El camino hacia un final feliz

Capitulo dos

Planes para un pronto reencuentro

Aclaraciones:

-Hablan italiano.

-Pensamientos.

El día había transcurrido normal. A la salida de clases Tsuna se había ido a un parque cercano para meditar un poco su día. Se sentó en un columpio y miro el cielo. Hacia un mes que no tenía a ninguno de sus amigos a su lado, salvo Ryohei.

Desde que Reborn y los chicos no están a mi lado… he estado mas violento… ¿Sera posible que mi lado Vongola este floreciendo al no tener a quien proteger?

Se preguntaba amargamente pues incluso él, había notado su cambio tan repentino. Ya habían pasado tres semanas desde que todos se habían ido y faltaban seis días mas para que regresaran, eso si no tenían algún inconveniente en el camino. Ese día había sido el protagonista de algunas peleas pues se había corrido la voz de la pelea que había tenido con los otros sujetos el día anterior. Muchos no se la creían pues era imposible que Dame-Tsuna se pudiera defender siendo que desde hace años miraban como pateaban su trasero.

Suspiro, creo que no estoy cumpliendo como debo la tarea que me dejo Reborn pensó con amargura, frunciendo los labios. Dios… ser el cielo era agotador. Levanto la mirada y se perdió mirando la grandeza del mismo, luego miro las nubes y recordó a Hibari su terco y malhumorado amigo que luego de compartir tanto tiempo juntos en batalla, se había unido al grupo sin tener un severo ataque de urticaria al estar en multitud. Movió su vista y miro como había nubes grises, señal de tormenta y recordó a Gokudera, aquel chico albino con pésimo carácter, capaz de hacer una tormenta en un vaso con agua; sonrió ante el recuerdo de su amigo. Sintió en su piel la humedad que traía el viento de lluvia y recordó a Yamamoto, el único que era capaz de calmar los animos con aquella personalidad tan refrescante que tenia, a veces sentía envidia de su personalidad. Suspiro, finalmente vio como un pequeño halo de luz de sol intentaba inútilmente brillar con orgullo y recordó a Reborn, ante este último sonrió con ternura. Se quedo observando como el cielo contenía a todos los efectos naturales. Cerro los ojos y bajó la cabeza aun con aquella sonrisa tierna en su boca y ante cualquier presagio, dejo que sus ojos derramaran lo que por tanto tiempo, había querido salir.

Las lágrimas caían libres por sus ojos, sacando todo el dolor, remordimiento, sufrimiento y tristezas que había estado guardando en su interior desde hace años, incluso antes de que Reborn apareciera en su vida. Por una vez en sus diecisiete años de vida, se sintió un niño, un niño pequeño que necesitaba protección pues por muy duro que aparentara ser, por muy experimentados que sus ojos se hubieran vuelto, él aun era un adolecente, él aun quería sentirse avergonzado cuando su madre le daba una caricia en publico, quería tener berrinches cuando se le negara un permiso, quería ir al distrito comercial y meterse al primer árcade para gastar todo su dinero hasta la ultima moneda. Quería una vida libre de complicaciones, libre de muertes y sangre, quería la misma vida de cuando era el Tsuna de trece años. ¿Acaso eso era mucho pedir? Al pareces, si.

Se quedo llorando en silencio, empapado hasta la ropa interior. Levanto la vista, luego de llorar por horas. La tormenta había terminado hacia una hora, miro su reloj y noto que eran casi las once de la noche. Busco en su mochila un pañuelo y secó un poco su rostro de los rastros de sus lagrimas y la lluvia. Agradeció mudamente que Reborn lo haya obligado a ponerle un relleno impermeabilizante a su mochila, gracias a eso ninguno de sus cuadernos se habían mojado, Reborn lo mataría si cuando volviera a casa junto a él lo viera con los cuadernos duros y con la tinta corrida debido a lo mojado del momento.

Nuevamente una sonrisa adorno su rostro y miro al cielo. Aunque odie admitirlo, me haces falta Reborn dijo en su mente. Se levanto y emprendió el camino a casa. Cuando llego, lo recibió su madre, angustiada pues no era normal que su adorado hijo llegara a semejantes horas de la noche sin antes avisar que llegaría tarde, se angustio aun más pues sabía que ninguno de sus amigos estaba en la ciudad, por ende, no estaba en casa de ninguno de ellos.

-Hola mamá –sonrió con cansancio mientras un bostezo hacia acto de presencia.

-Mo~ Tsu-kun ¿Qué son estas horas de venir? Me tenias muy preocupada, querido –dijo mientras sobaba el cabello de Tsuna, sonrió al ver que su hijo finalmente era mas alto que ella. Se sorprendió del increíble estirón que tuvo, bien tendría la altura de Yamamoto.

-Perdóname Mamá, no me di cuenta de la hora –sonrió apenado mientras se inclinaba para dejar un beso en la mejía de su madre. El ya no era un niño, hacia un tiempo que había perdido esa vergüenza estúpida para tratar con amor a su madre.

-Ya eres todo un hombre, Tsu-kun –dijo ella mirándolo con ternura maternal, mientras acariciaba su mejía. Estaba frio, muy frio, se preocupo. – ¡Tsu-kun estas muy frio! –dijo alarmada, y ahí callo en cuenta de la ropa de su hijo.

-Descuida, ahora mismo voy a darme un baño –dijo pasando a su lado pero justo antes de subir las escaleras, su madre lo detuvo.

-Cariño, tienes una carta, toma –dijo pasándosela.

-Gracias Mamá –beso la mejía de Nana de nuevo y se fue escaleras arriba. Nada mas llegar, tiro su mochila en su escritorio, se quito el suéter y la camisa blanca del instituto, dejando su torso al descubierto. Se quito los pantalones y puso una toalla en la cama para sentarse encima de ella y poder leer la carta que su madre le había dado.

Para Sawada Tsunayoshi, Decimo Vongola.

Por la presente, se invita al Decimo Vongola a la reunión de lideres que se llevara a cabo dentro de tres días a partir de hoy. Se requiere también, la asistencia de sus guardianes.

Atte.:

Nono Vongola

Al final de la carta, relucía la firma de Nono y en la cabeza de la misma, se mostraba la llama de la última voluntad. Suspiro y tomo el celular internacional que Reborn le había regalado en su cumpleaños. Miro la hora y las contó para saber la hora en Italia.

Cuando se cercioro que era una hora hábil para llamar, marco a Nono. Del otro lado de la línea, contesto una vos femenina.

-Despacho de Nono Vongola, Rita al habla

-Hola Rita, necesito hablar con Nono, por favordijo, al otro lado de la línea, Tsuna, mientras se masajeaba la cabeza. Le dolía a horrores. Posiblemente fue por la mojada que se dio.

-Nono esta ocupado en este momento ¿desea dejarle un mensaje? Tsuna reconoció esa vos prepotente de parte de la mujer. Puso su vos más ruda y algo brusca y hablo.

-Dile que habla Tsunayoshi, el Decimo Vongola, estoy seguro que aceptara mi llamadaescucho como la mujer se atragantaba y nerviosamente le contesto.

-E-enseguida Juudaime-sama –escucho el sonido de espera y luego la vos de Nono.

-Oh Tsunayoshi-kun, no esperaba tu llamadadijo Nono, con una vos cansada, producto de su larga vida.

-Hola Abuelo dijo Tsuna mientras sonreía, era muy normal para él llamarle abuelo a Nono cuando estaban a solas o por teléfono- Disculpa las molestias, pero debo avisarte que no iré a la reunión de líderes. En este momento no puedo, ninguno de mis guardianes esta conmigo, y no lo estarán sino hasta dentro de seis días, y eso si hay suerte –termino de hablar, esperando que Nono no se molestara por eso.

Escucho como el otro suspiraba. En ese caso, Tsuna, no te quedara de otra que venir solo, es vital que estés presente, muchacho. Se hablara sobre la sucesión.

-Pero Abuelo ¿Qué pensaran si el Decimo Vongola llega sin ningún guardián a su lado? Y pedirle ayuda a los Varia… Es mejor pegarme un tiro que pedírselos a ellos –termino, no se estaba excusando, pero era cierto, pedirle un favor a Xanxus era como ponerse una pistola en la sien y jalar el gatillo uno mismo. Desde hacia bastante tiempo Tsuna había dejado de escapar de sus deberes como Decimo Vongola, para satisfacción de Reborn.

-En eso tienes razón–se escucho como Nono reía al otro lado de la línea- realmente ya piensas como todo un Decimo Vongola, Tsuna. –dijo con orgullo.

-Escucha Abuelo, intentare ponerme en contacto con alguno de los chicos o con Reborn para que me acompañen pero no te prometo nada suspiro cansado- El único guardián que sigue a mi lado es Ryohei y no lo quiero molestar. El ya tiene un empleo y no planeo que lo despidan por mi culpa dijo firme, mientras sentía como su cuerpo comenzaba a tiritar.

-Con eso me tranquilizo, Tsuna. Esperare tu llamada de confirmación

-Muchas gracias, por tu paciencia y enseñanzas, Abuelosonrió y antes de que Nono dijera algo, corto la llamada.

Tiro el celular en la cama, y corrió a darse una ducha caliente, sentía su cuerpo un tanto frio y rezo a todos los dioses que se conocía por no enfermarse. Tras terminar su baño, se puso su pijama y se tiro en la cama, cruzando sus brazos por detrás de su cabeza.

Que día mas largo el que he tenido hoy… Reborn… su mente y su corazón lo aclamaban, quería a Reborn a su lado nuevamente, tenía seis largos meses sin verlo. Suspiro, seguía sin creerse que en algún punto del camino, él, se halla enamorado de su espartano tutor, y mas encima, añoraba tenerlo a su lado, cuando siempre juro que el día que él se fuera, siquiera por un día, seria feliz y mírenlo ahora, añorando la compañía de Reborn.

Sonrió irónicamente mientras se ponía de lado, y aun con aquella sonrisa y la imagen de Reborn en su cabeza, se durmió. Mañana seria otro día.

Disfruten de la historia, espero que les valla agradando :D

Por el momento pienso subir un capitulo cada que alcance los 4 Review (XD chantaje jaja) Así que la actualización de los capítulos depende de cada uno.

Mike-chan7: Muchas gracias por tu sugerencia y yo misma ya lo había notado. Quise editar el capitulo desde la pagina pero no me salvo ninguno de los cambios que hice u.u por lo que he procurado que todo valla en orden con este capitulo. Gracias por leerme.