Genero: Horror/fantasia
Pareja principal: SasuHina, pero existirán más
Autor: HitomiHyuuga
Legenda: RECUERDO
Notas:Existira GaaHina, así como Yuri y Yaoi, además de Lemon. Los personajes morirán de poco a poco, no me odien por eso x,x
DISCLAIMER: Los Personajes de Naruto y el mundo creado en él pertenecen a Masashi Kishimoto. Se utilizan sin ningún fin comercial.
Rank:MA
Entre las sombras bajo la lluvia.
Una silueta apenas se distinguía, era pequeña y parecía apenas un punto negro a la distancia, la lluvia hacia más difícil mirar aquella silueta y el ruido de esta al caer y chocar contra el suelo impedía escuchar cualquier otro sonido que no fuera el del las gotas de agua caer.
—Vaya, han reunido a mis "niños" solo para mi — Una sonrisa malvada se alcanzo a distinguir, junto a la voz demoniaca. —Querido pueblo que me ahorra trabajo— después de mencionar eso, la sombra desapareció rápidamente y se interno directamente en la mansión Hyuuga
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Tercer capitulo:
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—Después de todo no es tan malo estar encerrado aquí— Con la cara manchada de restos de comida y un abdomen bastante abultado, Naruto sonreía satisfecho y acariciaba su barriga completamente llena.
—Eres un cerdo Naruto— Sakura en verdad no entendía a ese joven, parecía ser tan feliz con cosas tan simples como la comida, y a la vez era tan mal educado, se ve le hicieron falta padres que lo educaran como se debe.
—Pero que buena comida tienen los Hyuuga, lastima no me dieran Ramen— con una mueca de reproche Naruto se puso de pie. —Me iré a dormir un rato— bostezo un poco y se retiro del comedor.
Sakura no hizo más que mirarlo irse, en verdad ese chico era una caja de sorpresas y algunas muy desagradables, aunque aún no entendía por que él podía comer así y dormir sin engordar, la verdad le daba demasiada envidia eso.
—Sakura— mientras ella seguía pensando en Naruto y su forma de comer, una voz tras ella la llamo — ¿Podemos hablar?— la voz la conocía perfectamente, y de inmediato un sonrojo se apodero de su rostro mientras se ponía de pie y prácticamente corría hacia el dueño de esa voz.
—Claro que si— a paso rápido los dos salieron del comer para perderse por uno de los tantos pasillos de aquella mansión.
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Oficina de Tsunade:
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—Esta todo listo, esperemos el plan funcione como lo planeamos— una Tsunade preocupada se dirigía a todos los que en ese momento están frente a ella. — ¿Cómo están los chicos Hiashi san?— Dirigió su mirada al líder Hyuuga.
—Están bien, en estos últimos días no se ha presentado incidente alguno—
—Y eso es lo que me preocupa— Con mirada seria la mujer rubia bajo un poco la mirada. —Han pasado días sin que ese asqueroso ser ate de nuevo, temo solo este guardando su sed de muerte para luego atacarnos peor—
Por segundos que parecieron años, la oficina quedo en completo silencio, nadie había pensado en esa posibilidad, y era verdad, no podía ser posible que las simples paredes de una mansión fueran capaz de controlar y alejar a un ser infernal y su sed de sangre.
Pero la duda rondaba en la cabeza de todos ¿Por qué no ha vuelto a matar otra vez? Después de una plática corta evitando la pregunta que todos tenían en la cabeza, uno por uno fue saliendo de la oficina para quedar únicamente Tsunade y Shizune.
—Tsunade san esta muy estresada estos días— Shizune se hacer a la mujer y puso una de sus manos sobre el hombro de la otra.
— ¿Cómo quieres que este?— con un leve tono de molestia en su voz fue que Tsunade respondió. —Ese maldito ser piensa terminar con este pueblo— con algo de pesar llevo una de sus manos a su frente para tratar de controlar sus emociones.
Silenciosamente Shizune fue hasta la puerta de la oficina y la cerro con doble llave, después guardo la llave en una pequeña maceta al lado de la oficina y de nuevo se dirigió a Tsunade.
—Debe relajarse Tsunade san— sin previo aviso Shizune se puso tras la rubia y tomo sus pechos con sus manos para comenzar a masajearlos suavemente.
— ¿Qué haces Shizune?— con un leve sonrojo Tsunade miro de reojo a la otra mujer pero no hizo nada por apartarse o detenerla.
—Solo intento relajarla— con una sonrisa de medio lado en su rostro Shizune comenzó a desabrochar el elegante vestido que la mujer rubia vestía. Debía admitir que el corsé le quedaba estupendo y que hacia resaltaran más los enormes pechos de Tsunade, pero era jodidamente difícil de quitar.
—Shizune, no creo sea el momento— Desde hace 2 años se habían vuelto amantes en secreto, desde hace 2 años que compartía la cama con esa mujer, que dejaba la tocara como ella quisiera, que la hiciera llegar a su climax con sus caricias.
¿Amaba Tsunade a Shizune?, claro que no, pero Tsunade era una mujer de casi 40 años, que tenia más de 10 años sin un compañero de habitación, cuando Shizune llego a su cama la hizo de nuevo estremecer y sentirse un poco mujer de nuevo.
Cuando Shizune se deshizo al fin de todo ese corsé y vestido que le molestaba para llegar a la piel de su amante comenzó a pasar su lengua por el cuello de la rubia para bajar poco a poco hasta uno de sus pechos y succionar de forma suave pero a la vez fuerte.
—Shizune— el nombre de su amante salió como un suspiro de sus labios.
Entre caricias y gemidos de placer, esa oficina comenzó a elevar su temperatura.
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Mansión Hyuuga
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.Hacia semanas que el sol no se dejaba ver, pero ese día el sol brillaba y dispersaba las nubes negras que no querían dejar Konohana, ese día por fin Hinata podía ir a su querido jardín y cuidarlo un poco.
Las flores estaban muy dañadas, el exceso de lluvia y la falta de sol las tenían al borde de marchitarse, sin color y muy escasas de hojas.
—El jardín es igual a su dueña— Una voz altanera se escucho a las espaldas de la Hyuuga que apenas comenzaba a arreglar su jardín. — Sin brillo, sin nada especial, casi marchitas y sin color—
—Uchiha san, por favor deje de molestarme— sin girarse a verlo la chica continuo en lo sigo, ignorando o al menos tratando de ignorar la presencia de ese hombre a su lado.
— ¿Por qué si eres una Hyuuga, eres tan insignificante?— la voz de Sasuke, era lasciva y llena de odio. —Eres la más patética Hyuuga que seguro ha existido—
Trataba de que esas palabras no la lastimarán, pero era verdad que Sasuke tenia el don de hacer que las personas se sintieran mal , y ahora Hinata estaba cayendo en su juego.
—Uchiha san— con la voz más tranquila y serena que pudo sacar de su garganta Hinata se giro a ver por fin al Uchiha —Si le resulto tan patética y poca cosa, deje de seguirme y de hablarme— con timidez bajo la mirada y apretó sus manos en puño. —Usted se vuelve más patético al querer dañar, a alguien que según este no es nadie—.
Por la mente que Sasuke paso una frase "maldita perra, ¿Cómo se atreve a decirme eso?" pero justo antes de que sus labios la dijeran, Hinata paso a su lado de forma rápida, dejándolo en ese jardín triste.
El orgullo de Sasuke estaba herido, y más su ego por que esa patética niña se atreviera a responderle de esa forma, y peor aún sin su idiota tartamudeo de siempre, parecía que se le estaba quitando la tímida para ponerlo en su lugar.
Cuando más molesto se estaba poniendo, Sasuke vio en el suelo algo tirado, seguramente algo que se le cayo a Hinata cuando corrió de él, cuando se acerco a ver dicho objeto se topo que era una hermosa rosa roja.
— ¿De donde diablos salió?— según él ese jardín ya estaba podrido y nada podía nacer en el. Tomo la rosa entre sus manos y percibió el suave y frágil olor que despedía, en verdad era una joya tirada en un cementerio.
Sasuke giro la mirada hacia donde antes había estado Hinata y se acerco al lugar. Entre todas las plantas que estaban sembradas ahí estaba oculto un rosal, cubierto por una pequeña tela que lo protegía de la lluvia en exceso y del frio. Estaba acomodado de tal manera que las demás plantas del jardín le servían de escucho y de protección a las inclemencias del tiempo.
—Así que esto cuidaba tanto— El rosal era pequeño, pero en el había 2 rosas más aparte de la que Sasuke tenia ahora entre sus manos.
De nuevo el chico llevo la a hasta su nariz e inhalo su aroma mientras cerraba los ojos.
—En definitiva es como tu Hinata— Una sonrisa se apodero de sus labios sin que él lo quisiera. —Como la primera vez que conocí—.
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:*: Recuerdo:*:
—Mamá yo no quiero ir— Un niño de no más de 5 años jalaba a su madre por el elegante vestido que portaba. —Quiero quedarme mejor a jugar con Itachi— la cara de berrinche y molesta del pequeño le resultaban tan adorables a su madre que por verlo así es que no lo dejaba al lado de su hermano mayor.
—Vamos Sasuke, hoy el es cumpleaños de la hija mayor de Hiashi y tu como todo el apuesto y elegante caballero que eres debes de ir a felicitarla— La enorme sonrisa en el rostro de su madre, hacían que él olvidara su molestia e hiciera lo que ella le pedía.
Sin decir nada más en protesta Sasuke tomo la mano de su madre y juntos caminaron hasta la gran mansión Hyuuga, la mansión estaba llena de luz, de gente charlando animadamente y de sirvientes a diestra y siniestra atendiendo a los invitados.
Con pasos suaves y elegantes la madre de Sasuke lo guio por todo aquel mundo de gente y lo llevo directamente hasta donde estaba un hombre alto y de cabellera castaña cargando entre sus brazos a una pequeña niña de cabello azul oscuro con un sonrojo muy notorio en sus mejillas.
— ¿Ella es Hinata, madre?— sin apartar sus tiernos ojos de la niña, pregunto a su madre por ella.
—Así es hijo, ella es la chica del cumpleaños— miro de reojo a su hijo. —¿Es linda verdad?—.
— ¿Por qué esta tan roja, esta enferma?— Esta vez si levanto su mirada para poder ver a su madre.
—Claro que no querido— en verdad le daba mucha ternura su hijo. —Ella debe de ser muy tímida, y estar entre tanta gente que la adula la debe poner incomoda, y eso la hace ponerse roja—
—Eso es tonto— una pequeña mueca de molestia se puso en la tierna cara de Sasuke. —Si ella es una Hyuuga, debe ser como nosotros, debe estar orgullosa de su apellido y de su poder, debe de saberse más y hacer los demás la adulen, no debe de incomodarse por eso.
—Sasuke— La dulce voz de su madre cambio para pronunciar el nombre de su hijo de forma dura. — ¿Quién te ha dicho debes de pensar así?—
—Nadie, yo lo he notado— la forma de hablar era tan natural que la mujer se sorprendió su hijo pensara de esa forma. —Somos superiores a los demás, tenemos mejores cosas, somos más lindos, por lo tanto somos mejores a los demás, por eso nos deben de alabar—
—Sasuke— la mujer tomo a su hijo por los brazos y bajo hasta quedar a su altura para poderlo mirar a los ojos. —No debes de pensar de esa forma, nunca— los ojos negros de su hijo eran tan iguales a los de ella, pero con la mirada de su padre que siempre la habían intrigado desde que los vio la primera vez que nació.
—Pero madre, si todos los de nuestra clase son así— el tono en la voz del pequeño, indicaba que en verdad veía natural el humillar a los demás y que lo trataran como rey.
—No es verdad, existen personas de alta clase que prefieren ser humildes y gentiles con los demás, existen aquellos que son una flor nacida entre el lodo—
— ¿Cómo es eso madre?— la duda se apodero de la mirada del niño.
—La sociedad de clase alta es como lo dices hijo mío, pero no por eso quiere decir que sea correcto, ser una persona como la que dices es ser parte del lodo que envuelve el mundo de maldad y horror— clavo su mirada en la de su hijo— Tu no seas así hijo mío, tu debes ser como esa flor que nace del lodo sin manchar sus pétalos—
— ¿Hinata chan es una persona como la que tu dices madre?— Sasuke giro a mirar de nuevo a la niña que ahora estaba de pie y tomada de la mano de su padre.
—Eso creo hijo, la verdad la conozco poco, pero si es como su madre, ella es una flor nacida del lodo— sonrió a su pequeño para tratar de calmar un poco el sentimiento de temor que nacía en ella de imaginar a su hijo como un cruel hombre.
—Entonces ella preferiría una simple flor de jardín a el regalo que le traemos ¿Cierto?— de nuevo la mirada del pequeño estaba sobre su madre.
— ¿A que viene esa pregunta hijo?— la mujer lo miro con duda
—Que si ella es como tú dices, los lujos y falsas adulaciones no le gustan. Quiero comprobar si existe gente como la que dices madre. — Con una sonrisa el pequeño sonrió a su madre y corrió hasta uno de los enormes arreglos florales que adornaban el lugar para tomar una hermosa rosa roja. —Si es como dices, debe conformarse con esto y no con el regalo que le compraste madre—.
¿Acaso su pequeño hijo estaba poniendo una prueba a la chica para saber si existían personas humildes a pesar de ser de clase alta?, si eso era así en verdad su pequeño era inteligente y algo perverso, pero lo dejaría hacer su prueba, después de todo confiaba en la pequeña Hinata.
—Esta bien hijo— de nuevo tomo la mano de su pequeño y caminaron hasta los Hyuuga.
—Buen día Hyashi san— la mujer le sonrió al hombro.
—Buen día Mikoto san— ahora el hombre hacia una reverencia ante la mujer frente a él.
—Feliz cumpleaños Hinata chan— con instinto maternal, la mujer tomo la mejilla de la pequeña y le sonrió.
—G-gracias M-mikoto s-san— El tartamudeo de la pequeña y su sonrojo contrastante con su piel blanco y sus hermosos ojos perlados la volvían una muñequita ante los ojos de la mujer.
—Te presento a mi hijo menor— Mikoto tomo la mano de Sasuke y lo puso frente a ella. — Sasuke Uchiha—
Los dos niños se miraron fijamente, eran de la misma edad pero muy diferentes el uno del otro. Hinata tenia un aire de inocencia que la rodeaba por completo, mientras Sasuke tenía un aire de inocencia mesclado con arrogancia que era algo extraño para la pequeña.
—Te traje este regalo— para romper un poco el silencio Sasuke extendió su mano hasta Hinata y le entrego la rosa que momentos antes había tomado de un arreglo floral.
Hinata miro la rosa y la tomo con delicadeza entre sus manos, la llevo hasta su nariz e inhaló el aroma que esta desprendía.
—Yo también te traje un regalo— Mikoto sonrió y le entrego un pequeño paquete envuelto en un hermoso papel.
Cuando la niña desenvolvió el regalo se encontró con una hermosa tiara de piedras preciosas, digna de una pequeña princesa como todos le decían era ella.
—G-Gracias Mikoto san, Sasuke San— la pequeña sonrió de forma cortes y agradeció los regalos.
—Hiashi san ¿podemos hablar?— la mujer se llevo al hombre del lugar para poder hablar cosas de adultos y dejar a los 2 niños solos.
— ¿A que te gusto más el regalo de mi madre que el mío?— En cuanto los adultos se fueron Sasuke le lanzo la pregunta a Hinata mientras la mira fijamente.
—l-la v-verdad— la niña se había comenzado a sonrojar de nuevo y ahora estaba jugando con sus dedos de forma extraña. —M-me gusto m-mas tu r-rosa— con la flor aun en las manos la aprisiono contra su pecho y bajo la mirada sonrojada aun más.
El niño no podía dejar de mirarla extraño, el regalo de su madre eran sumamente costoso y cualquier niña o mujer pelearía por tener algo así.
— ¿Por qué te gusto más la rosa?— en verdad que él no entendía por que se portaba así.
Hinata miro a su alrededor y dejo el regalo de la madre de Sasuke en una pequeña mesa y con la rosa en su mano derecha, tomo al pequeño junto a ella de la mano y lo jalo hasta salir de la mansión o lo que parecía ser un jardín.
Sin soltarlo de la mano ambos caminaron en un amplio y entristecido jardín, había mil plantas de colores, pero se estaban poniendo opacas, el pasto ya era de un color oscuro y se notaba estaba algo descuidado.
—M-mi madre e-esta enferma p-por eso no lo p-puede cuidar— parece que le había leído la mente y le respondía antes de que él preguntara. —N-no le g-gusta nadie m-mas e-entre aquí— la niña se giro a mirar al chico. —S-solo yo y a-ahora tu— le sonrió de forma tímida para luego soltar su mano y quedar frente a lo que parecía ser flores comunes y corrientes.
Con cuidado y delicadeza la niña hizo a un lado las plantas y dejo ver un hermoso rosal cubierto de flores que permanecía resguardado por las demás plantas.
—Mi madre siempre me dice que una flor vale más que mil diamantes— sin tartamudear esta vez, Hinata recordó las palabras de su madre al mirar el rosal frente a ella. — P-por eso l-la f-flor que m-me regalaste m-me gusta m-más— sonrió de forma tímida y oliendo de nuevo la rosa que le fue regalada por el chico frente a ella.
Sasuke solo la podía mirar, eran verdad las palabras de su madre, exista una persona que prefería las cosas simples antes que algo lujoso. Esa niña frente a él era una hermosa flor nacida del lodo.
—Toma— con un poco de timidez Sasuke miro como Hinata le extendía una rosa y se la entregaba. —Y-yo las h-he cuidado y visto c-crecer, quiero r-regalarte u-una— en la cara de Hinata estaba una sonrisa tan linda y tierna que en verdad parecía una muñeca de porcelana. —N-no tengo m-muchos a-amigos, ¿Q-quieres ser mi a-amigo S-Sasuke san?—.
Sasuke comenzaba a gustarle el tartamudeo de esa niña y su sonrojo, nunca antes una niña lo había tratado así y mucho menos regalarle un rosa. Todas las niñas le preguntaban si ellas eran lindas o que si podían jugar con él y al final solo las tenia encima diciéndole era un niño muy lindo.
—Esta bien, seamos amigos— tomo la rosa que ella le daba y sonrió, se sentía extraño tener una amiga que no fuera como las demás.
A lo lejos se escucho un grito de una sirvienta llamando a Hinata, en segundos ellas corrió hacia donde la llamaban dejando a Sasuke en ese lugar, no sin antes decirle que la esperara un poco.
Cuando la niña se fue de ese lugar, él olio la rosa entre sus manos, era un olor muy lindo el que despedía, era suave y fuerte a la vez, oler aquella rosa lo hizo sonreír y susurrar de forma suave el nombre de…"Hinata".
1 mes después:
—Lo sentimos mucho Sasuke— unos hombres de traje elegante tomaban de la mano al pequeño mientras trataban de consolarlo. — A partir de ahora vivirás bajo la tutela del pueblo, toda la fortuna Uchiha será invertida en cubrir las deudas y los desfalcos de tu padre—.
Las palabras que ese hombre le decía, no las entendía, él niño solo podía ver como 3 féretros pasaban frente a él, 3 féretros que contenían en su interior los cuerpos sin vida de su padre, madre y hermano mayor. La noche anterior un desquiciado por perder su valor en un mal negocio que el líder Uchiha hizo, entro a la mansión y los asesino sin piedad, él logro salvarse gracias a los guardias que llegaron a tiempo a su habitación.
Ahora estaba solo, tenia apenas 5 años y ya no tenia a nadie más en el mundo, su familia se había acabado, y parte su padre había dejado por el suelo el que algún día fue el poderoso apellido Uchiha.
La tierra comenzaba a caer sobre los féretros cubriéndolos y dejando así sepultados bajo la tierra a toda su familia. Las lágrimas querían salir de sus ojos, pero se negaba a hacerlo, un Uchiha no llora, y menos frente a los demás que son inferiores.
Cuando intentaba no llorar frente a él cayó un hermoso ramo de rosas que alguien dejaba en la tumba de su madre, en cuanto vio esas rosas, recordó a la niña que había conocido tiempo atrás, ella le dijo que serian amigos, ella no lo dejaría solo en ese momento, sin pensarlo comenzó a corre hacia la mansión Hyuuga en busca de Hinata.
—Hinata chan— llego a la mansión y comenzó a gritar el nombre de su amiga, pero ella no salió y solo logro que Hyashi saliera a verlo.
—Lárgate de aquí Uchiha, no eres bienvenido aquí— la voz del hombre era dura y cruel hacia el niño. —Tú padre pisoteo tu apellido, ya no vales nada—.
—Pero Hinata, ella es mi amiga, ella es diferente— esta vez las lagrimas ya comenzaban a salir de los ojos del niño.
—Ella es una Hyuuga, nunca se rebajara a tu nivel, lárgate, que no quiere verte— sin decir nada más el hombre se dio la vuelta y ordeno a 2 sirvientes que se quedaran ahí para impedir el niño intentara pasar.
Sasuke levanto la mirada y pudo ver como por las cortinas la silueta de una pequeña cerraba fuertemente la ventana para no verlo, de seguro esa era Hinata y en verdad no quería verlo. Ella era como todas, ella no era diferente…ella no era la hermosa flor que nace del lodo.
—Te odio Hinata Hyuuga— su grito fue desgarrador, salió de su corazón y hacia que doliera, sus lagrimas esta vez salían de sus ojos, su llanto era desgarrador, en un solo día perdió a su familia, su honor y a alguien dijo seria su amiga.
Maldita Hyuuga era como toda la basura de la sociedad que siempre se cree superior a los demás, ahora ella era superior a él y por eso no lo quería ni ver.
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:*: Fin recuerdo:*:
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— ¿Por qué Hinata, por que me hiciste eso cuando te necesite?— Sasuke clavo la mirada en la rosa que sostenía entre las manos, era como estarle hablando a la misma Hinata a través de esa rosa. —Por que eres como toda la maldita sociedad— con ira destruyo la rosa con sus manos y la arrojo a un lado.
Se puso de pie y salió de ese jardín, no quería permanecer más tiempo en un lugar que era tan hipócrita y mentiroso como su dueña. Él se encargaría de hacerla sentir como ella alguna vez lo hizo sentir, por eso odiaba a esa chica por dejarlo solo cuando la busco y por ofrecerle ser amigos y retractarse.
Habitación de Sasuke:
Entro golpeando la puerta tras él, en verdad se había molestado, odiaba sentir aquello, odiaba sentirse así en esos momentos, odiaba todo, con furia golpe con su puño la pared, los recuerdos de la perdida de sus padre y de la traición de una supuesta amiga lo habían afectado.
—No te golpes Sasuke san— unas manos femeninas lo roderón desde atrás. —Perdóname, perdóname— la suave voz tras él la reconoció de inmediato, sin pensarlo se giro para poderla ver mejor.
— ¿Qué haces aquí Hyuuga?— le sorprendió de forma irreal el verla ahí, no era algo normal o que pudiera estar pasando.
—Quiero me perdones, no soporto me trates así— Hinata se pego al pecho de Sasuke y lo abrazo fuertemente mientras ocultaba su rostro de él.
Sasuke no dijo una sola palabra, no podía salir de su asombro al ver a esa mujer en su habitación y pidiéndole perdón. ¿Acaso estaba soñando o algo parecido?.
— ¿Quién eres…?— no alcanzo a terminar su pregunta, los labios de Hinata chocaron contra los de él y le impidieron hablar.
—Por favor, hazme el amor Sasuke san— la voz de Hinata era suave y en susurro al separarse poco de los labios del chico para mirarlo a los ojos y sonrojarse de forma algo violenta. —No me digas nada y demuéstrame me perdonas todo—
Los ojos perlados de Hinata, su sonrojo y sus finos y cálidos labios rosas pidiéndole le hiciera el amor eran más fuerte que él, por un momento dudo fuera Hinata, pero el calor de su cuerpo, sus labios, sus expresiones no podían ser de nadie más.
Con algo de brusquedad y ansiedad Sasuke la tomo de la cintura y dejo caer sobre la cama, comenzó a besar su cuello y desabrochar el estorboso corsé de su vestido. Sabia que debía odiarla por fallarle cuando la necesitaba pero él era un hombre y no podía negar que Hinata era una hermosa mujer, más hermosa que cualquiera.
Un cuerpo de lujuria es el que esa mujer poseía, no podía evitar desearla como un loco pervertido, deseaba hacerla gritar de placer entre sus brazos, deseaba hacerla suya, y también sería una buena venganza el usarla y tirarla después como ella lo hizo alguna vez en el pasado.
Cuando logro dejar a Hinata completamente desnuda frente a él, comenzó ahora él a quitarse sus prendas ante la fija mirada de la mujer sobre su cuerpo, el sonrojo que antes tenia ya no estaba, al contrario sus ojos transmitían lujuria y deseo, no ternura y calidez como antes.
Antes de quitarse la última prenda que lo cubría Sasuke la miro, es verdad ese era el cuerpo que él había soñado, era verdad que era más que perfecto y que lo deseaba, pero algo estaba mal, algo en él le decía que esa Hinata frente a él no era la misma que él conocía, no estaba sonroja, no tartamudeaba y de la nada se había metido en su habitación a pedirle le hiciera el amor.
—Creo que mejor debes irte— Sasuke se cubrió de nuevo un poco con una sabana y dejo de mirra a la mujer frente a él o no podría contenerse.
—No Sasuke san— de un rápido movimiento Hinata se puso frente a él. —Yo hago lo que quieras para que me perdones— lo miro a los ojos y se sonrojo. —l-lo q-que s-sea, solo h-hazme e-el a-amor— lentamente Hinata comenzó a besar el cuello de Sasuke y tocar con su mano el miembro viril de Sasuke.
Una corriente eléctrica recorrió la espalda de Sasuke al sentir las manos de Hinata sobre su pene, su mente se estaba nublando y ya no podía pensar con claridad, ya no le importaba mucho sus dudas, la mujer frente a él era Hinata, ese sonrojo y tartamudeo lo comprobaban.
Tomo a Hinata con ambas manos del trasero y tiro sobre la cama, su miembro ya le dolía, deseaba poder penetrarla y sentirse dentro de ella y escucharla gemir de placer, además ella también lo deseaba su cuerpo se lo demostraba, su entrada ya estaba tan húmeda que esperaba solo por él.
Sin pensarlo más Sasuke introdujo su pene en la entrada de Hinata de una sola embestida, el deseo le estaba ganando y no podía soportarlo más. Escucho como Hinata soltó un pequeño grito de dolor y de placer mientras clavaba sus uñas sobre su espalda.
Como esperaba ella era virgen y él el primer hombre en hacerla suya, una sonrisa de arrogancia se formo en los labios de Sasuke antes de comenzar sus embestidas de forma rápida y profunda, tomo las pierdas de Hinata y las elevo sobre sus hombros para poder llegar más profundo en ella, era tan estrecha y caliente que no podía evitar volverse loco de placer.
Ella por su parte tomaba las sabanas con ambas manos y las formaba en puño para trata de controlar el placer que sentía, con cada embestida que él le daba sentía como su vagina se estremecía y contraía de placer, de sus labios gemidos salían sin control ni pudor, parecía que nada le importaba que no fuera sentir el placer que Sasuke le daba.
—Pronto me correré— con voz ronca Sasuke miro a Hinata he izo sus embestidas más lentas pero más prolongadas.
—Aún no— con un fuerte sonrojo en su rostro Hinata alejo a Sasuke de ella y lo tiro sobre la cama y ella se puso sobre él. —Quiero este Uchiha se vuelva adicto a este cuerpo— con una sonrisa que Sasuke jamás había visto Hinata comenzó a meter su pene en su boca y a succionar.
Quería pensar en las palabras que ella le dijo, pero el placer le estaba ganando y no lo dejaba pensar, ella succionaba y movía su boca de tal manera que hacia suaves gemidos de placer salieran de sus labios sin él pudiera evitarlo.
Sin poder sopórtalo más Sasuke se corrió dentro de la boca de Hinata, no quería hacerlo pero no soporto más. Se dejo caer sobre la cama y trato de controlar su respiración, pero sintió como unos suaves pechos comenzaban a aprisionar su miembro de tal forma que esa corriente eléctrica de nuevo recorría su espalda.
Hinata estaba de nuevo excitándolo y deseando más de él, cuando su miembro de nuevo estaba firme ella hizo un camino de besos hasta su cuello y sin decir palabra alguna hizo él se introdujera en ella de forma brusca y ruda.
Sasuke podía ver como los pechos de Hinata se movían de un lado a otro por el movimiento de sus caderas, como sus labios abiertos dejaban salir esos gemidos de placer, por instinto él llevo sus manos hasta las caderas de ella y la hizo ir aún más rápido que antes, esta vez quería terminar dentro de ella, quería sentirla hasta el ultimo momento.
No fue mucho lo que él pudo soportar antes de que de nuevo se corriera pero esta vez dentro de la Hyuuga, el cuerpo de esa mujer era tan estrecho y cálido que en verdad si podía ser fácil volverse adicto, su piel tersa y suave, su olor a violetas mezclado con canela era único, además de que su cabello azul marino pegándose a su cuerpo sudoriento era como de un cuento de fantasía.
Por más de 4 horas Sasuke disfruto del cuerpo de la Hyuuga, por más que quería detenerse no podía, el deseo era más fuerte que todo y solo podía hacer lo que ella misma le pedía, y así fue hasta que el cansancio lo venció y se quedo dormido abrazado del cuerpo desnudo que momentos antes había echo tantas veces suyo.
Cuando Sasuke estaba completamente dormido Hinata se levanto sin que él la sintiera y sin cubrirse camino hasta la ventana de la habitación para mirar a Sasuke dormido e iluminado por la suave luz de la luna.
—Creo me gustará este juego— la lengua de Hinata paso sobre sus labios. —Hace años no sentía el placer que sentí esta noche— con una de sus manos toco de forma suave sus pechos. —Hice bien en elegir este cuerpo que él desea tanto, quiero me coja todas las noches como lo hizo esta noche, lo deseo—
Con la luz de luna aun iluminando sobre Sasuke y sobre su cama, se pudo ver como una mano con afiladas uñas y completamente deforme y podrida dejaba sobre él una hermosa rosa roja.
—Hasta pronto Sasuke, tu "Hinata" esta satisfecha por hoy— con una corriente de aire frio esa horrenda mano desapareció, dejando tirada sobre el suelo a una inconsciente y desnuda Hinata Hyuuga.
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Continuara…..
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Primero una disculpa por la tardanza mi pc murió y eso me dificulto las cosas ToT. Pero como "recompensa" hice más largo el fic xD.
Agradecimientos a cada uno de sus review son geniales *-*.
*Shiromomo-chan10: Actualización lista xD, espero te guste *-*, y me alagas pero yo no me considero buena escrito xD, solo una que gusta de expresar sus locas ideas en un fic Xd.
*Jessi-chan Hyuga: Algo tarde pero aquí esta ya *-*, no te impacientes xD
*DarkAmy-chan: duda resuelta *-*, aunque aun falta resolver por que Hinata se porto así xD (?)
*Magic ann love: Estragos "buenos" fue los que hizo ¿no crees? Xd, bueno al menos hasta ahora xD
*Kiras70: Soy siniestra y pervertida *¬* quise mezclar esas 2 cosas xD
*AleUchihaHyugaGaara: Espero que si *-*, igual ya le quedan pocos cap u_u
Gracias a todos por tomarse la molestia de escribirme */-*, si no actualizo pronto no es mi culpa, es culpa de mi pc ToT.
