajo una sábana en el asiento de atrás de modo que nadie la viera conmigo. Y en cualquier caso, no la llevé a la estación. Yo tenía un carro viejo en mi garaje, así que se lo di."

"Entonces ella podría estar en cualquier lugar." Agregó Emmett."

Jacob asintió.

"¿Cuál es el número de la placa?" Pregunté yo.

Emmett me ignoró y en cambio le habló a Jacob. "Está consciente que si la encuentran y el número de la placa de ese auto es rastreado hasta usted…"

"Lo sé. Pero a veces tienes que hacer lo correcto. Y ella necesitaba un vehículo."

"¿Lo correcto?" Solté, sin importar quien pudiera escucharme. "Lo correcto hubiera sido decirle que le pidiera ayuda a la gente que podía darle más que un auto que puede ser rastreado. Lo correcto no era despacharla en un cacharro.

Jacob gruñó, "lo que pasa es que no puede soportar la idea de que ella me pidiera ayuda a mí en vez de a usted."

Me le lance, pero el brazo de hierro de Emmett me retuvo.

"Jacob, considero una buena idea que se tome la próxima semana," dijo Emmett.

"Es mejor si nunca regresa," agregué yo.

Emmett sacudió su cabeza. "Nada de cambios que puedan atraer la atención hacia Jacob en estos momentos. Él es vulnerable dado que Bella tiene su auto."

Golpeé el lado del cobertizo en frustración. ¿Qué acaso nunca podría despedir a este tipo?

Emmett consiguió que Jacob le diera el número de placa de Bella, pero para este punto yo apenas si estaba prestando atención. Necesitaba que Jacob se fuera. Necesitaba que todo el mundo se fuera. No iba a volver al trabajo hoy. No podía. Podía llamar un chofer para Emmett.

Bella estaba en algún lugar fuera de mi alcance. Incluso saber el número de la placa no me serviría de nada a menos que el auto fuera denunciado por una comisaría o recibiera una multa. Teníamos los nombres de los papeles falsos, pero no podíamos empezar una búsqueda oficial sin levantar sospechas. Incluso contactar a un investigador privado podía tener consecuencias negativas. ¿En quién podíamos confiar? ¿Cuán amplia era la red que los Vulturi proyectaban? ¿Era lo correcto mandar al carajo las sospechas y tratar de encontrarla primero, o era un proceder más prudente asumir que ella era lo bastante lista como para mantener los Vulturi lejos de su espalda y dejarla venir hacia nosotros? Mi corazón añoraba la primera opción, pero mi cabeza creía que la última la mantendría más segura.

Todo lo que podía hacer era esperar que ella tomara la iniciativa de contactarnos.


Jueves, Septiembre 11 de 2008

Emmett

Bella pensaba que ella podía protegerse mejor de lo que yo la podía proteger. Aún una semana después, dolía.

Había llamado al fiscal en Carolina del Norte para avisarle que nuestra testigo estaba AWOL (NT/ Siglas en inglés para absent without leave- Ausente sin permiso). No fue una conversación placentera, pero ambos estuvimos de acuerdo en que no había razón para asumir que ella no trataría de presentarse al juicio en febrero. Si no se aparecía, al menos teníamos su testimonio de la deposición. Puede que no fuera suficiente para convencer a un jurado, pero era mejor que nada.

Edward no estaba tomando bien la ausencia de Bella. Había tomado la casa como escondite y sólo salía para trabajar e ir a una que otra reunión de la Occhi. No aceptaba mis llamadas ni las de nadie más. Se veía como cualquier otro mapache extraterrestre con enormes círculos bajo sus ojos. Creo que lo único que lo mantenía semi-sano era la idea de que Bella pudiera llamarlo y pedirle ayuda. Por el bien de todo el mundo, esperaba que eso pasara pronto.

Así era como tarjeta de puntuación se mantenía:

--Bella estaba allí afuera, por su cuenta, asustada y sola.

--Edward tenía el corazón roto y estaba en el borde de volverse paranoico.

--Libby & Emma estaba preguntando sobre la Tía Bella.

--Mamá quería detalles sobre Bella, porque Bella no estaba devolviendo ninguna llamada.

--Rosalie, bueno, yo había empezado a evitar a mi propia esposa para evitar tener que mentirle.

Y porque mi esposa era maga, entró al cuarto justo en el momento en que yo pensé en ella. Caminó directamente hacia mí y recostó sus manos sobre la mesa.

"¿Por qué se fue Bella?" Preguntó Rosalie. Su voz era suave y demasiado dulce. Así era como ella encantaba a la gente antes de degollarlos.

"¿Bella se fue?" Respondí a su pregunta con otra pregunta para tratar de tener una mejor idea de cuánto sabía y cuánto era lo menos que podía contarle.

"Su celular no responde y cuando llamé a la casa, Edward me dijo que no estaba disponible."

"A mí me parece que sabes más que yo, corazón."

"Cuando dejé que Jason Jenks entrara a la casa a entregar esa pintura, Bella se veía ansiosa. ¿Por qué?" Rosalie estaba tratando de hacerme mirarla a los ojos, y yo no podía.

"Ustedes dos estuvieron bebiendo más que un pez en el agua. Nadie aguanta su licor tan bien como tú." Mierda. Debí haberle respondido con otra pregunta. No importaba que enunciado usara, cualquier declaración podía ser usada en mi contra de una forma que una pregunta nunca podría.

"Tu dijiste que Edward se había ganado algunos enemigos. ¿Es por eso que Bella lo dejó? ¿Su vida estaba en peligro? ¿Es por eso que ella te llamó por lo de la pintura?"

"En todo caso, ¿por qué estás tan preocupada por esto?" Ahí. Toma esa, nena. Otra pregunta. Años de matrimonio me habían enseñado algo.

"¿No puedo estar preocupada por la felicidad de mi cuñado?"

"Ni siquiera te agrada Edward," señalé.

"Aún así, es familia."

"¿Entonces esto es sólo por tu preocupación por Edward?"

"No, gran tonto. Estoy preocupada por Bella. ¿Por qué habría de irse? ¿Hay gente persiguiéndola para tratar de alcanzar a Edward? Ella lo amaba. Yo la conozco. Ella no se pararía y se iría así simplemente."

Mi Rose era mucho más lista que la mujer promedio. ¿Y no fue esa parte de la razón por la que me casé con ella? Puse una mano sobre mis ojos y respiré profundo. La miré por entre mis dedos. Sus brazos estaban cruzados sobre su pecho y tenía una sonrisa de suficiencia. Sabía que estaba acorralado, sabía que me iba a quebrar. Pero yo no me podía quebrar. Rose no podía saber que Bella era la testigo, de ninguna manera. El peligro era demasiado grande. Tenía que calcularlo perfectamente…

Alejé mi mano de mi rostro y luego la moví de modo que pudiera sostener la mano de Rose. Respiré profundo y dije, "nena, Bella regreso con su ex novio."

Nunca había mentido de forma más convincente. Ella me creyó. Pude verlo en sus ojos.

Nunca me había sentido más como mierda en el zapato. Si tuviera una M4A1, suficiente munición y un cuarto lleno de Vulturi—no habría dudado en hacerlos pedazos a todos por ser la escoria putrefacta que me hizo mentirle a mi esposa.

El labio inferior de Rose tembló. "¿Por qué? ¿Por qué haría eso?"

"No lo sé. ¿Pero tal vez podrías ser un poco más delicada alrededor de Edward? Está destrozado por eso."

"Eran tan perfectos el uno para el otro," lloró Rose.

"Lo sé."


Viernes 12 de Septiembre a Sábado 13 de Diciembre de 2008

Edward

Era bastante malo que Bella se hubiera ido. Era peor soportar las llamadas diarias de Alice y mi madre, quienes estaban preocupadas por mi bienestar ahora que creían, cortesía de Emmett y Rosalie, que Bella me dejó por su abusivo ex novio.

Alice ofreció intervenir hasta que yo le dije que no tenía idea dónde estaba Bella.

Mi madre me informó que no puedes ayudar a alguien hasta que no estén listos para ayudarse a sí mismos. Lastimosamente, ese era mi problema. Bella se estaba ayudando a sí misma, y lo estaba haciendo sin mí. Podíamos haber escapado juntos. Yo hubiera hecho que las cosas funcionaran. ¿Por qué no pudo haberme dicho antes de que desapareciera? Peor, sólo se llevó $20,000.

Yo nunca fui bueno para conciliar el sueño, pero conforme la ausencia de Bella se extendió por días y luego semanas, mi sueño fue virtualmente inexistente. Empecé a pasar mis noches acompañado de mi piano en el salón de música. Nunca escribí nada nuevo; mi mente estaba demasiado muerta para eso. En cambio, toqué piezas que aprendí de niño, pues esas fueron las que cobraron vida a través de mis dedos sin ser llamadas conscientemente de mi parte.

No importaba el tiempo o lo alto que tocara, nunca era suficiente para ahogar la voz del jardinero en mi cabeza, recordándome que Bella tomó la ayuda de él en vez de la mía.

Cuando tocaba música suave, dulce, nunca era suficiente para bloquear los recuerdos de Bella y todas las cosas que pudieron haber pasado pero que no pasaron. Pasé horas llorando su pérdida, pero en ocasiones me enojaba con ella.

¿Cómo pudo hacerme esto a mí? ¿A nosotros? Ella había dicho que me amaba, ¿pero acaso era sólo Bella Lawson quien me amaba, alguien que no existía? ¿O era ella, quien quiera que fuera? Yo ni siquiera sabía su verdadero nombre. Para mí, ella era Bella. ¿Quién era ella para sí misma? ¿Fue toda la vida conmigo una mentira?

Los días se convirtieron en semanas, y antes de que lo supiera, navidad se acercaba. Mi familia aún me llamaba, y yo seguía apartándolos. La única reunión familiar a la que atendí desde la desaparición de Bella fue al cumpleaños de Libby, y eso había sido un desastre. La Fundación Cullen estaba sufriendo porque yo me negaba a viajar. No me podía arriesgar a estar fuera de rango si Bella me necesitaba. Mi padre se había ofrecido a realizar algunos de los viajes a pesar de su retiro. Esto me causó un poco de culpa, pero no la suficiente como para que estuviera dispuesto a hacer algo sobre ello.

Aún no había noticia de Bella, y yo ya había renunciado a esperar una. En este momento, todo lo que podía hacer era orar porque estuviera con vida. Me consolaba con la idea de que el hecho de que no hubieran noticias era una buena noticia, pero dado que ella mantenía un perfil bajo, no estaba seguro de que eso fuera cierto. Había optado por revisar electrónicamente los periódicos de las ciudades más grandes para asegurarme de que ninguno de sus alias apareciera en la impresión.

La extrañaba terriblemente.

Nada era lo mismo.

Las cosas que solían traerme alegrías—una buena copa de petit syrah, una comida en Julio's, mi música—eran todas pasatiempos vanos que fallaban en mantener mi interés.

Mantuve la compostura por mi charada con la Occhi, pero eso todavía no había brindado ninguna información de consecuencia. Alimentaba un destello de esperanza en que pronto sería admitido en su círculo íntimo, y así tendría mejor acceso a información sobre nuestros enemigos. Llegados a este punto, las reuniones eran más fiestas privadas que información, y yo no las disfrutaba. Lo peor era Victoria. Ella estaba bajo la errónea suposición de que la forma de curar mi corazón roto a causa de mi prometida perdida era divertirme con ella. Yo nunca había sentido debilidad por las pelirrojas o las mujeres que se chanceaban por ahí, pero ella era difícil de evitar en las reuniones. El término "reuniones" era bastante inexacto, puesto que sólo una pequeña parte del tiempo era dedicada a conversar, y el resto era dedicado al libertinaje general.

Colgué el cuadro que compré para Bella en mi habitación. Nuestra habitación. Éste no me ayudó a dormir, pero me gustaba imaginarnos juntos en una isla bajo el sol, en algún lugar de una realidad que nunca pasó. Después de que lo había contemplado lo suficiente, noté que la firma del artista faltaba. Yo encargué esta pintura, debería haber estado firmado en algún lugar. Si no en la parte de adelante, entonces en la de atrás; pero no había nada que indicara la identidad del artista. En una vida pasada, habría estado furioso y hubiera contactado al artista de inmediato. Pagué una suma considerable por la pintura, y debería haber sido hecha bien. Yo ya no era ese hombre. No me importaba lo suficiente como para molestarme. Bella se había ido. Tenía sentido que el cuadro que encargué para ella fuera defectuoso.

Diciembre era un mes lleno de eventos de caridad, y se esperaba que yo atendiera a una gala con Alice esta noche. Yo no quería ir, pero Jasper estaba fuera de la ciudad y Alice detestaba atender sin un acompañante. Eso fue lo que ella dijo, pero yo nunca había sabido de ella siendo tímida ni un solo día de su vida. Encontré que era más probable que Alice esperaba que yo asistiera al evento por alguna razón que se relacionaba más conmigo que con ella.

Era irrelevante. Ella era mi hermana y si la hacía feliz que yo sufriera durante una noche fuera, lo toleraría. La familia se apoyaba entre sí.

Alice se encontró conmigo en la puerta, y yo no pude evitar más que sonreír a pesar de mi mal humor. Se veía radiante en un vestido verde esmeralda que resaltaba el brillo en sus ojos y hacía que su piel destellara. Besé su mejilla y la ayudé a subir al auto.

"Te vez hermosa, hermana querida."

"Tú también te vez bastante elegante."

Ese fue el alcance de nuestra conversación. No podíamos hablar más sin caer en un argumento, pues Alice no me perdonaría por darme por vencido con Bella. Ella creía que yo permití que Bella regresara a un ambiente abusivo sin luchar por ella y yo no podía sacarla de su error sin decir palabras que pondrían a Alice en peligro. Estábamos en un impase.

La gala estaba siendo ofrecida en un hotel, y mientras la mayoría de galas se combinaban en una para mí, noté que estaba de pie en el mismísimo salón de baile en el que una vez estuve con Bella. Fue en los principios de nuestra relación, antes de que incluso tuviéramos una relación. Yo le había pedido a Bella que bailara y ella me había dicho que ella no bailaba.

Bailé con Alice en varias ocasiones, y con algunas pocas de nuestras más grandes donadoras.

Cuando Tanya le dio un golpecito mi hombro, yo le sonreí, pero no fue una sonrisa verdadera.

"¿Un baile, en honor a los viejos tiempos?" Preguntó.

"No esta noche. No estoy de humor." Le sonreí para mostrarle que no era nada personal. Tanya y yo teníamos mucho invertido en mantener una relación funcional, pero yo no podía bailar con ella aquí mientras todo lo que podía recordar era el rostro herido de Bella cuando bailé con Tanya hace todos esos meses.

"¡Qué lástima!" dijo, y se alejó.

La cena transcurrió lentamente, y fue un alivio poder sentarme y concentrarme en la comida en vez de fingir una expresión apropiada para socializar. Mantuve mis ojos sobre mi plato la mayor parte del tiempo, puesto que Alice y yo tuvimos la mala fortuna de estar sentados al otro lado de Jessica Stanley y de su cita durante la velada.

Jessica estaba viendo a alguien nuevo, las cosas con Laurent se habían desbaratado—posiblemente porque ella quería un anillo que él nunca ofrecería. A lo largo de toda la cena, ella trató de lucir su nuevo pretendiente frente a mí, como si a mí me importara con quién dormía ella.

Yo la ignoré exitosamente hasta el postre, cuando ella dijo en una voz bastante alta, "entonces, Edward, ¿qué le pasó a esa falsa prometida tuya?"

Me congelé.

Alice intervino, "Bella es una de las personas más auténticas que yo conozco. Y tú eres quien para hablar sobre las cosas siendo falsas—ni siquiera tu nariz es real."

Todo pasó en cámara lenta después de eso, como una película de horror desarrollándose.

"No todo el mundo nace con los genes perfectos," dijo cortante Jessica, y luego me miró fijamente a mí. "¿Por qué no le cuentas a todos en la mesa sobre tu compromiso fingido? Laurent me contó todo sobre eso, sabes."

Ella sabía.

Dios sabe cuándo sabía ella, o cuánto de lo que le habían contado era verdad, pero necesitaba callarla. Antes de que pudiera pensarlo mejor, tenía a Jessica agarrada del brazo y la estaba jalando hacia una esquina.

"Si me querías a solas, Eddie, todo lo que tenías que hacer era decirlo," ronroneó.

"No sé qué sabes o qué crees que sabes, pero necesitas dejar de hablar ahora mismo."

"¿Qué sucede, Eddie? ¿Tema delicado? Gee, ¿quién habría pensado que tenías sentimientos como el resto de nosotros?"

Me encogí. "Jessica, lamento haberte lastimado. Ciertamente no era esa mi intención."

"Me sacaste a patadas justo después de una de las mejores noches de mi vida. ¿No pensaste que eso podía ser hiriente?" El tono de su voz se estaba elevando sin parar y unas pocas personas se estaban dando la vuelta para mirar de qué estábamos hablando.

"Todo lo que puedo decir es que lo siento. Las cosas no estaban funcionando entre nosotros, y no pensé que sería correcto engañarte."

"Sólo estás diciendo que lo sientes para evitar que yo le diga a todos los demás sobre tu arreglo con Bella. ¿O debería decir Marie?"

Pasé saliva con dificultad y cerré mis ojos. Tenía que permanecer calmado. Jessica probablemente no tenía idea a cuántas personas podía estar poniendo en peligro al parlotear sobre esto en una gala llena de gente que de alguna manera estaba conectada con los Vulturi.

"Jess, no sé qué exactamente piensas que sabes, pero este no es un tema para discutir aquí. Si valoras tu vida, no dirás nada más sobre Bella."

"Dios mío. ¿Me estás amenazando? ¡Me estás amenazando!"

Me reí. No pude evitarlo. No me había reído en tanto tiempo que la histeria casi me dominó. Cuando me detuve y me tranquilicé lo bastante como para mirar a Jessica a los ojos, ella me estaba mirando enojada.

"Lo siento. No es divertido. Y no te estoy amenazando. Simplemente te estoy pidiendo que pienses qué te podría pasar si implicas que sabes cosas sobre alguien que se está escondiendo."

Jessica se puso pálida. Así que sí tenía cerebro después de todo. Sus labios formaron una O, y se quedó callada por un momento.

"Quieres decir que ella es, osea, ¿peligrosa? Yo pensé que ella era tu cuartada"

Parpadeé. Rápidamente. "¿Discúlpame?"

"¿Quieres decir que no eres gay?"

"No."

"Yo te di todo lo que un hombre podría querer y tú me enviaste a casa y luego te fuiste a vivir con ella. ¡Ella no es siquiera tan linda! ¿Qué se supone que pensara yo? Y cuando escuché a Laurent decir que ella no era ni siquiera tu prometida, bueno, todo tuvo sentido."

Hice un rápido voto de agradecimiento a los dioses por haber tenido la precaución de abrir caminos con Jessica Stanley en las tempranas etapas de nuestra relación. Estaba loca. Y probablemente se iba a hacer matar si no aprendía como mantener la boca cerrada.

"Mira," dije en voz baja, "sé que no tengo derecho a pedirte un favor, pero de todas formas te lo estoy pidiendo: por favor, deja de hablar sobre Bella. Será mejor para mí y más seguro para ti, si puedes olvidar todo lo que hayas podido escuchar decir a Laurent. Esto no es un juego."

Tuve que repetir lo que dije en varias ocasiones, y mi paciencia fue puesta a prueba, pero llegamos a un acuerdo. La observé caminar de regreso a nuestra mesa mientras tomaba aire profundamente. Sabía que venir esta noche había sido un error, pero había valor en saber que Laurent conocía el secreto de Bella.

Mi meditación se interrumpió de golpe cuando sentí un suave golpe sobre mi hombro.

Era Alice. "¿Cuánto tiempo has estado parada ahí?"

Sus labios estaban presionados en una fina línea. "Lo suficiente como para saber que deberíamos tener una seria conversación."


Espero que hayan disfrutado del cap y no olviden comentar, si quieren un adelanto del siguiente menciónenlo y se los enviaré. El próximo lo subiré el 26.

Breves anuncios: ¡Gracias a todas la personitas que votaron, fui la ganadora del premio a mejor autor "la trama no es mía"! También, estoy nominada en otros fantásticos premios en tres categorías diferentes :D mil gracias a las personitas que me tuvieron en cuenta!