Estoy de vuelta!..

Siglos después, lo sé, pero juro que no dejo la historia, la empecé y la he de terminar solo espero que aun haya a quien le interese.

Ya sé que no tengo perdón, pero pasan muchas cosas, la uni cada vez esta más pesada y entre mis enfermedades y demás casi no tengo tiempo.

Pero volví y eso es lo que importa, así que sin más los dejos con el capitulo.

Disfruten!

Ω -μαριτζα – μαριτζα – μαριτζα – μαριτζα – μαριτζα – μαριτζα – μαριτζα – μαριτζα –Ω

Capitulo 7. Regalitos navideños

-Granger- lo dijo sin volverse a ella pero ante esta simple palabra la música ceso al instante y el instrumento se esfumo en el acto -¿Disfrutando el espectáculo

-A decir verdad si Malfoy- no vio necesidad de mentirle –jamás pensé que pudieses demostrar tanto talento y tocar con tal sentimiento- continuó sorprendida.

-Déjame dejarte una cosa clara… Granger- le contesto con su tono habitual y avanzando hacia ella –eso a lo que tu catalogas de "sentimiento" yo le llamo aptitud- le dijo con desdén y a pocos pasos de ella -¿Qué otra cosa esperabas de un Sangre Pura como yo cuando fui criado para la perfección?... a diferencia tuya por cierto.

- Pues entonces permíteme disculparme por pensar que eras, aunque mínimamente, un ser humano, algo más que un mortífago prefabricado y más hueco que nada.

-Jamás espere semejante consideración de tu parte, ¿o es que acaso vuelve a salir tu parte humana? ¿Ya te volvió lo Griffindoresco?- se burlaba de ella.

-Mi parte "humana" siempre ha estado presente Malfoy solo que esas consideraciones tu jamás las has merecido- comenzaba a perder la compostura.

-¿Y por eso tanto maltrato hacia mi persona últimamente?

-Puede que sí, pero siendo justa, he de decirte que tu solo has provocado todas y cada una de tus desgracias. No deberías jugar con las personas de esa manera si no estás dispuesto a soportar con total aplomo y entereza los golpes que te sean devueltos huroncito.

-Claro que estoy dispuesto a recibir los "golpes" como tú dices, pero debiste pelear de frente desde el inicio sabelotodo y no atacar por la espalda como cobarde.

-¡Ja! Mira quien lo dice- le contesto despectivamente –no se puede jugar limpio contra una serpiente como tú, hay que rebajarse a su nivel.

-¿Rebajarse?- se oía molesto –querrás decir elevarse, y siendo honesto dudo que tu algún día puedas aspirar a una posición tan elevada Granger.

-Elevada o baja depende del punto de vista y el valor de la persona que lo dice… y la verdad primero muerta que estar en el mismo nivel que alguien como tu- le contesto con todo el desprecio del que era capaz.

-Si claro, como digas- aparentaba indiferencia ante el comentario de la castaña aunque la realidad fuera otra –pero eso es algo que ni tú te crees por mucho que te lo repitas, admite que la verdad es otra leona.

-Aja, te diré que si para no causarte más traumas de los que ya tienes en tu historial… digo si es que acaso eso es aún posible- se burlaba de él.

-Para traumas los tuyos Granger, digo eso de ser una sangre sucia le puede dejar a uno varios y serios problemas mentales.

-Más severos que los tuyos lo dudo- no estaba dispuesta a dejarle ganar en esa discusión –porque digo, eso de ser hijo de un par de criminales sí que lo deja a uno MARCADO de por vida… ¿O no Malfoy?

-Mira…

-No, mira tú Malfoy- se acerco amenazadoramente a él –no soy a quien podías tratar como te daba la gana. No soy la misma de la que te podías burlar a tus anchas. Déjame dejarte claro que re devolveré cada uno de los insultos y golpes que dirijas hacia mí. No me conoces y mas te vale que te comportes porque esto no será nada comparado con lo que se te avecina.

Sin darle más tiempo a reaccionar o razonar siquiera se encamino a la entrada de su Torre dispuesta a irse de allí, pero antes decidió terminar la charla como merecía el chico.

-De verdad que me encantaría seguir esta amena charla contigo pero YO si tengo una fiesta a la cual asistir- estaba ya en la puerta y dándole la espalda –en la que por cierto y si no me equivoco estarán tus amigos… ¿Los saludo de tu parte?- al decir esto volvió el rostro hacia el solo para dedicarle una sonrisa burlona.

-¡Granger!- le grito el rubio saliendo de su asombro inicial y mientras ella salía de la habitación ignorándolo por completo.

Así que el Sly solo atino a hacer lo más sensato que pudo en una situación como aquella… arrojar cosas por todos lados.

-¡Pero te juro por Merlín que me las vas a pagar una a una Granger!- amenazaba a la nada.

Después de dejar al rubio en tal estado de histeria la chica se fue más que contenta a disfrutar de la fiesta que habían organizado. Realmente desde hacía algún tiempo sí que tenía mucho por lo que celebrar.

Así que sin ninguna preocupación en mente se dirigió hacia la Sala de los Menesteres con pasos firmes y sin dudar de las acciones que estaba llevando en contra del rubio.

Cuando la castaña entro pudo ver la enorme sala ambientada como si fuera un antro. La oscuridad solo rota por las luces de neón de diversos colores que giraban por todo el lugar y la música inundando cada rincón existente. Además de que diversos y cómodos sofás se encontraban dispersos por el lugar, así como mesas altas y una barra donde un diestro Dean se encargaba de servir y preparar las bebidas de estrambóticos tonos ayudado por Seamus.

Con todo y la escaza visión que pudiese tener, estando el lugar así, pudo notar que ya todo el mundo estaba allí, incluyendo a las 3 serpientes que a su parecer estaban más que contentas.

Blaise se encontraba conversando muy amenamente con un variado grupo de estudiantes; esta por demás decir que tenia a las chicas más que fascinadas, incluida Ginny.

Por otro lado, la pelinegra Sly se deslizaba por la pista de baile con un muy sonriente Harry, y por lo que ella noto Pansy no se veía que lo estuviera pasando mal. Está claro que a la castaña no se le escapaban las miradas que, de vez en vez, le lanzaba a cierto pelirrojo, ni como este no los perdía de vista.

Y claro, no podía faltar el causante de esa extraña situación. Theo se encontraba más que cómodo y animado conversando muy de cerca con Neville en un rincón apartado del lugar.

Realmente, a la vista de cualquiera, daba la impresión que esas tres serpientes encajaban ahí increíblemente bien. Daba la sensación de que todos se encontraban en su lugar, y quien no les conociera pensarían que eran amigos de toda la vida.

Hermione se unió a la celebración arrastrando consigo a la pista a un Ron un tanto malhumorado y ceñudo, consiguiendo emparejarlo con la pelinegra después de un par de vueltas por el lugar, y unas cuantas señas a Harry, para mejorarle el humor al pelirrojo.

La castaña paso la noche increíblemente bien; rio, bailo, bebió y converso toda la noche con todo el mundo. Nada le había arruinado su noche de diversión, podía irse más que satisfecha a disfrutar las vacaciones a casa, y unas muy merecidas, después de haber hecho tantas cosas productivas en esos meses.

La celebración se prolongo hasta el amanecer. Básicamente hasta que comenzó el espectáculo de "Vea como Theo y Neville se devoran en el sofá" (literalmente uno al otro en un rincón de la sala) y no todos fueron capaces de soportarlo (Nada que ver que ya fueran las 4 am).

Sobra decir que también la mitad de los invitados huyeron realmente porque Seamus, que ya no estaba en sus 5 sentidos (Es que lo ha estado alguna vez?) había medio incendiado la improvisada barra en la que servía junto con Dean, el cual estaba en una crisis nerviosa después de ver como una simple Margarita estallaba en llamas frente a sus ojos.

Así que después de tremendo par de sucesos los Slytherin decidieron que ya era hora de sacar a su terco amigo de allí. Uno: para evitar que siguiera dando semejante espectáculo y dos: porque más tarde no habría poder humano ni mágico capaz de hacerlo levantarse a tiempo para no perder el tren a casa.

Y los leones igualmente creían realmente que era hora de mandar al piromaniaco del grupo a descansar de su trabajo y que Neville dejara de traumarles de esa manera, porque si no eso ni con terapia lo superarían.

-Discúlpenlo, generalmente no es así de exhibicionista pero…- les decía Blaise antes de ser interrumpido por las quejas del ojiazul.

-¡Cállate, Blaise idiota! ¡Déjame! ¡No me quiero ir!- lloriqueaba Theo, con la más grande expresión de cachorrito abandonado que podía dirigida hacia los demás, mientras a él le tiraba algunos golpes.

Después de los insultos, los golpes, y más que nada después de ver como su amigo estaba perdiendo toda la dignidad Sly frente a los leones decidió que no podía más. Así que entre jalones, empujones, un par de patadas en las espinillas y más logro sacar de allí a su compañero dejando atrás a Pansy.

-¡Hay…Por Merlín! Estos dos no tienen remedio- suspiro derrotada –ni se crean que ese comportamiento suyo es a causa del alcohol, ellos son así en su estado natural… sino es que peor; en fin que ni que hacerles para componerlos cuando la gente se cae de cabeza siendo bebe- esto causa la risa de todos incluida ella –Bueno, gracias por la invitación, nos la pasamos de maravilla. Felices fiestas a todos.

La pelinegra se despedía de ellos con una sonrisa en el rostro y cuando dio media vuelta y se disponía a marcharse una voz la detuvo.

-Ejem…esto… si quieres puedo acompañarte… digo acompañarlos a su Sala Común, quizás Blaise quiera un poco de ayuda- se ofreció cierto pelirrojo ante la mirada asombrada y divertida de sus compañeros de casa.

-No te preocupes por nosotros- rechazo su oferta con amabilidad y una sonrisa aun mas grande en el rostro- Blaise ya está acostumbrado a ocuparse de Theo en ese estado y créeme que estando así podrías salir muy mal parado porque de que ese cabezota se pone de genio ni quien lo controle más que ese otro zopenco que lo lleva- de repente su cara paso a una de preocupación –será mejor que me apresure antes de que se maten… a saber si Theo no ha tirado ya a Blaise por las escaleras….. o si Blaise se ha desesperado tanto que ya le ha echado alguna maldición a Theo. Nos vemos.

Tras decir esto salió dejando tras de sí a un decepcionado Gry y a una multitud muy curiosa por la repentina aparición de buenos modales de Ron Weasly. En la sala solo quedaban los Gryffindor y Luna, pues ya todo los demás se habían ido a descansar a sus respectivas habitaciones.

-Vaya, vaya…- decía Harry – ¿Pero desde cuándo es que me cambiaron a mi amigo?

-Mas bien querrás decir que ¿Cuándo es que a nuestro amigo le aparecieron modales?- el comentario de la castaña provoco la risa de los demás.

-Ja, ja… si muy graciosos- el chico no sonaba para nada divertido –si yo siempre he sido así de amable.

Más risas de los presentes.

-Si, si, Ron, claro, claro…- Dean no paraba de reír junto a los demás –eso es tanto como decir que Seamus nunca ha sido un piromaniaco.

-Jajajajaja… ¡Hey! Que yo sigo aquí presente- le contesto el aludido sin levantarse del sofá en el que estaba recostado.

-Vamos hombre, ni te molestes porque no estamos diciendo mentiras

Ahora había dos chicos enfurruñados.

-Tranquilos, tranquilos, no frunzan así el ceño o les saldrán arrugas, saben que solo bromeamos

-Si, Luna tiene razón, no sean infantiles

-Ginny, por favor, no les pidas imposibles-le decía la castaña- sugerirles a ellos eso es como pedir que Harry se peine a diario.

-¡Herms!- el aludido reacciono y paso de la risa repentina a la réplica –que la cosa era con Ron y Seamus no conmigo

-Es que había que ser justos y como buen amigo no podías dejarlos morir solos- la cara de los demás era de diversión pura, pero los objetos de burla no estaban nada felices.

-Está bien, está bien. Ya basta todos, tranquilicémonos y mejor volvamos a la novedad de la noche, la revelación de lo que queda del año…

-Los Slytherin- terminaron los demás la frase de Hermione.

-¿Quién hubiera pensado que se portarían tan civilizadamente verdad?- inquirió el pelirrojo.

-Si, y pensar que todo fue gracias a Nev- comento Dean.

La risa se hizo presente nuevamente en todos, entre lo que había sucedido y el alcohol reír era casi, casi un reflejo. Realmente estaban de muy buen humor, y el asunto aumento de gracia cuando un ligero rubor acudió a las mejillas del mencionado.

-Yo solo les hice la invitación, el comportamiento ya fue cosa de ellos- comento el chico aun apenado.

-¿Ah, si?.. Yo juraría que hacías mucho más que eso hace tan solo un momento-hablo Dean mientras todos disfrutaban viendo pasar al chico de un tono a otro de rojo, por todas las gamas habidas y por haber.

-Ya dejen al pobre de Nev en paz- hablo la castaña.

-Pero si tú fuiste la que dijo que había que ser justos y no abandonar a los amigos en esa humillación que nos estaban haciendo pasar- se quejo Ron.

-Pues si, pero este es un asunto diferente- prosiguió la ojimiel –y volviendo al tema, no hay que quitarle el merito a las serpientes, porque según lo que parece si quitamos la parte que los echa a perder hasta humanos parecen.

Ante el comentario de la chica volvieron a reír, pues no había necesidad de decir quién era la "parte mala" en los Sly: Malfoy. Y después del actuar de las otras serpientes esa noche sin su presencia les quedaba más que claro que era verdad.

-Tienes mucha razón Herms, tal parece que si lo quitamos a él del conjunto pueden llegar a ser buenos chicos, digo no se volverán nuestros mejores amigos en la vida pero si mas tratables- le dijo el ojiverde.

-Pues quizá con un par de cosas más como las que ya le ha hecho Herms tal vez considere pronto regresarse a su casa, ¿No creen?- comento Ginny provocando una mueca de satisfacción en los presentes.

-Lástima que al parecer nuestra castaña ya lo dejo en paz- observo Ron.

-Y quien dijo que ya le deje en paz, ¿Quién les dijo que eso fue todo?- les dijo la chica ante el asombro de todos- si lo mejor de todo esto está por venir, solo me tome un pequeño descanso para poder aprovechar al máximo la ultima parte del curso.

La sonrisa maliciosa en su rostro dejo a todos más que sorprendidos, un poco asustados pues jamás pensaron ver a la chica así, pero a la vez realmente contentos y ansiosos por lo que venía y los meses que les quedaban por delante.

Fuera de los terrenos del castillo, a horas más tempranas, en un ambiente muy diferente y mas expresamente en Malfoy Manor una rubia cabellera justo acababa de escabullirse de su habitación y se disponía a correr hacia el despacho del patriarca de la familia cuando una conocida voz la detuvo a solo unos pasos de su meta.

-Kendra –le llamo Narcisa Malfoy -¿A dónde ibas?

-Pues…este… yo… - suspiro resignada –lo siento Cissy, pero la verdad es que el es un odioso y me estaba fugando a casa de mi papá Remus

-Jajajaja… te refieres a Lucius supongo

-¿Es que aquí hay alguien más odioso y antipático que él?

-Jjaja... Hay Kendra, solo tenle un poco de paciencia, no es tan malo como le hace creer a todos

-Eso crees tú –estaba molesta –pero como no es a ti a quien no deja salir mas allá de los terrenos de la mansión- hacia pucheros –papi Remus no hace esto, mi madre no me prohibía salir… ¡Y él se atreve a querer confinarme en esta casa que es taaan rematadamente aburrida!

-Es verdad Kendra, lo siento mucho, has estado sola aquí y sin salir a ningún lado… si al menos Draco hubiese venido podría llevarte a algunos lugares.

-Ni siquiera lo menciones, ese es otro odioso- puso cara de susto –imagínate salir con él, ¡Merlín me proteja! Si es igualito a Lucius- bufo molesta.

-Ya, ya, tranquila, dejemos las quejas para otro momento por ahora vamos, sígueme

Tras decir esto la mayor de los Malfoy comenzó a avanzar hacia la sala de la casa, siendo seguida casi a la carrera por una curiosa chica.

-¿A dónde vamos?

-¿No acabas de decir que estas aburrida aquí?

-Pues sí, pero…

-¿Importa entonces a donde?

Lo pensó durante una fracción de segundo.

-Olvida mi pregunta, ¡Solo llévame lejos de aquí!

Narcisa sonrió con indulgencia mientras avanzaban por el largo y amplio pasillo de su hogar, le encantaba la pequeña rubia, siempre había deseado una niña en su casa, y a pesar de que no era su hija no tenía ningún problema con ello. Realmente era reconfortante y refrescante tener a Kendra en casa, la pequeña rubia era única, divertida y espontanea como ella sola y muy cariñosa. Un agradable cambio cuando en casa solo tenía a Lucius y Draco, que si bien los amaba demasiado, eran demasiado fríos y no toleraban esas actitudes tan poco propias de un Malfoy.

Para desgracia de ambos ella era una Black y de vez en cuando se le escapaba por los poros uno que otro rasgo de locura heredada de algún miembro descarriado de su familia. Y no podía haber elegido mejor momento para dejarla libre que este, bendita fuera Kendra y sus intentos de fuga.

Le agradaría a donde la llevaba y era ahora cuando ella estaba más que segura que hacer las paces con su primo Sirius, que era la poca familia que le quedaba, había sido lo más sensato. Así ella podía disfrutar de unos momentos de descanso de toda esta rutina de ser una persona "perfecta" y Kendra podría ver a Remus y desatar toda su locura sin nada que la contuviera.

Estaban ya en la sala, la cual era una amplia habitación decorada con la sobriedad propia del jefe de la casa y la elegancia y opulencia que debía caracterizar a la familia Malfoy.

-Esta sala siempre me ha parecido tan horrible- murmuro distraídamente Kendra.

-¿Por qué Kendra?

-No lo sé, quizá sea el hecho de que los colores son tan fríos y formales- miraba a su alrededor –en casa mamá acostumbraba colores más vividos y cuando pasaba tiempo con papi Remus era en ambientes también cálidos- seguía observando con atención –esto más que calidez y confort me provoca un frio glacial y unos deseos irrefrenables de salir corriendo de aquí.

-Jajaja… tienes mucha razón-adopto el mismo gesto de la chica y observo con interés –quizá cuando volvamos tu y yo redecoremos la sala, ¿Qué dices?

-Sería estupendo Cissy- le sonrió

-Muy bien pues entonces andando.

Ambas estaban ya casi con los dos pies dentro de la chimenea, casi, casi arrojando los polvos flu… cuando una voz nada complacida las detuvo en su tarea de salir de la casa y distraer a una molesta Kendra.

-¿Se puede saben a dónde es que van ustedes dos?-inquirió el patriarca de los Malfoy observándolas a ambas y enarcando una ceja.

-Pfff… ya decía yo que esto era demasiado bueno para ser verdad- suspiro frustrada –tenía que llegar a arruinarlo el señor de la amargura.

-Kendra mide tus palabras conmigo- le disgustaba la actitud de la chica –sigo siendo tu padre.

-No porque yo quiera, que quede claro eh- jamás se amedrentaba ante el tono de Lucius –si fuera por mi ni siquiera habría venido, en esta casa todo y todos son odiosos, con excepción de Cissy claro está- a la mujer le dirigió una sonrisa y a su padre le dirigió una furibunda y glacial mirada digna de la Malfoy que era.

-Jovencita no te permito que uses ese tono y vocabulario conmigo, te guste o no las cosa son así- estaba fúrico por las palabras de Kendra.

-Y yo no te permitía que me encierres aquí y ya vez como los has hecho, así que resígnate a mis expresiones verbales- dio media vuelta para irse a su habitación.

-Respétame que soy tu padre- estaba más que furioso.

-Simples cuestiones genéticas, porque yo no lo considero así

-Kendra, espera- la llamaba Narcisa y deteniendo la discusión antes de que alcanzara proporciones descomunales y catastróficas –anda vamos antes de que se haga más tarde

-¿Aun vamos a salir?

-Claro cariño, anda

-Narcisa

-Narcisa nada Lucius, le dije que saldríamos y saldremos

-¿Es que en esta casa nadie piensa hacer caso de mis órdenes?

-No mientras sean tan insensatas como la de no dejar salir a la pobre de Kendra.

-¡Por Merlín! ¿En qué se ha convertido esta familia? –comenzaba el desquicie –Mi hijo es ahora un inútil que no puede defenderse solo de una chica, mi hija que no sabe acatar una simple orden y tu, ¡tu dándole la razón a la locura de esta niña!

-Deja el drama Lucius

-Si, deja el drama – Kendra daba la razón a la mujer mayor –ahora ya sé de donde saco Draco esos arranques de reina del drama

Ambas se disponían a irse cuando de nueva cuenta fueron detenidas por la voz del rubio.

-Se puede saber por lo menos a donde es que van

-Y ahora es cuando se pondrá peor Kendra- le dijo por lo bajo a la chica antes de responderle al patriarca de los Malfoy –iremos a visitar a Sirius, Kendra quiere ir a ver a Remus y yo hablare con mi primo acerca de algunos detalles de su fiesta de navidad.

-¿¡QUE?!

-Así que nos veremos más tarde querido

-Es que se piensan que las dejare ir

-Si, lo harás, porque de lo contrario pasare todas las fiestas en casa de Sirius y tú te las arreglaras solo con TU fiesta de navidad

-Adiós- sentencio Kendra antes de que las dos desaparecieran en la chimenea.

Lucius no tuvo respuesta alguna, o más bien oportunidad alguna de respuesta y se quedo solo y de pie en medio de la sala de estar de su casa, o de esa que alguna vez había sido su pacifico hogar.

En momentos como estos como extrañaba a Draco, porque hacer frente a dos temperamentales mujeres él solo, al parecer, y solo al parecer, era con más de lo que sus nervios podían. Solo esperaba que las vacaciones pasaran volando y la rubia chica regresara a sus clases antes de que el terminara con serios daños mentales en San Mungo.

De regreso al castillo y con muchas horas de distancia, luego de la ligera "diferencia" de opiniones con la castaña y de destrozar media Torre, cabe mencionar que solo la mitad suya porque no quería mas "pleitos" con la leona (nada que ver que temiera más daños a su persona) el ojigris decidió caminar por los pasillos del castillo.

Volvió sus pasos hacia las mazmorras de Slytherin, realmente después de meditarlo medio segundo no tenía muchas ganas de divagar sin rumbo, tomaría un descanso de tanto estrés del día en el que alguna vez fue su habitación en la Casa de las Serpientes.

A pesar de que ya no vivía allí con el resto de Slys aun así seguía conociendo la contraseña, era uno de los privilegios que tenia al ser Premio Anual. Podía gozar de las comodidades de la Torre que, para su desventura, compartía con Granger, pero podía volver cada que le placía a ocupar la cama en su habitación en las mazmorras.

Al llegar la Sala Común se encontraba vacía, y como no si ya pasaba de la media noche y en unas horas más la mayoría del colegio partiría hacia sus hogares para pasar las fiestas.

Paso de largo hasta las escaleras que lo llevarían directamente hacia la pacifica habitación que necesitaba y pedía a gritos en ese momento. En cuanto llego a ella se dejo caer sobre su confortable cama, dejo caer los doseles que la rodeaban y se quedo viendo hacia la nada.

Realmente los últimos meses habían sido difíciles, cuando creía que una cosa se solucionaba repentinamente surgía algo aun peor. Y últimamente todo era gracias al ratón de biblioteca de Granger.

La maldecía una y mil veces en su interior, porque no conforme con hacerle la vida de cuadritos ahora venia y se llevaba a los idiotas que el tenia por amigos. Si es que se les podía llamar así luego de abandonarlo por ir a una fiesta de leones.

Pero ya sabrían ellos también lo que era dejar de lado a Draco Malfoy, y más aun por un montón de estúpidos gatos.

Se encontraba tan sumido en sus pensamientos y maquinaciones perversas, y sumándole lo tarde que era, el sueño se apodero poco a poco de él; no un sueño profundo sino mas bien dormitaba.

Estaba cansado, pero no era ese clásico cansancio que unas cuantas horas de buen sueño lograran aliviar, era por ello que por más que trataba no lograba un descanso profundo y no solo en este momento, sino desde hacía semanas.

Su cansancio era más mental que físico, la situación, por mucho que a él mismo le sorprendiese, lo estaba sobrepasando mucho más de lo que había esperado o siquiera imaginado y algo para lo que definitivamente no estaba preparado.

Después de un buen rato de súbito se despertó, trato de conciliar el sueño como Merlín manda y nada que lo consiguió. Estaba aburrido, aun enojado y muriendo de hambre; su estomago acababa de protestar.

Pensó que quizá caminar un rato le despejaría la mente de tantos problemas en su cabeza y al menos por esta madrugada podría descansar mientras decidía qué camino seguir, en más de un sentido. Además de que podría desviarse en esa búsqueda hacia las cocinas para apaciguar su hambre.

Salió de la casa de las serpientes sin tener pensado un destino, no sin antes dejarle s un bonito presente a esos que decían ser sus amigos (exceptuando a Pansy, si el hombre no esta tan loco como parece). Dio una rápida visita a las cocinas y después de unos minutos de andar sin rumbo fijo comenzó a sentir la pesadez de la comida y el cansancio de sus pies así que enfilo hacia su cama en la Torre de Premios Anuales.

Desgraciadamente para el rubio parecía que el Universo se empeñaba en ponerle las cosas más que difíciles y mucho mas allá de lo imposible, el karma es desgraciado cuando uno menos se lo espera. Ni siquiera había llegado al final del pasillo que lo llevaría a su recinto de descanso cuando sus tres leones menos favoritos (No es que este muchacho tuviera algún león que no odiara) aparecieron frente a él.

-Vaya, así que la serpiente se aventuro a salir sin su sequito eh- se mofo Ron.

-Cállate Weasley, ¿O es que te sientes especialmente valiente dado que yo estoy solo y tu no?- le dijo con satisfacción mientras lo veía ponerse colorado.

-¡Maldito hurón idiota!- comenzaba a perder los estribos tan rápido como solo el sabia- mide tus palabras, cuida esa boca tuya si es que sabes lo que te conviene.

-¡Jajajajaja! Me arrepentiría si no te dijese tus verdades- aun se mofaba- la sociedad me agradecerá que te haga ver tu lugar comadreja.

-Hijo de…

-Basta Ron –el chico de lentes lo retuvo de un brazo-no estás en tus cabales, deja de actuar así no permitas que te arrastren tus emociones –se volvió al Sly –y tu Malfoy no lo provoques de esa manera.

-Bueno Potter no se qué opines pero quien comenzó todo fue ese cabeza hueca que esta junto a ti así que tus consejos enfócalos solo en el.

-Déjate de arrogancias serpiente y por una vez has caso cuando intento llevar la fiesta en paz

-¡Wow! Discúlpeme señor salvador del mundo mágico, ¿quiere que solamente me arrodille a sus pies o también debo besar sus zapatos?- escupía el sarcasmo con toda la malevolencia de la que era capaz.

-Realmente eres imposible hasta cuando uno trata de ser amable- comenzaba a enfadar al moreno también.

-Gracias por el halago –su sonrisa burlona era magnifica –ahora que somos todos amigos ¿Por qué no festejamos con una pijamada, o mejor aun con una fiesta?- hizo la mueca de que se lo pensaba un momento –esperen, pero ustedes ya vienen de una, mm… mal hecho saben eso de hacer fiestas sin autorización, ¿Qué les parece si llamamos a Macgonagall para informarle?- buscaba intimidarles.

-Jjajajajajaja…

Pero jamás, jamás en la vida se hubiese esperado esa reacción de los tres leones que ahora se desternillaban de la risa ante su amenaza.

-Por Merlín Malfoy- fue la castaña la que hablo - ¿Es que te crees que eres el único con influencias aquí? –la cara de asombro del Sly no tenia precio - ¿o que hay manera de que te crean a ti contra nosotros tres?- le dijo mientras le dedicaba una burlona sonrisa.

-Esto…

-¿Esto no se quedara así?- no le dejo terminar la frase –Pero claro que no Draquito, se pondrá mucho peor así que prepárate y disfruta de tus días de descanso

Los tres leones le miraban burlonamente y le observaban con la misma mirada de superioridad que usaba él cuando sabía que tenía una partida más que ganada.

-Hasta luego chicos, nos veremos más tarde.

Sin más la castaña se despidió de los dos leones, los cuales dieron media vuelta y desaparecieron por el pasillo mientras ella entraba a su Torre dejando a un pasmado rubio.

Le costó un par de minutos volver en sí y dar media vuelta para el también irse a descansar, se puso frente al retrato y recito la contraseña que había estado usando hasta ese día.

-Lirios- le dijo a la mujer del retrato.

-lo siento pero esa no es la contraseña

-¿Qué?- no entendía –pero si apenas hace un rato use esa misma contraseña

-Si pero ha cambiado- tras decirle esto le dio la espalda y desapareció del cuadro.

-No puede ser

-Disfruta de la noche Malfoy- le dijo la castaña, su voz esta amortiguada pues le hablaba a través del retrato – No te preocupes, a las 8:00 am volverá a ser la misma contraseña, si tampoco soy tan malvada y cruel.

Diciendo esto se alejo de la entrada riendo y dejando a un rubio aun mas furioso que antes y sin ningún refugio al que correr porque el mismo había cerrado la única otra cama que podía ocupar.

Los dos apuestos Sly subían a su habitación después de la agitada noche y tras haberse despedido de Pansy y de ponerse de acuerdo para partir al día siguiente, o más bien en unas cuantas horas.

Realmente la habían pasado más que genial, ahora sabían que esos leones sí que sabían divertirse y comenzaban a pensar que tal vez asistirían más seguido a sus reuniones, por mucho que Draco se molestara y mientras Theo mantuviera tan buenas relación con Neville.

Después de todo parecía que esos gatitos tenían cosas de interés para las tres serpientes, aunque aún no todos lo demostraran tan abiertamente como Nott, y Draquito tendría que hacerse a la idea lo más rápido que pudiera o seguir haciendo corajes por algo que al fin y al cabo era inevitable.

El moreno subía con Theo a cuestas hacia su habitación hay que el muy curioso se había quedado dormido camino de la Sala Común. De haber podido lo habría levitado tras de sí pero otra de las condiciones de los Gry (además de la exclusión del rey de las serpientes) para permitirles asistir había sido que irían sin varita.

Y ahora más que nunca agradecía haber hecho caso de esa petición ante la insistencia de Theo y luego de haber sido registrado mejor que por cualquier auror del ministerio para que pudiesen dejarlos pasar. Ni Pansy se había librado del registro, eso sí con nada de violencia como con ellos.

Pero ahora Blaise no sabía que era peor, si ir cargando el peso muerto de su amigo cual costal de papas o aguantar sus desvaríos de borracho de hacia un rato pero donde cooperaba mas para movilizarlo pero también golpeaba mas y gritaba a todo pulmón por los pasillos.

Ya visto así… pero qué bonito comenzaba a verse Nott mientras dormía, si hasta parecía un angelito, y mucho más ahora que veía el final de esas escaleras que jamás le habían parecido tan largas.

Estaban a un par de escalones de la puerta que lo llevaría a su liberación: la de su habitación. Pudo notar en la escaza distancia un pergamino estampado en su puerta, suponía que sería alguna broma de Draco así que decidió dejarlo para después ya que su prioridad en este momento era liberarse del nada liviano cuerpo de Theo antes de que ambos acabaran en el piso.

Haciendo malabar y medio después de haber avanzado la distancia que lo separaba de la puerta logro liberar una de sus manos para abrirla, giro la perilla y… nada. Trato una y otra vez pero esta no cedía, ni siquiera cuando le tiro una patada.

Aunque para poder hacer tanto malabar hacia unos cuantos minutos que el pobre de Nott yacía sobre los escalones mientras Blaise peleaba fieramente y sin descanso con la terrible puerta.

Diez minutos después se preguntaba en qué demonios estaba pensando cuando accedió a dejar su varita para poder ir a la fiesta de los leones y maldecía a Theo por convencerlo. Resignado ante el hecho de que no podría subir a su mullida camita tomo la nota de la puerta, volvió a cargar con su amigo y decidía que hacer.

Bajaba las escaleras con Theo aun en calidad de bulto y tratando de leer la nota avanzaba muy lentamente para evitar bajar apresuradamente, o sea rodando por ellas. El pergamino solo tenía unas cuantas líneas escritas con la pulcra y elegante letra de Draco justo como él había imaginado.

-Infantil- dijo a la nada mientras comenzaba a leer.

"Espero que te hayas divertido Blaise, supongo que Nott está más que noqueado desde hace un rato y te toco traerlo a las mazmorras… como siempre.

Me compadezco de ti "amigo" y más aún porque no podrán pasar la noche en su cómoda camita. No te preocupes la puerta se abrirá a las 8:00 am, si tampoco es que yo sea tan cruel.

Draco

P.D. Ni trates de legar a la Sala Común.

-¿Qué ni trate de llegar a la… ¡Ahh!

La pregunta de Blaise fue interrumpida por su grito al sentir su cuerpo chocar contra algo solido en mitad de la escalera.

Trato de aferrarse a algo, olvidando que cargaba con Theo a cuestas así que el pobre cayó sobre los duros escalones con un ruido sordo. Al caer el ojiazul se golpeo hasta lo que no y Blaise, por el impacto tan sorpresivo y la pérdida de equilibrio al caer su amigo termino tendido junto a él y dándose un buen trancazo en la cabeza.

-¡Ahh!- quedo más que adolorido, y estaría peor más tarde ¡Maldito Draco! –estaba un poco (muy, muy) fúrico -¡Pero te aseguro por Salazar que esta me la vas a pagar!

La amenaza de Blaise resonó en su prisión de las escaleras teniendo como único testigo de ella a Theo, uno que realmente no contaba mucho puesto que su estado era más que inconveniente y ni enterado de que pasaba a noche-madrugada en los fríos escalones que iban a su habitación.

Y así con varias personas pasando una apacible noche después de una magnifica fiesta y otros pasando la peor noche de su vida dieron inicio las vacaciones de todos, dándoles un espacio para prepararse física y mentalmente para soportar todo lo que se avecinaba aunque aun no tuviesen la mas mínima idea de que les esperaba a su regreso a la "normalidad" de la vida en el colegio.

Ω -μαριτζα – μαριτζα – μαριτζα – μαριτζα – μαριτζα – μαριτζα – μαριτζα – μαριτζα –Ω

Listoo!...

Dudas, comentarios, Avadas y todo los demás se reciben en sus Reviews.

Cualquier cosa más fuera de los normal de lo común, disculpen y comprendan mucho de este capítulo fue hecho de noche y en mis prácticas o entre clases y desvaríos…. :s

Nos vemos en el siguiente!