Cómo lo prometí, aquí esta otro capítulo. Quiero aclarar que la historia va a estar centrada en la vida de Reid y Natalie así que no van a haber crímenes que resolver.

Quiero darles las gracias a aquellos que han leído mi historia y JazminH56, MUCHAS gracias por tu comentario, me hace sentir bien :D

Bien, a darle con la historia xD


Capítulo 2: Un Descanso

~Apartamento de Natalie~

-Muy bien, ya estoy lista. Vámonos –dijo Natalie saliendo de su cuarto poniéndose su abrigo y una bufanda roja que combinaba con sus zapatos.

-Qué bueno porque muero de hambre, escucha –dijo Maryanne sobándose el estómago con una mano y haciendo el ademán de que se acercara con la otra. Natalie se acercó y escuchó un ruido un tanto perturbador como gracioso- GUUURRRRRR! hizo el estómago de Maryanne.

-¡Wow Maryanne! ¿Te comiste a tu perro y no le diste de comer? –dijo Natalie burlándose de ella- Claro, búrlate todo lo que quieras, cuándo necesites de mí no voy a estar ahí –le espetó indignada cerrando la puerta del apartamento.

-Vamos no te enojes, solo es una broma, no aguantas nada –dijo algo irritada-. Que no aguanto nada, ya después me las pagarás no te preocupes –dijo señalándola "amenazadoramente".

-¡Ohh por favor! ¡No me lastimes, quiero vivir! Jajajaja –dijo Natalie sarcásticamente-. No me da risa ¿lo sabías?- respondió Maryanne con los brazos cruzados caminando hacia el elevador.

-Para tu información, no lo dije para que te rieras. Apúrate que nos va a dejar el elevador –dijo jalándola de la muñeca para correr hacia el elevador, al cual llegaron justo antes de que se cerrara.

-Uff, eso sí estuvo cerca –dijo Maryanne quitando el sudor de la frente y soltando una risita.

-Me alegra saber que ya no estás enojada, porque luego…

-No empieces de nuevo, por favor, me vas a amargar el desayuno –dijo presionando el botón de PB, tan solo pasaron 5 segundos y ya se encontraban en la recepción.

-Cálmate, tu sabes que te…aahhmmm…aprecio –dijo dándole un golpecito en el hombro.

-Ouuch ya te dije que los hombros me duelen, además, yo sé que tú me amas aunque no lo quieras admitir –dijo muy segura de sí misma.

-Jaja, sigue soñando. Hasta luego –se despidió del señor que cuida la entrada.

-Hasta luego, señoritas –dijo él moviendo levemente su mano.

-Bueno, ¿Dónde dices que esta el restaurante ese del que hablas? –dijo Natalie.

-A dos cuadras, así que muévelas rápido Nat, que nos va a dar el mediodía aquí –dijo Maryanne.

-Ok, haré lo que pueda pero no te prometo nada

-Como sea, menos charla, más caminar –empezó a caminar más rápido, como si fuera en el maratón, iba más adelantada que Natalie que se había quedado parada a media banqueta y le grito – ¡Tendrás que continuar sin mí, dile a mi hermano que yo le rompí su coche cuando éramos niños! ¿Abuela, eres tú?

-No seas exagerada, ya casi llegamos, está en la calle que sigue

-¡¿Ahora yo soy la exagerada?! Lo dice la que no soporta una simple broma

-Mira, ya llegamos, hay que sentarnos por ahí –dijo Maryanne entrando al establecimiento, no era muy grande pero era decente y tenía cierto aire nostálgico, en fin, el lugar se veía lindo para pasar un rato con una amiga.

-Está lindo el lugar, ¿Cómo no lo había visto antes? –dijo Natalie

-Mmmm, ¿No será porque lo acaban de abrir hace poco? ¿No crees que eso te sirva de pista? –dijo Maryanne sarcástica sentándose en una mesa cerca de una ventana.

-Jajajaja, mira quien hace bromas ahora, y luego te quejas de mí

-Buenos días, ¿Que van a ordenar, señoritas? –dijo el mesero dándoles unas cartas, se veía joven como de unos 20 años.

-Mmm déjeme ver, me puede traer un capuccino de vainilla y un baguette, por favor –dijo Natalie

-Y a mí uno descafeinado y una ensalada césar, si es tan amable –dijo Maryanne

-¿Desean ordenar algo más? –dijo el mesero amablemente, las dos negaron con la cabeza y Natalie dijo: -No eso sería todo por el momento, muchas gracias.

-En ese caso, enseguida les traigo sus pedidos –dijo el mesero y se marchó.

-Y bien Maryanne, cuéntame. ¿Qué hiciste en Francia? –le preguntó curiosa Natalie

-Ay Nat, hice tantas cosas que no sé por dónde empezar. Déjame pensar…ahh ya sé, un día fui a la Torre Eiffel y…

FBI (Unidad de Análisis de Conducta) – Sala de Juntas

-Ya era hora de que llegaran, creí que moriría esperándolos –dijo García recargándose en su silla.

-Hey tranquila muñeca, ¿Ya estamos aquí, no? ¿Qué era lo que nos querías decir Hotch? –dijo Morgan dándole la palabra a Hotch.

-Gracias Derek, muy bien los llamé esta mañana para decirles que me informaron que debido a nuestro arduo trabajo los últimos meses, Strauss decidió que debido a que no hemos tenido ningún caso en los últimos días, sería un buen momento para darnos unas vacaciones –dijo Hotch sin emoción alguna.

-¿Es en serio? –dijo Reid incrédulo

-Por favor, que alguien me pellizque –dijo Prentiss

-Concedido –dijo Morgan pellizcándola levemente en el brazo

-¡Hey, no era en serio!

-¿Y cuánto tiempo de vacaciones nos van a dar? –preguntó Rossi tratando de ignorar a Morgan y Prentiss.

-Me parece que 3 semanas, sí 3 semanas –afirmó después de revisar el documento que tenía en las manos.

-Que bien, así podré estar con Henry y William –dijo JJ emocionada

-Y yo salir con Kevin –dijo García

-Y no te olvides de mi, preciosa –le dijo Morgan

-Como podría, jajaja

-¿Y a partir de cuándo empiezan nuestras vacaciones? –preguntó Reid

-A partir de mañana –dijo Hotch

-Que les parece si, para celebrar, los invito a mi casa a cenar –dijo Rossi

-Muchas gracias, Rossi –dijo Hotch

-No me agradezcas nada, ¿Qué les parece a las 8?

-Yo creo que esa hora está bien –dijo Reid

-Sí para mí también –dijo Prentiss

-Yo opino igual –dijeron Morgan y García

-Entonces, nos vemos a las 8 –dijo Rossi

-Muy bien, si lo desean pueden irse todos –dijo Hotch

-Ok, nos vemos al rato muchachos –dijo Reid

¿Qué te parece niño genio? Vacaciones…ahhh no hemos tenido unas en un buen tiempo –le dijo Morgan pasándole un brazo por el hombro

-Ja, seguro que sí. Oye acerca de la fiesta…

-Sí, ¿Qué tiene?

-Mmm pues lo estuve pensando durante la junta y bueno…esteee…pues…sí voy a ir, creo que me vendría bien relajarme un poco y divertirme –dijo Reid rascándose la parte de atrás de la cabeza.

-Esa es la actitud chico, ya sabía que te animarías a ir

-Sí, supongo que hay que estar abierto a hacer cosas diferentes

-Tú lo has dicho, chico –dijo Morgan para después irse a su escritorio dejando a Reid solo.

-"Muy bien Spencer, ahora tienes un problema… ¡¿Qué rayos vas a usar para la fiesta?!" –se decía a sí mismo en su mente.

~En la cafetería~

-Wow, que emocionante, que bueno que te la hayas pasado bien en París, Maryanne, me gustaría ir algún día o a Inglaterra, sería lo máximo –decía Natalie imaginándose cómo sería todo.

-¡Hey tierra llamando a Nat! Te estoy hablando –le dijo molesta Maryanne

-Discúlpame, ¿Me decías? –dijo Natalie, bajándose de su nube

-Te decía…que cómo te la habías pasado mientras me fui

-Bien, bien hice muchas cosas, bueno no muchas en realidad, pero bueno tú entiendes no?

-Jajaja, por eso me caes tan bien, eres como un chiste ambulante –dijo Maryanne entre risas.

-¿Chiste ambulante? –dijo confundida Natalie, murmurando casi más para ella que para su amiga

-Sí, un chiste ambulante; o sea, que me haces reír. No te lo tomes a mal –dijo Maryanne tratando de no hacer sentir mal a su amiga.

-Esta bieeen, regresando al tema, tengo que decirte algo –dijo Natalie de forma misteriosa

-¿Qué es? Dime ¿Sales con alguien o qué? –dijo Maryanne muy interesada en lo que su amiga estaba por decir.

-¡NO! Nada que ver con eso, ¿Por qué piensas eso? –dijo algo molesta

-Mmmm, pues no lo sé, yo creí porque…ammm dijiste que tenías algo que decirme y yo pensé que podría ser una cosa porque no has salido con nadie en mucho tiempo yyyy… pues…creí que te habías animado a darte una oportunidad con alguien y…mejor me callo –dijo Maryanne avergonzada.

Ella sabía el tema de los chicos era un tema al que a Natalie no le gustaba hablar, debido a una experiencia que la dejo con el corazón hecho pedazos, aunque con el tiempo fue sanando; siempre quedan las cicatrices, con las cuales no volvemos a ser los mismos una vez que son hechas. Pero la verdad es que valía la pena preguntar, porque pensó que tal vez su amiga se había dado la oportunidad de ser feliz de verdad.

-Lo siento, no quería que te sintieras mal –dijo Maryanne

-No te preocupes, no importa. Ahora, lo que quería decir es que Leslie nos invitó a una fiesta de disfraces en 1 semana –dijo Natalie un poco cabizbaja, aunque le había dicho a Maryanne que estaba bien, la verdad es que se había puesto algo melancólica.

-¡Genial una fiesta de disfraces! Hay que escoger nuestros disfraces pronto

-Mmm sí –dijo Natalie sin ganas antes de darle un sorbo a lo que le quedaba de café

-¿Qué te parece si pedimos la cuenta y vamos a caminar al parque? –preguntó Maryanne

-Está bien –contestó Natalie en voz baja. Maryanne le habló al mesero y le dijo –Disculpe joven, nos podría traer la cuenta ¿Por favor?

Mientras tanto Natalie miraba hacia la ventana observando su entorno y vio a una pareja sentada en una banca en la acera de enfrente. –" Estoy mejor sola" –pensó Natalie –Así, nadie puede hacerme daño –murmuró.


Ahí esta el capítulo 2. Espero que les haya gustado y quería preguntar si quieren que en el proximo capitulo les ponga una breve descripcion de mis personajes, para que puedan imaginarlos bien(:

Me despido y dejen reviews

Aufidersen ;)